7. La razón de la pelea
Sun-myung, que se
había convertido en futuro padre al mismo tiempo que comenzaba el segundo
semestre, fue formalmente al hospital con Bo-dam para hacerse un chequeo.
“¡Le digo que es un
lobo!”
“No... es que no tiene
sentido. Apenas tiene un mes de embarazo, ¿cómo va a saberse ya qué tipo de
híbrido es?”
“Tuve un sueño. Se me
da bastante bien tener esa clase de sueños.”
“De verdad, qué cosas
dice. Deje de hablar y entre en la sala de exámenes.”
“¡Que es un lobo,
caray!”
Hasta el momento en
que le dio de comer las uvas Shine Muscat, su mente estaba simplemente en
blanco. Solo pensaba en que debía cuidar mejor de Bo-dam de ahora en adelante.
Sin embargo, a medida que pasaban los días, le entró la curiosidad de cómo
podía saber ya la especie del bebé. Según lo que Sun-myung sabía, la especie
del hijo solo podía conocerse alrededor del segundo mes de embarazo. Además,
tal como afirmaba Bo-dam, si lo que se había asentado en su vientre era un
cachorro de lobo, Bo-dam no podría transformarse en cobayo.
'Song Bo-dam, ese
hombre es todo palabrería, así que lo de que viene un cachorro de lobo podría
ser un simple deseo'.
Aunque le enorgullecía
que Bo-dam quisiera tener un bebé lobo, Sun-myung, en el fondo, deseaba un bebé
cobayo, por lo que se llevó al hospital a un Bo-dam que insistía en quedarse
descansando en casa.
“Está de cinco
semanas.”
“¿Saldría en un examen
si intentamos ver qué tipo de híbrido es el bebé?”
“Todavía no debería
salir. Sin embargo, como hay casos excepcionales en los que se sabe nada más
implantarse, ¿quieren intentar hacer una prueba?”
“¡Sí!”
“El que se hace el
examen soy yo, ¿por qué Sun-myung responde tan fuerte?”
“¡Lo haremos!”
“Qué risa me das.”
Tras refunfuñar un
poco, Bo-dam entró en la sala de exámenes. Como no tenía nada que hacer,
Sun-myung sacó el teléfono pensando en matar el tiempo viendo algún video, pero
enseguida volvió a guardarlo en la mochila.
Tal como decía Bo-dam,
él no era quien se estaba haciendo la prueba, pero no sabía por qué estaba tan
nervioso. Era un bebé del que no sabía la especie y mucho menos el sexo, pero
el solo hecho de pensar en su existencia le hacía sentir extraño. A pesar de no
ser un hijo que hubiera deseado fervientemente, sentía un vuelco en el estómago.
Sun-myung se dio unos golpecitos en el lado izquierdo del pecho sin motivo y se
quedó mirando fijamente la puerta de la sala donde había entrado Bo-dam.
“Tutor de Song Bo-dam,
por favor, pase.”
“¡Ah, sí!”
“¡Sun-myung!”
Qué vergüenza le dio
que Bo-dam se le echara encima haciendo pucheros impropios de su edad. Aunque,
muy a su pesar, terminó rodeando los hombros de Bo-dam con firmeza para
abrazarlo. Miró de reojo al doctor por si, sin querer, daban la impresión de
ser una pareja demasiado empalagosa. El médico, con una sonrisa bondadosa que
parecía decir 'he visto a montones de parejas como ustedes', les comunicó el
resultado.
“Si la especie del
bebé se confirma en la ecografía, no hace falta llegar al extremo de insertar
una cámara microscópica en el cuerpo de la persona gestante. Por suerte, el
bebé es bastante grande, así que pudimos confirmar la especie de inmediato.”
Al escuchar al doctor,
Sun-myung se quedó sin palabras por un momento. Es decir, que este hombre
estaba haciendo todo ese drama tras un examen que ni siquiera parecía un examen
de verdad.
'¿Se habrá comido un
cobayo callejero su madurez como si fuera un bocadillo?, de verdad...'.
Sun-myung apretó los
labios y asintió hacia el doctor. Aunque le parecía absurdo que Bo-dam
estuviera lloriqueando, como su tutor legal no era tan desalmado como para
reprender a un embarazado preguntándole 'por qué exageras tanto'.
“El resultado.”
Sun-myung apretó un
poco más el abrazo sobre los hombros del exagerado. Mientras dudaba una vez más
de si aquel Bo-dam que le hacía cosquillas en la cintura era realmente siete
años mayor que él.
El doctor respondió
con una ligera sonrisa:
“Es un cachorro de
lobo. Podrán saber el sexo si vuelven después de la semana ocho. Felicidades.”
“¿Ves? Te dije que
sería un bebé lobo.”
“Gracias, doctor.”
“Bo-dam-nim, a partir
de la octava semana no podrá transformarse en su forma de cobayo. Le recomiendo
que aproveche para estar mucho tiempo como cobayo antes de eso. Es muy duro no
poder transformarse durante varios meses.”
“Sí, gracias.”
'Así que de verdad es
un lobo'.
Sun-myung recordó de
pronto aquel sueño de hace unos días, donde un lobo saltaba entre cobayos. Sin
embargo, para él era más importante el hecho de que quedaba poco tiempo para
poder ver al cobayo con la mancha de corazón en la espalda.
“Hyung, vamos rápido a
casa a descansar. Tiene que transformarse pronto en cobayo.”
“Es la primera vez que
veo a alguien a quien le gusten tanto los cobayos.”
“¿Cuándo he dicho yo
que me gusten...?”
“Pues entonces no me
voy a transformar.”
“……”
Mientras iban hacia el
estacionamiento, ver a Bo-dam girar la cabeza con un aire de lo más remilgado
le hizo arder la sangre. 'Si a él también le gusta estar transformado en
cobayo, ¿por qué se pone así?'.
Sun-myung persiguió a
Bo-dam, que caminaba con paso decidido como si no tuviera intención de
transformarse, y apretó con fuerza el borde de su camisa de lino. La parte que
Sun-myung agarró quedó arrugada como un pedazo de papel.
“Transfórmese, por
favor……”
“Ay, ¡está bien, lo
haré porque me lo pides así!”
Aun estando justo
frente al coche, aceptó con torpeza el abrazo de un Bo-dam que se le echaba
encima. Sun-myung cerró los ojos con fuerza, sintiéndose agotado por vivir como
el accesorio de un esposo que parecía no haber madurado.
* * *
“Jüik jüik.”
“Hyung, ¿cómo puede
ser que solo coma fruta?”
Después de confirmar
que el bebé que se había asentado en el vientre de Bo-dam era un lobo, en la
casa de recién casados, en lugar de dos humanos, pasaron a dormir juntos un
humano y un cobayo.
Aunque el semestre
acababa de empezar, Sun-myung ponía más atención a Bo-dam que a su vida
universitaria. No era por presumir de su papel de esposo, sino porque Bo-dam
apenas podía comer nada debido a las náuseas.
“Mire lo ligero que se
ha vuelto.”
“Jüi—”
“No estoy jugando, le
estoy regañando.”
Aunque comía un poco
más que cuando tenía forma humana, la cantidad que Bo-dam ingería había
disminuido drásticamente tras quedar embarazado. Sun-myung sentía que se le
helaba la sangre al ver que la mancha de corazón en el lomo del cobayo parecía
haberse vuelto más delgada.
¿Acaso no debía hacer
honor a su nombre? Si era un cobayo, tendría que estar algo rechoncho, pero ¿a
qué venía esa esbeltez? Sin importarle si Sun-myung se preocupaba o no, Bo-dam,
que se divertía revolcándose en su lujoso parque de juegos para cobayos, se
subió de un salto a su mano en cuanto se la extendió. Le agradaba que se
subiera sin dudarlo ni un segundo, pero definitivamente se sentía más ligero.
Como sus manos eran
casi el doble de grandes que las de un hombre promedio, Bo-dam cabía
perfectamente en una sola palma. Al ver que parecía gustarle que lo elevara
mientras chillaba, Sun-myung se puso de pie con la mano extendida y levantó
ligeramente el dedo índice. De inmediato, una sonrisa asomó a su rostro al
sentir la textura rugosa de las patitas delanteras aferrándose con fuerza a la
primera falange de su dedo.
“¿No tiene nada de
apetito?”
Asentimiento.
“¿Ni siquiera como
para comerse una almendra?”
Asentimiento.
“Coma al menos un
trozo de mango. No le insistiré con nada más.”
……Asentimiento.
A pesar de haber
perdido peso, el cobayo aún mantenía su trasero redondito aplastado cómodamente
sobre su palma. Sun-myung lo elevó a la altura de sus ojos y le hizo varias
preguntas. El hecho de que Bo-dam asintiera de inmediato a todo, pero dudara
justo cuando mencionó que comiera mango, se le quedó grabado en el corazón.
Antes del embarazo, si
Sun-myung estaba comiendo algo, Bo-dam solía darle un 'golpe de cobayo' para
robárselo. En aquel entonces, le parecía que lo que hacía Bo-dam era insoportable
e inmaduro, pero ahora incluso tenía ganas de provocarlo a propósito con tal de
que comiera algo.
Sun-myung le cortó un
trozo grande de mango a Bo-dam, que movía sus pequeñas orejas redondas, y
terminó recibiendo inevitablemente un 'golpe de cobayo'.
* * *
No es una sola pieza│
De palabra, sí había
dicho que era una sola pieza. El detalle era que esa pieza era del tamaño de la
palma de Sun-myung. Sun-myung se dio cuenta por primera vez de que también
podía leer algo en las pupilas de un cobayo. En los ojos negros, siempre
redondos y brillantes del animal, se había filtrado un poco de malicia.
“Escriba todo lo que
ha comido en el día de hoy.”
* * *
Son demasiadas cosas,
qué cansanciooo│
“Una pieza de mango,
una cantidad de jugo de manzana equivalente al pis de un ratón y dos semillas
de girasol. ¿Ha comido algo más aparte de eso?”
* * *
Pero si decías que era
un cerdo│
Era una respuesta que
no venía al caso. ¿Le pedía que dijera qué había comido y de repente salía con
lo de que lo llamó cerdo? Estaba claro que eso era todo lo que había ingerido
en el día. Y Sun-myung nunca había llamado cerdo a Bo-dam.
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“Hablemos con
propiedad. Nunca he pensado que hyung fuera un cerdo. El nombre provisional del
bebé es Cerdito. Y eso también es para que las náuseas de hyung terminen
pron……”
“¿Jüik?”
“……Como sea, coma.
Tiene que hacer honor a su nombre de cobayo.”
“Jüiiik……”
“Sé que es difícil por
las náuseas, pero coma un poco. Si come bien, el bebé también estará sano.”
Sun-myung estudió en
silencio a su lado hasta que Bo-dam terminó de comerse todo el mango del tamaño
de una palma. Aunque, en realidad, no se concentró nada en el estudio; se le
fue todo el tiempo cavilando cómo hacer para que ese cobayo volviera a
engordar.
* * *
Independientemente de
que Han Ji-chul y Kim In-hoon estuvieran saliendo, Sun-myung se seguía juntando
con ellos igual que en el primer semestre. La razón era simple: ellos eran los
únicos que sabían que estaba casado. Aunque se había casado antes de terminar
el primer semestre, Sun-myung quería mantenerlo en secreto al menos hasta el
año que viene. Su plan de disfrutar un poco más de la vida universitaria y
revelarlo una vez que naciera el bebé no parecía estar del todo mal. De todos
modos, mientras Ji-chul e In-hoon mantuvieran la boca cerrada, Bo-dam no
tendría forma de enterarse.
“Oye, recién casado―”
“¿Por qué te ves tan
cansado hoy otra vez? Siempre tienes cara de muerto.”
La semana pasada,
Sun-myung se había saltado una clase de formación general porque Bo-dam se
quejó de un dolor abdominal repentino, así que ahora agitaba la mano con
fastidio y los ojos hundidos. Al superar el mes de embarazo, las náuseas de
Bo-dam se volvieron más severas. Estaba agotado porque anoche también durmió
mal por quedarse pendiente de él.
“Es que hyung no se
siente muy bien.”
“¡Hala! ¿Y qué tiene
Bo-dam-hyung?”
“Nada... solo dice que
tiene malestar estomacal.”
“Oye……. ¿No estará
embarazado? Si de repente tiene arcadas al ver la comida o algo así, llévalo al
hospital.”
Se le puso la piel de
gallina al escuchar la voz preocupada de Ji-chul, que normalmente solo sabía
soltar palabrotas. ¿Cómo es que sacó la hipótesis del embarazo tan rápido?
Sun-myung nunca había mencionado nada sobre el embarazo de Bo-dam. Les contó lo
de la boda, pero no quería decirles a sus amigos que iba a ser padre todavía.
'Voy a ser papá'. Si
decía eso, el indiscreto de In-hoon seguramente empezaría a armar alboroto
preguntando '¿por qué, por qué?'. Y como tal para cual, Ji-chul sacaría
conclusiones precipitadas diciendo 'este desgraciado es un salido de mierda' y
no dejaría de fastidiarlo.
“Qué embarazo ni qué
ocho cuartos, si hasta dormimos en habitaciones separadas.”
En realidad, no abría
la boca porque temía que las cosas no salieran según su guion previsto. Si
Ji-chul e In-hoon le preguntaban por qué habían tenido un hijo tan rápido o si
no era mejor disfrutar más de la vida de recién casados, no tendría respuesta.
A Sun-myung ni siquiera le gustaban especialmente los niños, ni se había casado
porque amara a Bo-dam con una locura desesperada. Para explicar la existencia
del bebé, inevitablemente tendría que confesar, hasta cierto punto, sus
desafortunadas circunstancias personales.
No quería verse en esa
situación. Podría decírselo a ellos dos más adelante, cuando el niño fuera un
poco más grande, cuando tuviera... unos tres años. Es decir, podría decírselo
cuando estuviera en el último año de carrera.
Cuanto más lo pensaba,
más sentía que todo se estaba enredando. Sun-myung se quedó mirando la esquina
del pupitre con el ánimo de un eterno aspirante a escritor que no logra
escribir ni una palabra por estar cambiando el guion infinitamente, hasta que
le llegó el reproche de Ji-chul.
“Oye, ¿tú sabes de qué
es esta clase o te inscribiste por las puras?”
“Ni idea.”
Sun-myung, que
estudiaba Administración de Empresas, había logrado inscribirse en todas las
troncales obligatorias donde sobraban plazas, pero falló en casi todas las de
formación general. La verdad es que el día anterior a la inscripción se quedó
sin energías por tener sexo con Bo-dam, y como a la mañana siguiente no estaba
en sus cabales, se limitó a hacer clic en lo que fuera.
Sun-myung les preguntó
a Ji-chul e In-hoon, que chasqueaban la lengua, a qué venía tanto alboroto.
Ellos solo le recriminaron por haberse inscrito sin siquiera investigar de qué
trataba la asignatura.
Príncipe Cobayo de
Ginilandia
Sun-myung 09:00
“¿Puedo sentarme aquí
si no está ocupado?”
“Sí.”
Sun-myung estaba tan
concentrado revisando el mensaje de Bo-dam que no tuvo tiempo de prestar
atención al chico que se sentaba a su lado.
Príncipe Cobayo de
Ginilandia
Cerdito dice que
quiere comer hotteok
¡Jajaja, los compraré
cuando salga de clase! 09:01
Príncipe Cobayo de
Ginilandia
Como puede que lo que
quiera comer cambie más tarde 09:02
Mantente alerta^^~
09:02
^^; 09:02
Parecía que por fin
terminarían las interminables náuseas. Sun-myung, a diferencia del mensaje un
tanto seco que envió, celebró por dentro mientras se disponía a escuchar la
clase. El chico de al lado también se concentró en la lección sin decir nada.
Durante la clase,
Sun-myung comprendió por qué sus amigos lo habían presionado tanto por
inscribirse sin informarse bien. Al ver el nombre de la asignatura,
'Comprensión de Nuestros Sabores', pensó que sería una clase cualquiera donde
solo había que memorizar un libro de texto. Pero no era así. Era una asignatura
de apto/no apto que consistía en visitar ocho restaurantes famosos de Seúl y
presentar un informe. Como el periodo de modificación de matrícula ya había
terminado, Sun-myung no tuvo más remedio que aceptar su suerte y participar en
el tour gastronómico.
“Pueden formar grupos
y visitar los restaurantes libremente, o si lo prefieren, pueden ir solos. No
se agobien, solo tomen buenas fotos de los locales y adjúntenlas al informe.
¡He visto que los estudiantes toman fotos excelentes! A veces uso sus fotos
para crear mi propia colección de sitios favoritos, la cual compartiré con
todos al final del semestre para que les sea útil en sus citas.”
El profesor, que tenía
toda la pinta de ser un buen comedor, sonrió de forma bonachona, haciendo que
su imagen resultara aún más acogedora. Sun-myung miró a Ji-chul e In-hoon
cuando dijeron lo de formar grupos. Los dos lo miraron con desdén.
“Este marginado, ¿qué
pensabas hacer en esta clase si no fuera por nosotros?”
“Bueno, nos pondré a
los tres en el mismo grupo. Han Ji-chul, Kim In-hoon y Ki Sun-myung.”
“Sí, sí. Gracias, oye.
Les invito a comer un día.”
“Ah, entonces la cosa
cambia. Si es que mi Sun-myung es muy listo cuando quiere, muy listo.”
Mientras Sun-myung
miraba con resignación a Ji-chul, que anotaba su nombre con entusiasmo ante la
promesa de comida gratis, sintió un dedo dándole un toque en el dorso de la
mano y miró hacia su lado.
“Estoy solo en esta
clase, ¿podrían incluirme en su grupo?”
“Eh…… oigan, ¿les parece
bien?”
“No me importa. Di tu
nombre.”
Sun-myung, que se
había olvidado de que había alguien a su lado, se levantó tras confirmar el
rostro del chico que decía su nombre.
“Yu Seong-gyeol. De
primer año.”
“Como somos de la
misma edad, podemos hablarnos informalmente. Crearé un grupo de chat, no se
salgan.”
“bueno, nos vemos la
semana que viene. Me voy yendo.”
Yu Seong-gyeol.
Sun-myung pensó que era un chico de imagen pulcra y se dirigió directo al
supermercado. El hotteok que Bo-dam quería era probablemente el tipo grasiento
que venden en la calle, pero al ser verano no era fácil de encontrar. Compró
unos paquetes de pan de hotteok con miel por si acaso, y también mezcla
preparada para hacerlos él mismo por si Bo-dam se quejaba. Antes de irse a
casa, llamó a Bo-dam.
“Hyung, ¿está en
casa?”
-¿Ya terminaste las
clases?
“Sí. Hoy solo tenía
esta. ¿No quiere nada más de comer? ¿Compro carne? ¿O fruta?”
-Con un hotteok me
basta, pero mmm…… también me gustaría un egg tart, un tonkatsu de queso y, si
puede ser, algo de tteokbokki.
“……¿Eso es 'con un
hotteok me basta'?”
-¿Oye, le estás
replicando a un embarazado?
Se quedó sin palabras
por culpa de su cónyuge, que empezó diciendo que solo necesitaba un hotteok y
de pronto soltó una lista de egg tarts, tonkatsu de queso y tteokbokki. Es
cierto, Song Bo-dam siempre fue un hombre que comía bastante.
Al recordar de nuevo
qué clase de hombre era Bo-dam, Sun-myung pensó que lo mejor para ambos sería
comprar otro refrigerador y llenarlo con toda la comida del mundo, pero luego
temió que Bo-dam se quejara diciendo que le faltaba dedicación.
“No le replico, solo
preguntaba por si quería que comprara algo más.”
-Compra lo que veas.
Me voy a dormir ya.
“Duerma bien.”
-Ven rápido, te
extraño.
“……Sí.”
En la sección de
productos frescos, que estaba tan fría que daban escalofríos, Sun-myung volvió
a comprar con la cara ardiendo. Tras comprar todo lo que Bo-dam le pidió y lo
que pensó que le gustaría, corrió a toda prisa hacia casa.
Bo-dam le había dado
un número para llamar a un chófer siempre que lo necesitara, pero Sun-myung
nunca lo había usado. Como era algo que jamás había hecho, no estaba
acostumbrado a dar órdenes a la gente. Además, no le gustaba la idea de llamar
a un conductor para algo que no fuera urgente. Bo-dam le decía: '¡Pero si ese
es su trabajo!', pero cuando a uno no le gusta algo, no le gusta.
Llegó a casa empapado
en sudor cargando con todo lo que compró en el súper. La casa estaba en
silencio; parecía que Bo-dam, que dijo que se iría a dormir, realmente estaba
descansando. Sun-myung registró la casa con cuidado. Desde que quedó
embarazado, Bo-dam dormía mucho y solía quedarse frito en cualquier parte: el
salón, el despacho, donde fuera. Como había dejado el café de golpe, parecía
que le costaba mucho pasar el día sin la ayuda de la cafeína.
Hoy sí que se había
dormido en la habitación, pero estaba abrazado a la almohada de Sun-myung.
Sun-myung le acarició suavemente el rostro hinchado por el sueño y se dirigió
al baño. No creía que Bo-dam se despertara hasta que terminara de ducharse.
“¡Ah!”
“¿Cuándo llegaste?”
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Al contrario de lo
esperado, Bo-dam se había despertado mientras Sun-myung se lavaba y lo estaba
esperando frente al baño. Sun-myung, que salió vistiendo solo la bata de baño,
se tambaleó por la fuerza del abrazo que rodeó su cintura. Aunque tenía la cara
somnolienta por no haber tenido un sueño profundo, Bo-dam parecía estar bien
despierto. Sus balbuceos le resultaron algo tiernos, así que Sun-myung se
apresuró a secarse el pelo.
“¡Ay! Ni que fueras un
perro, ¿por qué te sacudes así el agua?”
“Es que…… el lobo es
un cánido.”
“Ahhh, es verdad.”
Era una excusa tan
absurda que a él mismo se le puso la cara roja al decirla, pero Bo-dam asintió
como si fuera lo más normal del mundo. Sun-myung le rodeó los hombros y lo
llevó frente al sillón de masajes del salón. Luego, se sentó de rodillas frente
a él.
“¿Qué quiere comer
ahora?”
“Hotteok.”
“Como no encontré
hotteok de los que venden en la calle, compré la mezcla y pan de hotteok con
miel. ¿Le tuesto un poco de pan por ahora? ¿O prefiere el egg tart? También
compré egg tart.”
Mientras hablaba
juguetando con sus manos suaves, Bo-dam se inclinó desde el sillón de masajes
para abrazarlo. Sus mejillas se juntaron y estaban tan calientes que no sabía
si era su propio calor o el de Bo-dam.
“Sun-myung, así
pareces un marido de verdad.”
“¿Eh? Ah, bueno, ¿es
que acaso soy un marido de mentira?”
“Ya no quiero hotteok.
Solo quiero quedarme así.”
Sun-myung todavía no
sabía muy bien cómo tratar a un hombre que lo abrazaba de repente porque
'parecía un marido de verdad'. Tras darle unas palmaditas torpes en la espalda,
le dio un beso rápido en la mejilla fingiendo que era un descuido (aunque
dudaba que Bo-dam lo creyera así) y se levantó. Bo-dam lo siguió de cerca a
pesar de no ser un híbrido de cánido.
“Hyung, siéntese aquí
y espere. No puede estar sin comer nada, se va a poner mal. Además, no está
solo.”
“De repente se me
quitó el hambre.”
“No me venga con
caprichos.”
“¿Aunque mis caprichos
sean solo para Sun-myung?”
Incapaz de contener la
comisura de sus labios que se curvaba hacia arriba, Sun-myung simplemente giró
la cabeza. Si seguían así, no había diferencia con una verdadera luna de miel.
¿Quién pensaría, al verlos, que se habían casado a la fuerza?
Aunque le dijo que se
sentara a esperar, no pudo evitar inclinarse hacia su marido, quien volvía a
rodearle la cintura pidiendo un beso.
“Podemos dormir un
poco más juntos y comer cuando nos despertemos, ¿sí?”
“……Solo una hora,
entonces.”
“¡Vamos!”
Hay que tratar bien a
una persona embarazada, es lo normal. Sun-myung se lo repitió varias veces
mientras lo seguía a la habitación. Si le preparaba el hotteok nada más
despertarse, el 'Cerdito' que Bo-dam llevaba dentro seguramente le perdonaría.
* * *
Debido al embarazo, la
relación entre Bo-dam y Sun-myung se volvió notablemente más cercana. A Bo-dam
le gustaba tomar la mano grande de Sun-myung y, más que solo tomarla, le
encantaba quedarse sumergido en ella.
“Jüi.”
“Hyung, ¿había dicho
que ya no podría transformarse en cobayo, verdad?”
“Jüiiik.”
Bo-dam, que jugaba a
las traídas con Sun-myung en su lujoso parque de juegos exclusivo para cobayos,
se dejó atrapar dócilmente al quedarse sin aliento. Sun-myung alternaba ambas
manos de arriba abajo para ayudar a Bo-dam a realizar un ejercicio ligero de
forma natural. Bo-dam lo miraba con orgullo al ver cómo se esforzaba a su
manera basándose en las cosas que había visto por ahí.
Tras un buen rato de
ir de una mano a otra, Bo-dam se agotó y se dejó caer sobre su palma. Entonces,
en lugar de instarlo a ejercitarse más, ambas manos lo rodearon con calidez. Al
estar transformado en cobayo, Bo-dam podía evitar que se notara el sonrojo de
sus mejillas.
* * *
¿Por eso te disgusto?│
“¿Qué cosa?”
* * *
Si no soy un cobayo│
* * *
¿Te disgusto?│
Bo-dam, cómodamente
sumergido en las manos de su cónyuge, lo miraba con ojos que parecían semillas
de girasol. Unos dedos tan finos como si hubieran escogido y colocado las conchas
más bonitas de la playa acariciaron sucesivamente el entrecejo y las mejillas
de Bo-dam.
“No me disgustas.”
“Kkyuing.”
“¡Jaja! Tiene hambre,
¿verdad? Iré por heno.”
Esta vez no fue porque
tuviera hambre, sino porque se sentía bien. Mientras Sun-myung iba a buscar el
heno, Bo-dam se subió al teclado y tecleó rápidamente. Pero en cuanto los pasos
de Sun-myung se acercaron, lo borró todo.
“¿Eh? ¿Tenía algo que
decir?”
“Jüik jüik.”
“¿No es así?”
“Jüik.”
Quédate a mi lado.
La razón por la que
escribió eso y luego lo borró fue por vergüenza. Temía que Sun-myung se burlara
diciendo que sus cambios de humor eran demasiado extremos debido al embarazo.
De hecho, no era una mentira absoluta, por lo que decidió borrarlo.
“¡Jüiiik!”
“¿Puedo preguntar por
qué de repente me está dando de puñetazos?”
* * *
¿No?│
“De verdad, es que me
dejas sin palabras…….”
Bo-dam sabía que
Sun-myung lo cuidaba con especial atención desde que quedó esperando al bebé.
Se había vuelto tan atento que era imposible no darse cuenta. Si hubiera sido
antes del embarazo, habría pensado: 'Como era de esperar, en Corea no existe un
alma que pueda resistirse a este cobayo, el ser más encantador del planeta'.
Pero ahora era diferente.
Tras casarse, Bo-dam
descubrió que Sun-myung podía ser una persona ruda cuando se lo proponía. Sobre
todo en la cama, solía comportarse de forma impulsiva, y eso era algo que él
podía entender. Sin embargo, era la primera vez que veía a un hombre ser tan infinitamente
suave y cariñoso.
Cuando Bo-dam se
transformaba en cobayo, Sun-myung le tocaba las orejas con un cuidado extremo.
Sería bueno que se detuviera ahí, pero lo hacía incluso cuando tenía forma
humana. Bo-dam no sabía cómo reaccionar ante este hombre que se acercaba
sigilosamente solo cuando él fingía estar dormido, para acariciar una vez su
hombro, luego su vientre aún plano, y soltar un suspiro.
“¿Hace esto porque
sabe que no puedo pegarle, hyung?”
“¡Jüik!”
Al principio estaba
convencido de que Ki Sun-myung terminaría queriéndolo mucho más a él. No lo
entendía. Nunca se imaginó a sí mismo fingiendo dormir por no saber cómo
reaccionar cada vez que sentía el contacto de las manos de ese torpe joven de
veinte años que jamás había tenido una relación.
“¿Cree que con lamerme
después de haberme mordido es suficiente?”
* * *
Perdón│
“De verdad, es que me
dejas sin palabras…….*
Aunque le golpeaba la
cara sin parar, Bo-dam sentía un hormigueo al notar la mano de Sun-myung
sosteniendo con firmeza su trasero de cobayo como si le gustara, así que le dio
un buen mordisco en la nariz. Mientras le lamía la nariz que se había puesto
roja e hinchada, le propinó un par de golpes más, pero aun así Sun-myung solo
le dio un apretoncito en el trasero sin mostrar ninguna señal de molestia.
“¡Ah! ¡Ya basta!”
Sintiendo que tanta
amabilidad era casi como una enfermedad, Bo-dam le dio un mordisco fuerte a
Sun-myung cerca del pómulo y escapó.
* * *
La vida de recién
casados continuó como si Sun-myung y Bo-dam estuvieran de novios. Cuando Bo-dam
trabajaba, Sun-myung se desvivía por estar a su lado cortándole trozos pequeños
de comida para alimentarlo. Le angustiaba ver que Bo-dam apenas comía nada.
¿Por qué alguien que antes le robaba hasta su propia comida, ahora que estaba
esperando un bebé, comía menos que nunca?
“Vayamos a un
restaurante de comida coreana que sea limpio, cerca de la universidad. Uno
donde la comida sea apta para niños o ancianos.”
“¿A qué viene eso,
abuelo?”
“¿No podemos ir a
comer tonkatsu?”
Por eso, cuando
intentó investigar algunos restaurantes para la clase de 'Comprensión de
Nuestros Sabores', sus compañeros, que no sabían nada de lo que él estaba
pasando, no dejaban de dar la lata con el tonkatsu.
Como ya había tenido
una cita con Bo-dam en un restaurante de tonkatsu que Ji-chul le recomendó como
'famoso' y resultó ser un desastre, Sun-myung le tenía pavor a ese plato. Por
lo que escuchaba, el lugar al que querían ir parecía ser ese mismo restaurante.
De verdad, no quería volver allí ni loco. Sobre todo porque, desde entonces,
cada vez que Bo-dam veía una tienda de tonkatsu, se burlaba de él preguntando:
'¿Esa mesa no estará pegajosa?'.
“Es una clase para
buscar restaurantes de calidad, ¿a qué viene el tonkatsu?”
Sun-myung frunció el
ceño, dejando claro que se oponía rotundamente. Al ser una asignatura de
apto/no apto, quería aprovechar para descubrir lugares donde pudiera tener
citas cómodas con Bo-dam, pero sus dos únicos amigos de la facultad no parecían
entenderlo.
Aunque era normal que se
comportaran así porque no sabían lo del embarazo, Sun-myung se sintió irritado
y, sin siquiera mirarlos, se dirigió a Yu Seong-gyeol, el otro integrante del
grupo que estaba a su lado.
“¿Tú a dónde quieres
ir? Decídelo tú.”
“¡¿Ki Sun-myung, te
has vuelto loco?! ¡Por mayoría simple deberíamos ir al tonkatsu que queremos
In-hoon y yo!”
NO
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“¡Exacto!”
“¿Qué exacto ni qué
nada? Seong-gyeol, elige tú. Iremos a donde tú digas.”
Yu Seong-gyeol.
Compañero de curso, de la misma edad e híbrido de perro. Creía recordar que era
una mezcla de husky y maltés. Sun-myung pensó que su cabello y sus ojos
grisáceos eran curiosos y le dio un toque en el brazo. Ya que iban a ser del
mismo grupo, su intención de animarlo a participar era de un 5%, mientras que
el 95% restante era su deseo de evitar el tonkatsu a toda costa.
“Comamos coreano.”
“Ah, por fin alguien
con quien se puede hablar. ¿Conoces algún restaurante?”
“Cerca de aquí hay un
sitio de menús de bossam. Está en un callejón, si vamos ahora creo que no habrá
espera.”
“¿Bossam? Oh, el
bossam está bien. Comamos tonkatsu en otro momento. In-hoon, ¿a ti te parece
bien?”
“Yo como de todo.
¡Vamos!”
Dichoso tonkatsu.
Sun-myung le dio un golpe suave en la nuca a Ji-chul, quien seguía insistiendo
con el plato hasta el final, y cruzó la mirada con Yu Seong-gyeol. Este último
tomó la delantera señalando el camino hacia el restaurante de bossam. Sun-myung
se puso a su lado, guardando cierta distancia, mientras observaba a Ji-chul e
In-hoon que estaban ocupados jugueteando entre ellos.
“En realidad querías
comer tonkatsu y has dicho bossam por mi culpa, ¿verdad?”
“Para nada.”
“Ah, entonces vale.
Por si acaso.”
Tras esa breve
respuesta y su réplica, la conversación terminó.
La comida de ese día
estuvo deliciosa. Al no ser de la misma facultad, terminaron haciéndole muchas
preguntas a Yu Seong-gyeol; él respondía de forma escueta, pero sin crear un
ambiente extraño.
“Vaya. Te dejamos
entrar al grupo pensando que no sabías comer solo, pero parece que se te da
bastante bien.”
“Nunca dije que no
supiera comer solo. Solo quería hacer amigos de otras facultades. Es mi primera
vez viviendo en Seúl.”
“¿Ah, Seong-gyeol vive
solo?”
Ji-chul, que no era
nada tímido, ya había empezado a llamarlo por su nombre omitiendo el apellido.
Sun-myung vio por casualidad a In-hoon mirando de reojo a Ji-chul y giró la
cabeza rápidamente. Sintió que había visto algo que no debía. Prefería mil
veces que estuviera Yu Seong-gyeol a estar él solo metido en medio de una
pareja. Sun-myung tomó un par de fotos del menú de bossam y se unió a la
charla.
“Los que viven solos
tienen que comer bien, así que come rápido.”
“Ooh―, ¿eso significa
que ya te has cansado de Kim In-hoon y de mí?”
“Hablemos con
propiedad. Yo nunca les he tenido cariño.”
“Qué cruel,
Sun-myung―”
“Llámame por mi
apellido, Kim In-hoon.”
“Si él bien que llama
a los demás por su nombre……”
Definitivamente no
debió meterse en medio de una pareja. Se sentó un poco apartado de esos dos,
que se peleaban por tonterías sin prestarle atención ni a él ni a Yu
Seong-gyeol. Sun-myung puso un trozo de carne en el cuenco de arroz de
Seong-gyeol, que observaba la escena en silencio.
“Comamos todo lo que
podamos antes de que esos dos empiecen.”
“¡¿De qué hablas si
hemos pagado lo mismo?!”
“Es verdad. Qué malo
eres, Sun-myung―”
“He dicho que me
llames por mi apellido.”
Al ver que Yu
Seong-gyeol asentía como si lo hubiera entendido todo, Sun-myung pensó que era
bastante perspicaz. Entre los dos que estaban inmersos en su pelea amorosa y
Seong-gyeol, que se metía la comida en la boca en silencio frente a él,
Sun-myung le envió un mensaje a Bo-dam.
(Foto) 14:08
Vengamos juntos la
próxima vez, hyung 14:09
Príncipe Cobayo de
Ginilandia
¿Fuiste antes porque
querías venir conmigo? 14:10
Mi esposito es tan
lindo~ 14:10
Al ver la respuesta,
Sun-myung puso el teléfono boca abajo. Se sintió como si él y Bo-dam fueran una
pareja aún más exagerada que sus amigos, que se peleaban sin importarles quién
mirara.
Una mesa con aspecto
gastado y un servicio de mesa limpio pero sencillo. Bo-dam sonrió con mucha
satisfacción al ver la foto del menú de bossam que Sun-myung le envió.
“¿Has recibido
noticias del yerno Ki?”
“¿Cómo lo supiste?”
“Porque mi Bo-dam está
sonriendo de una forma tan brillante que era obvio.”
Bo-dam, que estaba
ocupado bromeando sobre cuánto lo quería, se sintió muy avergonzado por las
palabras de su madre. Tras anunciar el embarazo, los padres de Bo-dam se
pusieron locos de alegría. Especialmente su madre, quien incluso derramó
lágrimas y no paraba de decir lo feliz que estaba.
Era la reacción propia
de una mujer que, tras desear un hijo y no poder tenerlo, terminó adoptando.
Aunque eran padres adoptivos, lo habían criado como si fuera su propio hijo, y
Bo-dam sentía por ellos amor, gratitud y una presión equivalente. Una de las
razones por las que deseaba que el bebé fuera un lobo era esa. Dado que el
Grupo Edam siempre había tenido a híbridos de lobo como dueños generacionales,
sentía que si nacía un cobayo parecido a él, no podría mirar a sus padres a la
cara.
En ese sentido, sentía
alivio, pero al mismo tiempo una pequeña culpa hacia Sun-myung. Se sentía mal
por no haber deseado únicamente un hijo que se pareciera a él. Y esa culpa no
parecía disminuir.
“Parece que mi sonrisa
era mu―y evidente.”
“Sí, te ves tan, tan
feliz que mamá también se alegra.”
Porque su afecto por
Sun-myung estaba pasando de ser una simple simpatía a convertirse en amor.
A medida que sus
sentimientos por su marido crecían, Bo-dam se sentía más culpable. Si se
hubieran convertido en pareja de forma natural, no tendría que sentir esto,
pero los mundos en los que vivían él y Sun-myung eran demasiado diferentes. Mi
marido, con quien no pude ser pareja a través de un proceso natural.
Pensar en eso lo ponía
triste. Bo-dam se sentía cada vez más pequeño al no poder ignorar el hecho de que
en este matrimonio no hubo voluntad alguna por parte de Sun-myung ni de él
mismo. Estaba seguro de que Sun-myung también lo quería, pero no podía evitar
sentirse intranquilo.
“Me alegra que mamá me
vea bien.”
“Cielo, ¿por qué? No
es que en realidad estés mal, ¿verdad?”
Bo-dam, que estuvo
mirando la foto del menú de bossam que envió Sun-myung hasta que la pantalla
del móvil se puso negra, negó con la cabeza hacia su madre.
“Estoy bien. Él me
trata de maravilla.”
“Con eso basta. Mamá
no pide nada más.”
Todo es culpa de las
hormonas.
Le parecía absurdo
estar lamentando no haber disfrutado de la vida de recién casados ahora que
venía el bebé, cuando él mismo había deseado el embarazo. Una vez que naciera
el niño, entonces disfrutaría de la verdadera luna de miel.
Tras recibir un montón
de regalos de artículos para bebé de su madre, Bo-dam llegó a casa y, al ver la
espalda de Sun-myung, corrió a abrazarlo.
“¡Ya llegó su marido,
Sun-myung!”
“¿Ha llegado? ¿Comió
algo con mi suegra?”
“Tomé un chocolate
latte.”
“……Algo que no sea
líquido.”
“Lo líquido también es
comida. Igual que las células cancerosas también son células.”
“Deje de decir
tonterías y siéntese. Le he preparado gachas.”
A Bo-dam le encantaba
que Sun-myung lo cuidara con tanto esmero, así que bromeó a propósito antes de
dirigirse rápidamente a la mesa. Sun-myung, que al principio no cocinaba
diciendo que sería difícil satisfacer el paladar refinado de Bo-dam,
últimamente iba mucho a la cocina. A Bo-dam le gustaba que se esforzara tanto
por alimentarlo, hasta el punto de ocultar que sus náuseas ya estaban empezando
a remitir.
Con Sun-myung frente a
él, quien no solo le había preparado las gachas a mano sino que incluso soplaba
para dárselas en la boca, Bo-dam sacó el tema de la foto.
“¿El restaurante de
bossam está cerca de la facultad?”
“Sí. Este semestre
estoy cursando una asignatura de formación general llamada Comprensión de
Nuestros Sabores, y la tarea es buscar restaurantes.”
“Entonces Ji-chul e
In-hoon también la estarán cursando. Sun-myung no tiene más amigos que esos
dos.”
“No es verdad. Hay uno
más.”
“Oh, ¿hiciste un nuevo
amigo sin que yo lo supiera? Ay, qué orgulloso estoy.”
“Que no soy un niño.”
Bo-dam tenía
curiosidad por el nuevo amigo, pero tenía más ganas de besar al refunfuñón de
Sun-myung, así que le sujetó la cara. Incluso sus mejillas, que se calentaban
en cuanto le daba un beso, hacían de él un marido adorable.
* * *
Como era una clase que
solo se dictaba una vez por semana y no tenía que preocuparse demasiado por las
notas, Sun-myung apenas participaba en el grupo de chat de 'Comprensión de
Nuestros Sabores'. Solo aparecía cuando llegaba el momento de armar la lista de
los restaurantes que cada uno había investigado.
Adm_Han Ji-chul
Esta vez vayamos en
serio a un sitio de tonkatsu 20:00
Adm_Kim In-hoon
Abrieron uno nuevo
frente a la facultad, jeje 20:00
NO
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¿Acaso les posee el fantasma
de alguien que murió por no comer tonkatsu? Deberían hacerse un exorcismo los
dos;; 20:02
Adm_Han Ji-chul
No jodas^^ No
menosprecies el tonkatsu, el alimento para el alma de todo hombre 20:03
Adm_Kim In-hoon
¡Exacto! ¡Hay que
detener la persecución al tonkatsu, Ki Sun-myung! 20:04
Adm_Han Ji-chul
Jajajajaja, qué
obediente es mi In-hoon~ 20:04
A Sun-myung le había
gustado bastante el sitio de bossam de la semana pasada y esperaba ir a un
restaurante con un ambiente similar, ¡pero otra vez! Otra vez daban la lata con
el tonkatsu. Además, ver a In-hoon acatando fielmente las palabras de su pareja
de no llamarlo por el nombre a secas y diciéndole 'Ki Sun-myung', junto a la
reacción de satisfacción de Ji-chul, le daban ganas de vomitar.
“Ah, de verdad, estos
dos son tan asquerosos que no los puedo ni ver.”
“¿Quiénes?”
“Ah, ¿no estaba
durmiendo?”
“Todavía no es hora de
dormir. ¿Quiénes son?”
“Han Ji-chul y Kim
In-hoon. Están saliendo y son realmente asquerosos.”
“¡Ajajaja! Seguro que
para ellos, Sun-myung y yo también nos vemos así. Si hasta estás casado y vas a
ser papá.”
“Ah, b-bueno, eso es
verdad. Tiene razón.”
Sun-myung, que
acariciaba el vientre de Bo-dam mientras este se pegaba a su lado vistiendo una
prenda ligera de casa, se quedó helado ante sus palabras. Bo-dam entrelazó sus
dedos con los de él y apoyó su rostro somnoliento en la almohada. Al verlo,
Sun-myung pensó que mañana mismo, sin falta, les diría a sus amigos lo del
embarazo de Bo-dam, aunque sabía muy bien que no lo haría.
“Pero si Ji-chul e
In-hoon están saliendo, Sun-myung debe sentirse muy solo. ¿Qué tal el otro
amigo?”
“Él es de otra
facultad. Como ni él ni yo hablamos mucho, no somos cercanos.”
“Conmigo Sun-myung
habla un montón. ¿No hablas mucho frente a tus otros amigos?”
“No mucho……
simplemente no tengo nada que decir.”
“¿Entonces conmigo sí
tienes mucho que decir?”
Hoy Bo-dam parecía
tener mucha curiosidad. Sun-myung se quedó pensando mientras veía a Bo-dam
insistir en por qué hablaba tanto frente a él. Si tenía que decir por qué
hablaba más……
“Supongo que…… ¿porque
hyung es muy hablador……?”
“¡¿Qué clase de razón
es esa?!”
“¡Oiga, no me pegue!”
No sabía qué respuesta
esperaba, pero Bo-dam de repente empezó a enojarse, así que Sun-myung se
apresuró a calmarlo. La verdad era que no se había dado cuenta de que hablaba
tanto frente a Bo-dam, así que improvisó una respuesta, pero parece que no fue
la correcta.
“Y yo que pensaba que
era porque te sentías cómodo conmigo, ay, de verdad, qué difícil es vivir con
un hombre tan joven. ¿De qué voy a hablar con un virgen que nunca ha tenido una
relación? ¡Ya está! ¡Duérmete!”
“¿Qué tiene que ver
eso con que yo sea v-virgen?”
“Como no tienes
experiencia en citas, no entiendes nada de mi corazón. Quítate.”
Hasta hace un momento
el ambiente parecía bastante bueno, pero a Bo-dam no le gustó la respuesta, le
quitó toda la manta y se acostó dándole la espalda.
Sun-myung se quedó
desconcertado mirando su nuca redonda y luego se le pegó poco a poco.
“No se enfade,
hyung……”
“No estoy enfadado.
Estoy furioso.”
“Prometo ampliar mi
repertorio de respuestas de ahora en adelante.”
“Ay, ay……. Mejor ni
hablo.”
“¿Ya se le pasó el
enfado?”
“Duérmete de una vez.”
Aun así, como el mayor
era el mayor, Bo-dam se giró con naturalidad para volver a mirarlo y se
acurrucó con delicadeza en sus brazos. Antes de dormir, Sun-myung repasó la
conversación con Bo-dam, pensando en qué tipo de respuestas le gustarían.
Sentía que preguntarles a Han Ji-chul y Kim In-hoon no serviría de nada……. Si
alguien lo ayudara sería más fácil, pero como no había nadie así a su
alrededor, simplemente abrazó con más fuerza a Bo-dam.
* * *
Aunque el objetivo era
lograr el embarazo antes de agotar la diversión de la luna de miel, tanto para
Bo-dam como para Sun-myung, a quienes les gustaba bastante el sexo, había una
parte de insatisfacción inevitable. Especialmente para Sun-myung, rebosante de
energía juvenil, en comparación con un Bo-dam cuyo deseo sexual había disminuido
un poco tras quedar encinta. Sun-myung se esforzaba al máximo por no
demostrarlo, por miedo a que Bo-dam se sintiera presionado.
A pesar de sus
esfuerzos, el problema era que Bo-dam era demasiado perspicaz.
“Sun-myung.”
“Sí.”
“Ya casi entramos en
el periodo de estabilidad, así que volvamos a tener relaciones entonces,
nosotros.”
“Ah, b-bueno...
después.”
“El médico dijo que a
partir de septiembre está bien, así que aguantemos un poquito más, ¿de
acuerdo?”
“Ah, ¿qué es lo que
dice que estoy aguantando……?”
'¿Cómo que no aguantas
nada?, si se te pone dura a la mínima con un beso o un abrazo ligero'.
Bo-dam le dio un beso
en la mejilla a un Sun-myung que se ponía serio asegurando que él nunca había
tenido que aguantarse y que no se sintiera presionada. Al vivir piel con piel
con Sun-myung, que no tenía un lado infantil para su edad, Bo-dam sintió ganas
de conocerlo más. Si llegaba a quererlo más que ahora, ¿se volvería tan
persistente como lo fue en la luna de miel? Si fuera así, lo aceptaría con
gusto.
Con la esperanza de
que pronto pudiera comportarse de forma mimada con él, Bo-dam rodeó la cintura
de Sun-myung. Primero sería su turno de recibir mimos durante los diez meses
completos de embarazo, y el turno de Sun-myung vendría después.
Aunque Bo-dam solía
calificar a Sun-myung como 'un menor con una notable falta de encanto juvenil',
últimamente se comportaba bastante como un esposo. Además, quizás por habérsele
pegado el lado juguetón de Bo-dam con quien pasaba todo el día, empezó a actuar
más acorde a su edad. Antes de conocer a Bo-dam, no tenía a nadie a su
alrededor con quien pudiera bromear o discutir con tranquilidad, y ni siquiera
se planteaba la idea de apoyarse en alguien, por lo que ese cambio era muy
evidente para quienes lo rodeaban.
“¡Sun-myung! Eres el
único capaz de hacer la presentación esta vez. El profesor Lee es al que más
quiere. Te lo encargo, ¿eh?”
“Vale. Pero a cambio,
¡me libro de todos los demás roles!”
“¡Cómo puedes decir
eso, príncipe Sun-myung! ¡Váyase a su casa ahora mismo!”
“Cómo te gusta estar
en casa. ¡Tienes que venir al brindis después de la presentación de la semana
que viene!”
“Sí, sí, de acuerdo.
Me voy. Nos vemos la semana que viene.”
Sun-myung, que de
pronto se había convertido en el icono de la moda de la facultad de
Administración gracias a estar empapado del gusto de Bo-dam de pies a cabeza,
salió de la cafetería con paso despreocupado. No sabía ni le importaba que sus
compañeros se quedaran murmurando: '¿Qué demonios le habrá pasado en las
vacaciones para que cambiara tanto?'.
El hecho de haber
aprendido a soltar bromas triviales y a dejar pasar las cosas con una sonrisa
se debía por completo a su conviviente. Los cambios de los que el propio
Sun-myung no se percataba habían brotado de su relación con Bo-dam. De forma
muy natural, la energía brillante de Bo-dam se había filtrado en cada rincón de
la vida de Sun-myung.
-Te extraño, ¿cuándo
vienes? ¿Aún no terminas la tarea?
Sun-myung, que estaba
haciendo las compras para Bo-dam ahora que sus náuseas extremas habían remitido
y empezaba a comer de todo poco a poco, miró a su alrededor sin motivo tras
recibir la llamada. El teléfono no estaba caliente, pero tenía las orejas al
rojo vivo.
“Ya voy para allá. ¿No
quiere comer nada en especial?”
“¿Tu pene, Sun-myung?”
“……¿Es que no piensa
hacer nada de educación prenatal……?”
“¡¡No me obligues a
hacer esas cosas!!”
Tras alejar
apresuradamente el teléfono de su oreja para evitar los gritos de su cónyuge,
que decía extrañarlo pero terminaba chillando, Sun-myung pronunció unas
palabras para no arruinarle el humor.
“E-eso no... ¿quiere
que le compre algo que se le parezca? Navajas... o tal vez, bananas……”
Era una broma a su
manera, y afortunadamente recibió una carcajada alegre como respuesta.
-¡Ajajajaja! ¡Esas
cosas no pueden reemplazar a mi marido!
“Ah, sí.”
-Ven pronto. Que de
verdad te extraño.
“Sí, ya voy.”
Colgó tras lograr calmar
a Bo-dam, que hasta el final mandó la educación prenatal a la porra para seguir
insistiendo con su pene. Aunque se repetía que era de lo más vulgar, se le
escapaba una sonrisa de oreja a oreja. Sun-myung salió rápido del supermercado,
avergonzado de la risa que no podía borrar por más que se restregara la boca.
Le resultaba extraño estar disfrutando de las obscenidades de Bo-dam, y también
le resultaba extraño que eso no se sintiera del todo mal.
Mientras Bo-dam y
Sun-myung disfrutaban de su vida matrimonial como si estuvieran de novios, los
dos únicos amigos universitarios de Sun-myung, Ji-chul e In-hoon, mostraban su
relación tormentosa sin tapujos. Únicamente a través de la clase de
'Comprensión de Nuestros Sabores'.
“¿Siempre tienes que
pisotearme delante de los demás?”
“¿Acaso decir que no
quiero comer pasta es pisotearte?”
“¿Cómo pueden pelearse
por algo así? Vamos a comer de una vez.”
De verdad, si hubiera
sabido que estos tipos eran tan exagerados, me habría inscrito en las clases
por separado.
Al ver cómo intentaban
controlarse mutuamente de formas extrañas desde que empezaron a salir,
Sun-myung hacía un ejercicio de pensamiento positivo (?) diciéndose: 'Yo no le
haré eso a Bo-dam-hyung' o 'Bo-dam-hyung no llega a esos extremos conmigo'.
Hasta octubre no hubo problemas, ya que estaba demasiado ocupado preocupándose
por las náuseas de Bo-dam.
Sin embargo, tras los
exámenes parciales, al verlos sacándose de quicio mutuamente, no pudo evitar
chasquear la lengua. Sun-myung murmuró como un anciano: 'El mundo se acaba, de
verdad', mientras miraba a Seong-gyeol. Aunque al principio este parecía
incómodo, ahora mantenía una actitud de 'ustedes ladren, que yo busco el
restaurante'.
“¿Quieres que vayamos
nosotros dos aquí y los dejemos peleando?”
Era un restaurante de
pasta famoso como lugar de citas frente a la universidad. Sun-myung asintió al
recordar que Bo-dam le había pedido ir allí alguna vez. Los lugares que
Seong-gyeol encontraba nunca fallaban y a Bo-dam le gustaban bastante, así que
esta vez seguro que también sería un éxito.
“Vamos. ¡Oigan, Kim
In-hoon, Han Ji-chul! Seong-gyeol y yo nos vamos a comer primero. Coman lo que
quieran, nosotros escribiremos este informe, así que el próximo les toca a
ustedes.”
“¡¿Siempre me sales
con que te estoy haciendo gaslighting?! ¡¿Crees que puedes decir cualquier
cosa?! ¡¿Acaso digo esto para que te vaya mal?!”
“¡¡Eso también es
gaslighting!!”
NO
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Sun-myung se dio la
vuelta rápido, avergonzado por los dos que peleaban a gritos sin importarles
que la gente se quedara mirando.
“……Vámonos, si como
con esos tipos se me va a cortar la digestión.”
“Su pelea amorosa es
terrible……”
“¡Pffft!”
“Lo que hace el amor,
ay……”
Sun-myung estalló en
carcajadas cuando Seong-gyeol, con una expresión de absoluto hartazgo, se burló
ligeramente de la pareja y su amor tóxico.
Seong-gyeol, que era
muy bueno encontrando restaurantes, era una persona que no destacaba en nada. Pasaba
desapercibido, pero su apariencia era pulcra y tenía buen gusto. Aunque no lo
conocía a fondo, Sun-myung no se sentía para nada incómodo con él. Últimamente,
como Ji-chul e In-hoon peleaban tanto, incluso pensaba que era mejor estar solo
con Seong-gyeol y se sentaba a su lado en las clases.
“Este sitio está
bien.”
“Estará bueno porque
las chicas de la facultad dijeron que era rico. Ya sabes que las chicas son más
exigentes con la comida. Ji-chul e In-hoon solo conocen el tonkatsu.”
“¡Jajajaja! Es verdad.
Esos mueren si no hay tonkatsu.”
Sun-myung volvió a
reír con ganas al oír a Seong-gyeol, que siempre parecía tan indiferente,
calificar a sus amigos como chicos que solo conocían el tonkatsu. Tomó cuatro o
cinco fotos de la pasta con la excusa del informe y se las envió de inmediato a
Bo-dam.
Ambos continuaron
comiendo sin hablar mucho. Sun-myung aprovechaba los huecos para responder a
los mensajes de Bo-dam.
Príncipe Cobayo de
Ginilandia
¿Aquí también es
frente a la universidad?
Tendré que pedirme un
día libre para ir con Sun-myung 14:00
Dígame cuando le venga
bien, hyung jajajaja 14:01
Príncipe Cobayo de
Ginilandia
Siii~ que tengas un
rico almuerzo ^_^ 14:02
“¿Tu novia?”
“¿Eh?”
“No, es que miras
mucho el móvil.”
“Ah, nada en especial.”
Mientras imaginaba a
Bo-dam, quien ahora al recibir fotos de comida decía naturalmente que quería ir
con él, Sun-myung negó con la cabeza por instinto ante la pregunta de
Seong-gyeol. Porque no era su novia. Aunque consideraba a Seong-gyeol una buena
persona, Sun-myung no era de los que daban confianza fácilmente. No tenía
ninguna intención de que nadie más, aparte de Ji-chul e In-hoon, supiera de su
matrimonio.
“Solo un amigo.”
“Ah. ¿Y no tienes
novia?”
Sun-myung lo pensó muy
brevemente y luego negó con la cabeza.
“No tengo.”
Sintió una pequeña
punzada de culpa, pero no quería revelar su vida privada.
* * *
Con la llegada del
frío, el vientre de Bo-dam se había vuelto tan notablemente redondo que ya se
notaba a simple vista. Gracias a que desde que terminaron las náuseas en
septiembre empezó a comer el doble o el triple de lo que no había podido
ingerir, Bo-dam se había puesto muy rollizo. A Sun-myung eso le gustaba
bastante. Había valido la pena recorrer diversos lugares para la clase de
'Comprensión de Nuestros Sabores'. Especialmente, era un alivio que casi todos
los restaurantes que Yu Seong-gyeol elegía fueran del agrado de Bo-dam.
“Este crepe está
bue―nísimo.”
“¿Ah, sí? Dicen que el
de sabor a mantequilla de maní es el famoso, pero estaba agotado y no pude
comprarlo. La próxima vez le traeré ese sin falta.”
“Lo de la mantequilla
de maní es para después, ahora solo abrázame.”
Bo-dam, tras
terminarse con pericia el crepe de fresa y banana, desprendía un aroma dulce.
Sun-myung abrazó con fuerza a Bo-dam, quien desde que se quedó embarazado
emanaba un olor muy acogedor.
Ya habían pasado tres
meses desde la última vez que vio al cobayo. Al entrar en noviembre y alcanzar
los cinco meses de embarazo, Bo-dam se había redondeado tanto que, a simple
vista, parecía tener casi la misma edad que Sun-myung. Aunque Bo-dam solía
suspirar frente al espejo porque no le gustaba haber subido de peso, Sun-myung
pensaba que se veía mucho mejor ahora que cuando estaba delgado.
“¿De dónde sacas estos
restaurantes tan buenos?”
“Como la tarea de la
clase es visitar restaurantes, voy casi todas las semanas. Yo no conozco mucho,
pero un compañero de otra facultad que toma la clase conmigo sabe un montón de
esos sitios.”
“¿Un amigo que no es
Ji-chul ni In-hoon? ¿Es ese tal Yu Seong-gyeol del que hablaste la otra vez?”
“Sí. Han Ji-chul y Kim
In-hoon son muy ruidosos, pero él es tranquilo.”
Mientras lo abrazaba
por la espalda, Sun-myung veía cómo las mejillas de Bo-dam se inflaban y
desinflaban. Le dio un toquecito juguetón en la mejilla y luego acarició su
vientre. Bo-dam se preocupaba mucho por el bebé, pero en realidad Sun-myung
pensaba que, sin importar cómo estuviera Cerdito, con que Bo-dam estuviera sano
era suficiente. Aunque eso no se lo decía.
“¿Eres muy cercano a
ese amigo Seong-gyeol?”
“No. No mucho.”
“Es que los únicos
amigos que conozco de Sun-myung son Ji-chul e In-hoon. Por eso preguntaba.”
“Bueno……. Es verdad
que solo tengo a esos dos.”
“Qué vida social tan
pobre tiene mi marido……”
A Sun-myung le dolió
un poco que le hablara con lástima después de haberle traído hasta un crepe.
Sin embargo, pronto sintió el contacto de su mano en la mejilla y, en lugar de
enojarse, se sintió culpable.
“No importa, ahora me
tienes a mí y a nuestro Cerdito. Sun-myung ya es todo un cabeza de familia.”
“……Sí.”
Es decir, Sun-myung
todavía no le había revelado a nadie, excepto a Ji-chul e In-hoon, que era un
hombre casado.
No es que tuviera la
intención de mantenerlo en secreto para siempre. Pensaba decirlo, al menos,
antes de que a Bo-dam se le notara la barriga. Ji-chul e In-hoon también lo
incitaban sutilmente diciendo: '¿No deberías decírselo a los de la facultad en
algún momento?'. Además, en la facultad no paraban de lloverle propuestas para
citas a ciegas o reuniones grupales, y rechazarlas todas era un trabajo
agotador. Por eso de verdad tenía la intención de hablar, pero…….
“Odio que me salgan
estrías, pero no sé por qué tengo tanto apetito.”
“Las estrías también
son un en―encanto.”
“¡Pffft! Como
esperaba, has caído rendido. Lo sabía, hasta ahora ningún hombre ha podido
escapar de mi carisma.”
“Ya estamos casados,
¿por qué vuelve a hablar de otros hombres?”
“¡Oh! ¿Ahora hasta te
pones serio?”
Para Sun-myung, que
nunca había revelado su lado más íntimo a nadie, el simple hecho de abrir la
boca le resultaba sumamente difícil. Ni siquiera sus amigos más cercanos,
Ji-chul e In-hoon, sabían el motivo real de su matrimonio. Tampoco sabían que
Sun-myung había crecido sin padres. Sun-myung quería graduarse en este estado,
sin contarle sus asuntos personales a nadie.
Sun-myung se zafó de
la mano de Bo-dam, que le apretaba y sacudía la nariz ligeramente.
“A Cerdito tampoco le
gustará que hable de otros hombres.”
“Vaya, no podemos
dejar que a nuestro Cerdito le disguste. Cerdito, papá ahora solo conoce a su
papá lobo, así que no nos enojemos―”
La mejor forma de no
herir a Bo-dam y, al mismo tiempo, no salir herido él, era sin duda mantener el
secreto. Decidió que, si podía mantenerlo incluso después de que naciera el
bebé, lo haría. Solo tendría que desempeñar a la perfección su papel de padre y
esposo. Como Bo-dam no tendría por qué ir a la facultad, no debería haber
problema.
* * *
“Ki Sun-myung dice que
no va a salir, pero tú también eres un pesado de mierda.”
“Las de danza me
pidieron que trajera al más guapo de Administración, ¿y quién más hay aparte de
Ki Sun-myung?”
“Estamos In-hoon y
yo.”
“¿Para ir y que se
pongan a besuquearse entre ustedes otra vez?”
“…….”
Otra vez lo mismo.
Sun-myung miró con desprecio a su compañero de facultad, que insistía
desesperadamente en que fuera a una cita grupal de 4 contra 4. Era una molestia
total. No imaginó que, después de haberle insistido desde el primer día de
ingreso, seguiría con lo mismo tras pasar un semestre y casi un año entero.
Aquel compañero, que
intentaba ligar con cualquiera sin importar el género, ni siquiera se molestaba
en invitar a Ji-chul o a In-hoon ni por compromiso. Esto se debía a que, en una
ocasión anterior en la que salieron juntos, los dos se emborracharon y no solo
se dedicaron a juguetear con las manos a escondidas, sino que Ji-chul se
ofreció como 'caballero negro' de In-hoon para beber por él, lo que enrareció
por completo el ambiente. El compañero, que tenía un instinto muy agudo para
los frentes amorosos, se dio cuenta de que Ji-chul e In-hoon tenían una
relación que iba más allá de la amistad y cortó de raíz las invitaciones para
ellos.
Viendo que ese mismo
compañero, que no había vuelto a mencionar la palabra 'cita' tras su mala
experiencia con Ji-chul e In-hoon, sacaba el tema delante de ellos, era
evidente que no lograba completar el grupo. Sun-myung lo miró un momento con
lástima, pensando que ese tipo jamás conseguiría pareja ni yendo a mil citas, y
negó con la cabeza.
“No voy a ir. No me lo
vuelvas a proponer en el futuro.”
“¡Ay, qué difícil te
haces! ¿No sientes que desperdicias tu juventud? Eres un impotente, ¿verdad?
¡Un eunuco!”
¿Acaso ir a una cita
grupal era disfrutar de la juventud? Más que eso, a Sun-myung le pareció
increíble que le preguntara si era un impotente. ¿Impotente él?……
'Sun-myung no es un
impotente, es un semental. Ni aunque comiera anguilas en las tres comidas del
día tendría tanta energía'.
'Ah, ¿de qué está
hablando?'.
'Solo con ver que se
quedó embarazado a la primera, te das cuenta de que no es broma. Realmente no
es broma'.
¿Qué impotente saca
número en la lista de espera para ser papá a los veinte años?
Aunque para Sun-myung
seguía siendo difícil sincerarse con los demás, le contaba bastantes cosas a
Bo-dam, con quien compartía todas las mañanas y noches. 'Hyung debe estar
cansado, hoy hablaré lo justo', pensaba, pero cada día terminaba contándole
hasta el más mínimo detalle porque le encantaba cómo Bo-dam le seguía la
corriente.
Sun-myung miró de
reojo a Bo-dam, quien a pesar del embarazo seguía destacando más en el acoso
sexual verbal que en la educación prenatal, pero su actitud se ablandó con lo
que escuchó a continuación.
“Ese compañero está
tan centrado en llenar el cupo que no piensa en lo demás. Si Sun-myung va a la
cita, todas las chicas solo te mirarán a ti y no a los otros.”
“No es eso……”
“Es indignante que
crean que pueden competir con Sun-myung. Cómo se atreven a pensar que serían
rivales para el esposo de Song Bo-dam.”
Sun-myung presionó sus
labios contra la mejilla de Bo-dam, quien chasqueaba la lengua diciendo que su
compañero no conocía su lugar. En realidad, Sun-myung también se sentía
inseguro. A diferencia de él, para quien la universidad lo era todo en su vida
social, Bo-dam era todo un profesional. Con buena familia y una apariencia
impecable en la flor de su edad. Al principio, le pareció odioso que Bo-dam
dijera que nunca en su vida había conocido a alguien a quien no le cayera bien.
Sin embargo, al vivir con él, cambió de opinión al ver que no eran palabras
vacías.
“¿Qué tan bueno sería
poder encerrar a mi guapo esposo solo en casa?”
“Eso da miedo.”
“Es un decir.”
NO
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'Yo también deseo a
veces que hyung no fuera a ningún lado'.
Sun-myung sabía que si
decía algo así, Bo-dam se regodearía y seguiría con sus comentarios picantes.
Así que, en lugar de hablar, rodeó con su palma el vientre redondeado y le dio
unas palmaditas tímidas.
“Cerdito, no escuches
estas cosas.”
“No. Escucha, Cerdito.
Esto es lo que llaman el canto de un amor loco.”
“¿Pero qué clase de
cosas le está diciendo al bebé?……”
“A Cerdito le gustará
ver que sus papás se aman mucho, ¿verdad, Cerdito―?”
Como la conclusión
volvió a ser un disparate, a Sun-myung se le escapó un suspiro.
Sin embargo, las
palabras de Bo-dam sobre 'querer encerrar a su guapo esposo' no habían surgido
de la nada.
“Sí, dígame.”
-Han Ji-chul, Kim
In-hoon, Yu Seong-gyeol. Parece que hoy también está pasando el tiempo con esos
tres.
“¿Alguna otra novedad
aparte de eso?”
-Ninguna, joven amo.
Que Sun-myung tuviera
otros amigos aparte de Ji-chul e In-hoon no era malo. Al contrario, era algo
positivo. Bo-dam siempre había sentido lástima por el escaso y estrecho círculo
social de Sun-myung, por lo que deseaba que se llevara bien con mucha gente.
“¿Qué te parece ese
tal Yu Seong-gyeol?”
-¿Perdón?
Pero ese tal Yu
Seong-gyeol le resultaba molesto.
A Ji-chul e In-hoon,
los compañeros de Sun-myung, los sentía cercanos porque ya los había visto una
vez. En cuanto vio a los dos asistir como invitados a la boda, Bo-dam se dio
cuenta de que su relación había evolucionado más allá de la amistad. Sus ropas
a juego eran pulcras y adorables.
'Si anda con esos dos,
no tendré que preocuparme de que Ki Sun-myung se desvíe por otro lado', pensó,
pero de repente apareció ese tal Yu Seong-gyeol. Un híbrido de perro nacido de
un maltés y un husky. Bo-dam, que ya había terminado una breve investigación de
antecedentes, se sentía culpable hacia Sun-myung y, al mismo tiempo, irritado
consigo mismo por prestarle atención a Seong-gyeol. '¿Qué me falta a mí para
considerar rival a un híbrido de perro de apenas veinte años?'. Cada vez que se
sumergía en esos pensamientos, abrazaba su vientre.
“No es nada. Buen
trabajo, te llamaré si necesito algo más. No creo que tenga más encargos por
este mes.”
-Entendido, joven amo.
“Sabes que esto debe
ser un secreto absoluto para mi madre y mi padre, ¿verdad?”
-No se preocupe.
¿Acaso no soy de los suyos?
“Gracias. Nos vemos
luego entonces.”
-Sí. Descanse, joven
amo.
'Entre Ki Sun-myung y
yo hay un hijo. Nuestro Cerdito'.
Tras darle unas
palmaditas al vientre, su ánimo volvió a la normalidad. Bo-dam colgó la llamada
con el empleado de la casa y pasó una a una las fotos de Sun-myung que este le
había enviado. Ki Sun-myung se veía guapo tanto de perfil como de frente. Al
sonreír, se veía tan joven que resultaba adorable.
“Me dan ganas de
extirpar a ese tal Seong-gyeol que está a su lado.”
Esa mirada es
definitivamente la de alguien a quien le gusta Ki Sun-myung.
Bo-dam fulminó con la
mirada a Yu Seong-gyeol en la foto y le dio un capirote al Sun-myung que
sonreía despreocupado a su lado.
“¡¿De qué te ríes
tanto, tonto?!”
Tras golpear la foto
con fuerza, Bo-dam llamó a Sun-myung de mal humor. Tenía la intención de hacer
que Sun-myung lo atendiera mientras él trabajaba desde casa.
-¡Sí, hyung!
Claramente estaba de
mal humor, pero al escuchar esa voz que lo recibía con alegría, su ánimo mejoró
al instante.
“¿Qué estás haciendo?
Ven rápido. Estoy aburrido.”
-Ya terminó la
facultad, así que ya salgo para allá. ¡Chicos, yo me voy primero!
Se escuchó un alboroto
de voces. Eran tres voces quejándose con Sun-myung, preguntándole por qué se
iba tan pronto si habían quedado en ir a una cafetería a estudiar. Al recordar
que en la foto que recibió del empleado aparecían los cuatro, Bo-dam no ocultó
su buen humor y saludó a los amigos de Sun-myung a través del auricular.
“Ji-chul, In-hoon,
Seong-gyeol, ¡hola―!”
-¿Eh?
Hubo algo en lo que
Bo-dam no pensó.
-¿Cómo supo que estaba
con ellos, hyung?
“¿Eh? Ah, esto……”
-……¿Cómo lo supo?
“B-bueno……”
-……Voy para allá ahora
mismo.
Sun-myung no sabía que
lo estaba siguiendo.
Bo-dam abrazó su
vientre ante la voz de Sun-myung, que sonaba más enfadado que nunca. Esta vez,
no lograba calmarse.
Parecía que su esposo
lo había mandado a seguir. En cuanto tuvo ese pensamiento, decidió que debía
irse a casa. A Sun-myung le gustaba la amabilidad natural de Bo-dam. Pero en la
llamada de hace un momento, escucharle llamar por sus nombres a Ji-chul,
In-hoon y Seong-gyeol, uno tras otro, fue algo que no se esperaba.
“Nos vemos la semana
que viene.”
“Necesito estudiar con
Ki Sun-myung para preguntarle lo que no entiendo.”
“Tú y Kim In-hoon se
verán mañana también.”
Quien se ocupó de Sun-myung,
que se había quedado con el rostro sombrío tras la llamada, fue Seong-gyeol.
“Parece que ha surgido
algo urgente, vete rápido.”
“……Nos vemos. Perdón.”
“Como si fuera la
primera vez que haces lo que te da la gana. ¡Oye, nos vemos mañana!”
“¡Ve con cuidado, Ki
Sun-myung!”
Dejando atrás a los
tres, Sun-myung revisó su teléfono, que vibraba sin parar. Eran todos mensajes
de Bo-dam.
Príncipe Cobayo de
Ginilandia
Sun-myung lo siento te
lo explicaré todo cuando llegues a casa 14:00
No fue para vigilarte
De verdad que no fue
por eso...... 14:01
Juro que no volverá a
pasar......!
Lo siento nos vemos
luego en casa 14:02
Era la primera vez que
veía a Bo-dam hablar de forma tan incoherente. ¿Qué significaba eso de ponerle
vigilancia pero no para vigilarlo? Sintiendo que había una mirada siguiéndole a
la que antes no prestaba atención, Sun-myung miró hacia atrás varias veces de
camino a casa. Le resultaba irritante y le enfurecía tener que preocuparse por
esas cosas.
“¿Llegaste,
Sun-myung……?”
“Sí, ya estoy en
casa.”
Durante todo el
camino, decidió que debía enfadarse por este asunto. Como Bo-dam estaba
embarazado, no estallaría en cólera, pero al menos debía decírselo y aclararlo.
Si él hubiera estado engañándolo con alguien, no diría nada, pero desde que se
casaron, lo único que había hecho Sun-myung era ir de la facultad a casa y de
casa a la facultad, sin parar.
Sin embargo, en cuanto
vio a Bo-dam jugueteando nerviosamente con sus dedos mientras evitaba su
mirada, todas las palabras y pensamientos que tuvo de camino a casa se
borraron. Solo deseaba tranquilizarlo.
“……Hyung, yo no lo
estoy engañando.”
“…….”
“Como hyung bien
sabe……”
Tras decir eso,
Sun-myung cruzó su mirada con la de Bo-dam, que lo miraba hacia arriba, y soltó
una tos falsa.
'Como hyung bien sabe,
soy un poco diferente a como era antes. Usted sabe mejor que nadie que mis
sentimientos por usted no son los mismos. Pero, ¿tanto le gusto como para
ponerme vigilancia? Pensaba que solo le interesaba nuestro niño en su vientre.
Como usted mismo dijo, ¿dónde voy a encontrar a alguien como usted? No se
preocupe. Yo, yo a usted...'.
“No ando en cosas
raras.”
Tenía tantas cosas que
quería decirle a Bo-dam, pero lo único que salió fue una frase que no habría
sido extraño que lo desenamorara por completo. Temiendo que Bo-dam se sintiera
herido por haber respondido de forma tan seca debido a la vergüenza, Sun-myung
abrazó con fuerza su cuerpo ahora más rellenito. Le alegró sentir cómo Bo-dam
le devolvía el abrazo al instante, y se le escapó una sonrisa contenida.
“Sí…… yo tampoco es
que dudara de Sun-myung, pero tenía miedo de que a tu nuevo amigo le gustaras.
Por eso lo hice. No volveré a hacer algo así.”
“¿Yu Seong-gyeol?”
“¡……Él te mira de una
forma extraña!”
NO
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Sun-myung, que frotaba
suavemente sus labios contra el suave cabello de Bo-dam, volvió a mirarlo a los
ojos ante sus palabras. Y se llevó una sorpresa. Los ojos de Bo-dam estaban
empañados en lágrimas.
“No, ¿él a mí? Para
nada. Además, no tengo ningún interés en él. Mis únicas preocupaciones
últimamente son los finales, h-hyung…… y Cerdito.”
“¿De verdad soy el
único para Sun-myung?”
Debido a las hormonas
del embarazo, resultaba difícil seguir los cambios emocionales de Bo-dam. Y
aparte de eso, al ver que Bo-dam parecía quererlo muchísimo, Sun-myung se
sintió halagado y olvidó enseguida que le habían puesto vigilancia.
“Sí. Solo lo tengo a
usted, hyung.”
“Como somos esposos,
perdóname esta vez por lo que hice mal. Yo también te perdonaré una vez cuando
Sun-myung se equivoque en el futuro.”
“No estoy enfadado,
así que no hay nada que perdonar.”
“……Entonces un beso.”
Parece que le
preocupaba que se enfadara. Sun-myung sintió lástima al ver a Bo-dam con los
ojos cerrados esperando el beso, así que le llenó toda la cara de besos. Tras
besarlo unas cincuenta veces, Bo-dam lo regañó como de costumbre preguntándole
si no lo quería demasiado.
Esa noche, mientras
Sun-myung acariciaba el cabello de Bo-dam, que dormía de lado, pensó que la
próxima vez que viera a Seong-gyeol le diría que estaba casado. Para que Bo-dam
pudiera estar tranquilo sin necesidad de seguirlo.
