2. Cámara (1)
2. Cámara (1)
“Es guapo. Tendré que conocerlo para saber si
tiene talento”.
Murmuró el representante Kang Yu-han mientras
revisaba el perfil de Song Woo-hyun. Su tono era ligero, pero su mirada era
seria al leer el breve portafolio. Kang era uno de los pocos conocidos de
Ju-han en el mundo del espectáculo y el representante de Yuhan Entertainment,
una de las agencias consideradas grandes en la industria.
Kang, que originalmente estudió administración
para heredar el negocio familiar, conocía a Ju-han desde la infancia. Siendo el
hijo del amigo de su padre, quería a Ju-han y a Seo-hyun que nacieron mucho
después, más que el propio presidente Gong. Ju-han se sintió decepcionado
cuando Kang decidió no heredar el negocio familiar para fundar una agencia,
pero afortunadamente, en este mundo donde el dinero lo es todo, Kang era un ‘unicornio’
que cuidaba de sus artistas, ofrecía contratos justos y, sobre todo, no escatimaba
en apoyo para la salud mental de sus representados.
Esa era la razón por la que Ju-han mantenía su
amistad con él en una industria tan turbia.
Aunque su padre actuaba como si fuera fiel a
Park Ji-ho, a menudo salía con celebridades jóvenes. La mayoría eran encuentros
pasajeros, y con algunos llegaba a acostarse. Ju-han recordaba sin excepción a
cada celebridad y agencia vinculada a su padre. Aunque algunos recibían
patrocinios en secreto, en la mayoría de los casos las empresas lo sabían y
fingían no enterarse. Incluso hubo representantes que intentaron usar a Ju-han
para llegar a su padre.
Asquerosos.
Ju-han frunció el ceño al sentir náuseas por
esos pensamientos. Kang Yu-han lo observó fijamente antes de hablar.
“Pero, ¿por qué este actor de repente? Tú no
eres de los que impulsan a alguien solo porque te gusta”.
“Hyung”.
Ju-han se puso serio a pesar de saber que era
una broma.
Relaja esa cara, hombre, es broma, lo calmó
Kang con una sonrisa traviesa.
“Entonces, ¿qué pasa? ¿Es por Seo-hyun?”.
“Sí. Es una larga historia, pero cometí un
error por un malentendido. Me dijeron que perdió una audición importante por mi
culpa”.
Kang no hizo más preguntas, como si ya
entendiera la situación. Cuando Ju-han se involucraba en asuntos del
espectáculo, nueve de cada diez veces la causa era Gong Seo-hyun.
¿Cuál es el problema? No te costaría nada
meterlo en alguna producción en la que invierta Sejeong Entertainment.
“¿Es una broma?”.
“... ¿Tan mala idea es?”.
Ju-han guardó silencio mientras se frotaba el
tabique nasal. No era exagerado decir que Sejeong Entertainment era un negocio
que el presidente Gong mantenía por su amante y actor, Park Ji-ho. Dentro del
grupo se consideraba el ‘pasatiempo’ del presidente, así que si metía a Song
Woo-hyun en un proyecto invertido por ellos, llegaría inevitablemente a oídos
de su padre. Además, los directores con los que solían trabajar cobraban caro
su cercanía con el presidente y solían estar rodeados de escándalos sucios con
muchos actores.
Ju-han suspiró. Eran el tipo de personas con
las que no quería mezclarse bajo ninguna circunstancia.
“No quiero meter a la fuerza a un actor
desconocido en un proyecto de gran escala que genere habladurías. Yo no soy
como mi padre. Tampoco le haría ningún favor al actor”.
Kang Yu-han guardó un silencio incómodo al no
poder secundar los insultos hacia el padre de Ju-han, pero a este no le
importó. Pensar en su padre hizo que la conversación actual le resultara
irritante.
“No pienso meterlo directamente. Solo quiero
que tenga la oportunidad de hacer la audición”.
“O sea, que no quieres usar tu poder al cien
por cien. Quieres que el actor demuestre lo que vale. Entendido”.
Kang Yu-han miró el verdor a través del
ventanal mientras pensaba en alternativas. Sabía que no sería fácil desde que
Ju-han, que nunca pedía ayuda, lo contactó para pedirle consejo, pero el
problema era más complejo de lo esperado. Como decía Ju-han, si intentaban
meter a un desconocido en una gran producción, el rumor se extendería por toda
la industria en menos de un día.
“¿Quieres que busque alguna audición? Un papel
secundario con pocas líneas en una obra modesta no levantaría muchas sospechas”.
“Si tiene talento, ¿podría aspirar a un papel
decente? Es que ahora no tiene agencia”.
“Podría ser, pero siendo realistas, solo con
talento es difícil. La mayoría de las agencias de los protagonistas meten a sus
propios novatos en los papeles secundarios. Si no es eso, hace falta tener
otros contactos, como ser cercano al director o al equipo”.
“¿Y si no tiene absolutamente nada?”.
“Entonces es difícil esperar mucho... Pero
solo se trata de darle la oportunidad, ¿no?”.
NO
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Ju-han chasqueó la lengua y se llevó la mano a
la sien. Como en cualquier industria, en el espectáculo los contactos son
vitales, y Song Woo-hyun no tenía a nadie ni para que lo visitara en el
hospital.
“Si fuera un actor de tu agencia, ¿qué harías?”.
“Si fuera mío, quizá le sugeriría probar con
un drama BL. Hoy en día es la puerta de entrada para los actores novatos. Y él,
siendo un desconocido, es prácticamente un novato”.
“¿Qué es eso?”.
“Boys' Love. Es un romance entre hombres. Las
producciones son pequeñas, pero son ideales para crear una base de fans, por
eso muchos novatos lo hacen. Incluso siendo nuevos pueden conseguir papeles
protagonistas”.
“.......”.
Al ver la expresión de total desconcierto de
Ju-han, Kang Yu-han soltó una carcajada. Ju-han no pudo controlar su gesto ante
una respuesta tan inesperada y carraspeó con incomodidad. Si hacía una obra
queer, ¿no quedaría demasiado encasillado en ese género? Le resultaba extraño
que fuera una ‘puerta de entrada’ si eso podía dificultar futuras
contrataciones en otros géneros.
“¿No es difícil que te contraten para otros
géneros después de eso?”.
“Para nada. Al ser producciones pequeñas,
tienen pocos episodios y el nivel de intensidad no es alto, así que no hay
mucha presión. En mi empresa solemos buscar ese camino para los idols que ya
tienen años de carrera y quieren empezar a actuar”.
Kang se encogió de hombros restándole
importancia.
“Jung-hyuk, de mi agencia, también hizo un BL
cuando era novato. ¿Conoces a Jung-hyuk? Aún no se ha estrenado, pero esta vez
consiguió el papel principal en una película de comedia romántica. Le ha ido
muy bien”.
“¿Ah, sí? No lo sabía”.
“Al principio tampoco quería hacerlo y tuvo
sus roces con el equipo. Pero ahora que ha tenido éxito, hasta sube fotos con
el otro actor y se dejan comentarios en redes sociales, se portan como si
fueran uña y carne”.
Jung-hyuk era alguien que trabajó mucho tiempo
como idol en Yuhan Entertainment antes de consolidarse como actor. Ju-han lo
conoció primero como actor y solo después supo de su pasado como idol. Si ese
era el camino que había recorrido un actor con éxito, quizá también ayudaría a
Song Woo-hyun.
De hecho, como le gustan los hombres, ¿tal vez
actúe mejor?
Ju-han sopesó la situación en silencio
mientras recordaba cómo Song Woo-hyun lo miraba con ojos llenos de afecto.
Visto lo visto, había más caminos de los que pensaba, y parecía ventajoso
buscarle una agencia antes de que hiciera la audición. Si entraba en una buena
empresa, ellos se encargarían de buscarle trabajos para promocionarlo, ya fuera
un BL o metiéndolo en paquetes de actores.
Ju-han tamborileó el borde de la taza de té
con el índice, dudando un momento, y luego miró a Kang con una sonrisa
sugerente.
“¿Cuándo tienen audiciones en tu agencia?
¿Quieres conocerlo?”.
“¿A quién? ¿A Song Woo-hyun?”.
“Dijiste que era guapo. En persona se aprecia
mucho más que en las fotos”.
Su tono era de lo más neutro, pero sus
intenciones eran claras. Kang sabía que Ju-han podía ser astuto, pero era raro
verlo actuar de forma tan directa. Solo por ese hecho, Kang Yu-han sintió
curiosidad por ese actor desconocido llamado Song Woo-hyun.
“¿Quieres que lo contrate?”.
“No. Si no te gusta, olvídalo. Solo digo que
lo veas y juzgues por ti mismo”.
Ju-han se encogió de hombros dando por
terminada la frase. Quería decir que, por mucho que quisiera ayudarlo, se
negaba a imponer a alguien que no tuviera talento. Esa contradicción de querer
ayudar sin cruzar la línea le resultó compleja a Kang, quien sonrió con
amargura. Aunque se conocían desde niños, el interior de Gong Ju-han seguía
siendo un misterio.
“Después de que lo dijiste así, me han entrado
ganas de conocerlo”.
“Ya te he dicho que solo es para compensar mi
error”.
“Está bien. Pásame su número y lo contactaré.
Pero no te hagas muchas ilusiones, soy muy exigente”.
Tras una pequeña risa, Ju-han siguió la mirada
de Kang hacia el cielo despejado. Kang se recostó relajadamente en su silla
disfrutando del momento.
“Parece que me ha pegado la brisa primaveral,
hace un día tan bueno que hasta a mi edad me emociono. ¿Tú no tienes nada
divertido últimamente?”.
Algo divertido.
Nada más recibir la pregunta, para su propia
sorpresa, pensó en Song Woo-hyun.
Aquel momento en que despertó y se preguntó si
era una pesadilla. O cuando se desmayó de sueño tras refunfuñar por haber
enviado los 4,070 wones. O cuando le dio el juk de abulón y el chico caminó
abrazando la bolsa contra su pecho en lugar de usar las asas. Al principio se
fijó en él por lástima, pero viéndolo bien, aquellas situaciones le provocaban
una risa que, al fin y al cabo, era una forma de diversión.
“Bueno, no sé qué decirte”.
Tal vez fue por eso que me sentí un poco más
generoso de lo habitual.
Ju-han respondió brevemente y se lamió los
labios. De repente, tuvo ganas de fumar.
***
“Pruebe esta crema de manos antes de irse.
Tiene un aroma delicioso”.
En cuanto Woo-hyun habló con una sonrisa, un
grupo de mujeres que pasaba por allí se detuvo al unísono y extendió las manos.
Él fue depositando una pequeña cantidad de crema en el dorso de sus manos, una
por una, mientras les dedicaba una sonrisa radiante. ‘Estamos de promoción.
Pase a echar un vistazo’. A pesar de ser la típica frase de vendedor, la mitad
de las personas que probaron la crema terminaron entrando al estand. Tenía un
promedio de éxito envidiable.
Hoy tocaba trabajar de 11:00 a 19:00 como
promotor para una marca de cosméticos en una feria de decoración y hogar. Había
dejado de lado los trabajos físicamente agotadores y se centraba en empleos
temporales y relativamente cómodos donde pudiera aprovechar su apariencia
pulcra. Todo mientras se mantenía listo para salir corriendo en cuanto
recibiera una llamada para una audición.
“Parece que todo el mundo se va hacia tu lado”.
“¿Ah, sí? Quizás es porque estoy más cerca de
la entrada”.
Woo-hyun le sonrió con amabilidad a su
compañero de promoción. Dado que el requisito de contratación era ‘medir más de
1.80 m y tener apariencia agradable’, todos eran atractivos, pero el rostro de
Woo-hyun brillaba de forma especial en el sector de servicios. Su expresión era
suave y sus párpados dobles eran finos, lo que hacía que la gente se acercara a
él con más confianza.
“Ve a almorzar”.
Como había tanta gente, estaba trabajando el
doble y empezaba a sentirse exhausto cuando un empleado de la oficina central
lo llamó. Los turnos para almorzar eran rotativos y finalmente llegó su turno
pasadas las 15:00. Solo tenía 30 minutos. Woo-hyun caminó a paso rápido hacia
una tienda de conveniencia que ya había localizado. Últimamente, los platos
preparados y los kimbap de esas tiendas eran bastante buenos.
Mientras caminaba revisando noticias del
espectáculo en su teléfono, Woo-hyun se detuvo en seco al ver un título
familiar: la lista de reparto de ‘Sobrevivir destacando’.
Era la noticia sobre los actores principales,
pero al final del artículo se añadía una línea sobre el papel de Ji Young-hyun.
‘Para el papel de Ji Young-hyun, quien mostrará todo su encanto de chico malo,
ha sido seleccionado el muy querido actor Kang Ha-jin..."’
Los protagonistas eran, por supuesto, actores famosos,
y Kang Ha-jin, el elegido para Ji Young-hyun, era un actor en ascenso muy
popular. Al ver las fotos de los actores publicadas una al lado de la otra, le
costó creer que él mismo hubiera ido a audicionar para ese proyecto. Los tres
encajaban tan bien que parecía que los papeles hubieran sido escritos para
ellos desde el principio. Los comentarios eran unánimes en elogios.
‘Dijeron que no querían usar a un chico que
hacía transmisiones por internet. Esa imagen barata no se quita así como así’.
Mientras miraba la foto del actor Ha-jin, que
encajaba perfectamente con la imagen que él mismo había imaginado para
Young-hyun, una frase grabada en su memoria volvió a resonar en sus oídos.
Recordar aquella mirada de desprecio le produjo un escalofrío en el pecho.
Intentó decirse a sí mismo que no lo habían elegido por la cicatriz en su
rostro, pero sabía mejor que nadie que esa no era la verdadera razón.
Woo-hyun guardó el teléfono en el bolsillo y
entró en la tienda. Iba con la idea de comprar un plato preparado, pero al
mirar los estantes, vio un panecillo de cangrejo y salmón ahumado. Intentó
ignorarlo, pero terminó tomándolo. Dudó un largo rato comparando el suculento
plato preparado que quería con el panecillo.
Gracias a que Gong Ju-han le había dado bolsas
llenas de panecillos y papilla, había comido hasta saciarse durante dos días.
Gracias a eso, se había recuperado rápido y su apetito había vuelto.
Normalmente no comía panecillos tan seguido ni
le gustaban tanto, pero tenía ganas de volver a probarlos. Aquel día Gong
Ju-han se portó como un imbécil, pero... quizás porque es raro que alguien haga
algo por él, disfrutó mucho la comida que Ju-han le preparó para llevar. No se
cansó de comerla dos días seguidos.
Aun así, es un imbécil.
Woo-hyun soltó una risita burlona y se dirigió
a la caja con el panecillo en la mano. Mientras esperaba en la fila, sintió una
vibración en el bolsillo. En cuanto se dio cuenta, se puso tenso. Era una llamada.
“¿Diga?”.
—Hola. Llamamos de Yuhan Entertainment. ¿Hablo
con el actor Song Woo-hyun?
La mano que sujetaba el teléfono empezó a
temblar por la emoción contenida. ‘Actor Song Woo-hyun’. Esas palabras hicieron
que su corazón latiera como si fuera a estallar.
***
Después de terminar su jornada y practicar
varias veces la escena emocional que preparó para la audición, ya era casi
medianoche. Woo-hyun dio vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño.
Quizás por todo lo que había pasado últimamente, sus pensamientos se
encadenaban uno tras otro.
Bueno, nunca había sido del tipo de persona
que cae dormida en cuanto toca la almohada.
Cuando huyó de casa para independizarse, sus
padres o las personas a las que ellos debían dinero solían aparecer a
medianoche y golpear su puerta; por eso, cualquier sonido de pasos lo ponía
alerta y le impedía descansar. Tras la muerte de sus padres, lo atormentó la
malicia que ellos mantuvieron hasta el último momento. Al preguntarse por qué
demonios habían arrastrado al profesor Jang Myung-jun, solía escuchar voces que
le lanzaban reproches.
Ellos le dejaron deudas y un testamento. Como
no tenía el valor de abrir aquel testamento que venía en un sobre blanco ni
siquiera sellado, Woo-hyun lo guardó en lo más profundo de un armario de la
cocina. Seguro que solo contenía maldiciones. A veces pensaba en quemarlo, pero
sentía que se quedaría como un rencor sin resolver de por vida, así que no se
atrevía. Esperaba que algún día, en un futuro lejano, pudiera leerlo con calma
y quemarlo sin que le afectara.
Estar solo en la oscuridad solía hundirlo en
esos pensamientos. Pero últimamente... por suerte o por desgracia, había
demasiadas distracciones para quedarse estancado en una sola idea. Por ejemplo,
el traje de marca increíblemente caro que colgaba del perchero ahora mismo.
“Está loco”.
Woo-hyun murmuró con fastidio mientras
parpadeaba. El impecable traje colgado en el rincón de la habitación reclamaba
su presencia incluso en la oscuridad. Mientras practicaba su actuación después
de cenar, el traje llegó de forma inesperada. El repartidor, que traía con
cuidado la prenda de lujo, se marchó tras dejar el nombre de Gong Ju-han.
Cuando llamó indignado, el secretario simplemente le dijo: ‘No manche la
reputación del director y haga bien la audición’.
Se había burlado solo en casa decenas de veces
pensando en lo entrometido e insoportable que era Ju-han por enviarle hasta la
ropa para la audición.
Gong Ju-han. El rostro apuesto del hombre se
dibujó sobre la pared que Woo-hyun miraba fijamente.
Con lo bien que se ve, parece que tiene una
obsesión con el control.
El hecho de que lo buscara pensando que
Seo-hyun salía con un estafador, y el rumor de que Ju Jae-hyung terminó en la
cárcel, parecía tener algo que ver con Ju-han. Parecía que no se quedaba
tranquilo si no intervenía en todo lo que tuviera que ver con él, aunque fuera
mínimamente.
Qué vida tan cansada lleva. No va a llegar a
viejo.
Woo-hyun volvió a burlarse y se dio la vuelta
dándole la espalda al traje.
Cerró los ojos con fuerza, pero el sueño no
llegaba. Se acurrucó de lado y se subió la manta hasta la barbilla. Contó
ovejas, miró el reloj, intentó respirar con calma y volvió a abrir los ojos una
y otra vez. Tras casi una hora de vueltas, Woo-hyun finalmente metió la mano
dentro de su pantalón.
Normalmente, masturbarse le ayudaba a dormir.
Al tocarse entre las piernas, sintió ganas de terminar pronto, así que apartó
la manta y sacó un lubricante del cajón. Se sentó apoyado contra la pared y abrió
las rodillas para no manchar la ropa de cama. Al verter una generosa cantidad
de gel, vio sus palmas brillar incluso en la penumbra. Movió su mano
mecánicamente hasta que los pensamientos complicados se desvanecieron.
“Ah...”.
Se subió la camiseta y sujetó su miembro con
la mano resbaladiza. El estímulo inmediato hizo que sus labios se
entreabrieran. Woo-hyun gimió bajo mientras recorría lentamente toda la
longitud. Un tacto húmedo y tibio, un placer electrizante y el sonido húmedo
rompiendo el silencio del cuarto. A medida que el calor subía, empezó a
sentirse bien.
“Ah, mmm”.
Cuanto más rápido se movía, más entrecortada
era su respiración. Frotó con el pulgar el glande humedecido por el líquido
preseminal y luego apretó con fuerza para seguir masturbándose. Cuando el
clímax empezó a acechar, encogió los dedos de los pies, arañando el suelo.
“Ah... mmm... ah...”.
Involuntariamente, arqueó la espalda. Sintió
cómo sus caderas se elevaban antes de caer de nuevo al suelo al tiempo que el
semen brotaba caliente. Un poco más. Jadeando levemente, Woo-hyun buscó otro
punto de estimulación y se tocó el pecho. Tiró suavemente de sus pezones
mientras seguía con la otra mano y, cuando se acostumbró a la sensación, empezó
a retorcerlos despacio.
Se lamió los labios humedecidos por su aliento
caliente. Le gustaba que lo tocaran y lo masajearan, pero prefería que lo
besaran y lo lamieran. Prefería el sexo cálido, húmedo y tierno antes que algo
doloroso. Un encuentro en la oscuridad total, mirándose solo a los ojos.
En el coche, bajo las sombras, Gong Ju-han lo
miraba con la cabeza inclinada. En el momento en que volvió a encontrarse con
esos ojos que parecían a la vez tiernos e indiferentes, alcanzó un clímax
deslumbrante.
“... Ah. Ah... mmm”.
Woo-hyun dejó escapar los últimos gemidos con
la boca abierta. Mientras miraba aturdido su miembro perdiendo fuerza tras la
eyaculación, se sintió desconcertado.
¿Por qué de repente al final...?
Su rostro se encendió como si se hubiera
quemado. Woo-hyun se levantó de un salto, tomó papel y se limpió rápidamente.
De camino al baño para lavarse bien, miró de reojo el traje colgado. Parecía
que tener eso ahí delante le había hecho pensar en él en el momento menos
oportuno. Era un hombre insoportable, pero era innegablemente guapo.
Solo lo usó como estímulo visual. No,
técnicamente ni siquiera fue eso.
“Maldita sea”.
Tras echarse agua fría en la cara y terminar
dándose una ducha completa, Woo-hyun volvió a la cama. En lugar de estar
somnoliento, estaba más despierto que antes de masturbarse.
NO
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Aunque intentaba actuar como si no fuera nada,
parecía que estaba nervioso por la audición de mañana. Intentaba
autoconvencerse de que solo tenía que hacerlo como siempre, pero no era fácil
calmarse. Yuhan Entertainment era una de las mejores empresas de la industria,
con una reputación impecable. Era un lugar en el que nunca se había atrevido a
soñar con entrar.
“¡Ah! Deja de pensar y duérmete. Tengo que
dormir”.
Si no dormía bien, su piel se vería cansada,
así que se obligó a cerrar los ojos bajo la manta.
Esa noche, en sus sueños, no aparecieron sus
padres con las muñecas destrozadas, sino un hombre misterioso con el rostro
cubierto de tinta negra.
***
¿Nieve en marzo? Qué locura. El secretario Kim
hizo un gesto de disgusto mientras vigilaba el humor de su jefe. Pensaba que
por fin llegaba la primavera, pero el cambio climático era un problema real.
Gong Ju-han, que siempre estaba de mal humor los días de nieve, hoy no era la
excepción. Estaba sentado como una estatua, se había saltado el almuerzo y no
abría la boca si no era estrictamente necesario.
Aunque estuviera de mal humor, solía ser del
tipo que sonríe con los ojos, así que en días como hoy, cuando estaba
terriblemente inexpresivo, lo mejor era no llamar su atención. Incluso
Seo-hyun, a quien él adora, se mantenía al margen los días de nieve. Kim
pensaba pedir vacaciones por culpa de su hijo que le daba problemas desde el
inicio del semestre, pero decidió que sería mejor dejarlo para otro momento.
“¡Qué susto!”.
Como estaba tan tenso, dio un brinco al sentir
la vibración de su teléfono.
Song Woo-hyun (Talking Bar de la señorita
Seo-hyun). Tras confirmar el remitente, el secretario Kim se quitó las gafas y
se frotó los ojos.
Song Woo-hyun (Talking Bar de la señorita
Seo-hyun)
Estoy en la primera planta. Baje a recoger el
traje.
17:42
Justo hoy, Song Woo-hyun había aparecido de la
nada.
Estaba nevando tanto que el mundo entero
parecía teñirse de blanco. Ju-han no había podido concentrarse en todo el día
desde que llegó a la oficina temprano. De pie, mirando por la ventana, se
sentía hundido en una profunda melancolía. Sentía sus sentidos entumecidos. No
escuchaba el ruido exterior, su visión era borrosa y sentía la cabeza pesada.
Hacía tiempo que no pensaba en el alcohol. No
le gustaba mucho, pero había días raros en los que quería emborracharse. No
quería beber solo para no recordar a su madre, que bebía a solas cada noche
para poder dormir, pero hoy podría ser la excepción. Ju-han apartó la vista de
la ventana y se sentó en su escritorio. Justo en ese momento recibió una
llamada del representante Kang.
“Dime, hyung”.
—Ha salido un aviso por fuertes nevadas. Te
llamaba porque me preocupaba.
“Hoy era la audición, ¿verdad?”.
Ju-han fue directo al grano y Kang soltó una
risita baja.
—Tal como dijiste, se ve mucho mejor en
persona que en fotos. Tiene la cara pequeña y es muy alto, parece un modelo. Me
preguntaba cómo es que alguien con ese físico no ha triunfado todavía, llegué a
pensar que quizás era un pésimo actor.
“¿Y qué tal fue?”.
Kang Yu-han fingía ignorar el pasado de Song
Woo-hyun en redes sociales y transmisiones por internet. Había muchas razones
por las que no había triunfado, pero enviarlo con un traje de la marca favorita
de Kang seguramente ayudó a dar una buena primera impresión. Ante la pregunta
calmada de Ju-han, Kang alargó la respuesta como si estuviera reflexionando.
—Tiene ese estilo que les gusta a las chicas
jóvenes de hoy en día. Es guapo y tiene personalidad, pero su rostro puede
encajar en muchos papeles. No es fácil encontrar esa versatilidad. Si fuera un
año mayor me lo habría pensado, pero con veinticinco años no está mal.
“¿Me estás diciendo que no vas a contratarlo?”.
—Jajaja, perdón. ¿Me he alargado mucho con la
introducción? Estoy pensando en contratarlo.
“¿Con lo exigente que eres, solo dices que ‘no
está mal’?”.
—Yo me fijo en el potencial más que en lo que
tienen ahora. Por muy guapo o guapa que sea alguien en una foto, debe tener
atractivo cuando lo tienes delante, vivo y moviéndose. Debe darte ganas de
conocerlo más. Y la verdad, tras conocer a Song Woo-hyun, me pareció bastante
interesante.
Interesante, seguro.
Después de todo, fue el tipo que hizo que
Seo-hyun gastara 30 millones de wones solo para verle la cara una vez. Incluso
aquel regalo de flores prensadas fue tan peculiar que se le quedó grabado.
Ju-han curvó las comisuras de los labios en silencio.
“¿Ah, sí?”.
—Para empezar, tiene una buena inteligencia
social. Sabe distinguir qué decir y qué no, y tiene sentido del humor. Eso
demuestra que tiene chispa, y yo, por muy exitosos que sean, no contrato a
chicos maleducados o tontos. Los que son listos suelen entender mejor los
guiones.
Dado que trabajó en un talking bar, su oficio
consistía en decir exactamente lo que la otra persona quería oír. Para
complacer a los demás, debía ser rápido y perspicaz. Ju-han se preguntó qué
faceta habría mostrado en la audición para recibir tales elogios. Mientras
Ju-han escuchaba en silencio sin responder, el representante Kang añadió algo
más.
—Incluso a nuestro director de casting le
gustó, así que no te preocupes.
“¿Por qué habría de preocuparme? A partir de
ahora es cosa suya. Me lo tomaré como que lo ha hecho bien”.
—¿Quieres verlo?
“¿El qué?”.
—El video de la audición. Lo tengo, ¿te lo mando?
Si ya habían decidido contratarlo, el asunto
estaba cerrado. Ju-han pensó que no era necesario comprobar el video, pero la
negativa no salió de su boca de inmediato. Mientras dudaba sin decir palabra,
el representante Kang respondió por él.
—El archivo es un poco pesado, así que te lo
enviaré por correo.
“... Envíalo a mi correo personal. Solo tengo
curiosidad por saber si mi influencia fue nula”.
—Vaya, hijo... está bien.
“Cenemos pronto otra vez”.
Como lo habían contratado porque les gustó, no
dio las gracias. Tras despedirse con un saludo teñido de una leve sonrisa y
colgar el teléfono, Ju-han se sentó frente al monitor y abrió su bandeja de
entrada. Poco después, llegó un video titulado con la fecha y el nombre de Song
Woo-hyun.
En cuanto reprodujo el video, Ju-han arqueó
las cejas. Ignorando el traje que le había enviado, Song Woo-hyun aparecía
sentado con las manos modestamente entrelazadas, vistiendo un cuello de tortuga
negro y una gabardina color beige. Le resultó absurdo que se empeñara en no
ponérselo, pero como la ropa de calle le sentaba bastante bien, no tuvo nada
que objetar.
‘¿Tiene algún estilo de actuación al que
aspire?’.
‘Puedo hacerlo todo bien. Sinceramente, ahora
mismo estoy muy desesperado... pero he preparado la interpretación de un
personaje que nunca ha conocido la desesperación’.
En el video, Song Woo-hyun no se veía
intimidado en absoluto. Había preparado la escena del protagonista masculino de
‘Métodos de comunicación erróneos’, la misma obra donde él había interpretado a
Song Dae-shik. Con el pecho erguido y los ojos rebosantes de una emoción
contenida.
En la obra original, Song Dae-shik, el
estafado que hacía sufrir a la protagonista, era un personaje extremadamente
tímido. Vestía de forma andrajosa, siempre caminaba encorvado y divagaba al
hablar. El hecho de que Song Woo-hyun, habiendo interpretado a ese personaje,
preparara ahora el papel del protagonista frío y hasta cortante de la misma
obra, revelaba su ambición y la confianza en su capacidad para interpretar
diversos papeles.
Sin rastro de aquellos ojos enrojecidos o
labios temblorosos, Song Woo-hyun se convirtió en otra persona en un abrir y
cerrar de ojos. Tal como Ju-han había presenciado antes, su inmersión fue
instantánea. Incluso realizó una improvisación que el director de casting le
pidió entregándole un guion corto, sin mostrar señales de desconcierto. Era una
escena en la que debía estallar de indignación, con las venas del cuello
marcadas y una mirada asesina, no trabó ni una sola palabra.
Se veía así cuando lo agarré por las solapas.
Ju-han, que observaba con la barbilla apoyada
en la mano, soltó una risita. En cuanto terminó la actuación, Song Woo-hyun
recuperó su habitual rostro dócil.
‘¿Qué le motivó a querer ser actor?’.
Siguieron las preguntas básicas. La mayoría de
los actores responden mencionando una película o drama que los conmovió, o
describen un momento específico de sus vidas.
‘Porque quería escapar’.
Sin embargo, Song Woo-hyun dio una respuesta
que nadie esperaba.
‘Porque quería escapar’.
Como si necesitara fuerza física para
pronunciar esas palabras, mantenía los puños cerrados sobre sus rodillas.
‘Pasé por tantas cosas difíciles que
simplemente quería vivir como otra persona. No me importaba el papel, mientras
no fuera Song Woo-hyun’.
Tras una breve pausa en la que tragó saliva
repetidamente, aunque bajó la mirada por un instante, terminó levantando la
cabeza para mirar al frente.
‘Me gustaba cualquier papel, por pequeño que
fuera. Hay obras comerciales, pero también hay otras con mensajes cálidos; me
hacía feliz aparecer incluso como extra en esas obras. Sentía que ese mundo era
el mío. Así fue como me empezó a gustar actuar... a veces lo siento más real
que mi propia vida diaria’.
‘Así que así nació tu amor por la actuación.
¿Y ahora? ¿Todavía quieres escapar?’.
Era la voz del representante Kang. Ju-han
observó intensamente a Song Woo-hyun en la pantalla.
‘Sí’.
Su voz tembló ligeramente al final, pero sonó
firme por ser sumamente honesta. Ahora entendía por qué el representante Kang
lo encontraba interesante. Contrario a su suposición de que sería alguien
predecible, ni su actuación, ni sus respuestas, ni nada en él era ordinario.
Song Woo-hyun tomó aire profundamente y continuó.
‘Pero como realmente amo este trabajo, creo
que llegará el día en que podré enfrentarme con orgullo al 'actor Song
Woo-hyun'. Por eso no uso nombre artístico. Song Woo-hyun es mi nombre real’.
Tras decir eso, Song Woo-hyun sonrió. Con un
rostro complejo donde se mezclaban el miedo y la esperanza.
Toc, toc. Ju-han, que se había quedado mirando
la pantalla incluso después de que el video terminara, levantó la cabeza al oír
llamar a la puerta. El secretario Kim entró con cautela, como si no quisiera ni
que se oyeran sus pasos.
“Song Woo-hyun ha venido a devolver el traje
que le envió el otro día. Iba a ir yo a recogerlo, ¿le parece bien? Al ser una
prenda tan cara, parece que se sentía abrumado”.
Cuando Ju-han se levantó de un salto, el
secretario Kim, que elegía cada palabra con cuidado, se sobresaltó. Ju-han se
acercó con paso firme, mirando a su alrededor con indiferencia como si buscara
un insecto, y le dio un par de palmaditas suaves en el hombro al secretario.
“Váyase a casa. Yo mismo lo recibiré”.
<Fin del volumen 1. Continúa en el
siguiente volumen>
