1. Sugar (1)
1. Sugar (1)
Hoy
al mediodía, mientras andaba de aquí para allá por las Cinco Estrellas con el
General, vi un libro sobre el ‘diario de gratitud’ en una librería.
Decía
que debía hacerme el hábito de anotar cada día las cosas felices y los motivos
para estar agradecido, aunque fueran cosas muy insignificantes.
Al
General le disgustan tanto este tipo de libros (¿autoayuda?) que no me atreví a
demostrar que me interesaba delante de él (dijo que eran libros escritos por
tipos que solo saben hablar bonito para engatusar a la gente desesperada...),
pero a mí ese libro me conmovió bastante.
Así
que, a partir de hoy, he decidido escribir un diario de gratitud.
Hay
dos razones para esto.
1. Quiero ser un papá del que Hae-rim no tenga
que avergonzarse. Para eso, tengo que estudiar mucho de todo desde ahora. Como
no fui a la escuela, de por sí no sé muchas cosas, y por supuesto, tampoco sé
bien la ortografía ortografía... Pronto Hae-rim aprenderá a escribir y si yo,
que soy su papá, sé menos que el bebé, me daría mucha vergüenza frente a él...
Y Hae-rim también podría avergonzarse de mí... Pensar en eso me duele mucho el
corazón.... Si escribo en un diario, leo muchos libros y busco la
hortografíaortografía que no sé, ¿no iré aprendiendo solo? Y si escribo lo que
siento durante el día, creo que podré descubrir de forma natural cómo expresar
mis sentimientos al General y a Hae-rim. Tengo muchísimos pensamientos, pero
como siempre solo sé decir que algo es ‘bueno’... Quiero poder contarles mis
emociones a las personas que quiero con claridad, usando palabras más variadas,
ricas y bonitas, como hace el General.
2. Creo que si recuerdo constantemente las cosas
buenas, mi corazón se volverá más sano y fuerte. Es un secreto para el General,
pero no sé si será porque estuve muy enfermo. A veces olvido cosas que ya
sabía. Por supuesto, hay veces en las que no recuerdo ni las letras. Me sentía
triste pensando que me había vuelto tonto, pero el General, como si supiera lo
que siento, me dijo que es imposible estar perfectamente bien como si nada
hubiera pasado... Pero que si sigo pintando encima con recuerdos felices y
cosas buenas, llegará un día en que me dolerá menos que ahora... Y que él se encargará
de que sea así.... Yo también estoy de acuerdo. El General no lo sabe, pero soy
una persona muy ambiciosa. Por eso pude llegar a ser un atleta bastante famoso
y, a pesar de haber nacido en el Distrito 2 y llevar el apellido Lee, me atreví
a soñar con ser un residente de dentro del castillo... ¡Como soy un ambicioso,
quiero ser mucho, mucho más! ¡Mucho más feliz! ¡Me convertiré en una persona
fuerte y genial, tanto que el General no tenga que preocuparse más al verme y
para que, aunque me pregunto si llegará ese día, él pueda apoyarse en mí sin
preocupaciones cuando esté pasando un momento difícil!
Antes,
cuando tenía que escribir algo importante buscaba en el celular... y además,
cuando mando mensajes, el celular me muestra las palabras correctas, así que no
suelo equivocarme tanto, pero intentar escribir solo, sin ninguna ayuda y
además a mano, es muy difícil...
Mañana,
sin que el General se entere, tendré que comprar libros sobre escritura y
gramática.
Si
le digo que estudio para escribir un diario, de seguro intentará leerlo a
escondidas... No le oculto nada al General, pero aun así... yo también necesito
privacidad.
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: Mientras Hae-rim comía su merienda
favorita, de repente nos la ofreció al General y a mí para que la probáramos.
La
galleta estaba llena de baba, pero tanto el General como yo nos la comimos sin
quejarnos.
Hae-rim
estaba tan lindo sonriendo de oreja a oreja con la boca llena de baba, feliz de
haber compartido su galleta favorita con su papá.
Hae-rim
todavía es muy bebé, ¿cómo se le habrá ocurrido esa idea tan noble de compartir
algo rico?
¿Cómo
pudo llegar a mí un bebé tan bueno?
¡Es
algo por lo que estar muy agradecido...!
Yo
también quiero ser un papá mejor y más genial para Hae-rim.
Tengo
que estudiar mucho.
♥
Cosas felices de hoy: Después de cenar con el General, nos sentamos un rato en
la terraza a platicar de esto y aquello, y hoy el cielo estaba muy, muy
hermoso.
Normalmente,
cuando se pone el sol, las nubes se tiñen de naranja como si les hubieran
salpicado pintura, pero hoy era una mezcla de rosa y lila, ¡fue muy asombroso!
Así
que me quedé mirando embobado cómo las nubes flotaban lentamente, cuando de
repente el General frotó su mejilla contra la mía.
Y
luego me dio muchísimos besos en la nariz, en los ojos... bueno, por todas
partes.
No,
¿se le puede llamar a eso besos?
Casi
parecía que me iba a comer, mordisqueando y succionando toda mi cara, así que
me sentí un poco desconcertado...
Yo
solo estaba mirando el paisaje de afuera, pero como él no paraba de decirme
'eres lindo, eres lindo', me dio un poco de vergüenza.
Pero
pensé que era un poco feliz... no, en realidad fui muy feliz...
Tengo
que ser un papá genial, pero cuando estoy con el General siento que me vuelvo
un niño, es un problema.
Hace
unas semanas compré libros de escritura y de ortografía.
Los
libros para adultos eran demasiado difíciles así que compré para niños, pero
creo que incluso este nivel es difícil para mí...
¡Ah,
cierto! Vi en el libro que cuando escribes y quieres dejar un sentimiento
persistente en una oración, no se debe usar ... sino ….
No
sé la razón, pero decía que esa era la regla.
Es
muy difícil….
Andando
por ahí, cuando uno habla y cuando uno escribe, ¿por qué la forma de las letras
no es la misma?
Hay
muchas palabras que no se escriben como se pronuncian, así que cuanto más
estudio, más me confundo.
Ni
siquiera puedo memorizar todas las reglas de los espaciadosespaciados….
Cuando
estaba seguro de que había escrito algo bien y ni siquiera lo busqué, pero
luego me entero de que toda la ortografía estaba mal... y cuando me doy cuenta
de que es muy tarde para corregirlo todo... qué triste me puse….
Quería
romper todos los diarios que escribí antes, pero como también son recuerdos y
creo que en el futuro podré comprobar cuánto he progresado, decidí dejarlos.
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: Poder estudiar cómodamente en una casa
cálida y bonita.
También
poder comprar todos los libros que necesite….
¡Parece
que fue hace apenas unos días cuando pasaba hambre por miedo a que la comida se
sumara a mis deudas!
Aunque
todavía falta mucho, si algún día puedo abrir mipro pi amipropia tienda, quiero
ganar mucho dinero para ayudar a los niños pobres que quieran estudiar.
Haber
llegado a una situación en la que puedo tener estos sueños es algo por lo que
estar muy, muy agradecido.
¡Qué
bueno que empecé a escribir el diario de gratitud!
Después
de darme cuenta de que hay muchas cosas por las que estar agradecido incluso en
un día común, ¡siento que soy más feliz cada día!
♥
Cosas felices de hoy: Es solo una idea mía, pero... probablemente el General no
se burló de mi mala ortografía todo este tiempo por miedo a que yo me sintiera
avergonzado….
Porque
hoy revisé otra vez todos los mensajes que le mandé al General antes y de
verdad... el nivel era serio.
Es
sorprendente que ni siquiera me lo señalara al verlo. (¿O tal vez ya se había
dado cuenta de que me olvidé de muchas palabras?)
A
mí me daban ganas de corregirlo todo....
Ah,
por supuesto, el General es alguien... un poco bastante pervertido al que le
clavanencantan mis acciones torpes y raras, así que puede que por dentro le
gustara mucho cada vez que mis oraciones eran un desastre….
De
todos modos, al pensar en el General, que fingió no saber nada y solo me decía
que lo hacía bien, se me calientan las mejillas sin querer.
Y
soy feliz.
Ayer
y hoy el General tuvo franco, y como dijo que había algo que quería confirmar,
fuimos al hospital con Hae-rim.
Dijo
que estaba un poco preocupado porque Hae-rim, que tiene un desarrollo físico
rápido y solía balbucear bien, últimamente está más callado y silencioso....
Por
supuesto, yo también lo había notado, pero no creía que fuera a un nivel de
tener que recibir exámenes o tratamiento en un hospital.
El
General Oh Seon-ran dijo lo mismo y la Capitana Na también....
Pero
como uno nunca sabe, decidí seguir las palabras del General.
Gracias
al pribilegioprivilegio de ser oficial pudimos hacer varios exámenes el mismo
día, ¡y sorprendentemente el resultado fue que Hae-rim es un bebé con
tendencias perfeccionistas!
Dijeron
que a veces hay bebés que se aguantan las ganas de hablar hasta que pueden
pronunciar y decir oraciones de una forma que les convenza, y que Hae-rim tiene
esa personalidad….
De
todos modos, como esto es solo la tendencia del bebé, escuchamos la opinión de
que no se ven grandes problemas en su proceso de desarrollo.
Al
contrario, dijeron que Hae-rim tiene un crecimiento muy superior al de los
bebés de su edad y que es muy inteligente.
¿Capacidad
cognitiva? ¿Reflejos? Bueno, dijeron que todo eso era increíble... que era un
bebé impresionante.
No
sé cómo pueden saber que un bebé que no tiene ni un año es inteligente, pero de
todos modos, al recibir halagos para Hae-rim, yo también me puse de buen humor.
(Por
supuesto, aunque Hae-rim fuera un bebé con alguna carencia, yo estaría muy
orgulloso de él y lo amaría muchísimo)
Pero
el General... como si fuera obvio que Hae-rim fuera superior, seguía
presionando al médico militar como diciéndole que la halagara más, así que me
dio un poco de vergüenza….
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: Que un bebé tan bueno, inteligente y
genial como Hae-rim sea mi hijo….
Una
bebé tan listo que quiere mostrarle solo su lado perfecto a su papá… Hae-rim
es, de verdad, demasiado lindo y adorable.
♥
Cosas felices de hoy: Que el General me abrazara muy fuerte diciéndome que no
habría ningún problema mientras esperábamos los resultados de los exámenes….
Estando
así de pegado al General, como un koala o como una cría de canguro, no se me
ocurrió ni un solo pensamiento malo.
Y
después de que terminaron los exámenes, el General me dijo que Hae-rim parece
haber heredado mi determinación….
Sé
que él no se parece en nada a mí en ese aspecto, pero agradecí el gesto del
General de decírmelo a propósito.
Uy,
ahora que lo escribo, me pregunto si debería haber puesto esto en las cosas por
las que estar agradecido en lugar de las cosas felices.
Pero
en ese momento sentí un cosquilleo y fui muy feliz….
Tal
vez la gratitud y la felicidad están pegadas muy de cerca.
Hoy,
sin que fuera un día especial, el General trajo un ramo de flores enorme.
Eran
cien rosas muy peculiares, con los bordes de los pétalos teñidos de un color un
poco más oscuro.
Como
eran rosadas… a simple vista parecían un ramo de flores de cerezo.
El
General dijo que las vio de casualidad por la calle y que, como de alguna forma
se parecían a mí, no tuvo más remedio que llevarse todas las que había.
Mientras
decía eso, me dedicó una sonrisa… ¡Vaya! En ese instante, sin darme cuenta, me
quedé con la boca abierta mirándole solo la cara.
Al
final, el General se desconcertó un poco y llegó a preguntarme si estaba bien o
si las flores tenían algún olor extraño.
Con
lo tonto que debo haber parecido….
Por
la vergüenza, puse la excusa de que estaba un poco cansado, pero creo que
todavía no me cree.
De
todos modos, el ramo de rosas, que era tan pesado que costaba sostenerlo bien
incluso con ambos brazos, era muy, muy hermoso.
El
General también….
Fue
una sonrisa tan, tan bonita que creo que la recordaré de vez en cuando, en
cualquier día común y corriente….
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: Recibir flores de regalo del General de
repente.
La
verdad es que no me gustaban mucho las flores, pero ahora creo que están bien.
No,
creo que me pueden llegar a gustar….
♥
Cosas felices de hoy: ¿Como este es un diario que solo veo yo, puedo escribir
esto, no?
Me
hizo feliz que una persona tan linda y guapa como él me quiera.
A
mí también me parece absurdo sentirme así, pero ¿qué puedo hacer si es la
verdad?
Hm,
pensándolo bien ahora, me da la impresión de que el General cree que me quedé
mirándolo fijamente porque me conmovió recibir el ramo.
Como
no dejaba de mirarlo de reojo, mientras ponía las flores en el florero, el
General las levantaba como para que yo las viera, o hacía fuerza con los brazos
a propósito para que se le marcaran los músculos.
Sin
saber que yo no estaba mirando las flores, sino que le estaba robando miradas a
su cara….
Hoy
tengo muchísimo que escribir.
Era
el día en que me tocaba ir solo al hospital y, al pasar, vi una flor que se
parecía al General.
Sinceramente,
cuando antes el General me trajo las rosas diciendo que había visto una ‘flor
que se parecía a mí’, no pude entender del todo a qué se refería.
Pensé
que, como siempre, había puesto cualquier excusa para comprarme un regalo,
¡pero curiosamente, en cuanto vi la flor que se parecía al General, lo entendí
de inmediato!
¡¡¡Esta
rosa azul se parece al General!!!
Primero,
sentí que combinaría muy, muy bien con su uniforme de gala y, bueno… es un
color tan llamativo y lujoso que, literalmente, sentí como si hubieran moldeado
al General en forma de flor.
Al
pensar que el General debió sentir lo mismo cuando vio las rosas que parecen
flores de cerezo, me dio un cosquilleo por todo el cuerpo; sin darme cuenta,
empecé a darme golpecitos y a rascarme un tobillo con la punta del otro zapato
y hasta me hice una pequeña herida….
De
todos modos, como cabía la posibilidad de que a la persona en cuestión no le
gustaran las rosas azules, decidí comprar solo una, pero para mi sorpresa, el
General me contactó enseguida al saber que había comprado una flor….
Debe
ser porque la notificación del pago le llegó a él. (Por cierto, ahora que lo
pienso, a menos que me cree un fondo secreto sin que el General lo sepa, nunca
podré darle sorpresas en el futuro, ¿verdad? Hm~ ¿No sería bueno tener algo de
efectivo para emergencias? Tendré que inves tigarinvestigar si hay alguna buena
forma….)
En
fin, cuando le confesé con sinceridad que había comprado una porque vi una flor
que se parecía mucho a él, el General se quedó callado un momento.
Entonces,
de la nada, me propuso que almorzáramos juntos aquí, o sea, en el edificio de la
Fuerza Aérea.
Era
la primera vez que el General me pedía que fuera al edificio, así que me
sorprendí un poco, pero como justo no tenía nada que hacer, le dije que sí y me
fui para allá de inmediato.
El
edificio de la Fuerza Aérea era mucho más moderno que el del Ministerio de
Defensa.
Todo
brillaba, no, relucía, y me pregunto si será mi imaginación que los gustos del
General parecen estar muy reflejados allí….
Por
supuesto, el edificio de la Fuerza Aérea no lo usa solo el General, pero cosas
como la distribución o el interioreinteriorismo se parecían bastante a la
residencia oficial de cuando el General era General de Brigada.
Al
principio me dolió un poco el corazón pensando que los gustos del General no
eran por voluntad propia, sino algo que adquirió a la fuerza en el ejército…
pero pensándolo bien, no creo que sea eso.
El
General tiene mucha influencia dentro de la Fuerza Aérea y, sobre todo, dijo
que se han construido muchas cosas nuevas porque él solía romper de todo desde
que era joven (?), así que supongo que cada vez que eso pasaba, daba órdenes
para que lo construyeran con el diseño que él quería….
De
todos modos, al entrar al edificio intenté fingir que no tenía curiosidad y que
no pasaba nada, pero como era mi primera vez allí y sentía que todo el mundo me
conocía (cada vez que pasaba, escuchaba a lo lejos muchísimos susurros de ‘eso
de Ki Tae-jeong tal y cual’), estaba nervioso y un poco intimidado….
Pensé
que el General se burlaría de mí por estar más retraído de lo normal, pero por
alguna razón no dijo casi nada durante todo el almuerzo.
Me
extrañó que no hubiera ni bromas pesadas, ni caricias, ni sobeteos en absoluto.
Normalmente
me diría que me sentara en su regazo, o que abriera la boca para mirarlo
mientras él me daba de comer… bueno, ese tipo de bromas de mal gusto….
En
fin, después de almorzar así de tranquilos, recorrimos la sala de conmemoración
dentro del edificio.
Ese
lugar estaba lleno de historias sobre el General.
Al
ver los hologramas que permitían observar todo sobre el General, desde su
pasado hasta el presente, simplemente… sentí algo que no puedo explicar.
Al
pensar que todos esos registros increíbles debieron ser la lucha solitaria del
General solo para sobrevivir… me dieron ganas de abrazar muy fuerte al General
de cuando era niño.
No
es que me atreviera a suponer o a sentir lástima por los sentimientos del
General en aquel entonces.
Simplemente
yo… quería abrazarlo, mimarlo y elogiarlo diciéndole que lo hizo bien, que
aguantó bien, y que gracias por esforzarse tanto para ser una mejor persona por
mí a pesar de haber tenido esa mirada tan desolada (aunque sigue siendo, no,
creo que ahora es más pervertido y obsesivo que antes… pero bueno….).
Tal
como el General suele hacer conmigo y con Hae-rim….
¡Ah,
es cierto! Esto es otro tema, pero el General de niño (?) era tan guapo que me
salía un suspiro solo de verlo.
¿Cómo
pudieron hacer que un niño tan lindo empuñara un arma? En vez de darle flores
como yo.
En
fin, por eso le saqué unas cuantas fotos sin que se diera cuenta, aunque me da
la impresión de que sabe todo y finge no notar nada.
Después,
recorrimos el jardín del edificio tomados de la mano con fuerza.
Seguimos
teniendo una conversación sin ningún significado, ojeandoojeando una y otra vez
los lugares por los que acabábamos de pasar.
Que
si el clima de hoy era muy bueno, que si ya había llegado la estación en la que
florecen estas flores….
Eran
cosas sin importancia, pero solo con intercambiar esas palabras, mi corazón
latía tan rápido que me costaba un poco.
Incluso
intenté controlar mi respiración poco a poco por miedo a que el General pudiera
escuchar los latidos de mi corazón, pero bueno… parece que no sirvió de mucho.
Porque
el General no paraba de reírse preguntándome si de verdad estaba bien….
En
fin, estuvimos tonteando así hasta que se terminó la hora del almuerzo y,
cuando dije que ya me volvía a casa, me puse en un aprieto porque el General de
repente me abrazó fuerte y no quería soltarme. (Y me puse en un aprieto muy
grande porque eso del General… se puso completamente duro y no paraba de
pincharme el cuerpo).
El
General me sostuvo con un solo brazo como si cargara a Hae-rim y me susurró que
pronto ascendería a Teniente General.
Cuando
le di las felicitaciones, el General me dijo ‘piensa bien qué significa que yo
me convierta en Teniente General’ y luego me despidió.
¿Qué
significa… que se convierta en Teniente General…?
Hm~
He estado dándole vueltas mientras escribía el diario, pero sigo sin saberlo.
¡Ah!
¿Será una indirecta para que, cuando hagamos ‘eso’, ya no lo llame General de
Brigada sino Teniente General?
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No
creo que sea eso… si todavía es cuando más le gusta que lo llame General de
Brigada….
¡Ah,
es cierto!
Como
no mostró ninguna reacción especial al ver la flor que le di, pensé: 'bueno,
parece que a sus ojos no es muy bonita', y lo dejé pasar, pero recibí unas
fotos del General en el auto de camino a casa.
Eran
varias fotos de la rosa azul que le compré, puesta en un florero de vidrio muy
lindo, en el lugar de su oficina donde mejor daba el sol.
Al
pensar en el General, sosteniendo el celular con esa mano tan grande y
moviéndose de aquí para allá para que saliera bien una simple flor —ni siquiera
yo, ni Hae-rim—, no pude evitar patalear de la emoción en el auto.
Me
costaba porque el corazón me latía con fuerza, como si me hubiera tragado una
rana.
Parece
que últimamente todos los días son así.
Cuando
estoy con el General, hay momentos, varias veces al día, en los que el corazón
me hace bum-bum y se me ponen las mejillas rojas sin motivo.
Me
desconcierta, pero no me disgusta este sentimiento ni esta rutina….
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: Haber podido comprarle flores a la
persona que amo, simplemente porque me acordé de él.
Poder
abrazarlo sin motivo (aunque, sinceramente, creo que el General se da cuenta de
por qué hago estas cosas de repente) y que ya no me interrogue ni se burle de
mí de forma aterradora.
Que
me he convertido en alguien con quien el General puede hacer lo que quiera….
♥
Cosas felices de hoy: Haber almorzado con el General en el edificio de la
Fuerza Aérea.
El
General dijo que les pediría a sus ayudantes que trajeran comida rica, pero yo
le insistí en ir al comedor de oficiales porque tenía curiosidad por saber qué
comía él todos los días; ¡fue una elección acertada!
Y,
bueno, tal vez… el General, tal como él suele insistir, me llamó al edificio de
la Fuerza Aérea para tratar de tapar los malos recuerdos con buenos recuerdos.
Pero
yo no estaba pensando ni un poco en lo que pasó hace tiempo.
Simplemente
me pareció una cita normal de personas normales y fui muy feliz. (Aunque,
claro, decir que un oficial de la Fuerza Aérea es normal es decir mucho….)
Si
mi suposición es cierta, algún día le diré discretamente que soy una persona
mucho más fuerte de lo que él piensa.
Hoy
escribí el diario yo solo, sin buscar palabras en libros ni diccionarios.
Me
siento orgulloso porque noto que he mejorado bastante respecto a antes, tanto
que, incluso escribiendo a toda prisa, puedo darme cuenta enseguida si cometí
un error de ortografía.
¡No,
pero ¿por qué el General es una persona tan vulgar?!
¡Le
he dicho varias veces que me da vergüenza esa postura y que no me diga esas
cosas!
Estoy
tan enojado que hoy no quiero escribir en el diario.
¡No
estoy agradecido por nada!
Hoy,
como estaba enojado, quise dormir en el cuarto de Hae-rim, pero el General me
pidió que habláramos un momento y nos encontramos en la sala.
Sin
embargo, me quedé desconcertado cuando me dijo que, como yo lloraba diciendo
que me gustaba y le pedía que lo hiciera más, él pensó que podía seguir con esa
postura… que podía hacerlo así….
Yo,
de verdad, no recuerdo nada de eso….
¿Que
dije que me gustaba y que quería más…? ¿Y que hasta lloré?
Como
no sabía qué responder por la confusión, el General dijo que, para estos casos,
deberíamos establecer algo llamado ¿‘safe word’ (palabra de seguridad)?
Iba
a preguntarle qué era eso, pero como me dio un poco de orgullo herido, le dije
que estaba bien.
Ah,
y también dijo que, por más enojado que estuviera (aunque yo estoy enojado, no
es que esté haciendo un berrinche), como matrimonio no podemos dormir en
habitaciones separadas.
Que
tenemos que dormir juntos en la misma cama.
Me
quedé tan atónito que casi le contesto de mala manera: ‘¡Pero si todavía no
somos esposos!’, pero al verlo de reojo, me dio un poco de lástima y me callé.
Al
ver que una persona que siempre actúa con tanta desfachatez bajaba la mirada
para decirme eso, me sentí como si yo hubiera hecho algo malo….
Ay,
qué rabia. Al final, mi corazón se ablandó y le dije que leería un poco en mi
estudio (es un secreto para el General que escribo el diario) y que luego iría
al dormitorio.
Como
ayer y hoy estuve muy enojado y ahora estoy cansado, luego revisaré y corregiré
la ortografía que me preocupa.
¡Hoy
es el primer cumpleaños de Hae-rim!
No
sé por qué al primer cumpleaños le dicen ‘fiesta del primer año’ (dol-janchi),
pero me suena muy lindo.
Los
ojos de los bebés son redonditos y brillantes como piedras preciosas, ¿será por
eso que le dicen así?
Aunque
dicen que normalmente hay muchas cosas que hacer, el General y yo decidimos
ignorar todas las tradiciones.
Sobre
una mesa pequeña puse un mantel bonito y la llené con el pastel, las galletas y
el pan que yo mismo hice.
Luego,
coloqué alrededor de la mesa, como si fueran invitados, los muñecos de
dinosaurio que tanto le gustan a Hae-rim últimamente.
Dijeron
que el punto culminante de la fiesta es el ‘doljabi’ (donde el bebé elige un
objeto), pero el General y yo decidimos no prepararlo.
No
quería que el destino de mi hija se decidiera por el objeto que eligiera hoy.
Mientras
preparaba todo, le dije al General con cautela que me gustaría que Hae-rim no
conociera ningún tipo de límites, y que por eso, ¿qué le parecía si omitíamos
el doljabi? Afortunadamente, el General estuvo de acuerdo de inmediato.
Ni
hablar del General Oh Seon-ran, él también aceptó.
Así
que la fiesta de Hae-rim, un poco sencilla, terminó cantando todos el
cumpleaños feliz, aplaudiendo y apagando las velas del pastel.
¿Habrá
estado feliz porque todos la miraban y se reían con él?
Hae-rim
estuvo sonriendo todo el día.
Hubo
momentos en los que temí no poder dar a luz a este niño sano y salvo, así que
solo pude estar agradecido de verla crecer tan saludable y hermoso.
Y,
curiosamente, aunque claramente se parece a mí, ahora le veo mucho la cara del
General.
Según
la Capitana Na, los detalles delicados de Hae-rim se parecen a mí, mientras que
el contorno general, la estructura ósea, se parece al General.
Creo
que tiene razón.
Sus
rasgos faciales son sin duda parecidos a los míos, pero considerando que ya
está creciendo a pasos agigantados y que tiene una complexión grande… en esas
cosas es igualito al General. (Y, aunque me sabe mal decirlo, como ahora es tan
pesado, me cuesta cargarlo… sobre todo porque no tiene nada de grasa y sus
huesos son tan largos….)
Suena
a padre orgulloso, pero me sentí muy feliz de ver que Hae-rim está creciendo
mezclando solo lo mejor del General y de mí.
¡Ah,
cierto! Casi al final, cuando estábamos ordenando todo, Hae-rim agarró con
fuerza la insignia de rango del General Oh Seon-ran y no la soltaba.
Nunca
hace eso, y hasta empezó a morderla y a babearla… ¡Ay! El general Oh bromeó
diciendo que si acaso eso era el ‘doljabi’, que si acaso nuestro Hae-rim quería
convertirse en General.
Hm,
en ese momento me reí, pero ahora me puse a pensar mucho.
Aunque
ya creció, sigue siendo tan pequeño… ¿Llegará el día en que Hae-rim sea adulto,
tanto como yo o como el General?
Tendrá
cosas que quiera hacer, personas a las que amará….
Aunque
me genera mucha ilusión, desearía que el tiempo pasara un poquito más lento.
En
cualquier caso, apoyaré a Hae-rim en cualquier sueño que tenga, y mientras no
se convierta en una criminal como yo, ¡lo apoyaré con todo mi corazón!
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: ¡Que Hae-rim haya cumplido su primer
año de vida con salud!
♥
Cosas felices de hoy: ¡No solo hoy, sino durante toda la preparación de la
fiesta de Hae-rim fui inmensamente feliz!
Además,
me hizo muy feliz ver al General Oh Seon-ran tan orgulloso y alegre al ver a
Hae-rim.
Ahora,
de verdad, siento que el General Oh es como un padre para mí, como familia.
Gracias
a que el General Oh Seon-ran se ofreció a cuidar a Hae-rim, ayer salimos a
pasear solos con el General.
El
lugar que eligió el General fue la playa de las Cinco Estrellas.
Justo
la misma playa a la que fuimos cuando él era General de Brigada, en una época
en la que ni siquiera imaginábamos que llegaríamos a ser lo que somos hoy….
Mentiría
si dijera que he olvidado el momento en que subí al auto del General Oh,
dejando atrás al General, o el cálido consuelo del General Oh diciéndome que,
de algún modo, debíamos intentar vivir; pero, aun así, ya no siento tristeza ni
resentimiento por el pasado.
Yo
estoy de verdad bien, pero parece que el General no.
Como
si lo hubiera planeado, recreó absolutamente todo igual que aquel día.
Tanto
que incluso el ángulo de la cortina ondeando con el viento era idéntico al de
aquella noche….
Aunque
no se lo hice notar, por dentro me preocupaba un poco si este hombre estaba
realmente bien.
Sabía
que tiene una personalidad extravagante y obsesiva —tanto que, para consolar mi
ansiedad, escribió una nota diciendo que prefería sacarse los ojos antes que
dejarme—, pero aun así, ¡no pensé que llegaría a este punto….!
Quise
buscar el momento para decirle que de ahora en adelante no hace falta llegar a
tanto, pero entre una cosa y otra al final no pude decirle nada.
Sentía
que, aunque parecía igual que siempre, el General estaba tenso.
Si
le dijera esto a otros, se preguntarían si el General Ki Tae-jeong es capaz de
ponerse tenso, pero yo lo sabía.
Yo
podía verlo todo.
El
ritmo de su respiración, milimétricamente distinto al habitual; sus cejas
ligeramente crispadas; su temperatura corporal más fría; los tendones marcados
en el dorso de su mano; incluso su piel, apenas húmeda por si había sudado….
¿Cómo
iba a decirle que me abrumaba el esmero de quien se esfuerza por que no vuelva
a sufrir, o su dedicación de vigilar cada gesto mío solo para darme buenos
recuerdos…?
Como
no quería arruinar el ambiente, decidí dejar esa charla para después y caminé
sin rumbo por la playa junto al General.
Nos
tomamos de la mano, luego entrelazamos los dedos, después nos quedamos solo con
los meñiques enganchados… en fin, sin que nadie lo pidiera, nos mantuvimos en
contacto en todo momento.
A
mitad de camino, nos quitamos los zapatos, y sentí como algo adorable los
granitos de arena suave acariciando mis pies descalzos.
Cosas
que antes no habían podido entrar en mi visión… no, cosas hermosas que no
habían tenido espacio para entrar, ahora golpeaban mi corazón con fuerza.
Después
de caminar por la playa hasta cansarnos, asamos brochetas de carne en una
fogata, tomamos chocolate caliente con malvaviscos flotando y nos acostamos en
algo parecido a una cama con sábanas blancas (parecía un capullo de esos que vi
en un documental, era muy mullido y cálido) para mirar el cielo nocturno con el
General.
Él
me dijo que usara su brazo como almohada, así que me pegué a su lado, pero el
General, tras mirar un momento su reloj, me incorporó con cuidado y él se bajó
de la cama.
Entonces,
el General, tal como hizo aquella vez cuando me puso zapatos nuevos… tal como
aquel día en que se disculpó y dijo que me dejaría ir… se puso de una rodilla
en el suelo y me extendió una cajita con un anillo.
Dijo
que, ahora que ya era oficialmente Teniente General, nos casáramos… que por
favor me casara con él….
Esto
me lo contó de camino a casa: quería proponerme matrimonio a las 11:05 de la
noche para conmemorar mi cumpleaños, que es el 5 de noviembre.
Sinceramente,
ni siquiera sé si ese es mi verdadero cumpleaños y, sobre todo, no entiendo
bien qué significado tiene proponerlo exactamente a la misma hora del
cumpleaños… pero no, pensándolo bien, es romántico. Significa que este hombre
piensa en mí cada vez que dan las 11:05….
De
todos modos, aunque fue una propuesta de lo más seca —diciendo que nos
casáramos porque ya era Teniente General—, en cuanto escuché esas palabras, se
me llenaron los ojos de lágrimas sin querer.
Como
ya vivimos juntos y tenemos un hijo, sentía que era como si ya estuviéramos
casados. Pensé que simplemente seguiríamos viviendo así y que, en el momento
adecuado, solo registraríamos el matrimonio; pensaba que eso estaba bien.
Pero
escuchar de la boca del General directamente que se casara con él hizo que se
me revolviera el estómago….
Estaba
intentando no llorar, aguantando con todas mis fuerzas, pero cuando el General
me colgó al cuello la placa de identificación (dog tag) que acababa de recibir
por su ascenso especial, rompí a llorar a mares….
Hace
tiempo, el General me explicó el significado de las placas. Me dijo que, desde
hace mucho tiempo, es el único objeto con el que se puede confirmar la vida o
muerte de un soldado, por lo que es algo valioso que todos llevan consigo sin
falta; por eso, entre los militares, existe la tradición de entregar la placa a
la otra persona al proponer matrimonio….
El
General, no, el Teniente General, al entregarme ese objeto tan preciado, me
dijo lo siguiente….
‘He
pensado cada día que quería escribir el acta de matrimonio de inmediato. Que
quería colgar esta placa en tu cuello. He llegado a imaginarlo tanto que hasta
me confundía pensando si ya le habría propuesto matrimonio a Lee Se-hwa; lo
simulé tantas veces que hasta me salieron llagas… pero aguanté hasta ahora
porque quería colgarte la placa que tiene grabado mi nuevo rango. Cuando me
convirtiera en una persona que pudiera ser llamada de una forma nueva, distinta
a la de antes. En ese momento quería decirte, Se-hwa, que nos casáramos, no,
quería pedirte que te casaras conmigo’.
Aunque
soy un poco lento, incluso ahora puedo recitar tal cual las palabras que el
General… no, el Teniente General, dijo en ese momento. Fue una propuesta tan
intensa que creo que nunca la olvidaré, sin importar cuánto tiempo pase.
Aún
no me acostumbro al tacto frío de la placa que tintinea cerca de mi cuello y la
clavícula, pero me siento muy bien.
Ahora
yo, en esta playa, ya no estoy herido ni triste.
No…
no es que ‘no esté’ algo.
Puedo
decirlo con total seguridad.
Soy
feliz.
Soy
muy, muy, muy feliz….
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: Poder enfrentarnos a nuestro presente
sin importar las cosas que vivimos en el pasado. ¡Que tanto el Teniente General
como yo hayamos tenido el valor para eso!
♥
Cosas felices de hoy: No puedo elegir solo una. ¡Todo lo que pasó ayer y hoy me
hizo feliz!
Hoy
tuve una pequeña pelea con el Teniente General y el General Oh Seon-ran. Hubo
una diferencia de opiniones por la boda y el ambiente durante la cena estuvo un
poco incómodo.
Yo
no creo que sea necesario celebrar una boda… de hecho, preferiría no hacerla,
pero ellos dos insistieron en que es obligatorio.
Normalmente
no se ponen de acuerdo ni para comprarle una prenda de ropa a Hae-rim, pero por
alguna razón sus voluntades se unieron respecto a la boda e insisten tercamente
en que debe ser grandiosa y lujosa.
¿Salvas
de artillería? Dicen que hay que disparar muchísimas, y que también hay que
hacer un espectáculo con aviones de combate (incluso, por lo que escuché, si se
hace según ese plan, no serían ni uno ni dos los aviones movilizados), el
tamaño del diamante del anillo y el estilo de la orfebrería (dijo que el anillo
de compromiso y el de boda son diferentes), y cuántos trajes tengo que usar en
la ceremonia… y los arreglos florales y esto y aquello….
Ay,
de solo escucharlo sentía que me faltaba el aire.
A
mí me bastaría con invitar solo a los ayudantes más cercanos y comer algo rico
de forma sencilla.
¿Será
porque cuando estaba en la Casa vi a mucha gente que celebraba bodas
escandalosas y luego terminaban mal? Más que una ceremonia lujosa, desearía que
fuera un encuentro sencillo y cálido donde pudiéramos celebrar y conmemorar
sinceramente nuestro nuevo comienzo….
Como
me quedé atónito sin decir nada, parece que ellos se dieron cuenta y luego me
dijeron que, por supuesto, debía hacerlo como yo quisiera, Se-hwa, que eso era
lo más importante….
Pero
la boda es algo que celebran dos personas juntas, así que no creo que se deba
aceptar solo la opinión de una de las partes. Si celebramos una ceremonia
pequeña, a un nivel que no sea abrumador, ¿no puedo ceder yo también si hay
algo que el Teniente General quiera hacer sí o sí?
Así
que, después de que el General Oh Seon-ran se fue, le dije al Teniente General:
“Teniente General, no hace falta que se adapte a mí incondicionalmente. Si
queremos cosas distintas, debemos coordinarnos. Ahora somos una pareja, ¿no?”,
y a él… le gustó… demasiado….
A
veces el Teniente General… bueno… ¿cómo decirlo? Su mirada cambia por completo,
como si fuera otra persona, como si perdiera el juicio, y ese momento fue justo
así. Antes de terminar de hablar, sentí que algo había salido mal, que tal vez
no debí decir esas palabras frente a él….
Apenas
pude frenarlo cuando dijo de bañarnos juntos poniendo a Hae-rim como excusa, y
ahora estoy aquí agazapado en la tina escribiendo el diario de hoy, pero me da
un poco de miedo salir. Teniendo en cuenta que es alguien que ya me habría
preguntado si terminé de lavarme, el hecho de que no haya dicho nada hasta
ahora parece indicar que me está esperando para que salga cuando esté listo
mentalmente….
¿Podré
dormir…?
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: Que el General Oh Seon-ran dijera que,
por el Teniente General y por mí, se sentaría en el asiento de los padres
(honju-seok). Me sentí muy agradecido y conmovido cuando dijo que, si se
acomodaba bien el asiento, él parecería el padre de ambos. Pero me sentí muy,
muy apenado con el General porque el Teniente General le contestó de mala
manera diciendo que no necesitaba eso y que mejor fuera el oficiante….
♥
Cosas felices de hoy: Aunque la boda lujosa que quieren el Teniente General y
el General Oh Seon-ran me abruma bastante, pensar que hay dos personas en el
mundo que desean de corazón que yo brille intensamente en cualquier momento… me
llena de emoción y felicidad.
Rompí
el papel varias veces y volví a escribir, pensando en qué palabras serían las
mejores.
Hoy
me casé con el Teniente General Ki Tae-jeong.
Ayer
regresamos a la residencia oficial después de terminar nuestra corta luna de
miel.
Como
el Teniente General no puede salir libremente al extranjero por su estatus,
pasamos el tiempo en una villa junto a un lago donde solo pueden entrar
personas de las Cinco Estrellas.
En
realidad, después de que se fijó la fecha de la boda, él insistió en que para
la luna de miel teníamos que ir sí o sí en un crucero a ver delfines; esa fue
la primera vez que me peleé en serio con él…. (Bueno, más que una pelea, fue
que yo me puse quejumbroso y mostré mi fastidio de forma unilateral….).
Las
partes manchadas no tienen por qué cubrirse con el mismo color; a veces se
pueden tapar con un color completamente distinto, y a veces esa armonía
inesperada hace que nuestra vida sea más especial… desearía que el Teniente
General dejara de pensar en lo que pasó antes.
De
todos modos, pasamos un tiempo muy divertido en la cocina de la villa horneando
galletas juntos, riendo mientras esparcíamos algo parecido a polvo de estrellas
en la chimenea, chapoteando con los pies en el lago y, al llegar la noche,
contando las estrellas del cielo nocturno envueltos en una manta grande.
Me
desconcertó que no parara de decir cosas que me daban vergüenza escuchar por
ser la ‘luna de miel’, pero bueno… eso no es algo de un día o dos.
Ah,
esta vez también cuidó de Hae-rim el General Oh Seon-ran. Me dijeron que no
estuvo lloriqueando y que no buscó especialmente a su papá… mejor dicho, a sus
papás, así que aunque pensé que era un alivio, también me sentí un poquito
dolido; pero en cuanto nos vio, se nos colgó y no quería soltarse, así que nos
costó un poco de trabajo.
Parece
que, después de todo, Hae-rim también nos extrañaba.
Se
ve que comió y jugó bien en la residencia del General porque sus mejillas
estaban más blancas y rellenitas; era demasiado tierno ver cómo su mejilla
regordeta se quedaba toda aplastada contra el pecho duro del Teniente General.
(Por cierto, ¿que ‘aplastada’ no es la palabra correcta según la ortografía? No
tenía idea…).
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: Haber regresado sanos y salvos después
de disfrutar de la luna de miel con el Teniente General.
Me
dan ganas de ponerle muchísimas estrellas a la palabra ‘salvos’….
Como
este es un diario que solo veo yo, lo escribo con total sinceridad aunque me dé
vergüenza… esta vez lo hicimos tanto con el Teniente General que de verdad
pensé que me iba a morir.
Incluso
los pantalones que me quedaban perfectos antes de irnos, me quedaban flojos al
volver.
Cuando
fuimos a buscar a Hae-rim, hasta el General Oh Seon-ran —que nunca había
mencionado un tema así frente a mí— se enojó con el Teniente General diciéndole
que le bajara un poco, que si no veía que el chico tenía ojeras oscuras….
Ay,
qué gran alivio poder haber regresado vivo.
Pero
lo que me da rabia es que, a diferencia de mí que quedé debilucho, el cuerpo
del Teniente General parece estar todavía más firme. Incluso su piel parece
brillar más que de costumbre….
Qué
envidia.
Qué
suerte tiene.
¡Yo
también voy a hacer ejercicio con ganas! (Pero aunque haga ejercicio… ¿será
posible alcanzar la resistencia del Teniente General? Por más que eches una
pizca de sal a un río, no se vuelve tan salado como el mar. Creo que mi caso es
justo ese…)
♥
Cosas felices de hoy: ¡El momento en que le di palmaditas en la panza a Hae-rim
mientras se preparaba para dormir!
A
juzgar por cómo miraba a todos lados a pesar de tener los ojos pesados de sueño
(probablemente para confirmar dónde estábamos el Teniente General y yo), parece
que le preocupaba que nos volviéramos a ir a algún lado dejándolo solo.
Me
quedé mirándolo un buen rato porque era demasiado tierno, con su carita llena
de sueño sonriéndome.
Hoy,
desde la mañana, Hae-rim no paraba de decir ‘perdón’.
Por
más que se esfuerza por pronunciar correctamente, como todavía es un bebé, el
sonido se deforma un poco y yo me moría de ternura por dentro.
Pero
¿por qué de repente le dio por decir ‘perdón’ a cada rato?
No
sé la razón.
Le
daba un bocadito y él me sonreía de par en par mientras decía ‘perdón’, o
estaba jugando solo muy animado gritando de alegría y, en cuanto cruzábamos
miradas, volvía a decir ‘perdón’….
¿Será
que le gustó cómo suena esa palabra?
Dicen
que los bebés hacen muchas cosas inesperadas; Hae-rim, que siempre había sido
tan dócil, ahora hace muchas cosas divertidas a medida que crece.
Cuando
Hae-rim sea grande, tendré que contarle sin falta lo que pasó hoy.
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♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: ¡Que Hae-rim parece haber hecho un
trato consigo mismo (?) y finalmente ha empezado a hablar mucho más!
♥
Cosas felices de hoy: Como Hae-rim parecía estar de buen humor, yo también me
puse feliz. Fue un día en el que, sin motivo alguno, me sentí plenamente
dichoso.
Por
fin descubrí de dónde aprendió Hae-rim ese ‘perdón’ que llevó a cuestas durante
semanas.
Todo
es gracias al Teniente General.
Hoy
él me había dicho que entraría a trabajar de madrugada, pero se me olvidó por
completo.
Me
desperté tarde e iba a ir a despedirlo... pero escuché una voz susurrando
bajito desde el cuarto de Hae-rim.
Sin
saber por qué, aguanté la respiración y me acerqué de puntitas; el Teniente
General tenía a Hae-rim en brazos, dándole palmaditas mientras le contaba
cosas.
Elogió
a Hae-rim por ser tan maduro y no llorar a pesar de haberse despertado tan
temprano; le explicó de forma sencilla temas de su trabajo que un bebé aún no
podría entender para justificar por qué tenía que irse tan pronto, y luego le
pidió perdón.
Una
y otra vez.
Le
pidió disculpas muchísimas veces diciéndole que, aunque él aún no había llegado
al mundo, todavía se sentía muy arrepentido por haberle dicho palabras crueles
en aquel entonces….
Dentro
de la habitación, tenuemente iluminada por la luz amarilla de la lámpara de
noche, alcancé a ver al Teniente General a escondidas... y tenía una sonrisa
tan cálida y suave que se me escapó un suspiro sin querer.
Cualquiera
que lo viera notaría que era una cara llena de amor, de alguien que no sabe qué
hacer de lo mucho que adora al niño que tiene en brazos.
Tal
vez por eso, Hae-rim aprendió que el momento en el que se siente más amado, ese
instante en el que se muere de felicidad, se expresa diciendo ‘perdón’….
Como
él lo mira con esa ternura que parece derretirse mientras le pide perdón, es
lógico que el bebé se haya confundido.
Iba
a entrar para darle un susto al Teniente General, pero decidí volver a gatas al
dormitorio.
Teniendo
en cuenta que él probablemente ya había notado mi presencia pero no hizo ningún
gesto, ¿no será que quería guardar ese momento para él solo?
Aunque
no fuera así, quise proteger ese momento secreto.
Tal
como yo escribo este diario a escondidas, él también debe necesitar su propio
tiempo a solas.
En
fin, por miedo a que se diera cuenta, volví rápido al cuarto, me tapé con la
manta y fingí dormir profundamente, pero terminé quedándome dormido de verdad
hasta tarde.
En
el sueño que tuve de madrugada apareció el Teniente General. Le dije que, en
lugar de decirle ‘perdón’ a Hae-rim, solo tenía que decirle ‘te amo’, pero él
solo se limitó a sonreír.
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: Estoy agradecido de que el Teniente
General ame tanto a Hae-rim….
Sé
muy bien que, a pesar de estar tan ocupado, se esfuerza al máximo por cuidar al
niño y que, incluso más que eso, cuida de mí.
♥
Cosas felices de hoy: Me pareció demasiado tierno imaginar a Hae-rim
practicando esa frase en su mente con tanto esfuerzo, tras haber memorizado
como un ‘perdón’ el momento en el que debería decir ‘te amo’.
Además,
me gustó poder ver a escondidas esa expresión del Teniente General que yo no
conocía. Me acosté tapándome hasta la cabeza con la manta y era tan feliz que
hasta me costaba respirar de la emoción. De verdad….
Con
la llegada del año nuevo, compré un diario nuevo.
Al
ojear el diario anterior me dio un poco de vergüenza, pero aun así creo que he
mejorado mucho en comparación con antes. (Todavía me cuestan la ortografía y
los espaciados, y a veces me confundo con lo que ya sé).
En
fin, el 1 de enero fuimos de visita a la residencia del General Oh Seon-ran.
Gracias
a que comimos la sopa de pastel de arroz (tteokguk) que él misma hizo, sentí el
estómago calientito.
Y
mientras comíamos el postre, ¡Hae-rim, que últimamente se interesa mucho por
los aparatos electrónicos, nos sacó fotos a los adultos con el celular del
Teniente General!
Me
preocupaba que fuera muy pesado para un bebé, pero ¿será que es por su
desarrollo físico fuera de lo común…? Hae-rim sujetó el celular con mucha
facilidad y jugó muy bien con él todo el tiempo.
Bueno,
¿quién vería a Hae-rim y pensaría que tiene esa edad...? Hasta yo veo que está
muy grande.
Después
de volver a nuestra residencia, nos sentamos los tres en el sofá para decir al
menos un objetivo que quisiéramos cumplir este año. (Claro que Hae-rim solo
estaba de relleno).
El
Teniente General dijo que buscaría un nuevo pasatiempo que no fuera el
ejercicio, y Hae-rim dijo que se convertiría en un dinosaurio.
Al
principio me pareció tierno pensando que no había entendido bien lo que le
preguntaban, pero escribiendo el diario y pensándolo con detenimiento, tal vez
Hae-rim de verdad desea de corazón ser un dinosaurio.
Mi
meta para este año es subir unos 3 kg de peso.
¡Y
me esforzaré mucho este año nuevo para llenar el diario cada día con cosas
felices y motivos para estar agradecido!
Mientras
cenábamos, ¡Hae-rim llamó de repente al Teniente General ‘Papá Grande’!
¡Y
a mí me dijo ‘Papá Pequeño’!
Como
normalmente a ambos nos llama solo ‘papá’, nos dábamos cuenta por instinto a
quién llamaba, pero ¿será porque creció un poco? Se ve que a su manera le
resultó incómodo.
En
fin, me pareció tan curioso que le pregunté si había alguna razón para
diferenciarnos así, y dijo que Papá Grande es Papá Grande porque es asiiií de
grande, y Papá Pequeño es Papá Pequeño porque es un poquito más chico que Papá
Grande.
¿Le
habrá preocupado que yo me sintiera triste por decir que soy pequeño?
Me
decía que Papá Pequeño es solo así de chiquito mientras juntaba el pulgar y el
índice, y al hacer eso entrecerró los ojos como si me guiñara, fue demasiado
tierno.
El
Teniente General no lo demostró, pero parece que se conmovió bastante con el
nombre que le puso Hae-rim.
Antes
daba la impresión de que pensaba: ‘¿Será que este niño sabe algo cuando me
llama papá?’, pero al ver que él lo señaló con tanta claridad como su papá, se
notaba que estaba emocionado de una forma nueva. Me sentí muy conmovido.
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: Hae-rim es más inteligente de lo que imagino,
y le agradezco mucho que no se desespere con este papá tonto y que me quiera
tanto.
♥
Cosas felices de hoy: ¡Me puse feliz al ver al Teniente General tan animado por
cómo lo llamó Hae-rim!
Hoy
no pasó nada especial.
Como
el Teniente General tenía el día libre, íbamos a ir a pasear por aquí y por
allá con Hae-rim, pero como hacía tanto frío, toda la familia se quedó
holgazaneando en casa desde la mañana hasta la noche.
El
Teniente General preparó el desayuno y también trajo comida rica para el almuerzo
y la cena, así que yo no hice nada.
Ahora
salieron con Hae-rim a comprar helado, así que aprovecho que la casa está
tranquila para leer un poco y escribir en el diario.
Luego
les pelaré mandarinas y manzanas.
Después
de comer la merienda, nos cepillaremos los dientes uno al lado del otro, nos
meteremos en las mantas y nos quedaremos profundamente dormidos.
Pasamos
el día con tanta pereza que, si lo pienso bien, no hay nada que destaque en mi
memoria, pero aun así... o mejor dicho, por eso mismo, fue un día feliz.
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: Estoy agradecido de poder estar con mi
familia en una casa cálida en un día tan frío.
♥
Cosas felices de hoy: Me hizo muy feliz escuchar las risas de Hae-rim mientras
colgaba del costado del Teniente General muy animado.
Con
motivo del tercer cumpleaños de Hae-rim, fuimos todos juntos al jardín que
tanto aprecia el General Oh Seon-ran.
Tal
como hicimos en su primer año, llevamos un montón de pan y galletas que horneé,
junto con los dinosaurios de Hae-rim, y nos sentimos como si estuviéramos de
picnic.
Aunque
ella no me lo dijo, yo sabía más o menos que ese lugar estaba relacionado con
Lee Jin-woo... o sea, con la persona que me dio la vida. Y que esa persona y el
General Oh Seon-ran tenían un vínculo muy especial….
En
fin, después de cantarle el feliz cumpleaños a Hae-rim, por primera vez llamé
al General Oh Seon-ran... Padre.
Mi
Padre abrió mucho los ojos y se quedó un buen rato conteniendo el aliento,
hasta que finalmente se le escaparon las lágrimas.
Tenía
la vaga esperanza de que le gustara, pero nunca imaginé que lloraría tanto….
Y
me sentí apenado.
¿Por
qué habré dudado tanto para decirle algo tan sencillo? Si hubiera sabido que se
alegraría tanto como para llorar, se lo habría dicho hace tiempo.
Tenía
pensado decirle que quería acompañarlo en cualquier rito o de oración... o lo
que fuera por la persona que me dio la vida, pero como mi Padre estaba llorando
tanto, decidí dejar esa charla para la próxima vez.
Ahora
que lo pienso, tal vez el luto no es mi responsabilidad.
La
única persona en el mundo que lo recuerda es mi Padre, así que solo quiero estar
a su lado cuando esté listo mentalmente.
Y
le pediré a mi Padre que me cuente muchas historias sobre él.
Si
las escucho seguido, creo que no me resultará extraño llamarlo Padre igual que
al General Oh Seon-ran, en lugar de ‘esa persona’ o ‘quien me dio la vida’….
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: ¡Que Hae-rim haya cumplido su tercer
año con tanta salud y energía!
♥
Cosas felices de hoy: Que a mi Padre le gustara tanto que lo llamara ‘Padre’….
A
partir de hoy, Hae-rim empezó a recibir educación para niños con talento
operada por la Academia de las Tres Armas.
Dijeron
que, al ser una institución similar a un jardín de infantes, no hacían nada del
otro mundo, pero aun así… Hae-rim apenas tiene cuatro años….
Es
verdad que es un poco más alto que los niños de su edad y habla muy bien, pero
sigue siendo un bebé.
Cuando
recibimos la propuesta por primera vez, me preocupaba mucho que fuera demasiado
pequeño para recibir ese tipo de educación. (A decir verdad, sigo un poco
preocupado).
Sin
embargo, Hae-rim tiene un talento excepcional, y tras aceptar los consejos de
varias personas que decían que un niño así crece de forma más estable cuando
está con expertos a su nivel, decidimos enviarlo solo para probar.
Mi
Padre se mostró a favor del ingreso de Hae-rim desde el principio, pero, para
mi sorpresa, el Teniente General se opuso firmemente.
Dijo
que, si en el futuro Hae-rim deseaba ser militar por voluntad propia, lo
apoyaría activamente, pero que ahora es demasiado pequeño para poner un pie en
el sector militar, que no hay necesidad de hacer eso todavía….
Tras
varias consultas con expertos y médicos militares, el Teniente General terminó
aceptando que recibir educación para niños con talento en la Academia era lo
mejor para Hae-rim (creo que racionalmente ya sabía qué era lo correcto, pero
como le angustiaba el bienestar del niño, se opuso por puro instinto), pero yo
tampoco estoy del todo convencido.
¿Realmente
le servirá de ayuda el centro educativo?
Sin
saber nada de lo que siente este papá, Hae-rim se veía muy emocionado. Dio
varias vueltas frente al espejo diciendo que estaba feliz porque iba a usar
ropa parecida a la del Teniente General.
Por
ahora, tendré que vigilar atentamente si Hae-rim se adapta bien en el centro.
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: Haber podido encontrar un proceso
educativo acorde al nivel de Hae-rim —que es un poco más especial que otros
niños— gracias a la ayuda del Teniente General y de muchas otras personas
agradecidas.
Sigo
dándole vueltas a si enviarlo fue una buena decisión, pero independientemente
de eso, agradezco mucho que se nos haya dado la oportunidad y que no la hayamos
dejado pasar.
Si
lo hubiera criado yo solo, no habría podido cuidar del niño con tanta
minuciosidad.
♥
Cosas felices de hoy: Cuando Hae-rim, justo antes de entrar al centro
educativo, volvió corriendo hacia el Teniente General y hacia mí para darnos un
fuerte abrazo….
Creo
que no podré olvidar en mucho tiempo ese abrazo de Hae-rim, cuando se lanzó
hacia mí con todo su cuerpo, ni su cálida temperatura.
Es
algo en lo que he estado pensando últimamente… bueno, en realidad es algo que he
imaginado a solas durante bastante tiempo: me gustaría tener un segundo hijo.
No,
desearía que sucediera.
Solía
decir por costumbre que, si llegaba el día en que fuera residente de las Cinco
Estrellas y formara mi propia familia, los trataría mejor que a nadie en el
mundo; pero, en el fondo, no esperaba que ese día llegara de verdad.
Con
solo pagar mi deuda rápido y tener el documento de identidad en mis manos, ya
habría gastado toda la suerte de mi vida; ¿cómo iba a tener además una familia?
Sentía que, si era tan codicioso, incluso lo que iba por buen camino terminaría
mal.
Pero
como pensaba que si decía estas cosas en voz alta me vería muy miserable…
fanfarroneaba sin haberlo esperado nunca de corazón.
¡Pero
ahora, vivir con mi familia ya no es un sueño inalcanzable!
Desearía
que hubiera más y más personas a las que aprecio y amo en este mundo.
Hace
tiempo leí un libro sobre la ‘psicología de compensación’. Decía que las
personas que tuvieron una infancia infeliz, como yo, tienden a volcar en su
familia, amigos o hijos todo lo que desearon cuando eran pequeños.
Tal
vez esas palabras sean ciertas.
Como
me sentí tan solo y pasé tantas dificultades, ahora ha crecido en mí el deseo
infantil de aumentar el número de personas dentro de mi refugio.
Quiero
amar muchísimo a mi familia.
No
sé si alguien como yo tiene derecho a criar incluso a un segundo hijo, pero
como tengo al Teniente General, que pase lo que pase siempre me consiente, voy
a armarme de valor esta vez también.
Cuando
vuelva del trabajo, le diré que tengamos un segundo hijo, y que incluso estoy
pensando en un tercero.
¡Vaya,
de solo imaginarlo me puse muy nervioso y estoy temblando!
¡Tener
un hermanito para Hae-rim!
¿Podré
hacerlo bien?
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: Tener la tranquilidad necesaria para
poder planear el futuro de la familia.
Es
verdad que un niño no aparece por arte de magia solo porque yo lo quiera, pero
¿no es algo para agradecer el simple hecho de poder tener ese sueño?
♥
Cosas felices de hoy: Pasé un tiempo feliz imaginando a solas el nombre para el
segundo bebé.
Me
gustaría que fuera un nombre que sirviera para cualquier género y que sea un
nombre bonito que pueda contener todo el amor del Teniente General por el niño.
Tengo
muchas ganas de que llegue el momento de pensar en nombres con él.
Ayer
el Teniente General me regañó mucho….
Antes
de que terminara de decir que quería tener un segundo hijo, él se negó
rotundamente.
Me
dijo que pensara en mi estado de salud, que solo de imaginarme acostado en una
mesa de operaciones se le helaba la sangre, que él no podía permitir eso de
ninguna manera.
Un
bebé no es un juguete… y si él no quiere, yo tampoco tengo intención de
insistir tercamente en tener un segundo hijo.
Así
que le dije que estaba bien, le agradecí por preocuparse por mi salud y también
le pedí perdón por insistir de forma inmadura; pero, curiosamente, después de
mi disculpa, el Teniente General parecía estar de peor humor.
Antes
de dormir nos dimos varios besos y dormimos con nuestros cuerpos entrelazados
como siempre, pero de algún modo se sentía extraño e incómodo.
Normalmente
me sentía cómodo con solo estar juntos sin decir nada, pero ayer, aunque él
hiciera bromas, sentí como si hubiera vuelto a la época en la que todo me
resultaba difícil y me daba miedo….
¿Debería
enviarle un mensaje al Teniente General cuando termine de escribir el diario?
Hasta
ayer al mediodía le enviaba mensajes sin importancia diciendo que estaba
aburrido o que tenía sueño, pero ahora dudo un poco.
Por
supuesto, él tampoco me ha contactado en todo este tiempo….
Es
extraño.
El
Teniente General sigue evitando hacer ‘eso’….
Sigo
durmiendo acurrucado en sus brazos y nos besamos cuando nos cruzamos las
miradas, pero eso es todo.
Pensándolo
bien, creo que incluso la cantidad de besos ha disminuido notablemente.
No
es tan extraño e incómodo como la mañana siguiente a cuando dije que quería un
segundo hijo pero… si noto que él está marcando distancia conmigo… ¿será que
estoy reaccionando de forma muy sensible?
Sin
embargo, por las mañanas (y de hecho, también por las tardes o noches) siento
cómo su parte endurecida me empuja, pero como siempre termina solo con un beso…
me desconcierta un poco.
Si
no se le levantara sería otra cosa, pero si su cuerpo reacciona y aun así no
quiere hacerlo conmigo… ¿significa que ya no le gusto?
Dicen
que cuando te casas es natural que la frecuencia disminuya, ¿será que al
Teniente General también le llegó esa etapa?
Hubo
momentos en los que yo fingía estar dormido porque estaba muy cansado, pero eso
no significa que de verdad odiara hacerlo con él….
Me
quejaba porque la frecuencia era excesiva y el placer era tan intenso que
sentía que me iba a morir de verdad, pero para nada quería que él dejara de
tocarme de esta manera.
Antes
me mordía y me lamía por todos lados hasta que la piel se me hinchaba, y ahora
apenas me da un beso o dos de esos que se dan los niños y ya.
Y
eso que dijo que prefería sacarse los ojos antes que separarse de mí….
Me
duele pensar que al Teniente General le ha llegado la crisis matrimonial él
solo….
El
Teniente General definitivamente ha cambiado.
Parece
que mi deseo de tener un segundo hijo le molestó muchísimo.
Antes
de eso, él estaba igual que siempre.
Ayer
estuvimos a punto de hacerlo, pero él se contuvo como si hubiera recuperado el
juicio a último momento.
Incluso
cuando se le marcaban las venas azuladas en la frente y el cuello.
Parece
que sigue queriendo hacerlo conmigo… pero ¿qué otra razón habría para que se
contenga y dude tanto?
Me
parece que es verdad que no quiere hacerlo por miedo a que volvamos a tener un
hijo.
Pero…
siempre usamos condón y él toma medicamentos y se pone inyecciones aparte, ¿qué
es lo que le preocupa?
Desde
que nació Hae-rim hasta ahora lo hemos hecho muchísimas veces y nunca hubo
ningún problema.
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Incluso
en los días en los que el corazón me dolía sin motivo, me esforcé por agradecer
y pensar en cosas felices escribiendo el diario cada día durante años, pero
últimamente no tengo nada de ánimos….
Le
tengo un poco de manía al Teniente General.
No,
en realidad… mucha… le tengo manía… siento que me muero de la rabia….
Fui
a la librería después de mucho tiempo.
Como
Hae-rim se preocupó porque me veía triste últimamente, decidí intentar
concentrarme en otra cosa.
Compré
una nueva serie de ortografía, una colección completa de hologramas de
panaderías del mundo y un libro de historia.
Dicen
que es el libro de texto que usan los niños en la escuela, y me sentí orgulloso
al ver que ahora puedo entenderlo.
Y
también me traje un libro con un eslogan publicitario un poco llamativo. Decía
que era el libro de secretos para dar vitalidad a una relación de pareja que se
ha vuelto monótona; me tentó porque decía que lo escribió alguien que ha salido
varias veces en televisión contando sus conocimientos.
Al
Teniente General le disgustan mucho este tipo de libros junto con los de
autoayuda (específicamente a los autores que hablan como charlatanes), pero
como últimamente él está tan ocupado que es difícil verle la cara….
Tendré
que estudiar solo viendo varios libros y también controlar mis sentimientos.
Pensar
demasiado no es bueno para la salud mental.
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: Aunque últimamente he estado un poco
desanimado, agradezco haberme convertido en alguien que puede recuperar las
fuerzas pronto en lugar de hundirse como antes. Aunque sea muy poco a poco, me
estoy volviendo alguien con un corazón más firme y sano, y agradezco tener las
condiciones para que así sea.
♥
Cosas felices de hoy: Después de desayunar, Hae-rim me cantó la canción de
‘Papá, ¡ánimo!’. Era tan tierno que grabé un video para enviárselo al Teniente
General... pero aún no se lo he mandado. Creo que necesito un poco más de valor
para enviarle un mensaje.
El
Teniente General no ha podido venir a casa en varios días por una instrucción
de entrenamiento. Al ser un oficial, y nada menos que un Teniente General, me
dio un poquiiito de sospecha que tuviera que dirigir el entrenamiento en
persona, pero decidí creer en el suspiro del Teniente Primero Park, quien dijo
que el Teniente General es la única persona capaz de pilotar los nuevos aviones
de combate.
En
fin, como dijo que regresaría mañana por la noche, planeo aprovechar esa
oportunidad. En el libro también decía eso: ¡que no es raro que yo sea el
primero en preguntar por qué no hacemos ‘eso’, ni tampoco pedir que quiero
hacerlo! Ahora que somos esposos, voy a actuar de forma activa. Me convertiré
en un esposo inteligente que tome la iniciativa en la relación.
☆
Plan para mañana ★
1. Hacer que el Teniente General beba alcohol.
(Yo no lo sabía, pero dicen que el alcohol disminuye un poco la potencia
sexual. ¡Qué bien! Sinceramente, al Teniente General no le vendría mal que le
bajara un poco, ya sea la potencia o la energía...). Además, no iré a los
grandes almacenes; compraré el alcohol a escondidas con mis ahorros para que él
no sospeche que preparé algo.
2. Cuando el ambiente se ablande, tomar su mano
con fuerza, mirarlo a los ojos y preguntarle con cuidado si hay algo que le
haya dolido de mí últimamente.
3. Si él me pregunta por qué digo eso de repente,
decirle que me siento triste porque últimamente ha estado evitándolo conmigo.
(Si había una razón inevitable por la que me esquivaba, también lo escucharé
con atención).
4. Cuando (probablemente) se quede desconcertado,
darle el golpe de gracia llamándolo ‘Cariño’ o ‘Esposo’, y preguntarle por
última vez si hay una razón específica por la que evita la penetración. (Como
siempre ha tenido tantas ganas de que lo llame ‘Cariño’, ‘Esposo’ o
‘Tae-jeong-ssi’... ¿no creen que le gustará?).
5. Cerrar bien la charla y, si lo que le
preocupaba era que yo quisiera un segundo hijo, explicarle de nuevo mis
sentimientos: que realmente no lo deseo si él no quiere, y que estoy bien.
6. Por último, darle más de beber para restarle
un poco más de potencia. (Para que la cosa termine después de una o máximo dos
veces).
♥
Cosas por las que estar agradecido hoy: Cené en la residencia de mi Padre y me
regaló un montón de cuadernos y bolígrafos hermosos. Cuando le conté que llevo
tiempo escribiendo un diario, me dio muchísimas cosas diciendo que a él también
le gustaba escribir antes y que tenía una pequeña colección de papelería. Son
objetos tan valiosos que se nota que los guardó con mucho cariño durante mucho
tiempo, así que no creo que me atreva a usarlos así como así. Se los heredaré a
Hae-rim cuando empiece la escuela.
♥
Cosas felices de hoy: Me sentí un poco mejor después de decidir hablar con
franqueza con el Teniente General y armar todos estos planes. Creo que es la
primera vez que yo tomo la iniciativa para hacerle algo... ¿tendrá efecto? ¿Le
gustará que lo llame ‘Cariño’ o ‘Esposo’? De repente estoy temblando mucho….
