8. Experiencias desconocidas (2)
8. Experiencias desconocidas (2)
Tras estacionar el
auto frente al Sajogwan, Woori abrió la puerta del asiento del conductor y bajó
de manera mecánica. El empleado del estacionamiento le hizo una leve
inclinación de cabeza y se llevó al estacionamiento el auto importado blanco
con el parachoques caído.
“…….”
Había pasado poco
tiempo desde que colgó la llamada cuando le llegó un mensaje de texto de su
padre.
Padre
Sajo-gwan 7:00
Edificio principal
‘Ya me voy.’
‘Sun—.’
Woori simplemente
salió de la habitación y se dirigió a la sucursal de Gwanak de Yirae. Luego,
tras ajustar una alarma para 30 minutos antes de la hora acordada, durmió como
si se hubiera desmayado con la puerta de la sala de descanso cerrada con llave,
y de ahí acababa de venir.
Fue en el preciso
instante en que Woori miraba la entrada principal del edificio principal del
Sajogwan con ojos sombríos.
“……Woori sunbae.”
Lee-yeon, que salió
del edificio principal, se le acercó. Movió los labios como si tuviera algo que
decir. Woori desvió la mirada con naturalidad y mantuvo el cuello erguido para
no ver a Lee-yeon ni por error.
Woori entró al
edificio principal y caminó por el pasillo.
Pisada. Pisada.
Pisada. Al ritmo de sus
propios pasos, escuchaba los pasos de Lee-yeon. Un sentimiento indescriptible
le brotó, pero él contuvo sus emociones con familiaridad.
Los empleados parados
a ambos lados de la enorme puerta hicieron una leve inclinación de cabeza y
abrieron la puerta corrediza. Dentro de la habitación estaban sentadas frente a
frente la familia de Lee-yeon, Yeon-ho y Hee-jeong.
“……!”
La mirada de Woori se
cruzó con la de Hee-jeong. El rostro de Woori, que fingía serenidad, se puso
pálido. El entrecejo de Lee-yeon, que lo observaba en silencio, se contrajo.
“¡Ya llegaste! ¡Hijo
mío!”
Yeon-ho se levantó de
golpe de su asiento y se puso frente a Woori. Le agarró la mano, algo que jamás
había hecho en la vida, y lo sentó a la fuerza al lado de su propio asiento.
“¿Llegaste?”
Los padres de Lee-yeon
reconocieron a Lee-yeon, que estaba parado frente a la puerta. Lee-yeon, que
observaba a Woori en silencio, también les hizo una leve inclinación a sus
padres, entró a la habitación y se sentó al lado de su hermano menor, Lee-jun.
Era el lugar que quedaba frente a Woori.
En cuanto los dos se
sentaron, los empleados trajeron un carrito móvil.
“Les prepararemos la
comida.”
Los empleados
servieron hábilmente varios platillos de manera pulcra y salieron. Un delicioso
aroma inundó la habitación, pero nadie tocó la comida.
El primero en hablar
fue Yeon-ho.
“Woori, hijo mío.
¿Cómo te sientes del cuerpo?”
Se dirigió a Woori con
el tono cariñoso que solo le correspondería usar con Hee-jeong. Le dio tanto
escalofrío que se le erizaron toditos los vellos del cuerpo.
“……Estoy bien.”
Quería decirle a su
padre que la cuerda de la que se había agarrado estaba podrida, pero no tenía
el valor para decir semejante cosa.
“Por lo que veo, la
constitución de tu pareja es dominante, así que para ti que eres recesivo debió
ser mucha carga……”
Sin embargo, esto
tenía que aclararlo con exactitud.
“No es mi pareja.
¡Padre, usted lo entendió mal!”
“¿Un malentendido?”
“……Sí. ¡Simplemente
estuve presente cuando justo Choi Lee-yeon estaba en su rut, así que terminé
pasando el rut con él!”
Ante la declaración de
Woori, los rostros de los padres de Lee-yeon cambiaron de manera sutil.
Como las personas que
se parecían a Lee-yeon lo miraban con ojos desconfiados, a Woori se le amargó
la boca; pero eran personas a las que no volvería a ver, no, personas a las que
jamás debía volver a ver.
Fue en el preciso
instante en que Woori intentaba dejarle en claro a su padre una vez más que no
tenía ninguna relación con Lee-yeon.
Yeon-ho soltó una
risita.
¡Clang! Empujó con fuerza los cubiertos que estaban
frente a Woori hacia un lado y los hizo caer. Y sujetó toscamente la nuca de su
hijo con una mano y la presionó hacia abajo.
¡Thump! Junto con el sonido, la frente de Woori chocó
contra la mesa.
Ante la violenta
acción de Yeon-ho, el ambiente en la habitación se volvió tenso, a un nivel
incomparable con el de hace un momento.
“Papá no ha terminado
de hablar. Woori.”
Emoción contundente. A Lee-yeon, que los observaba en silencio, se
le marcaron las venas del cuello.
Lee-yeon no fue el
único que se enojó por la acción de Yeon-ho. Los padres de Lee-yeon también
contrajeron el entrecejo ante la vulgar demostración de poder de Yeon-ho.
Era una situación
vulgar en la que tranquilamente podían presentar una objeción, pero los padres
de Lee-yeon eran diferentes a Yeon-ho. Ellos no expresaron su enojo, sino que
dibujaron una sonrisa de empresarios y miraron fijamente a Yeon-ho como
diciéndole que a ver qué hacía.
“…….”
En medio de ese estira
y afloja de orgullo, la comisura de los labios de Woori, cuya frente estaba
estrellada contra la mesa, se puso rígida.
En realidad, la frente
estrellada contra la mesa solo hizo un ruido estruendoso, pero no le dolió
tanto. Yeon-ho había quitado con antelación los cubiertos filosos y los platos
de porcelana de la mesa, por lo que tampoco hubo ningún derramamiento de
sangre.
Sin embargo, el hecho
de que Lee-yeon presenciara cómo su propio padre no lo trataba como a un hijo
le resultaba demasiado humillante.
Se avergonzó de su
propia familia, tan diferente a la de Lee-yeon, que se veía unida y cálida.
‘Huyamos.’
Fue en el preciso
instante en que Woori estaba por quitarse la armadura de la responsabilidad y
huir. Yeon-ho pegó un grito estruendoso como un pandillero de poca monta.
“¿Y qué? ¿Ninguna
relación? Si no son nada, ¿por qué ese malnacido te dejó el cuello masticado
como si fuera un hueso de carnaza para perro?”
“Verá, padre, yo le
voy a explicar todo…… ¡Ah!”
“¡Levántate!”
Yeon-ho levantó a
Woori a la fuerza y lo agarró de la solapa. Woori, desconcertado, le sujetó la
muñeca a Yeon-ho, pero a este no le importó y le jaló el cuello de la ropa con
fuerza hacia los lados.
¡Ripp! Ante la gran fuerza, tres o cuatro botones
salieron volando por todas partes. La camisa que estaba firmemente abotonada se
abrió a los lados, dejando al descubierto la piel pálida repleta de marcas de
mordidas.
Yeon-ho empujó el
torso rígido como el hielo de Woori hacia los padres de Lee-yeon como para que
vieran eso. La escena parecía exactamente la de un cliente que compró un
producto defectuoso, empujándoselo al dueño de la tienda y reclamándole cómo
podía vender semejante basura de producto.
“¡El cuerpo de mi hijo
omega apesta al olor del semen de su hijo! ¡Un jovencito que no lleva ni dos
meses de haber despertado como omega quedó hecho un trapo viejo, ¿y esperan que
no me enoje?!”
Ante las agresivas
palabras de Yeon-ho, la barbilla de Woori no paraba de temblar.
“……Padre—.”
“¡Además, me enteré de
que su hijo arrastró a un joven que ni se ha casado a una habitación frente a
todo el mundo! Carajo, ¿acaso hay otra razón para que un alfa arrastre a un
omega a una habitación que no sea para tener sexo?”
“Padre, por favor……”
Ya deténgase. De lo miserable que se sentía, las últimas
palabras no pudieron salir de su boca.
“¡Cómo carajos vendo
este trapo viejo! ¡Ni un pordiosero aceptaría esto aunque se lo regalaran!”
El orgullo de Woori
quedó destrozado de la manera más desgarradora.
Ni siquiera podía
imaginarse con qué expresión lo estaría mirando Choi Lee-yeon. Si hasta sus
propios padres criticaban a su hijo llamándolo trapo viejo, no había forma de
que un extraño y alfa como Lee-yeon no pensara lo mismo. Tal vez justo ahora se
estaba dando cuenta de que se había acostado con algo semejante a un trapo
sucio y su orgullo se había visto herido.
“¿Qué, acaso por ser
una familia de congresistas, el representante de un bufete de abogados que
cualquiera conoce al oír el nombre, y una familia de contadores con más de 30
sucursales en todo el país ya lo son todo?!”
Yeon-ho provocó
provocativamente los antecedentes familiares de Lee-yeon. Yeon-joo, la madre de
Lee-yeon que había permanecido en silencio todo el tiempo, se apresuró a
intervenir.
“Señor consuegro,
cálmese por favor. Por eso organizamos este encuentro, ¿no? Para resolver el
problema de Lee-yeon y Woori.”
Ante las palabras que
lo calmaban suavemente, Yeon-ho dejó de parlotear. Presionar demasiado solo
arruinaría las cosas. Había que atacar lo justo, suplicar lo justo y pretender
que todo estaba bien en su justa medida. De cualquier modo, la victoria estaba
de su lado.
Yeon-ho puso una voz
exageradamente indignada.
“¡Es que me siento
ta~n indignado que no puedo vivir! ¡No bastó con que su hijo dejara medio
muerto a un empleado de mi empresa a mitad del club de golf, sino que además se
acostó con mi hijo virgen!”
“Señor consuegro—.”
“Por culpa de su hijo,
mi hijo omega que ni se ha casado está en boca de todos en toda clase de
artículos. ¡De verdad me voy a volver loco!”
“Consuegro—.”
“¡Mi empleado está a
punto de cruzar el río Jordán y mi hijo que era virgen está sufriendo toda
clase de chismes!”
“Señor consue—.”
“Tener un hijo omega
es un pecado, pero cediendo cien veces, iba a dejarlo pasar pensando que Woori
y su hijo eran pareja, ¡pero resulta que no!…… Espera. ¿Qué pasa entonces? Park
Woori, ¿acaso fuiste violado?”
Yeon-joo dio un
brinco.
“¡Señor consuegro!
¡Cómo que violado! Qué clase de palabras—.”
“¡Hee-jeong! ¡Llama de
inmediato a un reportero del Hankook Ilbo! ¡Dile que Choi Lee-yeon, el nieto
del congresista Choi Hee-jae, el abogado representante del bufete Choi &
Soo y el hijo del representante de la firma contable Saenara, violó al hijo
menor omega de Irae Financial!”
Yeon-ho enumeró a
propósito la cadena de negocios familiares de la casa de Lee-yeon. Cuando
Hee-jeong sacó el teléfono inteligente del saco sin decir una palabra, Ki-seon
se quedó atónito.
“¡Consuegro!
¡Cálmese!”
“¡Cómo se atreven a
sacarle la virginidad que un omega guardaba celosamente para dársela a su
esposo y luego lavarse las manos! ¡¿Tienen idea de lo caro que se vende un
omega virgen?!”
Fue en el preciso
instante en que Yeon-ho estaba por lanzar la botella de agua hacia la puerta
corrediza como parte de su actuación.
“¡Padre!”
La atención de todas
las personas en la habitación se concentró en Woori. Woori le arrebató la
botella de agua a Yeon-ho y gritó:
“¡Yo…… yo lo hice
porque quise! ¡No fui violado!”
“¿Qué dijiste, pedazo
de idiota?”
“Y además no era mi
primera vez. ¡Así que el valor de la virginidad……!”
“¡Un infeliz que
apenas acaba de despertar como omega, ¿cuándo carajos tuvo su primera
experiencia?! ¡Tú estás tratando de tramar algo para ayudar a ese infeliz,
¿verdad?!”
Yeon-ho le lanzó una
mirada feroz a Woori. Era una mirada que decía que si decía una estupidez, lo
mataría. La cara de Woori al ver el rostro de su padre cegado por el dinero era
desgarradora.
Sin duda, cuando esto
terminara, sería destrozado de la manera más cruel por esos dos. Qué alfa de
más de sesenta ni qué nada, tal vez terminaría vendido por una miseria a un
alfa con antecedentes de violencia para vivir siendo golpeado toda la vida.
Debía cerrar la boca.
Sin embargo, le
disgustaba aún más arruinarle la vida a Lee-yeon.
Woori vendió a
Seong-min, que estaba con la cabeza rota a punto de morirse hoy o mañana.
“¡Kim Seong-min! ¡Tuve
mi primera experiencia con Kim Seong-min hace dos meses!”
“¡¿Qué?! ¡¿Con el
gerente Kim?!”
Yeon-ho pegó un grito
desgañitado como si aquello fuera la mayor estupidez.
Woori, habiéndose dado
por vencido, dijo a lo que saliera, saliera.
“El viernes por la
tarde le llevé el palo de golf a mi padre y me topé con Kim Seong-min mientras
descansaba en el vestíbulo. Como nos topamos, él me dijo de hacerlo una vez, y
como no me iba a desgastar por hacerlo una vez y yo también me sentía solo,
acepté.”
“Park Woori, tú—.”
“Él y yo nos excitamos
tanto que ni pudimos ir a una habitación y nos pusimos a coger como bestias en
la bodega del club de golf.”
Al mezclar la verdad
con la mentira, salió una historia bastante convincente.
“Cuando terminamos y
me iba a ir a casa, Kim Seong-min quiso hacerlo de nuevo. No quería hacerlo una
segunda vez con él…… con él. Por eso me negué e intenté irme a casa, pero él me
llevó a la fuerza. Como nadie me ayudaba, solo pensaba dejárselo hacer una vez
más e irme, pero—.”
“¡Park Woori, ¿no vas
a cerrar la boca?!”
“Vi a Choi Lee-yeon……
y le pedí a Choi Lee-yeon, que iba pasando, que me ayudara.”
La alegría y la
tristeza de los padres se cruzaron. Los padres de Lee-yeon, que estaban
inquietos, erguieron la espalda y miraron fijamente a Yeon-ho.
Yeon-ho miró a Woori
con unos ojos capaces de descuartizarlo. Woori, habiéndose dado por vencido,
dejó las cosas en claro.
“……Choi Lee-yeon no
tiene la culpa. Fue mi culpa por andar regalando mi cuerpo.”
“¡¡Park Woori!!”
Yeon-ho agarró
toscamente a Woori de la solapa. La mano derecha de Yeon-ho se levantó muy alto
en el aire. Woori cerró los ojos con fuerza.
“No es verdad.”
Las miradas de la
gente se dirigieron hacia Lee-yeon.
“Todo lo que dijo
Woori sunbae es mentira.”
“¡Lee-yeon!”
Yeon-joo y Ki-seon
gritaron el nombre de Lee-yeon casi chillando, pero él no se detuvo.
“El viernes por la
tarde, mientras comía en el restaurante del tercer piso del club de golf, de
pronto me entró una inquietud. Tuve la corazonada de que debía ir al vestíbulo,
y cuando bajé, Woori sunbae estaba siendo arrastrado por un alfa. El sunbae
tenía una mejilla hinchada por un golpe y de su cuerpo apestaba al olor de ese
alfa. En ese instante me enojé, le di una paliza a ese alfa con un palo de
golf, y me llevé al sunbae desmayado a una habitación para que despertara. Le
agarré al sunbae que intentaba irse y, haciendo caso omiso a sus ruegos de que
por favor no lo hiciera, lo tomé a la fuerza.”
“¡Choi Lee-yeon!”
Antes de que Ki-seon
pudiera decirle que cerrara la boca, Woori gritó desesperadamente.
‘¿Para qué carajos le
llevé la contraria a mi padre inventando semejante mentira de porquería?’
“Choi Lee-yeon, tú qué
estás…… ¡Mmm!”
Yeon-ho le tapó la
boca a Woori con la palma de la mano para corregir las palabras de Lee-yeon.
Lee-yeon observó esa
escena con ojos fríamente hundidos mientras movía los labios.
“Y el sunbae tuvo su
primera experiencia conmigo. Lo de que lo hizo con Kim Seong-min es mentira.
Porque el sunbae despertó como omega frente a mí. Ese día también ignoré sus
ruegos de que no lo hiciera y lo violé a la fuerza. ¿Verdad, Choi Lee-jun?”
“Eh…… ¿eh?”
Yeon-joo y Ki-seon
miraron fijamente a Lee-jun. En realidad, Lee-jun no sabía la situación de
Woori tras despertar como omega. Porque Lee-yeon, temiendo que causara un
accidente, le había dado un fuerte golpe en la quijada y lo había dejado
inconsciente. Sin embargo, Lee-jun no dijo que no sabía, sino que respondió de
manera vaga.
“Sí. Woori sunbae vino
a mi departamento a ju……gar, y en ese momento despertó repentinamente como
omega y le vino el ciclo de celo. Yo me asusté y salí, y tengo entendido que mi
hermano, que estaba ahí por casualidad, le resolvió el ciclo de celo al
sunbae.”
Yeon-joo se cubrió el
rostro con ambas manos como si todo hubiera terminado.
Lee-yeon continuó
diciendo:
“De verdad quería
matar a ese infeliz, pero Woori sunbae no paraba de detenerme.”
“…….”
“No se me pasaba el
coraje. Por eso le seguí dando una paliza a ese infeliz y me llevé a Woori
sunbae a la habitación. Luego me dio el rut, así que violé a la fuerza a Woori
sunbae que se negaba, e incluso le hice el notting.”
“…….”
“Woori sunbae no tiene
ninguna culpa.”
Ki-seon cerró los ojos
con fuerza. Su hijo, desde pequeño, prefería no hablar del todo antes que decir
una mentira. Todo lo que acababa de contar tenía que ser verdad.
Fuera cual fuera la
situación, el que le pegó a Kim Seong-min fue Lee-yeon, y acaba de confesar que
estuvo a punto de matarlo. Aunque era una familia vulgar que jugaba con dinero,
Irae Financial también tenía una riqueza y fama que no se quedaban atrás de las
grandes empresas. Pero Lee-yeon dejó medio muerto a un empleado de Irae
Financial a palazos como a un perro en día de bochorno, y se llevó al hijo
omega de Irae Financial que ni se ha casado a una habitación. Debido a eso, en
internet están circulando toda clase de artículos y publicaciones de chismes.
Fue en el preciso
instante en que Ki-seon estaba borrando silenciosamente su plan de llevar la
situación a una culpa compartida.
“Tengo una duda para
el señor Lee-yeon.”
Las miradas de las
personas en la habitación se concentraron en Hee-jeong. Yeon-ho asintió con la
cabeza como diciéndole que hablara. Hee-jeong dijo tranquilamente:
“¿Por qué te
enojaste?”
“…….”
“¿Qué es Woori para
ti?”
Lee-yeon parpadeó
lentamente. Justo cuando Lee-yeon, tras un silencio bastante largo, finalmente
iba a mover los labios.
Yeon-ho gritó
desesperadamente como si le diera frustración:
“¡Habrá sido porque le
dio lástima! Hee-jeong, ¿tú por qué preguntas semejante estupidez sin
sustancia?”
“…….”
Las pupilas de Woori
temblaron hasta dar lástima, pero Yeon-ho no lo vio. Yeon-ho estaba cegado
tratando de involucrar a Woori con la familia de Lee-yeon como fuera.
“¡Alguien con una
buena educación familiar como Lee-yeon tiene una moral el doble de alta que los
demás! ¡Aunque le haya quitado la virginidad a nuestro Woori y lo haya
arrastrado a una habitación frente a todos para coger! ¡Eso fue un accidente,
un accidente!”
Ante las palabras que
no se sabía si eran un elogio o una grosería, Ki-seon se mordió fuertemente los
labios y no le quedó de otra que seguirle la corriente.
“Así es. Esto es un
accidente.”
“¿Pero verdad que hay
que hacerse cargo? Justo ahora las acciones de mi empresa están cayendo. Estoy
en una situación sumamente difícil.”
“……¿Estará en una
situación más difícil que yo, que pertenezco a una familia de congresistas y
dirijo docenas de empresas que no deben tener fallas morales?”
“¿Ah, sí? ¿Acaso sabe
de cuánto son las ventas secretas de mi empresa para decir semejante cosa?”
“¿Ventas secretas?
¿Acaso me está confesando un acto ilícito a mí, que soy hijo de un político y
abogado?”
“¿Ah, sí? ¿Acaso me
está amenazando justo ahora?”
“No, ¿cuándo lo he
amenazado? Solo he dicho la verdad.”
Fue justo cuando el
juego de gallina por el orgullo de dos alfas estaba por comenzar. Hee-jeong
dijo de pronto:
“¿Sabe que su hijo
menor pidió un préstamo en nuestra empresa?”
“¡¿Qué dijo?!”
“Sumando los intereses
sobrepasa los 500 millones. Incluso ya entró en mora.”
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Los ojos de Ki-seon se
salieron casi de sus órbitas.
“Choi Lee-jun, ¿eso es
verdad?”
“Es que, padre, es
que, justo ahora lo estoy resolviendo…… ¡Hipo! ¡Lo estoy resolviendo!”
“……¿Es verdad?”
“¡Padre! ¡Me
equivoqué!!”
Fue en el preciso
instante en que Lee-jun se postró cuan largo era ante un Ki-seon enfurecido y
le suplicaba de rodillas. Hee-jeong dijo mientras miraba a Woori:
“Park Woori. Tú fuiste
el que procesó ese caso.”
“……!”
“Le extendiste el
plazo de pago por un año.”
Frío. El rostro de Woori, que de por sí ya estaba
pálido, se puso azul. Woori no pudo decir nada y solo apretó los puños con
fuerza. Yeon-ho se rio con sorna.
“El hijo de una
familia de políticos no solo pidió dinero prestado en una financiera, sino que
encima entró en mora…… Y encima mi hijo le extendió el plazo de pago……”
“…….”
“Le rompe la cabeza a
mi empleado, le quita la virginidad a mi hijo omega, encima no me paga mi
dinero……”
Ante un Yeon-ho que
murmuraba en voz alta para que todos lo escucharan, a Ki-seon no le quedó más
remedio que decir:
“……Lo siento.”
“Si fuera un problema
que se resuelve con pedir disculpas…… para qué existirían los políticos y para
qué existirían los abogados……”
“……De verdad lo
siento, señor consuegro.”
“Si esto sale en los
artículos…… sí que va a ser un gran problema……”
Ki-seon miró a Lee-jun
como si fuera a matarlo, pero de inmediato respiró hondo e hizo un esfuerzo por
poner cara sonriente. Y luego dijo:
“Si hay algo que
desee, dígamelo. Haré lo que sea para compensarlo—.”
“Comprométalos. Con
eso se resuelve todo, ¿no?”
Woori, que tenía la
cabeza agachada como un criminal, la levantó de golpe. Sus cejas al mirar a
Yeon-ho se fruncieron al máximo.
‘¿Qué demonios está
diciendo, de verdad?’
Woori ni siquiera se
sintió enojado con su padre por decir semejante desfachatez. Era una exigencia
tan descabellada que se quedó atónito. Estaban hablando de una compensación,
así que no entendía por qué metía el tema del compromiso.
Y no había forma de
que los padres de Choi Lee-yeon fueran a aceptar semejante estupidez de……
“Sí. Hagámoslo de esa
manera.”
Slipp. ¡Splash! A Woori se le terminó cayendo la botella de
agua que sostenía. La botella que cayó al suelo se reventó y el agua contenida
le empapó los muslos.
Ki-seon dijo como si
fuera una gran jugada:
“Tomar a un omega que
ya tiene pareja es ilegal.”
“Así es. Un omega es
propiedad de un alfa.”
“Ahora la acción de
Lee-yeon se puede justificar bastante.”
¿Qué demonios era esta
situación? ¿Acaso estaba soñando? Fue en el preciso instante en que Woori
miraba atónito a los dos alfas que se daban y recibían respuestas.
Deslizar. Un pañuelo azul celeste perfectamente doblado
le fue tendido al frente. Woori levantó la cabeza agachada.
Yeon-joo le hizo una
seña con los ojos como diciéndole que se limpiara rápido. Sintió que podía
entender de dónde venía la amabilidad de Lee-yeon. Woori vaciló, tomó el
pañuelo que Yeon-joo le tendió y se limpió los muslos empapados en agua.
Yeon-joo, que lo
observaba con una expresión indescifrable, habló:
“No los vamos a casar,
¿verdad?”
Sobresalto. Ante las palabras que marcaban una línea
tajante, Woori detuvo la mano, pero volvió a moverla mecánicamente.
Fue en el preciso
instante en que Yeon-ho iba a decir algo. Esta vez habló Ki-seon.
“Hagámoslo de modo que
rompamos el compromiso tras transcurrir cierto tiempo después del compromiso. A
cambio, pagaremos la indemnización por este incidente y le daré al señor
consuegro todo lo que pida.”
“¿Todo?”
“Sí. Durante el
período del compromiso, nos aseguraremos de que no le falte nada. Si lo desea,
también le buscaremos un prometido a su hijo menor. Y no presentaremos ninguna
objeción aunque el señor consuegro realice negocios o beneficie a su empresa
usando a nuestra familia como respaldo.”
A Yeon-ho se le abrió
la boca de la alegría. Ki-seon añadió rápidamente:
“Dentro de los límites
que no infrinjan la ley.”
“……¿Se refiere a que
con tal de que no nos descubran está bien?”
El entrecejo de Ki-seon
se contrajo, pero volvió a alisarse de inmediato. Dijo a regañadientes:
“Sí. Al fin y al cabo,
el joven hijo omega de su casa terminará cargando con el título de un
compromiso roto. Aunque sea la cancelación de un compromiso, sé lo fatal que es
para un omega llevar un título negativo. Por supuesto que debemos compensarlo.”
“¡Jajaja! ¡Como era de
esperarse de un abogado, la compensación es bien clara!”
Ki-seon, que miraba
con ojos fríos a Yeon-ho riendo estruendosamente, marcó una línea:
“A cambio, debemos
asegurarnos de que no ocurra ningún incidente desafortunado durante el período
del contrato. Yo también le daré una advertencia muy seria a Lee-yeon, así que
espero que el joven Woori tampoco se deje llevar por la situación y—.”
Yeon-ho, que escuchaba
tranquilamente las palabras de Ki-seon, soltó de pronto:
“¿Desafortunado? Ah,
¿un embarazo?”
El color desapareció
del rostro de Woori, quien escuchaba la conversación. Fue porque recordó un
hecho del que se había olvidado por no estar en su sano juicio. El notting. La
acción realizada por un alfa para dejar embarazada a un omega. Si sufría un
notting durante el período de rut de un alfa, las probabilidades de embarazo
aumentaban enormemente. Él mismo había sufrido el notting durante cuatro días
seguidos—.
Yeon-ho empujó
ligeramente la cabeza de Woori, que se había quedado congelado por el impacto,
con el dedo índice mientras se burlaba:
“Como pueden ver, este
chico es recesivo entre los recesivos. Que un recesivo quede embarazada tiene
una probabilidad más baja que ganarse la lotería. Basta con ver a los recesivos
que van a los centros de infertilidad. Por más dinero que le viertan a esos
chicos, jamás pueden tener un hijo en toda su vida.”
“Estadísticamente es
así, pero existe la posibilidad del peor de los casos.”
“Vaya preocupación.
Les digo que eso no va a pasar.”
Fue en el preciso
instante en que Ki-seon iba a decirle algo a un Yeon-ho poco serio. Yeon-ho
habló como si se preocupara por puras tonterías:
“Si llega a haber
algo, se aborta y ya. Conozco muchos hospitales. No se preocupe.”
La habitación se quedó
en silencio como si se hubiera congelado.
“Su hijo también se lo
llevó e hizo el notting porque este chico es un recesivo, ¿no? Si no fuera así,
no tendría razón para usar a alguien como él en su rut. Ni siquiera están al
mismo nivel.”
“……Oiga. A su propio
hijo, así de esa manera—”
“El hecho de que la
feromona de su hijo apeste tanto en este chico me hace pensar que ni siquiera
usó un condón para notting.”
“…….”
“Por lo general, usan
condón incluso durante el notting. También por el miedo a los hijos bastardos.
Gente con tanto dinero como nosotros tiene que cuidarse de los bastardos. Esos
son monstruos traga-dinero.”
“…….”
“Bueno, es un decir.
¡Para nada lo digo de forma sarcástica! Solo~ que lo hizo bien. Yo también a
veces, en el rut, sin condón con un recesivo me pongo a ju—”
Ki-seon interrumpió las
palabras de Yeon-ho como si no quisiera escuchar más:
“Redactaré el contrato
en el transcurso de esta semana y se lo mostraré, señor consuegro. Revíselo y
si hay alguna parte que desee modificar o que requiera discusión, dígamelo en
cualquier momento.”
“Está bien. Me parece
excelente. Démonos un apretón de manos.”
“…….”
Al estrecharse las
manos los dos alfas, el contrato quedó sellado.
Woori, que miraba
desolado al aire, le entregó el pañuelo usado a Yeon-joo. Y en silencio bajó la
mirada.
“…….”
Por más que secó el
agua con el pañuelo, los pantalones seguían mojados. La sensación de la tela
empapada en agua pegándose a su piel le resultaba desagradable.
‘¿Tú también sentirás
algo así?’
Los ojos de Woori, que
miraban fijamente los pantalones mojados, eran desoladores.
“Si ya terminamos
todo, comamos.”
“Me parece bien.”
Yeon-ho, que iba a
tomar los cubiertos, dio un brinco al ver el lugar de Woori, donde no había
nada servido:
“¡Vaya, mi hijo no
tiene su porción!”
Yeon-ho presionó
directamente el timbre de la mesa para pedir a los empleados que acudieron que
volvieran a traer la porción de Woori.
Para cuando los
empleados terminaron de limpiar todos los cubiertos y la comida hechos un
desastre, la porción de Woori salió rápidamente y fue colocada pulcremente
frente a él. Ki-seon, al ver que la comida estaba completamente lista, tomó los
cubiertos y dijo:
“Que disfruten la
comida.”
“Sirvanse~.”
Yeon-ho habló de forma
descuidada, tomó una gran cucharada de arroz y se la metió a la boca. El resto
de la familia también comenzó a comer a regañadientes.
Nadie decía nada. En
la habitación no se escuchaba ningún otro ruido más que el sonido de los
cubiertos chocando y el sonido de masticar y tragar la comida.
Woori, con la cabeza
completamente gachada, solo miraba fijamente la comida de la que salía vapor
caliente. A un Woori que solo miraba la comida servida como si le estuviera
rindiendo culto, Yeon-ho le dijo mientras agarraba un gran trozo de bulgogi de
res con los palillos:
“¿Quieres comer a
golpes o vas a comer por las buenas?”
¡Clang! Ante la voz de Yeon-ho llena de intenciones
asesinas, a Lee-jun se le terminaron cayendo los palillos. El ambiente de la
habitación, que fingía paz, se volvió sangriento en un instante.
“¿Quieres hacer enojar
a tu papá?”
A Lee-yeon, que fingía
comer, se le marcaron bruscamente las venas del cuello. Fue en el preciso
instante en que Ki-seon, al ver a su hijo, iba a decirle algo a Yeon-ho con
ojos fríamente hundidos.
“Lo siento.”
Woori tomó los
palillos y comenzó a tragar su porción de comida de manera mecánica. Solo
después de ver a Woori obedecer dócilmente sus palabras, Yeon-ho se metió el
bulgogi a la boca como si nada hubiera pasado.
Por debajo de la mesa,
el puño fuertemente cerrado de Lee-yeon tembló sutilmente.
*
* *
A las 8:40, un coche
importado con el parachoques caído entró en la calle PWR. Los estudiantes que
vieron el coche importado se pusieron a murmurar.
Poco después de que el
coche importado se estacionara en el lugar reservado para "el
emperador", las luces y el motor se apagaron. Los pasos de los estudiantes
que caminaban por la calle PWR se detuvieron. Algunos estudiantes se cruzaron
de brazos y miraron fijamente el coche importado. Todo para contemplar al
protagonista del escándalo que había puesto de cabeza a la Universidad Nacional
de Seúl Gwanak.
Sin embargo, también
había quienes no tenían ningún interés en los asuntos del mundo. Un alfa
recesivo y un alfa que iban hacia la biblioteca pasando por la calle PWR
miraron de reojo hacia el ruidoso estacionamiento. El alfa recesivo ladeó la
cabeza.
“¿Qué están haciendo
hoy en el estacionamiento?”
“Ni idea.”
“¿Pero por qué están
todos amontonados ahí?”
El alfa que estaba un
poco más al tanto de los chismes iba a responder "quién sabe" al ver
a los estudiantes amontonados a montones en el estacionamiento, pero al ver el
coche importado con el parachoques caído, soltó un "ah" y dijo:
“Debe ser que se
juntaron para ver a Park Woori.”
“¿Y ese qué volvió a
hacer?”
El alfa dijo como si
no fuera la gran cosa:
“Dicen que es un
omega.”
“Ah~.”
Fue en el preciso
instante en que el alfa recesivo, con la curiosidad resuelta, iba a seguir su
camino. Cuchicheo. Las voces de los estudiantes reunidos en el
estacionamiento y sus alrededores se hicieron más ruidosas. Las cabezas del
alfa recesivo y del alfa volvieron a girar hacia el estacionamiento.
La puerta del coche
importado se abrió y bajó un hombre alto y extremadamente guapo.
Era Park Woori.
Justo cuando los
murmullos se hacían más intensos ante la aparición de Woori, un grupo de alfas
de aspecto de mala muerte se le acercó.
“¡Oye! ¡Park Woori!
¡¿Conque eres un omega?!”
“Maldita sea, ¿siendo
un simple omega andabas caminando con la cabeza bien en alto?”
“¡A ver, suelta algo
de feromonas! ¡Para que este opba juzgue si te ves apetecible o no!”
Esos idiotas sin
cerebro. Otra vez jugando a los matones. Al escuchar eso, el alfa y el alfa recesivo contrajeron el
entrecejo. Porque ellos también habían sido humillados por ese grupo que
gritaba, solo por venir de familias humildes y tener una constitución sin
importancia.
El alfa más grande y
de constitución más fuerte del grupo se interpuso en el camino de Woori con una
sonrisa de burla. El alfa miró a Woori de arriba abajo y le dijo en tono de
burla:
“Qué vida tan
miserable la tuya. Ya era triste ser un hijo bastardo, ¡y resulta que eres un
omega recesivo! Con razón, por ser recesivo podías fingir ser un beta. ¿Debo
ponerme feliz por esto o debo ponerme triste?”
“…….”
“Park Woori, ¿siquiera
sabes a qué sabe un alfa? A tu edad no creo que seas virgen……”
En ese instante, Woori
le pateó la espinilla al alfa con el pie derecho usando todas sus fuerzas. ¡Ay!
El alfa gritó y se agarró la espinilla.
“¡Hyeon-seong!”
Los amigos que
contemplaban a Hyeon-seong riéndose se le acercaron. Maldita sea. Qué
vergüenza. El rostro de Hyeon-seong se puso rojo como un tomate. Le gritó
exasperado a Woori, quien tenía las manos metidas en los bolsillos y lo miraba
hacia arriba con ojos apáticos:
“¡Este infeliz de
mierda! ¿Acaso un omega puede a un al…… ¡Ah!”
Woori intentó patearle
la espinilla a Hyeon-seong una vez más, pero Hyeon-seong no era tonto y echó
rápidamente el pie izquierdo hacia atrás.
“¡Este infeliz omega
no le tiene miedo a los alfas! ¡En esta ocasión te lo voy a enseñar!”
Ante el grito de
Hyeon-seong, sus amigos rodearon a Woori en un círculo.
“Oye, ¿eso no es
peligroso?”
El alfa recesivo y el
alfa de su misma generación se quedaron rígidos. Por más que un alfa pudiera
dominar a un omega, por más que el omega tuviera que obedecer y someterse a las
órdenes del alfa, eso debía ser un acto extremadamente privado y secreto. Que
en pleno día, a la vista de todos, varios alfas rodearan a un solo omega para
comportarse de forma amenazante era algo que merecía el rechazo de la sociedad.
Ellos dos no eran los
únicos que pensaban de esa manera. Los estudiantes que observaban con ojos
llenos de curiosidad comenzaron a murmurar con incomodidad. Porque solo habían
venido a ver a Woori un momento para alimentar su morbo, no para presenciar
cómo una multitud de alfas insultaba y golpeaba a un omega.
Fue en el preciso
instante en que un par de alfas con buena habilidad social iban a frenar al
grupo de Hyeon-seong.
¡Bang!
Se escuchó el sonido
de la puerta del coche cerrándose con fuerza. Fue tan fuerte que sonó como un
disparo de cañón. Las cabezas de los estudiantes giraron hacia donde vino el
sonido.
Alguien dijo:
“Es Choi Lee-yeon.”
Lee-yeon era famoso en
el campus. Su abuelo era un político prominente, su padre era el abogado
representante de Choi & Soo, uno de los seis principales bufetes de
abogados de Corea del Sur, y su madre era la representante de Saenara, una
firma contable con ventas anuales de más de 15,000 millones de wones y varias
sucursales en cada región; además, el propio Choi Lee-yeon era un alfa
dominante con unos rasgos que cautivaban no solo a los omegas, sino incluso a
los alfas del mismo sexo.
Ni los alfas más
destacados del campus podían competir con Lee-yeon. Un macho con una familia
prestigiosa, rasgos preciosos y una constitución atractiva no tenía más opción
que recibir el amor de todos. Al fin y al cabo, los humanos eran débiles ante
lo hermoso.
Y ese mismo Lee-yeon
también era el protagonista de este escándalo.
“¡Lee-yeon……!”
Un estudiante intentó
llamar la atención de Lee-yeon. Sin embargo, se terminó callando la boca porque
la figura de Lee-yeon caminando a pasos agigantados hacia Hyeon-seong se veía
demasiado aterradora.
Según los artículos,
se decía que Lee-yeon le había dado a un alfa con un palo de golf en la cabeza
por violar a su omega. El aura de Lee-yeon dirigiéndose hacia Hyeon-seong no
era normal. Hablando en plata, parecía que iba a haber un asesinato.
Ante la aparición de
Lee-yeon, los alfas que rodeaban a Woori en un círculo dudaron y retrocedieron.
Lee-yeon dejó escapar
una leve sonrisa fría y miró fijamente a Hyeon-seong, el instigador de esto. La
ira del alfa dominante oprimió al alfa Hyeon-seong.
Hyeon-seong, abrumado
por la feromona de Lee-yeon, quería salir huyendo, pero había demasiados ojos
observando a su alrededor. Estaba claro que si se escondía con la cola entre
las patas y huía, su reputación quedaría por los suelos. Hyeon-seong se le enfrentó
con todas sus fuerzas.
“¿Qu…… qué miras?”
Sin embargo, no pudo
ocultar que su voz estaba impregnada de miedo. Los estudiantes que observaban
con interés la pelea de egos entre los alfas soltaron una risita al ver a
Hyeon-seong, que lloriqueaba como un perro con la cola entre las patas.
Al percibir el
desprecio dirigido hacia él, el rostro de Hyeon-seong se puso rojo intenso. Fue
en el preciso instante en que Hyeon-seong iba a pegarle un grito a Lee-yeon
para recuperar su dignidad.
“Quítate.”
¡Thump! Woori empujó a Hyeon-seong con fuerza usando
el hombro y caminó hacia adelante.
Hyeon-seong, al ver a
Woori empujarlo y seguir su camino, dibujó una sonrisa triunfante. Porque
Woori, al ser un omega, le resultaba mucho más fácil de manejar que Lee-yeon,
un alfa dominante. Gracias a que Woori buscó pelea primero, se creó la
justificación perfecta para molestarlo.
“¡Este infeliz!”
Hyeon-seong estiró la
mano para agarrar a Woori de la nuca. Sin embargo,
“¡Ay!”
Lee-yeon le sujetó
rápidamente la muñeca a Hyeon-seong. ¡Crack! El sonido del hueso
desencajándose fue aterrador. ¡Mi mano! Hyeon-seong pegó un grito y trató de
zafar la muñeca atrapada por Lee-yeon.
Swoosh. Lee-yeon arrojó la muñeca de Hyeon-seong
hacia el otro lado como si tirara basura. Hyeon-seong, vencido por la fuerza
abrumadora, cayó sobre el asfalto frío.
Los estudiantes que
los observaban cuchichearon. Pensaban que verían en persona la violencia de
Lee-yeon de la que solo habían leído en los artículos.
Sin embargo, las
expectativas de los estudiantes fallaron. Lee-yeon ni siquiera le dirigió una
mirada al caído Hyeon-seong y fue tras los pasos de Woori.
“Sunbae.”
A pesar del llamado de
Lee-yeon, Woori miró terco hacia adelante. Al contrario, sus pasos se hicieron
más rápidos.
Como la indiferencia
continuaba hasta dar lástima, los estudiantes que los observaban murmullaron:
“¿No es demasiado?”
“Pero si es su
prometido……”
“Qué lástima me da
Lee-yeon.”
Sin embargo, Lee-yeon
no se desanimó en lo más mínimo. Como si nunca se hubiera comportado de forma
violenta, sonrió radiante y siguió a Woori.
Woori caminó más
rápido como diciéndole que dejara de seguirlo, pero Lee-yeon caminó rápido a su
ritmo. Esa escena parecía la de un patito siguiendo a su madre.
El omega recesivo
ignoraba desesperadamente al alfa dominante, y el alfa dominante perseguía
desesperadamente al omega. Era una dinámica totalmente diferente a la de un
alfa y un omega habituales.
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El alfa recesivo que los
miraba dijo de pronto:
“Ya entiendo por qué
la gente ve dramas románticos.”
“Ya ves.”
El alfa recesivo y el
omega de su misma generación se dirigieron hacia la biblioteca dando por
terminada la conversación.
*
* *
Una vez que se supo
que era un omega, Woori supo que su vida universitaria no sería nada fácil.
Lo que ocurrió hoy en
el estacionamiento también era algo que ya tenía previsto. El grupo de
Hyeon-seong, que vino a buscarle pelea, era un año mayor que él. Cuando Woori
era un estudiante de primer año, ellos intentaron buscarle pelea al verlo como
un beta fácil para hacerse los fuertes, pero en su lugar terminaron recibiendo
una buena paliza. Al igual que ellos, no habría solo uno o dos estudiantes que
querrían vengarse de él ahora que se había convertido en un omega.
Desde que se convirtió
en omega, ya no tenía la misma masa muscular ni la fuerza de sus tiempos de
beta. Para colmo, con solo oler las feromonas de un alfa, su cuerpo se sometía
por sí solo. Que un omega le ganara a un alfa era como pedirle peras al olmo.
Sin embargo, Woori se prometió a sí mismo que no se sometería tan fácilmente
ante los alfas.
La provocación de
Hyeon-seong de hoy era más bien una oportunidad para Woori. Si le tocaba
perder, perdería, pero si lo golpeaban, solo tenía que armar un escándalo en la
misma medida. Tenía que demostrar que no era una presa fácil para que no lo
despreciaran. Como daba la casualidad de que había mucha gente alrededor, los
propios estudiantes se encargarían de esparcir el rumor.
Sin embargo, había
algo que Woori no había previsto.
“Sunbae.”
Woori ignoró el
susurro de Lee-yeon y pasó la página del libro de texto de su especialidad que
estaba leyendo. Lee-yeon, sentado en el lugar diagonalmente opuesto, inclinó la
parte superior del cuerpo hacia adelante y susurró:
“Sunbae.”
“…….”
“Woori-ya.”
“……!”
Al escuchar a Lee-yeon
llamar su nombre con tanta frescura, la frente de Woori se contrajo. Cuando
Woori, que se había mantenido firme en ignorarlo todo el tiempo, reaccionó,
Lee-yeon levantó las comisuras de los labios y volvió a llamarlo:
“Woori sunbae.”
La voz de Lee-yeon se
hizo más fuerte que hace un momento. Era más baja que su voz normal de hablar,
pero se escuchaba fuerte en la biblioteca, donde solo se oían los sonidos de la
respiración y del trazo de los lápices.
Los estudiantes que
estudiaban cerca mostraron su incomodidad, como considerando que el
comportamiento de Lee-yeon carecía de educación. En el preciso instante en que
Woori, al darse cuenta del ambiente, iba a decirle a Lee-yeon que cerrara la
boca,
“Haa……”
Se terminó callando la
boca al ver al omega sentado a su lado soltar un suspiro descarado y guardar
bruscamente sus útiles en la cartuchera.
“Woo……”
A pesar de las miradas
a su alrededor, a Lee-yeon no le importó e intentó llamar a Woori una vez más.
Woori levantó bruscamente la cabeza que tenía gachada y miró fijamente a
Lee-yeon. Ante el rostro feroz de Woori, los labios de Lee-yeon se cerraron
como una almeja y las comisuras de sus labios cayeron estrepitosamente hacia
abajo.
En cuanto Lee-yeon
cerró la boca, Woori volvió a bajar la cabeza para mirar el libro de su
especialidad.
Ruidito. Como si se le hubiera arruinado la
concentración, el omega del asiento de al lado recogió sus cosas y se levantó.
Woori miró de reojo su
reloj de pulsera. Eran las 11:00.
Woori solía terminar
de comer antes de que el comedor se llenara de gente, tomaba una siesta en el
coche y luego iba a su clase de la 1:00. Parecía que estaría bien salir como a
las 11:20. Fue justo cuando Woori volvió a bajar la muñeca que había levantado
levemente.
Ruidito, tap. Alguien se sentó en el asiento vacío de al
lado.
‘La competencia por
los lugares está feroz.’
Woori parpadeó ante la
presencia que sentía a su lado y pasó la página del libro.
En ese momento, el
estudiante sentado a su lado le deslizó una nota doblada a la mitad.
Al ver la nota
colocada al lado del libro de texto, el entrecejo de Woori tuvo un ligero
espasmo. ¿Le estaba buscando pelea porque el sonido de pasar las páginas era
muy ruidoso? Chasqueó la lengua y abrió la nota.
¿A qué hora vamos a
comer?
“……!”
Solo entonces Woori
miró al estudiante sentado a su lado.
Lee-yeon, que había
girado su cuerpo hacia Woori, lo miraba fijamente con la barbilla apoyada en
una mano.
Fue en el preciso
instante en que Woori, demasiado sorprendido, solo parpadeaba mientras miraba a
Lee-yeon.
“…….”
Los ojos de Lee-yeon,
que estaban abiertos de par en par, se curvaron con dulzura. La forma de sus
ojos bellamente curvada como una luna creciente, las arrugas alrededor de sus
ojos trazando una suave curva y la abultada piel debajo de sus párpados eran
demasiado atractivas.
El corazón de Woori
batió con fuerza.
¡Thump! ¡Thump!
¡Thump! Sentía que si abría
la boca, el corazón se le saldría del pecho.
No puede ser. Woori
negó rápidamente sus propios sentimientos. A propósito, arrugó la nota con
fuerza y se la arrojó a Lee-yeon.
Toc.
“Ah.”
Pero, para colmo, la
nota arrojada al azar le dio a Lee-yeon en la mejilla. Lee-yeon se sobó
levemente la mejilla derecha.
“……!!”
Quien la recibió actuó
como si no fuera la gran cosa, pero el autor que arrojó la nota estaba al borde
de perder el conocimiento por el susto. La ferocidad borró de golpe toda la
veneno de su rostro.
En medio de eso,
Lee-yeon acomodó su postura.
Woori se quedó
completamente helado. Con mucho esfuerzo, enderezó la cabeza y miró fijamente
el libro de texto.
‘¿Qué demonios me
pasa?’
Fue en el preciso
instante en que Woori parpadeaba y, por costumbre, se desvalorizaba a sí mismo.
Deslizar.
La nota bellamente
doblada volvió a colocarse al lado del libro de texto de Woori. Al ver la nota,
Woori vaciló, pero al final desplegó la nota que Lee-yeon le tendió.
Comida.
Al lado de las letras,
había dibujado un cuenco de arroz torpemente repleto hasta el tope. Al lado del
cuenco de arroz también había una cuchara y unos palillos. Las letras eran
bonitas y bien cuadradas, pero su habilidad para el dibujo era bastante pésima.
Sin embargo, ¿por qué sería? Woori no podía apartar la mirada de la nota.
Woori, que miraba la
nota abstraído, volvió en sí.
‘Tengo que decirle que
no.’
Woori levantó la
cabeza para rechazarlo de forma firme. Sin embargo, no tuvo más remedio que
abrir la boca al ver a Lee-yeon guardando rápidamente sus cosas en la mochila.
Lee-yeon, que terminó
de juntar todas sus cosas, se colgó despreocupadamente la mochila de Woori al
hombro. Y le sonrió a Woori, quien lo miraba desolado desde su asiento.
Lee-yeon tomó
suavemente la mano de Woori, que estaba posada al azar sobre el escritorio.
“¡Qué……!”
“Shh.”
Mientras ponía de pie
a Woori, Lee-yeon estiró el índice de la otra mano y se lo llevó a los labios.
Era un gesto casi como el de llamar la atención a un niño pequeño que hace
alboroto.
¿Quién era el que
había estado haciendo alboroto hasta hace un momento? Woori se quedó sin
palabras.
Lee-yeon curvó los
ojos al ver a Woori quedarse callado. Y comenzó a caminar hacia la puerta de la
biblioteca.
“…….”
Woori, que era
arrastrado por Lee-yeon, miró fijamente la mano de Lee-yeon que sostenía la
suya.
‘No duele para nada.’
La fuerza con la que
lo jalaba no era tan fuerte. Sin embargo, Woori no pudo soltarse de la mano de
Lee-yeon.
El rostro de Woori se
deformó como si fuera a ponerse a llorar.
‘¿Por qué demonios me
hace esto?’
No lograba entender a
Lee-yeon.
Y le resultaba
lamentable.
Tras cenar con los
padres de Lee-yeon en la residencia Sajogwan y regresar a su casa, los portales
de internet ya estaban plagados de artículos sobre Lee-yeon y sobre él.
‘[Exclusiva] La
violencia con justificación del nieto de un congresista de dos mandatos’
‘El amor que terminó
en tragedia para el hijo de la firma de abogados Choi & Soo’
‘¿A qué viene una
nuera de una empresa de préstamos en una familia de funcionarios que debería
ser impoluta?’
‘¿Usó la violencia porque
le quitaron a su omega? ¿Será un problema legal?’
Con solo ver los
títulos de los artículos combinados con toda clase de palabras clave
sensacionalistas, se quedaba exhausto y ni siquiera se atrevía a leer las
noticias.
De todos modos, este
compromiso se rompería una vez que el alboroto se calmara, pero había un
problema aún mayor.
‘Van a tildar a Choi
Lee-yeon de mentiroso ante sus amigos.’
En la mente de Woori
cruzó la voz de Lee-yeon negando con severidad su relación con él. Incluso
había llegado a negar la constitución de omega de Woori.
Woori deseaba que el
honor de Lee-yeon no cayera aún más bajo. Por eso se había mentalizado para no
topárselo en la universidad en la medida de lo posible.
De todas formas,
Lee-yeon no le hablaría primero, y al ver a un Lee-yeon distante con él, los
estudiantes deducirían vagamente: ‘Algo debió haber pasado para que no tuviera
más opción que mentir’. Así, el honor de Lee-yeon se mantendría, aunque fuera
un poco, un poco protegido.
Sin embargo.
“Woori sunbae, ¿le
gusta el sushi?”
¿Por qué no para de
acercarse?
Lee-yeon habló con voz
suave al ver a Woori, que no podía decir nada:
“Conozco un
restaurante japonés al que voy seguido. Como ayer cenamos comida coreana, pensé
que estaría bien comer otra cosa. Ahí tienen salas privadas, así que no es
ruidoso y es muy cómodo.”
“…….”
Los estudiantes que
pasaban por ahí cuchicheaban al ver a Lee-yeon y a Woori caminando agarrados de
la mano.
El corazón de Woori
latía con fuerza presa de la inquietud.
“Su próxima clase es a
la 1:00, ¿verdad? Sería bueno ir en coche, pero allí hay problemas de
estacionamiento, así que es mejor ir caminando. Está a 15 minutos a pie de la
universidad……”
“No quiero.”
Woori le soltó tajante
la mano a Lee-yeon. Y caminó a propósito hacia el comedor estudiantil, que no
estaba muy lejos de la biblioteca.
En el momento en que
iba a entrar al comedor estudiantil, Woori se detuvo en seco. Justo hoy había
demasiada gente dentro del comedor. Incluso todos lo miraban abiertamente.
Probablemente se debía a Choi Lee-yeon, que estaba detrás de él.
Aunque era inmune a la
mayoría de las miradas, justo hoy las miradas de la gente le resultaban tan
incomodas que no podía soportarlo.
Mejor no como.
“Sun—”
“No voy a comer.”
Woori se dirigió al
estacionamiento casi corriendo para evitar que Lee-yeon lo siguiera.
Woori, que caminaba
mirando solo hacia adelante, miró de reojo hacia atrás. Lee-yeon, que lo seguía
tenazmente, ya no se veía por ninguna parte.
Menos mal.
“…….”
Woori enderezó la
cabeza. Pero, ¿por qué sería? Se quedó sin energías. El rostro de Woori, que
caminaba arrastrando los pies, estaba sombrío.
“……Salió bien.”
Murmuró como
intentando autoconvencerse.
Poco después, Woori
llegó al estacionamiento. Abrió la puerta del coche, se sentó en el asiento del
conductor y cerró la puerta.
“Ah……”
Woori, que intentó
poner la mochila en el asiento del copiloto de forma natural, abrió y cerró la
mano derecha. No tenía la mochila. Apenas ahora recordaba que Lee-yeon se había
llevado su mochila hace un rato. No la necesitaba de inmediato, pero en la
mochila tenía la billetera, cigarrillos, además de la tableta y los libros
necesarios para la clase.
“……Qué más da.”
Murmuró dándose por
vencido y reclinó el respaldo del asiento hacia atrás. Contempló en silencio
las ramas del sauce llorón que se mecían suavemente con el viento más allá del
parabrisas y cerró los ojos.
