8. Experiencias desconocidas (1)
8. Experiencias desconocidas (1)
¡Bang!
La puerta de la
habitación se cerró con tanta brusquedad que pareció que se iba a romper.
Lee-yeon recorrió el
interior de la habitación con ojos fríos. Su mirada se posó en una cama donde
cabían tres personas tiradas a sus anchas. Lee-yeon arrojó a Woori sobre la
cama.
¡Chirrido! Ante el peso tremendo, el colchón se hundió
profundamente y volvió a subir. Ante el dolor sordo y repentino, los ojos de
Woori, que estaban plácidamente cerrados, se abrieron de golpe.
“……!”
Woori, sorprendido por
el techo desconocido, giró el torso. Su rostro estaba empapado de sudor frío.
“¡Kim Seong-min!”
Justo antes de
desmayarse, le vino a la mente el recuerdo de Lee-yeon apostándole un golpazo a
Seong-min en la cabeza con el palo de golf. Tal vez se había muerto. En su
cabeza se imaginó hasta la imagen de Lee-yeon siendo arrastrado a la cárcel.
Era desolador.
‘Es todo por mi
culpa.’
Si tan solo lo hubiera
seguido obedientemente, esto no habría pasado. De todos modos, no era la
primera vez que Seong-min lo violaba. Tampoco es que se fuera a desgastar por
sufrirlo una o dos veces más.
Fue cuando Woori,
caído en pánico por la culpa hacia Lee-yeon, temblaba sin poder respirar bien.
“Sunbae.”
Chirrido. Lee-yeon se sentó frente a Woori.
“¡Choi Lee-yeon……!”
Woori examinó
minuciosamente cada rincón de Lee-yeon por instinto. Por suerte, no parecía
estar herido en ninguna parte. Su mente, que había sido llevada al límite, se
tranquilizó un poco, pero fue solo por un instante.
“¡¿Con qué demonios
estabas pensando al hacer eso?!”
La voz de Woori, al
soltar un grito repentino, era feroz.
Le preocupaba
demasiado la vida de Lee-yeon. Si la vida de Lee-yeon se arruinaba, sería por
su culpa.
“Dijiste que tenías
toda tu vida planeada. ¿Acaso esto también estaba incluido en el plan de tu
vida? ¿Golpear a una persona hasta matarla?”
“…….”
“¡Choi Lee-yeon, de
verdad no estás bien de la cabeza! ¡Estás loco!”
A pesar de los gritos
de Woori llenos de indignación, Lee-yeon no dijo una sola palabra. Woori se
tiró del cabello como desesperado.
‘Esto no puede seguir
así.’
Tenía que comprobar si
Kim Seong-min se había muerto o si lo habían llevado al hospital. Tenía que
saber cómo iba la situación. Woori se levantó de la cama de un brinco y caminó
con brusquedad hacia la puerta. Fue en el instante en que iba a bajar la manija
de la puerta.
Agarre.
“……!”
Lee-yeon, que estaba
sentado en la cama, en un abrir y cerrar de ojos se puso detrás de Woori y le
sujetó el dorso de la mano.
Lee-yeon dijo con voz
apagada:
“……¿A dónde va?”
“¡A ver a Kim
Seong-min!”
“……¿Le preocupa Kim
Seong-min?”
“¡¿Cómo no me va a
preocupar?!”
Ante los gritos de
Woori, el rostro de Lee-yeon se volvió como el de una muñeca sin emociones.
“¿Por qué?”
Ante la voz apática,
Woori lo miró hacia arriba como preguntándose si este tipo estaba loco. Sin
embargo, como estaba de espaldas a la lámpara, no se veía la expresión de
Lee-yeon.
“¡Pues es obvio
que……!”
“¿Porque sale con Kim
Seong-min?”
“……!”
“¿Porque usted y ese
infeliz son pareja y se aman?”
Ante la acusación fría
de Lee-yeon, Woori se quedó sin palabras.
‘¿Que yo salgo con Kim
Seong-min?’
A Woori le resultó tan
triste y humillante recibir semejante malentendido por parte de Lee-yeon. ¿Qué
demonios pensaba Choi Lee-yeon de él?
“…….”
Al ver a Woori sin
decir nada, a Lee-yeon se le saltó una vena en la nuca. Park Woori, que hasta
ahora respondía muy bien gritando punto por punto, no dice nada ante la
pregunta de si él y Kim Seong-min son una pareja que se ama. ¿Qué significado
tenía esto?
Ja. Lee-yeon soltó una burla fría.
“¿Entonces por qué
fingió que le desagradaba?”
“……!”
¿Fingir que le
desagradaba? El rostro de Woori se distorsionó de manera desoladora.
“Le pregunto que por
qué fingió que le desagradaba si le gustaba. Yo lo ayudé pensando que a usted
de verdad le desagradaba.”
“Eso de fingir que me
desagradaba……”
“En el juego de amor
de ustedes dos, solo yo quedé como un bastardo. ¿Cómo se va a hacer
responsable?”
Los labios apretados
de Woori temblaron levemente como si hubieran sido heridos. Sin embargo, era
imposible que Lee-yeon, confuso al no poder controlar ni sus propias emociones,
se diera cuenta del sufrimiento de Woori.
Al ver que Woori
seguía sin responder, Lee-yeon se sintió afligido hasta la muerte.
Detestaba tanto a Park
Woori. Le daba rabia la traición.
‘¿Cómo pudiste hacerme
esto?’
El orgullo de Lee-yeon
movió su lengua.
“Como me dio lástima
verte patalear porque no querías que ese infeliz te arrastrara, te ayudé. Todo
fue un error de mi parte.”
“……!!”
Ante la palabra
“lástima” repetida, el rostro de Woori se puso pálido de vergüenza. Tuvo la
ilusión de estar parado frente a Lee-yeon completamente al desnudo.
Al ver que Woori no
refutaba, a los ojos de Lee-yeon se les reventaron los vasos sanguíneos.
‘Dime que fue una
confusión. Enójate diciendo que no es verdad.’
Refútame diciendo que
yo, Choi Lee-yeon, me confundí, y que fuiste violado por ese maldito infeliz.
“…….”
Sin embargo, Park
Woori no dio ninguna justificación. El silencio era una afirmación. Este omega
andaba teniendo relaciones sexuales con otro alfa a sus espaldas.
‘Tú eres mío.’
Crujido. Lee-yeon sintió una furia intensa que jamás
había experimentado hasta ahora. A Lee-yeon se le nublaron los ojos de celos.
“Eres de verdad de
dañar, sunbae. Cuando lo hacías conmigo fingías ser torpe, ser inocente, pero
te divertías desenfrenadamente con el hermano cercano que te sirve alcohol.”
“…….”
“Si tu gusto era el
juego de violación, me lo hubieras dicho. Yo me podía acoplar.”
“…….”
“No, qué asco. Eso lo
hace alguien que está al mismo nivel que tú, sunbae, yo no puedo hacer esas
cosas.”
“…….”
“¿Cómo te aguantaste
cuando lo hacías conmigo porque no te divertía? Ah, ¿lo hacías pensando en ese
infeliz?”
Escuchando las ofensas
de Lee-yeon, a Woori se le hinchó una vena en la frente repentinamente.
A Woori le gusta
Lee-yeon. Pero que le gustara no significaba que tuviera que quedarse
escuchando sus insultos en silencio.
Las acusaciones de la
persona que le gustaba eran tan tristes e injustas que las lágrimas se le
cortaron de golpe. Woori tenía el autoestima por los suelos, pero su orgullo
era más alto que cualquier pared. Pataletó para que su orgullo no saliera más
lastimado.
Woori, fulminando a
Lee-yeon con la mirada, dijo como si escupiera:
“……Sí, infeliz.”
“……!”
“Cuando lo hacía
contigo, lo hacía pensando en Kim Seong-min.”
“……¿Qué dijo?”
“¿Será porque, como
dijiste, Kim Seong-min y yo estamos al mismo nivel? Nuestra química en el sexo
también encajaba muy bien. Por eso cada vez que estaba aburrido me acostaba con
Kim Seong-min. Cuando él me golpeaba, yo me orinaba por arriba y por abajo de
la emoción……”
“¿Ese infeliz lo hacía
golpeándote?”
Ante las palabras de
Woori de que le había pegado, Lee-yeon se enfureció a una dimensión
completamente diferente a la de antes.
Las pupilas de Woori,
que fulminaban a Lee-yeon con la mirada, temblaron desoladoramente. ¿Por qué
actuaba enojándose más porque le pegaron que porque tuvo relaciones sexuales?
Haciendo que la gente
se confunda.
“Sí. Tuve relaciones
siendo golpeado como mierda. A mí me gustan esas cosas. ¿Tú no puedes hacer
esas cosas, verdad? Por tu maldita reputación. Si yo escribiera en el reporte
que me besaste, estarías temblando de pánico……”
“¿Dices que te gustó
que te pegaran?”
Cuando Lee-yeon volvió
a preguntar como para confirmar, Woori no pudo contenerse y volteó la cabeza
hacia un lado. Por orgullo mintió diciendo que le había gustado que le pegaran,
pero al tener que admitirlo en verdad, se sintió miserable. Sin embargo, no
podía retractarse de sus palabras.
Él secó a pura
voluntad las lágrimas que amenazaban con juntársele en los ojos. Y volvió a
voltear la cabeza para fulminar a Lee-yeon con la mirada.
“Ajá. Como dijiste, mi
nivel está hasta el fondo, así que me excito cuando me pegan.”
“…….”
“Y la responsabilidad
la tienes que asumir tú, no yo. Por tu culpa mi pareja de sexo quedó casi
tullida……”
La fuerza se concentró
en la garra de la mano de Lee-yeon que sujetaba el dorso de la mano de Woori.
¡Crujido! Se escuchó el sonido de los huesos
desencajándose.
Lee-yeon dijo
fríamente:
“Dices que te gusta
esto.”
“…….”
Si hubiera sido una
persona normal, habría pegado un grito por el dolor enorme, pero Woori reprimió
los gritos tenazmente.
“Ajá. A mí me gusta
esto.”
“…….”
“Cuando lo hice
contigo nunca hubo una sola vez en que fuera bueno.”
“……Dices que nunca
hubo una sola vez en que fuera bueno.”
“¡Sí! No fue bueno
para nada, ¡suéltame esto!”
Lee-yeon cargó a Woori
sobre el hombro como cuando lo trajo desde el vestíbulo. Woori pataleó.
“¡Bájame! ¡Oye! ¡Choi
Lee-yeon!”
“…….”
La resistencia de
Woori, que tenía un cuerpo firme con una estatura más alta que el promedio, fue
bastante brusca, pero Lee-yeon no hizo el menor movimiento.
Él entró al baño que
estaba abierto de par en par.
¿Por qué aquí? ¿Acaso
no intentaba tirarlo hacia abajo desde el balcón? Woori parpadeó los ojos como
sin entender.
Lee-yeon metió a Woori
en la tina de spa. ¡Pum! Junto con el sonido, la espalda de Woori chocó contra
la tina. Fue en el instante en que Woori intentaba levantarse para salir de la
tina.
Lee-yeon le abrió las
piernas a Woori con tosquedad. Woori, sorprendido, intentó empujar a Lee-yeon,
que se metió entre sus piernas, pero este no se movió en lo absoluto. Lee-yeon
extendió un brazo hacia atrás y abrió la llave del agua.
¡Chorreo! El agua caliente brotó a gran velocidad. La
presión del agua era tan fuerte que el agua ya se estancaba en el fondo.
Woori, sorprendido por
el agua caliente que sentía en las nalgas, intentó levantarse sujetando la
orilla de la tina, pero Lee-yeon volvió a presionarlo contra la tina. Y besó
con brusquedad la boca de Woori, quien iba a soltar un grito.
“……!”
¡Mordisco! Los dientes de Lee-yeon mordieron los labios
de Woori, que se mantenían cerrados con terquedad. La piel tierna fue magullada
y desgarrada por los dientes duros. Ante el dolor agudo, se le juntaron
lágrimas. Le dolía tanto que era mejor recibir una cachetada.
Era diferente a los
besos que había tenido con Lee-yeon hasta ahora. Lee-yeon, al besar, siempre
frotaba ligeramente los labios y la comisura de los labios para luego besar
suavemente como un pájaro picoteando. Cuando la fuerza de los labios firmemente
cerrados se aflojaba un poco por las cosquillas, le lamía suavemente los labios
con la lengua como pidiéndole que los abriera un poco más haciéndole cariñitos.
Cuando abría la boca cerrada ante esa petición cosquillosa y agradable,
envolvía con su lengua la lengua tiesa por la tensión para acariciarla y
chuparla. Si le pasaba la punta de la lengua por el paladar o la raíz de la
lengua, se sentía tan bien que se le encogían los dedos de los pies solos.
Pero ahora…….
El cuerpo de Woori se
congeló como hielo ante el dolor sentido en los labios. Era evidente su gesto
de sufrimiento, pero Lee-yeon no lo mimó como de costumbre. Por el contrario,
le sujetó el rostro a Woori con ambas manos para no dejarlo voltear la cabeza,
y le metió la lengua con tosquedad en la boca abierta por el dolor.
Era un beso como el de
una bestia desgarrando a mordidas.
‘No me gusta esto.’
Sintió rechazo ante la
conducta violenta de Lee-yeon experimentada por primera vez. Sin embargo, Woori
dejó de empujar a Lee-yeon. Fue porque la expresión de Lee-yeon, que lo miraba
fijamente mientras lo besaba, era demasiado helada.
Woori ni siquiera pudo
cerrar los ojos por orgullo. Él simplemente soportó el beso violento de
Lee-yeon con los ojos abiertos de par en par.
Ambos siguieron
cruzando lenguas mirándose fijamente como en una pelea de orgullo. El que
separó los labios primero fue Lee-yeon. Lee-yeon se burló fríamente:
“De seguro le gusta
tanto que ni puede cerrar los ojos, ¿verdad?”
“¿Si de lo aburrido
que estaba ni me salía cerrar los ojos?”
“¿Y se le erigió el
pene por aburrimiento, entonces?”
“Ajá. A mí se me erige
cuando estoy aburrido.”
“¿Acaso es un
pervertido, sunbae?”
“¿Hasta ahora te das
cuenta?”
Dos pares de
ojosinyectados en sangre se fulminaron con la mirada como si fueran a matarse.
Esta vez, el que
apartó la mirada primero fue Woori. Aunque fingía que no pasaba nada, en
realidad estaba a punto de quedarse sin aliento.
De Lee-yeon brotaban a
borbotones unas feromonas de una dimensión completamente diferente a la
habitual. Era a un nivel tal que hasta un omega dominante entraría en celo a la
fuerza ante las feromonas primitivas de Lee-yeon, abriendo el orificio que chorreaba
lubricante a la izquierda y derecha para rogar que se lo metieran.
Si hasta un omega
dominante estaba así, era imposible que un mediocre como Woori no sintiera tal
impulso. A medida que pasaba el tiempo, un deseo sexual extremo se le elevaba.
Las palabras de
Lee-yeon eran correctas. Aunque fuera un beso sumamente tosco y que solo
doliera, le gustaba. El pene que no debía responder se erigió de golpe sin
conocer la vergüenza. El agua caliente que le llegaba a la mitad de los muslos
hacía olas cada vez que Lee-yeon movía el cuerpo, calentándole suavemente la
entrepierna, e incluso eso se sentía bien.
Era la sensación de
que un fuego sin fin le quemaba el interior del cuerpo.
Mirando a Lee-yeon, a
Woori se le juntaba bastante saliva en la boca. Quería subirse encima del
cuerpo de Lee-yeon, agarrar su pene grande y majestuoso, meterlo en el orificio
que chorreaba lubricante como si estuviera sediento, y sacudirlo hacia arriba y
hacia abajo desenfrenadamente. Era seguro que el pene largo y grueso de
Lee-yeon le aplastaría con fuerza el punto G en lo más profundo de su cuerpo
para regalarle un placer descomunal.
Sin embargo, Woori
reprimió ese impulso como una automutilación tenazmente. Más que satisfacer el
deseo primitivo del placer, era importante no dejar ver su orgullo herido.
Por otra parte,
Lee-yeon estaba atónito.
‘Qué persona tan
bárbara.’
Jamás había oído
hablar de un omega que mantuviera la cordura tras recibir de lleno las
feromonas de rut de un alfa dominante.
El estado de Woori no
se veía bien a los ojos de cualquiera. Su piel, pálida como una hoja de papel,
estaba al rojo vivo por el calor, sus lips, mordidos minuciosamente para
aguantar el placer, estaban deshechos como un trapo, y ante el menor estímulo
todo el cuerpo le temblaba.
El tiro de los
pantalones también estaba abultado. Sin necesidad de quitárselos, se veía que
el pene de Woori estaba erguido con firmeza. Era seguro que su orificio,
demasiado pequeño y estrecho para su cuerpo grande, estaba soltando lubricante
como si se estuviera orinando un poco.
Aun así, Park Woori
hacía todo el esfuerzo posible para no tocarse con él si era posible.
‘¿Tanto me detestas?’
“¿Por qué se cotiza
tan caro?”
La boca de Lee-yeon
soltó palabras distintas a su verdadera intención para proteger su orgullo.
“Sunbae, usted es una
persona que, como tener relaciones sexuales conmigo no satisface sus ganas, se
anda acostando con un pandillero de bajo nivel, ¿no?”
“…….”
“Además, eres un
pervertido que se excita siendo golpeado.”
Ante las ofensas de
Lee-yeon, a Woori se le movió la comisura de los labios como impactado, pero
Lee-yeon, a quien se le habían nublado los ojos de celos y deseo de posesión,
no se dio cuenta de lo herido que estaba Woori.
“Dije que yo lo haría
por ti. ¿Cuántas oportunidades crees que un mediocre como tú tendrá en el
futuro de acostarse con un dominante como yo……?”
“No hace falta que lo
hagas.”
“……!”
“Tú quién eres para
andar diciendo si lo haces o no. ¡Te digo que no quiero hacerlo contigo!”
Esta vez las pupilas
de Lee-yeon temblaron como impactadas.
“……¿Qué dijo?”
“¡Con quien sea que yo
me acueste recibiendo golpes o jugando a la violación, a ti qué te importa!”
El tono de voz de
Woori se elevó cada vez más.
“¿Y qué? ¿Cotizarme
caro? No es que me cotice caro, es simplemente……”
“¿Simplemente?”
“¡Es simplemente soy
así contigo!”
Trozos. Al mismo tiempo que Woori pataleó, la razón
de Lee-yeon se rompió. Al alterarse sus emociones al extremo, de su cuerpo
estallaron feromonas de manera explosiva. El rut del alfa dominante había
comenzado.
“……!!”
Las feromonas de un
alfa dominante eran demasiado crueles para que un mediocre omega pudiera
soportarlas. Ante unas feromonas que sofocaban, ni siquiera podía respirar
bien. Como si cientos de insectos caminaran sobre la piel, todo el cuerpo le
daba cosquillas.
La mirada de Woori
perdió el enfoque. Se rascó la nuca con las uñas con fuerza. Por donde pasaban
las uñas, se trazaban líneas rojas una tras otra.
Lee-yeon, que miraba a
Woori hacia abajo con ojos fríos, volteó su cuerpo. Woori, obligado a quedar
boca abajo mirando la pared de la tina, olvidó incluso huir e intentó rascarse
la piel. Lee-yeon le agarró las manos con brusquedad e hizo que se sujetara de
la tina.
A continuación, le
quitó de un solo tirón los pantalones y la ropa interior que estaban empapados
en agua, y le abrió las nalgas de par en par a la izquierda y derecha.
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El aire frío se
adhirió a la piel que se había calentado con el agua caliente. Woori,
sobresaltado, sujetó con fuerza la tina con las manos con las que intentaba
rascarse el cuerpo.
“Ha.”
Lee-yeon, al ver el
orificio de Woori, hizo que se le saltaran las venas de la nuca. El orificio,
que solía mantenerse cerrado recatadamente, estaba entreabierto chorreando el
semen de otro sujeto. Incluso estaba desgarrado.
De la furia, los ojos
le escocían. Aun así, Lee-yeon no podía apartar la mirada del orificio de Woori.
En la boca apretada de
Lee-yeon se juntó saliva.
‘Maldita sea.’
Lee-yeon lo admitió.
Él quería verter su semen en lo más profundo del orificio de Park Woori. Quería
ver ese rostro maleducado e insolente desplomarse hecho un desastre al ser
conquistado por el placer.
Pero ahora no era el
momento. Tenía que sacar la porquería que había adentro.
¡Empujón! Lee-yeon le metió los dedos en el orificio a
Woori sin previo aviso.
“……¡Ugh!”
El orificio de Woori
tembló. Aunque había olido las feromonas de Lee-yeon y entró en celo a tal
punto de soltar lubricante a chorros, por haber sido violado por Seong-min la
entrada del orificio y sus entrañas estaban hechas una masa blanda. La entrada
y las entrañas ensanchadas por los dedos le escocían y le dolían.
Woori intentó esquivar
la mano de Lee-yeon entre quejidos.
“¿Qué? Si dijiste que
te gustaba que te doliera.”
Sin embargo, ante la
burla despiadada de Lee-yeon, dejó de huir. Fue porque, en medio de que el
calor ardiente del celo cubría sus extremidades y le derretía el cerebro como
queso fundido, su orgullo se mantenía firme.
“…….”
Cuando Woori se quedó
echado boca abajo en silencio como diciéndole que hiciera lo que quisiera,
Lee-yeon rechinó los dientes. Las pupilas de Woori, que se alcanzaban a ver
ligeramente, parecían las de un pescado muerto.
Se sentía
horriblemente mal consigo mismo por haber hecho que Woori pusiera esa
expresión. Sin embargo, Lee-yeon no dejó de meter y sacar los dedos del
orificio de Woori. Fue porque los celos eran más grandes que la culpa.
Sin embargo, había
algo que Lee-yeon había pasado por alto. A medida que doblaba los dedos como
garfios y rascaba minuciosamente el semen derramado en lo más profundo de las
entrañas, el olor del semen ajeno se hacía más fuerte.
No solo la cavidad
nasal, sino todos los órganos sensoriales de su cuerpo reaccionaban con
sensibilidad a las feromonas que habían ensuciado a su omega. La razón de
Lee-yeon se quemó hasta quedar hecha cenizas.
¡Empujón!
“……¡Ugh!”
En un abrir y cerrar
de ojos, Lee-yeon, erguido de golpe y chorreando líquido preseminal, metió con
brusquedad su pene en el orificio herido de Woori. Las manos de Woori que
sujetaban la tina temblaron.
Cuando le invadió un
dolor como si el cuerpo se le fuera a partir a la mitad, apretó los dientes y
frotó la frente contra la orilla de la tina.
Mientras Woori
soportaba el dolor en silencio, las feromonas de Lee-yeon cayeron sobre él. Las
feromonas del alfa dominante, que caían como una cascada, dejaron hecho una
masa blanda al mediocre omega.
“……!!”
El pene de Lee-yeon,
que no se diferenciaba en nada de un arma, fue abriéndose paso a la fuerza
dentro de las entrañas que estaban tiesas y rígidas por no estar preparadas
mentalmente. Ante el pene que entraba con brusquedad en lo más profundo del
orificio y las feromonas densas que lo sofocaban, la mirada de Woori se volvió
cada vez más opaca.
“Ah, ugh,
ja, ja-ah!”
De la boca de Woori
salían sonidos de quedarse sin aliento, pero eso no era dolor. Las feromonas
del alfa dominante en rut confundían los sentidos para que sintiera el dolor
como placer.
Ante un placer que le
ponía la vista en blanco, se le salía la saliva a chorros. Las sensaciones
placenteras eran tan excesivas que sentía que iba a morirse.
Le dolía, pero se
sentía bien. Quería que Lee-yeon le hiciera doler más.
“Ja-a-ugh…….”
Los ojos abiertos de
par en par de Woori se tiñeron de desolación.
Las palabras de
Lee-yeon eran correctas. Él no era diferente a una basura como Kim Seong-min.
A diferencia de su
mente desolada, el deseo reproductivo de Woori llegó a su punto cúlmine. Del
orificio abierto de par en par caía lubricante a gotas. El cuerpo de Woori
ansiaba el pene que lo enviaría al cielo del placer.
Chapoteo. Chapoteo. Las nalgas de Woori empezaron a moverse
solas. Ante el pene grande y majestuoso de Lee-yeon que le clavaba el interior
una y otra vez, la boca se le abría sola. Por el dolor no podía meterlo ni
sacarlo de manera profunda o rápida, pero era lo suficientemente agradable.
‘Más…… más…….’
El pene de Woori, que
había estado caído por la tristeza, se erigió y comenzó a soltar líquido
preseminal a chorros por la uretra. La sensación de que le presionaran
levemente justo debajo del punto sensible era electrizante. Echando la cabeza
hacia atrás, sacudió las nalgas desenfrenadamente.
Las partes íntimas de
Woori masajearon el tronco del pene de Lee-yeon como si estuvieran sedientas.
Que un omega se
emocionara y se descontrolara durante el sexo era una situación que a Lee-yeon
le gustaba. Sin embargo, al ver a Woori sacudiendo las nalgas por sí mismo, el
ego de Lee-yeon se hundió en las aguas sucias estancadas en el abismo. Los
celos mezquinos lo enfurecieron.
‘¿Acaso también estuvo
así cuando se acostó con ese infeliz?’
“……¿Te gusta que te lo
meta sin preliminares?”
“Ah, ugh,
ja-ah…… ¡Me gusta……!”
“¿De verdad te gusta
algo como esto?”
“Sí, Lee-yeon, Choi
Lee-yeon…… me gusta, ugh, lo tuyo me gusta tanto, rápido, adentro……
¡rápido adentro……!”
“¿Solo me muevo?”
“Abajo está tan…… me
da tanto, ja, tantas cosquillas, mueve lo tuyo-.”
“¿Quieres que te
pegue?”
La lengua de Woori,
que soltaba cualquier palabra como ebrio por la situación, se detuvo.
‘Dijo que me va a
pegar. Choi Lee-yeon, a mí.’
No le gustaba que le
pegaran. Pero si Choi Lee-yeon quería hacerlo, estaba bien.
Porque era Choi
Lee-yeon.
Woori, que miraba
hacia al frente atónito, asintió con la cabeza.
Crujido. Lee-yeon rechinó los dientes. En su cabeza se
dibujó la imagen de Kim Seong-min divirtiéndose mientras le pegaba a Woori. En
medio de eso, Woori, aunque le dolía ser golpeado por ese tipo, erigía su pene
y le suplicaba que le pegara más, que le metiera el pene en el orificio.
‘Maldita sea.’
Los celos intensos que
experimentaba por primera vez en su vida y el estado de rut en el que solo
quedaba el instinto devoraron la razón de Lee-yeon. Ya no podía aguantar más.
Tenía que grabar sus feromonas, su olor, en este omega.
¡Chasquido! Lee-yeon le soltó una nalgada fuerte en un
lado de la nalga a Woori con la palma de la mano.
“……!!”
Woori soltó un grito
silencioso y se aferró a la tina como si fuera su salvavidas. En realidad, el
lugar donde le pegó solo sonó fuerte y no le dolió tanto, pero el corazón le
palpitaba con violencia.
Pensó que si era un
golpe de Choi Lee-yeon estaría bien, pero le dolió el doble de triste que
cuando le pegaba Kim Seong-min.
Fue cuando Woori,
temblándole la quijada, intentaba reponerse del corazón palpitante. Lee-yeon le
sujetó la cintura con ambas manos y echó su propia cadera hacia atrás.
Deslizamiento. Al salir el pene, la piel tierna de las
entrañas fue arrastrada junto con él.
“Ah, ja-ah,
ja……!”
A la parte baja del
vientre de Woori se le aplicó fuerza. En medio de esa extraña sensación, sintió
un placer de tipo fetiche. Ante una sensación que lo enloquecía, Woori retorció
el cuerpo.
¡Golpe! En ese momento, la cabeza del pene de
Lee-yeon le clavó con fuerza el punto G a Woori.
“……!!”
Ante un estímulo que
no podía sentir por sí mismo, de una dimensión completamente diferente a cuando
movía la cadera por su cuenta para sentirlo apenas, la cintura de Woori se derrumbó.
De la boca
entreabierta por un placer por el que estaría bien morirse, se le salía la
saliva a chorros. El pene de Lee-yeon temblaba como si fuera a eyacular.
“Ja…… Choi……
Choi…… ¡Ja-ack, jack!”
Algo hirviendo empezó
a derramarse dentro de sus entrañas. Ante esto, de manera refleja, del pene de
Woori también salió semen de un disparo.
¡Salpicadura! El semen rociado en la pared de la tina
resbaló hacia abajo y, al tocar el agua caliente, se disolvió y desapareció.
‘Se acabó.’
Fue cuando Woori,
agotado, frotó la frente contra la tina.
Había algo extraño.
Algo caliente…… seguía
saliendo.
Por varias
experiencias previas, sabía que la cantidad de eyaculación de Lee-yeon era
mucha. Pero no salía tanto como esto.
Desconcertado, solo
parpadeaba los ojos como un tonto, cuando de pronto percibió un tenue olor a
orina.
“……?”
‘No. No puede ser.’
A Woori se le cayó el
alma al piso. No podía ser. De ninguna manera sería eso.
Aun negando la
realidad de que no podía ser, en el baño seguía sonando el agua cayendo junto
con un olor salado. Los labios de Woori temblaban.
“¡Es-espera, un
momento! Choi Lee-yeon, ¡es-……!”
Lee-yeon, conteniendo
a Woori que intentaba levantarse sorprendido, aplicó fuerza en la parte baja
del vientre. Un chorro de orina hirviendo le golpeó con fuerza el interior.
¡Chorreo!
El sonido de orinar
con frescura resonó en el baño. La orina salada y caliente se impregnó en lo
más profundo de las entrañas, así como en la entrada que estaba sumamente
rozada y desgastada.
Cuando no se daba
cuenta no lo sabía, pero al ser consciente de que lo que se estaba vertiendo en
el orificio era orina, las entrañas le escocían de manera desquiciante. Sin
embargo, la tristeza era más fuerte que el escozor sentido en las entrañas.
A Woori le temblaba la
quijada.
‘¿Tanto me detestas?’
Sabía que Lee-yeon lo
detestaba, pero no sabía que lo detestaba a este nivel.
“Jaa…… Park
Woori.”
“No quiero, no quiero,
no lo hagas, Choi Lee-yeon, no lo hagas…….”
Sin embargo, eso era
un error de Woori. El acto de que un alfa orinara en el orificio de un omega no
era un acto para insultar al omega. Era un acto que realizaba para reclamar la
propiedad del omega, para hacer que sus feromonas se impregnaran más
profundamente, un acto que incluso estaba registrado en los libros de texto de
la educación obligatoria.
Por el contrario, si
fuera un omega que hubiera recibido bien la educación sexual, se le habría
acelerado el corazón ante el acto de Lee-yeon. Porque que un alfa orinara sobre
un omega significaba ‘quiero impregnarte con mi olor’, lo cual no se
diferenciaba en nada de una propuesta de matrimonio.
Sin embargo, Woori,
que había sido un beta, no conocía ni entendía el acto de Lee-yeon. Él
malinterpretó que Lee-yeon lo detestaba tanto que le orinaba en el orificio.
“No lo hagas…….”
En los ojos abiertos
de par en par como impactados se juntaron lágrimas. Las lágrimas que había
aguantado incluso cuando Lee-yeon lo acusó de ser un pervertido sin remedio y
lo cuestionó sobre su relación con Seong-min, finalmente brotaron a chorros.
“¡A-a mí esto no me
gusta……!”
Woori, llorando como
un niño pequeño, se agitated para escapar de Lee-yeon. Lee-yeon lo abrazó con
fuerza como diciéndole que se quedara quieto.
¡Pum! ¡Pum! ¡Pum!
Sintió que el pecho de
Lee-yeon pegado a su espalda latía a una velocidad anormalmente rápida.
El chorro de orina que
caía con fuerza se detuvo.
Fue en el instante en
que intentaba levantarse sollozando con la sensación de alivio de que el acto
pesadillezco había terminado. Lee-yeon lo abrazó con fuerza como no queriendo
dejarlo ir. Y le presionó la cadera aún más profundo como clavándosela.
“¡Ja-ack……!”
El punto G, hinchado
firmemente, se aplastó contra la cabeza del pene, provocándole un placer
fetiche. Se sentía tan bien que olvidaba cómo respirar.
“Espe…… ¡ya, ya! Choi
Lee-yeon, es-…… ¡ugh!”
Temblor. Ante el placer descomunal, Woori sacudió la
cabeza desenfrenadamente.
Al mezclarse el olor
salado de la orina con las feromonas de Lee-yeon, el orgasmo invadió todo el
cuerpo de Woori.
“¡¡ugh……!!
Espera, es-……!”
De los ojos abiertos
de par en par caían lágrimas a gotas.
El pene que había
entrado con la intención de meter hasta los testículos se fue saliendo
lentamente. De manera natural, la orina contenida en lo más profundo de las
entrañas también empezó a filtrarse junto con él.
“No…… no puede ser…….”
El rostro de Woori se
puso pálido.
Sintió la sensación de
estar excretando por el orificio. Sintió que estaba cometiendo un acto digno de
algo inferior a un humano. Sentía vergüenza, temor y miedo. Woori aplicó fuerza
en el orificio a toda prisa.
¡Apretón!
El orificio puro,
demasiado estrecho y pequeño para su cuerpo, se contrajo y mordió con fuerza el
tronco del pene medio salido de Lee-yeon.
“Ah…….”
A Lee-yeon le tembló
la quijada. Aparte del placer sentido en el tronco del pene, la satisfacción
mental era demasiado grande. Las feromonas de Woori, que salían a chorros como
si se estuviera orinando un poco, y las feromonas de Lee-yeon se mezclaron en
un solo olor.
‘Es mío.’
A Lee-yeon se le fue
la razón por completo. Agachó la cabeza y le mordió la nuca a Woori, quien
temblaba de miedo.
¡Mordisco!
“¡Ugh! Es-……!”
Broto sangre teniendo
como límite las marcas de los dientes de Lee-yeon.
Cuando Woori se
espantaba ante el dolor sentido en la piel tierna, Lee-yeon sacó por completo
el pene que tenía clavado dentro de Woori.
¡Junto con el sonido
de un pop!, la orina que llenaba el abdomen empezó a chorrear hacia
afuera del orificio. Ante la sensación diferente al agua caliente de la llave,
Woori, llorando tristemente, intentó volver a aplicar fuerza en el orificio,
pero en ese preciso instante, Lee-yeon le abrazó la parte baja del vientre y
presionó con todas sus fuerzas.
¡Chorronazo! La orina que llenaba el abdomen se reventó
ante la fuerte presión y, del pene de Woori, también salió semen de un disparo
como si se estuviera orinando.
“……!!!”
El rostro de Woori se
puso pálido.
Incluso recibiendo
orina en el vientre, había eyaculado. Sentía tanta vergüenza que quería meter
la cabeza en un plato de agua y morirse.
Fue en ese momento.
“¡¿Jack?!”
Lee-yeon le dio la
vuelta al cuerpo de Woori, que estaba temblando boca abajo agarrado de la tina.
¡Chapoteo! El agua caliente que le llegaba a la cintura
se sacudió con brusquedad, y las nalgas delgadas de Woori tocaron el fondo de
la tina.
Los ojos de Woori y
los de Lee-yeon se cruzaron.
Fue antes de que Woori
pudiera voltear la cabeza. Lee-yeon lo cargó por los aires y lo puso sobre su
propia cosa erguida de golpe. La cabeza del pene de Lee-yeon tocó con un toque
seco el orificio hecho una masa blanda.
“¡Suel-¡suelta esto!”
Woori intentó escapar de
Lee-yeon soltando un grito, pero Lee-yeon fue más rápido.
¡Empujón!
El pene duro y grueso
se clavó de nuevo profundamente dentro de las entrañas de Woori. Y sin darle
tiempo a adaptarse, comenzó a moverse desenfrenadamente.
“¡Jack, kack,
ja, es-…… ah!”
Cada vez que el pene
de Lee-yeon entraba y salía, el agua caliente entraba dentro de las entrañas y
chapoteaba. Sintió una sensación similar a cuando contenía la orina. Al
recordar ese placer electrizante y desolador, Woori, aun temblando de
vergüenza, entró en celo soltando líquido preseminal y lubricante a chorros.
Ante un placer que
parecía hacerle perder la cabeza, Woori lloró a moco tendido.
“No quiero, no quiero,
ugh, no quiero, ¡ya detente!”
A pesar de las
suplicas desgarradoras de Woori, Lee-yeon, lejos de detener los movimientos de
cadera, lo hizo con más fuerza aún.
¡Chapoteo! ¡Golpe!
¡Chasquido!
El pene erguido con
firmeza como un arma dejó hechas una masa blanda las entrañas de Woori.
Uuuu. Woori sacudió la cabeza desenfrenadamente y
le abrazó los hombros a Lee-yeon con fuerza. La piel clara y limpia fue
desgarrada por las uñas duras, pero Lee-yeon no detuvo las embestidas.
¡Golpe! La cabeza del pene de Lee-yeon, embarrada de
orina y lubricante, tocó con un toque seco en algún lugar secreto e íntimo
dentro de las entrañas de Woori.
Los músculos del
cuerpo de Woori se contrajeron y la vista se le puso en blanco.
“……!!!”
Ante una sensación
insólita experimentada por primera vez en su vida, Woori tembló por todo el
cuerpo.
“ugh…….”
De la boca de Lee-yeon,
que solía mantenerse apretada, se escapó un gemido extasiado. Las feromonas,
que de por sí brotaban como si se hubiera roto una presa, salieron a borbotones
como si hubieran abierto la llave del agua al máximo.
Las feromonas de
Lee-yeon se impregnaron en los órganos sensoriales de Woori y se grabaron en
cada una de sus células.
La boca de Woori se
abrió de par en par. De la boca entreabierta ni siquiera salía un grito, y en
la nuca se le saltaron las venas.
Woori supo por
instinto que la cabeza del pene de Lee-yeon había tocado un lugar que no debía
tocar.
Los ojos de Woori y
los de Lee-yeon se cruzaron.
No. No. No.
Woori sacudió la
cabeza desenfrenadamente.
De los ojos abiertos
de par en par cayeron lágrimas a chorros. Empujó a Lee-yeon como loco, pero fue
en vano. Por el contrario, el rechazo de Woori estimuló a Lee-yeon.
‘Es mío.’
Tenía que hacer suyo a
este omega cuanto antes. La cabeza del pene de Lee-yeon abrió a la fuerza el
cuello uterino recién formado.
“¡¡¡Ah!!!”
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La cabeza del pene de
Lee-yeon presionó una y otra vez como besando la entrada de la matriz, que
parecía el ojo de una aguja. El cuerpo de Woori tembló como si le hubiera caído
un rayo. Lee-yeon se lameó los labios secos con la lengua, le sujetó la cintura
a Woori y le empujó las nalgas hacia arriba con fuerza.
¡Crujido!
Ante la fuerza tosca
de Lee-yeon, la entrada del útero se abrió a la fuerza, y el extremo de la
cabeza del pene entró de golpe en la matriz. Eso no fue todo.
“Me duele…… me duele,
no quiero…… ¡¡ah!!”
La base del pene
empezó a hincharse horriblemente como cuando los perros se aparean.
El dolor enorme que
sentía abajo y el placer deslumbrante que parecía hacerle perder la razón le
daban mucho miedo. Sentía que de verdad se iba a morir a este paso. Woori le
suplicó llorando a moco tendido.
“Sálvame, por favor,
sál-……, ja-ack, Choi-…… ugh, sál-…… sálvame por favor…….”
“ugh…… voy a
eyacular.”
“No…… no, ¡no……!”
¡Chorro! ¡Chorro!
¡Chorro!
El pene de Lee-yeon,
clavado firmemente en la matriz, empezó a verter semen con fuerza.
“……Choi-…… Choi,
Choi-…… ¡kack……!”
El semen de Lee-yeon
no se detuvo y siguió saliendo para llenar el útero. El semen lleno hasta el
límite debía ser expulsado hacia afuera, pero como la base del pene se hinchó
como el pene de un perro tapando la salida, no pudo ser expulsado.
El vientre plano de
Woori empezó a hincharse como un globo. Mirando hacia abajo su vientre
abultado, Woori perdió el juicio.
Es extraño. Da miedo.
“Lee-yeon, ugh……
Lee-yeon, por favor……, por favor…… por favor no lo hagas…….”
De su rostro pálido
salía sudor frío a chorros. Fue en el instante en que Woori, que como una
máquina descompuesta solo repetía la palabra de que no lo hiciera, iba a perder
el conocimiento.
Lee-yeon abrazó con
fuerza con ambos brazos el cuerpo de Woori que se iba hacia atrás. Y como
haciéndole cariñitos, frotó su mejilla contra la mejilla de Woori, y besó sin
cesar su nuca, donde las venas se habían saltado por el dolor.
“Me gusta tanto…….”
“……!”
“Me gusta…… me gusta
tanto…… Woori-ya…….”
El rostro de Woori se
distorsionó de manera desoladora.
A lo que Lee-yeon le
decía que le gustaba debía ser a su cuerpo. La razón por la que ahora pasaba el
rut con él era porque como no tenía a sus parejas cerca, no le quedaba de otra.
Este acto era simplemente porque él era un alfa y él un omega. Esto no era más
ni menos que un accidente.
“Me gusta tanto que…… ugh……
me siento enloquecer. Quiero estar así toda la vida.”
Jamás serían palabras
de que le gustaba la persona Park Woori.
‘Maldita sea.’
Sin embargo, tanto las
ofensas que le escuchó a Lee-yeon hace un momento como los sentimientos de
rencor y tristeza se evaporaron en un instante ante la palabra “me gusta” de
Lee-yeon.
Quería seguir
escuchando la palabra “me gusta” de Lee-yeon. Sin embargo, Woori sabía que
después de este momento jamás volvería a escuchar esa palabra.
Por eso aguantó como
fuera el dolor de sentir que el vientre se le reventaba.
“ugh…… me gusta
tanto, Woori-ya…….”
Era amor hacia Woori.
*
* *
Algo tibio le tocó la
piel.
¡Sobresalto! Los ojos de Woori, que estaban plácidamente
cerrados, se abrieron de golpe. Su mirada se cruzó con la de Lee-yeon, quien
sostenía una toalla húmeda. Woori encogió el cuerpo y le suplicó:
“……En verdad ya no
puedo más. Ya…… ya no quiero seguir.”
La voz que apenas le
salía no solo estaba agrietada, sino desgarrada.
El rut de un alfa
experimentado por primera vez era cruel. Sin poder comer ni dormir bien, le
siguieron metiendo el pene sin parar.
Al principio de la
relación, Lee-yeon al menos hablaba como un humano, pero a medida que pasaba el
tiempo, gruñía como una bestia y le metía el pene sin cesar. Por el semen y la
orina que le vertía dentro continuamente, ya no le cabía nada más en el
vientre.
Cuando sus fuerzas se
agotaban por ser embestido sin descanso y se desmayaba, él lo despertaba, le
daba algo de comer y volvía a meterle el pene.
¿Cómo demonios le
hacían los demás para hacer esto? De pronto, sintió que los alfas y omegas del
mundo eran increíbles.
Y jamás quería volver
a pasar por el rut de un alfa.
“……El rut ya terminó.
Ya no lo voy a hacer.”
La fuerza se aflojó de
los hombros de Woori, que se habían quedado rígidos por la tensión.
Lee-yeon dejó la
toalla húmeda en la cama y le tendió un vaso de agua que había preparado con
antelación. Woori, que lo miraba fijamente como un gato desconfiado del
contacto humano, le arrebató el vaso de agua.
Fue porque al ver el
agua contenida en el vaso de vidrio transparente, sintió una sed insostenible.
¡Trago! ¡Trago! La garganta, que estaba tan seca como si
hubiera una sequía, se enriqueció con la humedad. Solo era agua, pero sabía
demasiado dulce. Fue en el preciso instante en que Woori bebía el agua como
loco.
“……Lo siento.”
“…….”
La manzana de Adán de
Woori, que se movía sin cesar, detuvo su movimiento. El sabor del agua, que le
parecía tan dulce, se volvió amargo en el instante en que escuchó la disculpa
de Lee-yeon.
“Justo cuando estabas
tú, sunbae, me vino el rut……”
‘……Justo cuando…….’
Ante las repetidas
disculpas de Lee-yeon, Woori dejó el vaso de agua sobre sus muslos. Su piel,
que debería estar pálida, estaba manchada como si hubiera enfermado.
Durante los cuatro
días de rut, Lee-yeon lo mordió y lo besó terriblemente, actuando como si no
pudiera vivir sin él.
“……Si te duele alguna
parte, dime por favor. Te voy a compensar.”
Sin embargo, Lee-yeon,
estando en su sano juicio, le habló de una compensación a Woori.
A lo mejor estaba
marcando una línea por temor a que él se le apegara de manera personal. La
mirada de Woori, que bajó hacia abajo, se hundió con pesadez. Parpadeando en
silencio, soltó una risita autosuficiente.
Lee-yeon, lleno de
amor, tenía varias parejas, pero jamás le dio ese amor a él. Cuando su amigo le
preguntó ‘qué relación tienes con Park Woori’, él tajantemente dijo que no eran
nada expresando su desagrado, y dejó claro que solo lo trataba con amabilidad
por lástima.
‘No hay de qué ponerse
triste.’
La relación entre
Lee-yeon y él siempre había sido así. Estos últimos días simplemente habían
sido la excepción.
“Ya estuvo bien.”
“Pero…… sunbae, el
notting es tu primera-.”
“Es algo que todo el
mundo hace, no hay por qué hacer un escándalo.”
No tenía la intención
de sonar sarcástico. Simplemente soltó lo que le vino a la mente al recordar
las palabras que Lee-yeon le decía a menudo.
Lee-yeon se quedó
callado como si le hubieran dado en el punto débil.
A Woori le pareció
extraño que Lee-yeon, que solía hablar tan bien, no dijera nada, pero no se
tomó la molestia de mirarlo. Fue porque sintió que si se topaba de frente con
ese rostro limpio que lo miraba como diciendo que así eran las cosas, le
dolería el estómago.
Woori se levantó a
propósito sin voltear la cabeza hacia Lee-yeon.
“…….”
Le dolía abajo como si
se le fuera a salir todo y las extremidades le temblaban. Al juntar las piernas
que habían estado abiertas a la izquierda y derecha durante cuatro días
seguidos, los músculos de los muslos se le tensionaron. Cada vez que daba un
paso, todo el cuerpo le dolía como si lo hubieran molido a golpes, haciéndole
brotar un grito de la garganta de manera natural, pero se esforzó
desesperadamente por no dejarlo ver.
Woori, con una
expresión como si no pasara nada, dejó el vaso que sostenía sobre la mesa y
entró al baño. La ropa con la que había venido al club de golf estaba tirada en
el suelo como si fuera una piel mudada.
Por suerte, como no
usó el baño salvo el primer día de rut, la ropa estaba seca. Aunque el inconveniente
era que estaba llena de arrugas, como regresaría a casa en coche, no
importaba…….
¡Sobresalto!
El rostro de Woori,
que fingía indiferencia, se congeló de manera rígida. Por andar teniendo un
sexo desenfrenado con Lee-yeon, no pudo verificar si Kim Seong-min estaba vivo
o muerto.
……Pensándolo bien, tal
vez no se había muerto. Si ese sujeto se hubiera muerto, no habría podido estar
teniendo sexo tranquilamente con Choi Lee-yeon. Probablemente los policías que
recibieron el reporte habrían venido a la habitación y se habrían llevado a
Choi Lee-yeon.
¡Zumbido!
En ese momento, resonó
una vibración desde el cárdigan que sostenía. Woori sacó el teléfono
inteligente que estaba dentro del bolsillo del cárdigan.
“……!”
Padre
Fue cuando miraba
hacia abajo el teléfono inteligente atónito, perdiendo incluso la respiración
tras leer el nombre del remitente que apareció en la pantalla.
“Sí, padre.”
“……!”
Ante la voz de
Lee-yeon que se escuchaba desde atrás, Woori volteó la cabeza. Lee-yeon, que lo
había seguido hasta el baño en algún momento, estaba respondiendo una llamada.
Respondiendo tranquilamente "sí, sí", Lee-yeon se le quedó viendo a
Woori.
En los ojos cafés de
Lee-yeon se reflejaba la figura de Woori con una expresión de tonto. Sintió un
sentimiento inaguantable de repente. Woori, por impulso, presionó el botón de
contestar.
—¡Hijo mío!
“……?”
Y ante la forma de
llamarlo que escuchaba por primera vez en su vida, parpadeó los ojos atónito.
Dudando, bajó el
teléfono inteligente que tenía pegado a la oreja y volvió a mirar la pantalla.
Padre
Qué raro. ¿Será un
error de comunicación? Woori intentó colgar la llamada y volver a llamar a
Yeon-ho.
—Escuché que te
volviste un omega.
“……!!”
A Woori se le cayó el
alma al piso. Su padre se había enterado del hecho de que se había vuelto un
omega.
Viéndolo bien, con
todo el escándalo que se armó, lo raro sería que no lo supiera.
—Por qué no le dijiste
a tu papá que te habías vuelto un omega.
“……Es que, verá,
padre, yo no es que no le haya dicho a propósito……”
—¿Ya terminó el rut de
tu pareja?
En medio de los
temblores, Woori corrigió primero el error fatal.
“No es mi pareja.”
—Maldito muchacho. Si
pasan el rut juntos, claro que son pareja.
“Padre. Es un
malentendido……”
—Hace un momento los
padres de tu pareja me llamaron para avisar que el rut de su hijo terminó, así
que llamé de inmediato. Ajem. Sería bueno vernos ahorita, pero ellos
también necesitan tiempo para prepararse mentalmente.
“……¿Qué?”
¿Qué demonios estaba
diciendo su padre?
—Entonces les voy a
decir que nos veamos en la noche con sus padres. Cuando se fije la hora te
aviso, así que ven con tu pareja… digo, con Choi Lee-yeon.
“Padre, qué demonios,”
—¡Hijo, eres una
bendición, una bendición! ¡Este padre tuyo sabía que algún día serías de ayuda!
¡Jajaja!
“Padre……”
Clic. La llamada se cortó.
Woori, que miraba el
teléfono inteligente con ojos desolados, levantó la cabeza. Frente a sus ojos
se veía a Lee-yeon, quien aún estaba en llamada con su padre.
“……Sí. Lo llevaré
conmigo. Nos vemos al rato.”
¿Por qué Lee-yeon
decía la frase "lo llevaré conmigo"? ¿Por qué las palabras que había
dicho Yeon-ho se conectaban con la respuesta de Lee-yeon? Una gota de sudor
frío le corrió por la sien.
Como si la llamada
hubiera terminado, Lee-yeon bajó el teléfono inteligente que tenía en la oreja.
Su mirada se cruzó con
la de él.
Sintió un mal
presagio. Una extraña corriente eléctrica le recorrió desde la punta de la
columna vertebral. Woori no era muy inteligente, pero no tenía problemas para
juzgar el ambiente y la situación.
Su padre diciendo que
se reuniría con los padres de Choi Lee-yeon. Su padre llamando
"pareja" a Choi Lee-yeon. Su padre llamándolos a una cena junto con
Choi Lee-yeon. Su padre llamándolo "bendición".
Solo había una forma
en que un omega podía contribuir a la familia. Casarse con una familia
prominente y aumentar la fortuna mediante la fama y el poder de la familia
política.
Woori borró los
pensamientos indebidos que se apoderaron de su cabeza.
“…….”
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Reacciona, Park Woori.
Primero vístete y sal de aquí. Y dile a tu padre claramente que es un
malentendido. Los padres de Choi Lee-yeon también dirán que esto fue como un
accidente de tráfico. Dirán que si hay un problema en el cuerpo, lo
compensarán. Entonces su padre también aceptará el dinero que le den y no
volverá a mencionar este asunto.
Con eso bastará.
Las pupilas de Woori,
que miraban al aire, eran miserables.
“…….”
Su padre descubrió que
se había vuelto un omega. Lo harían dar de baja de la universidad y lo
venderían como segunda esposa de un alfa de más de sesenta años. ¿Eso sería
todo? Los alfas a los que había molestado vendrían corriendo a matarlo. Fuera
cual fuera la situación, era una catástrofe.
Sin ponerse a buscar
la camisa, Woori se puso primero el cárdigan que tenía en la mano. El tacto
suave al tocar la piel descubierta, en este preciso instante, era horriblemente
espantoso.
Agachó la cintura y
recogió los pantalones sumamente arrugados. La ropa interior estaba allá a lo
lejos, pero como su campo de visión se había estrechado, no pudo ver lejos.
Intentó meter el pie en el pantalón, pero no hacía más que dar pisotones en
vano. Los dedos del pie se atoraban en la tela y no entraban. Fue en el preciso
instante en que intentaba jalar la tela con fuerza aplicando fuerza en la mano
que sostenía el pantalón.
“Yo lo hago por ti.”
Lee-yeon sentó a Woori
en la orilla de la tina. Le puso entre las piernas la ropa interior que no
sabía cuándo había traído y se la acomodó. A continuación, sacudió ligeramente
los pantalones bastante estirados, los dejó caer a la altura de los pies y
dijo:
“Levanta el pie
derecho.”
El pie de Woori no
daba muestras de querer moverse. Lee-yeon le sujetó el tobillo suavemente y le
metió el pie en el pantalón.
Ese aspecto era tan
desahogado que no combinaba para nada con la tormenta que se avecinaba.
“Quítate el cárdigan.
Tienes que ponerte la camisa primero.”
Como si lo que iba a
pasar a partir de ahora no tuviera nada que ver con él.
Emoción contundente.
La frase ‘¿por qué para
ti todo es tan fácil?’ se le quedó atorada en la garganta, pero no la soltó. Al
final, esta situación también era el resultado de cada instante que él mismo
había elegido. La responsabilidad era enteramente suya.
<Continuará en el volumen 3>
