121-132

 


121.

Cha Se-jin, que fue a dejar a Eun-won a la escuela, reprimió las ganas de salir corriendo hacia él de inmediato y le devolvió el saludo con la mano a Eun-won, quien entrando al edificio volteó ligeramente a mirarlo y le agitó la mano.

Aunque se esforzaba por alimentarlo bien, parecía que últimamente había bajado algo de peso. Tanto el que el cárdigan que le quedaba adecuadamente bien se le viera grande, como el que se sintiera más flaco al tenerlo abrazado en su pecho, en varios aspectos le llamaba la atención. Ah, qué le doy de cenar. ¿Sería mejor darle de comer arroz? En lugar de salir a comer, ¿será mejor ir a comer a la casa principal?

Cha Se-jin, que estuvo en ese lugar hasta que Eun-won entró por completo al edificio y ya no se vio, miró hacia abajo su teléfono celular que estaba en silencio. La noche anterior, las palabras que dijo su hermano, es decir el que le entrara la curiosidad por saber qué había cometido Baum, hizo que no pudiera dormir adecuadamente. Como era de una personalidad en la que si le salía algo que le causara curiosidad molestaba a la otra parte hasta saber qué asunto era, e incluso se molestaba a sí mismo, no había de otra.

Aunque no le gustaba separarse de Eun-won, por lo pronto hoy tenía que ir rápido a la empresa a escuchar la historia de Baum. Solo así podría levantar el dedo medio o armar un plan de acción. Bueno, también podía ser que verdaderamente no fuera nada y terminara como un simple incidente. Pero el que dijera esa frase antes de que fuera seguro nada menos que su hermano y no otra persona, significaba en un 200% que había algo.

Qué será. Hasta qué grado habrán metido la pata como para intentar sondear de antemano cómo estaba la relación con Eun-won, y si eran un solo cuerpo o no.

Cha Se-jin, sumido en profundos pensamientos, salió de la escuela.

Cha Se-jin, que entró abriendo la puerta sin siquiera tocar antes de que el secretario de la oficina del director ejecutivo terminara de saludar, preguntó a bocajarro sin dar respiración.

"¿Ya salió? ¿La prueba?"

Cha Se-gyu, que estaba sentado frente al escritorio mirando la pantalla de la tableta, lo miró fijamente sin siquiera sorprenderse y levantó la cabeza hacia Cha Se-jin.

"Qué impaciente. En momentos así no llegas tarde y vienes rápido. Tendré que hacer que te dé curiosidad todos los días."

"Ah, dejándome con la curiosidad desde ayer, qué pendejada dices, rápido."

Cha Se-gyu, que miraba a Cha Se-jin que se sentó de golpe en el sofá apurándolo, tomó la tableta que estaba viendo y la carpeta de documentos puesta al lado, se acercó al sofá y se sentó enfrente. Y puso la carpeta de documentos frente a Cha Se-jin como aventándola ligeramente.

"Mira."

Cha Se-jin miró la gruesa carpeta de documentos puesta frente a él. En la portada estaba escrita la frase 〈Materiales de liquidación relacionados con el proyecto de desarrollo del Resort Sewon〉. Cha Se-jin, que confirmó la frase, levantó de inmediato la carpeta de documentos y le dio la vuelta a la portada.

"El lado de Baum está ahora en el proceso del pabellón del spa. Por supuesto el lado del impermeabilizado y el drenaje son especialmente importantes."

"Ajá."

"Pero el plan de aprobación inicial y los detalles reales de la orden de compra son diferentes."

Cha Se-gyu, que confirmó la tableta, le enseñó a Cha Se-jin la página que tenía que ver.

"El material aprobado es impermeabilizante de alta durabilidad para zona costera y accesorios de drenaje anticorrosivo. Como es una zona con mucha salinidad no se deben usar materiales comunes."

"Ajá. ¿Pero?"

"Una parte del volumen entregado en realidad es un producto diferente. Uno con un precio unitario muchísimo más bajo."

Cha Se-jin buscó la página que le enseñaba Cha Se-gyu y repasó rápidamente el contenido. Al principio los materiales que solo eran números y nombres de empresas no le entraban bien a la vista, pero al confirmar el contenido que dejó marcado Cha Se-gyu la expresión se le fue endureciendo poco a poco.

"Dejaron anotado que es un sustituto de la misma categoría."

"Ajá. Pero no es de la misma categoría."

"¿Quién lo confirmó? Cómo lo supiste."

"Del lado de la auditoría externa dijeron primero que estaba raro, y al escuchar eso mandé a un empleado al que no se le ubicara el rostro a cotejar de nuevo las muestras y lo confirmó. Hasta el que los certificados de pruebas de rendimiento fueran diferentes al producto presentado."

En la punta de los dedos de Cha Se-jin el borde del documento se arrugó. Es decir, hablándolo de forma fácil significaba que ahora Baum les había hecho un fraude.

"¿La prueba de que Baum lo cambió?"

"En proceso de confirmación. Hay una empresa intermediaria que recibió la orden de compra⋯. No tiene mucho de haber sido fundada, y casi no tenía historial de transacciones. Pero de repente hizo toda esta gran transacción con el equipo de compras del lado de Baum."

"¿Dices que es una empresa fantasma?"

"¿Un uno por ciento de probabilidad de que no lo sea? Estoy llenando ese uno por ciento. Probablemente si es rápido hoy por la tarde, o a más tardar mañana, se asegurará la prueba con la que no podrán zafarse."

"O sea que ahora cambiaron el material por uno corriente y se clavaron la lana."

"Hasta la actualidad se ve así."

Cha Se-jin, que dejó la carpeta de documentos sobre la mesa, hundió de lleno el cuerpo detrás del sofá. Aunque ya sabía que no estaban en su sana juicio con solo ver lo que le hacían habitualmente a Eun-won, el que en la jugada que consiguieron usando a un Eun-won se atrevieran a hacerle un fraude a Sewon y hasta se clavaran la diferencia. Al resultarle absurdo ni siquiera le salía el enojo. No, para ser precisos estaba más cerca de que por resultarle demasiado absurdo el enojo todavía no lo alcanzaba.

"¿Por eso ayer me preguntaste cómo estaba la relación entre Eun-won y Baum?"

"Ajá. Porque normalmente en este tipo de asuntos hay una gran posibilidad de que la persona que está dentro de la casa sea cómplice."

"¡Hermano, lo que dices ahora!"

"No es un asunto para actuar emocionalmente. Ten la mente bien despejada."

"¿Entonces qué es lo que quieres decir? ¿Que Eun-won verdaderamente sea un cómplice?"

"Se ve baja la posibilidad de que la persona de Eun-won se haya involucrado directamente. Pero el problema es que si del lado de Baum se enteran de que nos dimos cuenta, podrían intentar usar a la persona de Eun-won."

La cabeza, en la que se le había subido un calor brusco, se le caló fríamente ante las palabras de que Baum volvería a intentar usar a Eun-won. Cha Se-jin, que despegó la espalda que tenía apoyada en el sofá, se sumió un momento en sus pensamientos.

"Van a presionar usando el hecho de que se casó en un matrimonio arreglado contigo. Diciendo que hable bien contigo, o que averigüe la situación interna."

"Carajo."

El insulto soltado bajito cayó de golpe dentro de la oficina silenciosa. Cha Se-gyu, que si fuera lo habitual habría regañado a Cha Se-jin por no controlar sus emociones en la empresa y soltar un insulto, hoy en específico no dijo nada. Porque sabía bien lo encabronante que era la situación.

"Dentro de hoy veremos más el chequeo del producto físico y el flujo de fondos, y cuando esté al cien por ciento en ese momento sacaré el tema. Así que tampoco le avises a la persona de Eun-won por ahora."

Cha Se-jin recordó al Eun-won de la noche anterior. Al recordar la imagen de él estando dormido dentro de haber juntado su ropa le dolía el corazón. No quería avisarle con anticipación una historia a la que le faltaba un uno por ciento a Eun-won, quien lo buscaba más de lo habitual y se ponía ansioso si se separaban, para hacerlo pasar un día más difícil.

"Le diré después de que se vuelva seguro."

"Ajá."

"Compárteme conforme se actualice."

"Entendido. No te preocupes demasiado. Porque es muchísimo mejor que habernos enterado después de que todo terminara."

"Ajá. Con Eun-won yo pondré más atención."

"Está bien."

Cha Se-jin, que se levantó de su lugar, sacó el teléfono celular al salir de la oficina del director ejecutivo. Aun sabiendo que de inmediato no le pasaría nada a Eun-won, toda la atención se le desviaba hacia Eun-won. Le vino a la mente también el haberle dejado impregnadas bastantes feromonas al pañuelo metido en el bolsillo interior de su traje antes de bajar del auto, y se le aparecía borrosamente la cara con la que sonreía suavemente diciendo que con esto le parecía que podría resistir bien hasta que se encontraran.

Aunque la empresa estuviera de forma extraoficial en emergencia, parecía que ni modo hoy también tendría que salir temprano del trabajo.

El uno por ciento que faltaba se llenó al día siguiente antes de que fuera la tarde.

Cha Se-jin se dirigió a la oficina del director ejecutivo tras recibir el llamado de Cha Se-gyu. Dentro de la oficina del director ejecutivo había reunida más gente que de costumbre. Cha Se-gyu y los abogados pertenecientes al equipo legal, e incluso abogados de despachos externos.

Sobre la mesa frente al sofá estaban puestas varias tabletas y una carpeta de documentos que se volvió muchísimo más gruesa que la del día anterior.

"Qué es esto. ¿De verdad los atraparon?"

Ante la pregunta de Cha Se-jin, Cha Se-gyu levantó la cabeza.

"Ajá. Confirmamos hasta el que el dinero salido de la cuenta de la empresa intermediaria entrara del lado del jefe del equipo de compras de Baum."

"¿También la empresa fantasma?"

"El representante es un testaferro. Se confirmó que el dueño real es un pariente del director ejecutivo de Construcciones Baum. Para ser precisos el hijo del sobrino del político del pariente."

"Esta carajada, hasta dónde llega."

"Ah, fue pesado. Hasta dónde tuvimos que escarbar en el árbol genealógico. Por esto me quedé a trabajar de noche."

Cha Se-jin, que soltó una respiración viendo a Cha Se-gyu que se estiraba doblando la cabeza pausadamente, sacudió la cabeza recargando el cuerpo en el escritorio estando parado.

"Cambio de materiales, certificados falsos, malversación de la diferencia. Son correctas las tres."

"Y del lado de Baum intentaron alegar que esto era una modificación del plan de aprobación. Pero no hay formato de aprobación de modificación, y hay rastros de haber alterado el reporte de auditoría."

Cha Se-gyu le entregó a Cha Se-jin un documento puesto sobre la mesa.

"Del equipo legal redactaron y enviaron una notificación de solicitud de suspensión de proceso y conservación de materiales."

Cha Se-jin repasó la parte superior del documento. Incumplimiento grave de obligaciones contractuales de Construcciones Baum, surgimiento de causa de rescisión de contrato, posibilidad de reclamación de indemnización por daños y perjuicios y pena convencional. Le entraron a la vista oraciones tupidas y aterrorizantes.

"Si la enviaron ya habrá llegado, ¿verdad?"

"Probablemente a estas horas ya llegó. Seguro se volvieron locos."

Cha Se-gyu, que se levantó de su lugar, le hizo un gesto con la cabeza a Cha Se-jin como diciéndole que saliera un momento. Cha Se-jin, que vio a los empleados que revisaban diligentemente los documentos y redactaban algo, siguió a Cha Se-gyu y salieron del exterior de la oficina del director ejecutivo.

"Dime."

Cha Se-gyu miró a Cha Se-jin como escogiendo las palabras por un momento.

"Tú, ¿vas a seguir viviendo junto con la persona de Eun-won?"

"¿Qué? De repente por qué preguntas eso."

"Para confirmar."

"Algo tan obvio por qué lo confirmas de repente."

"Para que tengas la mente más despejada todavía."

El rostro de Cha Se-jin, que vio la expresión seria de Cha Se-gyu, se le fue endureciendo despacio.

"Como la persona de Eun-won es joven y no sabe bien sobre ese tipo de cosas, se le pueden pegar como un fantasma de agua. Si te vas dejando llevar diciendo ajá ajá, se va a difundir en el mundo que son del mismo bando. Si llega a pasar hasta ese punto en ese momento será difícil de solucionar."

"No haré que pase eso. Te lo dije antes. Yo no me casé por lo del resort. Con este matrimonio yo voy a proteger a Eun-won."

"Está bien, te pregunté para escuchar esas palabras."

Cha Se-gyu, que sonrió ligeramente, le dio unas palmaditas en el hombro a Cha Se-jin. Y recién en ese momento cerró y abrió los ojos pausadamente con un rostro cansado por haberse desvelado toda la noche.

"Tengo que darle más reportes a mi papá, y como todavía hay muchos asuntos que procesar yo no me puedo desocupar. Ve tú en mi lugar a la reunión con los compradores de la tarde. Como no es una reunión que se vaya a alargar tanto no habrá carga."

"No, por qué las palabras brincan de repente para ese lado."

"Aun así como es una reunión importante guarda la cortesía. Como es un lugar de donde recibiremos mucha ayuda en adelante respecto a este asunto del resort, no vayas a demostrar nada como si no pasara nada y hazlo bien."

"No, yo por qué."

"Dijiste que protegerías a la persona de Eun-won. Entonces ahora tienes que hacer lo que puedes hacer. ¿Vas a echar a perder el resort por culpa de Baum? ¿Estaría bien si te tambaleas por una pendejada como esa?"

Como eran palabras punto por punto correctas no podía rezongar nada más, ni podía decir que no lo haría. Cha Se-jin, que se resignó con el rostro lleno de molestia, agitó la mano como diciéndole que dejara de regañarlo.

"En dónde y a qué hora."

"En el Hotel The Roof, a las dos y media. Cuando termine te vas directo a casa desde ahí."

"Entendido. Como hay algo que el hermano me hace, le haré este grado."

"Me estoy muriendo de la gratitud. Ve, rápido."

"Si llega un contacto de Baum me avisas."

"Ajá. Te digo que te vayas rápido. Se te hace tarde."

"Ya voy, ya voy."

Cha Se-jin, medio empujado por Cha Se-gyu, confirmó su teléfono celular que estaba en silencio mientras salía del pasillo enfrente de la oficina del director ejecutivo. Eun-won tenía clases hoy a partir de las dos. Como terminaría hasta las cuatro, parecía que estaría bien si terminaba rápido la reunión e iba para allá. Parecía que estaría bien que al encontrarse le diera de comer comida caliente, se cambiaran de lugar y le diera de comer más cosas dulces mientras hablaban.

Aunque el cariño que agarró con esas pendejadas no fuera profundo, como es tierno se va a sacar de onda.

Al recordar a Eun-won que se entristecería no se sentía bien de la mente. Si Eun-won hubiera heredado aunque sea la mitad de la mitad de la mitad de su genio no estaría preocupado así. Cha Se-jin, que soltó una breve respiración, sacudió la cabeza y subió al elevador.

122.

Fue cuando habían pasado unos treinta minutos desde que comenzó la clase. Dentro del bolsillo de la prenda de vestir exterior vibró el celular. Eun-won, que sacó el teléfono celular sin darle importancia, fijó la mirada sobre la pantalla un momento ante un remitente para nada esperado.

"⋯⋯."

¿Por qué la señora de repente a esta hora⋯?

Como estaba en clase y no podía contestar la llamada, al volver a meter el teléfono celular pronto la vibración se detuvo. Si era algo urgente o importante volvería a entrar una llamada o un mensaje. Y si no era así se quedaría tranquilo tal cual.

Antes siquiera de intentar adivinar la razón de por qué de repente se habrá comunicado, dentro del bolsillo volvió a vibrar. Esta vez también era la señora.

Una, dos, tres veces. Tan pronto como se detuvo la vibración que sonaba de forma larga y más larga sin parar, de inmediato sonó una vibración más corta. Eun-won confirmó el mensaje que apareció en la pantalla.

[La señora: Contesta el teléfono]

Sobre el mensaje de la que parecía escucharse una voz autoritaria, llegó otro mensaje de forma continua uno tras otro.

[La señora: Justo ahora mismo]

Aunque era una oración corta extrañamente las puntas de los dedos se le enfriaron. Había un presagio de que algo no andaba bien. Eun-won miró con cuidado al profesor que continuaba con la cátedra. Todavía faltaba un buen rato para que terminara la clase. Si salía un momento podía salir, pero también era una realidad que le daba pena. Sin embargo, como no queriendo autorizar ni la duda de Eun-won, volvió a sonar una vibración feroz y se cortó.

[La señora: ¿Vas a contestar hasta que tu padre se muera?]

[La señora: Contesta el teléfono]

Al instante de confirmar el mensaje volvió a sonar la vibración. Eun-won ni modo se levantó en silencio y salió por la puerta trasera del salón de clases. Y fue al fondo del pasillo a contestar la llamada que no dejaba de sonar.

"Bueno⋯."

─ ¿Por qué contestas hasta ahora? ¿Te parezco una ridícula, o te da miedo que se muera tu padre?

La voz que se escuchaba al otro lado del auricular contenía prisa y dureza al mismo tiempo.

"⋯Perdón. Como estaba en clase no pude contestar de inmediato. ¿Pasó algo?"

─ Pronto va a llegar el chófer Oh. Cuando llame el chófer Oh contestas y le dices tu ubicación exacta, te subes a ese auto y vienes de inmediato a la casa.

"⋯¿Sí?"

─ Que vengas de inmediato a la casa. Porque resulta que tu padre y yo estamos a punto de morirnos.

"Pero qué asunto es para que esté así⋯."

─ No es una conversación para hablar por teléfono. Hace un momento dijo que iba entrando a la escuela así que cuelga y contesta la llamada del chófer Oh.

Eun-won, que escuchaba la voz tajante de la señora, miró de reojo hacia el lado del salón de clases. Al decirle de a bocajarro que viniera a la casa sin ni siquiera informarle la razón de repente, no sabía qué hacer.

"ahora salí un momento en mitad de la clase. Si voy en la tarde cuando termine la clase⋯⋯."

─ ¡Si te digo que vengas vienes! ¿Vas a andar diciendo muchas palabras a cada rato? ¿Quieres que vaya yo? ¿Quieres que vayamos a la escuela tu papá y yo? ¿Estás haciendo esto esperando eso, ahora? ¿O es que yo también te parezco una ridícula?

Una voz dura salió atravesando el auricular. Como no dijo nada desconcertado, la señora que tomó aire dejó salir una voz aguantándose a duras penas.

─ Haz caso. Porque te está llamando tu padre. Nos vemos en la casa.

Con esas palabras de fondo se cortó la llamada. Eun-won miró tranquilamente la llamada cortada. Si tan solo supiera qué asunto era no estaría tan desconcertado, pero al no darsele para nada una suposición no sabía qué tipo de reacción debía mostrar.

En ese momento entró la llamada del chófer Oh. Como decía que ya había llegado hasta aquí no podía no informarle la ubicación, por lo que Eun-won, que le informó el edificio en el que estaba, soltó un suspiro, entró en silencio al salón de clases y salió trayendo su mochila. Sintió varias miradas pegársele por la espalda, pero no había otra forma.

"¡Joven amo! ¿Cómo ha estado? Se sorprendió de repente, ¿verdad? Es que la señora me dijo que viniera a traerlo a toda prisa."

"⋯Hola."

"Suba rápido."

"Sí⋯. Oiga pero qué asunto es⋯."

"A mí tampoco me consta hasta ese punto⋯ lo siento."

Al bajar al primer piso del edificio, el chófer Oh que acababa de orillar el auto bajó a toda prisa a saludar a Eun-won y le abrió la puerta del asiento trasero. Eun-won subió al auto, tomó aire de forma pequeña y miró al chófer Oh que subía al asiento del conductor. El chófer Oh, que sintió esa mirada de Eun-won, lo miró por el espejo y sonrió con apuro como diciendo que ya no tenía más historia que contarle. Y manejó el auto a toda prisa.

"¿Mi papá también está en la casa?"

"Sí, cuando yo salía también entró el presidente."

Un asunto urgente, un asunto en el que estaban involucrados tanto su papá como la señora, y un asunto en el que él era necesario. Le vino el pensamiento de que sería un asunto relacionado con el proyecto del resort. Porque si no fuera un asunto relacionado con Cha Se-jin y el Grupo Sewon no habría necesidad de llamarlo a él.

Eun-won, que vio que el auto se metía a la carretera y aumentaba la velocidad, sacó el teléfono celular y entró al chat con Cha Se-jin. Vio los mensajes que intercambiaron antes de empezar la clase. Eun-won, que sonrió suavemente viendo el contenido cosquilleante de que si terminaban la reunión importante y la clase por fin podrían encontrarse, dejó un mensaje.

[Mi papá y la señora me llamaron a toda prisa así que ahora voy camino a la casa]

[Me parece que no me tomará mucho tiempo pero por si acaso le aviso]

[Al rato me vuelvo a comunicar]

Eun-won, que mandó el mensaje, se metió el teléfono celular al bolsillo y miró por la ventana los edificios que pasaban volando más rápido que de costumbre. Al irse acercando a la casa por alguna razón sentía el corazón ansioso.

Eun-won juntó las puntas de los dedos con fuerza. Con la esperanza de que por favor no fuera nada grave.

Conforme se acercaban a la casa Baum, el corazón de Eun-won latía todavía más fuertemente. Y como para demostrar que no era una preocupación en vano, todas las cosas estaban diferentes a lo habitual. El portón principal que habitualmente se abría despacio también se abrió de par en par antes de que el auto se detuviera, y enfrente de la casa principal estaban fuera el mayordomo Yoon y varios empleados moviendo los pies con prisa.

"Joven amo, ¿ya llegó?"

Tan pronto como el auto se detuvo, el mayordomo Yoon que abrió la puerta del asiento trasero recibió a Eun-won con rostro preocupado.

"Entre rápido. La señora y el presidente lo están esperando."

"⋯¿Qué pasó?"

"Si entra ellos dos le dirán. Me parece que sería mejor que lo escuche directamente."

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El mayordomo Yoon, que abrió la puerta de la casa principal, se dirigió a la sala a pasos más rápidos que de costumbre, casi corriendo. Eun-won, que entró siguiéndolo por detrás, tan pronto como atravesó la puerta del interior de la casa la señora con el rostro descolorido lo agarró.

"¡Eun-won!"

"⋯Hola."

La señora estaba con una apariencia muchísimo más desordenada que de costumbre. Eun-won, que miraba esa cara que se veía pálida como un papel, que parecía haber llorado y que se veía sumamente rabiosa, fue arrastrado por un toque brusco hacia el lado del sofá en el que estaba sentado su papá.

"¿Ya llegaste? Siéntate."

El estado de su papá tampoco era el habitual. La corbata estaba floja y desatada, y sobre la mesa había un sobre de documentos abierto, una carpeta de documentos, y una botella de licor y un vaso que no combinaban con nada de esto puestos encima. Eun-won agachó la cabeza en silencio a modo de saludo y se sentó en el lugar de enfrente de su papá. La señora se sentó al lado de ese Eun-won y le agarró la mano de golpe.

"Eun-won. Qué hacemos."

"⋯Qué pasa."

"Nos pasó algo grave. Del lado de Sewon de repente nos mandaron una notificación de que no pueden hacer el proceso del resort junto con nosotros, y que van a suspender el proceso. Dicen que hasta podrían rescindir el contrato, y que pueden reclamar desde indemnización por daños hasta pena convencional⋯ de repente nos andan amenazando."

"⋯¿Qué?"

Aunque ya había supuesto que sería un asunto relacionado con Sewon, el contenido que salía salpicando de repente era un asunto demasiado grande para que Eun-won lo entendiera de una sola vez.

"Si no había pasado nada⋯ ¿de repente?"

"Sí. De repente andan diciendo que nosotros cambiamos los materiales, que nos clavamos el dinero⋯ diciendo que no tienen sentido mandaron abogados a hacer esto."

La señora dijo con voz de llanto y se limpió el lado de los ojos con el dorso de la mano. Sin embargo no se le mojaban lágrimas. Solo la voz se le iba poniendo cada vez más urgente.

"Nosotros no hicimos eso. Tú sabes. Cómo nos vamos a atrever nosotros a hacerle una cosa así a Sewon. A nosotros también nos hicieron la jugada. Alguien en medio armó todo esto para arruinarnos."

"⋯⋯."

"Pero en Sewon sin averiguar nos andan acorralando únicamente a nosotros como si fuéramos unos criminales por completo. Eun-won, qué hacemos. ¿Eh? Aunque llamamos no contestan y dicen que hablemos únicamente con el equipo legal⋯. Pero antes de eso podríamos hablar, ¿no? No somos de una relación cualquiera sino que somos de una relación en la que te repartiste⋯. ¿Eh? ¡Aun así somos consuegros!"

La voz exaltada de la señora resonó grande dentro de la sala. Eun-won encogió las puntas de los dedos sin darse cuenta. La palabra consuegros le resultaba verdaderamente extraña. No entendía a la señora que hablaba como si esa relación fuera el lazo que pudiera solucionar todo este asunto.

"⋯Entendí lo que dice. Pero como yo no sé nada sobre el proyecto del resort y tampoco soy una persona involucrada ahí⋯ me parece que será difícil que sea de ayuda⋯. Lo siento."

"Cómo no vas a ser de ayuda. Si tú no puedes quién va a poder."

La señora le agarró más fuerte la mano a Eun-won e hizo contacto visual por la fuerza.

"Dile al director ejecutivo Cha. Que parece haber un malentendido. Así que se reúnan a escuchar la historia. Que si no es demasiado hablar de rescisión de contrato de esta forma. Que cómo le pueden hacer esto a nuestros padres."

"⋯Señora, yo⋯."

"Tú solo tienes que hacer lo que se te ordene. No tienes necesidad de saber nada. Solo basta con que digas que te parece que el director ejecutivo Cha y el director general Cha están juzgando demasiado apresurados. Si son tus palabras aun así las va a escuchar, ¿no? Si el director ejecutivo Cha estando frente a ti anda temblando bastante."

"⋯No. El meterse de repente a opinar sin saber nada me parece que no es correcto."

La señora, que miraba a un Eun-won más tajante de lo pensado, soltó la risa como burlándose. Era una risa de resultarle absurdo.

"Mandarte a ti que andabas haciendo trabajo de medio tiempo en una tienda de conveniencia a una casa como esa para hacerte vivir con todos los lujos, ¿y qué? ¿Que meterte de repente a opinar no te parece correcto?"

"Señora."

"¿Ahora mis palabras te parecen ridículas? ¿Como al director ejecutivo Cha le gusta algo ese rostro medio decente andas bastante alzado? ¿Con que tú solo vivas bien basta, y a tu papá y a mí ahora nos ignoras?"

"No dije esas palabras con ese significado⋯."

"Cómo de que no. ¿Acaso te pedimos un favor difícil a ti? ¡Al director ejecutivo Cha! ¿Decirle que hable bien de nosotros es difícil? ¡Gracias a quién fue que entraste a esa casa y pudiste vivir como gente! ¡Si no fuera por nosotros crees que habrías podido! ¡Para qué te mandamos a esa casa! Desde un principio te mandamos para usarte en momentos como este. ¡Pero en lugar de andar arrastrado boca abajo, qué? ¿No te parece correcto opinar?"

Seo Jun-hyuk, que vio a su esposa gritando desgañitada por no aguantar la coraje, tomó un trago más de licor y abrió la boca.

"Bájale a la voz."

"¿Te parece que estoy en posición de bajarle a la voz ahora? ¡Si este sin saber su lugar se me andan aventando!"

"Te digo que te sientes."

"¡Y tú hasta cuándo vas a estar así! ahora la única vía para hablar con Sewon es este, ¿pero aun así por ser de tu sangre lo andas cubriendo en esta situación? ¿Ah?"

"¡Ya tengo la cabeza complicada así que te digo que cierres la boca!"

Seo Jun-hyuk aventó el vaso de licor que tenía agarrado. El vaso arrojado al suelo se rompió y soltó esquirlas por todas partes. Al corazón de Eun-won, sorprendido por el sonido escandaloso y la imagen violenta, se le cayó el alma al suelo. Se le metió fuerza al cuerpo y las manos puestas sobre las piernas le temblaron.

En un instante descendió el silencio dentro de la sala. Eun-won, sin poder ni siquiera respirar adecuadamente, se mordió la parte interior de los labios esforzándose por calmar su corazón.

"Sé que no es un asunto fácil. Lo sé pero ahora ni modo no queda más que pedirte el favor a ti, Eun-won."

"⋯⋯."

"Tal como dice tu mamá no es que te pidamos algo grande. Digo que nos armes un lugar para hablar. Un hijo puede hacer ese grado por los padres, ¿no? Tal como nosotros te mandamos a una casa así para hacerte vivir bien."

"⋯⋯."

Solo había una diferencia de tono, pero lo que decía su papá también era idéntico a lo que decía la señora. Eun-won apenas pudo soltar una respiración larga.

El solo hecho de hablar tal vez no fuera difícil, pero su pensamiento no cambiaba. No quería ir de repente con Cha Se-jin a pedirle un favor cubriendo a sus padres sin saber nada. Tampoco era un lugar para que él saliera. Sobre todo sabía que en el instante en que fuera con Cha Se-jin a transmitir las palabras de sus padres, confirmaría por sí mismo para qué tipo de persona sería usado al final en este matrimonio.

Alguien que va y viene entre Baum y Sewon, transmitiendo favores y agachando la cabeza cada vez que sea necesario.

No quería hacer eso. Porque él no tuvo un matrimonio de ese tipo. Porque este era un matrimonio que él tuvo porque le gustaba Cha Se-jin.

123.

"Ve justo ahora mismo y dile al director ejecutivo Cha. ¡Que lo haga tal como lo venía haciendo hasta ahora, digo!"

Yeo Hee-jin, que calmó un poco las emociones exaltadas, se sentó al lado de Eun-won, cruzó las piernas de forma elegante y tomó aire.

"Coquetea o aviéntale el cuerpo pero de alguna forma arma un lugar. Solo así podrás sobrevivir tú también en esa casa."

Eran palabras humillantes y vergonzosas. Eun-won se mordió los labios secos. No podía entender por qué tenía que estar escuchando este tipo de palabras. Por el exceso de estrés o qué sé yo me dolía la cabeza, y por dentro del estómago se me apretaba del todo. Eun-won, que se cubrió la parte superior del vientre con la mano, cerró profundamente los ojos y los abrió.

"⋯Sus palabras⋯ son demasiado graves."

Apareciendo las lágrimas de golpe las pupilas se le humedecieron. Eun-won, que aguantó con fuerza para no llorar, a duras penas sacó la voz. Ante esas palabras la señora, que puso una expresión molesta como no queriendo escuchar más, le cortó las palabras y le hizo un gesto con la mano.

"Dentro de hoy arma un lugar y me das una respuesta. No importa aunque sea de noche de inmediato. Puede ser de madrugada. Entre más rápido sea al máximo es mejor."

"⋯⋯."

"¿Qué haces ahí sentado? Sin apresurarte. Si nosotros nos arruinamos tú también te acabas. Si nos echan a nosotros no hay forma de que en esa casa te sigan teniendo viviendo. Como si tuvieras algo de bonito. No olvides eso."

"⋯⋯."

"Vete."

Eun-won, que se levantó de su lugar, dejó el sofá. Eun-won dirigió sus pasos hacia la puerta abierta. Cada vez que daba un paso con los pies frente a sus ojos le temblaba. Le vino el pensamiento de que tan pronto como saliera de aquí tenía que comunicarse con Cha Se-jin y encontrarse. No era para decir las palabras que querían su papá y la señora. Tan solo quería escuchar la historia.

Qué asunto había pasado, quería escuchar esa historia real de Cha Se-jin. Y que procediera según el trámite, que si por si acaso surgía un momento en que dudara por su culpa que no lo hiciera, y⋯ y que pasara el asunto que pasara no quería separarse⋯. Quería decírselo.

"Joven amo, lo llevaré a la empresa del director ejecutivo Cha."

Al salir del zaguán, el chófer Oh que estaba esperando abrió la puerta del asiento trasero a toda prisa. Al escuchar el destino que decía el chófer por dentro del estómago volvió a apretársele del todo. En el instante en que sintió el dolor frente a sus ojos se le nubló.

"¿Joven amo?"

La voz del chófer Oh se escuchó grande y luego se escuchó pequeña alejándose. En el instante en que intentó dar un paso más hacia adelante, de repente junto con la voz el suelo allá abajo se le hundió de golpe. Al mismo tiempo el cuerpo de Eun-won, que perdió el conocimiento, se inclinó hacia adelante.

Cha Se-jin, que terminó la reunión sin novedad, al final compartió saludos junto con un apretón de manos y se despidió. Como era un lugar al que salió en lugar de su hermano, ante el pensamiento de que debía hacerlo lo mejor posible estuvo matando bastante su carácter, por lo que hasta la cabeza le punzaba.

"Aun así terminó 30 minutos rápido. Uff, carajo. Qué dolor de cabeza."

"¿Le doy una medicina?"

"No, ya estuvo. Si veo a Eun-won me pongo bien."

"Ah⋯. Sí."

El secretario Lee, que de tanto escucharlo ya se había acostumbrado bastante a ese tipo de palabras cosquilleantes, le abrió la puerta del auto. Cha Se-jin, que subió ahí dentro, sacó el teléfono celular que había dejado metido dentro de su bolsa puesta en el asiento trasero. Cha Se-jin, que vio tres mensajes llegados de Eun-won y tres llamadas perdidas, ladeó la cabeza y confirmó los mensajes.

[Eun-won: Mi papá y la señora me llamaron a toda prisa así que ahora voy camino a la casa]

[Eun-won: Me parece que no me tomará mucho tiempo pero por si acaso le aviso]

[Eun-won: Al rato me vuelvo a comunicar]

El cuerpo de Cha Se-jin, sorprendido al ver los mensajes, brincó hacia adelante de golpe. El secretario Lee, sorprendido por ese gran movimiento, volteó el cuerpo de un jalón desde el asiento del conductor y miró a Cha Se-jin.

"Esta carajada⋯. Pinche rápido los llamaron. Estos locos."

"¿Sí?"

"No, espérame un momento."

Cha Se-jin le marcó a Eun-won a toda prisa. El tono de conexión continuó varias veces, pero la llamada no se conectaba. Cha Se-jin, que frunció el ceño por la impaciencia, le dijo al secretario Lee que fueran a la casa Baum y volvió a marcarle. Cuando le marcó como diez veces así, la llamada se conectó.

"¡Eun-won! Dónde estás ahora. ¿Todavía estás allá? ¿Bueno?"

─ ¿Es usted el tutor de la persona de Seo Eun-won?

Sin embargo la voz que se escuchaba no era la de Eun-won. Cha Se-jin, sorprendido por la voz de una mujer extraña, respondió intentando calmarse ignorando el corazón que le latía rápido a golpes.

"Sí, así es. ¿Pasa algo? Quién es usted para tener el teléfono de Eun-won⋯."

─ Hablo de la sala de urgencias del Hospital Universidad de Corea. La persona de Seo Eun-won ingresó en estado de desmayo, y actualmente está sin conocimiento.

Ante las palabras de que estaba sin conocimiento el corazón se le cayó de golpe. Cha Se-jin, que se quedó en silencio con el rostro descolorido pálido en un instante, a penas se exprimió la voz.

"⋯¿Que está sin conocimiento? No, por qué⋯. De dónde está mal para ir a urgencias⋯. ¿No hay nadie a su lado?"

─ Sí, como ahora no hay nadie estuve comunicándome continuamente. El estado exacto se podrá saber haciendo exámenes en detalle, y las pruebas de sangre y exámenes básicos están en proceso. Me parece que el tutor debe venir de inmediato.

"⋯Sí, iré de inmediato ahora mismo. Si por si acaso pasa algún asunto comuníqueme a este número."

─ Sí, entendido.

Al cortarse la llamada pronto la pantalla se puso oscura en negro. Cha Se-jin, que miraba hacia abajo esa pantalla negra, se limpió el rostro con las manos enfriadas heladas en un instante y le dijo al secretario Lee que cuidaba la espalda con preocupación.

"⋯Woo-jae."

"Sí, joven amo."

"Al Hospital Universidad de Corea⋯. Ve a la sala de urgencias del Hospital Universidad de Corea. Dicen que Eun-won está allá."

"¿Sí? Pero si es la hora en que debería estar en la escuela. ¿Le ocurrió algún accidente?"

"No⋯. Me parece que no es eso, ah, por lo pronto rápido."

"¡Ah! ¡Sí!"

El auto dio una vuelta de dirección de forma brusca. Cha Se-jin, que cerró profundamente los ojos y los abrió teniendo el rostro cubierto con ambas manos, volvió a abrir la ventana de chat con Eun-won.

Por qué demonios, qué asunto pasó para que dijera que fue a urgencias en estado de desmayo. Por qué dicen que no hay nadie a su lado. Debería haber un familiar que lo llevó hasta allá. ¿Dejaron el lugar un momento?

No, carajo, qué demonios cómo estuvo la cosa.

"Woo-jae."

"Sí."

"Dijiste antes que tenías un conocido menor en la casa Baum. ¿Todavía está allá?"

"Sí, todavía trabaja allá."

"A Eun-won lo mandaron llamar allá y se desmayó. Averigua qué pasó. En detalle."

"Sí, en cuanto lleguemos al hospital me comunico de inmediato."

Cha Se-jin, que recargó el cuerpo como derrumbándose detrás del asiento, volvió a lavarse el rostro en seco y abrió la ventana a la mitad. Un viento notoriamente más frío le rozó el rostro, pero el corazón acalorado por la preocupación no se calmó ni un poco.

Cha Se-jin, que saltó hacia abajo antes de que el auto se detuviera por completo enfrente de la sala de urgencias, fue directo a urgencias y se dirigió al escritorio.

"Soy el tutor de Seo Eun-won. Recibí una llamada de que estaba aquí hace un momento y vine."

La enfermera que pasó por una serie de confirmaciones le dijo a Cha Se-jin la zona en la que estaba Eun-won y lo guió. Cha Se-jin apresuró los pasos siguiéndola por detrás.

"Como los resultados de los exámenes acaban de salir el doctor a cargo le explicará cuando venga."

Durante el tiempo en que entraba hacia el interior siguiendo a la enfermera, a Cha Se-jin los alrededores no le entraban bien a la vista. Tanto el personal médico que iba y venía ocupado como los sonidos de llamada que se escuchaban de aquí y allá se sentían todos lejanos. Pensaba únicamente que al terminar la reunión se encontraría con Eun-won y hablarían mientras tenían una cita, pero que de repente fuera la sala de urgencias⋯. No podía haber sentido de la realidad.

"⋯⋯."

El paso de la enfermera se detuvo enfrente de la camilla del fondo. Cha Se-jin miró a Eun-won que estaba acostado tranquilamente en la cama con los ojos cerrados.

Estaba acostado con ese rostro pálido tal cual con la ropa que se puso cuando fue a la escuela en la mañana. Sobre la silla pequeña al lado de la camilla estaba puesta la prenda de vestir exterior de Eun-won, y a la cabecera estaba puesto el teléfono celular. No se veían la mochila ni otras pertenencias.

"⋯⋯."

Tenía que dar un paso más cerca, pero Cha Se-jin durante un buen rato sin poder acercarse contuvo a Eun-won en sus dos ojos tranquilamente, verdaderamente de forma tranquila.

Hasta hace un rato Eun-won, que decía que le parecía que no tomaría mucho tiempo y que se volvería a comunicar al rato, por qué, por qué estará haciendo esto aquí. Cha Se-jin, que miraba atónito ante el pensamiento que daba vueltas continuamente como una rueda de hámster, a duras penas movió los pasos y se acercó al lado de la camilla.

"⋯Eun-won."

La voz que apenas fluyó estaba rara. Parecía por completo que no era suya. Levantó la mano temblorosa y envolvió con cuidado la mano de Eun-won. Fue un alivio que no estuviera fría, pero en la mano no se metía ni una pizca de fuerza. Por eso le daba miedo.

"⋯Ya vine, Eun-won."

Cha Se-jin, que miraba a Eun-won que no mostraba ninguna respuesta ni ningún tipo de reacción, giró un poco el cuerpo teniendo la mano agarrada y repasó los alrededores. No había ni una cara conocida. Ni una sola persona, no se veía a nadie.

"Tutor, el doctor a cargo vendrá de inmediato."

"Oiga, me parece que no hay forma de que haya venido solo aquí⋯. La persona que lo trajo dónde⋯."

"Ah, un señor vino junto con él diciendo que se había desmayado, pero salió a contestar una llamada y no regresó. Me pareció que era un chófer⋯."

"¿Un chófer de taxi?"

"No. Al paciente le decía joven amo⋯, y decía que por ser el chófer no era el tutor⋯ pero le entró una llamada y salió a contestar."

Si no era un chófer de taxi y era un chófer que le decía joven amo a Eun-won, sería ese chófer que trabaja en la casa Baum. Si era así significaba que Eun-won se desmayó en esa casa o se desmayó en el auto, y no tenía más explicación que el que el chófer hubiera dejado a Eun-won aquí y se hubiera ido tal cual.

"Por eso esperamos un poco y buscamos por fuera pero como no estaba, nos comunicamos primero con los padres que estaban en el contacto del paciente y después nos comunicamos con el esposo. Nos dio preocupación porque el papá dijo que no podía venir, pero aun así qué alivio que se logró la comunicación."

"¿Dijo que no podía venir?"

"Sí⋯. Como dijo que únicamente lo dejáramos hasta que despertara⋯."

Ante las palabras de la enfermera Cha Se-jin por un instante sintió qué era lo que acababa de escuchar. Si era el papá sería el presidente Seo Jun-hyuk, y el que haya llamado a Eun-won a la casa era claramente para puyar a Eun-won y convencer a Sewon. Pero al recibir la llamada de que ese Eun-won se desmayó, el que una persona que es el padre, incluso en la situación en que intentó usar a Eun-won no viniera a ver, no le entraba la comprensión de cómo era un asunto posible. ¿Que únicamente lo dejáramos hasta que despertara? De estar desmedidamente enojado más bien le salió la risa.

"Entonces quédese un momento."

"Sí."

Al quedarse a solas únicamente los dos con Eun-won a las piernas se le fue la fuerza. Cha Se-jin, que dobló y estiró las rodillas, le acarició con cuidado el cabello a Eun-won. Que Eun-won, que apenas en la mañana hablaba y sonreía radiantemente, estuviera así sin poder ni siquiera abrir los ojos era algo que aun viéndolo no lo creía.

Encima solo.

Si Eun-won se hubiera desmayado en una calle donde no conociera a nadie en absoluto y alguien lo hubiera traído hasta aquí, podría intentar comprenderlo. Sin embargo la persona que dejó a Eun-won aquí era el chófer de Baum. Y el papá de Eun-won también sabía por recibir la llamada que Eun-won estaba en el hospital. Sin embargo no vino. Aun sabiéndolo no estuvo a su lado.

Por supuesto él también era el mismo infeliz. La reunión, carajo, qué era esa reunión para dejar el teléfono celular en la bolsa e entrar. El estar sin saberlo hasta que entraron varias llamadas y estar haciendo este papelón viniendo a toda prisa recién ahora. Se preguntaba si tenía la facultad de enojarse con él mismo.

En qué habrá pensado mientras iba solo a esa casa. Qué tan cansado y asustado habrá estado. También cuántas veces habrá aguantado solo. Al recordar a Eun-won que al final habrá colapsado por no aguantar esa casa se le quebraba el corazón.

"⋯Perdón. Por dejarte solo."

Cha Se-jin, que hundió los labios en el dorso de la mano blanca de Eun-won, le pidió perdón varias veces. Perdón. Perdón por llegar tarde.

"¿El tutor de la persona de Seo Eun-won?"

En ese momento se descorrió la cortina y el doctor entró hacia el interior. Cha Se-jin, sin soltar la mano de Eun-won, se puso a un lado y saludó ligeramente.

"En primer lugar no se confirman traumas externos. En el electrocardiograma y los exámenes básicos tampoco se ven anomalías de las que haya que preocuparse de emergencia en la actualidad. Solo que la presión arterial está algo baja, y viendo los resultados de los exámenes de sangre⋯."

"⋯⋯."

"El paciente, en la actualidad parece estar embarazado."

124.

"⋯¿Qué?"

Ante las palabras del doctor Cha Se-jin volvió a preguntar sin darse cuenta. A eso el doctor levantó la cabeza y miró a Cha Se-jin.

"Ah, ¿no lo sabía?"

"¿O sea que Eun-won tiene un bebé? ¿Un bebé mío?"

"¿Sí? Ah⋯. Sí⋯. En la prueba de sangre se confirmó el nivel de la hormona del embarazo. La semana exacta la puede confirmar con ultrasonido en el centro para personas con rasgo."

Cha Se-jin, sin poder decir nada por un momento, miró al doctor con rostro atónito y luego enrolló la mano tapándose la boca. Embarazo, embarazo⋯. Que Eun-won verdaderamente estuviera embarazada.

"¿Recientemente el paciente mostró síntomas como cansarse fácilmente, volverse sensible a los olores o mareos?"

"Olores⋯. ¡Ah, sí! Cosas que comía bien habitualmente dijo que no podía comer por el olor, y buscaba mi feromona en particular."

De pronto le vino a la mente cuando Eun-won fue al resort, que no quería comer comida con aroma fuerte, y que continuamente solo se le antojaban cosas dulces. Y también el que buscara continuamente su feromona.

"En la etapa inicial del embarazo por los cambios hormonales o cambios en la presión arterial pueden aparecer mareos o desmayos. También se vuelven sensibles al aroma. Como ahora le está entrando el suero, durante el tiempo en que entre completo hágalo tomar suficiente descanso, y cuando recupere el conocimiento los vincularemos de inmediato con el lado del centro para personas con rasgo. Si hay un lugar al que acudan también pueden ir por separado."

"Ah⋯. Como hay un lugar al que acudimos iremos para allá."

"Sí, entendido."

Al retirarse el doctor del lugar, la enfermera que estaba al lado revisó una vez más el estado de Eun-won y miró a Cha Se-jin.

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"Me parece que el suero pronto entrará todo. Cuando despierte el paciente por favor llame a la enfermera. Confirmaremos el estado y si está bien le ayudaremos con el trámite de alta."

"Sí, gracias. Eh, ¿pero verdaderamente⋯ es correcto que está embarazada? Es que quería ver si escuché bien."

La enfermera, que vio a Cha Se-jin que se veía feliz, se veía preocupado y se veía ido de la mente, asintió con la cabeza sonriendo de forma pequeña.

"Sí, es correcto. Felicidades."

"Ah⋯ felicidades⋯. Ah, gracias."

Cha Se-jin, que se quedó a solas de nuevo con Eun-won, sintiendo que en cualquier momento se desplomaría jaló la silla que estaba al lado y se sentó. Al sentarse sintió que de las piernas se le salía toda la fuerza.

Embarazo⋯. Embarazo.

De pronto le vino a la mente que en el centro dijeron que la posibilidad de embarazo todavía existía. Dijeron que para quitar por completo la posibilidad de embarazo debía ponerse la inyección inhibidora todos los días, pero ante las palabras de que los efectos secundarios eran bastante grandes, al consultarlo con Eun-won quedaron en no llegar a tanto. Si era así debía haber estado consciente todo el tiempo de que la posibilidad de embarazo estaba abierta, pero con el paso del tiempo de forma natural ese pensamiento se le volvió borroso.

El Eun-won frente a sus ojos todos los días era demasiado dulce, y aunque fuera un embarazo los síntomas no aparecían de inmediato a la vista, por lo que estuvo pasando el tiempo tal cual exactamente como si originalmente viviera sin pensar en el embarazo.

Eun-won podía hacer eso. Porque todavía era joven. Pero él no debía hacer eso. En una situación en que no bastaba con tener siempre esa posibilidad en mente y revisar con agilidad, a pesar de que los síntomas aparecían frente a sus ojos no se daba cuenta y andaba feliz de que lo buscara más⋯.

El solo recordar comida con aroma fuerte le resultaba incómodo, el comer seguido cosas dulces, el responder de forma unánimemente profunda a su feromona, el llevarse toda su ropa para hacer un nido porque necesitaba su feromona, todo eso pensándolo recién ahora eran signos demasiado claros.

⋯Me voy a volver loco, de verdad.

La mirada que contemplaba el rostro de Eun-won bajó de forma natural hacia el lado del vientre. Cha Se-jin, que miraba el vientre plano que no se veía para nada diferente a lo habitual, soltó una respiración pequeña. Que ahí dentro estuviera el bebé de Eun-won y suyo⋯. Cha Se-jin, que levantó la mano, metió la mano dentro de la cobija delgada y le acarició despacio el vientre a Eun-won.

"⋯Perdón por no saberlo. Yo debía haberme dado cuenta más rápido. Pensé que era rápido para darme cuenta pero parece que no."

Cha Se-jin, que levantó la mano que le acariciaba el vientre y le tocó las mejillas a Eun-won que aun así tenían un poco más de tez que hace un rato, le tapó mejor la cobija para que por si acaso no tuviera frío.

En ese momento desde fuera de la cortina se escuchó una voz cautelosa.

"Este, joven amo. Soy Woo-jae."

Al voltear la cabeza y descorrer un poco la cortina, el secretario Lee entró en silencio hacia el interior. Cha Se-jin, que miró hacia arriba al secretario Lee que tenía un rostro tieso y endurecido a diferencia de lo habitual, soltó una breve respiración.

"Dime."

"Me comuniqué con ese menor. Me dijo que de por sí pensaba comunicarse. Parece que hoy la casa estuvo hecha un caos. Como continuamente estuvo alborotado y la señora le andaba haciendo histeria a los empleados, desquitándose y hecho un caos, parece que todos grabaron un video a escondidas para usarlo como prueba cuando renuncien después."

"Ajá."

"El menor también mientras grababa eso se acordó de lo que le pedí antes y por si acaso me mandó algo diciendo que grabó una cosa⋯ eh, me parece que tiene que verlo rápido. Se lo mandaré de inmediato."

"¿Tú lo viste?"

"Sí⋯. Resultó algo impactante. No es largo. Dijo que como las palabras se iban poniendo cada vez más graves solo grabó un poco de la parte final de la conversación."

El secretario Lee, que le envió el video adjunto a Cha Se-jin, hizo una inclinación y salió fuera de la cortina. Cha Se-jin, que miraba la pantalla negra del video, le dio reproducir. Sin olvidar bajar el volumen por si acaso Eun-won lo escuchaba.

Dentro de la pantalla inestable y temblorosa se reflejó la sala de la casa Baum. Y se vio a Eun-won sentado al lado de la señora con el rostro pálido.

─ ¡Ya tengo la cabeza complicada así que te digo que cierres la boca!

El presidente que estaba sentado enfrente tomando licor gritó de repente y aventó el vaso. Junto con un estruendo enorme se vio a Eun-won sorprenderse. El entrecejo de Cha Se-jin se frunció.

─ Sé que no es un asunto fácil. Lo sé pero ahora ni modo no queda más que pedirte el favor a ti, Eun-won.

Siguió el favor del presidente. Con solo escuchar eso se podía saber con exactitud de qué cosas estuvieron hablando continuamente estas dos personas al mandar llamar a Eun-won. Era una historia que no se desviaba ni un poco de la suposición.

─ Ve justo ahora mismo y dile al director ejecutivo Cha. ¡Que lo haga tal como lo venía haciendo hasta ahora, digo! Coquetea o aviéntale el cuerpo pero de alguna forma arma un lugar. Solo así podrás sobrevivir tú también en esa casa.

Ante las palabras de la señora que se burlaba e insultaba a Eun-won se le escapó una grosería. Cha Se-jin quería entrar a la pantalla de inmediato y estrangularles el cuello a esos dos locos.

─ ⋯Sus palabras⋯ son demasiado graves.

En la voz de Eun-won había humedad acumulada. Cha Se-jin conocía esa voz. Una voz de querer llorar pero aguantarse el llanto. Él también la había escuchado varias veces. Cuando no entendía el corazón de Eun-won y tampoco sabía su propio corazón haciéndolo esperar pasándola mal solo, Eun-won le había sacado ese tipo de voz.

─ Dentro de hoy arma un lugar y me das una respuesta. No importa aunque sea de noche de inmediato. Puede ser de madrugada. Entre más rápido sea al máximo es mejor. ¿Qué haces ahí sentado? Sin apresurarte. Si nosotros nos arruinamos tú también te acabas. Si nos echan a nosotros no hay forma de que en esa casa te sigan teniendo viviendo. Como si tuvieras algo de bonito. No olvides eso. Vete.

Con las palabras de la señora de fondo Eun-won se levantó de su lugar. Y de inmediato desapareció de la pantalla. La pantalla que grababa un poco más al presidente y a la señora bajó. Sin embargo pronto con un sonido la pantalla se sacudió fuertemente y volvió a contener la sala. En la pantalla que volvió a aclararse se vio al chófer.

─ ¡Señora! ¡El joven amo se desmayó⋯!

El chófer se veía desconcertado y asustado. Como no sabiendo qué debía hacer esperó las instrucciones de las dos personas. Sin embargo lo que regresó fue la voz afilada de la señora.

─ ¿El chófer Oh es un niño? ¿Tengo que decirte hasta ese tipo de cosas? ¿Acaso soy doctora? Ya sea que lo vayas a tirar al hospital o lo vayas a aventar enfrente de la empresa del director ejecutivo Cha hazlo tú mismo, ¿qué vienes a decirme a mí puras palabras de mala suerte? ¿Acaso me veo en posición de preocuparme ahora hasta por esa porquería?

El mayordomo que se acercó al lado de la señora que gritaba de a feo se llevó rápido al chófer fuera de la pantalla. Y el video terminó conteniendo la imagen de la señora que resoplaba por no salírsele la coraje y del presidente que no se sorprendía ni un poco ante el dicho de que su hijo se desmayó, sin mostrar ningún tipo de reacción ni interés.

"⋯⋯."

Se le fue el aire. Él que vio apenas con esta pantalla pequeña estuvo así, ¿cómo habrá estado Eun-won que estuvo ahí dentro? Eun-won que escuchaba solo más historias de las que él vio, ¿qué tipo de sentimiento habrá tenido?

Cha Se-jin, que miraba hacia abajo la pantalla negra, regresó un poco el video hacia adelante y volvió a contener en sus ojos desde la escena en que decían que Eun-won se desmayó.

Todas las palabras que salían en el video le daban coraje, pero el que ante el dicho de que una persona se desmayó, y encima no otra persona sino Eun-won se desmayó, dijera la palabra de ir a tirarlo era lo más impactante. ¿Que lo vayan a tirar al hospital, o lo avienten enfrente de la empresa?

A quién carajos le hablan de esa puta forma.

Recién ahora pudo saber por qué Eun-won estaba solo en el hospital. Es que no le quedaba de otra más que estar solo. Porque siguieron las instrucciones del presidente y de la señora y tiraron a Eun-won en el hospital.

Era la primera vez en la vida en que se enojaba a este grado. Se enteró por primera vez de que cuando se enojaba a este nivel no andaba desbocado de a feo, sino que el pecho se le enfriaba helado y más bien se ponía sereno. Cha Se-jin, que se tragó una respiración como bola de fuego, contuvo de lleno el rostro de Eun-won.

Y no hizo nada hasta que Eun-won despertó. Dejó también el teléfono celular, y cuando el secretario Lee se asomó con cuidado varias veces solo sacudió la cabeza. Cha Se-jin, sentado al lado de la camilla teniendo la mano de Eun-won agarrada, tan solo esperó a que Eun-won abriera los ojos. Sin quitar los ojos de ese rostro ni un momento.

Cuando pasaron como treinta minutos así, Eun-won dejó salir un pequeño quejido. Y las pestañas largas se le sacudieron. Los párpados que temblaban se levantaron despacio y las pupilas reveladas por no estar acostumbradas a la luz se cerraron y volvieron a abrirse pausadamente.

"Cariño, ¿despertaste?"

"⋯⋯Director ejecutivo⋯."

"Ajá. Ya vine."

Las pupilas sin enfoque se sacudieron varias veces y de inmediato buscaron a Cha Se-jin sentado al lado de la camilla. Cha Se-jin se levantó de su lugar y agachó el cuerpo cerca del rostro de Eun-won.

"Aquí estoy."

Ante el calor que tocaba cerca las pupilas y los labios de Eun-won temblaron de forma pequeña. El llanto que hace un rato aguantaba ahora no se aguantaba. Las lágrimas acumuladas en un santiamén fluyeron a lo largo de la comisura de los ojos. Los labios de Cha Se-jin tocaron varias veces la zona de los ojos de Eun-won por donde fluían continuamente las lágrimas y se despegaron.

Eun-won estiró ambos brazos dejando salir el sonido del llanto. Cha Se-jin, que se dio cuenta de que quería levantarse, lo abrazó despacio y lo incorporó sentándolo. Y le rodeó el cuerpo con cuidado con ambos brazos encerrándolo en su pecho. Recién en ese momento el sonido del llanto se hizo más grande.

"Perdón, por llegar tarde."

El rostro de Eun-won se hundió en el hombro de Cha Se-jin. Cha Se-jin, que le besó el cabello y la zona de las orejas a Eun-won que se le entregaba rodeándole el cuello con fuerza como no queriendo separarse, le acarició despacio la espalda apretando con firmeza el pecho.

"Perdón por hacerte pasarlo solo. Fue pesado y te dio miedo, ¿verdad?"

Sintió que asentía con la cabeza sobre el hombro. Le daba gratitud y le daba lástima que se lo mostrara tal cual sin esconderlo. Cha Se-jin le acarició despacio el cabello de la nuca a Eun-won y le hizo sonar varias veces en la zona de las orejas que él estaba ahí para tranquilizarlo.

"Está bien, ahora. Como ya vine todo está bien. No me voy dejándote solo. No estás solo, cariño."

Le daba lástima el pequeño sonido del llanto que brotaba sin poder esconderse. Por dentro del corazón le aventaban alternadamente trozos de hielo y bolas de fuego. Cha Se-jin le estuvo acariciando la espalda todo el tiempo para que Eun-won pudiera llorar a sus anchas, y apretándole los labios aquí y allá esperó. Más que palabras de consuelo diciendo que ahora estaba bien, quería hacerle sentir a Eun-won por sí mismo que estaba en un lugar seguro.

Eun-won, que lloró un buen rato, se tranquilizó despacio con el toque de Cha Se-jin. El llanto fue disminuyendo, y la respiración que jadeaba también se fue calmando poco a poco. Sin embargo, aun después de despegar los cuerpos superpuestos, los ojos llenos de humedad acumulada y la nariz roja no se podían esconder. Cha Se-jin, que sonrió porque incluso en esta situación eso le resultaba tierno y amoroso, besó en orden sobre las pestañas empapadas por completo y se sentó haciendo contacto visual con Eun-won. Y le agarró la mano que estaba algo más tibia que hace un rato. Había algo que quería preguntar.

"Eun-won."

"⋯Sí⋯."

"Aparte de mí, ¿necesitas a la fuerza a otra familia?"

125.

Ante esas palabras a las pupilas de Eun-won se les acumuló humedad de nuevo. Eun-won, que miró a Cha Se-jin un buen rato, sacudió la cabeza despacio. En las puntas de las manos que tenías agarradas las manos de enfrente entró un poco de fuerza.

"⋯Yo⋯ con que esté el director ejecutivo⋯ me basta⋯."

Era una voz pequeña y mojada. Cha Se-jin inclinó el corazón hacia las palabras de Eun-won.

"Es que para mí⋯ mi familia es el director ejecutivo⋯."

Que era correcto, que era ejemplar, que él también estaba igual, que lo amaba. Había muchas palabras que quería decirle y también quería sonreírle, pero como la parte de adentro de la garganta se le apretó de forma caliente no le salían las palabras. Cha Se-jin, que a penas puso una sonrisa, le acarició tranquilamente el dorso de la mano a Eun-won con el pulgar.

"Sé que con que esté yo solo es suficiente. Pero no solo estoy yo."

"⋯⋯."

"Están también mis papás, está mi hermano, está mi cuñada y está Sena, ¿no? Y⋯."

Cha Se-jin, que sonrió al ver a Eun-won que sollozaba, dirigió con cuidado la mano de Eun-won que tenía envuelta con calidez y la puso sobre el vientre todavía plano revelado sobre la cobija delgada. Y encima de ella encimó su mano.

"Hay una persona más, Eun-won."

Eun-won, que no entendió las palabras de inmediato, sorbió las narices y contuvo alternadamente en sus ojos el rostro de Cha Se-jin y el vientre donde chocaba la mano. Cuando así las miradas volvieron a engranarse, los labios de Cha Se-jin se abrieron.

"Dicen que se formó un bebé."

Ante las palabras de Cha Se-jin todas las reacciones de Eun-won se detuvieron. Abriendo los labios ligeramente miraba únicamente a Cha Se-jin. Cha Se-jin, que sonrió al ver a ese Eun-won, le agarró el rostro con suavidad y le besó profundamente la mejilla.

"⋯⋯¿Un bebé?"

"Ajá. Nuestro bebé."

Las lágrimas que se habían detenido de la sorpresa volvieron a llenársele en la zona de los ojos. Eun-won miró a Cha Se-jin sollozando. Un bebé⋯. Decir un bebé. Que verdaderamente hubiera venido un bebé.

Recién ahí le vino a la mente que durante un tiempo habían ocurrido cosas extrañas de repente. Cosas como que con el solo recordar las comidas que le gustaban habitualmente se le revolvía el estómago, cosas como que de forma extraña solo le daban ganas de comer postres, hasta cosas como que le salieran lágrimas por querer oler la fragancia de Cha Se-jin.

"Por eso⋯ por eso me parece que no quería comer tteokbokki. Todo el tiempo solo quería comer cosas dulces⋯."

Cha Se-jin, que se rió sacando sonido ante la linda reacción de Eun-won, volvió a envolverle el rostro y le dio besos varias veces en la mejilla y los labios. Al final los labios de Eun-won también salieron un poco hacia adelante y se chocaron junto con un sonido cosquilleante de piquito.

"Ajá. Por eso me parece que no te gustaba la trufa."

Eun-won, que sonrió al ver a Cha Se-jin sonreír, le hizo contacto visual tranquilamente. Aunque lo supiera sin escuchar, aun así había una respuesta que quería escuchar a la fuerza. Una mirada que contenía una pregunta cargada de todo ese tipo de expectativa, miedo, emoción y cautela se dirigió hacia Cha Se-jin.

Cha Se-jin reconoció esos ojos. Eran ojos que más que nada querían confirmar su corazón. Ojos que más que el hecho de que se hubiera formado un bebé, querían saber primero si él se alegraba por este hecho.

Desde un inicio era un asunto que no tenía opciones, demasiado claro. Por eso Cha Se-jin sin dudar ni un poco subió levemente el cuerpo tal cual y le besó ligeramente los labios a Eun-won. Y le hizo contacto visual profundo desde un lugar cercano.

"Gracias. Me da muchísimo gusto, Eun-won."

"⋯⋯."

"Te amo."

Ante la respuesta demasiado clara la zona de los ojos de Eun-won volvió a mojarse. Sin embargo esta vez no fue un llanto, sino que una pequeña risa brotó junto con la respiración.

Ahora la palabra familia ya no le dolía.

Al centro acudieron al día siguiente de ir al hospital, después de que la condición de Eun-won subió adecuadamente hasta cierto punto. El doctor que miraba la pantalla de ultrasonido le confirmó con rostro brillante que era un embarazo.

Durante todo el tiempo en que escuchaba la historia de que como todavía el bebé era muy pequeño y era una etapa cautelosa debía tener cuidado con todo, Cha Se-jin estuvo agarrando con firmeza la mano de Eun-won. Y escuchó concentrado todas las palabras que le transmitían hasta salir del centro como no queriendo perderse ni una sola.

Esa noche comieron junto con la familia y dieron la noticia del embarazo de Eun-won. Como todos se sorprendieron se apoderó un silencio por un momento, pero pronto la risa y las felicitaciones llenaron de lleno el comedor. Eun-won también se puso repleto de felicidad al ver el rostro sonriente de toda la familia.

"Tienes que secarte el cabello e irte a dormir."

"⋯No se me abren bien los ojos⋯."

Si fuera lo habitual aunque dijera que tenía sueño lo habría superado lo suficiente, pero ahora no era así. Se preguntaba cómo podía darle sueño a este grado. Como era un nivel en que no podía superarlo con su propia fuerza, Eun-won a penas se lavó, salió y estuvo cabeceando de sueño teniendo la secadora agarrada en la mano.

Cha Se-jin, que sonrió ante la escena tierna, le quitó la secadora de la mano y teniéndolo abrazado en su pecho le secó el cabello. A pesar de que el sonido de la secadora sonaba así, Eun-won recargando el rostro en el hombro se quedó dormido de inmediato.

Cha Se-jin, que le besó el cabello fragante al Eun-won abrazado en su pecho, le recostó el cuerpo con cuidado en la cama, le dio un beso también en la mejilla suave y le dio un beso tronado también sobre el vientre tibio. Y al final le tapó bien la cobija.

"Que duermas bien, Eun-won."

Cha Se-jin, que bajó al nivel más débil la luz de la lámpara al lado de la cama y apagó todas las luces dentro de la habitación mirando por un momento si por si acaso Eun-won despertaba, pronto salió de la habitación en silencio. Aunque quería dormir juntos teniendo abrazado al Eun-won tibiecito, a él todavía le quedaba un asunto por resolver.

[Hermano: Enfrente del anexo]

Cha Se-jin, que confirmó el mensaje llegado hacía 3 minutos de su hermano, le abrió rápido la puerta del anexo. Como si Eun-won lo buscaba tenía que subir de inmediato a abrazarlo no podía ir lejos, por lo que llamó a su hermano al anexo.

Si fuera lo habitual lo habría mirado como diciendo que exageraba, pero como sabía que Eun-won tenía un bebé, quizás por eso hoy Cha Se-gyu vino hasta el anexo sin decir ni pío. Cha Se-jin, que lo llevó al comedor, sacó vino y dos copas y las puso en la mesa. Y viendo a Cha Se-gyu que comía como botana el queso que había sacado, le aconsejó con seriedad.

"Trágalo rápido. Porque si ves esto te van a dar ganas de escupirlo."

Cha Se-gyu, que comía el queso de forma holgada, miró a Cha Se-jin como diciendo qué palabras eran esas. Cha Se-jin, que abrió el corcho del vino y le llenó la copa primero a Cha Se-gyu, le extendió la copa a Cha Se-gyu que le llenaba su copa. En el aire dos copas se tocaron ligeramente y resonó un sonido claro.

"Nosotros lo habíamos previsto, ¿no? Que Baum llamaría a Eun-won e intentaría usarlo."

"Ajá."

"Se movieron más rápido de lo pensado. Tan pronto como recibieron la llamada del equipo legal ayer llamaron a Eun-won a la casa. Yo por estar en reunión vi la llamada de que iba a la casa después de pasar más de una hora."

"¿Qué? ¿Así de inmediato?"

"Eun-won fue allá y se desmayó. Y esos infelices⋯ tiraron a Eun-won en la sala de urgencias como un bulto de carga y se fueron. Cuando fui tras recibir la llamada del hospital no había nadie. Simplemente Eun-won estaba ahí solito. Desde ese momento me encabroné. Pero como no sabía el contexto de por qué estaba aquí solo no sabía cómo debía encabronarme por lo que me perdí un poco. Pero vi este tipo de cosa."

Cha Se-jin sacó el teléfono celular y le enseñó a Cha Se-gyu el video que le mandó el secretario Lee. El movimiento de Cha Se-gyu, que agitaba la copa de vino pausadamente mientras miraba el video, pronto se detuvo. Y al final estuvo mirando perdiendo las palabras y luego movió la mirada hacia Cha Se-jin.

"Qué es esto, ahora."

"Yo no aguanto, hermano."

"No se va a poder, de verdad. Es más bajo que mi pensamiento. ¿Cómo nos vieron para andar jugando con los materiales y tratar a la persona de Eun-won de esta forma?"

"Tú por tu parte revienta a Baum, hermano. Yo por mi parte voy a hacer mi desmadre. ¿Verdad que reventar la empresa no tiene problema?"

"Ajá. Como las pruebas del cambio de materiales, los certificados falsos y el flujo de fondos de la empresa fantasma son claras no hay agujero por donde escaparse. A menos que nosotros nos hagamos los disimulados y se las pasemos."

Cha Se-jin, que asintió con la cabeza ligeramente, pensó por un momento y miró a Cha Se-gyu.

"Mañana me voy a encontrar un poco con el presidente Seo y esa señora. Lلامándolos a Sewon. Como te avisaré antes de que vengan tú desocupa el lugar, hermano. Es que si no entienden palabras conmigo van a ir contigo, ¿no?"

"¿Por qué? Ni siquiera hace falta encontrarlos."

"Te dije que yo en lo personal iba a hacer un desmadre. Si los voy a reventar me tengo que encontrar, ni modo. Si mandaron llamar a Eun-won e hicieron ese desmadre para encontrarse conmigo, pues también les devuelvo lo que valió la pena ese desmadre."

Cha Se-gyu, que suspiró mirando a Cha Se-jin que sonreía de forma sumamente fresca a diferencia de la situación, sacudió la cabeza. De todas formas le parecía que el presidente Seo y esa señora se habían metido con la persona equivocada.

"No vayas a hacer cosas para salir en las noticias."

"En las noticias en lugar de mí tienen que salir esos infelices. Yo voy a hablar con palabras."

"Me preocupa que la persona de Eun-won vaya a salir lastimada."

"Para nada no se podrá no tomarle importancia, pero aun así ahora la familia de Eun-won no es de aquel lado sino nosotros, ¿no? Eun-won también dijo que de familia con que esté yo solo basta. No hace falta que te ablandes del corazón por culpa de Eun-won, hermano."

"Eso es algo obvio. Una cosa es la preocupación y otra cosa es el trámite."

"A mí me gusta ese tu modo de trabajar infame y sin gota de consideración."

"Gracias por el cumplido."

"Ajá, es un cumplido."

Junto con una pequeña risa las dos copas se chocaron. Cha Se-jin, que tragó un trago más de licor, le pidió un momento de comprensión a su hermano, dejó el comedor y subió las escaleras. Y atisbando la recámara que todavía estaba silenciosa y apacible, se acercó cerca de la cama soltando la feromona de lleno y le besó la mejilla.

Deseando que en la noche de Eun-won no existiera ningún tipo de aspereza.

Cha Se-jin, con el cuerpo hundido profundamente en la silla de la oficina, estuvo sumido en pensamientos girando despacio de izquierda a derecha. Aunque recibió la llamada de que la pareja del presidente Seo Jun-hyuk había pasado el vestíbulo, no podía detener los pensamientos sobre Eun-won en los que estuvo toda la mañana.

Ah, rápido tengo que hacer mi desmadre e ir con Eun-won. Tengo que ir a comprarle los camarones a la crema que dijo que quería comer.

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En la mañana Eun-won, que despertó del sueño con los ojos repletos de sueño, la primera palabra que le dijo viéndolo a él fue la palabra de que quería comer camarones a la crema. El que tuviera algo que quisiera comer le parecía tierno, y el que lo que quería comer no fueran camarones fritos ni camarones crudos, sino camarones a la crema le resultaba endemoniadamente tierno por lo que estuvo un buen rato besándolo y teniéndolo abrazado.

Ah, carajo, lo extraño un monton. Quiero darle un beso. Quiero tener relaciones viendo de frente ese rostro que llora de tanto sentir.

Cha Se-jin, que recordó las palabras del doctor de que como todavía no entraba en etapa de estabilidad por un tiempo en absoluto debía sobreexigirse, abrazó en su mente al Eun-won que lloraba alzando la cadera, lo acostó en la cama y le dio palmaditas durmiéndolo. En ese instante Cha Se-jin sintió que él verdaderamente se había vuelto un adulto.

Una persona que no solo aguanta simplemente lo que quiere hacer, sino que puede pensar primero en lo que Eun-won necesita y actuar. Una persona que por miedo a que Eun-won la pase mal aunque sea un poco, puede doblar sus ambiciones como si nada. El hecho de irse convirtiendo en ese tipo de persona extrañamente le resultaba ajeno y también desbordante.

A decir verdad, ya era hora de portarse de forma verdaderamente adulta. ¿Acaso no era solo el novio y esposo de Eun-won, sino que dando un paso más allá llegó a ser hasta papá?

Papá.

Locura, que yo sea papá.

De forma natural el pensamiento se le inclinó hacia el lado del bebé.

"Mmm⋯."

Si uno ve en las películas o dramas cuando dicen que están embarazados compran cosas como zapatitos de bebé, cosas pequeñas. ¿Nosotros también deberíamos comprar? Después de darle de comer los camarones a la crema ¿iremos a la tienda departamental⋯? Ah, y eso qué era, ¿no hay que decidir también el nombre? ¿Cómo le decían a eso? Ese⋯⋯. Ah, el apodo prenatal.

Tan pronto como recordó lo llamado apodo prenatal la mente y el corazón se le pusieron cosquilleantes. Sintió que verdaderamente se iba a volver loco. Se preguntaba cómo le llegó este tipo de momento a él.

Estaría bien aunque se le pareciera a él, pero le vino el pensamiento de que sería bueno que el bebé se le pareciera a Eun-won. Que la risa también se le pareciera a Eun-won, y que la personalidad también se le pareciera a Eun-won le parecía que sería mejor.

Si estuviera junto con Eun-won y un bebé parecido a Eun-won⋯⋯.

Ah⋯. De verdad me voy a volver loco.

Como el pensamiento era demasiado dulce toda la mente le hormigueaba. En el instante en que intentó empaparse de un pensamiento un poco más acaramelado yendo más allá desde ahí, se escuchó el sonido de tocar la puerta.

Chingao, mira el tiempo.

Cha Se-jin, que regresó a la realidad con molestia, mirando hacia el lado de la puerta respondió brevemente sí. Pronto la puerta se abrió, y Seo Jun-hyuk y Yeo Hee-jin, que se veían un poco más demacrados y se veían más opacos que la última vez que los vio, entraron en orden.

Cha Se-jin no se levantó de inmediato de su lugar, sino que girando la silla de izquierda a derecha de forma holgada examinó los rostros de las dos personas. Aunque estaban actuando fingiendo estar lo más apacibles posible, no parecía agradarles mucho el hecho de haber sido llamados no a otro lugar sino hasta la oficina del director ejecutivo de Sewon. Yeo Hee-jin miró a Cha Se-jin esbozando una sonrisa a la fuerza, y Seo Jun-hyuk repasó el interior de la habitación con los ojos con la cara dura.

Solo cuando las miradas de las dos personas tocaron a Cha Se-jin que no se levantaba, Cha Se-jin que se levantó pausadamente caminó hacia el lado del sofá.

"Siéntense."

El modo de hablar era respetuoso. Como si hubiera recibido el favor de Eun-won y se hubiera ablandado del corazón. Por lo que como una persona que verdaderamente tuviera la intención de escuchar las circunstancias de las dos personas.

"Eun-won me dijo que por favor escuchara sin falta las palabras de ustedes dos. Diciendo que hay partes en las que se sienten injusticiados."

Ante esas palabras la expresión de Yeo Hee-jin se iluminó un momento. Cha Se-jin, que no se perdió ese cambio microscópico, sonrió de a feo y cruzó relajadamente las piernas largas estando sentado enfrente esperando.

"A mí también me da curiosidad. Qué carajos es lo que les parece tan injusto allá en Baum."

126.

El secretario, que entró rompiendo el silencio que merodeaba por un momento, puso el té. Cha Se-jin hizo un gesto elegante con la mano como ofreciendo el té. Y levantando su propia taza de té, le sopló, fu, y tomó un trago.

"Hable con confianza. Me parece que debe haber una razón por la que quería encontrarse conmigo a la fuerza."

Yeo Hee-jin, que dudo un momento ante esas palabras, soltó un profundo suspiro como no sabiendo por qué el asunto se había puesto así.

"Director ejecutivo Cha, nosotros de verdad nos sentimos injusticiados. A nosotros también nos la jugaron, por completo."

"¿Ah, sí?"

"Sí. ¿Cómo Baum se atrevería a hacer ese tipo de cosa contra Sewon? Cambiar los materiales, sacar el dinero a escondidas⋯. ¿Acaso esto tiene sentido alguno? El asunto procedió de forma completamente diferente a nuestras instrucciones. A nosotros también nos la jugaron. Usted ya sabe. Al llevar los asuntos de una empresa hay muchos asuntos que proceden diferente al pensamiento del dueño."

Cha Se-jin, que vio a Yeo Hee-jin que entre más hablaba verdaderamente parecía injusticiada, dejó la taza de té y asintió con la cabeza despacio. Si una persona que no conociera esta situación y no conociera a esa persona lo viera, tal vez habría pensado que era una situación verdaderamente injusticiada. A ese grado actuaba bien.

"Sin embargo, sin tener ni una sola conversación⋯ que del lado de Sewon de repente digan que suspenden el proceso y hasta toman medidas legales⋯ a nosotros también nos desconcierta demasiado. Mi esposo lleva varios días sin poder dormir bien y sin poder tragar bien ni un bocado de comida. Qué tanto le dolerá el corazón. Es una empresa a la que aprecia tanto como a un hijo⋯. Si surgió un malentendido primero hay que aclararlo bien. ¿Acaso no es demasiado acorralar a una persona de un solo golpe así sin ni siquiera escuchar la historia?"

Cha Se-jin no dio ninguna respuesta. Le daba tanta molestia que no tenía palabras que decir. Eun-won escuchó todo tipo de palabrotas y hasta llegó a desmayarse, y que estén en la traza de preocuparse por su esposo que solo no puede comer bien un poco de comida. Encima enfrente de él.

Quizás porque aceptó ese silencio en una dirección positiva, Yeo Hee-jin continuó las palabras un poco más apurada.

"Si no fuera para tanto, ¿acaso Eun-won se pondría de nuestro lado? Él también entendió por completo qué tan injusticiados estamos y qué tan urgente es la situación, ¿no? Por eso le habrá pedido el favor al director ejecutivo Cha de que escuchara nuestra historia."

Otras historias hasta le daban risa, pero el que sacara a relucir a Eun-won le resultaba desagradable de escuchar. Cha Se-jin, que soltó un suspiro por la dificultad de controlar su expresión, levantó la mirada ante la voz de Seo Jun-hyuk que continuó.

"Director ejecutivo Cha."

"Sí."

"Pienso que actuar demasiado apresurado no tiene nada de bueno tampoco para Sewon. Tanto el director ejecutivo sénior Cha como el equipo legal, ahora todos se están moviendo demasiado apresurados. Acaso no sabes bien en qué escala Baum ha venido colaborando con Sewon. Si hay un malentendido hay que dar al menos la oportunidad de aclararlo. Qué hacen si suspenden el proceso de forma tan intransigente. Hay un esmero que nosotros le hemos puesto."

"Malentendido⋯."

Cha Se-jin le dio vueltas en la boca a esa palabra de malentendido varias veces. Decir malentendido. Hasta ahora ni una sola vez había malentendido a los dos. Simplemente los vio tal como eran. Por más que lo pensara varias veces, la palabra malentendido era una palabra que de verdad no le quedaba a las dos personas enfrente de sus ojos.

"Y así como Eun-won llegó a ser tu familia, ¿acaso tú tampoco eres ahora nuestra familia? Por supuesto que es correcto separar lo público de lo privado, pero aun así hay un afecto, ¿qué necesidad hay de llegar a tanto entre familia?"

En el instante en que la palabra malentendido que le daba vueltas en la boca cambió por la palabra familia, Cha Se-jin no pudo aguantar y soltó la risa. Siguiendo al malentendido, la familia. ¿Cómo podían escoger únicamente palabras que no quedaban de esa forma? Pensó que eso también era un talento.

"Es correcto. Es familia. Yo también soy familia, y Eun-won también sigue siendo el hijo de ustedes dos y familia."

Ante las palabras que reconocían que eran familia, las expresiones de Seo Jun-hyuk y Yeo Hee-jin volvieron a aflojarse un poco. Era una expresión como diciendo que tal como esperaban hicieron bien en sacar a relucir a Eun-won.

"Pero ese día. El día en que ustedes dos llamaron a Eun-won. Me entero de que Eun-won fue a la sala de urgencias, ¿por qué no me dieron un aviso a mí?"

En un instante, los rostros de las dos personas se endurecieron de forma pequeña. Cha Se-jin, manejando su expresión al máximo fingiendo no saber nada, miró alternadamente a Yeo Hee-jin y a Seo Jun-hyuk.

"Yo también me enteré después y lo supe. Dicen que ese día se desmayó de repente y ni tenía conocimiento, ¿acaso no lo sabían?"

"Ay, Dios, ¿pasó ese tipo de cosa?"

Yeo Hee-jin, que puso una expresión sorprendida ante las palabras de Cha Se-jin, se tapó de inmediato la comisura de la boca levantando la mano.

"No, si pasó ese tipo de cosa debió habernos dicho a nosotros⋯. Es que él es así. Por eso digo que es tan tonto⋯. Hay que esconder lo que se debe esconder. Parece que no dijo nada por preocupar a su mamá y a su papá. Dónde demonios habrá sido. ¿ahora ya se puso bien?"

"Sí. Por suerte."

"Si hubiéramos sabido que era así habríamos ido a ver de inmediato⋯. Pensaba que el niño estaba algo flaco⋯. ¿Acaso tuvo últimamente algún asunto que le diera estrés? No sé si por este asunto el niño la esté pasando mal del corazón de a gratis⋯. Es que la traza se ve algo así, ¿no? Si sale mal hasta puede parecer como si el esposo anduviera molestando a sus propios padres."

Cha Se-jin, que miraba a Yeo Hee-jin que actuaba con descaro, movió la mirada hacia Seo Jun-hyuk que estaba al lado. Seo Jun-hyuk también ponía un rostro preocupado como si fuera la primera vez que escuchaba esa historia. Sinvergüenzamente.

"Ese día en la casa, ¿no me diga que mandaron a Eun-won para que se fuera solo?"

"Cómo cree. El chófer Oh fue a dejar muy bien a Eun-won. Viendo que el chófer Oh tampoco dijo nada en particular me parece que se desmayó después de bajarlo en la casa⋯. Tendrá que tomar aunque sea un tónico. Para estar tan débil del cuerpo."

Cha Se-jin miró los rostros de las dos personas durante un buen rato. Ya sin siquiera manejar su expresión, fijó la mirada en silencio con un rostro de a ver hasta dónde llegan, e hizo contacto visual con Yeo Hee-jin y abrió la boca.

"¿El chófer Oh es un niño? ¿Tengo que decirte hasta ese tipo de cosas? ¿Acaso soy doctora?"

En los rostros de las dos personas surgió la duda. Era una expresión como no sabiendo de qué hablaba de repente. Cha Se-jin continuó las palabras sin la más mínima vacilación. Las frases que por el enojo había reproducido y escuchado varias veces las repasó despacio sin una sola emoción.

"Ya sea que lo vayas a tirar al hospital o lo vayas a aventar enfrente de la empresa del director ejecutivo Cha hazlo tú mismo, ¿qué vienes a decirme a mí puras palabras de mala suerte?"

Recién ahí la expresión de Yeo Hee-jin se endureció. Se había dado cuenta de que eran las palabras que ella le había dicho al chófer Oh. El rostro teñido de consternación era digno de verse.

"¿Acaso me veo en posición de preocuparme ahora hasta por esa porquería?"

Cha Se-jin, que de tanto escucharla se había memorizado bien hasta los lugares donde cortaba al hablar, soltó con claridad hasta la última palabra, desarmó las piernas cruzadas y sonrió levemente.

"De verdad cada vez que abren la boca es una mentira."

"⋯Di, director ejecutivo Cha⋯."

"Dejen de actuar. O si no regresen al escenario de actuación. Ah, eso también estaría bien. Ya que a Baum se lo llevó la chingada algo tendrán que hacer. De tu lado digamos que aprovechas el talento, y de aquel lado qué va a hacer usted."

Cha Se-jin, que señaló con el dedo indicando a Seo Jun-hyuk que lo fulminaba con la mirada con un rostro rojo y morado a punto de reventar en cualquier momento, sonrió levemente de forma ligera.

"No sabe actuar, no sabe trabajar, las únicas cosas que sabe hacer bien son vivir ignorando a su hijo y cuando le surge valor de uso llamarlo de repente para venderlo, cuando no lo necesita ni buscarlo y al quedar a punto de irse a la chingada por andar robando lana de repente volver a llamarlo y portarse con que si es familia o qué sé yo, pero ahora qué van a hacer. Si ya no les queda ni un solo hijo."

"¡Director ejecutivo Cha! ¡¿No son tus palabras demasiado graves?! ¡Nosotros aun así somos los padres de Eun-won, cómo de esa forma⋯?!"

"Los graves no soy yo sino ustedes infelices."

Cha Se-jin borró la sonrisa que se le cernía en el rostro.

"Yo como soy un extraño con ustedes puedo hacer esto, pero ustedes infelices no debieron haberle hecho eso a Eun-won."

"⋯⋯."

"Si eran los verdaderos padres debieron haberlo llevado al hospital. Debieron haber estado a su lado. Al menos debieron haberlo dejado acostado dentro de la casa. ¿Acaso los que mandan a tirarlo son padres? ¿Eh?"

"⋯⋯."

"Y los verdaderos padres, la verdadera familia, no le dicen a su propio hijo que coquetee o le aviente el cuerpo para salvar la empresa. Por miedo a que se sobreexija más bien lo detendrían. Le esconderían las cosas diciéndole que no hace falta que tome cartas en el asunto, que no se preocupe."

Cha Se-jin, que tomó con elegancia el té adecuadamente enfriado, miró como con fastidio a las dos personas que lo miraban como si vieran a un fantasma.

"Dice Eun-won que ya no necesita a un papá. Bueno, si le hace falta a la fuerza un papá como de vez en cuando yo puedo hacérsela no se preocupe, y usted Seo Jun-hyuk desde este preciso momento vuelve a salirse de la vida de Eun-won. Usted es bueno para ese tipo de cosas, ¿no? Es lo que ha venido haciendo todo el tiempo."

Cha Se-jin, que volvió a cruzar pausadamente las piernas y movía el pie a propósito, hizo contacto visual con Yeo Hee-jin que revelando sus verdaderas intenciones ahora lo fulminaba con la mirada afiladamente.

"Y tú ve a un hospital. Eso de no poder controlar la coraje y andar haciendo tu desmadre por todos lados es una enfermedad."

"¡¿Crees que haciéndonos esto a nosotros vas a poder vivir junto con Eun-won?! Esto quita por completo el significado de la alianza, ¿aún así crees que Eun-won podrá estar digno en esa casa? ¡Aunque sea pensando en Eun-won! ¡Hacernos esto a nosotros no es lo correcto!"

"Todavía no se han dado cuenta de la situación. Eun-won y ustedes infelices ya no tienen absolutamente nada que ver. ¿Y cuál alianza? ¿Cuál pinche alianza? ¡Si nosotros nos casamos por amor!"

Los rostros de las dos personas que hasta el último de los últimos momentos intentaban aferrarse a Eun-won se desmoronaron. Cha Se-jin, que miraba a las dos personas desmoronarse al enfrentarse momento a momento a que el asunto se había ido por completo por el mal camino, se hundió aún más apoyando el cuerpo detrás del sofá, sacó el teléfono celular y confirmó la hora.

"El tiempo ya se puso así. ¿Entonces entre los que en un tiempo fuimos familia nos despedimos hasta aquí? Ah, ah, es verdad. Se me iba a olvidar. Seo Jun-hyuk."

Cha Se-jin, que se pegó un ligero golpe en el muslo con la palma de la mano como acordándose de algo, ladeó la cabeza de lado y miró a Seo Jun-hyuk.

"Gracias por hacerte el disimulado con Eun-won durante tanto tiempo. Gracias a eso Eun-won no se parece en nada a ti. Cómo habrá salido un niño así de ti."

"⋯⋯."

"Y aun así como fuiste el papá de Eun-won aunque fuera por un breve tiempo, te estoy dando un trato de cortesía. Aguanto porque me parece que si yo te meto un trancazo, te estrangulo el cuello y te mato, Eun-won se pondría un poco triste de que aun así eras su papá."

"⋯⋯."

"Así que mientras te doy el trato de cortesía lárgate en silencio de la vida de Eun-won. Si te da curiosidad lo que sigue intenta comunicarte otra vez a ver."

Cha Se-jin, que quitó la mirada de las dos personas que temblaban de todo el cuerpo sin poder responder ni una sola palabra, llamó al secretario Lee. Y de inmediato le dio instrucciones al secretario Lee que entró.

"Los invitados se van así que atiéndalos. Ya sea que los vaya a tirar al auto o los aviente fuera de la puerta principal hacia el lado que deseen."

Cha Se-jin, que saludó moviendo solo un poquitito la cabeza sentado sin levantarse, miró al secretario Lee. A eso el secretario Lee, que se acercó al sofá, miró hacia abajo a las dos personas con imponencia.

Yeo Hee-jin, que sin saber qué hacer de la humillación y la vergüenza aun así sabía que no era una situación para aguantar más, se levantó primero de su lugar y salió de la oficina del director ejecutivo. Seo Jun-hyuk, que se levantó sobándose la cabeza como mareado y respiró profundo, pronto la siguió por detrás.

Incluso después de que la puerta se cerró y se quedó solo, Cha Se-jin estuvo sentado tal cual en ese lugar durante un buen rato. No sentía satisfacción ni se le despejaba el pecho. Por más que les hubiera armado su desmadre, ¿acaso las heridas que Eun-won recibió durante ese tiempo de parte de ellos no seguían tal cual?

Ya que había separado a ellos de Eun-won, ahora era su turno de borrar por completo la soledad y las heridas que le quedaban a Eun-won. Sentía que solo al ver que todas esas cosas desaparecieran y que por dentro del corazón profundo y grande de Eun-won de verdad se llenara únicamente de amor se le despejaría el pecho.

Aun así fue un alivio haberle quitado a esos estafadores a Eun-won. Al saber que Eun-won ya no se movería como ellos querían, ellos no buscarían a Eun-won. Porque ya no tendría valor de uso.

Fue un alivio que Eun-won perdiera el valor para ellos. Ahora era su turno de llenarle a Eun-won no ese tipo de valor de porquería, sino el valor verdaderamente brillante de Eun-won. Pasara el asunto que pasara, en cualquier caso aunque le tomara toda la vida le llenaría a Eun-won. Se tenía confianza.

Cha Se-jin, que tenía la cabeza echada hacia atrás sobre el respaldo del sofá, mirando al techo mientras parpadeaba los ojos sacó el teléfono celular. Y como si no hubiera pasado nada le mandó un mensaje a Eun-won.

[Cariño, ¿además de los camarones a la crema qué más comemos?]

127.

Encima de la mesa se puso una gran cantidad de comida. Los camarones a la crema que Eun-won más quería comer se pusieron en primer lugar, y a su lado se pusieron el arroz frito con carne de cangrejo fresca, la sopa de arroz tostado y el cerdo agridulce. Cha Se-jin tomó en primer lugar un camarón a la crema y se lo puso en el plato a Eun-won. Eun-won, que tomó con los palillos largos el camarón cubierto con salsa de crema y le sopló, jo, le dio una mordida a la carne gordita. Estaba caliente, dulce y muy sabrosa.

"¿Qué tal? ¿Puedes comerlo?"

"Sí, está muy delicioso. Coma usted también, director ejecutivo."

"Ajá, déjame ver un poco cómo comes tú primero."

Eun-won, que se comió una pieza de camarón en un abrir y cerrar de ojos soplándole una vez antes de comer por si estaba caliente, tomó el siguiente camarón que estaba puesto en su plato en ese ínterin. Durante ese tiempo Cha Se-jin sirvió sopa de arroz tostado en un tazón hondo, le puso encima una cobertura de arroz tostado crujiente y la puso enfrente de Eun-won.

Eun-won, que se comió otra pieza de camarón muy sabrosa, partió el arroz tostado crujiente en pedazos y se lo metió a la boca junto con el caldo. Por suerte la sopa de arroz tostado también le entró muy bien. El arroz tostado crujiente también era bueno, y el camarón, el calamar y las verduras contenidos adentro también estaban todos sabrosos.

"De quién será esta pareja que come tan bien. Qué tierno."

"⋯⋯."

"¿Ah? ¿La pareja de quién?"

Eun-won, que miraba a Cha Se-jin que volvía a preguntarle con travesura a pesar de que podía pasarlo de largo, inclinó levemente el cuerpo hacia el lado de Cha Se-jin y respondió susurrando de forma muy pequeña.

"⋯La pareja del director ejecutivo."

"⋯⋯Ah. Espérame un momento."

Cha Se-jin, que tomó una servilleta de tela blanca como no pudiendo aguantar, enterró el rostro sobre ella.

Maldita sea, me voy a volver loco. Ah, loco. maldita sea, ah, carajo. Está de tierno. ¿Acaso no estará loco, de verdad?

Cha Se-jin, que hizo reventar de forma continua en su mente los superlativos de admiración un poco rudos que habría soltado de ser lo habitual, recién después de calmarse hasta el grado en que podía abrir la boca levantó el rostro que tenía enterrado en la servilleta.

"⋯¿Se encuentra bien?"

"No estoy bien. Porque tú eres demasiado lindo de verdad siento que me voy a morir. De quién será esta pareja que habla tan lindo. ¿Ah?"

Eun-won, que soltó una risa mezclada con la respiración viendo a Cha Se-jin que preguntaba queriendo escuchar una vez más, le dio una respuesta susurrando una vez más.

"⋯La pareja del director ejecutivo."

"Ajá, es correcto. Tú eres lindo pero hasta eres inteligente, me pones al cien. Esta vez comamos esto. Ah."

Cuando le puso en la boca el cerdo agridulce tomándolo como si fuera algo admirable, Eun-won, que masticaba silenciosamente en un chasquido de boca, asintió con la cabeza. Era la señal de aprobación. Cha Se-jin, que recién ahí se tranquilizó, sirvió su porción de sopa de arroz tostado y se metió una cucharada a la boca.

"A la hora del almuerzo de repente me dieron ganas de comer pizza así que fui a comer pizza con los muchachos, pero como en la primera mordida mastiqué mal un champiñón⋯ después de eso no pude comer nada. El champiñón ni era grande, ni el olor era tan fuerte pero de forma continua solo me daba ese sabor, y me parecía que me daba ese olor."

"¿Qué? ¿Entonces tú ahora te quedaste sin comer en el almuerzo?"

"Sí⋯. Aunque me lavé los dientes varias veces de forma continua se me revolvía el estómago por lo que me parecía que no iba a poder comer tampoco la cena, pero ahora ya de verdad se me quitó todo. Todo está demasiado sabroso."

Cha Se-jin, que miraba a Eun-won que sonreía de forma angelical, empujó la silla hacia el lado de Eun-won y se sentó pegándose más cerca.

"¿Cómo tomaste las clases sin poder comer ni el almuerzo? ¿No se te hizo pesado?"

"Estuvo bien. Con solo pensar que para poder ver al director ejecutivo la clase tenía que terminar rápido no se me hizo pesado en absoluto. Y como tenía esto aunque estuvo a punto de ponerse pesado se me quitaba."

Eun-won sacó del bolsillo el pañuelo bien doblado de Cha Se-jin. Era el que hoy en la mañana antes de bajar del auto Cha Se-jin le había impregnado de feromonas de lleno durante un largo tiempo. Gracias a que se lo impregnó de lleno, verdaderamente de lleno, se sentía como si estuviera junto con Cha Se-jin todo el día por lo que aguantar fue más fácil que ayer. Eun-won pegó el rostro cerca del pañuelo donde todavía le quedaba de forma tenue el aroma a feromonas y contuvo la respiración.

"¿Te gusta más eso que yo?"

Cha Se-jin, que miraba en silencio a ese Eun-won, llevó su propio rostro hacia el lado del pañuelo. Y le pegó los labios en la mejilla a Eun-won como pidiéndole que bajara rápido el pañuelo y lo mirara a él. Eun-won, que bajó el pañuelo, giró la cabeza sonriendo, sacó los labios un poco hacia adelante y pegó sus labios en los labios que se acercaban. Un sonido de piquito, piquito, que hacía palpitar el corazón resonó más de diez veces dentro de la habitación.

"Ahora comamos más de esto. ¿Verdad que puedes comer más?"

"Sí."

Eun-won, que miraba a Cha Se-jin que le ponía enfrente un camarón a la crema más, tomó una pieza de cerdo agridulce y la llevó enfrente de la boca de Cha Se-jin. Le daba muchas gracias y le gustaba mucho que cuidara de él, pero siempre le quedaba en el corazón que por cuidarlo a él Cha Se-jin no comiera bien.

"Coma usted también, director ejecutivo."

"Ajá, está bien."

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Cha Se-jin, que sonrió por lo lindo del corazón de Eun-won, abrió la boca y recibió para comer el agridulce y crujiente cerdo agridulce. Eun-won, a quien le gustó ver a Cha Se-jin asentir con la cabeza como diciendo que estaba sabroso y sonreír, tomó una pieza más, se la puso en la boca y se quedó mirando cómo comía bien.

"Como voy a comer bien ahora come tú. Si dijiste que te quedaste sin comer el almuerzo. Come masticando bien despacio. Porque no te debes empachar."

"Sí, así le haré."

Eun-won, que le dio una mordida al camarón, se limpió la salsa embarrada en la boca con la punta de la lengua. Y tal como dijo Cha Se-jin masticó bien despacio y se lo tragó. Entre medio no olvidó tomar té de jazmín enfriado a una temperatura adecuada para tomar.

Cha Se-jin, que sonreía viendo a Eun-won comer bien, de repente tuvo el pensamiento de que el asunto que hubo en la empresa parecía un asunto ocurrido hacía muchisimo tiempo. Hasta hace un momento por haber lidiado con esos entes sin conciencia y sinvergüenzas que ni parecían humanos le daba una molestia extraña, pero ahora ni siquiera recordaba bien ese momento.

Eran más importantes las escenas tiernas en que el Eun-won enfrente de sus ojos comía muy sabroso los platillos de camarón, le soplaba con un soplo pequeño por si estaba caliente, y se le ponía abultada una de las mejillas por comer el arroz frito. Las escenas que él quería recordar eran este tipo de escenas. Brillantes, resplandecientes, claras y encantadoras.

"Ah, es verdad. Cariño. Yo también ya me volví papá, ¿no?"

Ante la palabra papá que salió sin vacilar de la boca de Cha Se-jin el calor se le juntó a Eun-won en la zona de las orejas. No eran palabras equivocadas. Como él había concebido a un bebé era correcto que tanto Cha Se-jin como él se volvieran papás del bebé. No era una palabra extraña, ni era una palabra equivocada, pero al ver a Cha Se-jin decir papá directamente en voz alta la parte de adentro del corazón le temblaba de a feo, le daba cosquillas y le gustaba.

"Sí⋯."

"Por eso hace rato buscando esto y aquello lo vi, y las demás personas llaman a los bebés con apodos prenatales, ¿nosotros también decidimos un apodo prenatal?"

"¿Hasta ese tipo de cosas buscó?"

"Ajá, porque yo no sé demasiado de nada. Dicen que ese tipo de cosas también hay que estudiarlas todas. Yo tengo buena cabeza. También tengo buena memoria. Voy a aprender y recordar bien para atenderte por detrás a ti y también criar bien al bebé yo solo. Tú no te preocupes y haz todo lo que quieras hacer. Eso de que voy a renunciar a la empresa para criarlo no fueron palabras que dije nada más por decir."

Eun-won, que sonrió ante las palabras que se sentían hasta solemnes tal como esperaba, asintió con la cabeza. Y tomó la mano de Cha Se-jin que estaba puesta sobre la mesa. De inmediato la mano grande envolvió y cubrió su mano. Le gustó esa calidez reconfortante.

"¿El apodo prenatal cómo se pone? ¿Se puede poner nada más con lo que uno quiera?"

"Ajá, me pareció que era así. Me parece que nada más todos le dan un significado como les da la gana y lo llaman."

"Mmm⋯. ¿Entonces⋯ como a cada rato quiero comer cosas con crema⋯ Cremita?"

Cha Se-jin, que guardaba en sus ojos en silencio a Eun-won que decía en voz alta la palabra Cremita, inclinó la cabeza tal cual y se comió los labios blanditos. Solo succionó los labios sin mezclar la lengua, pero le dio una sensación a gusto y suave al grado en que el cuerpo se le derretía tanto como cuando besaba hecho un desastre mezclando la lengua.

"⋯¿Eso no tendría demasiado significado⋯?"

"Por qué no va a tener significado. Si Cremita está demasiado tierno. Te queda bien a ti, ¿no? El aroma a feromonas tuyo también es justo ese olor a crema con leche mezclada con azúcar, y a ti te gusta lo que tiene crema, y últimamente te llegó a gustar más, ¿dónde va a haber algo mejor que eso? Hagámoslo con Cremita. Está demasiado tierno y es perfecto."

"¿De verdad a usted también le gusta, director ejecutivo?"

"Ajá, me gusta."

Cha Se-jin, que tocó ligeramente el vientre de Eun-won por encima de la ropa, cuando lo llamó con cuidado Cremita, Eun-won soltó una pequeña risa en voz alta. Incluso ese sonido de risa era suave y dulce como si la crema se deritiera suavemente.

Cha Se-jin, viendo a Eun-won que sonreía albergando felicidad y no preocupación, y albergando estabilidad y no ansiedad, deseó con fervor.

Ojalá que este momento hubiera llenado con calidez el rincón del corazón solitario de Eun-won que debió estar vacío durante mucho tiempo debido a la ausencia de una existencia preciosa y a las palabras crueles de quienes se acercaron hurgando en ese hueco.

Dentro de la habitación silenciosa se escuchó el sonido de la cobija crujir ligeramente. Eun-won, que se revolcaba en la cama mientras dormía, parpadeó despacio los ojos manchados de sueño. Tuvo un sueño. El sueño de comer ramen.

Eun-won, que recordó el sueño en que le soplaba, jo, a los fideos firmes y se los comía sabrosamente, se saboreó la boca de forma pequeña. Sentía como si el sabor se pudiera percibir tal como si verdaderamente hubiera comido.

Pensando que como ahora ya era demasiado tarde si podía comer en la mañana tendría que comer, volvió a cerrar los ojos pero el sueño no le venía para nada. La parte de adentro de la cabeza la tenía repleta por completo de ramen picante y firme. Entre más intentaba olvidarlo se le ponía más nítido, y se le volvió tan ferviente al grado en que sentía que no podría aguantar si no comía eso de inmediato.

Sin embargo en el anexo no había ramen. Como Cha Se-jin habitualmente no disfrutaba para nada ese tipo de comida instantánea, y él desde que se casó con Cha Se-jin y vino para acá no tenía ninguna razón en particular para comer, tampoco dentro de la alacena de víveres había habido ramen guardado.

"⋯⋯."

Aun así ir a la casa principal a traer ramen para prepararlo y comerlo tenía demasiadas variables. Él por ser la persona que quería comer podía aguantar cualquier cosa, pero de gratis si iba a la casa principal y alguien lo veía intentarían prestarle ayuda, y como resultado terminaría molestando a alguien por lo que no le daba ganas.

¿Saldré a comprar?, también lo pensó, pero era el asunto con la posibilidad de realización más baja. Como no era un lugar donde al salir de la casa hubiera una tienda de conveniencia cerca como el lugar donde antes vivía solo, y para salir necesitaba de forma obligatoria un auto, salir de esta casa a escondidas solo a comprar ramen era en realidad imposible.

Tal como esperaba le parecía que aguantar bien y dormir primero, y comer en la mañana o si no ir a la escuela y comer en el almuerzo sería lo mejor. Eun-won volvió a conciliar el sueño y cerró los ojos.

"⋯⋯."

Sin embargo tal como esperaba el sueño no le venía muy bien. Abría o cerraba los ojos solo le venía el pensamiento del ramen. No entendía por qué el ramen en el que habitualmente ni pensaba bien le resultaba tan ferviente. Estaba al grado de sentir como si en algún lado diera el olor a ramen que no había forma de que diera.

Qué hago⋯. Tengo demasiadas ganas de comer⋯.

Si se quedaba así le parecía que pasaría la noche en desvelo pensando únicamente en ese pensamiento. Eun-won se levantó con mucho cuidado del pecho de Cha Se-jin, se sentó y prendió la lámpara al lado de la cama. Bajo una luz tenue al grado en que la luz no llegaba hasta el territorio de Cha Se-jin, Eun-won se sentó recargado en el respaldo de la cama y tomó el teléfono celular.

Entrando a un sitio de videos pensando que si veía el video de otra persona comiendo tal vez se le quitaría aunque fuera un poco, Eun-won escribió ramen en el buscador. La pantalla cambió y salieron incontables miniaturas de ramen.

"⋯Se ve sabroso⋯."

Eun-won, que murmuró sin darse cuenta, le picó al video que estaba hasta arriba. Tan pronto como le picó dentro de la pantalla se le hizo un acercamiento a la olla donde se cocía el ramen. Eun-won se quedó mirando atónito como hechizado a la persona que se comía muy sabrosamente diez bolsas de ramen.

128.

"Mmm⋯. Cariño."

En ese momento Cha Se-jin, que abrió los ojos ante el pecho desolado, viendo a Eun-won que no estaba acostado sino sentado, se levantó desganado. Sin saber que él se levantaba, Eun-won solo miraba la pantalla. Preguntándose qué demonios miraba de repente a esta madrugada, Cha Se-jin, que miró esa pantalla de reojo con los ojos manchados de sueño, puso la barbilla sobre el hombro de Eun-won.

"Cariño, ¿no te da sueño?"

Recién ahí Eun-won, que sintió la presencia de Cha Se-jin, se sorprendió y giró la cabeza. Cha Se-jin, sorprendido de la misma forma, metió la mano por dentro de la cobija y le sobó el vientre con suavidad.

"Perdón, ¿te asustaste? Como te veía mirando de forma tan concentrada."

"Director ejecutivo⋯."

"Ajá."

"⋯⋯."

"Qué pasa. Está bien. Dime."

Cha Se-jin, que esperaba a Eun-won que parecía tener algo que decir pero dudaba entre si decirlo o no, miró de reojo a la persona comiendo ramen que todavía se movía dentro de la pantalla. Tan pronto como recordó la razón por la que estando dormido se despertó de repente a ver el video de alguien comiendo ramen, se le prendió el foco en la cabeza.

"¿No te da sueño por querer comer ramen?"

Cuando él sacó la respuesta primero, recién ahí Eun-won asintió la cabeza a penas con un rostro a punto de llorar. Sentía que se iba a desmayar de lo tan tierno que estaba, y como estaba tan lindo quería simplemente reírse dándole piquitos, pero como le parecía que si se reía aquí Eun-won sentiría vergüenza, Cha Se-jin aguantó la risa y dijo con amabilidad.

"Debiste despertarme. Por qué estás aguantando tú solo. Ni que fuera un asunto difícil."

"⋯Es que la hora era demasiado tarde. Como si aguantaba un poco ya era de mañana intenté aguantar. Me parecía que el director ejecutivo estaría cansado también⋯."

"No estoy cansado para nada. Y aunque estuviera cansado a mí me da más pesar que tú te estés preocupando por eso, aguantando las ganas de comer ramen y estés así tú solo. Quedamos en decirnos todo. ¿Ah? Promételo. En adelante si hay algo que quieras comer me dices de inmediato a mí en cualquier momento. Sea la madrugada o la mañana, esté yo en la empresa o esté donde esté."

"⋯Sí⋯."

"Promesa."

Cuando le acercó la cabeza como pidiéndole un beso con el significado de la promesa, Eun-won sonrió levemente e inclinó el rostro cerca. Pronto resonó un sonido dulce, chuuuk.

"Ahora vamos a comer ramen."

"⋯En la casa no hay ramen."

"Ah⋯. ¿Es verdad? Debe haber en la casa principal. Yo voy a ir a traer."

"Yo también voy."

"No. Tú no puedes porque se te hace pesado. Baja conmigo y quédate esperando en la sala. Ah, ¿cambiamos la recámara al primer piso? Me parece que andar subiendo y bajando las escaleras a cada rato no va a ser bueno. Es peligroso, de gratis."

"Todavía está bien."

"Aun así. Primero bajemos juntos."

Cha Se-jin, que se levantó de un brinco de la cama y se puso ropa, bajó las escaleras junto con Eun-won. Y acomodando bien a Eun-won en el sofá lo envolvió con una cobija. Por supuesto que no olvidó impregnarle de lleno sus feromonas a la cobija.

"Voy a ir y regreso rápido. Mira algo."

"Sí⋯. Vaya y vuelva."

"Ajá."

Cha Se-jin, que le dio un beso, piquito, en la mejilla a Eun-won, salió del anexo volteando hacia atrás varias veces. Y pasando por el jardín silencioso entró a la casa principal.

Como era una hora pasadas las dos de la madrugada el interior de la casa también estaba silencioso. Cha Se-jin, que pasó por la sala donde no había nadie y entró a la cocina, prendió la luz de aquel lado y entró hacia la parte de adentro donde estaba la alacena.

"Dónde estará el ramen."

A decir verdad como siempre venía comiendo solo lo que le preparaban no podía saber para nada qué estaba en dónde. Cuando mucho ahora el anexo era el lugar donde él vivía con Eun-won y era un lugar donde la servidumbre no residía por lo que sabía aunque fuera a grandes rasgos qué estaba en dónde, pero la casa principal no era así. En especial el lado de la cocina para nada era su territorio.

Dentro de la alacena todo tipo de salsas, aceites, latas y fideos estaban muy bien organizados. Como había cosas como pasta de espagueti esperó si por si acaso también habría ramen, pero el ramen que él conocía no estaba en ningún lado.

"Qué pasa, por qué no hay."

Confirmó abriendo otra puerta, y confirmó abriendo también lo que estaba en la parte de atrás, pero en ningún lado había ramen. Cha Se-jin, que confirmó hasta la parte más baja, soltó un suspiro y erguó el cuerpo que tenía doblado.

Sin duda en la casa principal debía haber ramen. Aunque no comían seguido, aun así muy de vez en cuando había visto a sus papás comer ramen, y también había visto a Cha Se-na cuando se le juntaba el estrés pedir que le cocinaran ramen picante y comérselo en la noche. Por lo que era evidente que en algún lado debía haber ramen de emergencia. El problema era no saber dónde era ese lugar.

Cha Se-jin, que salía del cuarto de la alacena pensando si debía despertar a Cha Se-na, entró hacia la parte de adentro de la cocina. Sintiéndose a la deriva de hacia dónde debía mirar para poder encontrarlo examinaba con los ojos la alacena que estaba llena cuando escuchó el sonido de pisadas.

"⋯¿Joven amo?"

Cuando giró la cabeza sorprendido, una sirvienta de edad avanzada en ropa de dormir estaba parada con un rostro sorprendido.

"¿Hay algo que necesite?"

"Ah, a qué se debe que esté aquí a esta hora."

"Ah⋯. Como no me venía el sueño salí un momento al jardín y me pareció que la luz de la cocina estaba prendida por lo que vine a ver."

"Ah⋯. Qué bien que vino. ¿Sabe dónde está el ramen?"

"¿Ramen?"

"Sí. Es que Eun-won dice que quiere comer."

Ante esas palabras la expresión de la sirvienta se suavizó. Porque sabía por qué Eun-won de repente quería comer ramen a esta madrugada.

"Yo se lo preparo. ¿Qué tipo de ramen le gustará?"

"No hace falta. Yo voy a ir a hacerlo."

La sirvienta entró con familiaridad dentro del cuarto de la alacena, metió la mano hacia la parte de adentro del lugar que Cha Se-jin examinó con los ojos y sacó varios tipos de ramen. Cha Se-jin, que vio que sacaba lo que estaba en un lugar profundo que ni se veía ante sus propios ojos, sacudió la cabeza.

"Me llevo todo esto. Es que no sé cuál le va a gustar."

"Sí. Se los alisto."

"Por cierto, ¿el ramen se prepara tal cual como viene aquí en la bolsa? Es que nunca he hecho esto."

"Ah, sí. Pero si le pone unos 100 ml menos de agua de lo que viene anotado le va a quedar más sabroso. Tampoco cueza demasiado los fideos, y cuando estén adecuadamente firmes apaga el fuego."

"Agua cien menos, fideos firmes."

La sirvienta, que sonrió al ver a Cha Se-jin repetirlo con seriedad, continuó las palabras tapándose la comisura de la boca con la mano.

"Y el huevo es mejor que le pregunte al joven amo Eun-won y se lo ponga. Porque cambia el sabor del caldo y depende del gusto."

"Ah, el gusto. Sí, ya entendí."

La sirvienta, por si acaso a Cha Se-jin se le olvidaba, le anotó en una nota la cantidad de agua y cosas como el tiempo de cocción.

"Yo estoy en el cuarto 101 de la residencia de la servidumbre así que si no le sale bien en cualquier momento avíseme. Yo iré a preparárselo."

"Sí, gracias. Descanse."

Cha Se-jin, cargando la bolsa donde venían varios ramen que la sirvienta le alistó, salió de la casa principal leyendo la nota. Sentía prisa en su corazón queriendo ver rápido a Eun-won comiendo sabrosamente.

Cuando entró al anexo, Eun-won que estaba cubierto con la cobija se levantó del sofá y se acercó. Cha Se-jin, teniendo abrazado a ese Eun-won con un brazo, vació todo el ramen que trajo sobre la mesa del comedor.

"Como no sabía cuál te gustaba traje por lo pronto uno por uno de los que había. ¿Cuál quieres comer?"

Eun-won, que miraba en silencio los varios ramen, tomó el ramen picante y miró hacia arriba a Cha Se-jin.

"Quiero comer este. Yo lo preparo."

"Yo te lo tengo que preparar."

"⋯¿Usted puede hacerlo, director ejecutivo?"

"Si yo lo hago todo me sale bien otra vez. Quédate esperando un poco aquí. En un ratito lo hago y vengo. Como tienes hambre por lo pronto tómate esto."

Cha Se-jin, que sacó del refrigerador una botella del jugo que le gustaba a Eun-won, se lo sirvió en una taza, jaló una silla, lo sentó y se dirigió solo a la cocina.

"⋯Olla."

Cha Se-jin, que abrió varios lugares de la parte de abajo del fregadero de la cocina y sacó una olla de tamaño adecuado, tomó una taza que tenía dibujada una escala y confirmó la bolsa. Como venía que debía poner 550 ml de agua me parecía que con poner solo 450 ml bastaría.

Midiendo y poniendo el agua puso la olla sobre la parilla de inducción y subió la temperatura. Y esperando hasta que el agua hirviera puso los fideos y el sazonador, y confirmando el tiempo que decía que debía hervir confirmó los fideos.

"Ah⋯."

Mientras lo hervía de repente recordó que le habían dicho que pusiera el huevo según el gusto por lo que Cha Se-jin, que fue al comedor, le preguntó a Eun-won.

"Cariño, ¿le pongo huevo?"

"Sí."

Cha Se-jin, que sonrió al verlo asentir la cabeza de forma tierno, sacó dos huevos que estaban bien contenidos en un recipiente, los rompió y los puso dentro de la olla. Como también era la primera vez que rompía un huevo se le embarró en la mano, se rompió la cascarón y se metió adentro haciéndose un desastre, pero aun así logró sacarlo con los palillos por lo que pudo arreglarlo bien.

Aun así al ver que hirviendo borboteaba hasta con el huevo puesto se veía bastante presentable. Cha Se-jin levantó los fideos con los palillos y confirmó. Como le dijeron que apagara el fuego cuando estuvieran firmes, le parecía que este grado era perfecto. Cha Se-jin, que apagó de inmediato el fuego, esperó unos 30 segundos tal como venía anotado en la nota y vació el ramen en un tazón hondo.

"Ya estuvo todo, Eun-won."

Cha Se-jin, que puso el ramen y los cubiertos en una bandeja, fue rápido al comedor y se los puso enfrente a Eun-won. En la comisura de la boca de Eun-won que vio el ramen se extendió la sonrisa. Cha Se-jin, que vio el rostro que sonreía lindo, sonriendo le acomodó los palillos en la mano.

"Pruébalo."

"Buen provecho, director ejecutivo. Muchas gracias."

"Ajá. Come sabroso."

Eun-won, que asintió la cabeza, levantó un poco de ramen con los palillos, le sopló, jo, varias veces y se metió los fideos firmes a la boca. Y comiéndose todo lo largo sin hacer ruido abrió los ojos en redondo.

"Está demasiado sabroso."

"¿De verdad?"

"Sí, es justo el sabor que todo el tiempo quería comer."

"Verdad que lo hice bien."

"Sí, lo hizo muchisimo muy bien."

Al ver a Eun-won tomar un poco más de fideos y metérselos a la boca, y hasta servirse un poco de caldo soplándole, jo, y comiendo de forma muy sabrosa, de verdad se sentía muy de buenas. Al grado de tener el pensamiento de que aunque renunciara a la empresa y viviera haciéndole todos los días lo que Eun-won dijera que quería comer se sentiría feliz, estaba henchido de orgullo. Se preguntaba si estaba bien que sintiera este tipo de felicidad habiéndole preparado tan solo un ramen.

"¿No está picante? Si está demasiado picante toma también un poco de agua."

Al ver que tomaba varias veces el caldo rojo y sacaba la lengua por lo picante estaba tierno. Cha Se-jin sirvió agua y se la empujó a Eun-won. Eun-won, que se empinó a tragos la mitad del agua adecuadamente fría, volvió a tomar los fideos que no se habían batido ni un poco y se los metió a la boca.

Eun-won, que estuvo comiendo sabrosamente durante un buen rato así, recién después de tomarse una cucharada más de caldo por última vez dejó la cuchara y los palillos.

"Ya me terminé todo."

Cha Se-jin, que en un abrir y cerrar de ojos se había pasado del lado de enfrente a sentarse al lado, sonrió con satisfacción viendo el tazón donde solo quedaba el caldo.

"Se siente bien verte comer bien."

"Como lo preparó el director ejecutivo estuvo más sabroso de lo que pensaba."

"Qué lindo."

Cha Se-jin, que le dio un beso a Eun-won en la mejilla suavecita, cargó con cuidado a Eun-won que estaba sentado en la silla. Eun-won ya no se asustaba a pesar de que los dos pies se le despegaban del suelo y el cuerpo flotaba. Como era un asunto que había experimentado varias veces simplemente abrazaba el cuello de Cha Se-jin con bastante familiaridad y enterraba el rostro en el hombro.

Cha Se-jin, que subió las escaleras cargando a Eun-won, a pesar de las palabras de Eun-won de que podía hacerlo solo le le puso pasta de dientes directamente al cepillo de dientes. Sin embargo, aparte de encajarle el cepillo de dientes en la boca no pudo hacer nada más.

Porque Eun-won cerró la boca con fuerza teniendo el cepillo de dientes mordido sin abrir la boca al grado en que el cepillo de dientes pudiera moverse. Al final Cha Se-jin no tuvo más remedio que seguir la voluntad de Eun-won de que se lavaría los dientes solo y saldría. Qué fuerza podría tener él. Tendría que hacer tal como la persona linda quería hacer.

"Como si te duermes de inmediato después de comer te empachas platiquemos al menos unos 30 minutos y luego durmamos."

Cha Se-jin, que subió al lado de Eun-won que estaba sentado recargando la espalda en el respaldo de la cama porque le parecía que no debía acostarse de inmediato, metió la mano por dentro de la ropa de dormir y le sobó despacio el vientre tibio.

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"¿El ramen lo querías comer tú, o Cremita dijo que quería comer?"

"Mmm⋯. ¿No sería que queríamos comer juntos?"

"Cremita, ¿te gusta el ramen? Tendré que cambiar el apodo prenatal a Ramencito."

Eun-won, que soltó una pequeña risa en voz alta ante esas palabras, recargó la cabeza en el hombro de Cha Se-jin. A pesar de ser una madrugada profunda pasadas un poco las tres de la mañana no le daba sueño, y simplemente se sentía bien. Le gustaba haber comido el ramen que Cha Se-jin le preparó para él, le gustaba la vista trasera de Cha Se-jin que se iba con lástima después de darle varios besos en la mejilla a él que se ponía necio con que se lavaría los dientes solo, y le gustaba platicar historias que daban cosquillitas en medio de esta madrugada silenciosa así.

"¿De repente por comer algo picante no te duele el estómago o algo así?"

"Sí, estoy bien. Tampoco se me revuelve, y me gusta demasiado."

"¿Te gusta?"

"Sí. De verdad me siento demasiado bien de buenas."

Cha Se-jin, que miraba a Eun-won que sonreía, bajó la cabeza y presionó ligeramente los labios en la frente redonda y linda.

"A mí también me gusta."

Era ese tipo de momento tan bueno al grado de no tener nada más que desear.

129.

Eun-won, que esperaba a Cha Se-jin en un café por haberse dado una clase cancelada, en un instante se puso tenso ante el sonar de la vibración del teléfono celular que tenía sacado sobre la mesa. Su expresión que se había endurecido pensando si por si acaso era la señora, recién después de ver el nombre 윤지운 (Yoon Ji-un) que apareció en la pantalla se aflojó. Eun-won tomó la llamada y le avisó la ubicación del café donde estaba.

"⋯⋯."

Desde ese día ya habían pasado quince días, pero desde la casa Baum no llegaba ningún tipo de contacto. Las circunstancias detalladas no las sabía bien por no preguntar a propósito, pero sabía el hecho de que Cha Se-jin se había encontrado con su papá y la señora. Aunque no sabía qué tipo de historias se intercambiaron ahí ni cómo concluyó, desde entonces el contacto de la señora se cortó de tajo.

Aunque ya no llegaban contactos, Eun-won seguía poniéndose tenso cada vez que el teléfono celular sonaba. Porque sabía que aunque no fuera justo ahora, en algún momento volverían a llamar.

Aun así progresivamente iría mejorando. Porque él tenía a Cha Se-jin, y también estaban los miembros de su familia que siempre lo trataban con calidez. Y también estaba un amigo que venía corriendo agitándole la mano así en grande.

"Uf, de repente se puso endemoniadamente frío."

"Por qué viene tu ropa tan delgada. Deberías vestir algo grueso."

"Es que no sabía que estaría tan frío."

"¿Qué quieres tomar? Toma algo caliente."

"Yo un latte helado de vainilla."

"Dices que tienes frío."

"El frío es frío y lo helado es helado."

Eun-won, que sonrió al ver a Yoon Ji-un sonreír levantando el pulgar muy bien, fue al kiosco y pidió un latte helado de vainilla. Al regresar tras ingresar el número del timbre de vibración Yoon Ji-un levantó y agitó el teléfono celular que estaba en la mesa.

"Llamada. Dice que es tu papá."

"⋯¿Ah?"

Eun-won, sorprendido por un remitente en el que ni había pensado, confirmó rápido la pantalla. En la pantalla estaba escrita la palabra 'Papá'.

"⋯⋯."

Hasta ahora casi nunca había habido una ocasión en que su papá le marcara por teléfono directamente a él. Su papá siempre estuvo detrás de la señora. Incluso cuando tenía que transmitir alguna historia, cuando lo llamaba a él, cuando le pedía un favor, cuando lo regañaba, cuando lo consolaba, su papá siempre desde detrás de la señora agregaba palabras breves, o recién de verdad al último mostraba su figura. Recién cuando llegaba a ser un momento muy decisivo, cuando con la sola fuerza de la señora no se podía resolver el asunto.

Cuando lo llevaron a la casa también fue así. En ese entonces la señora lo buscó primero a él, y como con eso no bastó su papá vino directamente a buscarlo a la tienda de conveniencia para llevárselo.

Aun así en ese entonces llegó a sentir emoción, y también alegría. El solo hecho de que hubieran vuelto a buscarlo a él y el simple pensamiento de que le surgió una familia le hacían ilusionar el corazón.

Sin embargo ahora ya no era así. Ahora sabía qué significado tenía esta llamada que hacía su papá. Significaba que la situación se había vuelto tan urgente como para tener que hacerle una llamada directamente a él.

"¿No vas a contestar?"

"¿Ah? Ah⋯⋯."

Como se quedó sumido en pensamientos olvidándose de tomar la llamada, la llamada se cortó tal cual. Miraba en silencio la pantalla donde quedó la llamada perdida cuando volvió a entrar una llamada. Eun-won, diciéndole a Yoon Ji-un que iría a tomar la llamada, salió del café y entró hacia la parte de adentro de las salidas de emergencia del edificio. Y respiró profundo y tomó la llamada.

"⋯Bueno."

─ Eun-won.

La voz de su papá que se escuchaba al otro lado del auricular, a diferencia de antes estaba sumamente agotada. Más de lo que había escuchado por última vez en la casa.

─ ¿Podremos hablar por teléfono un momento ahora? ¿Tienes tiempo disponible?

"⋯Sí."

─ Es algo feo volver a sacarte este tipo de historia a ti, pero⋯⋯. Aun así sobre este asunto.

"⋯⋯."

─ ¿No podrías hablar muy bien una sola vez, de verdad una sola vez con el director ejecutivo Cha?

Aunque lo había previsto, ante el hecho de que de verdad escuchaba otra vez el mismo favor Eun-won cerró los ojos en silencio.

─ Yo tampoco tengo a nadie más a quien pedirle un favor más que a ti. Ya sabes. Qué tipo de existencia es esta empresa para mí. Si Baum se derrumba así tal cual⋯ para mí y también para ti ya no nos queda nada.

Se le sofocaba la respiración. Eun-won inhaló y exhaló despacio la respiración y recordó a Cha Se-jin. Si fuera Cha Se-jin, si ahora a su lado estuviera Cha Se-jin, le habría sobado despacio la espalda haciéndolo respirar. Al respirar recordando ese toque de su mano, en un abrir y cerrar de ojos la parte de adentro de su cabeza que estaba a la deriva parecía despejarse.

"⋯⋯."

La razón por la que hoy también su papá lo buscó a él era demasiado clara. El ser una persona que podía llegar hasta Cha Se-jin. Simplemente era solo esa única razón. Eun-won ya no tenía un corazón dispuesto a tambalearse por ellos. Porque ya no eran su familia. A pesar de eso, el haber inclinado su corazón y el haber hecho al menos el esfuerzo de escuchar era porque su papá había sido su familia. Sin embargo ahora ya no era así. Una familia que no lo consideraba como familia a él tampoco le hacía falta.

"Papá."

─ Sí.

"Yo no quiero decirle ese tipo de palabras al director ejecutivo."

Por un momento, al otro lado del teléfono se puso silencioso. Eun-won, sin temer a ese silencio, continuó las palabras que quería decir, las palabras que tenía que decir. Diciendo que no quería hacer eso, que no tenía la intención de hacerlo.

─ Admito que hay algo en lo que nosotros nos equivocamos. No diré que no. Pero aun así no es un asunto para derrumbarse de un solo golpe hasta este grado. Que hasta este grado agache mi orgullo y deseche todo mi honor como papá para pedirte un favor por última vez, cómo de esa forma⋯⋯.

Ante las palabras de que desechó hasta su honor como papá, Eun-won volvió a respirar profundo una vez más. Las puntas de las manos le temblaban un poco y se le pusieron frías, pero aun así su corazón no se debilitó. Le parecía que si no era ahora no podría volver a hacerlo nunca más. Por lo que Eun-won quería decir en voz alta las palabras que tenía en su corazón y darles un cierre él mismo. Para no volver a ponerse tenso aunque sonara la vibración.

"⋯Yo aun así⋯ me dio gusto cuando papá volvió a buscarme."

Eun-won, que apretó las puntas de las manos que le temblaban, se mordisqueó la parte de adentro de los labios con fuerza y continuó las palabras. Por suerte la voz no le tembló y fluyó más serena de lo pensado.

"Aunque fue un momento breve, pensé que podríamos regresar a como era antes. Pensé que papá⋯ me consideraba de nuevo como su hijo, como su familia. Por eso aunque me daba pena con mi mamá⋯ el hecho de no tener que estar solo me dio gusto y me dio emoción y fue así."

─ ⋯⋯.

"Sin embargo⋯ me parece que no es así. Para papá yo ni una sola vez fui su familia, y tanto en ese entonces como ahora sigo siendo simplemente un eslabón de conexión con el director ejecutivo."

Su papá no dio ningún tipo de respuesta. No sabía si no la daba o si no podía darla, pero Eun-won no esperaba nada, ni tampoco se quedó esperando.

"⋯Voy a regresar a antes de que papá me buscara a mí. A ese entonces en que estaba bien aunque no estuviera papá."

Todavía no había palabras que se escucharan. Eun-won, antes de cortar la llamada, agregó de forma pequeña por última vez.

"Que esté bien de salud."

Y la llamada se cortó. Eun-won, que soltó un pequeño aire ante la llamada que se cortó primero, miró hacia abajo a la pantalla que se puso completamente negra durante un buen rato. Si dijera que el corazón de verdad no le dolía para nada sería una mentira. Sin embargo no se le sofocaba la respiración ni le dolía demasiado al grado de salirle lágrimas como antes. Eun-won, que exhaló la respiración, confirmó los mensajes que llegaron en el ínterin en que hablaba por teléfono.

[Esposo: ¿Estás en llamada?]

[Esposo: ¿Con quién hablas por teléfono tan largo?]

[Esposo: Ah, ¿dar este tipo de preguntadera da un poco de miedo?]

[Esposo: Pero aun así me da curiosidad qué le hago]

[Esposo: Quién es, a quién le haces escuchar tu voz tan largo, si solo la voy a escuchar yo]

[Esposo: Yo ahora salgo para allá, como dijiste que se canceló tu clase yo también salí un poco rápido]

[Esposo: Si mi hermano se entera es una molestia]

Los labios por los que hasta hace un momento fluyó un suspiro se levantaron con suavidad formando una sonrisa. Al tener a Cha Se-jin que lo esperaba, que quería escuchar su voz y que además sentía celos tiernos por él, todo se puso bien en un instante.

Tanto la desazón que hasta hace un momento le cubría de forma delgada un lado del corazón, como la sensación de vacuidad como si hubiera soltado algo que sostuvo durante mucho tiempo, al enfrentarse mentalmente a Cha Se-jin se le fueron desvaneciendo despacio. Eun-won, tras mirar hacia abajo a la pantalla por un momento, escribió una respuesta. Como venía manejando no podría verla de inmediato, pero aun así quería transmitírsela sí o sí ahora.

[Lo espero]

[Lo extraño director ejecutivo]

Eun-won, abrazando el teléfono celular con ambas manos con firmeza, salió de las salidas de emergencia con un paso mucho más ligero que cuando entró.

Siempre esperando al único amor, a la única persona a la que podía regresar.

[Exclusiva] Construcciones Baum, sospecha de cambio de materiales de construcción y certificados falsos en el Resort Sewon⋯ Inicia investigación

En el proceso de la nueva construcción del Resort Sewon de Construcciones Baum, se captaron indicios de uso de materiales de una categoría más baja que los materiales aprobados y la entrega de certificados falsos para ocultarlo por lo que los organismos de investigación iniciaron las indagatorias.

Según la industria, Construcciones Baum recibe sospechas de haber alterado parte de las instalaciones de drenaje y los materiales impermeables de alta durabilidad que debían usarse en la zona adyacente a la costa por materiales de bajo costo, y luego haber arreglado los documentos como si hubieran cumplido los criterios de rendimiento correspondientes.

Además se dio a conocer que también se confirmaron indicios de que a través de una empresa fantasma que intervino en el proceso de suministro de materiales el dinero salió hacia el exterior. Se transmitió que parte de dicho dinero fluyó hacia cuentas con prestanombres y acciones vinculadas a personas internas de Construcciones Baum.

El lado de Sewon, tras enviar un oficio de requerimiento de suspensión del proceso y preservación de materiales, se encuentra revisando la rescisión del contrato y la demanda de indemnización por daños y perjuicios.

Seo Jun-hyuk, representante de Construcciones Baum, se retiró del cargo de director ejecutivo, y Yeo Hee-jin, directora interna de Construcciones Baum, también se encuentra recibiendo investigaciones por sospechas relacionadas con el ocultamiento de fondos y acciones a nombre de terceros.

Los organismos de investigación tienen la postura de ampliar la investigación centrándose en las circunstancias de la elaboración de documentos falsos, el flujo de fondos y la complicidad de los involucrados.

Eun-won miró la noticia en silencio. No es que la hubiera buscado a propósito, pero como estaba colgada en la portada del portal de internet le dio clic sin darse cuenta.

Era la noticia que salió a los dos días de que su papá le hablara por teléfono diciéndole que era el último favor, que ya no había más método por lo que si no podía hablarle una sola vez a Cha Se-jin.

Por temor a esto, por temor a que este tipo de cosas se supieran ante el mundo su papá le debió haber marcado por teléfono a él. Porque una vez que se supiera verdaderamente todo se acababa.

Ver este tipo de noticias no le daba tranquilidad en el corazón. Tal vez en el futuro también si mientras vivía se llegara a topar con historias sobre su papá sentiría una sensación similar a la de ahora.

Sin embargo aunque fuera así no quería detenerse cada vez. No quería, por haberse topado con noticias no gratas, quedarse parado en ese lugar sacando todos los recuerdos antiguos y volver a sentir dolor.

Si así aprendía a pasar de largo una vez, dos veces, más adelante verdaderamente con un corazón organizado podría pasar de largo de forma simplemente serena.

Dentro del salón de clases entró el profesor. Eun-won cerró la ventana donde estaba abierta la noticia y metió el teléfono celular al bolsillo. Si fuera antes un pensamiento embarrado de forma pegajosa habría estado pegado dentro de su cabeza todo el tiempo, pero ahora ya no era así.

La parte de adentro de su cabeza no estaba complicada, ni se le sofocaba la respiración. Tampoco le surgió el pensamiento de que habría sido lo correcto hacer algo por las personas dentro de la noticia. Simplemente le surgió el pensamiento de que ahora verdaderamente se había terminado.

Eun-won inhaló y exhaló la respiración muy despacio y profundo. Y volvió a regresar al lugar donde él debía estar.

130.

Al salir de terminar la clase se veía a Cha Se-jin parado recargado en el auto. Las miradas de las personas que pasaban estaban enfocadas por completo en él. Parecía por completo como si absorbiera todas las miradas de los alrededores. Cha Se-jin, que tenía una expresión algo fría con un rostro guapo al que quien fuera no tendría más remedio que ver como si no tuviera interés en nada del mundo, en el instante en que sus ojos se cruzaron sus labios se levantaron con suavidad formando una sonrisa.

Todavía de vez en cuando había momentos en que era sorprendente. Decir que una persona tan apuesto lo miraba a él y sonreía⋯. Que lo amaba a él. Como era un asunto grandioso al grado de no creerse, en esos momentos Eun-won se acercaba a Cha Se-jin y le tomaba la mano, le sujetaba levemente la punta de la manga o se recargaba en su pecho confirmando que todo esto frente a sus ojos era la realidad.

Hoy también era un día en que quería hacer eso.

Eun-won movió los pasos él primero antes de que Cha Se-jin se acercara. Las miradas de las personas todavía llegaban a Cha Se-jin, pero ahora ya no le importaban ese tipo de miradas como antes. Porque él era su familia, y él también era la familia de él. Aunque sabía que la relación entre él y Cha Se-jin se había extendido hasta cierto punto dentro de la escuela, esa era también la razón por la cual no le resultaba incómodo ni le preocupaba.

"¿Hoy no estuvo pesado?"

"Sí, estuvo bien."

"¿No te dio sueño escuchando la clase?"

"Me dio un poco de sueño."

"Ah, qué tierno."

Cha Se-jin, que soltó una exclamación que le salió de golpe sin darse cuenta, le sobó la mejilla y le abrió la puerta del asiento del copiloto para subirlo al auto. Sin embargo Eun-won no se subió de inmediato al auto sino que puso su mano sobre la mano de Cha Se-jin que estaba sujetando la puerta.

"⋯⋯."

Al tocar a Cha Se-jin recién ahí sintió la realidad de que no era un sueño sino la realidad. Eun-won se acercó levemente hacia adelante tal cual y le abrazó la cintura a Cha Se-jin.

"⋯Cariño, ¿pasó algo? ¿O hice algo bien yo? Si hoy ni es mi cumpleaños."

Cha Se-jin, que miraba hacia abajo a Eun-won que a pesar de que él no lo tocó se acercó primero a hacer contacto y hasta lo abrazó, abrazó rápido el cuerpo pequeño con ambos brazos.

"Es que me dio demasiado gusto ver al director ejecutivo."

"⋯De verdad a mí encanto⋯. No, como me da demasiado gusto quiero decir groserías. Ah, me voy a volver loco. Cómo le hago para aguantar."

Eun-won, que despegó levemente el cuerpo, miró hacia arriba a Cha Se-jin. Y luego le tomó la mano y lo guio no al auto sino al interior del edificio del que acababa de salir hace un momento. Cha Se-jin cerró a toda prisa la puerta del asiento del copiloto y miró hacia abajo a la mano de Eun-won que le guiaba la mano. Por dentro estaba soltando exclamaciones de grado supremo una tras otra. De verdad le daba demasiado gusto que sentía que se iba a morir justo así.

Le daba curiosidad a dónde iba tomándole la mano, pero no preguntó. Qué importaría dónde fuera. Sentía que aunque de repente lo llevara a un acantilado y lo empujara se aventaría con gusto. Porque el rostro de Eun-won que vería mientras caía sería tan lindo como para no poder olvidarlo.

Mientras caminaba siguiendo a Eun-won teniendo ese tipo de pensamientos extremos resultó estar enfrente de las salidas de emergencia. Eun-won, que abrió la puerta de las salidas de emergencia que por estar en un lugar apartado estaba silenciosa y entró, recién tras ver entrar a Cha Se-jin cerró la puerta. Y dentro del espacio oscuro miró hacia arriba a Cha Se-jin.

La mano que tenían tomada se despegó. Levantando los talones de Eun-won, las dos manos subieron y tomaron ligeramente el rostro de Cha Se-jin. Cha Se-jin, que agachó el cuerpo con gusto, contuvo la respiración viendo a Eun-won que primero le tomó los labios.

⋯¿Qué es esto? De verdad qué es. ¿De repente me da regalos así seguido?

Los labios blandos presionaron ligeramente sobre los labios. Solo con eso daba tanto gusto como para desmayarse, pero Eun-won no se detuvo con eso, volvió a presionar con fuerza los labios y luego con la punta de la lengua pequeña y caliente sobó entre los labios.

Cha Se-jin soltó un gemido y se desmoronó por completo. Como abrió la boca, ante la lengua que entraba levemente como si sintiera vergüenza dentro de ella sentía que la cabeza se le pondría de alguna forma. Para quedarse esperando dócilmente a que Eun-won jugara con su lengua a su antojo, la parte de adentro de la cabeza, el corazón y el cuerpo todo estaba demasiado caliente. Cha Se-jin, agachando más el cuerpo tal cual y enredando profundamente la lengua, le abrazó la cintura a Eun-won pegando el cuerpo.

"⋯Mmm⋯."

Cuando la lengua fue sobada con destreza y luego succionada, de la garganta de Eun-won resonó un pequeño sonido de queja. Cha Se-jin, que hasta ese sonido lamió trayéndoselo adentro de su boca y se lo tragó, metió la mano por debajo de la camisa de Eun-won manoseándole la cintura y la espalda que subieron de temperatura y le sobó por aquí y por allá adentro de la boca. Cada vez que sentía que le mordía la punta de la lengua y juntaba los labios succionando, chuup, chup, la sensación de excitación se le disparaba como si le fuera a llegar el rut por lo que tenía que apretar con fuerza la cabeza.

"Ha⋯. Cariño, ¿tenías ganas de besarte?"

Cha Se-jin, que por si acaso le faltaba el aire y se le hacía pesado le aflojaba los labios de tramo en tramo, despegó los labios y le dio besos, piquitos, por aquí y por allá en el rostro lindo. Eun-won, que tomaba aire exhalando una respiración agitada en la nuca de ese Cha Se-jin, volvió a tomar varias veces más los labios de Cha Se-jin que regresaban y le dio besos, chu, chu.

"Cada vez que⋯ quiera decir groserías, si lo hacemos⋯ así, ¿no podrá aguantarse⋯?"

"⋯⋯."

Ah, espérame un momento. O sea, carajo, por mis palabras de que cómo debía aguantarme preguntando que como me daba demasiado gusto me iban a salir groserías, ¿ahora me trajiste hasta aquí y me diste un beso?

Cha Se-jin, que a penas captó la situación con la cabeza mareada, esta vez tomó el rostro de Eun-won con ambas manos él mismo y se mordieron los labios profundamente. Le gustaba que los labios se abrieran hacia él como si fuera algo natural. Cha Se-jin, que tras contener la lengua pegajosa solo al grado de que no se le sofocara demasiado la respiración y solo al grado de que Eun-won se sintiera a gusto la despegó, cortó con la lengua la saliva que se estiraba y sonrió mientras la contenía.

"¿Entonces en adelante cada vez que me dé demasiado gusto y quiera decir groserías puedo hacerlo?"

Cha Se-jin, a quien le dio ternura que asintiera la cabeza diciendo que sí, soltó un sonido bajo de queja y volvió a besarse brevemente. Ante eso los ojos de Eun-won se pusieron redondos.

"¿Otra vez quiso decir groserías?"

"Sí. Porque estás demasiado tierno."

A pesar de ser tan lindo y tierno Eun-won parecía no tener inmunidad todavía a ese tipo de palabras. Viendo que seguido sentía vergüenza con un rostro un poco apurado. Como hasta eso era encantador volvió a barrer adentro de la boca con la lengua y luego la despegó, por lo que Eun-won le preguntó con los ojos. ¿Esta vez también⋯? Cha Se-jin, que vio a ese Eun-won, sonrió y sacudió la cabeza.

"Esta vez es simplemente porque quería hacerlo."

Los ojos que estaban redondos se plegaron suavemente y se extendió una sonrisa aromática. Cha Se-jin, que puso los labios sobre esa sonrisa, probó el amor varias veces.

Cuando salieron de las salidas de emergencia el edificio se había puesto silencioso. Eun-won, que se subió al auto, estuvo sumido en pensamientos un momento tocándose con la punta de los dedos los labios que gracias a Cha Se-jin se pusieron tibios y dulces.

"Director ejecutivo."

"Ajá."

"Yo hace rato⋯ vi la noticia de mi papá."

El auto que salió de la escuela se deslizó entrando hacia la avenida grande. Cha Se-jin daba golpecitos ligeros al volante respondiendo de forma serena como si hablara de una historia común, como si no hubiera nada de especial.

"Ah, ¿viste eso? Salió hoy en la mañana."

"Sí. No es que la haya buscado pero estaba en la portada del portal. Simplemente⋯ la vi porque me dio curiosidad."

"Te importó mucho."

"No es que no me haya importado para nada, sino un poco. Aun así no me importó tanto como para no poder hacer nada."

Cha Se-jin miró hacia adelante un momento sin hablar. Los autos que entraron a la avenida grande fluían en fila. Cha Se-jin, que cambió de carril, viendo a lo lejos que el semáforo cambiaba a verde abrió la boca un tiempo después.

"Entonces está bien."

"⋯⋯."

"Sería más raro que no te importara para nada. Pero dijiste que aun así no fue tanto como para no poder hacer nada."

"⋯Sí."

"Entonces está bien."

Eun-won, que asintió la cabeza ante la voz de Cha Se-jin amable y estable como de costumbre, miró el perfil de su rostro mientras manejaba. Le gustaba él, que no lo consolaba diciendo que estaba bien, sino que le decía con comodidad que verdaderamente con eso bastaba, que era suficiente.

"El contenido de la noticia estuvo peor de lo previsto⋯ pero no me salieron lágrimas, ni me dio tristeza, ni me dio arrepentimiento. Sin embargo tampoco es que estuviera por completo como si nada⋯ simplemente me dio una sensación un poco rara en el corazón. También me dio la impresión de pensar, ah, así es como de verdad se acabó la relación⋯."

Si fuera antes habría dicho desde las palabras de que estaba bien para no dejar ver este tipo de sentimiento. Por si Cha Se-jin se preocupaba, porque le parecía que le encimaba una carga en vano, tal vez se lo habría tragado él solo y ya. Sin embargo ahora podía sacarle a mostrar a él tal cual incluso las emociones difíciles de explicar.

Cha Se-jin no le apresuraba una conclusión organizada ni una respuesta clara. Miraban juntos hasta el corazón al que todavía no le ponía nombre, y simplemente lo aceptaba de forma serena pensando, ah es así.

Ahora sabía que aunque no pudiera explicar bien su propio corazón, aunque no se pusiera bien de inmediato, él esperaría a su lado.

"Estabas en el proceso de organizar. Y luego con la noticia de hoy de alguna forma se organizó. Aun así para ti aunque fuera por un momento fueron tus papás. También eran personas de las que en un tiempo llegaste a esperar que tal vez podrían volver a ser tu familia."

"⋯⋯."

"Por lo que es natural que te sientas de forma rara. También es natural que te importe el corazón. Las palabras son fáciles, pero que alguna relación se organice y se acabe es un asunto más difícil de lo pensado."

Una mano tibia se pasó hacia el asiento del copiloto. Eun-won apretó con fuerza con ambas manos la mano que le tendió y la bajó sobre las piernas. Los dedos de Cha Se-jin le hicieron cosquillas en la palma de la mano de forma juguetona. Por ser tierno y amable se le soltó una pequeña risa.

"Solo tienes que saber eso. Que en este asunto no hay ni un poco de tu responsabilidad. Esas personas se derrumbaron por sí solas. Se les hizo injusto derrumbarse solo ellos por lo que estiraron las manos hasta a ti pero fracasaron. Por lo que tú no tienes por qué tener ningún tipo de culpa."

"Sí. No la voy a tener. Ni que yo les hubiera dicho que hicieran eso⋯."

"Así es, qué, ¿tú cambiaste los materiales de construcción? ¿Tú alteraste los documentos e hiciste la empresa fantasma? No es así."

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No eran palabras chistosas, ni era un asunto para reírse pero ante la forma de hablar de Cha Se-jin le salió una pequeña risa. Eun-won, que terminó riéndose junto con el aire, sacudió la cabeza.

"Tal como dijiste ahora verdaderamente la relación se acabó. En adelante aunque llegues a ver noticias te va a ir importando cada vez menos, te va a quedar menos en el corazón, y vas a pasar de largo de forma serena."

"Sí, me parece que podré hacer eso."

"Ajá. Gracias por decirme a mí primero que viste la noticia."

Eun-won, que en lugar de respuesta levantó la mano de Cha Se-jin que tenía tomada, presionó ligeramente los labios sobre esos dedos. Cha Se-jin, que miró de reojo hacia el asiento del copiloto, soltó un gemido como apurado.

"Ah, ¿no habrá algún lugar donde estacionarme un momento?"

"⋯¿Por qué?"

"Tengo que besarte rápido."

Eun-won, que pensaba qué palabras eran, al darse cuenta de que Cha Se-jin hacía eso porque quería decir groserías soltó una risa un poco más grande. Parecía que el hecho de que él le diera un beso en la mano hizo feliz a Cha Se-jin.

"Ah, tengo que hacerlo dos veces. No, tres veces. Uh, uh, ¿por qué te sigues riendo? ¿Lo voy a hacer diez veces?"

Sobre la carretera fluyó a lo largo la luz de la tarde. Las frases dentro de la noticia que estaban pegadas dentro de la cabeza de Eun-won se dispersaron sin dejar rastro mezclándose en la voz y la risa de Cha Se-jin. Así el corazón de Eun-won creció un poco más.

131.

Cuando abrió los ojos ya había pasado el mediodía. El primer pensamiento que le vino a la mente fue que menos mal era sábado, y lo segundo fue que recordó lo sucedido la madrugada anterior. Como la hora en que se durmió tras armar todo un alboroto fue cerca de las cinco de la madrugada, no era nada raro que se despertara a esta hora.

Eun-won, que abrió y cerró los ojos que por alguna razón no se le despegaban fácil del sueño a pesar de haber dormido más de siete horas, observó a Cha Se-jin que seguía durmiendo a su lado.

Recordó incluso haber puesto la alarma de forma firme pensando que como comió algo dulce en la madrugada tendría que dormir solo un poco, levantarse e hacer el doble de ejercicio. Sin embargo Cha Se-jin seguía dormido tal cual la imagen que vio en la madrugada. Como eso le dio ternura la risa le salió sola.

El 'problema' por el que no tuvo más remedio que dormirse tarde ocurrió a las dos de la madrugada. Tanto la vez pasada cuando quiso comer ramen como ayer, no podía entender por qué estando bien en la tarde o en la noche, al llegar la madrugada de repente le surgían ganas de comer algo. Y además a un grado en que no podía aguantar de ninguna manera.

Ayer también cuando cerró los ojos para dormir se le vino a la mente de repente el waffle que había comido en el café hace unos días. Imaginando la apariencia de ponerle crema batida y mermelada de manzana encima al waffle tibio pensó que quería comerlo, pero hasta ese momento por suerte se quedó dormido tal cual.

Sin embargo al final, a las dos de la madrugada se despertó del sueño, y desde ese momento ocurrió el segundo incidente del ramen en que no le daba sueño por las ganas extremas de comer waffle.

Cha Se-jin, que se despertó a medias sin saber cómo supo que él no podía dormirse, le sobó la espalda diciéndole que le dijera lo que fuera.

'⋯Quiero comer waffle⋯.'

'¿Waffle?'

Hasta ese momento Cha Se-jin, que miraba a Eun-won con un rostro donde todavía quedaba el sueño, se sumió en pensamientos un momento, se levantó de un brinco y se dirigió a la casa principal. Porque recordó que en algún momento Cha Se-na se había obsesionado con los waffles y había comprado una máquina para hacérselos incluso en la casa.

El problema era que no sabía para nada si esa máquina de waffles todavía estaba en la casa, o si estaba, en dónde demonios estaba botada. Aun así decidió buscarla por lo pronto. Por Eun-won.

Cha Se-jin, tras esculcar por aquí y por allá durante 30 minutos, al final despertó a Cha Se-na que estaba dormida. Cha Se-na, que bajó refunfuñando preguntando si de verdad no estaba loco, en un abrir y cerrar de ojos encontró la máquina de waffles y se la acomodó en los brazos a Cha Se-jin. Y luego alistó hasta los ingredientes para hacer la mezcla de waffle, mermelada y crema batida y se dirigieron juntos al anexo. Porque sabía mejor que nadie que su hermano mayor era una persona incapaz de hacer waffles solo.

Así, en la cocina del anexo en la madrugada se llenó un olor acaramelado y dulce. El waffle horneado por tercera vez quedó mucho más presentable que el primer waffle horneado, y tras hornear unos cuantos más se acumularon waffles tan provocativos que no se le quedaban atrás ni comparados con los que vendían.

Eun-won le puso encima mermelada de manzana y crema batida de a poquito y se comió los waffles de forma muy sabrosa. Cha Se-na también, diciendo que le daba hambre, se devoró varios waffles. Cha Se-jin, que solo miraba comer a Eun-won dándole ternura, le recibió y se comió varias veces lo que Eun-won le daba en la boca. Y luego al final, terminó tomándose y comiéndose dos más de los waffles feos que se arruinaron al hornearse al principio.

Tras comerse entre los tres sin dejar nada unos diez waffles horneados, más bien se les despejó la mente por completo. Al final, tras estar platicando hasta pasadas las cinco de la madrugada, recién cuando se les dificultó seguir manteniendo los ojos abiertos regresaron a sus respectivas recámaras.

Y al abrir los ojos era ahora.

"Cariño⋯. Por qué te despertaste ya⋯."

Eun-won, que sonrió al ver a Cha Se-jin hablando con una voz por completo ronca sin poder abrir ni los ojos, se acercó más y le dio besos, chuup, chuup, en los labios y en la mejilla en orden.

"Ya pasaron de la una."

"Qué carajo⋯. No escuché la alarma⋯ por qué es la una."

"¿No será que se levantó y la apagó?"

"No, de verdad no la escuché. ¿Tú la escuchaste?"

"Yo tampoco la escuché."

"Parece que nos desmayamos."

Como era una hora por completo cercana a la mañana pareció que sin escuchar alarma ni nada ambos durmieron una dormida cercana al desmayo. Eun-won, que sonrió porque eso le dio risa, se acercó a Cha Se-jin que a penas abría los ojos ahora y volvió a poner sus labios sobre los labios de él. Cha Se-jin, que de forma juguetona le mordió el labio inferior a Eun-won, le rodeó la cintura a Eun-won con naturalidad con ambos brazos, metió la mano por dentro de la ropa de dormir delgadita y le manoseó el cuerpo despacio.

"Tengo que hacer ejercicio."

"Está cansado. ¿No puede descansar hoy un día?"

"Y si mientras tanto esto que le gusta a mi niño desaparece, qué le hago."

Cha Se-jin, que le tomó la mano a Eun-won y se la llevó sobre su abdomen que tenía los músculos bien formados y firmes, dio un brinco con el hombro cuando la punta de los dedos que jaló demasiado hacia abajo sin darse cuenta se le metieron por dentro de la resaca de la ropa interior. Solo por el hecho de que los dedos de Eun-won tocaron la piel al desnudo, el pene que por ser de mañana tenía fuerza se le puso un grado más firme.

Como las piernas estaban enredadas entre sí y abajo estaban en contacto, parecía que Eun-won también sintió esa presencia con claridad. Las pupilas impregnadas de vergüenza esquivaron la mirada de Cha Se-jin y rodaron. De forma extraña le dio excitación ese esquivar de mirada. Cha Se-jin bajó un poco más hacia abajo la mano de Eun-won que tenía puesta tal cual sobre sus abdominales. Los dedos que estaban atorados por dentro de la resaca de la ropa interior se profundizaron como un nudillo más.

Viendo el rostro de Eun-won que todavía no podía verle a los ojos directamente, Cha Se-jin movió la mano y se la llevó entre esas piernas.

"⋯Ah⋯."

Al sobarle ligeramente por encima del pantalón de la ropa de dormir de inmediato le fluyó un gemido. Le dio más excitación porque le gustó que tuviera fuerza en el pene al igual que él. Cha Se-jin, mirando los párpados de Eun-won que se cerraron hacia abajo y temblaban, metió la mano de un solo golpe por dentro del pantalón de la ropa de dormir y por dentro de la ropa interior. Y tomando con la mano aquello caliente y firme, sobó el lugar húmedo con la punta del dedo medio. Los labios de Eun-won que estaban cerrados se abrieron sin emitir sonido.

Tras sobarle la punta del pene mojado, al picarle el agujero más húmedo que eso de forma superficial solo con un nudillo del dedo sintió que se le estremecía la cintura. Al mismo tiempo por dentro de su propia ropa interior entró más profundo la mano de Eun-won. Como esa sensación era demasiado estimulante Cha Se-jin frunció el ceño y soltó un gemido bajo ante el toque de la mano que le manoseaba el pene.

"Ah⋯⋯. Eun-won."

El dedo que entró solo un nudillo entró un poco más profundo y le presionó el lugar que le gustaba a Eun-won. Ante la sensación de presionar el lugar ligeramente abultado y rascarle levemente con la punta del dedo el cuerpo de Eun-won se estremeció de forma descontrolada. Como tras confirmar que era un embarazo no había habido un contacto de este nivel, a pesar de no ser un toque de fricción fuerte como antes era una sensación de no saber qué hacer por sentir demasiado.

"⋯Mmm, aj⋯."

"⋯Ah, de verdad, aj⋯."

Aunque todavía sería difícil hasta la inserción, aun así no quería detenerse aquí. De hecho no podía hacerlo tampoco. Cha Se-jin, que sacó el dedo de adentro de Eun-won, le rodeó la cintura y lo abrazó jalándolo más pegado hacia su lado. La respiración acalorada de Eun-won le desordenó las orejas.

Cha Se-jin, que no pudo vencer el calor, le bajó a Eun-won el pantalón y la ropa interior hasta las rodillas de un solo golpe tal cual. Y luego sacó al mismo tiempo la mano de Eun-won y el pene de dentro de su propia ropa interior. Hasta ese momento sintió el toque de la mano que le sujetaba lo suyo por lo que la parte de adentro de la cabeza se le desordenó hecho un desastre.

Eun-won, ¿te gusta mi pene? Qué tal se siente cuando lo tocas. ¿Quieres tocarlo todos los días? Mi pene es tuyo.

Palabras que podían hacer dar vergüenza a Eun-won y hacerlo llorar a moco tendido llenaron la parte de adentro de la cabeza desordenada, pero no les dio sonido. Si hubiera estado solo Eun-won le habría hablado de forma sensual continuamente, pero como no había necesidad de que hasta Cremita que estaba adentro escuchara, decidió postergar esas palabras para más adelante.

"Ah⋯ mmm⋯."

"⋯Ah⋯."

La parte de abajo que no tenía nada encima se puso en contacto. De la punta del pene hinchado firmemente fluyó líquido preseminal y se sobó de forma resbalosa. Cha Se-jin, que levantó una pierna de Eun-won tal cual y la subió sobre su propia pierna, empezó a sobar despacio aplastando los penes puestos en contacto.

"⋯Jaa⋯ aj, mmm⋯."

Ante la sensación de que se le sobara el pene a Eun-won la vista se le ponía blanca a cada rato. Le gustaba la feromona densa que fluía de Cha Se-jin emocionado, y también le gustaba que moviera la cintura rápido como si no pudiera aguantar.

"¿Se siente, bien?"

"⋯Mmm, ah⋯ se siente bien⋯."

Cha Se-jin, que sostuvo firmemente la cintura de Eun-won con una mano, envolvió y tomó ambos penes juntos con la otra mano y sobó hacia arriba y hacia abajo despacio. El sonido húmedo que producía el deseo caliente al hacer fricción llenó por completo el interior de la cobija. Eun-won, que no pudo soportar el estímulo, soltó un gemido largo. Cha Se-jin, que se mordió las groserías por dentro de la boca para que no se escucharan ante ese sonido, tomó los labios de Eun-won tal cual y mezcló profundamente la lengua.

Entre los labios se enredó una respiración caliente. Se mezcló el sonido de la saliva mezclándose y el sonido de fricción de la parte de abajo sobándose por lo que no tenía juicio. Cha Se-jin, succionando profundamente como envolviendo la lengua de Eun-won tal cual, metió suavemente un nudillo del dedo adentro del agujero por donde fluía el líquido del amor.

"¡Mmmm⋯!"

Al aflojarse la lengua que estaba acoplada de forma viscosa fluyó el gemido de Eun-won. Los penes puestos en contacto se raspaban, y solo con besarse ya sentía de lleno pero al sentir incluso que la mano le entraba un poco adentro del cuerpo ahora verdaderamente se le dificultaba recobrar el juicio.

El dedo entró un poco más profundo y le presionó con la punta del dedo el lugar que estimuló hace rato. En ese instante la cintura de Eun-won se estremeció en grande y dio un brinco. Cuando el sonido húmedo que producían los penes mojados al chocarse entre sí se mezcló con los gemidos y resonó en grande, Cha Se-jin eyaculó. Y al mismo tiempo de la punta del pene de Eun-won también reventó algo blanquecino y mojó el pene y el abdomen de Cha Se-jin.

"ugh, ugh⋯."

"⋯Fuu⋯. ah."

Por el remanente de la eyaculación la parte de abajo de Eun-won apretó con fuerza el dedo que todavía estaba metido atrás y lo aflojó, y volvió a apretar con fuerza y lo aflojó de forma repetida. Cha Se-jin, que tras sentir eso varias veces le sobó la parte de adentro superficial, sacó el dedo despacio. Y sobándole la cintura que todavía temblaba si la tocaba, le escondió en el pecho a Eun-won que se le acurrucaba con vergüenza.

Sintió que dentro del pecho la respiración de Eun-won se asentaba despacio. Tanto la sensación de que el cuerpo al que todavía no se le salía todo el calor estuviera recargado en él, como los movimientos pequeños en que seguía enterrando el rostro como si le diera vergüenza, todo era sumamente encantador.

"¿Estás bien?"

Ante la pequeña pregunta Eun-won escondido dentro del pecho asintió la cabeza muy levemente.

"Sí⋯."

"¿No estuvo pesado?"

"Sí, no estuvo pesado y⋯ estuvo bien⋯."

"A mí también me gustó demasiado."

Cha Se-jin, que le sobó despacio la espalda a Eun-won con la punta de los dedos, ante una vibración que de repente sonó recostó el cuerpo a la mitad hacia atrás y tomó el teléfono celular.

[3: ¿Sigues vivo?]

[3: Yo me acabo de levantar ahora]

[3: Si van a comer vengan en 30 minutos, me voy a bañar y a esa hora como]

[3: Si no hay respuesta en 5 minutos me lo como yo sola y ya]

Cha Se-jin, que confirmó el mensaje que le llegó de Cha Se-na, le transmitió el contenido a Eun-won sobándole el cabello.

"Parece que Se-na también se levantó ahora. Dice que si vamos a comer vayamos en 30 minutos, ¿vamos, o dormimos más?"

Eun-won se puso a pensar detenidamente un momento. Tal vez por ser después de eyacular sentía pereza, y como dentro de la cobija estaba tibio tenía también el corazón de querer dormirse pegado así más tiempo con Cha Se-jin, pero le surgió también el pensamiento de que si se quedaba dormido ahora y se despertaba ya sería de noche por lo que no debía dormirse. Y además a pesar de haber comido waffles así en la madrugada sentía que también tenía un poco de hambre.

"Me parece que sería mejor ir a comer. Tengo un poco de hambre, y si me vuelvo a dormir ahora me parece que de verdad me voy a levantar en la noche."

"Es verdad, tú no debes pasarte de hambre. Tienes que comer bien sin falta. Yo no pensué en eso. Bañémonos rápido y vamos a comer."

Cha Se-jin, que le dio un beso a Eun-won en la mejilla, levantó el cuerpo él primero. Y luego abrazó tal cual a Eun-won que intentaba bajarse de la cama y se dirigió al baño. Le gustaba que estos días aunque le dijera de bañarse juntos Eun-won no salía huyendo con vergüenza como antes.

Cha Se-jin sentó con cuidado a Eun-won en la tina y le lavó el cuerpo él mismo. Porque por si acaso no debía marearse y caerse.

Eun-won le dijo que no tenía que preocuparse a ese grado, que sentía que solo recibía todo demasiado por lo que le daba un poco de vergüenza, pero no había remedio. Como hace poco hubo una ocasión en que no pudo vencer el estrés y perdió el juicio por completo, al menos durante un tiempo tenía que cuidarlo así a su lado. Alguien podría decir que era sobreprotección, pero pensaba qué me va a importar.

Eun-won, que salió del baño, se secó el cabello él solo. Mientras lo hacía volteaba a ver hacia atrás varias veces a ver si Cha Se-jin lo seguía hasta el vestidor, y como no había señas de eso se metió bien adentro.

Cha Se-jin, que miraba esa figura sonriendo, recostó el cuerpo hacia atrás tal cual y se acostó en la cama. Teniendo el cabello todavía mojado pegado a propósito en las sábanas de la cama, esperó a que Eun-won saliera rápido y le regañara.

"Director ejecutivo, yo ya estoy listo⋯⋯."

Eun-won, que salió del vestidor, no pudo terminar las palabras. Porque Cha Se-jin, que hasta hace un momento estaba sentado al borde de la cama, en un abrir y cerrar de ojos estaba acostado tal cual. Como le dijo de ir a la casa principal a comer un almuerzo tardío, ante la figura de estar acostado sin ni siquiera secarse bien el cabello mojado Eun-won se desconcertó un poco.

"Director ejecutivo."

"Ajá."

"Si no se seca el cabello le va a dar un resfriado. Y dicen que acostarse estando mojado tampoco es bueno para el cabello. Yo se lo voy a secar."

"Cariño, no me hables tan bonito y regáñame. De forma fea."

"⋯¿De forma fea?"

"Ajá."

Eun-won, que pensó un momento, miró hacia abajo a Cha Se-jin con un rostro sin señas de risa.

"Entonces yo voy a ir solo. Usted duérmase, director ejecutivo."

"⋯¿Ah?"

Cha Se-jin, que miraba atónito estando acostado a la figura trasera que se alejaba, de inmediato levantó el cuerpo. Al acercarse a pasos agigantados y sujetarlo, Eun-won volteó a ver de reojo y puso una expresión de no saber qué hacer.

"Es demasiado difícil. Me parece que no es así como se hace⋯."

"No⋯. Así es. Jodidamente así es. Perdón. Me secaré el cabello rápido. En adelante jamás debo hacer cosas para que me regañen. Vaya, mira cómo me late el corazón."

Cha Se-jin llevó rápido la mano de Eun-won y se la puso sobre su pecho. Debajo de la palma de la mano el corazón latía rápido, pum, pum, pum, pum. Ante los latidos más nítidos de lo previsto los ojos de Eun-won se agrandaron un poco.

Cha Se-jin, que abrazó a Eun-won que lo miraba como sin saber por qué, le sobó la espalda despacio y le presionó los labios en el hombro, el cuello y la oreja en orden.

"No me dejes solo e te vayas. De verdad a mí eso es a lo que más miedo me da."

"Ah⋯. Lo de hace un momento era solo una broma. Como el director ejecutivo me dijo que lo intentara⋯."

"Lo sé, pero lo hiciste tan bien que me dio miedo."

"¿Le dio miedo?"

"Sí. Por eso dame un beso."

Eun-won, que sonrió viendo a Cha Se-jin estirar un poco los labios, estiró los labios de la misma forma. Chuup, chuup. Recién tras juntar los labios varias veces Cha Se-jin se tranquilizó el corazón y recién ahí pudo ir dócilmente a secarse el cabello.

132.

En el comedor de la casa principal Cha Se-na había llegado primero y estaba esperando a los dos. Eun-won, que saludó ligeramente, se sentó en el lugar de enfrente junto con Cha Se-jin.

"Ah, de verdad tengo demasiada hambre."

"Si tú fuiste la que comió más waffles."

"El hermano mayor también se comió dos de los que se arruinaron."

"Tú te comiste cuatro."

"Los que se arruinaron estaban más grandes de tamaño. Los míos eran pequeños."

Entre las sonrisas viendo a los hermanos discutir tan pronto como se encontraron, sobre la mesa se colocaron platillos calientes uno tras otro. Siguiendo al estofado picante de costilla de res, el arroz, la sopa y varias guarniciones, enfrente de Eun-won se colocó aparte una sopa de crema de calabaza amarilla.

"¿Me la da solo a mí?"

"Sí, la señora preparó personalmente aparte en la mañana diciendo que estos días al joven amo Eun-won le gustan las cosas dulces y con crema."

"Ah⋯."

Eun-won miró la sopa con un rostro un poco sorprendido y se metió una cucharada a la boca. Además de estar suave y tibia, le rodeaba un dulzor sutil por lo que estuvo muy sabrosa.

"Está sabrosa."

"Come bastante. Parece que mi mamá quería darte de comer esto."

Eun-won, que sonrió mirando a Cha Se-jin, sintiendo pena por recibir solo él una comida especial miró hacia el lado de Cha Se-na. Cha Se-na, que captó esa intención, sonrió y sacudió la cabeza.

"Está bien. Hace rato dijeron que me darían pero yo dije que estaba bien. Para que comiera una vez más nuestro sobrino. Cremita, ¿a poco tu tía no es la mejor?"

Ante la voz alegre dentro del comedor se extendió la risa. Eun-won también, con un corazón mucho más cómodo, se comió la sopa tibia y el arroz sin dejar nada. Afuera de vez en cuando había ocasiones en que se le revolvía el estómago por el olor o el sabor de la comida, pero de forma sorprendente cualquier comida que comía en la casa estaba sabrosa.

A pesar de haber platicado a sus anchas hasta la madrugada pareció que les quedaban palabras por decir por lo que los tres intercambiaron historias sin cesar durante toda la comida. Tras terminar la comida salieron juntos del comedor consultando en dónde comerían el postre.

"Eun-won. ¿Comiste sabroso?"

Min Seo-young, que no se veía cuando entraron, se levantó del sofá de la sala y se acercó. Eun-won sonrió e inclinó la cabeza saludando.

"Sí, me comí todo de forma sabrosa. La sopa de calabaza fue la más sabrosa. Muchas gracias."

"Qué bien que estuvo sabrosa. ¿Por si acaso tendrás tiempo un momento? Si está bien me gustaría que tomáramos una taza de té tú, el papá y yo."

"Ah⋯. Sí."

"Tu papá está esperando en el estudio. Vamos."

Cha Se-jin, desconcertado por el tiempo de té armado de forma repentina, se pegó rápido al lado de su mamá y musitó.

"Por qué mi papá de repente. ¿Qué palabras va a decir?"

"Tú quédate afuera."

"Ah, no quiero. Yo voy a entrar junto con Eun-won. ¿Verdad que no va a decir algo raro? ¿Ah? No debe pasar que Eun-won se estrese. Ya sabes, mamá."

"Quédate quieto un momento, Se-jin. Por qué andas tan inquieto."

"¡In⋯! No es que ande inquieto sino que me da cosa porque me llaman a Eun-won de repente sin decirme nada a mí."

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Min Seo-young, sin importarle lo que dijera Cha Se-jin a su lado, se llevó a Eun-won y se dirigió al estudio. Tras tocar a la puerta y abrirla, Cha Tae-jun, que estaba leyendo un libro con los lentes puestos, levantó la cabeza. Él se levantó del escritorio, cambió de lugar al sofá y le ofreció a Eun-won que se sentara también.

Eun-won se sentó en el lado de enfrente de los dos un poco tenso. Min Seo-young sirvió y le tendió una taza de té que tenía alistado de antemano. Eun-won, que recibió la taza de té con cuidado con ambas manos, tras oler el aroma una vez tomó un sorbo del té adecuadamente tibio. Le gustó el aroma fresco que se le extendía dentro de la boca.

"¿Tú por qué entraste? No te llamé a ti."

"Papá, no haga eso y antes de mandar a Eun-won dígame a mí primero lo que vaya a decir."

"Guarda silencio y espérate afuera. Contigo no tengo nada que hablar."

Cha Tae-jun, que cortó ligeramente las palabras de Cha Se-jin, miró a Eun-won. Y sacó despacio las palabras que tenía preparadas.

"A qué se debe que te llame hoy así lo adivinarás a grandes rasgos, pero es porque hay un asunto que hay que dejar en claro de forma debida una vez. ahora tal vez sería más cómodo no sacarlo y pasar de largo haciéndonos los que no sabemos. Sin embargo, como si una preocupación de la que no se habla se queda mucho tiempo por dentro más adelante puede volverse más difícil de sacudírsela, a nosotros nos gustaría que tú no estuvieras así."

Solo con esas palabras Eun-won pudo saber qué tipo de historia dirían los papás de Cha Se-jin.

No era un asunto que él hubiera cometido. Sin embargo, por ser la parte involucrada que se conectó con esta familia por el matrimonio arreglado con Baum, si los dos le pedían cuentas de la responsabilidad en esa relación sentía que no podría decir ninguna palabra. Al pensar así el corazón se le apretó con fuerza.

"Por lo de Baum a ti también se te debió haber revuelto mucho la parte de adentro."

"Papá. ¿Tiene que decirle sí o sí esa historia a Eun-won? Ni que Eun-won hubiera hecho algo malo."

"Quédate quieto. Antes de que te corra."

Cha Tae-jun, que chasqueó la lengua mirando a Cha Se-jin como si de verdad le diera hastío y sacudió la cabeza, volvió a mirar a Eun-won.

"Pensando si por si acaso tú estabas teniendo preocupaciones en vano por ese asunto, te llamé porque me pareció que teníamos que decirte de forma debida una vez que no había necesidad de eso."

"⋯¿Ah?"

"Con Baum ya no se puede dar marcha atrás. Tampoco tengo la intención de hacerle ningún favor por el hecho de ser familia por matrimonio. Como ya salieron hasta las noticias tú también sabrás bien la situación."

"⋯Sí⋯."

"Por lo que tú también debiste tener muchas preocupaciones. Porque cuando una relación de negocios se derrumba hay bastantes casos en que hasta el matrimonio que empezó por ese asunto se tambalea."

Si dijera que no tuvo ese tipo de pensamientos sería una mentira. Aunque no fue una preocupación que se prolongó mucho gracias a Cha Se-jin, Eun-won también llegó a estar ansioso sobre si este matrimonio podía continuar regresando al punto de inicio de este matrimonio arreglado.

"Ese muchacho de Se-jin ya te lo debió haber dicho bien, pero aun así me pareció que te tranquilizarías más el corazón si lo escuchabas directamente de nuestra boca."

Cha Tae-jun detuvo las palabras un momento y agregó con una voz firme.

"No tienes por qué tener ese tipo de preocupaciones."

"⋯⋯."

"Que la relación con Baum se haya acabado no significa que vaya a cambiar nuestro corazón con el que te vemos a ti. Tampoco tenemos en lo más mínimo la intención de deshacer este matrimonio como si no hubiera pasado nada."

Cha Tae-jun, que vio a Eun-won con las pupilas temblorosas como si fuera a llorar de un momento a otro, sonrió levemente.

"Para empezar de nuestro lado difícilmente se le podía llamar arreglado. Porque empezó por el hecho de que ese idiota de Se-jin vino tras verte a ti y armó un escándalo diciendo que se casaría."

Cha Tae-jun, que miró de reojo a Cha Se-jin con la mirada con la que se ve a un hijo inmaduro, volvió a girar la mirada. Dijera su papá o no, Cha Se-jin estaba sentado pegado al lado de Eun-won que tenía las pestañas empapadas de humedad y le sobaba la espalda.

"Así es, Eun-won."

Min Seo-young llamó a Eun-won con una voz tibia.

"La relación de negocios se acabó, pero no va a pasar que por ese tipo de asunto tú dejes de ser nuestra familia. Si tú ya eres nuestro menor que no puede faltarnos."

Eun-won, aguantando a penas las lágrimas que parecian ir a derramarse, se encontró con la mirada llena de calidez.

"Desde el principio tú eras nuestra familia. ¿Lo sabes, verdad?"

"⋯Sí⋯."

"Y esto es algo que digo por si acaso, no es por Cremita. Antes de que se diera el bebé tú eras nuestra familia, ahora también es así, y en el futuro por toda la vida va a ser así."

Min Seo-young sonrió con ternura mirando los ojos mojados de Eun-won.

"Tal como hacemos con Se-gyu, Se-jin y Se-na, contigo Eun-won nosotros vamos a hacer todo exactamente igual. Por supuesto que Se-jin te protegerá bien, pero como nosotros también estaremos siempre atrás tú no te preocupes por nada."

"⋯Muchas gracias⋯."

En el instante en que a penas respondió, las lágrimas que intentó aguantar al final cayeron a gotas por la mejilla. Eun-won desconcertado intentó limpiarse rápido las lágrimas, pero mientras más lo hacía más lágrimas fluían hacia abajo.

"⋯Perdón⋯."

Min Seo-young sonrió con suavidad, sacó un pañuelo desechable de la mesa y se lo tendió. Cha Se-jin, que lo recibió en su lugar, le limpió despacio el área de los ojos y las mejillas a Eun-won.

Tengo que no llorar, ahora tengo que parar.

Lo pensaba continuamente, pero las lágrimas no se detenían.

Le daba gusto que este tipo de personas tan buenas fueran su familia, le abrumaba el corazón que este tipo de papás también le hubieran surgido a él. Le salían lágrimas a cada rato de alegría por poder permanecer juntos él también dentro de esa barda firme y tibia.

"Ah, y una cosa más. Sobre el asunto de Baum tampoco tienes por qué sentir responsabilidad ni culparte a ti mismo ni nada."

Ante las palabras que continuaban Eun-won parpadeó los ojos despejando la vista borrosa y miró a Cha Tae-jun.

"Eso es algo que cometieron ellos, y es algo de lo que debe responsabilizarse la persona que lo cometió. No era algo que tú pudieras detener, ni tampoco algo que tú tuvieras que resolver. Por lo que aunque fuera por si acaso no tienes por qué culparte a ti mismo ni sentir pena con nosotros pensando que tenías que hacer algo."

La voz firme se le asentó despacio en lo profundo del corazón. Eun-won, tras rumiar varias veces la voz que echó raíces dentro de su corazón, respondió.

"Sí."

"¿Verdad que no estás respondiendo solo así por responder? ¿Respondes sabiendo que de verdad no tienes por qué estar así?"

"⋯Sí. Al principio me surgió el pensamiento de que tal vez yo también tenía responsabilidad⋯ pero ahora sé que no es así. Porque no es un asunto en el que yo haya hecho algo malo."

"Así es. Con eso basta."

Cha Tae-jun asintió la cabeza como reconociéndolo y tomó un sorbo de té.

Min Seo-young, que tenía los ojos enrojecidos junta viendo a Eun-won llorar, tras limpiarse el área de los ojos con un pañuelo desechable se levantó del lugar. Y luego se acercó al lado de Eun-won y lo abrazó en su pecho con calidez.

Eun-won también abrazó esa calidez de lleno con ambos brazos.

A su familia que permanecía a su lado sin que tuviera que hacer nada, que se convertía en una barda por la sola razón de ser él sin tener que demostrar ni explicar algo.

A pesar de haber salido del estudio tras recibir consuelo durante un buen rato las lágrimas no se detenían fácil. Pensando que ya debía parar de llorar se limpió el área de los ojos varias veces, pero por sentirse tan feliz y tener el corazón tan tibio a cada rato fluían nuevas lágrimas.

"Cariño. No se puede."

Cha Se-jin, que estuvo viendo a su lado a Eun-won llorar a moco tendido, detuvo el paso. Y tras mirar en silencio a Eun-won que lo miraba hacia arriba con las lágrimas colgadas, de repente agachó el cuerpo y cargo a Eun-won levantándolo de un brinco.

"¡Di, director ejecutivo⋯!"

En un instante el cuerpo flotó. Como ya era un asunto acostumbrado no había nada de qué sorprenderse en grande ni sentirse incómodo, pero este lugar no era el anexo que era un espacio solo para los dos sino la casa principal por donde transitaba mucha gente. Podían salir los papás del estudio, o podía aparecer de repente Cha Se-na.

"Como te ves demasiado lindo llorando no se puede. Te voy a llevar rápido a esconder para verte solo yo."

"Director ejecutiiivo⋯. Si mientras tanto alguien nos ve⋯."

En ese momento sus ojos se cruzaron con los del mayordomo Yoon que bajaba las escaleras. Eun-won, que vio al mayordomo Yoon sorprendido subir a toda prisa de nuevo hacia arriba de las escaleras, con las orejas y el rostro rojos le abrazó el cuello a Cha Se-jin y enterró el rostro sobre su hombro.

"⋯Qué hacemos⋯. El mayordomo Yoon nos vio⋯."

"Qué importa. Estoy llevando abrazada a mi esposo, quién me va a decir algo."

Cha Se-jin, teniendo a Eun-won abrazado de forma más firme en su pecho, movió los pasos como si nada. Eun-won, que tenía el rostro enterrado en su hombro, levantó levemente la cabeza y observó los alrededores. Le entró a la vista la figura de algunas servidoras que intentaban salir a la sala, descubriéndolos a los dos y replegándose rápidamente hacia adentro.

Qué hago, de verdad⋯⋯.

Junto con el pensamiento de que de ninguna manera podría venir a la casa principal por lo pronto, Eun-won volvió a enterrar el rostro profundamente sobre el hombro firme. Por supuesto que no es que por hacer esto las demás personas no pudieran ver esta figura, pero aun así como al menos él no podía ver la situación le parecía que sería mejor estar así hasta llegar al anexo.

"Uh, cariño ya no lloras."

"⋯Ah⋯."

En un abrir y cerrar de ojos las lágrimas se le habían quitado por completo. Le gustaba el toque de la mano que le daba palmaditas en la espalda como aliviado de que el llanto se le detuviera por lo que le salía la risa a cada rato. Estando junto con Cha Se-jin aunque hubiera asuntos por los que llorar siempre terminaba riéndose así al final.

"Hoy no está tan frío."

Sobre el camino que conectaba la casa principal y el anexo las sombras de las hojas de los árboles se mecían menudamente. Cada vez que Cha Se-jin movía los pasos la luz tibia del invierno rozaba despacio sobre los párpados cerrados y las mejillas mojadas de Eun-won, y sobre los hombros superpuestos de los dos.

Eun-won, que salió de la casa principal, ahora ya no escondía el rostro. Recargado en el hombro de Cha Se-jin se enfrentaba al viento que pasaba, y sentía los latidos del corazón de la persona amada que se sentían en alguna parte del cuerpo puesto en contacto.

La sensación de que el cuerpo se meciera levemente según los pasos, la firmeza del brazo que lo sostenía para que no le diera miedo en lo más mínimo a pesar de tener los dos pies despegados del suelo, el calor corporal familiar que se le filtraba despacio por la mejilla recargada en el hombro.

Cosas que en un abrir y cerrar de ojos se volvieron familiares, cosas que llegó a amar demasiado. Eun-won inhaló despacio el aire frío impregnado de luz tibia.

"Qué hacemos al ir a la casa. Opción 1, ver la serie que acaba de salir comiendo helado. Opción 2, ver el show de supervivencia que salió ayer comiendo helado. Opción 3, por lo pronto pensar mientras nos besamos."

Al levantar el rostro que tenía recargado en el hombro, Cha Se-jin que se encontró con sus ojos le habló mezclando tono juguetón y sonrió de forma abierta. Hacia esa sonrisa se derramó la luz en su corazón.

"Mmm⋯⋯."

"Uh, no debes dudar."

Tan solo hace unos meses había un tiempo en que no podía saber a dónde debía ir. Eun-won todavía recordaba ese entonces en que tras terminar el día entraba al cuarto donde quedaban los rastros de su mamá, pasando el día en silencio teniendo abrazada simplemente la añoranza. Incluso las emociones que sentía cada día dentro de esa quietud, que consideraba que se le hicieron familiares pero que de hecho no se le hicieron familiares.

Sin embargo ahora ya no era así.

Dondequiera que estuviera había un lugar al que quería regresar, y había una persona que lo recibía con gusto al regresar. El lugar donde veían juntos lo que le gustaba, comían juntos lo que querían comer, intercambiaban historias hasta tarde en la noche, y tras dormirse en la misma cama se dirigían el saludo de la mañana encontrándose primero con los rostros del uno al otro.

Ese tipo de casa también la tenía él.

"¿Todavía no escoges? Hasta antes de que escojas no voy a entrar a la casa."

"Ya escogí."

Eun-won, que puso los labios en la oreja de Cha Se-jin a quien siempre quería transmitirle que lo amaba, musitó para que solo él pudiera escuchar.

"La opción 3. De hecho no dudé ni un poco."

Cha Se-jin, soltando un sonido de queja como si estuviera a punto de morirse de lo encantador del susurro de Eun-won, cruzó el umbral del anexo teniendo abrazado a Eun-won.

La luz del sol que en un abrir y cerrar de ojos iba hacia el atardecer se metió a lo largo adentro de la casa siguiendo a los dos.

Iluminando todos los días que los dos compartirían en adelante, de forma cálida durante mucho tiempo.

〈 Matrimonio por Azar 〉 Fin.