DESASTRE
Desastre
Fondo/Campo: Moderno, Omegaverse
Palabras clave de la obra: #Moderno
#Omegaverse #RelaciónProhibida #DiferenciaDeEdad #SemeGuapo #SemeFuerte
#SemeFrío #SemeHumillante #SemeObsesivo #SemeLoco #SemeOscuro/Conspirador
#SemeInsaciable #UkeHermoso #UkeCariñoso #UkeComún #UkeGruñón #UkePulcro #UkeIndiferente
#UkeHerido #UkeHuidizo #EstudianteUniversitario #ObraDolorosa
Seme: Kang Sa-hyeok – Alfa dominante. 34 años.
Alfa arrogante que desde su nacimiento está
acostumbrado a dominar y mandar a los demás.
Desde muy joven ha coqueteado con los límites
legales, cruzándolos de forma peligrosa; no hay nada que no haya probado. Por
eso, en algún momento empezó a sufrir una insatisfacción sexual crónica que le
impedía alcanzar el clímax.
Por eso fue. En el instante en que vio por
casualidad a Im Woo-jin, el hermano menor de Im Seon-ah, empleada de Herich, la
empresa de la que él es presidente, tuvo un pensamiento peligroso.
Sentía que solo Im Woo-jin podría liberarlo de
esa sed atroz que nada ni nadie había logrado saciar.
Uke: Im Woo-jin – Omega recesivo. 24 años.
Im Woo-jin se manifestó como omega a los 16
años, una edad tardía para la mayoría.
Debido a hormonas descontroladas, terminó el
instituto a los 20. Tiene una personalidad despreocupada del mundo, pero es
especialmente débil ante su hermana mayor, Im Seon-ah, quien lo crio en lugar
de sus padres.
Woo-jin, en su último año de universidad, solo
piensa en conseguir un empleo en una gran empresa para independizarse
económicamente y darle una vida cómoda a su hermana, por eso nunca ha tenido ni
una sola cita.
Un día, tras conocer a Kang Sa-hyeok, el
prometido de su hermana, el mundo común y corriente de Woo-jin se pone patas
arriba…
Míralo cuando: quieras ver una relación
peligrosa y letal que se precipita hacia la catástrofe.
Frase de empatía: “¿Acaso empecé esta locura
solo para hacerlo una o dos veces?”.
***
Kang Sa-hyeok, un hombre que siempre se erige
en la cima de una jerarquía abrumadora.
Como nunca hubo nada que lo detuviera ni nadie
que se interpusiera en su camino, todo le resultaba fácil. ¿Será por eso que,
en algún momento, empezó a padecer una sed atroz e imposible de saciar?
Para calmar esa sed, había sorteado con
astucia los límites legales y probado de todo, pero todo fue en vano; cada vez,
la quemazón en su garganta solo se intensificaba.
Fue entonces. En mitad de la noche, cuando la
situación era tan precaria que no habría sido extraño que alguien le apuntara
en la cabeza con una pistola y disparara, eso apareció ante sus ojos.
Un omega que exhalaba por todo su cuerpo un
aroma tan intenso que cortaba la respiración; el antídoto que lo liberaría de
esta sed insoportable.
De inmediato sintió el impulso irrefrenable de
tragárselo de un solo bocado, pero eso sería demasiado fácil, demasiado
insípido. Por eso, Kang Sa-hyeok decidió disfrutar antes de un pequeño juego.
Meter en su boca a esa cosa insignificante,
hacerla rodar lentamente y, al final, introducirla en su estómago. Muy, muy
despacio…
