Hidden track

 


Hidden track

Kwon Kang-hee, aunque no era algo que saliera a relucir fácilmente y por ello pocos lo sabían, era en realidad un hombre extremadamente estrecho de mente en ciertos aspectos.

Tenía fama de ser una persona íntegra.

Sin embargo, decir solo eso resultaría algo engañoso.

Era un hombre con buena reputación ‘entre quienes lo rodeaban’.

Su trabajo era turbio, su impresión y su físico no eran precisamente delicados, y era un hombre de pocas palabras. Por eso, casi todos los que lo veían por primera vez o no lo conocían bien se sentían intimidados por él. Sin embargo, no había nadie que hablara mal de él entre aquellos que lo conocían de hace tiempo y habían entablado una amistad.

Como amigo, era un hombre excelente. No se entrometía más de la cuenta en los asuntos ajenos, pero si un amigo caía en desgracia, dejaba todo de lado para ayudarlo de todo corazón. Además, era de espíritu generoso, poseía un cariño silencioso y era flexible.

Sumado a que era inteligente y tenía una gran habilidad para manejar los negocios, no tenía tacha alguna tanto en lo público como en lo privado. Si hubiera que buscarle un defecto a la fuerza, sería quizás que su profesión no era algo de lo que pudiera jactarse demasiado.

No obstante, la mayoría de los que llegaban a ser sus amigos ya sabían a qué se dedicaba, por lo que su profesión no suponía un problema.

Gozaba de la reputación de ser alguien sumamente confiable y admirable entre sus amigos y colegas, y de hecho, así era.

Sin embargo, a pesar de todo esto, y aunque en realidad no muchos lo supieran, era extremadamente estrecho de mente en un sentido particular.

Nunca intentó ocultar esa faceta suya. Al contrario, en las situaciones donde debía mostrarla, lo hacía sin reparos.

Aun así, eran muy pocos los que sabían que tenía ese lado tan cerrado, y eso se debía a que dicho aspecto estaba muy limitado.

Únicamente en los asuntos en los que Yoon Jun-young estaba involucrado, él se volvía sumamente estrecho de mente.

No se sabe por qué razones terminó siendo así, pero desde que la boda se canceló aquel mismo día y Yoon Jun-young se quedó al lado de Kwon Kang-hee, esa faceta se hizo aún más evidente. Antes de eso, incluso si alguien dirigía palabras rebeldes hacia Yoon Jun-young o lo trataba con brusquedad, él no intervenía a menos que pasara de cierto límite. Simplemente se limitaba a enviar miradas de desagrado desde atrás, en silencio.

Pero una vez que Yoon Jun-young se quedó a vivir con él, pareció que ya no tenía nada que lo detuviera y mostró su faceta estrecha de mente sin reservas.

Para su fortuna, si es que podía llamarse así, aunque no intentaba ocultar esa actitud que ejercía sobre Yoon Jun-young, no resultaba llamativa a simple vista.

Quienes no lo conocían bien no dirigían su mirada hacia Yoon Jun-young, y quienes lo conocían bien ni siquiera se atrevían a tocarlo de entrada. Así que no había necesidad de que él mostrara a propósito su estrechez de mente respecto a Yoon Jun-young.

Pero llegó el día en que Kwon Kang-hee sacó a relucir esa mentalidad cerrada.

El oponente fue Jang Ui-geon, un hombre que, junto a Yoon Jun-young, figuraba como uno de los amigos más cercanos de Kwon Kang-hee.

Kwon Kang-hee era un hombre que amaba a sus amigos y, por lo tanto, evitaba en lo posible crear motivos de disputa con Jang Ui-geon. Incluso si surgía algo, por lo general no peleaba.

Es más, sentía un cierto grado de arrepentimiento hacia Jang Ui-geon.

Kwon Kang-hee no ignoraba qué sentimientos albergaba Jang Ui-geon hacia Yoon Jun-young. Además, en medio de toda esa situación, quien se podría decir que ayudó a que Yoon Jun-young y Kwon Kang-hee estuvieran juntos no fue otro que Jang Ui-geon.

Por eso, aunque sería mentira decir que no guardaba cierta cautela hacia Jang Ui-geon en un rincón de su estrecha mente, Kwon Kang-hee siempre tenía grabado en su corazón el no generar peleas con él.

Además, pensaba que no habría motivos para pelear. A menos que fuera una disputa por Yoon Jun-young, no pelearían; y hasta donde Kwon Kang-hee sabía, su amigo Jang Ui-geon, a quien conocía desde hacía veinte años, no era el tipo de hombre que intentaría tenderle la mano a Yoon Jun-young a estas alturas de forma extemporánea.

Por lo tanto, no tenía la menor duda de que no habría motivos para pelear con Jang Ui-geon.

Eso, si Yoon Jun-young no hubiera recibido una paliza de parte de Jang Ui-geon.

En realidad, al principio no podía creerlo.

Incluso cuando Jang Ui-geon irrumpió de la nada en la oficina de Kwon Kang-hee a mitad de la noche, mencionando el nombre de aquel joven radiante y lanzando golpes contra él, aunque fue absurdo y no entendía el motivo, todavía no era una situación increíble.

No sabía por qué, pero Jang Ui-geon estaba fuera de sus cabales de una forma poco común, y aunque Kwon Kang-hee nunca se había acobardado ni encogido ante nadie, sabía que lo más sensato para ambos era no pelear con Jang Ui-geon en ese estado. Sabía, por los veinte años que lo conocía, que este amigo que siempre reía alegremente y se llevaba bien con todos, en las rarísimas ocasiones en que perdía los papeles, se volvía alguien muy difícil de manejar. (En realidad, en todos esos largos años, solo había presenciado cómo se le soltaba la cadena un par de veces).

Además, fuera lo que fuera, si se trataba de Jang Ui-geon, Kwon Kang-hee podía aguantarle un par de golpes sin motivo.

Por eso, incluso cuando Jang Ui-geon soltó palabras que Kwon Kang-hee no lograba comprender del todo ‘algo sobre ese joven radiante que últimamente merodeaba cerca de Yoon Jun-young usando el gopchang como cebo, o al menos así se veía ante los ojos de Kwon Kang-hee’ y se marchó tras lanzarle unos golpes, Kwon Kang-hee no se enojó especialmente. Simplemente le pareció un poco absurdo e incomprensible.

Pero el problema fue que Jang Ui-geon, al salir de allí, le propinó una paliza a Yoon Jun-young.

Al principio no podía creerlo. No podía ni imaginar que Jang Ui-geon, de entre todas las personas, hubiera golpeado a Yoon Jun-young. Él era el hombre que lo había conocido durante más tiempo que Kwon Kang-hee y que lo había guardado en su corazón.

Sin embargo, en la realidad, el rostro de Yoon Jun-young estaba hinchado y lleno de moretones, y los testimonios de los hombres que montaban guardia frente al edificio y habían presenciado toda la situación coincidían en que Jang Ui-geon había golpeado a Yoon Jun-young. Aun así, le resultaba tan increíble que solo después de preguntarle directamente a Yoon Jun-young si realmente había sido Jang Ui-geon ‘y de ver su actitud de no responder, como diciendo que no importaba’ Kwon Kang-hee no tuvo más remedio que aceptar el hecho de que Jang Ui-geon había golpeado a Yoon Jun-young.

Fue algo muy problemático.

Estaba furioso hasta la coronilla y si hubiera tenido a Jang Ui-geon frente a él habría querido agarrarlo de las solapas de inmediato, pero al enfriar la cabeza y pensarlo bien, aunque seguía enojado, Jang Ui-geon seguía siendo su amigo y no quería pelear. Además, Yoon Jun-young seguramente no vería con buenos ojos que Kwon Kang-hee discutiera con Jang Ui-geon por ese motivo. ……En realidad, eso era lo que más le pesaba.

Por eso, Kwon Kang-hee decidió no pedirle explicaciones detalladas a Jang Ui-geon y dejar pasar ese asunto por el momento. Marcándolo con un asterisco en su estrecha mente.

Sin embargo, aunque podía pasar por alto una vez, no podía hacerlo dos veces.

Incluso la segunda vez ocurrió frente a los ojos de Kwon Kang-hee, aunque no hubo intercambio de golpes. Además, no habían pasado ni siquiera dos días completos desde que Yoon Jun-young había recibido aquella paliza.

Ese día, ambos estaban disfrutando de una mañana tranquila después de mucho tiempo. A diferencia de Kwon Kang-hee, quien originalmente hacía ejercicio por la mañana y leía el periódico o algún libro relajadamente en casa antes de salir cerca del mediodía, Yoon Jun-young solía salir casi todos los días inmediatamente después de terminar el desayuno. Kwon Kang-hee se había enterado a través de Yoon Jun-young de que ser instructor universitario era un trabajo inesperadamente ajetreado y con mucho que preparar.

Por eso, no era muy común que ambos tuvieran una mañana relajada a menos que fuera un día festivo, pero aquel día fue inusualmente tranquilo. Yoon Jun-young dijo que no tenía clases por el festival de la universidad y que podía salir por la tarde, así que ambos estaban sentados en la sala tomando café y conversando.

Kwon Kang-hee se sentía muy bien. El tiempo pasado así con Yoon Jun-young no se daba a menudo, y más aún porque últimamente ambos habían estado especialmente ocupados y hacía mucho que no compartían un momento de ocio, por lo que se sentía mejor.

Así que, al dejar la taza de café, Kwon Kang-hee besó a Yoon Jun-young, y Yoon Jun-young, quien en otras ocasiones solo le habría dado un beso corto para luego decir que estaba ocupado o que no tenía tiempo, ese día también se mostró receptivo y relajado, mostrando una respuesta activa.

Era el momento en que se sentía el preludio de un tiempo denso y ardiente después de mucho tiempo.

En ese tiempo tan valioso, Jang Ui-geon irrumpió sin previo aviso.

No sabía qué clase de vida estaba llevando últimamente, pero Jang Ui-geon seguía pareciendo fuera de sus cabales. Aunque a primera vista parecía sumamente calmado y normal, su mirada estaba un poco perdida.

Jang Ui-geon, quien irrumpió de repente en la casa de Kwon Kang-hee con un rostro demacrado hasta más no poder en apenas uno o dos días, entró con los zapatos puestos y, en cuanto se plantó frente a Yoon Jun-young, abrió la boca con frialdad.

‘Chi-young naena.’

Y ante esas palabras, tanto Kwon Kang-hee, a quien le acababan de arruinar un momento que no se daba con frecuencia, como Yoon Jun-young, el destinatario de tal frase, miraron a Jang Ui-geon con una expresión de no entender nada antes de fruncir el ceño.

‘¿Por qué buscas a Chi-young aquí?’

‘No está en casa. Tampoco abrió la tienda. No está por más que lo busco en todos lados. Y su cuerpo debe de estar incómodo. ……No se me ocurre otro lugar más que este. Naena.’

‘……¿Acaso no te enojarás si realmente Chi-young sale de aquí después de lo que dijiste?’

Cuando Yoon Jun-young habló entrecerrando los ojos, las cejas de Jang Ui-geon parecieron crispase por un momento.

‘¿Así que después de todo estaba aquí?’

Pisik, su risa, que soltó como un suspiro, tenía el aire de que atraparía a quien fuera en cuanto encontrara a la persona que buscaba.

Jang Ui-geon, tras preguntar dónde estaba y echar un vistazo alrededor, abrió de par en par la puerta más cercana. Era la del estudio. Por supuesto, Seo Chi-young, quien ni siquiera había visitado la casa de Kwon Kang-hee en primer lugar, no podía estar allí, y Jang Ui-geon se dirigió hacia la puerta del dormitorio principal.

Fue entonces cuando Kwon Kang-hee, que había estado observando la situación, finalmente frunció el ceño y se levantó de su asiento diciendo ‘Jang Ui-geon. ¿Qué demonios crees que estás haciendo aquí.’ mientras entre ellos Yoon Jun-young habló con serenidad.

‘Chi-young no está aquí. Ahora mismo ni siquiera está en Seúl. Regresará recién hoy por la noche.’

En ese instante, Jang Ui-geon se detuvo en seco. La mirada con la que se volvió lentamente hacia Yoon Jun-young era tan feroz que resultaba espeluznante.

‘¿Qué?’

‘Hoy es el sexagésimo cumpleaños de su madre, así que fue al campo. Por eso dijo que la tienda también estaría cerrada. ……Aunque de todos modos seguirá cerrada de ahora en adelante. Pero dijo que volvería a subir hoy por la noche. No sé a qué hora exactamente.’

Ante las palabras de Yoon Jun-young, Jang Ui-geon, que lo fulminó con la misma mirada feroz por un momento, murmuró con amargura y en un tono de profundo desagrado: ‘Tú sí que sabes bien esas cosas.’ Como si le revolviera el estómago que él supiera algo que él mismo ignoraba.

NO HACER PDF

Sin embargo, sea como fuera, Jang Ui-geon, tras enterarse del paradero de la persona que buscaba, aplacó apenas un poco el ímpetu sombrío con el que había irrumpido en la casa y se dio la vuelta como si ya no tuviera nada más que hacer allí.

‘Pero, ¿para qué buscas a Chi-young?’

‘……. No es asunto tuyo. ……Y de ahora en adelante, no te metas con Chi-young.’

Cuando Yoon Jun-young le preguntó a sus espaldas, Jang Ui-geon se detuvo y, con una voz que parecía provenir del mismísimo infierno, dejó una advertencia gélida antes de marcharse. Y, tal como entró, se fue de forma repentina.

Por un momento, el silencio reinó en el lugar.

‘¿Por qué ese idiota está así de loco desde anteayer por la noche?’

‘Parece que va a matar a alguien. ……Me pregunto si Chi-young estará bien.’

Mientras compartían esa charla, Kwon Kang-hee sintió un sabor amargo en la boca, como si hubiera masticado hiel. Mirando de reojo a Yoon Jun-young, intentó estirar la mano sigilosamente de nuevo, pero el ambiente ya se había roto por completo. Yoon Jun-young, que estaba sentado con el ceño fruncido, rechazó el contacto sutil de Kwon Kang-hee y se levantó diciendo que debía intentar llamar a Seo Chi-young; decenas de segundos después, frunció aún más el gesto al ver que no podía comunicarse con él.

En esa situación, era imposible que resurgiera aquel ambiente denso y tranquilo de justo antes de que Jang Ui-geon irrumpiera.

Dadas las circunstancias, era inevitable que Kwon Kang-hee estuviera de mal humor.

Para Kwon Kang-hee, quien ya de por sí era extremadamente estrecho de mente en lo que respecta a Yoon Jun-young, Jang Ui-geon, que le había pegado a Yoon Jun-young la noche de anteayer, había regresado un día y medio después para asestarle un golpe decisivo más antes de desaparecer.

Por eso, Kwon Kang-hee, que no era para nada alguien de mente amplia, terminó con el ánimo retorcido contra Jang Ui-geon.

Unos días después, llegó una disculpa de parte de Jang Ui-geon. Jang Ui-geon, que después de mucho tiempo había perdido los papeles y flaqueado hasta un punto que rozaba lo peligroso, para cuando se encontraron cerca de la semana siguiente, aunque estaba algo demacrado, había vuelto a ser el de siempre, y se disculpó profundamente con Kwon Kang-hee y Yoon Jun-young diciendo: ‘Siento mucho lo de aquel entonces.’

Aunque se decía que la mente de Kwon Kang-hee era muy estrecha en un aspecto particular, en todos los demás ámbitos tenía fama de ser una persona sumamente generosa y de gran corazón. No había forma de no aceptar la disculpa de un amigo. Además, ¿acaso el otro no era Jang Ui-geon, a quien Kwon Kang-hee consideraba un compañero de vida?

Kwon Kang-hee guardó silencio un momento, pero asintió con generosidad y aceptó las disculpas de Jang Ui-geon. Lo mismo hizo Yoon Jun-young, quien por naturaleza no era nada estrecho de mente ni del tipo que guarda rencores.

Así, parecía que el asunto se había zanjado y que su amistad se mantendría intacta como antes.

Es más, desde cierto punto de vista, el resultado terminó siendo incluso mejor para Kwon Kang-hee. Todo el afecto ——que no era amistad—— de Jang Ui-geon se había trasladado a ese joven radiante llamado Seo Chi-young, por lo que ya no tenía que sentirse incómodo o ansioso en lo que respecta a Yoon Jun-young.

Sin embargo, a pesar de todo.

Independientemente de haber aceptado la disculpa de Jang Ui-geon y de mantener la amistad como siempre.

Kwon Kang-hee había marcado un asterisco por el hecho de que golpeó a Yoon Jun-young, y dos asteriscos por haber interrumpido el buen momento que por fin iba a pasar con él; así de estrecho de mente era al grabar aquel resentimiento contra Jang Ui-geon en su corazón.

No obstante, Kwon Kang-hee, que coincidía con Yoon Jun-young en el punto de que no le gustaba acumular rencores por mucho tiempo, se quedó pensando en cuál sería la forma más efectiva de saldar esa deuda.

* * *

Esa noche, Jang Ui-geon no estaba de buen humor.

No podía decir exactamente qué era, pero tenía un mal presentimiento.

Aquel día, Yoon Jun-young había ido a visitar la tienda de Seo Chi-young a altas horas de la noche. Dijo con alegría que por fin su tesis había sido aprobada y que ahora estaría más libre; y con mayor alegría aún, añadió que por eso de ahora en adelante podría venir a comer gopchang con frecuencia.

Seo Chi-young también se alegró por la buena noticia de Yoon Jun-young, así que, aunque ya había pasado la hora de cerrar y los clientes se habían marchado, mantenía la tienda abierta para él mientras salteaba el gopchang.

Kwon Kang-hee, quien siempre solía acompañarlo a donde fuera que Yoon Jun-young fuera a menos que surgiera algo especial, también estaba allí sentado. Como sea, la noticia de que Yoon Jun-young estaría más libre era una excelente noticia también para Kwon Kang-hee, por lo que él también bebía con buen ánimo.

Y en medio de todo eso, Jang Ui-geon.

Jang Ui-geon, quien al principio comía y bebía alegremente junto a sus amigos.

Por alguna razón, empezó a sentirse cada vez más incómodo y sus palabras fueron disminuyendo.

En contraste, Kwon Kang-hee hablaba sutilmente más de lo habitual. Él, que siempre es taciturno incluso cuando está borracho, hoy parecía estar de muy buen humor o quizás tenía algo en mente, pues hablaba un 20 o 30 por ciento más ——aunque tampoco fuera una diferencia abismal—— que de costumbre. Era por culpa del alcohol. Al mismo tiempo, su mirada se posaba durante mucho tiempo en Seo Chi-young, y eso era lo que a Jang Ui-geon le molestaba.

¿Por qué Kwon Kang-hee miraba a Seo Chi-young tan fijamente? Con más frecuencia de lo habitual, de forma penetrante.

A Jang Ui-geon no le gustaba aquello.

Por supuesto, nunca pensó que Kwon Kang-hee fuera a intentar seducir a Seo Chi-young dejando de lado a Yoon Jun-young. Pero aparte de eso, a veces el Kwon Kang-hee ebrio podía ser peligroso. Especialmente cuando tenía algo guardado en su interior.

Jang Ui-geon sabía que él era estrecho de mente en ciertos aspectos muy limitados. Y sabía que él mismo, hace poco, había tocado de lleno ese aspecto limitado.

Por eso, independientemente de que hubiera aceptado sus disculpas y se llevaran bien como siempre, se sentía preocupado pensando: ‘Este tipo debe tener el ánimo retorcido, ¿qué voy a hacer?’. Sin embargo, esa preocupación se iba disipando a medida que pasaba el tiempo y los recuerdos se borraban.

Pero justo ahora.

Cuando su ánimo retorcido aún no se había enderezado, tenía una buena cantidad de alcohol encima. Esto no era una buena señal.

En medio de eso, de pronto Kwon Kang-hee, mientras miraba a Seo Chi-young ——quien principalmente se limitaba a escuchar sus historias intercambiando solo un par de palabras de vez en cuando——, soltó una risa baja. Jang Ui-geon, que lo observaba con ojos inquietos desde hacía rato, le preguntó bruscamente: ‘¿De qué te ríes?’

‘No, es solo que creo saber por qué te gusta Chi-young.’

Ante esa voz que hablaba con una risa casual, Jang Ui-geon frunció aún más el ceño. Es una mala señal, una mala señal. Kwon Kang-hee no era de los que cometían errores solo por haber bebido. Al contrario, era capaz de usar eso como excusa para hacer algo siniestro.

‘¿Qué es lo que le gusta de Ui-geon?’

Cuando Kwon Kang-hee le preguntó eso a Seo Chi-young con una sonrisa, el mal presentimiento de Jang Ui-geon se hizo más intenso. Sin embargo, no detuvo a Kwon Kang-hee porque su pregunta penetró de forma muy dulce en sus oídos. Él también quería escuchar una respuesta así.

Seo Chi-young pareció desconcertado cuando la pregunta de Kwon Kang-hee voló hacia él de repente. Miraba a Kwon Kang-hee, luego a Jang Ui-geon, y también a Yoon Jun-young mientras se ponía nervioso; pero Seo Chi-young, el sincero Seo Chi-young que siempre se esfuerza por responder con todo su corazón cuando alguien le pregunta algo, dijo tartamudeando:

‘Es……, simplemente todo……. ……Es mi, mi primer amor.’

Al ver a Seo Chi-young, cuyo rostro se calentaba apenas terminaba de hablar, el corazón de Jang Ui-geon se estremeció por un instante. Quería lanzarse ahora mismo a darle un montón de besos en esa cara roja. Justo cuando Jang Ui-geon pensaba para sus adentros que, como las señales eran malas, debía despachar pronto a estos tipos para tener un tiempo cómodo y agradable a solas con Chi-young.

‘El primer amor……. No es fácil que las cosas salgan bien con el primer amor, qué suerte. ……Entonces, Chi-young, no debe de haber dormido mucho con otras personas.’

Ante lo que dijo Kwon Kang-hee con una risa lenta, Jang Ui-geon se quedó helado por un momento. Seo Chi-young también se quedó helado. Yoon Jun-young miró a Kwon Kang-hee con cara de ‘¿se le subió el alcohol?, ¿por qué pregunta algo tan disparatado?’.

‘……¿Perdón? ……Ah……, sí, bueno, casi, ……no, no lo he hecho.’

A Seo Chi-young le debió de parecer muy extraño que Kwon Kang-hee, quien normalmente es de pocas palabras, preguntara algo así, pues parpadeó desconcertado pero respondió con fidelidad.

Y en ese preciso momento.

¡Clac!, el mal presentimiento lo invadió todo a la vez y, un paso antes que Jang Ui-geon, que estaba a punto de gritar ‘Espera……’, Kwon Kang-hee abrió la boca diciendo: ‘¿Ah, sí?’

‘Qué lástima……. Ui-geon es realmente malo en eso.’

‘¿Eh?’

‘Este tipo es muy torpe con sus técnicas nocturnas. No he visto a nadie que haya quedado realmente satisfecho después de hacerlo con él……, ah, pero en cierto modo es una suerte. Si Chi-young no lo ha hecho mucho con otros, no tendrá un estándar para comparar. Puede seguir viviendo pensando que, bueno, más o menos así está bien.’

‘Espero que sigan viviendo felices por mucho, mucho tiempo’, dijo Kwon Kang-hee con una sonrisa amable, mientras Jang Ui-geon lo miraba con los ojos desorbitados, como si le hubiera caído un rayo encima. Por un momento, se quedó congelado como una estatua de piedra, sin poder articular palabra.

Seo Chi-young, que parpadeaba un poco confundido, no sentía lástima por sí mismo, sino que miró de reojo a Jang Ui-geon con aire preocupado, y solo al recibir esa mirada Jang Ui-geon recobró el sentido.

‘¡Oye, Kwon Kang-hee! ¡Maldito seas!, ¡¿por qué calumnias a la gente así?! ¡No es cierto, Chi-young, yo soy bueno! ¡No ha habido nadie que se haya acostado conmigo y no se haya quedado pegado pidiéndome hacerlo una vez más, de verdad, ¡no hubo ni uno solo!’

‘……Ah……, sí……, yo, yo estoy bien……. A mí no me importa.’

Al encontrarse con la mirada de Seo Chi-young, quien le respondía tartamudeando y lo miraba con ojos de lástima, Jang Ui-geon pensó que este era el sentimiento de volverse loco de remate.

‘¡Digo que de verdad soy bueno! Incluso si traes a miles, a decenas de miles de otros tipos para compararme, yo…… ¡no, eso no!, ¡eso nunca! ……¡No, la razón por la que digo que no me compares no es para nada porque sea torpe o malo, en ese sentido tengo confianza comparado con quien sea, pero aun así, ¡ni se le ocurra pensar en compararme con otro tipo! ……—¡¡Oye, Kwon Kang-hee, tú!!’

Jang Ui-geon nunca había pensado ni por asomo que su virilidad fuera inferior a la de otros y desbordaba confianza en ese aspecto, pero no tenía forma de demostrarlo. ‘Ah, ya veo, esta persona era de las que lo hacían bien’, jamás podría darle a Seo Chi-young una oportunidad con otra persona solo para que llegara a esa conclusión.

Al lado de un Jang Ui-geon que se retorcía de dolor agarrándose la cabeza por no tener cómo demostrarlo, Kwon Kang-hee, que vació de un trago el licor que quedaba en su vaso, le dio una palmadita en el hombro a Yoon Jun-young indicándole que ya era tarde y que debían irse.

Yoon Jun-young, que había estado observando la situación de brazos cruzados, murmuró con ojos entrecerrados y un poco de lástima: ‘Pobre Chi-young, solo él va a sufrir esta noche, ¿por qué hiciste eso?’, pero aun así se levantó siguiendo dócilmente a Kwon Kang-hee. En realidad, Yoon Jun-young también guardaba una pizca de resentimiento hacia Jang Ui-geon por haber golpeado a Kwon Kang-hee, así que decidió que con esto saldaría ese rencor de forma refrescante.

‘Es cierto, creo que le he fallado a Chi-young’, respondió Kwon Kang-hee, aunque en realidad no se sentía muy arrepentido. El estrecho de mente Kwon Kang-hee también guardaba un sutil rencor hacia Seo Chi-young por haber llamado a Jang Ui-geon cada vez que Yoon Jun-young venía a esta tienda, con la excusa de ponerse de su lado. Además, no había forma de que Seo Chi-young, quien acaparaba el amor de Yoon Jun-young solo por saltear bien el gopchang, le cayera del todo bien.

Ah, hoy ha sido un día muy provechoso.

Kwon Kang-hee sonrió ampliamente mientras abandonaba el lugar junto a Yoon Jun-young.

Con esto, había lavado un poco su rencor hacia Jang Ui-geon y pensó que era un trato perfecto para Seo Chi-young a modo de advertencia.

‘Volveremos a contactarlos luego, como es tarde y parece que el alcohol se me está subiendo, mejor nos vamos primero’, dijo Kwon Kang-hee dejando unas palabras adecuadas antes de levantarse; él y Yoon Jun-young emprendieron el camino de regreso con pasos ligeros.

Y los que quedaron atrás, Seo Chi-young y Jang Ui-geon.

Seo Chi-young, que con rostro apurado decía una y otra vez ‘Verá, yo estoy bien. De verdad no me importa’, y Jang Ui-geon, que se agarraba la cabeza sintiendo que cuanto más hablaba, menos credibilidad tenía al decir ‘De verdad estoy en el top 1%. Jamás debe intentar compararme con otro tipo, pero lo que digo es totalmente cierto’.

Seo Chi-young, que no estaba libre de culpa pero que, si había que decirlo, se sentía un poco injustamente tratado; y Jang Ui-geon, que como tenía culpas cometidas no podía decir que fuera injusto, pero que sentía cómo su interior se carbonizaba por la herida punzante en su orgullo imposible de demostrar.

Con la sensación de que les había caído un rayo en medio de la noche, se hundieron en el sufrimiento y la agonía de esa profunda madrugada.

FIN.