8. Experiencias desconocidas (2)

 


8. Experiencias desconocidas (2)

Tras estacionar el auto frente al Sajogwan, Woori abrió la puerta del asiento del conductor y bajó de manera mecánica. El empleado del estacionamiento le hizo una leve inclinación de cabeza y se llevó al estacionamiento el auto importado blanco con el parachoques caído.

“…….”

Había pasado poco tiempo desde que colgó la llamada cuando le llegó un mensaje de texto de su padre.

Padre

Sajo-gwan 7:00 Edificio principal

‘Ya me voy.’

‘Sun—.’

Woori simplemente salió de la habitación y se dirigió a la sucursal de Gwanak de Yirae. Luego, tras ajustar una alarma para 30 minutos antes de la hora acordada, durmió como si se hubiera desmayado con la puerta de la sala de descanso cerrada con llave, y de ahí acababa de venir.

Fue en el preciso instante en que Woori miraba la entrada principal del edificio principal del Sajogwan con ojos sombríos.

“……Woori sunbae.”

Lee-yeon, que salió del edificio principal, se le acercó. Movió los labios como si tuviera algo que decir. Woori desvió la mirada con naturalidad y mantuvo el cuello erguido para no ver a Lee-yeon ni por error.

Woori entró al edificio principal y caminó por el pasillo.

Pisada. Pisada. Pisada. Al ritmo de sus propios pasos, escuchaba los pasos de Lee-yeon. Un sentimiento indescriptible le brotó, pero él contuvo sus emociones con familiaridad.

Los empleados parados a ambos lados de la enorme puerta hicieron una leve inclinación de cabeza y abrieron la puerta corrediza. Dentro de la habitación estaban sentadas frente a frente la familia de Lee-yeon, Yeon-ho y Hee-jeong.

“……!”

La mirada de Woori se cruzó con la de Hee-jeong. El rostro de Woori, que fingía serenidad, se puso pálido. El entrecejo de Lee-yeon, que lo observaba en silencio, se contrajo.

“¡Ya llegaste! ¡Hijo mío!”

Yeon-ho se levantó de golpe de su asiento y se puso frente a Woori. Le agarró la mano, algo que jamás había hecho en la vida, y lo sentó a la fuerza al lado de su propio asiento.

“¿Llegaste?”

Los padres de Lee-yeon reconocieron a Lee-yeon, que estaba parado frente a la puerta. Lee-yeon, que observaba a Woori en silencio, también les hizo una leve inclinación a sus padres, entró a la habitación y se sentó al lado de su hermano menor, Lee-jun. Era el lugar que quedaba frente a Woori.

En cuanto los dos se sentaron, los empleados trajeron un carrito móvil.

“Les prepararemos la comida.”

Los empleados servieron hábilmente varios platillos de manera pulcra y salieron. Un delicioso aroma inundó la habitación, pero nadie tocó la comida.

El primero en hablar fue Yeon-ho.

“Woori, hijo mío. ¿Cómo te sientes del cuerpo?”

Se dirigió a Woori con el tono cariñoso que solo le correspondería usar con Hee-jeong. Le dio tanto escalofrío que se le erizaron toditos los vellos del cuerpo.

“……Estoy bien.”

Quería decirle a su padre que la cuerda de la que se había agarrado estaba podrida, pero no tenía el valor para decir semejante cosa.

“Por lo que veo, la constitución de tu pareja es dominante, así que para ti que eres recesivo debió ser mucha carga……”

Sin embargo, esto tenía que aclararlo con exactitud.

“No es mi pareja. ¡Padre, usted lo entendió mal!”

“¿Un malentendido?”

“……Sí. ¡Simplemente estuve presente cuando justo Choi Lee-yeon estaba en su rut, así que terminé pasando el rut con él!”

Ante la declaración de Woori, los rostros de los padres de Lee-yeon cambiaron de manera sutil.

Como las personas que se parecían a Lee-yeon lo miraban con ojos desconfiados, a Woori se le amargó la boca; pero eran personas a las que no volvería a ver, no, personas a las que jamás debía volver a ver.

Fue en el preciso instante en que Woori intentaba dejarle en claro a su padre una vez más que no tenía ninguna relación con Lee-yeon.

Yeon-ho soltó una risita.

¡Clang! Empujó con fuerza los cubiertos que estaban frente a Woori hacia un lado y los hizo caer. Y sujetó toscamente la nuca de su hijo con una mano y la presionó hacia abajo.

¡Thump! Junto con el sonido, la frente de Woori chocó contra la mesa.

Ante la violenta acción de Yeon-ho, el ambiente en la habitación se volvió tenso, a un nivel incomparable con el de hace un momento.

“Papá no ha terminado de hablar. Woori.”

Emoción contundente. A Lee-yeon, que los observaba en silencio, se le marcaron las venas del cuello.

Lee-yeon no fue el único que se enojó por la acción de Yeon-ho. Los padres de Lee-yeon también contrajeron el entrecejo ante la vulgar demostración de poder de Yeon-ho.

Era una situación vulgar en la que tranquilamente podían presentar una objeción, pero los padres de Lee-yeon eran diferentes a Yeon-ho. Ellos no expresaron su enojo, sino que dibujaron una sonrisa de empresarios y miraron fijamente a Yeon-ho como diciéndole que a ver qué hacía.

“…….”

En medio de ese estira y afloja de orgullo, la comisura de los labios de Woori, cuya frente estaba estrellada contra la mesa, se puso rígida.

En realidad, la frente estrellada contra la mesa solo hizo un ruido estruendoso, pero no le dolió tanto. Yeon-ho había quitado con antelación los cubiertos filosos y los platos de porcelana de la mesa, por lo que tampoco hubo ningún derramamiento de sangre.

Sin embargo, el hecho de que Lee-yeon presenciara cómo su propio padre no lo trataba como a un hijo le resultaba demasiado humillante.

Se avergonzó de su propia familia, tan diferente a la de Lee-yeon, que se veía unida y cálida.

‘Huyamos.’

Fue en el preciso instante en que Woori estaba por quitarse la armadura de la responsabilidad y huir. Yeon-ho pegó un grito estruendoso como un pandillero de poca monta.

“¿Y qué? ¿Ninguna relación? Si no son nada, ¿por qué ese malnacido te dejó el cuello masticado como si fuera un hueso de carnaza para perro?”

“Verá, padre, yo le voy a explicar todo…… ¡Ah!”

“¡Levántate!”

Yeon-ho levantó a Woori a la fuerza y lo agarró de la solapa. Woori, desconcertado, le sujetó la muñeca a Yeon-ho, pero a este no le importó y le jaló el cuello de la ropa con fuerza hacia los lados.

¡Ripp! Ante la gran fuerza, tres o cuatro botones salieron volando por todas partes. La camisa que estaba firmemente abotonada se abrió a los lados, dejando al descubierto la piel pálida repleta de marcas de mordidas.

Yeon-ho empujó el torso rígido como el hielo de Woori hacia los padres de Lee-yeon como para que vieran eso. La escena parecía exactamente la de un cliente que compró un producto defectuoso, empujándoselo al dueño de la tienda y reclamándole cómo podía vender semejante basura de producto.

“¡El cuerpo de mi hijo omega apesta al olor del semen de su hijo! ¡Un jovencito que no lleva ni dos meses de haber despertado como omega quedó hecho un trapo viejo, ¿y esperan que no me enoje?!”

Ante las agresivas palabras de Yeon-ho, la barbilla de Woori no paraba de temblar.

“……Padre—.”

“¡Además, me enteré de que su hijo arrastró a un joven que ni se ha casado a una habitación frente a todo el mundo! Carajo, ¿acaso hay otra razón para que un alfa arrastre a un omega a una habitación que no sea para tener sexo?”

“Padre, por favor……”

Ya deténgase. De lo miserable que se sentía, las últimas palabras no pudieron salir de su boca.

“¡Cómo carajos vendo este trapo viejo! ¡Ni un pordiosero aceptaría esto aunque se lo regalaran!”

El orgullo de Woori quedó destrozado de la manera más desgarradora.

Ni siquiera podía imaginarse con qué expresión lo estaría mirando Choi Lee-yeon. Si hasta sus propios padres criticaban a su hijo llamándolo trapo viejo, no había forma de que un extraño y alfa como Lee-yeon no pensara lo mismo. Tal vez justo ahora se estaba dando cuenta de que se había acostado con algo semejante a un trapo sucio y su orgullo se había visto herido.

“¿Qué, acaso por ser una familia de congresistas, el representante de un bufete de abogados que cualquiera conoce al oír el nombre, y una familia de contadores con más de 30 sucursales en todo el país ya lo son todo?!”

Yeon-ho provocó provocativamente los antecedentes familiares de Lee-yeon. Yeon-joo, la madre de Lee-yeon que había permanecido en silencio todo el tiempo, se apresuró a intervenir.

“Señor consuegro, cálmese por favor. Por eso organizamos este encuentro, ¿no? Para resolver el problema de Lee-yeon y Woori.”

Ante las palabras que lo calmaban suavemente, Yeon-ho dejó de parlotear. Presionar demasiado solo arruinaría las cosas. Había que atacar lo justo, suplicar lo justo y pretender que todo estaba bien en su justa medida. De cualquier modo, la victoria estaba de su lado.

Yeon-ho puso una voz exageradamente indignada.

“¡Es que me siento ta~n indignado que no puedo vivir! ¡No bastó con que su hijo dejara medio muerto a un empleado de mi empresa a mitad del club de golf, sino que además se acostó con mi hijo virgen!”

“Señor consuegro—.”

“Por culpa de su hijo, mi hijo omega que ni se ha casado está en boca de todos en toda clase de artículos. ¡De verdad me voy a volver loco!”

“Consuegro—.”

“¡Mi empleado está a punto de cruzar el río Jordán y mi hijo que era virgen está sufriendo toda clase de chismes!”

“Señor consue—.”

“Tener un hijo omega es un pecado, pero cediendo cien veces, iba a dejarlo pasar pensando que Woori y su hijo eran pareja, ¡pero resulta que no!…… Espera. ¿Qué pasa entonces? Park Woori, ¿acaso fuiste violado?”

Yeon-joo dio un brinco.

“¡Señor consuegro! ¡Cómo que violado! Qué clase de palabras—.”

“¡Hee-jeong! ¡Llama de inmediato a un reportero del Hankook Ilbo! ¡Dile que Choi Lee-yeon, el nieto del congresista Choi Hee-jae, el abogado representante del bufete Choi & Soo y el hijo del representante de la firma contable Saenara, violó al hijo menor omega de Irae Financial!”

Yeon-ho enumeró a propósito la cadena de negocios familiares de la casa de Lee-yeon. Cuando Hee-jeong sacó el teléfono inteligente del saco sin decir una palabra, Ki-seon se quedó atónito.

“¡Consuegro! ¡Cálmese!”

“¡Cómo se atreven a sacarle la virginidad que un omega guardaba celosamente para dársela a su esposo y luego lavarse las manos! ¡¿Tienen idea de lo caro que se vende un omega virgen?!”

Fue en el preciso instante en que Yeon-ho estaba por lanzar la botella de agua hacia la puerta corrediza como parte de su actuación.

“¡Padre!”

La atención de todas las personas en la habitación se concentró en Woori. Woori le arrebató la botella de agua a Yeon-ho y gritó:

“¡Yo…… yo lo hice porque quise! ¡No fui violado!”

“¿Qué dijiste, pedazo de idiota?”

“Y además no era mi primera vez. ¡Así que el valor de la virginidad……!”

“¡Un infeliz que apenas acaba de despertar como omega, ¿cuándo carajos tuvo su primera experiencia?! ¡Tú estás tratando de tramar algo para ayudar a ese infeliz, ¿verdad?!”

Yeon-ho le lanzó una mirada feroz a Woori. Era una mirada que decía que si decía una estupidez, lo mataría. La cara de Woori al ver el rostro de su padre cegado por el dinero era desgarradora.

Sin duda, cuando esto terminara, sería destrozado de la manera más cruel por esos dos. Qué alfa de más de sesenta ni qué nada, tal vez terminaría vendido por una miseria a un alfa con antecedentes de violencia para vivir siendo golpeado toda la vida. Debía cerrar la boca.

Sin embargo, le disgustaba aún más arruinarle la vida a Lee-yeon.

Woori vendió a Seong-min, que estaba con la cabeza rota a punto de morirse hoy o mañana.

“¡Kim Seong-min! ¡Tuve mi primera experiencia con Kim Seong-min hace dos meses!”

“¡¿Qué?! ¡¿Con el gerente Kim?!”

Yeon-ho pegó un grito desgañitado como si aquello fuera la mayor estupidez.

Woori, habiéndose dado por vencido, dijo a lo que saliera, saliera.

“El viernes por la tarde le llevé el palo de golf a mi padre y me topé con Kim Seong-min mientras descansaba en el vestíbulo. Como nos topamos, él me dijo de hacerlo una vez, y como no me iba a desgastar por hacerlo una vez y yo también me sentía solo, acepté.”

“Park Woori, tú—.”

“Él y yo nos excitamos tanto que ni pudimos ir a una habitación y nos pusimos a coger como bestias en la bodega del club de golf.”

Al mezclar la verdad con la mentira, salió una historia bastante convincente.

“Cuando terminamos y me iba a ir a casa, Kim Seong-min quiso hacerlo de nuevo. No quería hacerlo una segunda vez con él…… con él. Por eso me negué e intenté irme a casa, pero él me llevó a la fuerza. Como nadie me ayudaba, solo pensaba dejárselo hacer una vez más e irme, pero—.”

“¡Park Woori, ¿no vas a cerrar la boca?!”

“Vi a Choi Lee-yeon…… y le pedí a Choi Lee-yeon, que iba pasando, que me ayudara.”

La alegría y la tristeza de los padres se cruzaron. Los padres de Lee-yeon, que estaban inquietos, erguieron la espalda y miraron fijamente a Yeon-ho.

Yeon-ho miró a Woori con unos ojos capaces de descuartizarlo. Woori, habiéndose dado por vencido, dejó las cosas en claro.

“……Choi Lee-yeon no tiene la culpa. Fue mi culpa por andar regalando mi cuerpo.”

“¡¡Park Woori!!”

Yeon-ho agarró toscamente a Woori de la solapa. La mano derecha de Yeon-ho se levantó muy alto en el aire. Woori cerró los ojos con fuerza.

“No es verdad.”

Las miradas de la gente se dirigieron hacia Lee-yeon.

“Todo lo que dijo Woori sunbae es mentira.”

“¡Lee-yeon!”

Yeon-joo y Ki-seon gritaron el nombre de Lee-yeon casi chillando, pero él no se detuvo.

“El viernes por la tarde, mientras comía en el restaurante del tercer piso del club de golf, de pronto me entró una inquietud. Tuve la corazonada de que debía ir al vestíbulo, y cuando bajé, Woori sunbae estaba siendo arrastrado por un alfa. El sunbae tenía una mejilla hinchada por un golpe y de su cuerpo apestaba al olor de ese alfa. En ese instante me enojé, le di una paliza a ese alfa con un palo de golf, y me llevé al sunbae desmayado a una habitación para que despertara. Le agarré al sunbae que intentaba irse y, haciendo caso omiso a sus ruegos de que por favor no lo hiciera, lo tomé a la fuerza.”

“¡Choi Lee-yeon!”

Antes de que Ki-seon pudiera decirle que cerrara la boca, Woori gritó desesperadamente.

‘¿Para qué carajos le llevé la contraria a mi padre inventando semejante mentira de porquería?’

“Choi Lee-yeon, tú qué estás…… ¡Mmm!”

Yeon-ho le tapó la boca a Woori con la palma de la mano para corregir las palabras de Lee-yeon.

Lee-yeon observó esa escena con ojos fríamente hundidos mientras movía los labios.

“Y el sunbae tuvo su primera experiencia conmigo. Lo de que lo hizo con Kim Seong-min es mentira. Porque el sunbae despertó como omega frente a mí. Ese día también ignoré sus ruegos de que no lo hiciera y lo violé a la fuerza. ¿Verdad, Choi Lee-jun?”

“Eh…… ¿eh?”

Yeon-joo y Ki-seon miraron fijamente a Lee-jun. En realidad, Lee-jun no sabía la situación de Woori tras despertar como omega. Porque Lee-yeon, temiendo que causara un accidente, le había dado un fuerte golpe en la quijada y lo había dejado inconsciente. Sin embargo, Lee-jun no dijo que no sabía, sino que respondió de manera vaga.

“Sí. Woori sunbae vino a mi departamento a ju……gar, y en ese momento despertó repentinamente como omega y le vino el ciclo de celo. Yo me asusté y salí, y tengo entendido que mi hermano, que estaba ahí por casualidad, le resolvió el ciclo de celo al sunbae.”

Yeon-joo se cubrió el rostro con ambas manos como si todo hubiera terminado.

Lee-yeon continuó diciendo:

“De verdad quería matar a ese infeliz, pero Woori sunbae no paraba de detenerme.”

“…….”

“No se me pasaba el coraje. Por eso le seguí dando una paliza a ese infeliz y me llevé a Woori sunbae a la habitación. Luego me dio el rut, así que violé a la fuerza a Woori sunbae que se negaba, e incluso le hice el notting.”

“…….”

“Woori sunbae no tiene ninguna culpa.”

Ki-seon cerró los ojos con fuerza. Su hijo, desde pequeño, prefería no hablar del todo antes que decir una mentira. Todo lo que acababa de contar tenía que ser verdad.

Fuera cual fuera la situación, el que le pegó a Kim Seong-min fue Lee-yeon, y acaba de confesar que estuvo a punto de matarlo. Aunque era una familia vulgar que jugaba con dinero, Irae Financial también tenía una riqueza y fama que no se quedaban atrás de las grandes empresas. Pero Lee-yeon dejó medio muerto a un empleado de Irae Financial a palazos como a un perro en día de bochorno, y se llevó al hijo omega de Irae Financial que ni se ha casado a una habitación. Debido a eso, en internet están circulando toda clase de artículos y publicaciones de chismes.

Fue en el preciso instante en que Ki-seon estaba borrando silenciosamente su plan de llevar la situación a una culpa compartida.

“Tengo una duda para el señor Lee-yeon.”

Las miradas de las personas en la habitación se concentraron en Hee-jeong. Yeon-ho asintió con la cabeza como diciéndole que hablara. Hee-jeong dijo tranquilamente:

“¿Por qué te enojaste?”

“…….”

“¿Qué es Woori para ti?”

Lee-yeon parpadeó lentamente. Justo cuando Lee-yeon, tras un silencio bastante largo, finalmente iba a mover los labios.

Yeon-ho gritó desesperadamente como si le diera frustración:

“¡Habrá sido porque le dio lástima! Hee-jeong, ¿tú por qué preguntas semejante estupidez sin sustancia?”

“…….”

Las pupilas de Woori temblaron hasta dar lástima, pero Yeon-ho no lo vio. Yeon-ho estaba cegado tratando de involucrar a Woori con la familia de Lee-yeon como fuera.

“¡Alguien con una buena educación familiar como Lee-yeon tiene una moral el doble de alta que los demás! ¡Aunque le haya quitado la virginidad a nuestro Woori y lo haya arrastrado a una habitación frente a todos para coger! ¡Eso fue un accidente, un accidente!”

Ante las palabras que no se sabía si eran un elogio o una grosería, Ki-seon se mordió fuertemente los labios y no le quedó de otra que seguirle la corriente.

“Así es. Esto es un accidente.”

“¿Pero verdad que hay que hacerse cargo? Justo ahora las acciones de mi empresa están cayendo. Estoy en una situación sumamente difícil.”

“……¿Estará en una situación más difícil que yo, que pertenezco a una familia de congresistas y dirijo docenas de empresas que no deben tener fallas morales?”

“¿Ah, sí? ¿Acaso sabe de cuánto son las ventas secretas de mi empresa para decir semejante cosa?”

“¿Ventas secretas? ¿Acaso me está confesando un acto ilícito a mí, que soy hijo de un político y abogado?”

“¿Ah, sí? ¿Acaso me está amenazando justo ahora?”

“No, ¿cuándo lo he amenazado? Solo he dicho la verdad.”

Fue justo cuando el juego de gallina por el orgullo de dos alfas estaba por comenzar. Hee-jeong dijo de pronto:

“¿Sabe que su hijo menor pidió un préstamo en nuestra empresa?”

“¡¿Qué dijo?!”

“Sumando los intereses sobrepasa los 500 millones. Incluso ya entró en mora.”

NO HACER PDF

SIGUENOS EN INSTAGRAM AOMINE5BL

Los ojos de Ki-seon se salieron casi de sus órbitas.

“Choi Lee-jun, ¿eso es verdad?”

“Es que, padre, es que, justo ahora lo estoy resolviendo…… ¡Hipo! ¡Lo estoy resolviendo!”

“……¿Es verdad?”

“¡Padre! ¡Me equivoqué!!”

Fue en el preciso instante en que Lee-jun se postró cuan largo era ante un Ki-seon enfurecido y le suplicaba de rodillas. Hee-jeong dijo mientras miraba a Woori:

“Park Woori. Tú fuiste el que procesó ese caso.”

“……!”

“Le extendiste el plazo de pago por un año.”

Frío. El rostro de Woori, que de por sí ya estaba pálido, se puso azul. Woori no pudo decir nada y solo apretó los puños con fuerza. Yeon-ho se rio con sorna.

“El hijo de una familia de políticos no solo pidió dinero prestado en una financiera, sino que encima entró en mora…… Y encima mi hijo le extendió el plazo de pago……”

“…….”

“Le rompe la cabeza a mi empleado, le quita la virginidad a mi hijo omega, encima no me paga mi dinero……”

Ante un Yeon-ho que murmuraba en voz alta para que todos lo escucharan, a Ki-seon no le quedó más remedio que decir:

“……Lo siento.”

“Si fuera un problema que se resuelve con pedir disculpas…… para qué existirían los políticos y para qué existirían los abogados……”

“……De verdad lo siento, señor consuegro.”

“Si esto sale en los artículos…… sí que va a ser un gran problema……”

Ki-seon miró a Lee-jun como si fuera a matarlo, pero de inmediato respiró hondo e hizo un esfuerzo por poner cara sonriente. Y luego dijo:

“Si hay algo que desee, dígamelo. Haré lo que sea para compensarlo—.”

“Comprométalos. Con eso se resuelve todo, ¿no?”

Woori, que tenía la cabeza agachada como un criminal, la levantó de golpe. Sus cejas al mirar a Yeon-ho se fruncieron al máximo.

‘¿Qué demonios está diciendo, de verdad?’

Woori ni siquiera se sintió enojado con su padre por decir semejante desfachatez. Era una exigencia tan descabellada que se quedó atónito. Estaban hablando de una compensación, así que no entendía por qué metía el tema del compromiso.

Y no había forma de que los padres de Choi Lee-yeon fueran a aceptar semejante estupidez de……

“Sí. Hagámoslo de esa manera.”

Slipp. ¡Splash! A Woori se le terminó cayendo la botella de agua que sostenía. La botella que cayó al suelo se reventó y el agua contenida le empapó los muslos.

Ki-seon dijo como si fuera una gran jugada:

“Tomar a un omega que ya tiene pareja es ilegal.”

“Así es. Un omega es propiedad de un alfa.”

“Ahora la acción de Lee-yeon se puede justificar bastante.”

¿Qué demonios era esta situación? ¿Acaso estaba soñando? Fue en el preciso instante en que Woori miraba atónito a los dos alfas que se daban y recibían respuestas.

Deslizar. Un pañuelo azul celeste perfectamente doblado le fue tendido al frente. Woori levantó la cabeza agachada.

Yeon-joo le hizo una seña con los ojos como diciéndole que se limpiara rápido. Sintió que podía entender de dónde venía la amabilidad de Lee-yeon. Woori vaciló, tomó el pañuelo que Yeon-joo le tendió y se limpió los muslos empapados en agua.

Yeon-joo, que lo observaba con una expresión indescifrable, habló:

“No los vamos a casar, ¿verdad?”

Sobresalto. Ante las palabras que marcaban una línea tajante, Woori detuvo la mano, pero volvió a moverla mecánicamente.

Fue en el preciso instante en que Yeon-ho iba a decir algo. Esta vez habló Ki-seon.

“Hagámoslo de modo que rompamos el compromiso tras transcurrir cierto tiempo después del compromiso. A cambio, pagaremos la indemnización por este incidente y le daré al señor consuegro todo lo que pida.”

“¿Todo?”

“Sí. Durante el período del compromiso, nos aseguraremos de que no le falte nada. Si lo desea, también le buscaremos un prometido a su hijo menor. Y no presentaremos ninguna objeción aunque el señor consuegro realice negocios o beneficie a su empresa usando a nuestra familia como respaldo.”

A Yeon-ho se le abrió la boca de la alegría. Ki-seon añadió rápidamente:

“Dentro de los límites que no infrinjan la ley.”

“……¿Se refiere a que con tal de que no nos descubran está bien?”

El entrecejo de Ki-seon se contrajo, pero volvió a alisarse de inmediato. Dijo a regañadientes:

“Sí. Al fin y al cabo, el joven hijo omega de su casa terminará cargando con el título de un compromiso roto. Aunque sea la cancelación de un compromiso, sé lo fatal que es para un omega llevar un título negativo. Por supuesto que debemos compensarlo.”

“¡Jajaja! ¡Como era de esperarse de un abogado, la compensación es bien clara!”

Ki-seon, que miraba con ojos fríos a Yeon-ho riendo estruendosamente, marcó una línea:

“A cambio, debemos asegurarnos de que no ocurra ningún incidente desafortunado durante el período del contrato. Yo también le daré una advertencia muy seria a Lee-yeon, así que espero que el joven Woori tampoco se deje llevar por la situación y—.”

Yeon-ho, que escuchaba tranquilamente las palabras de Ki-seon, soltó de pronto:

“¿Desafortunado? Ah, ¿un embarazo?”

El color desapareció del rostro de Woori, quien escuchaba la conversación. Fue porque recordó un hecho del que se había olvidado por no estar en su sano juicio. El notting. La acción realizada por un alfa para dejar embarazada a un omega. Si sufría un notting durante el período de rut de un alfa, las probabilidades de embarazo aumentaban enormemente. Él mismo había sufrido el notting durante cuatro días seguidos—.

Yeon-ho empujó ligeramente la cabeza de Woori, que se había quedado congelado por el impacto, con el dedo índice mientras se burlaba:

“Como pueden ver, este chico es recesivo entre los recesivos. Que un recesivo quede embarazada tiene una probabilidad más baja que ganarse la lotería. Basta con ver a los recesivos que van a los centros de infertilidad. Por más dinero que le viertan a esos chicos, jamás pueden tener un hijo en toda su vida.”

“Estadísticamente es así, pero existe la posibilidad del peor de los casos.”

“Vaya preocupación. Les digo que eso no va a pasar.”

Fue en el preciso instante en que Ki-seon iba a decirle algo a un Yeon-ho poco serio. Yeon-ho habló como si se preocupara por puras tonterías:

“Si llega a haber algo, se aborta y ya. Conozco muchos hospitales. No se preocupe.”

La habitación se quedó en silencio como si se hubiera congelado.

“Su hijo también se lo llevó e hizo el notting porque este chico es un recesivo, ¿no? Si no fuera así, no tendría razón para usar a alguien como él en su rut. Ni siquiera están al mismo nivel.”

“……Oiga. A su propio hijo, así de esa manera—”

“El hecho de que la feromona de su hijo apeste tanto en este chico me hace pensar que ni siquiera usó un condón para notting.”

“…….”

“Por lo general, usan condón incluso durante el notting. También por el miedo a los hijos bastardos. Gente con tanto dinero como nosotros tiene que cuidarse de los bastardos. Esos son monstruos traga-dinero.”

“…….”

“Bueno, es un decir. ¡Para nada lo digo de forma sarcástica! Solo~ que lo hizo bien. Yo también a veces, en el rut, sin condón con un recesivo me pongo a ju—”

Ki-seon interrumpió las palabras de Yeon-ho como si no quisiera escuchar más:

“Redactaré el contrato en el transcurso de esta semana y se lo mostraré, señor consuegro. Revíselo y si hay alguna parte que desee modificar o que requiera discusión, dígamelo en cualquier momento.”

“Está bien. Me parece excelente. Démonos un apretón de manos.”

“…….”

Al estrecharse las manos los dos alfas, el contrato quedó sellado.

Woori, que miraba desolado al aire, le entregó el pañuelo usado a Yeon-joo. Y en silencio bajó la mirada.

“…….”

Por más que secó el agua con el pañuelo, los pantalones seguían mojados. La sensación de la tela empapada en agua pegándose a su piel le resultaba desagradable.

‘¿Tú también sentirás algo así?’

Los ojos de Woori, que miraban fijamente los pantalones mojados, eran desoladores.

“Si ya terminamos todo, comamos.”

“Me parece bien.”

Yeon-ho, que iba a tomar los cubiertos, dio un brinco al ver el lugar de Woori, donde no había nada servido:

“¡Vaya, mi hijo no tiene su porción!”

Yeon-ho presionó directamente el timbre de la mesa para pedir a los empleados que acudieron que volvieran a traer la porción de Woori.

Para cuando los empleados terminaron de limpiar todos los cubiertos y la comida hechos un desastre, la porción de Woori salió rápidamente y fue colocada pulcremente frente a él. Ki-seon, al ver que la comida estaba completamente lista, tomó los cubiertos y dijo:

“Que disfruten la comida.”

“Sirvanse~.”

Yeon-ho habló de forma descuidada, tomó una gran cucharada de arroz y se la metió a la boca. El resto de la familia también comenzó a comer a regañadientes.

Nadie decía nada. En la habitación no se escuchaba ningún otro ruido más que el sonido de los cubiertos chocando y el sonido de masticar y tragar la comida.

Woori, con la cabeza completamente gachada, solo miraba fijamente la comida de la que salía vapor caliente. A un Woori que solo miraba la comida servida como si le estuviera rindiendo culto, Yeon-ho le dijo mientras agarraba un gran trozo de bulgogi de res con los palillos:

“¿Quieres comer a golpes o vas a comer por las buenas?”

¡Clang! Ante la voz de Yeon-ho llena de intenciones asesinas, a Lee-jun se le terminaron cayendo los palillos. El ambiente de la habitación, que fingía paz, se volvió sangriento en un instante.

“¿Quieres hacer enojar a tu papá?”

A Lee-yeon, que fingía comer, se le marcaron bruscamente las venas del cuello. Fue en el preciso instante en que Ki-seon, al ver a su hijo, iba a decirle algo a Yeon-ho con ojos fríamente hundidos.

“Lo siento.”

Woori tomó los palillos y comenzó a tragar su porción de comida de manera mecánica. Solo después de ver a Woori obedecer dócilmente sus palabras, Yeon-ho se metió el bulgogi a la boca como si nada hubiera pasado.

Por debajo de la mesa, el puño fuertemente cerrado de Lee-yeon tembló sutilmente.

* * *

A las 8:40, un coche importado con el parachoques caído entró en la calle PWR. Los estudiantes que vieron el coche importado se pusieron a murmurar.

Poco después de que el coche importado se estacionara en el lugar reservado para "el emperador", las luces y el motor se apagaron. Los pasos de los estudiantes que caminaban por la calle PWR se detuvieron. Algunos estudiantes se cruzaron de brazos y miraron fijamente el coche importado. Todo para contemplar al protagonista del escándalo que había puesto de cabeza a la Universidad Nacional de Seúl Gwanak.

Sin embargo, también había quienes no tenían ningún interés en los asuntos del mundo. Un alfa recesivo y un alfa que iban hacia la biblioteca pasando por la calle PWR miraron de reojo hacia el ruidoso estacionamiento. El alfa recesivo ladeó la cabeza.

“¿Qué están haciendo hoy en el estacionamiento?”

“Ni idea.”

“¿Pero por qué están todos amontonados ahí?”

El alfa que estaba un poco más al tanto de los chismes iba a responder "quién sabe" al ver a los estudiantes amontonados a montones en el estacionamiento, pero al ver el coche importado con el parachoques caído, soltó un "ah" y dijo:

“Debe ser que se juntaron para ver a Park Woori.”

“¿Y ese qué volvió a hacer?”

El alfa dijo como si no fuera la gran cosa:

“Dicen que es un omega.”

“Ah~.”

Fue en el preciso instante en que el alfa recesivo, con la curiosidad resuelta, iba a seguir su camino. Cuchicheo. Las voces de los estudiantes reunidos en el estacionamiento y sus alrededores se hicieron más ruidosas. Las cabezas del alfa recesivo y del alfa volvieron a girar hacia el estacionamiento.

La puerta del coche importado se abrió y bajó un hombre alto y extremadamente guapo.

Era Park Woori.

Justo cuando los murmullos se hacían más intensos ante la aparición de Woori, un grupo de alfas de aspecto de mala muerte se le acercó.

“¡Oye! ¡Park Woori! ¡¿Conque eres un omega?!”

“Maldita sea, ¿siendo un simple omega andabas caminando con la cabeza bien en alto?”

“¡A ver, suelta algo de feromonas! ¡Para que este opba juzgue si te ves apetecible o no!”

Esos idiotas sin cerebro. Otra vez jugando a los matones. Al escuchar eso, el alfa y el alfa recesivo contrajeron el entrecejo. Porque ellos también habían sido humillados por ese grupo que gritaba, solo por venir de familias humildes y tener una constitución sin importancia.

El alfa más grande y de constitución más fuerte del grupo se interpuso en el camino de Woori con una sonrisa de burla. El alfa miró a Woori de arriba abajo y le dijo en tono de burla:

“Qué vida tan miserable la tuya. Ya era triste ser un hijo bastardo, ¡y resulta que eres un omega recesivo! Con razón, por ser recesivo podías fingir ser un beta. ¿Debo ponerme feliz por esto o debo ponerme triste?”

“…….”

“Park Woori, ¿siquiera sabes a qué sabe un alfa? A tu edad no creo que seas virgen……”

En ese instante, Woori le pateó la espinilla al alfa con el pie derecho usando todas sus fuerzas. ¡Ay! El alfa gritó y se agarró la espinilla.

“¡Hyeon-seong!”

Los amigos que contemplaban a Hyeon-seong riéndose se le acercaron. Maldita sea. Qué vergüenza. El rostro de Hyeon-seong se puso rojo como un tomate. Le gritó exasperado a Woori, quien tenía las manos metidas en los bolsillos y lo miraba hacia arriba con ojos apáticos:

“¡Este infeliz de mierda! ¿Acaso un omega puede a un al…… ¡Ah!”

Woori intentó patearle la espinilla a Hyeon-seong una vez más, pero Hyeon-seong no era tonto y echó rápidamente el pie izquierdo hacia atrás.

“¡Este infeliz omega no le tiene miedo a los alfas! ¡En esta ocasión te lo voy a enseñar!”

Ante el grito de Hyeon-seong, sus amigos rodearon a Woori en un círculo.

“Oye, ¿eso no es peligroso?”

El alfa recesivo y el alfa de su misma generación se quedaron rígidos. Por más que un alfa pudiera dominar a un omega, por más que el omega tuviera que obedecer y someterse a las órdenes del alfa, eso debía ser un acto extremadamente privado y secreto. Que en pleno día, a la vista de todos, varios alfas rodearan a un solo omega para comportarse de forma amenazante era algo que merecía el rechazo de la sociedad.

Ellos dos no eran los únicos que pensaban de esa manera. Los estudiantes que observaban con ojos llenos de curiosidad comenzaron a murmurar con incomodidad. Porque solo habían venido a ver a Woori un momento para alimentar su morbo, no para presenciar cómo una multitud de alfas insultaba y golpeaba a un omega.

Fue en el preciso instante en que un par de alfas con buena habilidad social iban a frenar al grupo de Hyeon-seong.

¡Bang!

Se escuchó el sonido de la puerta del coche cerrándose con fuerza. Fue tan fuerte que sonó como un disparo de cañón. Las cabezas de los estudiantes giraron hacia donde vino el sonido.

Alguien dijo:

“Es Choi Lee-yeon.”

Lee-yeon era famoso en el campus. Su abuelo era un político prominente, su padre era el abogado representante de Choi & Soo, uno de los seis principales bufetes de abogados de Corea del Sur, y su madre era la representante de Saenara, una firma contable con ventas anuales de más de 15,000 millones de wones y varias sucursales en cada región; además, el propio Choi Lee-yeon era un alfa dominante con unos rasgos que cautivaban no solo a los omegas, sino incluso a los alfas del mismo sexo.

Ni los alfas más destacados del campus podían competir con Lee-yeon. Un macho con una familia prestigiosa, rasgos preciosos y una constitución atractiva no tenía más opción que recibir el amor de todos. Al fin y al cabo, los humanos eran débiles ante lo hermoso.

Y ese mismo Lee-yeon también era el protagonista de este escándalo.

“¡Lee-yeon……!”

Un estudiante intentó llamar la atención de Lee-yeon. Sin embargo, se terminó callando la boca porque la figura de Lee-yeon caminando a pasos agigantados hacia Hyeon-seong se veía demasiado aterradora.

Según los artículos, se decía que Lee-yeon le había dado a un alfa con un palo de golf en la cabeza por violar a su omega. El aura de Lee-yeon dirigiéndose hacia Hyeon-seong no era normal. Hablando en plata, parecía que iba a haber un asesinato.

Ante la aparición de Lee-yeon, los alfas que rodeaban a Woori en un círculo dudaron y retrocedieron.

Lee-yeon dejó escapar una leve sonrisa fría y miró fijamente a Hyeon-seong, el instigador de esto. La ira del alfa dominante oprimió al alfa Hyeon-seong.

Hyeon-seong, abrumado por la feromona de Lee-yeon, quería salir huyendo, pero había demasiados ojos observando a su alrededor. Estaba claro que si se escondía con la cola entre las patas y huía, su reputación quedaría por los suelos. Hyeon-seong se le enfrentó con todas sus fuerzas.

“¿Qu…… qué miras?”

Sin embargo, no pudo ocultar que su voz estaba impregnada de miedo. Los estudiantes que observaban con interés la pelea de egos entre los alfas soltaron una risita al ver a Hyeon-seong, que lloriqueaba como un perro con la cola entre las patas.

Al percibir el desprecio dirigido hacia él, el rostro de Hyeon-seong se puso rojo intenso. Fue en el preciso instante en que Hyeon-seong iba a pegarle un grito a Lee-yeon para recuperar su dignidad.

“Quítate.”

¡Thump! Woori empujó a Hyeon-seong con fuerza usando el hombro y caminó hacia adelante.

Hyeon-seong, al ver a Woori empujarlo y seguir su camino, dibujó una sonrisa triunfante. Porque Woori, al ser un omega, le resultaba mucho más fácil de manejar que Lee-yeon, un alfa dominante. Gracias a que Woori buscó pelea primero, se creó la justificación perfecta para molestarlo.

“¡Este infeliz!”

Hyeon-seong estiró la mano para agarrar a Woori de la nuca. Sin embargo,

“¡Ay!”

Lee-yeon le sujetó rápidamente la muñeca a Hyeon-seong. ¡Crack! El sonido del hueso desencajándose fue aterrador. ¡Mi mano! Hyeon-seong pegó un grito y trató de zafar la muñeca atrapada por Lee-yeon.

Swoosh. Lee-yeon arrojó la muñeca de Hyeon-seong hacia el otro lado como si tirara basura. Hyeon-seong, vencido por la fuerza abrumadora, cayó sobre el asfalto frío.

Los estudiantes que los observaban cuchichearon. Pensaban que verían en persona la violencia de Lee-yeon de la que solo habían leído en los artículos.

Sin embargo, las expectativas de los estudiantes fallaron. Lee-yeon ni siquiera le dirigió una mirada al caído Hyeon-seong y fue tras los pasos de Woori.

“Sunbae.”

A pesar del llamado de Lee-yeon, Woori miró terco hacia adelante. Al contrario, sus pasos se hicieron más rápidos.

Como la indiferencia continuaba hasta dar lástima, los estudiantes que los observaban murmullaron:

“¿No es demasiado?”

“Pero si es su prometido……”

“Qué lástima me da Lee-yeon.”

Sin embargo, Lee-yeon no se desanimó en lo más mínimo. Como si nunca se hubiera comportado de forma violenta, sonrió radiante y siguió a Woori.

Woori caminó más rápido como diciéndole que dejara de seguirlo, pero Lee-yeon caminó rápido a su ritmo. Esa escena parecía la de un patito siguiendo a su madre.

El omega recesivo ignoraba desesperadamente al alfa dominante, y el alfa dominante perseguía desesperadamente al omega. Era una dinámica totalmente diferente a la de un alfa y un omega habituales.

NO HACER PDF

SIGUENOS EN INSTAGRAM AOMINE5BL

El alfa recesivo que los miraba dijo de pronto:

“Ya entiendo por qué la gente ve dramas románticos.”

“Ya ves.”

El alfa recesivo y el omega de su misma generación se dirigieron hacia la biblioteca dando por terminada la conversación.

* * *

Una vez que se supo que era un omega, Woori supo que su vida universitaria no sería nada fácil.

Lo que ocurrió hoy en el estacionamiento también era algo que ya tenía previsto. El grupo de Hyeon-seong, que vino a buscarle pelea, era un año mayor que él. Cuando Woori era un estudiante de primer año, ellos intentaron buscarle pelea al verlo como un beta fácil para hacerse los fuertes, pero en su lugar terminaron recibiendo una buena paliza. Al igual que ellos, no habría solo uno o dos estudiantes que querrían vengarse de él ahora que se había convertido en un omega.

Desde que se convirtió en omega, ya no tenía la misma masa muscular ni la fuerza de sus tiempos de beta. Para colmo, con solo oler las feromonas de un alfa, su cuerpo se sometía por sí solo. Que un omega le ganara a un alfa era como pedirle peras al olmo. Sin embargo, Woori se prometió a sí mismo que no se sometería tan fácilmente ante los alfas.

La provocación de Hyeon-seong de hoy era más bien una oportunidad para Woori. Si le tocaba perder, perdería, pero si lo golpeaban, solo tenía que armar un escándalo en la misma medida. Tenía que demostrar que no era una presa fácil para que no lo despreciaran. Como daba la casualidad de que había mucha gente alrededor, los propios estudiantes se encargarían de esparcir el rumor.

Sin embargo, había algo que Woori no había previsto.

“Sunbae.”

Woori ignoró el susurro de Lee-yeon y pasó la página del libro de texto de su especialidad que estaba leyendo. Lee-yeon, sentado en el lugar diagonalmente opuesto, inclinó la parte superior del cuerpo hacia adelante y susurró:

“Sunbae.”

“…….”

“Woori-ya.”

“……!”

Al escuchar a Lee-yeon llamar su nombre con tanta frescura, la frente de Woori se contrajo. Cuando Woori, que se había mantenido firme en ignorarlo todo el tiempo, reaccionó, Lee-yeon levantó las comisuras de los labios y volvió a llamarlo:

“Woori sunbae.”

La voz de Lee-yeon se hizo más fuerte que hace un momento. Era más baja que su voz normal de hablar, pero se escuchaba fuerte en la biblioteca, donde solo se oían los sonidos de la respiración y del trazo de los lápices.

Los estudiantes que estudiaban cerca mostraron su incomodidad, como considerando que el comportamiento de Lee-yeon carecía de educación. En el preciso instante en que Woori, al darse cuenta del ambiente, iba a decirle a Lee-yeon que cerrara la boca,

“Haa……”

Se terminó callando la boca al ver al omega sentado a su lado soltar un suspiro descarado y guardar bruscamente sus útiles en la cartuchera.

“Woo……”

A pesar de las miradas a su alrededor, a Lee-yeon no le importó e intentó llamar a Woori una vez más. Woori levantó bruscamente la cabeza que tenía gachada y miró fijamente a Lee-yeon. Ante el rostro feroz de Woori, los labios de Lee-yeon se cerraron como una almeja y las comisuras de sus labios cayeron estrepitosamente hacia abajo.

En cuanto Lee-yeon cerró la boca, Woori volvió a bajar la cabeza para mirar el libro de su especialidad.

Ruidito. Como si se le hubiera arruinado la concentración, el omega del asiento de al lado recogió sus cosas y se levantó.

Woori miró de reojo su reloj de pulsera. Eran las 11:00.

Woori solía terminar de comer antes de que el comedor se llenara de gente, tomaba una siesta en el coche y luego iba a su clase de la 1:00. Parecía que estaría bien salir como a las 11:20. Fue justo cuando Woori volvió a bajar la muñeca que había levantado levemente.

Ruidito, tap. Alguien se sentó en el asiento vacío de al lado.

‘La competencia por los lugares está feroz.’

Woori parpadeó ante la presencia que sentía a su lado y pasó la página del libro.

En ese momento, el estudiante sentado a su lado le deslizó una nota doblada a la mitad.

Al ver la nota colocada al lado del libro de texto, el entrecejo de Woori tuvo un ligero espasmo. ¿Le estaba buscando pelea porque el sonido de pasar las páginas era muy ruidoso? Chasqueó la lengua y abrió la nota.

¿A qué hora vamos a comer?

“……!”

Solo entonces Woori miró al estudiante sentado a su lado.

Lee-yeon, que había girado su cuerpo hacia Woori, lo miraba fijamente con la barbilla apoyada en una mano.

Fue en el preciso instante en que Woori, demasiado sorprendido, solo parpadeaba mientras miraba a Lee-yeon.

“…….”

Los ojos de Lee-yeon, que estaban abiertos de par en par, se curvaron con dulzura. La forma de sus ojos bellamente curvada como una luna creciente, las arrugas alrededor de sus ojos trazando una suave curva y la abultada piel debajo de sus párpados eran demasiado atractivas.

El corazón de Woori batió con fuerza.

¡Thump! ¡Thump! ¡Thump! Sentía que si abría la boca, el corazón se le saldría del pecho.

No puede ser. Woori negó rápidamente sus propios sentimientos. A propósito, arrugó la nota con fuerza y se la arrojó a Lee-yeon.

Toc.

“Ah.”

Pero, para colmo, la nota arrojada al azar le dio a Lee-yeon en la mejilla. Lee-yeon se sobó levemente la mejilla derecha.

“……!!”

Quien la recibió actuó como si no fuera la gran cosa, pero el autor que arrojó la nota estaba al borde de perder el conocimiento por el susto. La ferocidad borró de golpe toda la veneno de su rostro.

En medio de eso, Lee-yeon acomodó su postura.

Woori se quedó completamente helado. Con mucho esfuerzo, enderezó la cabeza y miró fijamente el libro de texto.

‘¿Qué demonios me pasa?’

Fue en el preciso instante en que Woori parpadeaba y, por costumbre, se desvalorizaba a sí mismo.

Deslizar.

La nota bellamente doblada volvió a colocarse al lado del libro de texto de Woori. Al ver la nota, Woori vaciló, pero al final desplegó la nota que Lee-yeon le tendió.

Comida.

Al lado de las letras, había dibujado un cuenco de arroz torpemente repleto hasta el tope. Al lado del cuenco de arroz también había una cuchara y unos palillos. Las letras eran bonitas y bien cuadradas, pero su habilidad para el dibujo era bastante pésima. Sin embargo, ¿por qué sería? Woori no podía apartar la mirada de la nota.

Woori, que miraba la nota abstraído, volvió en sí.

‘Tengo que decirle que no.’

Woori levantó la cabeza para rechazarlo de forma firme. Sin embargo, no tuvo más remedio que abrir la boca al ver a Lee-yeon guardando rápidamente sus cosas en la mochila.

Lee-yeon, que terminó de juntar todas sus cosas, se colgó despreocupadamente la mochila de Woori al hombro. Y le sonrió a Woori, quien lo miraba desolado desde su asiento.

Lee-yeon tomó suavemente la mano de Woori, que estaba posada al azar sobre el escritorio.

“¡Qué……!”

“Shh.”

Mientras ponía de pie a Woori, Lee-yeon estiró el índice de la otra mano y se lo llevó a los labios. Era un gesto casi como el de llamar la atención a un niño pequeño que hace alboroto.

¿Quién era el que había estado haciendo alboroto hasta hace un momento? Woori se quedó sin palabras.

Lee-yeon curvó los ojos al ver a Woori quedarse callado. Y comenzó a caminar hacia la puerta de la biblioteca.

“…….”

Woori, que era arrastrado por Lee-yeon, miró fijamente la mano de Lee-yeon que sostenía la suya.

‘No duele para nada.’

La fuerza con la que lo jalaba no era tan fuerte. Sin embargo, Woori no pudo soltarse de la mano de Lee-yeon.

El rostro de Woori se deformó como si fuera a ponerse a llorar.

‘¿Por qué demonios me hace esto?’

No lograba entender a Lee-yeon.

Y le resultaba lamentable.

Tras cenar con los padres de Lee-yeon en la residencia Sajogwan y regresar a su casa, los portales de internet ya estaban plagados de artículos sobre Lee-yeon y sobre él.

‘[Exclusiva] La violencia con justificación del nieto de un congresista de dos mandatos’

‘El amor que terminó en tragedia para el hijo de la firma de abogados Choi & Soo’

‘¿A qué viene una nuera de una empresa de préstamos en una familia de funcionarios que debería ser impoluta?’

‘¿Usó la violencia porque le quitaron a su omega? ¿Será un problema legal?’

Con solo ver los títulos de los artículos combinados con toda clase de palabras clave sensacionalistas, se quedaba exhausto y ni siquiera se atrevía a leer las noticias.

De todos modos, este compromiso se rompería una vez que el alboroto se calmara, pero había un problema aún mayor.

‘Van a tildar a Choi Lee-yeon de mentiroso ante sus amigos.’

En la mente de Woori cruzó la voz de Lee-yeon negando con severidad su relación con él. Incluso había llegado a negar la constitución de omega de Woori.

Woori deseaba que el honor de Lee-yeon no cayera aún más bajo. Por eso se había mentalizado para no topárselo en la universidad en la medida de lo posible.

De todas formas, Lee-yeon no le hablaría primero, y al ver a un Lee-yeon distante con él, los estudiantes deducirían vagamente: ‘Algo debió haber pasado para que no tuviera más opción que mentir’. Así, el honor de Lee-yeon se mantendría, aunque fuera un poco, un poco protegido.

Sin embargo.

“Woori sunbae, ¿le gusta el sushi?”

¿Por qué no para de acercarse?

Lee-yeon habló con voz suave al ver a Woori, que no podía decir nada:

“Conozco un restaurante japonés al que voy seguido. Como ayer cenamos comida coreana, pensé que estaría bien comer otra cosa. Ahí tienen salas privadas, así que no es ruidoso y es muy cómodo.”

“…….”

Los estudiantes que pasaban por ahí cuchicheaban al ver a Lee-yeon y a Woori caminando agarrados de la mano.

El corazón de Woori latía con fuerza presa de la inquietud.

“Su próxima clase es a la 1:00, ¿verdad? Sería bueno ir en coche, pero allí hay problemas de estacionamiento, así que es mejor ir caminando. Está a 15 minutos a pie de la universidad……”

“No quiero.”

Woori le soltó tajante la mano a Lee-yeon. Y caminó a propósito hacia el comedor estudiantil, que no estaba muy lejos de la biblioteca.

En el momento en que iba a entrar al comedor estudiantil, Woori se detuvo en seco. Justo hoy había demasiada gente dentro del comedor. Incluso todos lo miraban abiertamente. Probablemente se debía a Choi Lee-yeon, que estaba detrás de él.

Aunque era inmune a la mayoría de las miradas, justo hoy las miradas de la gente le resultaban tan incomodas que no podía soportarlo.

Mejor no como.

“Sun—”

“No voy a comer.”

Woori se dirigió al estacionamiento casi corriendo para evitar que Lee-yeon lo siguiera.

Woori, que caminaba mirando solo hacia adelante, miró de reojo hacia atrás. Lee-yeon, que lo seguía tenazmente, ya no se veía por ninguna parte.

Menos mal.

“…….”

Woori enderezó la cabeza. Pero, ¿por qué sería? Se quedó sin energías. El rostro de Woori, que caminaba arrastrando los pies, estaba sombrío.

“……Salió bien.”

Murmuró como intentando autoconvencerse.

Poco después, Woori llegó al estacionamiento. Abrió la puerta del coche, se sentó en el asiento del conductor y cerró la puerta.

“Ah……”

Woori, que intentó poner la mochila en el asiento del copiloto de forma natural, abrió y cerró la mano derecha. No tenía la mochila. Apenas ahora recordaba que Lee-yeon se había llevado su mochila hace un rato. No la necesitaba de inmediato, pero en la mochila tenía la billetera, cigarrillos, además de la tableta y los libros necesarios para la clase.

“……Qué más da.”

Murmuró dándose por vencido y reclinó el respaldo del asiento hacia atrás. Contempló en silencio las ramas del sauce llorón que se mecían suavemente con el viento más allá del parabrisas y cerró los ojos.