8. Experiencias desconocidas (1)

 


8. Experiencias desconocidas (1)

¡Bang!

La puerta de la habitación se cerró con tanta brusquedad que pareció que se iba a romper.

Lee-yeon recorrió el interior de la habitación con ojos fríos. Su mirada se posó en una cama donde cabían tres personas tiradas a sus anchas. Lee-yeon arrojó a Woori sobre la cama.

¡Chirrido! Ante el peso tremendo, el colchón se hundió profundamente y volvió a subir. Ante el dolor sordo y repentino, los ojos de Woori, que estaban plácidamente cerrados, se abrieron de golpe.

“……!”

Woori, sorprendido por el techo desconocido, giró el torso. Su rostro estaba empapado de sudor frío.

“¡Kim Seong-min!”

Justo antes de desmayarse, le vino a la mente el recuerdo de Lee-yeon apostándole un golpazo a Seong-min en la cabeza con el palo de golf. Tal vez se había muerto. En su cabeza se imaginó hasta la imagen de Lee-yeon siendo arrastrado a la cárcel. Era desolador.

‘Es todo por mi culpa.’

Si tan solo lo hubiera seguido obedientemente, esto no habría pasado. De todos modos, no era la primera vez que Seong-min lo violaba. Tampoco es que se fuera a desgastar por sufrirlo una o dos veces más.

Fue cuando Woori, caído en pánico por la culpa hacia Lee-yeon, temblaba sin poder respirar bien.

“Sunbae.”

Chirrido. Lee-yeon se sentó frente a Woori.

“¡Choi Lee-yeon……!”

Woori examinó minuciosamente cada rincón de Lee-yeon por instinto. Por suerte, no parecía estar herido en ninguna parte. Su mente, que había sido llevada al límite, se tranquilizó un poco, pero fue solo por un instante.

“¡¿Con qué demonios estabas pensando al hacer eso?!”

La voz de Woori, al soltar un grito repentino, era feroz.

Le preocupaba demasiado la vida de Lee-yeon. Si la vida de Lee-yeon se arruinaba, sería por su culpa.

“Dijiste que tenías toda tu vida planeada. ¿Acaso esto también estaba incluido en el plan de tu vida? ¿Golpear a una persona hasta matarla?”

“…….”

“¡Choi Lee-yeon, de verdad no estás bien de la cabeza! ¡Estás loco!”

A pesar de los gritos de Woori llenos de indignación, Lee-yeon no dijo una sola palabra. Woori se tiró del cabello como desesperado.

‘Esto no puede seguir así.’

Tenía que comprobar si Kim Seong-min se había muerto o si lo habían llevado al hospital. Tenía que saber cómo iba la situación. Woori se levantó de la cama de un brinco y caminó con brusquedad hacia la puerta. Fue en el instante en que iba a bajar la manija de la puerta.

Agarre.

“……!”

Lee-yeon, que estaba sentado en la cama, en un abrir y cerrar de ojos se puso detrás de Woori y le sujetó el dorso de la mano.

Lee-yeon dijo con voz apagada:

“……¿A dónde va?”

“¡A ver a Kim Seong-min!”

“……¿Le preocupa Kim Seong-min?”

“¡¿Cómo no me va a preocupar?!”

Ante los gritos de Woori, el rostro de Lee-yeon se volvió como el de una muñeca sin emociones.

“¿Por qué?”

Ante la voz apática, Woori lo miró hacia arriba como preguntándose si este tipo estaba loco. Sin embargo, como estaba de espaldas a la lámpara, no se veía la expresión de Lee-yeon.

“¡Pues es obvio que……!”

“¿Porque sale con Kim Seong-min?”

“……!”

“¿Porque usted y ese infeliz son pareja y se aman?”

Ante la acusación fría de Lee-yeon, Woori se quedó sin palabras.

‘¿Que yo salgo con Kim Seong-min?’

A Woori le resultó tan triste y humillante recibir semejante malentendido por parte de Lee-yeon. ¿Qué demonios pensaba Choi Lee-yeon de él?

“…….”

Al ver a Woori sin decir nada, a Lee-yeon se le saltó una vena en la nuca. Park Woori, que hasta ahora respondía muy bien gritando punto por punto, no dice nada ante la pregunta de si él y Kim Seong-min son una pareja que se ama. ¿Qué significado tenía esto?

Ja. Lee-yeon soltó una burla fría.

“¿Entonces por qué fingió que le desagradaba?”

“……!”

¿Fingir que le desagradaba? El rostro de Woori se distorsionó de manera desoladora.

“Le pregunto que por qué fingió que le desagradaba si le gustaba. Yo lo ayudé pensando que a usted de verdad le desagradaba.”

“Eso de fingir que me desagradaba……”

“En el juego de amor de ustedes dos, solo yo quedé como un bastardo. ¿Cómo se va a hacer responsable?”

Los labios apretados de Woori temblaron levemente como si hubieran sido heridos. Sin embargo, era imposible que Lee-yeon, confuso al no poder controlar ni sus propias emociones, se diera cuenta del sufrimiento de Woori.

Al ver que Woori seguía sin responder, Lee-yeon se sintió afligido hasta la muerte.

Detestaba tanto a Park Woori. Le daba rabia la traición.

‘¿Cómo pudiste hacerme esto?’

El orgullo de Lee-yeon movió su lengua.

“Como me dio lástima verte patalear porque no querías que ese infeliz te arrastrara, te ayudé. Todo fue un error de mi parte.”

“……!!”

Ante la palabra “lástima” repetida, el rostro de Woori se puso pálido de vergüenza. Tuvo la ilusión de estar parado frente a Lee-yeon completamente al desnudo.

Al ver que Woori no refutaba, a los ojos de Lee-yeon se les reventaron los vasos sanguíneos.

‘Dime que fue una confusión. Enójate diciendo que no es verdad.’

Refútame diciendo que yo, Choi Lee-yeon, me confundí, y que fuiste violado por ese maldito infeliz.

“…….”

Sin embargo, Park Woori no dio ninguna justificación. El silencio era una afirmación. Este omega andaba teniendo relaciones sexuales con otro alfa a sus espaldas.

‘Tú eres mío.’

Crujido. Lee-yeon sintió una furia intensa que jamás había experimentado hasta ahora. A Lee-yeon se le nublaron los ojos de celos.

“Eres de verdad de dañar, sunbae. Cuando lo hacías conmigo fingías ser torpe, ser inocente, pero te divertías desenfrenadamente con el hermano cercano que te sirve alcohol.”

“…….”

“Si tu gusto era el juego de violación, me lo hubieras dicho. Yo me podía acoplar.”

“…….”

“No, qué asco. Eso lo hace alguien que está al mismo nivel que tú, sunbae, yo no puedo hacer esas cosas.”

“…….”

“¿Cómo te aguantaste cuando lo hacías conmigo porque no te divertía? Ah, ¿lo hacías pensando en ese infeliz?”

Escuchando las ofensas de Lee-yeon, a Woori se le hinchó una vena en la frente repentinamente.

A Woori le gusta Lee-yeon. Pero que le gustara no significaba que tuviera que quedarse escuchando sus insultos en silencio.

Las acusaciones de la persona que le gustaba eran tan tristes e injustas que las lágrimas se le cortaron de golpe. Woori tenía el autoestima por los suelos, pero su orgullo era más alto que cualquier pared. Pataletó para que su orgullo no saliera más lastimado.

Woori, fulminando a Lee-yeon con la mirada, dijo como si escupiera:

“……Sí, infeliz.”

“……!”

“Cuando lo hacía contigo, lo hacía pensando en Kim Seong-min.”

“……¿Qué dijo?”

“¿Será porque, como dijiste, Kim Seong-min y yo estamos al mismo nivel? Nuestra química en el sexo también encajaba muy bien. Por eso cada vez que estaba aburrido me acostaba con Kim Seong-min. Cuando él me golpeaba, yo me orinaba por arriba y por abajo de la emoción……”

“¿Ese infeliz lo hacía golpeándote?”

Ante las palabras de Woori de que le había pegado, Lee-yeon se enfureció a una dimensión completamente diferente a la de antes.

Las pupilas de Woori, que fulminaban a Lee-yeon con la mirada, temblaron desoladoramente. ¿Por qué actuaba enojándose más porque le pegaron que porque tuvo relaciones sexuales?

Haciendo que la gente se confunda.

“Sí. Tuve relaciones siendo golpeado como mierda. A mí me gustan esas cosas. ¿Tú no puedes hacer esas cosas, verdad? Por tu maldita reputación. Si yo escribiera en el reporte que me besaste, estarías temblando de pánico……”

“¿Dices que te gustó que te pegaran?”

Cuando Lee-yeon volvió a preguntar como para confirmar, Woori no pudo contenerse y volteó la cabeza hacia un lado. Por orgullo mintió diciendo que le había gustado que le pegaran, pero al tener que admitirlo en verdad, se sintió miserable. Sin embargo, no podía retractarse de sus palabras.

Él secó a pura voluntad las lágrimas que amenazaban con juntársele en los ojos. Y volvió a voltear la cabeza para fulminar a Lee-yeon con la mirada.

“Ajá. Como dijiste, mi nivel está hasta el fondo, así que me excito cuando me pegan.”

“…….”

“Y la responsabilidad la tienes que asumir tú, no yo. Por tu culpa mi pareja de sexo quedó casi tullida……”

La fuerza se concentró en la garra de la mano de Lee-yeon que sujetaba el dorso de la mano de Woori.

¡Crujido! Se escuchó el sonido de los huesos desencajándose.

Lee-yeon dijo fríamente:

“Dices que te gusta esto.”

“…….”

Si hubiera sido una persona normal, habría pegado un grito por el dolor enorme, pero Woori reprimió los gritos tenazmente.

“Ajá. A mí me gusta esto.”

“…….”

“Cuando lo hice contigo nunca hubo una sola vez en que fuera bueno.”

“……Dices que nunca hubo una sola vez en que fuera bueno.”

“¡Sí! No fue bueno para nada, ¡suéltame esto!”

Lee-yeon cargó a Woori sobre el hombro como cuando lo trajo desde el vestíbulo. Woori pataleó.

“¡Bájame! ¡Oye! ¡Choi Lee-yeon!”

“…….”

La resistencia de Woori, que tenía un cuerpo firme con una estatura más alta que el promedio, fue bastante brusca, pero Lee-yeon no hizo el menor movimiento.

Él entró al baño que estaba abierto de par en par.

¿Por qué aquí? ¿Acaso no intentaba tirarlo hacia abajo desde el balcón? Woori parpadeó los ojos como sin entender.

Lee-yeon metió a Woori en la tina de spa. ¡Pum! Junto con el sonido, la espalda de Woori chocó contra la tina. Fue en el instante en que Woori intentaba levantarse para salir de la tina.

Lee-yeon le abrió las piernas a Woori con tosquedad. Woori, sorprendido, intentó empujar a Lee-yeon, que se metió entre sus piernas, pero este no se movió en lo absoluto. Lee-yeon extendió un brazo hacia atrás y abrió la llave del agua.

¡Chorreo! El agua caliente brotó a gran velocidad. La presión del agua era tan fuerte que el agua ya se estancaba en el fondo.

Woori, sorprendido por el agua caliente que sentía en las nalgas, intentó levantarse sujetando la orilla de la tina, pero Lee-yeon volvió a presionarlo contra la tina. Y besó con brusquedad la boca de Woori, quien iba a soltar un grito.

“……!”

¡Mordisco! Los dientes de Lee-yeon mordieron los labios de Woori, que se mantenían cerrados con terquedad. La piel tierna fue magullada y desgarrada por los dientes duros. Ante el dolor agudo, se le juntaron lágrimas. Le dolía tanto que era mejor recibir una cachetada.

Era diferente a los besos que había tenido con Lee-yeon hasta ahora. Lee-yeon, al besar, siempre frotaba ligeramente los labios y la comisura de los labios para luego besar suavemente como un pájaro picoteando. Cuando la fuerza de los labios firmemente cerrados se aflojaba un poco por las cosquillas, le lamía suavemente los labios con la lengua como pidiéndole que los abriera un poco más haciéndole cariñitos. Cuando abría la boca cerrada ante esa petición cosquillosa y agradable, envolvía con su lengua la lengua tiesa por la tensión para acariciarla y chuparla. Si le pasaba la punta de la lengua por el paladar o la raíz de la lengua, se sentía tan bien que se le encogían los dedos de los pies solos.

Pero ahora…….

El cuerpo de Woori se congeló como hielo ante el dolor sentido en los labios. Era evidente su gesto de sufrimiento, pero Lee-yeon no lo mimó como de costumbre. Por el contrario, le sujetó el rostro a Woori con ambas manos para no dejarlo voltear la cabeza, y le metió la lengua con tosquedad en la boca abierta por el dolor.

Era un beso como el de una bestia desgarrando a mordidas.

‘No me gusta esto.’

Sintió rechazo ante la conducta violenta de Lee-yeon experimentada por primera vez. Sin embargo, Woori dejó de empujar a Lee-yeon. Fue porque la expresión de Lee-yeon, que lo miraba fijamente mientras lo besaba, era demasiado helada.

Woori ni siquiera pudo cerrar los ojos por orgullo. Él simplemente soportó el beso violento de Lee-yeon con los ojos abiertos de par en par.

Ambos siguieron cruzando lenguas mirándose fijamente como en una pelea de orgullo. El que separó los labios primero fue Lee-yeon. Lee-yeon se burló fríamente:

“De seguro le gusta tanto que ni puede cerrar los ojos, ¿verdad?”

“¿Si de lo aburrido que estaba ni me salía cerrar los ojos?”

“¿Y se le erigió el pene por aburrimiento, entonces?”

“Ajá. A mí se me erige cuando estoy aburrido.”

“¿Acaso es un pervertido, sunbae?”

“¿Hasta ahora te das cuenta?”

Dos pares de ojosinyectados en sangre se fulminaron con la mirada como si fueran a matarse.

Esta vez, el que apartó la mirada primero fue Woori. Aunque fingía que no pasaba nada, en realidad estaba a punto de quedarse sin aliento.

De Lee-yeon brotaban a borbotones unas feromonas de una dimensión completamente diferente a la habitual. Era a un nivel tal que hasta un omega dominante entraría en celo a la fuerza ante las feromonas primitivas de Lee-yeon, abriendo el orificio que chorreaba lubricante a la izquierda y derecha para rogar que se lo metieran.

Si hasta un omega dominante estaba así, era imposible que un mediocre como Woori no sintiera tal impulso. A medida que pasaba el tiempo, un deseo sexual extremo se le elevaba.

Las palabras de Lee-yeon eran correctas. Aunque fuera un beso sumamente tosco y que solo doliera, le gustaba. El pene que no debía responder se erigió de golpe sin conocer la vergüenza. El agua caliente que le llegaba a la mitad de los muslos hacía olas cada vez que Lee-yeon movía el cuerpo, calentándole suavemente la entrepierna, e incluso eso se sentía bien.

Era la sensación de que un fuego sin fin le quemaba el interior del cuerpo.

Mirando a Lee-yeon, a Woori se le juntaba bastante saliva en la boca. Quería subirse encima del cuerpo de Lee-yeon, agarrar su pene grande y majestuoso, meterlo en el orificio que chorreaba lubricante como si estuviera sediento, y sacudirlo hacia arriba y hacia abajo desenfrenadamente. Era seguro que el pene largo y grueso de Lee-yeon le aplastaría con fuerza el punto G en lo más profundo de su cuerpo para regalarle un placer descomunal.

Sin embargo, Woori reprimió ese impulso como una automutilación tenazmente. Más que satisfacer el deseo primitivo del placer, era importante no dejar ver su orgullo herido.

Por otra parte, Lee-yeon estaba atónito.

‘Qué persona tan bárbara.’

Jamás había oído hablar de un omega que mantuviera la cordura tras recibir de lleno las feromonas de rut de un alfa dominante.

El estado de Woori no se veía bien a los ojos de cualquiera. Su piel, pálida como una hoja de papel, estaba al rojo vivo por el calor, sus lips, mordidos minuciosamente para aguantar el placer, estaban deshechos como un trapo, y ante el menor estímulo todo el cuerpo le temblaba.

El tiro de los pantalones también estaba abultado. Sin necesidad de quitárselos, se veía que el pene de Woori estaba erguido con firmeza. Era seguro que su orificio, demasiado pequeño y estrecho para su cuerpo grande, estaba soltando lubricante como si se estuviera orinando un poco.

Aun así, Park Woori hacía todo el esfuerzo posible para no tocarse con él si era posible.

‘¿Tanto me detestas?’

“¿Por qué se cotiza tan caro?”

La boca de Lee-yeon soltó palabras distintas a su verdadera intención para proteger su orgullo.

“Sunbae, usted es una persona que, como tener relaciones sexuales conmigo no satisface sus ganas, se anda acostando con un pandillero de bajo nivel, ¿no?”

“…….”

“Además, eres un pervertido que se excita siendo golpeado.”

Ante las ofensas de Lee-yeon, a Woori se le movió la comisura de los labios como impactado, pero Lee-yeon, a quien se le habían nublado los ojos de celos y deseo de posesión, no se dio cuenta de lo herido que estaba Woori.

“Dije que yo lo haría por ti. ¿Cuántas oportunidades crees que un mediocre como tú tendrá en el futuro de acostarse con un dominante como yo……?”

“No hace falta que lo hagas.”

“……!”

“Tú quién eres para andar diciendo si lo haces o no. ¡Te digo que no quiero hacerlo contigo!”

Esta vez las pupilas de Lee-yeon temblaron como impactadas.

“……¿Qué dijo?”

“¡Con quien sea que yo me acueste recibiendo golpes o jugando a la violación, a ti qué te importa!”

El tono de voz de Woori se elevó cada vez más.

“¿Y qué? ¿Cotizarme caro? No es que me cotice caro, es simplemente……”

“¿Simplemente?”

“¡Es simplemente soy así contigo!”

Trozos. Al mismo tiempo que Woori pataleó, la razón de Lee-yeon se rompió. Al alterarse sus emociones al extremo, de su cuerpo estallaron feromonas de manera explosiva. El rut del alfa dominante había comenzado.

“……!!”

Las feromonas de un alfa dominante eran demasiado crueles para que un mediocre omega pudiera soportarlas. Ante unas feromonas que sofocaban, ni siquiera podía respirar bien. Como si cientos de insectos caminaran sobre la piel, todo el cuerpo le daba cosquillas.

La mirada de Woori perdió el enfoque. Se rascó la nuca con las uñas con fuerza. Por donde pasaban las uñas, se trazaban líneas rojas una tras otra.

Lee-yeon, que miraba a Woori hacia abajo con ojos fríos, volteó su cuerpo. Woori, obligado a quedar boca abajo mirando la pared de la tina, olvidó incluso huir e intentó rascarse la piel. Lee-yeon le agarró las manos con brusquedad e hizo que se sujetara de la tina.

A continuación, le quitó de un solo tirón los pantalones y la ropa interior que estaban empapados en agua, y le abrió las nalgas de par en par a la izquierda y derecha.

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El aire frío se adhirió a la piel que se había calentado con el agua caliente. Woori, sobresaltado, sujetó con fuerza la tina con las manos con las que intentaba rascarse el cuerpo.

Ha.”

Lee-yeon, al ver el orificio de Woori, hizo que se le saltaran las venas de la nuca. El orificio, que solía mantenerse cerrado recatadamente, estaba entreabierto chorreando el semen de otro sujeto. Incluso estaba desgarrado.

De la furia, los ojos le escocían. Aun así, Lee-yeon no podía apartar la mirada del orificio de Woori.

En la boca apretada de Lee-yeon se juntó saliva.

‘Maldita sea.’

Lee-yeon lo admitió. Él quería verter su semen en lo más profundo del orificio de Park Woori. Quería ver ese rostro maleducado e insolente desplomarse hecho un desastre al ser conquistado por el placer.

Pero ahora no era el momento. Tenía que sacar la porquería que había adentro.

¡Empujón! Lee-yeon le metió los dedos en el orificio a Woori sin previo aviso.

“……¡Ugh!”

El orificio de Woori tembló. Aunque había olido las feromonas de Lee-yeon y entró en celo a tal punto de soltar lubricante a chorros, por haber sido violado por Seong-min la entrada del orificio y sus entrañas estaban hechas una masa blanda. La entrada y las entrañas ensanchadas por los dedos le escocían y le dolían.

Woori intentó esquivar la mano de Lee-yeon entre quejidos.

“¿Qué? Si dijiste que te gustaba que te doliera.”

Sin embargo, ante la burla despiadada de Lee-yeon, dejó de huir. Fue porque, en medio de que el calor ardiente del celo cubría sus extremidades y le derretía el cerebro como queso fundido, su orgullo se mantenía firme.

“…….”

Cuando Woori se quedó echado boca abajo en silencio como diciéndole que hiciera lo que quisiera, Lee-yeon rechinó los dientes. Las pupilas de Woori, que se alcanzaban a ver ligeramente, parecían las de un pescado muerto.

Se sentía horriblemente mal consigo mismo por haber hecho que Woori pusiera esa expresión. Sin embargo, Lee-yeon no dejó de meter y sacar los dedos del orificio de Woori. Fue porque los celos eran más grandes que la culpa.

Sin embargo, había algo que Lee-yeon había pasado por alto. A medida que doblaba los dedos como garfios y rascaba minuciosamente el semen derramado en lo más profundo de las entrañas, el olor del semen ajeno se hacía más fuerte.

No solo la cavidad nasal, sino todos los órganos sensoriales de su cuerpo reaccionaban con sensibilidad a las feromonas que habían ensuciado a su omega. La razón de Lee-yeon se quemó hasta quedar hecha cenizas.

¡Empujón!

“……¡Ugh!”

En un abrir y cerrar de ojos, Lee-yeon, erguido de golpe y chorreando líquido preseminal, metió con brusquedad su pene en el orificio herido de Woori. Las manos de Woori que sujetaban la tina temblaron.

Cuando le invadió un dolor como si el cuerpo se le fuera a partir a la mitad, apretó los dientes y frotó la frente contra la orilla de la tina.

Mientras Woori soportaba el dolor en silencio, las feromonas de Lee-yeon cayeron sobre él. Las feromonas del alfa dominante, que caían como una cascada, dejaron hecho una masa blanda al mediocre omega.

“……!!”

El pene de Lee-yeon, que no se diferenciaba en nada de un arma, fue abriéndose paso a la fuerza dentro de las entrañas que estaban tiesas y rígidas por no estar preparadas mentalmente. Ante el pene que entraba con brusquedad en lo más profundo del orificio y las feromonas densas que lo sofocaban, la mirada de Woori se volvió cada vez más opaca.

Ah, ugh, ja, ja-ah!”

De la boca de Woori salían sonidos de quedarse sin aliento, pero eso no era dolor. Las feromonas del alfa dominante en rut confundían los sentidos para que sintiera el dolor como placer.

Ante un placer que le ponía la vista en blanco, se le salía la saliva a chorros. Las sensaciones placenteras eran tan excesivas que sentía que iba a morirse.

Le dolía, pero se sentía bien. Quería que Lee-yeon le hiciera doler más.

Ja-a-ugh…….”

Los ojos abiertos de par en par de Woori se tiñeron de desolación.

Las palabras de Lee-yeon eran correctas. Él no era diferente a una basura como Kim Seong-min.

A diferencia de su mente desolada, el deseo reproductivo de Woori llegó a su punto cúlmine. Del orificio abierto de par en par caía lubricante a gotas. El cuerpo de Woori ansiaba el pene que lo enviaría al cielo del placer.

Chapoteo. Chapoteo. Las nalgas de Woori empezaron a moverse solas. Ante el pene grande y majestuoso de Lee-yeon que le clavaba el interior una y otra vez, la boca se le abría sola. Por el dolor no podía meterlo ni sacarlo de manera profunda o rápida, pero era lo suficientemente agradable.

‘Más…… más…….’

El pene de Woori, que había estado caído por la tristeza, se erigió y comenzó a soltar líquido preseminal a chorros por la uretra. La sensación de que le presionaran levemente justo debajo del punto sensible era electrizante. Echando la cabeza hacia atrás, sacudió las nalgas desenfrenadamente.

Las partes íntimas de Woori masajearon el tronco del pene de Lee-yeon como si estuvieran sedientas.

Que un omega se emocionara y se descontrolara durante el sexo era una situación que a Lee-yeon le gustaba. Sin embargo, al ver a Woori sacudiendo las nalgas por sí mismo, el ego de Lee-yeon se hundió en las aguas sucias estancadas en el abismo. Los celos mezquinos lo enfurecieron.

‘¿Acaso también estuvo así cuando se acostó con ese infeliz?’

“……¿Te gusta que te lo meta sin preliminares?”

Ah, ugh, ja-ah…… ¡Me gusta……!”

“¿De verdad te gusta algo como esto?”

“Sí, Lee-yeon, Choi Lee-yeon…… me gusta, ugh, lo tuyo me gusta tanto, rápido, adentro…… ¡rápido adentro……!”

“¿Solo me muevo?”

“Abajo está tan…… me da tanto, ja, tantas cosquillas, mueve lo tuyo-.”

“¿Quieres que te pegue?”

La lengua de Woori, que soltaba cualquier palabra como ebrio por la situación, se detuvo.

‘Dijo que me va a pegar. Choi Lee-yeon, a mí.’

No le gustaba que le pegaran. Pero si Choi Lee-yeon quería hacerlo, estaba bien.

Porque era Choi Lee-yeon.

Woori, que miraba hacia al frente atónito, asintió con la cabeza.

Crujido. Lee-yeon rechinó los dientes. En su cabeza se dibujó la imagen de Kim Seong-min divirtiéndose mientras le pegaba a Woori. En medio de eso, Woori, aunque le dolía ser golpeado por ese tipo, erigía su pene y le suplicaba que le pegara más, que le metiera el pene en el orificio.

‘Maldita sea.’

Los celos intensos que experimentaba por primera vez en su vida y el estado de rut en el que solo quedaba el instinto devoraron la razón de Lee-yeon. Ya no podía aguantar más. Tenía que grabar sus feromonas, su olor, en este omega.

¡Chasquido! Lee-yeon le soltó una nalgada fuerte en un lado de la nalga a Woori con la palma de la mano.

“……!!”

Woori soltó un grito silencioso y se aferró a la tina como si fuera su salvavidas. En realidad, el lugar donde le pegó solo sonó fuerte y no le dolió tanto, pero el corazón le palpitaba con violencia.

Pensó que si era un golpe de Choi Lee-yeon estaría bien, pero le dolió el doble de triste que cuando le pegaba Kim Seong-min.

Fue cuando Woori, temblándole la quijada, intentaba reponerse del corazón palpitante. Lee-yeon le sujetó la cintura con ambas manos y echó su propia cadera hacia atrás.

Deslizamiento. Al salir el pene, la piel tierna de las entrañas fue arrastrada junto con él.

Ah, ja-ah, ja……!”

A la parte baja del vientre de Woori se le aplicó fuerza. En medio de esa extraña sensación, sintió un placer de tipo fetiche. Ante una sensación que lo enloquecía, Woori retorció el cuerpo.

¡Golpe! En ese momento, la cabeza del pene de Lee-yeon le clavó con fuerza el punto G a Woori.

“……!!”

Ante un estímulo que no podía sentir por sí mismo, de una dimensión completamente diferente a cuando movía la cadera por su cuenta para sentirlo apenas, la cintura de Woori se derrumbó.

De la boca entreabierta por un placer por el que estaría bien morirse, se le salía la saliva a chorros. El pene de Lee-yeon temblaba como si fuera a eyacular.

Ja…… Choi…… Choi…… ¡Ja-ack, jack!”

Algo hirviendo empezó a derramarse dentro de sus entrañas. Ante esto, de manera refleja, del pene de Woori también salió semen de un disparo.

¡Salpicadura! El semen rociado en la pared de la tina resbaló hacia abajo y, al tocar el agua caliente, se disolvió y desapareció.

‘Se acabó.’

Fue cuando Woori, agotado, frotó la frente contra la tina.

Había algo extraño.

Algo caliente…… seguía saliendo.

Por varias experiencias previas, sabía que la cantidad de eyaculación de Lee-yeon era mucha. Pero no salía tanto como esto.

Desconcertado, solo parpadeaba los ojos como un tonto, cuando de pronto percibió un tenue olor a orina.

“……?”

‘No. No puede ser.’

A Woori se le cayó el alma al piso. No podía ser. De ninguna manera sería eso.

Aun negando la realidad de que no podía ser, en el baño seguía sonando el agua cayendo junto con un olor salado. Los labios de Woori temblaban.

“¡Es-espera, un momento! Choi Lee-yeon, ¡es-……!”

Lee-yeon, conteniendo a Woori que intentaba levantarse sorprendido, aplicó fuerza en la parte baja del vientre. Un chorro de orina hirviendo le golpeó con fuerza el interior.

¡Chorreo!

El sonido de orinar con frescura resonó en el baño. La orina salada y caliente se impregnó en lo más profundo de las entrañas, así como en la entrada que estaba sumamente rozada y desgastada.

Cuando no se daba cuenta no lo sabía, pero al ser consciente de que lo que se estaba vertiendo en el orificio era orina, las entrañas le escocían de manera desquiciante. Sin embargo, la tristeza era más fuerte que el escozor sentido en las entrañas.

A Woori le temblaba la quijada.

‘¿Tanto me detestas?’

Sabía que Lee-yeon lo detestaba, pero no sabía que lo detestaba a este nivel.

Jaa…… Park Woori.”

“No quiero, no quiero, no lo hagas, Choi Lee-yeon, no lo hagas…….”

Sin embargo, eso era un error de Woori. El acto de que un alfa orinara en el orificio de un omega no era un acto para insultar al omega. Era un acto que realizaba para reclamar la propiedad del omega, para hacer que sus feromonas se impregnaran más profundamente, un acto que incluso estaba registrado en los libros de texto de la educación obligatoria.

Por el contrario, si fuera un omega que hubiera recibido bien la educación sexual, se le habría acelerado el corazón ante el acto de Lee-yeon. Porque que un alfa orinara sobre un omega significaba ‘quiero impregnarte con mi olor’, lo cual no se diferenciaba en nada de una propuesta de matrimonio.

Sin embargo, Woori, que había sido un beta, no conocía ni entendía el acto de Lee-yeon. Él malinterpretó que Lee-yeon lo detestaba tanto que le orinaba en el orificio.

“No lo hagas…….”

En los ojos abiertos de par en par como impactados se juntaron lágrimas. Las lágrimas que había aguantado incluso cuando Lee-yeon lo acusó de ser un pervertido sin remedio y lo cuestionó sobre su relación con Seong-min, finalmente brotaron a chorros.

“¡A-a mí esto no me gusta……!”

Woori, llorando como un niño pequeño, se agitated para escapar de Lee-yeon. Lee-yeon lo abrazó con fuerza como diciéndole que se quedara quieto.

¡Pum! ¡Pum! ¡Pum!

Sintió que el pecho de Lee-yeon pegado a su espalda latía a una velocidad anormalmente rápida.

El chorro de orina que caía con fuerza se detuvo.

Fue en el instante en que intentaba levantarse sollozando con la sensación de alivio de que el acto pesadillezco había terminado. Lee-yeon lo abrazó con fuerza como no queriendo dejarlo ir. Y le presionó la cadera aún más profundo como clavándosela.

“¡Ja-ack……!”

El punto G, hinchado firmemente, se aplastó contra la cabeza del pene, provocándole un placer fetiche. Se sentía tan bien que olvidaba cómo respirar.

“Espe…… ¡ya, ya! Choi Lee-yeon, es-…… ¡ugh!”

Temblor. Ante el placer descomunal, Woori sacudió la cabeza desenfrenadamente.

Al mezclarse el olor salado de la orina con las feromonas de Lee-yeon, el orgasmo invadió todo el cuerpo de Woori.

“¡¡ugh……!! Espera, es-……!”

De los ojos abiertos de par en par caían lágrimas a gotas.

El pene que había entrado con la intención de meter hasta los testículos se fue saliendo lentamente. De manera natural, la orina contenida en lo más profundo de las entrañas también empezó a filtrarse junto con él.

“No…… no puede ser…….”

El rostro de Woori se puso pálido.

Sintió la sensación de estar excretando por el orificio. Sintió que estaba cometiendo un acto digno de algo inferior a un humano. Sentía vergüenza, temor y miedo. Woori aplicó fuerza en el orificio a toda prisa.

¡Apretón!

El orificio puro, demasiado estrecho y pequeño para su cuerpo, se contrajo y mordió con fuerza el tronco del pene medio salido de Lee-yeon.

Ah…….”

A Lee-yeon le tembló la quijada. Aparte del placer sentido en el tronco del pene, la satisfacción mental era demasiado grande. Las feromonas de Woori, que salían a chorros como si se estuviera orinando un poco, y las feromonas de Lee-yeon se mezclaron en un solo olor.

‘Es mío.’

A Lee-yeon se le fue la razón por completo. Agachó la cabeza y le mordió la nuca a Woori, quien temblaba de miedo.

¡Mordisco!

“¡Ugh! Es-……!”

Broto sangre teniendo como límite las marcas de los dientes de Lee-yeon.

Cuando Woori se espantaba ante el dolor sentido en la piel tierna, Lee-yeon sacó por completo el pene que tenía clavado dentro de Woori.

¡Junto con el sonido de un pop!, la orina que llenaba el abdomen empezó a chorrear hacia afuera del orificio. Ante la sensación diferente al agua caliente de la llave, Woori, llorando tristemente, intentó volver a aplicar fuerza en el orificio, pero en ese preciso instante, Lee-yeon le abrazó la parte baja del vientre y presionó con todas sus fuerzas.

¡Chorronazo! La orina que llenaba el abdomen se reventó ante la fuerte presión y, del pene de Woori, también salió semen de un disparo como si se estuviera orinando.

“……!!!”

El rostro de Woori se puso pálido.

Incluso recibiendo orina en el vientre, había eyaculado. Sentía tanta vergüenza que quería meter la cabeza en un plato de agua y morirse.

Fue en ese momento.

“¡¿Jack?!”

Lee-yeon le dio la vuelta al cuerpo de Woori, que estaba temblando boca abajo agarrado de la tina.

¡Chapoteo! El agua caliente que le llegaba a la cintura se sacudió con brusquedad, y las nalgas delgadas de Woori tocaron el fondo de la tina.

Los ojos de Woori y los de Lee-yeon se cruzaron.

Fue antes de que Woori pudiera voltear la cabeza. Lee-yeon lo cargó por los aires y lo puso sobre su propia cosa erguida de golpe. La cabeza del pene de Lee-yeon tocó con un toque seco el orificio hecho una masa blanda.

“¡Suel-¡suelta esto!”

Woori intentó escapar de Lee-yeon soltando un grito, pero Lee-yeon fue más rápido.

¡Empujón!

El pene duro y grueso se clavó de nuevo profundamente dentro de las entrañas de Woori. Y sin darle tiempo a adaptarse, comenzó a moverse desenfrenadamente.

“¡Jack, kack, ja, es-…… ah!”

Cada vez que el pene de Lee-yeon entraba y salía, el agua caliente entraba dentro de las entrañas y chapoteaba. Sintió una sensación similar a cuando contenía la orina. Al recordar ese placer electrizante y desolador, Woori, aun temblando de vergüenza, entró en celo soltando líquido preseminal y lubricante a chorros.

Ante un placer que parecía hacerle perder la cabeza, Woori lloró a moco tendido.

“No quiero, no quiero, ugh, no quiero, ¡ya detente!”

A pesar de las suplicas desgarradoras de Woori, Lee-yeon, lejos de detener los movimientos de cadera, lo hizo con más fuerza aún.

¡Chapoteo! ¡Golpe! ¡Chasquido!

El pene erguido con firmeza como un arma dejó hechas una masa blanda las entrañas de Woori.

Uuuu. Woori sacudió la cabeza desenfrenadamente y le abrazó los hombros a Lee-yeon con fuerza. La piel clara y limpia fue desgarrada por las uñas duras, pero Lee-yeon no detuvo las embestidas.

¡Golpe! La cabeza del pene de Lee-yeon, embarrada de orina y lubricante, tocó con un toque seco en algún lugar secreto e íntimo dentro de las entrañas de Woori.

Los músculos del cuerpo de Woori se contrajeron y la vista se le puso en blanco.

“……!!!”

Ante una sensación insólita experimentada por primera vez en su vida, Woori tembló por todo el cuerpo.

ugh…….”

De la boca de Lee-yeon, que solía mantenerse apretada, se escapó un gemido extasiado. Las feromonas, que de por sí brotaban como si se hubiera roto una presa, salieron a borbotones como si hubieran abierto la llave del agua al máximo.

Las feromonas de Lee-yeon se impregnaron en los órganos sensoriales de Woori y se grabaron en cada una de sus células.

La boca de Woori se abrió de par en par. De la boca entreabierta ni siquiera salía un grito, y en la nuca se le saltaron las venas.

Woori supo por instinto que la cabeza del pene de Lee-yeon había tocado un lugar que no debía tocar.

Los ojos de Woori y los de Lee-yeon se cruzaron.

No. No. No.

Woori sacudió la cabeza desenfrenadamente.

De los ojos abiertos de par en par cayeron lágrimas a chorros. Empujó a Lee-yeon como loco, pero fue en vano. Por el contrario, el rechazo de Woori estimuló a Lee-yeon.

‘Es mío.’

Tenía que hacer suyo a este omega cuanto antes. La cabeza del pene de Lee-yeon abrió a la fuerza el cuello uterino recién formado.

“¡¡¡Ah!!!”

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La cabeza del pene de Lee-yeon presionó una y otra vez como besando la entrada de la matriz, que parecía el ojo de una aguja. El cuerpo de Woori tembló como si le hubiera caído un rayo. Lee-yeon se lameó los labios secos con la lengua, le sujetó la cintura a Woori y le empujó las nalgas hacia arriba con fuerza.

¡Crujido!

Ante la fuerza tosca de Lee-yeon, la entrada del útero se abrió a la fuerza, y el extremo de la cabeza del pene entró de golpe en la matriz. Eso no fue todo.

“Me duele…… me duele, no quiero…… ¡¡ah!!”

La base del pene empezó a hincharse horriblemente como cuando los perros se aparean.

El dolor enorme que sentía abajo y el placer deslumbrante que parecía hacerle perder la razón le daban mucho miedo. Sentía que de verdad se iba a morir a este paso. Woori le suplicó llorando a moco tendido.

“Sálvame, por favor, sál-……, ja-ack, Choi-…… ugh, sál-…… sálvame por favor…….”

ugh…… voy a eyacular.”

“No…… no, ¡no……!”

¡Chorro! ¡Chorro! ¡Chorro!

El pene de Lee-yeon, clavado firmemente en la matriz, empezó a verter semen con fuerza.

“……Choi-…… Choi, Choi-…… ¡kack……!”

El semen de Lee-yeon no se detuvo y siguió saliendo para llenar el útero. El semen lleno hasta el límite debía ser expulsado hacia afuera, pero como la base del pene se hinchó como el pene de un perro tapando la salida, no pudo ser expulsado.

El vientre plano de Woori empezó a hincharse como un globo. Mirando hacia abajo su vientre abultado, Woori perdió el juicio.

Es extraño. Da miedo.

“Lee-yeon, ugh…… Lee-yeon, por favor……, por favor…… por favor no lo hagas…….”

De su rostro pálido salía sudor frío a chorros. Fue en el instante en que Woori, que como una máquina descompuesta solo repetía la palabra de que no lo hiciera, iba a perder el conocimiento.

Lee-yeon abrazó con fuerza con ambos brazos el cuerpo de Woori que se iba hacia atrás. Y como haciéndole cariñitos, frotó su mejilla contra la mejilla de Woori, y besó sin cesar su nuca, donde las venas se habían saltado por el dolor.

“Me gusta tanto…….”

“……!”

“Me gusta…… me gusta tanto…… Woori-ya…….”

El rostro de Woori se distorsionó de manera desoladora.

A lo que Lee-yeon le decía que le gustaba debía ser a su cuerpo. La razón por la que ahora pasaba el rut con él era porque como no tenía a sus parejas cerca, no le quedaba de otra. Este acto era simplemente porque él era un alfa y él un omega. Esto no era más ni menos que un accidente.

“Me gusta tanto que…… ugh…… me siento enloquecer. Quiero estar así toda la vida.”

Jamás serían palabras de que le gustaba la persona Park Woori.

‘Maldita sea.’

Sin embargo, tanto las ofensas que le escuchó a Lee-yeon hace un momento como los sentimientos de rencor y tristeza se evaporaron en un instante ante la palabra “me gusta” de Lee-yeon.

Quería seguir escuchando la palabra “me gusta” de Lee-yeon. Sin embargo, Woori sabía que después de este momento jamás volvería a escuchar esa palabra.

Por eso aguantó como fuera el dolor de sentir que el vientre se le reventaba.

ugh…… me gusta tanto, Woori-ya…….”

Era amor hacia Woori.

* * *

Algo tibio le tocó la piel.

¡Sobresalto! Los ojos de Woori, que estaban plácidamente cerrados, se abrieron de golpe. Su mirada se cruzó con la de Lee-yeon, quien sostenía una toalla húmeda. Woori encogió el cuerpo y le suplicó:

“……En verdad ya no puedo más. Ya…… ya no quiero seguir.”

La voz que apenas le salía no solo estaba agrietada, sino desgarrada.

El rut de un alfa experimentado por primera vez era cruel. Sin poder comer ni dormir bien, le siguieron metiendo el pene sin parar.

Al principio de la relación, Lee-yeon al menos hablaba como un humano, pero a medida que pasaba el tiempo, gruñía como una bestia y le metía el pene sin cesar. Por el semen y la orina que le vertía dentro continuamente, ya no le cabía nada más en el vientre.

Cuando sus fuerzas se agotaban por ser embestido sin descanso y se desmayaba, él lo despertaba, le daba algo de comer y volvía a meterle el pene.

¿Cómo demonios le hacían los demás para hacer esto? De pronto, sintió que los alfas y omegas del mundo eran increíbles.

Y jamás quería volver a pasar por el rut de un alfa.

“……El rut ya terminó. Ya no lo voy a hacer.”

La fuerza se aflojó de los hombros de Woori, que se habían quedado rígidos por la tensión.

Lee-yeon dejó la toalla húmeda en la cama y le tendió un vaso de agua que había preparado con antelación. Woori, que lo miraba fijamente como un gato desconfiado del contacto humano, le arrebató el vaso de agua.

Fue porque al ver el agua contenida en el vaso de vidrio transparente, sintió una sed insostenible.

¡Trago! ¡Trago! La garganta, que estaba tan seca como si hubiera una sequía, se enriqueció con la humedad. Solo era agua, pero sabía demasiado dulce. Fue en el preciso instante en que Woori bebía el agua como loco.

“……Lo siento.”

“…….”

La manzana de Adán de Woori, que se movía sin cesar, detuvo su movimiento. El sabor del agua, que le parecía tan dulce, se volvió amargo en el instante en que escuchó la disculpa de Lee-yeon.

“Justo cuando estabas tú, sunbae, me vino el rut……”

‘……Justo cuando…….’

Ante las repetidas disculpas de Lee-yeon, Woori dejó el vaso de agua sobre sus muslos. Su piel, que debería estar pálida, estaba manchada como si hubiera enfermado.

Durante los cuatro días de rut, Lee-yeon lo mordió y lo besó terriblemente, actuando como si no pudiera vivir sin él.

“……Si te duele alguna parte, dime por favor. Te voy a compensar.”

Sin embargo, Lee-yeon, estando en su sano juicio, le habló de una compensación a Woori.

A lo mejor estaba marcando una línea por temor a que él se le apegara de manera personal. La mirada de Woori, que bajó hacia abajo, se hundió con pesadez. Parpadeando en silencio, soltó una risita autosuficiente.

Lee-yeon, lleno de amor, tenía varias parejas, pero jamás le dio ese amor a él. Cuando su amigo le preguntó ‘qué relación tienes con Park Woori’, él tajantemente dijo que no eran nada expresando su desagrado, y dejó claro que solo lo trataba con amabilidad por lástima.

‘No hay de qué ponerse triste.’

La relación entre Lee-yeon y él siempre había sido así. Estos últimos días simplemente habían sido la excepción.

“Ya estuvo bien.”

“Pero…… sunbae, el notting es tu primera-.”

“Es algo que todo el mundo hace, no hay por qué hacer un escándalo.”

No tenía la intención de sonar sarcástico. Simplemente soltó lo que le vino a la mente al recordar las palabras que Lee-yeon le decía a menudo.

Lee-yeon se quedó callado como si le hubieran dado en el punto débil.

A Woori le pareció extraño que Lee-yeon, que solía hablar tan bien, no dijera nada, pero no se tomó la molestia de mirarlo. Fue porque sintió que si se topaba de frente con ese rostro limpio que lo miraba como diciendo que así eran las cosas, le dolería el estómago.

Woori se levantó a propósito sin voltear la cabeza hacia Lee-yeon.

“…….”

Le dolía abajo como si se le fuera a salir todo y las extremidades le temblaban. Al juntar las piernas que habían estado abiertas a la izquierda y derecha durante cuatro días seguidos, los músculos de los muslos se le tensionaron. Cada vez que daba un paso, todo el cuerpo le dolía como si lo hubieran molido a golpes, haciéndole brotar un grito de la garganta de manera natural, pero se esforzó desesperadamente por no dejarlo ver.

Woori, con una expresión como si no pasara nada, dejó el vaso que sostenía sobre la mesa y entró al baño. La ropa con la que había venido al club de golf estaba tirada en el suelo como si fuera una piel mudada.

Por suerte, como no usó el baño salvo el primer día de rut, la ropa estaba seca. Aunque el inconveniente era que estaba llena de arrugas, como regresaría a casa en coche, no importaba…….

¡Sobresalto!

El rostro de Woori, que fingía indiferencia, se congeló de manera rígida. Por andar teniendo un sexo desenfrenado con Lee-yeon, no pudo verificar si Kim Seong-min estaba vivo o muerto.

……Pensándolo bien, tal vez no se había muerto. Si ese sujeto se hubiera muerto, no habría podido estar teniendo sexo tranquilamente con Choi Lee-yeon. Probablemente los policías que recibieron el reporte habrían venido a la habitación y se habrían llevado a Choi Lee-yeon.

¡Zumbido!

En ese momento, resonó una vibración desde el cárdigan que sostenía. Woori sacó el teléfono inteligente que estaba dentro del bolsillo del cárdigan.

“……!”

Padre

Fue cuando miraba hacia abajo el teléfono inteligente atónito, perdiendo incluso la respiración tras leer el nombre del remitente que apareció en la pantalla.

“Sí, padre.”

“……!”

Ante la voz de Lee-yeon que se escuchaba desde atrás, Woori volteó la cabeza. Lee-yeon, que lo había seguido hasta el baño en algún momento, estaba respondiendo una llamada. Respondiendo tranquilamente "sí, sí", Lee-yeon se le quedó viendo a Woori.

En los ojos cafés de Lee-yeon se reflejaba la figura de Woori con una expresión de tonto. Sintió un sentimiento inaguantable de repente. Woori, por impulso, presionó el botón de contestar.

—¡Hijo mío!

“……?”

Y ante la forma de llamarlo que escuchaba por primera vez en su vida, parpadeó los ojos atónito.

Dudando, bajó el teléfono inteligente que tenía pegado a la oreja y volvió a mirar la pantalla.

Padre

Qué raro. ¿Será un error de comunicación? Woori intentó colgar la llamada y volver a llamar a Yeon-ho.

—Escuché que te volviste un omega.

“……!!”

A Woori se le cayó el alma al piso. Su padre se había enterado del hecho de que se había vuelto un omega.

Viéndolo bien, con todo el escándalo que se armó, lo raro sería que no lo supiera.

—Por qué no le dijiste a tu papá que te habías vuelto un omega.

“……Es que, verá, padre, yo no es que no le haya dicho a propósito……”

—¿Ya terminó el rut de tu pareja?

En medio de los temblores, Woori corrigió primero el error fatal.

“No es mi pareja.”

—Maldito muchacho. Si pasan el rut juntos, claro que son pareja.

“Padre. Es un malentendido……”

—Hace un momento los padres de tu pareja me llamaron para avisar que el rut de su hijo terminó, así que llamé de inmediato. Ajem. Sería bueno vernos ahorita, pero ellos también necesitan tiempo para prepararse mentalmente.

“……¿Qué?”

¿Qué demonios estaba diciendo su padre?

—Entonces les voy a decir que nos veamos en la noche con sus padres. Cuando se fije la hora te aviso, así que ven con tu pareja… digo, con Choi Lee-yeon.

“Padre, qué demonios,”

—¡Hijo, eres una bendición, una bendición! ¡Este padre tuyo sabía que algún día serías de ayuda! ¡Jajaja!

“Padre……”

Clic. La llamada se cortó.

Woori, que miraba el teléfono inteligente con ojos desolados, levantó la cabeza. Frente a sus ojos se veía a Lee-yeon, quien aún estaba en llamada con su padre.

“……Sí. Lo llevaré conmigo. Nos vemos al rato.”

¿Por qué Lee-yeon decía la frase "lo llevaré conmigo"? ¿Por qué las palabras que había dicho Yeon-ho se conectaban con la respuesta de Lee-yeon? Una gota de sudor frío le corrió por la sien.

Como si la llamada hubiera terminado, Lee-yeon bajó el teléfono inteligente que tenía en la oreja.

Su mirada se cruzó con la de él.

Sintió un mal presagio. Una extraña corriente eléctrica le recorrió desde la punta de la columna vertebral. Woori no era muy inteligente, pero no tenía problemas para juzgar el ambiente y la situación.

Su padre diciendo que se reuniría con los padres de Choi Lee-yeon. Su padre llamando "pareja" a Choi Lee-yeon. Su padre llamándolos a una cena junto con Choi Lee-yeon. Su padre llamándolo "bendición".

Solo había una forma en que un omega podía contribuir a la familia. Casarse con una familia prominente y aumentar la fortuna mediante la fama y el poder de la familia política.

Woori borró los pensamientos indebidos que se apoderaron de su cabeza.

“…….”

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Reacciona, Park Woori. Primero vístete y sal de aquí. Y dile a tu padre claramente que es un malentendido. Los padres de Choi Lee-yeon también dirán que esto fue como un accidente de tráfico. Dirán que si hay un problema en el cuerpo, lo compensarán. Entonces su padre también aceptará el dinero que le den y no volverá a mencionar este asunto.

Con eso bastará.

Las pupilas de Woori, que miraban al aire, eran miserables.

“…….”

Su padre descubrió que se había vuelto un omega. Lo harían dar de baja de la universidad y lo venderían como segunda esposa de un alfa de más de sesenta años. ¿Eso sería todo? Los alfas a los que había molestado vendrían corriendo a matarlo. Fuera cual fuera la situación, era una catástrofe.

Sin ponerse a buscar la camisa, Woori se puso primero el cárdigan que tenía en la mano. El tacto suave al tocar la piel descubierta, en este preciso instante, era horriblemente espantoso.

Agachó la cintura y recogió los pantalones sumamente arrugados. La ropa interior estaba allá a lo lejos, pero como su campo de visión se había estrechado, no pudo ver lejos. Intentó meter el pie en el pantalón, pero no hacía más que dar pisotones en vano. Los dedos del pie se atoraban en la tela y no entraban. Fue en el preciso instante en que intentaba jalar la tela con fuerza aplicando fuerza en la mano que sostenía el pantalón.

“Yo lo hago por ti.”

Lee-yeon sentó a Woori en la orilla de la tina. Le puso entre las piernas la ropa interior que no sabía cuándo había traído y se la acomodó. A continuación, sacudió ligeramente los pantalones bastante estirados, los dejó caer a la altura de los pies y dijo:

“Levanta el pie derecho.”

El pie de Woori no daba muestras de querer moverse. Lee-yeon le sujetó el tobillo suavemente y le metió el pie en el pantalón.

Ese aspecto era tan desahogado que no combinaba para nada con la tormenta que se avecinaba.

“Quítate el cárdigan. Tienes que ponerte la camisa primero.”

Como si lo que iba a pasar a partir de ahora no tuviera nada que ver con él.

Emoción contundente.

La frase ‘¿por qué para ti todo es tan fácil?’ se le quedó atorada en la garganta, pero no la soltó. Al final, esta situación también era el resultado de cada instante que él mismo había elegido. La responsabilidad era enteramente suya.

<Continuará en el volumen 3>