DOMAR A LA BESTIA JOVEN
Ahn Seung-hyung 23
años. Es un humano que, debido a una peculiaridad biológica, desprende un aroma
casi idéntico al de las feromonas de una hembra suin. Por esta razón, termina
convirtiéndose en la "hembra" de Nam Do-geon, un leopardo de las
nieves. Es un hombre con un profundo sentido de la responsabilidad y un fuerte
apego por su hermano menor, cargando con el trauma de haber perdido a sus
padres. Aunque suele sentirse solo, se mantiene firme como el hijo mayor y está
dispuesto a hacer cualquier cosa para sobrevivir.
Nam Do-geon (Gong) 21
años, estudiante universitario. Es el hijo menor de una de las familias de
depredadores más influyentes: el clan de los leopardos de las nieves. Creció
con total libertad y, aunque siente una fuerte atracción por los humanos y
desea integrarse con ellos, le resulta difícil conciliar sus instintos salvajes
con la vida moderna. En medio de su confusión entre ser un leopardo libre o
seguir su gusto por los humanos, se encuentra con Ahn Seung-hyung, a quien
identifica inmediatamente como su pareja.
El aire en la
habitación se volvió pesado, saturado por esa fragancia que Seung-hyung no
podía ocultar, sin importar cuánto lo intentara. Do-geon se inclinó hacia él,
con las pupilas dilatadas por el instinto de caza, acorralándolo contra la
pared. El calor que emanaba el cuerpo del leopardo era sofocante.
"Hueles
igual que una hembra."
La
voz de Do-geon era baja, vibrante, cargada de una posesividad que no admitía
réplicas. Sus ojos recorrieron la figura del humano, deteniéndose en su
anatomía con una curiosidad descarada y depredadora.
"¿Lo
que tienes entre las piernas no es más que un camuflaje?"
Seung-hyung
apretó los puños, intentando mantener la compostura frente a la insolencia del
menor. Sabía que, para Do-geon, la lógica humana no tenía valor cuando sus
instintos de macho estaban al mando.
*
* *
Ahn
Seung-hyung vivía una vida miserable, asfixiado por las constantes deudas que
lo perseguían. Sin embargo, se mantenía firme con la única esperanza de que su
único pariente, su hermano menor, finalmente despertara del coma.
Mientras
trabajaba en un bar de lujo, como cualquier otro día, se encontró con un hombre
cuya belleza cautivaba a cualquiera a primera vista. Ante la propuesta de aquel
desconocido para salir juntos del lugar, Seung-hyung se dio la vuelta
tajantemente, aclarando que su cuerpo no estaba en venta. No obstante, fue
atrapado por el agarre impetuoso de aquel hombre, quedando a su merced sin
poder resistirse.
"¡Suéltame,
hijo de perra!"
"¿Por
qué me rechazas tanto? Si estuviste desprendiendo ese olor por todos lados para
seducirme."
"¿De
qué... de qué demonios estás hablando?"
"¿No
es así? Seguí ese rastro y claramente te encontré a ti."
Frente
a él estaba Nam Do-geon, un leopardo de las nieves que finalmente revelaba su
verdadera naturaleza, incluso dejando a la vista su cola. Seung-hyung no podía
dar crédito a la realidad que tenía ante sus ojos.
"He
encontrado a mi hembra."
En
medio de la confusión, Do-geon pronunció esas palabras incomprensibles ante los
hombres que habían ido a buscarlo, y acto seguido, Seung-hyung terminó siendo
secuestrado por ellos.
*
* *
Posteriormente,
el padre de Nam Do-geon le presentó a Ahn Seung-hyung un contrato: si lograba
que su hijo desarrollara el autocontrol necesario para mantener su forma
humana, le concedería cualquier deseo. Seung-hyung, quien se encontraba
desesperado por los gastos hospitalarios de su hermano, no tuvo más remedio que
aceptar la propuesta.
Sin
embargo, la tarea resultó ser una batalla constante con una bestia indomable.
"Espera...
¡Espera un segundo! ¿Qué te pasa desde tan temprano?"
"No
te muevas. ¿O quieres que te muerda la nuca otra vez?"
Mientras
intentaba llevar a cabo un entrenamiento casi heroico con aquel sujeto salvaje,
las cosas empeoraron. Como si el caos diario no fuera suficiente, Seung-hyung
fue asignado como el compañero para enfrentar el primer periodo de celo de Nam
Do-geon como un leopardo adulto.
