7. La razón de la pelea



7. La razón de la pelea

Sun-myung, que se había convertido en futuro padre al mismo tiempo que comenzaba el segundo semestre, fue formalmente al hospital con Bo-dam para hacerse un chequeo.

“¡Le digo que es un lobo!”

“No... es que no tiene sentido. Apenas tiene un mes de embarazo, ¿cómo va a saberse ya qué tipo de híbrido es?”

“Tuve un sueño. Se me da bastante bien tener esa clase de sueños.”

“De verdad, qué cosas dice. Deje de hablar y entre en la sala de exámenes.”

“¡Que es un lobo, caray!”

Hasta el momento en que le dio de comer las uvas Shine Muscat, su mente estaba simplemente en blanco. Solo pensaba en que debía cuidar mejor de Bo-dam de ahora en adelante. Sin embargo, a medida que pasaban los días, le entró la curiosidad de cómo podía saber ya la especie del bebé. Según lo que Sun-myung sabía, la especie del hijo solo podía conocerse alrededor del segundo mes de embarazo. Además, tal como afirmaba Bo-dam, si lo que se había asentado en su vientre era un cachorro de lobo, Bo-dam no podría transformarse en cobayo.

'Song Bo-dam, ese hombre es todo palabrería, así que lo de que viene un cachorro de lobo podría ser un simple deseo'.

Aunque le enorgullecía que Bo-dam quisiera tener un bebé lobo, Sun-myung, en el fondo, deseaba un bebé cobayo, por lo que se llevó al hospital a un Bo-dam que insistía en quedarse descansando en casa.

“Está de cinco semanas.”

“¿Saldría en un examen si intentamos ver qué tipo de híbrido es el bebé?”

“Todavía no debería salir. Sin embargo, como hay casos excepcionales en los que se sabe nada más implantarse, ¿quieren intentar hacer una prueba?”

“¡Sí!”

“El que se hace el examen soy yo, ¿por qué Sun-myung responde tan fuerte?”

“¡Lo haremos!”

“Qué risa me das.”

Tras refunfuñar un poco, Bo-dam entró en la sala de exámenes. Como no tenía nada que hacer, Sun-myung sacó el teléfono pensando en matar el tiempo viendo algún video, pero enseguida volvió a guardarlo en la mochila.

Tal como decía Bo-dam, él no era quien se estaba haciendo la prueba, pero no sabía por qué estaba tan nervioso. Era un bebé del que no sabía la especie y mucho menos el sexo, pero el solo hecho de pensar en su existencia le hacía sentir extraño. A pesar de no ser un hijo que hubiera deseado fervientemente, sentía un vuelco en el estómago. Sun-myung se dio unos golpecitos en el lado izquierdo del pecho sin motivo y se quedó mirando fijamente la puerta de la sala donde había entrado Bo-dam.

“Tutor de Song Bo-dam, por favor, pase.”

“¡Ah, sí!”

“¡Sun-myung!”

Qué vergüenza le dio que Bo-dam se le echara encima haciendo pucheros impropios de su edad. Aunque, muy a su pesar, terminó rodeando los hombros de Bo-dam con firmeza para abrazarlo. Miró de reojo al doctor por si, sin querer, daban la impresión de ser una pareja demasiado empalagosa. El médico, con una sonrisa bondadosa que parecía decir 'he visto a montones de parejas como ustedes', les comunicó el resultado.

“Si la especie del bebé se confirma en la ecografía, no hace falta llegar al extremo de insertar una cámara microscópica en el cuerpo de la persona gestante. Por suerte, el bebé es bastante grande, así que pudimos confirmar la especie de inmediato.”

Al escuchar al doctor, Sun-myung se quedó sin palabras por un momento. Es decir, que este hombre estaba haciendo todo ese drama tras un examen que ni siquiera parecía un examen de verdad.

'¿Se habrá comido un cobayo callejero su madurez como si fuera un bocadillo?, de verdad...'.

Sun-myung apretó los labios y asintió hacia el doctor. Aunque le parecía absurdo que Bo-dam estuviera lloriqueando, como su tutor legal no era tan desalmado como para reprender a un embarazado preguntándole 'por qué exageras tanto'.

“El resultado.”

Sun-myung apretó un poco más el abrazo sobre los hombros del exagerado. Mientras dudaba una vez más de si aquel Bo-dam que le hacía cosquillas en la cintura era realmente siete años mayor que él.

El doctor respondió con una ligera sonrisa:

“Es un cachorro de lobo. Podrán saber el sexo si vuelven después de la semana ocho. Felicidades.”

“¿Ves? Te dije que sería un bebé lobo.”

“Gracias, doctor.”

“Bo-dam-nim, a partir de la octava semana no podrá transformarse en su forma de cobayo. Le recomiendo que aproveche para estar mucho tiempo como cobayo antes de eso. Es muy duro no poder transformarse durante varios meses.”

“Sí, gracias.”

'Así que de verdad es un lobo'.

Sun-myung recordó de pronto aquel sueño de hace unos días, donde un lobo saltaba entre cobayos. Sin embargo, para él era más importante el hecho de que quedaba poco tiempo para poder ver al cobayo con la mancha de corazón en la espalda.

“Hyung, vamos rápido a casa a descansar. Tiene que transformarse pronto en cobayo.”

“Es la primera vez que veo a alguien a quien le gusten tanto los cobayos.”

“¿Cuándo he dicho yo que me gusten...?”

“Pues entonces no me voy a transformar.”

“……”

Mientras iban hacia el estacionamiento, ver a Bo-dam girar la cabeza con un aire de lo más remilgado le hizo arder la sangre. 'Si a él también le gusta estar transformado en cobayo, ¿por qué se pone así?'.

Sun-myung persiguió a Bo-dam, que caminaba con paso decidido como si no tuviera intención de transformarse, y apretó con fuerza el borde de su camisa de lino. La parte que Sun-myung agarró quedó arrugada como un pedazo de papel.

“Transfórmese, por favor……”

“Ay, ¡está bien, lo haré porque me lo pides así!”

Aun estando justo frente al coche, aceptó con torpeza el abrazo de un Bo-dam que se le echaba encima. Sun-myung cerró los ojos con fuerza, sintiéndose agotado por vivir como el accesorio de un esposo que parecía no haber madurado.

* * *

“Jüik jüik.”

“Hyung, ¿cómo puede ser que solo coma fruta?”

Después de confirmar que el bebé que se había asentado en el vientre de Bo-dam era un lobo, en la casa de recién casados, en lugar de dos humanos, pasaron a dormir juntos un humano y un cobayo.

Aunque el semestre acababa de empezar, Sun-myung ponía más atención a Bo-dam que a su vida universitaria. No era por presumir de su papel de esposo, sino porque Bo-dam apenas podía comer nada debido a las náuseas.

“Mire lo ligero que se ha vuelto.”

“Jüi—”

“No estoy jugando, le estoy regañando.”

Aunque comía un poco más que cuando tenía forma humana, la cantidad que Bo-dam ingería había disminuido drásticamente tras quedar embarazado. Sun-myung sentía que se le helaba la sangre al ver que la mancha de corazón en el lomo del cobayo parecía haberse vuelto más delgada.

¿Acaso no debía hacer honor a su nombre? Si era un cobayo, tendría que estar algo rechoncho, pero ¿a qué venía esa esbeltez? Sin importarle si Sun-myung se preocupaba o no, Bo-dam, que se divertía revolcándose en su lujoso parque de juegos para cobayos, se subió de un salto a su mano en cuanto se la extendió. Le agradaba que se subiera sin dudarlo ni un segundo, pero definitivamente se sentía más ligero.

Como sus manos eran casi el doble de grandes que las de un hombre promedio, Bo-dam cabía perfectamente en una sola palma. Al ver que parecía gustarle que lo elevara mientras chillaba, Sun-myung se puso de pie con la mano extendida y levantó ligeramente el dedo índice. De inmediato, una sonrisa asomó a su rostro al sentir la textura rugosa de las patitas delanteras aferrándose con fuerza a la primera falange de su dedo.

“¿No tiene nada de apetito?”

Asentimiento.

“¿Ni siquiera como para comerse una almendra?”

Asentimiento.

“Coma al menos un trozo de mango. No le insistiré con nada más.”

……Asentimiento.

A pesar de haber perdido peso, el cobayo aún mantenía su trasero redondito aplastado cómodamente sobre su palma. Sun-myung lo elevó a la altura de sus ojos y le hizo varias preguntas. El hecho de que Bo-dam asintiera de inmediato a todo, pero dudara justo cuando mencionó que comiera mango, se le quedó grabado en el corazón.

Antes del embarazo, si Sun-myung estaba comiendo algo, Bo-dam solía darle un 'golpe de cobayo' para robárselo. En aquel entonces, le parecía que lo que hacía Bo-dam era insoportable e inmaduro, pero ahora incluso tenía ganas de provocarlo a propósito con tal de que comiera algo.

Sun-myung le cortó un trozo grande de mango a Bo-dam, que movía sus pequeñas orejas redondas, y terminó recibiendo inevitablemente un 'golpe de cobayo'.

* * *

No es una sola pieza│

De palabra, sí había dicho que era una sola pieza. El detalle era que esa pieza era del tamaño de la palma de Sun-myung. Sun-myung se dio cuenta por primera vez de que también podía leer algo en las pupilas de un cobayo. En los ojos negros, siempre redondos y brillantes del animal, se había filtrado un poco de malicia.

“Escriba todo lo que ha comido en el día de hoy.”

* * *

Son demasiadas cosas, qué cansanciooo│

“Una pieza de mango, una cantidad de jugo de manzana equivalente al pis de un ratón y dos semillas de girasol. ¿Ha comido algo más aparte de eso?”

* * *

Pero si decías que era un cerdo│

Era una respuesta que no venía al caso. ¿Le pedía que dijera qué había comido y de repente salía con lo de que lo llamó cerdo? Estaba claro que eso era todo lo que había ingerido en el día. Y Sun-myung nunca había llamado cerdo a Bo-dam.

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“Hablemos con propiedad. Nunca he pensado que hyung fuera un cerdo. El nombre provisional del bebé es Cerdito. Y eso también es para que las náuseas de hyung terminen pron……”

“¿Jüik?”

“……Como sea, coma. Tiene que hacer honor a su nombre de cobayo.”

“Jüiiik……”

“Sé que es difícil por las náuseas, pero coma un poco. Si come bien, el bebé también estará sano.”

Sun-myung estudió en silencio a su lado hasta que Bo-dam terminó de comerse todo el mango del tamaño de una palma. Aunque, en realidad, no se concentró nada en el estudio; se le fue todo el tiempo cavilando cómo hacer para que ese cobayo volviera a engordar.

* * *

Independientemente de que Han Ji-chul y Kim In-hoon estuvieran saliendo, Sun-myung se seguía juntando con ellos igual que en el primer semestre. La razón era simple: ellos eran los únicos que sabían que estaba casado. Aunque se había casado antes de terminar el primer semestre, Sun-myung quería mantenerlo en secreto al menos hasta el año que viene. Su plan de disfrutar un poco más de la vida universitaria y revelarlo una vez que naciera el bebé no parecía estar del todo mal. De todos modos, mientras Ji-chul e In-hoon mantuvieran la boca cerrada, Bo-dam no tendría forma de enterarse.

“Oye, recién casado―”

“¿Por qué te ves tan cansado hoy otra vez? Siempre tienes cara de muerto.”

La semana pasada, Sun-myung se había saltado una clase de formación general porque Bo-dam se quejó de un dolor abdominal repentino, así que ahora agitaba la mano con fastidio y los ojos hundidos. Al superar el mes de embarazo, las náuseas de Bo-dam se volvieron más severas. Estaba agotado porque anoche también durmió mal por quedarse pendiente de él.

“Es que hyung no se siente muy bien.”

“¡Hala! ¿Y qué tiene Bo-dam-hyung?”

“Nada... solo dice que tiene malestar estomacal.”

“Oye……. ¿No estará embarazado? Si de repente tiene arcadas al ver la comida o algo así, llévalo al hospital.”

Se le puso la piel de gallina al escuchar la voz preocupada de Ji-chul, que normalmente solo sabía soltar palabrotas. ¿Cómo es que sacó la hipótesis del embarazo tan rápido? Sun-myung nunca había mencionado nada sobre el embarazo de Bo-dam. Les contó lo de la boda, pero no quería decirles a sus amigos que iba a ser padre todavía.

'Voy a ser papá'. Si decía eso, el indiscreto de In-hoon seguramente empezaría a armar alboroto preguntando '¿por qué, por qué?'. Y como tal para cual, Ji-chul sacaría conclusiones precipitadas diciendo 'este desgraciado es un salido de mierda' y no dejaría de fastidiarlo.

“Qué embarazo ni qué ocho cuartos, si hasta dormimos en habitaciones separadas.”

En realidad, no abría la boca porque temía que las cosas no salieran según su guion previsto. Si Ji-chul e In-hoon le preguntaban por qué habían tenido un hijo tan rápido o si no era mejor disfrutar más de la vida de recién casados, no tendría respuesta. A Sun-myung ni siquiera le gustaban especialmente los niños, ni se había casado porque amara a Bo-dam con una locura desesperada. Para explicar la existencia del bebé, inevitablemente tendría que confesar, hasta cierto punto, sus desafortunadas circunstancias personales.

No quería verse en esa situación. Podría decírselo a ellos dos más adelante, cuando el niño fuera un poco más grande, cuando tuviera... unos tres años. Es decir, podría decírselo cuando estuviera en el último año de carrera.

Cuanto más lo pensaba, más sentía que todo se estaba enredando. Sun-myung se quedó mirando la esquina del pupitre con el ánimo de un eterno aspirante a escritor que no logra escribir ni una palabra por estar cambiando el guion infinitamente, hasta que le llegó el reproche de Ji-chul.

“Oye, ¿tú sabes de qué es esta clase o te inscribiste por las puras?”

“Ni idea.”

Sun-myung, que estudiaba Administración de Empresas, había logrado inscribirse en todas las troncales obligatorias donde sobraban plazas, pero falló en casi todas las de formación general. La verdad es que el día anterior a la inscripción se quedó sin energías por tener sexo con Bo-dam, y como a la mañana siguiente no estaba en sus cabales, se limitó a hacer clic en lo que fuera.

Sun-myung les preguntó a Ji-chul e In-hoon, que chasqueaban la lengua, a qué venía tanto alboroto. Ellos solo le recriminaron por haberse inscrito sin siquiera investigar de qué trataba la asignatura.

Príncipe Cobayo de Ginilandia

Sun-myung 09:00

“¿Puedo sentarme aquí si no está ocupado?”

“Sí.”

Sun-myung estaba tan concentrado revisando el mensaje de Bo-dam que no tuvo tiempo de prestar atención al chico que se sentaba a su lado.

Príncipe Cobayo de Ginilandia

Cerdito dice que quiere comer hotteok

¡Jajaja, los compraré cuando salga de clase! 09:01

Príncipe Cobayo de Ginilandia

Como puede que lo que quiera comer cambie más tarde 09:02

Mantente alerta^^~ 09:02

^^; 09:02

Parecía que por fin terminarían las interminables náuseas. Sun-myung, a diferencia del mensaje un tanto seco que envió, celebró por dentro mientras se disponía a escuchar la clase. El chico de al lado también se concentró en la lección sin decir nada.

Durante la clase, Sun-myung comprendió por qué sus amigos lo habían presionado tanto por inscribirse sin informarse bien. Al ver el nombre de la asignatura, 'Comprensión de Nuestros Sabores', pensó que sería una clase cualquiera donde solo había que memorizar un libro de texto. Pero no era así. Era una asignatura de apto/no apto que consistía en visitar ocho restaurantes famosos de Seúl y presentar un informe. Como el periodo de modificación de matrícula ya había terminado, Sun-myung no tuvo más remedio que aceptar su suerte y participar en el tour gastronómico.

“Pueden formar grupos y visitar los restaurantes libremente, o si lo prefieren, pueden ir solos. No se agobien, solo tomen buenas fotos de los locales y adjúntenlas al informe. ¡He visto que los estudiantes toman fotos excelentes! A veces uso sus fotos para crear mi propia colección de sitios favoritos, la cual compartiré con todos al final del semestre para que les sea útil en sus citas.”

El profesor, que tenía toda la pinta de ser un buen comedor, sonrió de forma bonachona, haciendo que su imagen resultara aún más acogedora. Sun-myung miró a Ji-chul e In-hoon cuando dijeron lo de formar grupos. Los dos lo miraron con desdén.

“Este marginado, ¿qué pensabas hacer en esta clase si no fuera por nosotros?”

“Bueno, nos pondré a los tres en el mismo grupo. Han Ji-chul, Kim In-hoon y Ki Sun-myung.”

“Sí, sí. Gracias, oye. Les invito a comer un día.”

“Ah, entonces la cosa cambia. Si es que mi Sun-myung es muy listo cuando quiere, muy listo.”

Mientras Sun-myung miraba con resignación a Ji-chul, que anotaba su nombre con entusiasmo ante la promesa de comida gratis, sintió un dedo dándole un toque en el dorso de la mano y miró hacia su lado.

“Estoy solo en esta clase, ¿podrían incluirme en su grupo?”

“Eh…… oigan, ¿les parece bien?”

“No me importa. Di tu nombre.”

Sun-myung, que se había olvidado de que había alguien a su lado, se levantó tras confirmar el rostro del chico que decía su nombre.

“Yu Seong-gyeol. De primer año.”

“Como somos de la misma edad, podemos hablarnos informalmente. Crearé un grupo de chat, no se salgan.”

“bueno, nos vemos la semana que viene. Me voy yendo.”

Yu Seong-gyeol. Sun-myung pensó que era un chico de imagen pulcra y se dirigió directo al supermercado. El hotteok que Bo-dam quería era probablemente el tipo grasiento que venden en la calle, pero al ser verano no era fácil de encontrar. Compró unos paquetes de pan de hotteok con miel por si acaso, y también mezcla preparada para hacerlos él mismo por si Bo-dam se quejaba. Antes de irse a casa, llamó a Bo-dam.

“Hyung, ¿está en casa?”

-¿Ya terminaste las clases?

“Sí. Hoy solo tenía esta. ¿No quiere nada más de comer? ¿Compro carne? ¿O fruta?”

-Con un hotteok me basta, pero mmm…… también me gustaría un egg tart, un tonkatsu de queso y, si puede ser, algo de tteokbokki.

“……¿Eso es 'con un hotteok me basta'?”

-¿Oye, le estás replicando a un embarazado?

Se quedó sin palabras por culpa de su cónyuge, que empezó diciendo que solo necesitaba un hotteok y de pronto soltó una lista de egg tarts, tonkatsu de queso y tteokbokki. Es cierto, Song Bo-dam siempre fue un hombre que comía bastante.

Al recordar de nuevo qué clase de hombre era Bo-dam, Sun-myung pensó que lo mejor para ambos sería comprar otro refrigerador y llenarlo con toda la comida del mundo, pero luego temió que Bo-dam se quejara diciendo que le faltaba dedicación.

“No le replico, solo preguntaba por si quería que comprara algo más.”

-Compra lo que veas. Me voy a dormir ya.

“Duerma bien.”

-Ven rápido, te extraño.

“……Sí.”

En la sección de productos frescos, que estaba tan fría que daban escalofríos, Sun-myung volvió a comprar con la cara ardiendo. Tras comprar todo lo que Bo-dam le pidió y lo que pensó que le gustaría, corrió a toda prisa hacia casa.

Bo-dam le había dado un número para llamar a un chófer siempre que lo necesitara, pero Sun-myung nunca lo había usado. Como era algo que jamás había hecho, no estaba acostumbrado a dar órdenes a la gente. Además, no le gustaba la idea de llamar a un conductor para algo que no fuera urgente. Bo-dam le decía: '¡Pero si ese es su trabajo!', pero cuando a uno no le gusta algo, no le gusta.

Llegó a casa empapado en sudor cargando con todo lo que compró en el súper. La casa estaba en silencio; parecía que Bo-dam, que dijo que se iría a dormir, realmente estaba descansando. Sun-myung registró la casa con cuidado. Desde que quedó embarazado, Bo-dam dormía mucho y solía quedarse frito en cualquier parte: el salón, el despacho, donde fuera. Como había dejado el café de golpe, parecía que le costaba mucho pasar el día sin la ayuda de la cafeína.

Hoy sí que se había dormido en la habitación, pero estaba abrazado a la almohada de Sun-myung. Sun-myung le acarició suavemente el rostro hinchado por el sueño y se dirigió al baño. No creía que Bo-dam se despertara hasta que terminara de ducharse.

“¡Ah!”

“¿Cuándo llegaste?”

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Al contrario de lo esperado, Bo-dam se había despertado mientras Sun-myung se lavaba y lo estaba esperando frente al baño. Sun-myung, que salió vistiendo solo la bata de baño, se tambaleó por la fuerza del abrazo que rodeó su cintura. Aunque tenía la cara somnolienta por no haber tenido un sueño profundo, Bo-dam parecía estar bien despierto. Sus balbuceos le resultaron algo tiernos, así que Sun-myung se apresuró a secarse el pelo.

“¡Ay! Ni que fueras un perro, ¿por qué te sacudes así el agua?”

“Es que…… el lobo es un cánido.”

“Ahhh, es verdad.”

Era una excusa tan absurda que a él mismo se le puso la cara roja al decirla, pero Bo-dam asintió como si fuera lo más normal del mundo. Sun-myung le rodeó los hombros y lo llevó frente al sillón de masajes del salón. Luego, se sentó de rodillas frente a él.

“¿Qué quiere comer ahora?”

“Hotteok.”

“Como no encontré hotteok de los que venden en la calle, compré la mezcla y pan de hotteok con miel. ¿Le tuesto un poco de pan por ahora? ¿O prefiere el egg tart? También compré egg tart.”

Mientras hablaba juguetando con sus manos suaves, Bo-dam se inclinó desde el sillón de masajes para abrazarlo. Sus mejillas se juntaron y estaban tan calientes que no sabía si era su propio calor o el de Bo-dam.

“Sun-myung, así pareces un marido de verdad.”

“¿Eh? Ah, bueno, ¿es que acaso soy un marido de mentira?”

“Ya no quiero hotteok. Solo quiero quedarme así.”

Sun-myung todavía no sabía muy bien cómo tratar a un hombre que lo abrazaba de repente porque 'parecía un marido de verdad'. Tras darle unas palmaditas torpes en la espalda, le dio un beso rápido en la mejilla fingiendo que era un descuido (aunque dudaba que Bo-dam lo creyera así) y se levantó. Bo-dam lo siguió de cerca a pesar de no ser un híbrido de cánido.

“Hyung, siéntese aquí y espere. No puede estar sin comer nada, se va a poner mal. Además, no está solo.”

“De repente se me quitó el hambre.”

“No me venga con caprichos.”

“¿Aunque mis caprichos sean solo para Sun-myung?”

Incapaz de contener la comisura de sus labios que se curvaba hacia arriba, Sun-myung simplemente giró la cabeza. Si seguían así, no había diferencia con una verdadera luna de miel. ¿Quién pensaría, al verlos, que se habían casado a la fuerza?

Aunque le dijo que se sentara a esperar, no pudo evitar inclinarse hacia su marido, quien volvía a rodearle la cintura pidiendo un beso.

“Podemos dormir un poco más juntos y comer cuando nos despertemos, ¿sí?”

“……Solo una hora, entonces.”

“¡Vamos!”

Hay que tratar bien a una persona embarazada, es lo normal. Sun-myung se lo repitió varias veces mientras lo seguía a la habitación. Si le preparaba el hotteok nada más despertarse, el 'Cerdito' que Bo-dam llevaba dentro seguramente le perdonaría.

* * *

Debido al embarazo, la relación entre Bo-dam y Sun-myung se volvió notablemente más cercana. A Bo-dam le gustaba tomar la mano grande de Sun-myung y, más que solo tomarla, le encantaba quedarse sumergido en ella.

“Jüi.”

“Hyung, ¿había dicho que ya no podría transformarse en cobayo, verdad?”

“Jüiiik.”

Bo-dam, que jugaba a las traídas con Sun-myung en su lujoso parque de juegos exclusivo para cobayos, se dejó atrapar dócilmente al quedarse sin aliento. Sun-myung alternaba ambas manos de arriba abajo para ayudar a Bo-dam a realizar un ejercicio ligero de forma natural. Bo-dam lo miraba con orgullo al ver cómo se esforzaba a su manera basándose en las cosas que había visto por ahí.

Tras un buen rato de ir de una mano a otra, Bo-dam se agotó y se dejó caer sobre su palma. Entonces, en lugar de instarlo a ejercitarse más, ambas manos lo rodearon con calidez. Al estar transformado en cobayo, Bo-dam podía evitar que se notara el sonrojo de sus mejillas.

* * *

¿Por eso te disgusto?│

“¿Qué cosa?”

* * *

Si no soy un cobayo│

* * *

¿Te disgusto?│

Bo-dam, cómodamente sumergido en las manos de su cónyuge, lo miraba con ojos que parecían semillas de girasol. Unos dedos tan finos como si hubieran escogido y colocado las conchas más bonitas de la playa acariciaron sucesivamente el entrecejo y las mejillas de Bo-dam.

“No me disgustas.”

“Kkyuing.”

“¡Jaja! Tiene hambre, ¿verdad? Iré por heno.”

Esta vez no fue porque tuviera hambre, sino porque se sentía bien. Mientras Sun-myung iba a buscar el heno, Bo-dam se subió al teclado y tecleó rápidamente. Pero en cuanto los pasos de Sun-myung se acercaron, lo borró todo.

“¿Eh? ¿Tenía algo que decir?”

“Jüik jüik.”

“¿No es así?”

“Jüik.”

Quédate a mi lado.

La razón por la que escribió eso y luego lo borró fue por vergüenza. Temía que Sun-myung se burlara diciendo que sus cambios de humor eran demasiado extremos debido al embarazo. De hecho, no era una mentira absoluta, por lo que decidió borrarlo.

“¡Jüiiik!”

“¿Puedo preguntar por qué de repente me está dando de puñetazos?”

* * *

¿No?│

“De verdad, es que me dejas sin palabras…….”

Bo-dam sabía que Sun-myung lo cuidaba con especial atención desde que quedó esperando al bebé. Se había vuelto tan atento que era imposible no darse cuenta. Si hubiera sido antes del embarazo, habría pensado: 'Como era de esperar, en Corea no existe un alma que pueda resistirse a este cobayo, el ser más encantador del planeta'. Pero ahora era diferente.

Tras casarse, Bo-dam descubrió que Sun-myung podía ser una persona ruda cuando se lo proponía. Sobre todo en la cama, solía comportarse de forma impulsiva, y eso era algo que él podía entender. Sin embargo, era la primera vez que veía a un hombre ser tan infinitamente suave y cariñoso.

Cuando Bo-dam se transformaba en cobayo, Sun-myung le tocaba las orejas con un cuidado extremo. Sería bueno que se detuviera ahí, pero lo hacía incluso cuando tenía forma humana. Bo-dam no sabía cómo reaccionar ante este hombre que se acercaba sigilosamente solo cuando él fingía estar dormido, para acariciar una vez su hombro, luego su vientre aún plano, y soltar un suspiro.

“¿Hace esto porque sabe que no puedo pegarle, hyung?”

“¡Jüik!”

Al principio estaba convencido de que Ki Sun-myung terminaría queriéndolo mucho más a él. No lo entendía. Nunca se imaginó a sí mismo fingiendo dormir por no saber cómo reaccionar cada vez que sentía el contacto de las manos de ese torpe joven de veinte años que jamás había tenido una relación.

“¿Cree que con lamerme después de haberme mordido es suficiente?”

* * *

Perdón│

“De verdad, es que me dejas sin palabras…….*

Aunque le golpeaba la cara sin parar, Bo-dam sentía un hormigueo al notar la mano de Sun-myung sosteniendo con firmeza su trasero de cobayo como si le gustara, así que le dio un buen mordisco en la nariz. Mientras le lamía la nariz que se había puesto roja e hinchada, le propinó un par de golpes más, pero aun así Sun-myung solo le dio un apretoncito en el trasero sin mostrar ninguna señal de molestia.

“¡Ah! ¡Ya basta!”

Sintiendo que tanta amabilidad era casi como una enfermedad, Bo-dam le dio un mordisco fuerte a Sun-myung cerca del pómulo y escapó.

* * *

La vida de recién casados continuó como si Sun-myung y Bo-dam estuvieran de novios. Cuando Bo-dam trabajaba, Sun-myung se desvivía por estar a su lado cortándole trozos pequeños de comida para alimentarlo. Le angustiaba ver que Bo-dam apenas comía nada. ¿Por qué alguien que antes le robaba hasta su propia comida, ahora que estaba esperando un bebé, comía menos que nunca?

“Vayamos a un restaurante de comida coreana que sea limpio, cerca de la universidad. Uno donde la comida sea apta para niños o ancianos.”

“¿A qué viene eso, abuelo?”

“¿No podemos ir a comer tonkatsu?”

Por eso, cuando intentó investigar algunos restaurantes para la clase de 'Comprensión de Nuestros Sabores', sus compañeros, que no sabían nada de lo que él estaba pasando, no dejaban de dar la lata con el tonkatsu.

Como ya había tenido una cita con Bo-dam en un restaurante de tonkatsu que Ji-chul le recomendó como 'famoso' y resultó ser un desastre, Sun-myung le tenía pavor a ese plato. Por lo que escuchaba, el lugar al que querían ir parecía ser ese mismo restaurante. De verdad, no quería volver allí ni loco. Sobre todo porque, desde entonces, cada vez que Bo-dam veía una tienda de tonkatsu, se burlaba de él preguntando: '¿Esa mesa no estará pegajosa?'.

“Es una clase para buscar restaurantes de calidad, ¿a qué viene el tonkatsu?”

Sun-myung frunció el ceño, dejando claro que se oponía rotundamente. Al ser una asignatura de apto/no apto, quería aprovechar para descubrir lugares donde pudiera tener citas cómodas con Bo-dam, pero sus dos únicos amigos de la facultad no parecían entenderlo.

Aunque era normal que se comportaran así porque no sabían lo del embarazo, Sun-myung se sintió irritado y, sin siquiera mirarlos, se dirigió a Yu Seong-gyeol, el otro integrante del grupo que estaba a su lado.

“¿Tú a dónde quieres ir? Decídelo tú.”

“¡¿Ki Sun-myung, te has vuelto loco?! ¡Por mayoría simple deberíamos ir al tonkatsu que queremos In-hoon y yo!”

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“¡Exacto!”

“¿Qué exacto ni qué nada? Seong-gyeol, elige tú. Iremos a donde tú digas.”

Yu Seong-gyeol. Compañero de curso, de la misma edad e híbrido de perro. Creía recordar que era una mezcla de husky y maltés. Sun-myung pensó que su cabello y sus ojos grisáceos eran curiosos y le dio un toque en el brazo. Ya que iban a ser del mismo grupo, su intención de animarlo a participar era de un 5%, mientras que el 95% restante era su deseo de evitar el tonkatsu a toda costa.

“Comamos coreano.”

“Ah, por fin alguien con quien se puede hablar. ¿Conoces algún restaurante?”

“Cerca de aquí hay un sitio de menús de bossam. Está en un callejón, si vamos ahora creo que no habrá espera.”

“¿Bossam? Oh, el bossam está bien. Comamos tonkatsu en otro momento. In-hoon, ¿a ti te parece bien?”

“Yo como de todo. ¡Vamos!”

Dichoso tonkatsu. Sun-myung le dio un golpe suave en la nuca a Ji-chul, quien seguía insistiendo con el plato hasta el final, y cruzó la mirada con Yu Seong-gyeol. Este último tomó la delantera señalando el camino hacia el restaurante de bossam. Sun-myung se puso a su lado, guardando cierta distancia, mientras observaba a Ji-chul e In-hoon que estaban ocupados jugueteando entre ellos.

“En realidad querías comer tonkatsu y has dicho bossam por mi culpa, ¿verdad?”

“Para nada.”

“Ah, entonces vale. Por si acaso.”

Tras esa breve respuesta y su réplica, la conversación terminó.

La comida de ese día estuvo deliciosa. Al no ser de la misma facultad, terminaron haciéndole muchas preguntas a Yu Seong-gyeol; él respondía de forma escueta, pero sin crear un ambiente extraño.

“Vaya. Te dejamos entrar al grupo pensando que no sabías comer solo, pero parece que se te da bastante bien.”

“Nunca dije que no supiera comer solo. Solo quería hacer amigos de otras facultades. Es mi primera vez viviendo en Seúl.”

“¿Ah, Seong-gyeol vive solo?”

Ji-chul, que no era nada tímido, ya había empezado a llamarlo por su nombre omitiendo el apellido. Sun-myung vio por casualidad a In-hoon mirando de reojo a Ji-chul y giró la cabeza rápidamente. Sintió que había visto algo que no debía. Prefería mil veces que estuviera Yu Seong-gyeol a estar él solo metido en medio de una pareja. Sun-myung tomó un par de fotos del menú de bossam y se unió a la charla.

“Los que viven solos tienen que comer bien, así que come rápido.”

“Ooh―, ¿eso significa que ya te has cansado de Kim In-hoon y de mí?”

“Hablemos con propiedad. Yo nunca les he tenido cariño.”

“Qué cruel, Sun-myung―”

“Llámame por mi apellido, Kim In-hoon.”

“Si él bien que llama a los demás por su nombre……”

Definitivamente no debió meterse en medio de una pareja. Se sentó un poco apartado de esos dos, que se peleaban por tonterías sin prestarle atención ni a él ni a Yu Seong-gyeol. Sun-myung puso un trozo de carne en el cuenco de arroz de Seong-gyeol, que observaba la escena en silencio.

“Comamos todo lo que podamos antes de que esos dos empiecen.”

“¡¿De qué hablas si hemos pagado lo mismo?!”

“Es verdad. Qué malo eres, Sun-myung―”

“He dicho que me llames por mi apellido.”

Al ver que Yu Seong-gyeol asentía como si lo hubiera entendido todo, Sun-myung pensó que era bastante perspicaz. Entre los dos que estaban inmersos en su pelea amorosa y Seong-gyeol, que se metía la comida en la boca en silencio frente a él, Sun-myung le envió un mensaje a Bo-dam.

(Foto) 14:08

Vengamos juntos la próxima vez, hyung 14:09

Príncipe Cobayo de Ginilandia

¿Fuiste antes porque querías venir conmigo? 14:10

Mi esposito es tan lindo~ 14:10

Al ver la respuesta, Sun-myung puso el teléfono boca abajo. Se sintió como si él y Bo-dam fueran una pareja aún más exagerada que sus amigos, que se peleaban sin importarles quién mirara.

Una mesa con aspecto gastado y un servicio de mesa limpio pero sencillo. Bo-dam sonrió con mucha satisfacción al ver la foto del menú de bossam que Sun-myung le envió.

“¿Has recibido noticias del yerno Ki?”

“¿Cómo lo supiste?”

“Porque mi Bo-dam está sonriendo de una forma tan brillante que era obvio.”

Bo-dam, que estaba ocupado bromeando sobre cuánto lo quería, se sintió muy avergonzado por las palabras de su madre. Tras anunciar el embarazo, los padres de Bo-dam se pusieron locos de alegría. Especialmente su madre, quien incluso derramó lágrimas y no paraba de decir lo feliz que estaba.

Era la reacción propia de una mujer que, tras desear un hijo y no poder tenerlo, terminó adoptando. Aunque eran padres adoptivos, lo habían criado como si fuera su propio hijo, y Bo-dam sentía por ellos amor, gratitud y una presión equivalente. Una de las razones por las que deseaba que el bebé fuera un lobo era esa. Dado que el Grupo Edam siempre había tenido a híbridos de lobo como dueños generacionales, sentía que si nacía un cobayo parecido a él, no podría mirar a sus padres a la cara.

En ese sentido, sentía alivio, pero al mismo tiempo una pequeña culpa hacia Sun-myung. Se sentía mal por no haber deseado únicamente un hijo que se pareciera a él. Y esa culpa no parecía disminuir.

“Parece que mi sonrisa era mu―y evidente.”

“Sí, te ves tan, tan feliz que mamá también se alegra.”

Porque su afecto por Sun-myung estaba pasando de ser una simple simpatía a convertirse en amor.

A medida que sus sentimientos por su marido crecían, Bo-dam se sentía más culpable. Si se hubieran convertido en pareja de forma natural, no tendría que sentir esto, pero los mundos en los que vivían él y Sun-myung eran demasiado diferentes. Mi marido, con quien no pude ser pareja a través de un proceso natural.

Pensar en eso lo ponía triste. Bo-dam se sentía cada vez más pequeño al no poder ignorar el hecho de que en este matrimonio no hubo voluntad alguna por parte de Sun-myung ni de él mismo. Estaba seguro de que Sun-myung también lo quería, pero no podía evitar sentirse intranquilo.

“Me alegra que mamá me vea bien.”

“Cielo, ¿por qué? No es que en realidad estés mal, ¿verdad?”

Bo-dam, que estuvo mirando la foto del menú de bossam que envió Sun-myung hasta que la pantalla del móvil se puso negra, negó con la cabeza hacia su madre.

“Estoy bien. Él me trata de maravilla.”

“Con eso basta. Mamá no pide nada más.”

Todo es culpa de las hormonas.

Le parecía absurdo estar lamentando no haber disfrutado de la vida de recién casados ahora que venía el bebé, cuando él mismo había deseado el embarazo. Una vez que naciera el niño, entonces disfrutaría de la verdadera luna de miel.

Tras recibir un montón de regalos de artículos para bebé de su madre, Bo-dam llegó a casa y, al ver la espalda de Sun-myung, corrió a abrazarlo.

“¡Ya llegó su marido, Sun-myung!”

“¿Ha llegado? ¿Comió algo con mi suegra?”

“Tomé un chocolate latte.”

“……Algo que no sea líquido.”

“Lo líquido también es comida. Igual que las células cancerosas también son células.”

“Deje de decir tonterías y siéntese. Le he preparado gachas.”

A Bo-dam le encantaba que Sun-myung lo cuidara con tanto esmero, así que bromeó a propósito antes de dirigirse rápidamente a la mesa. Sun-myung, que al principio no cocinaba diciendo que sería difícil satisfacer el paladar refinado de Bo-dam, últimamente iba mucho a la cocina. A Bo-dam le gustaba que se esforzara tanto por alimentarlo, hasta el punto de ocultar que sus náuseas ya estaban empezando a remitir.

Con Sun-myung frente a él, quien no solo le había preparado las gachas a mano sino que incluso soplaba para dárselas en la boca, Bo-dam sacó el tema de la foto.

“¿El restaurante de bossam está cerca de la facultad?”

“Sí. Este semestre estoy cursando una asignatura de formación general llamada Comprensión de Nuestros Sabores, y la tarea es buscar restaurantes.”

“Entonces Ji-chul e In-hoon también la estarán cursando. Sun-myung no tiene más amigos que esos dos.”

“No es verdad. Hay uno más.”

“Oh, ¿hiciste un nuevo amigo sin que yo lo supiera? Ay, qué orgulloso estoy.”

“Que no soy un niño.”

Bo-dam tenía curiosidad por el nuevo amigo, pero tenía más ganas de besar al refunfuñón de Sun-myung, así que le sujetó la cara. Incluso sus mejillas, que se calentaban en cuanto le daba un beso, hacían de él un marido adorable.

* * *

Como era una clase que solo se dictaba una vez por semana y no tenía que preocuparse demasiado por las notas, Sun-myung apenas participaba en el grupo de chat de 'Comprensión de Nuestros Sabores'. Solo aparecía cuando llegaba el momento de armar la lista de los restaurantes que cada uno había investigado.

Adm_Han Ji-chul

Esta vez vayamos en serio a un sitio de tonkatsu 20:00

Adm_Kim In-hoon

Abrieron uno nuevo frente a la facultad, jeje 20:00

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¿Acaso les posee el fantasma de alguien que murió por no comer tonkatsu? Deberían hacerse un exorcismo los dos;; 20:02

Adm_Han Ji-chul

No jodas^^ No menosprecies el tonkatsu, el alimento para el alma de todo hombre 20:03

Adm_Kim In-hoon

¡Exacto! ¡Hay que detener la persecución al tonkatsu, Ki Sun-myung! 20:04

Adm_Han Ji-chul

Jajajajaja, qué obediente es mi In-hoon~ 20:04

A Sun-myung le había gustado bastante el sitio de bossam de la semana pasada y esperaba ir a un restaurante con un ambiente similar, ¡pero otra vez! Otra vez daban la lata con el tonkatsu. Además, ver a In-hoon acatando fielmente las palabras de su pareja de no llamarlo por el nombre a secas y diciéndole 'Ki Sun-myung', junto a la reacción de satisfacción de Ji-chul, le daban ganas de vomitar.

“Ah, de verdad, estos dos son tan asquerosos que no los puedo ni ver.”

“¿Quiénes?”

“Ah, ¿no estaba durmiendo?”

“Todavía no es hora de dormir. ¿Quiénes son?”

“Han Ji-chul y Kim In-hoon. Están saliendo y son realmente asquerosos.”

“¡Ajajaja! Seguro que para ellos, Sun-myung y yo también nos vemos así. Si hasta estás casado y vas a ser papá.”

“Ah, b-bueno, eso es verdad. Tiene razón.”

Sun-myung, que acariciaba el vientre de Bo-dam mientras este se pegaba a su lado vistiendo una prenda ligera de casa, se quedó helado ante sus palabras. Bo-dam entrelazó sus dedos con los de él y apoyó su rostro somnoliento en la almohada. Al verlo, Sun-myung pensó que mañana mismo, sin falta, les diría a sus amigos lo del embarazo de Bo-dam, aunque sabía muy bien que no lo haría.

“Pero si Ji-chul e In-hoon están saliendo, Sun-myung debe sentirse muy solo. ¿Qué tal el otro amigo?”

“Él es de otra facultad. Como ni él ni yo hablamos mucho, no somos cercanos.”

“Conmigo Sun-myung habla un montón. ¿No hablas mucho frente a tus otros amigos?”

“No mucho…… simplemente no tengo nada que decir.”

“¿Entonces conmigo sí tienes mucho que decir?”

Hoy Bo-dam parecía tener mucha curiosidad. Sun-myung se quedó pensando mientras veía a Bo-dam insistir en por qué hablaba tanto frente a él. Si tenía que decir por qué hablaba más……

“Supongo que…… ¿porque hyung es muy hablador……?”

“¡¿Qué clase de razón es esa?!”

“¡Oiga, no me pegue!”

No sabía qué respuesta esperaba, pero Bo-dam de repente empezó a enojarse, así que Sun-myung se apresuró a calmarlo. La verdad era que no se había dado cuenta de que hablaba tanto frente a Bo-dam, así que improvisó una respuesta, pero parece que no fue la correcta.

“Y yo que pensaba que era porque te sentías cómodo conmigo, ay, de verdad, qué difícil es vivir con un hombre tan joven. ¿De qué voy a hablar con un virgen que nunca ha tenido una relación? ¡Ya está! ¡Duérmete!”

“¿Qué tiene que ver eso con que yo sea v-virgen?”

“Como no tienes experiencia en citas, no entiendes nada de mi corazón. Quítate.”

Hasta hace un momento el ambiente parecía bastante bueno, pero a Bo-dam no le gustó la respuesta, le quitó toda la manta y se acostó dándole la espalda.

Sun-myung se quedó desconcertado mirando su nuca redonda y luego se le pegó poco a poco.

“No se enfade, hyung……”

“No estoy enfadado. Estoy furioso.”

“Prometo ampliar mi repertorio de respuestas de ahora en adelante.”

“Ay, ay……. Mejor ni hablo.”

“¿Ya se le pasó el enfado?”

“Duérmete de una vez.”

Aun así, como el mayor era el mayor, Bo-dam se giró con naturalidad para volver a mirarlo y se acurrucó con delicadeza en sus brazos. Antes de dormir, Sun-myung repasó la conversación con Bo-dam, pensando en qué tipo de respuestas le gustarían. Sentía que preguntarles a Han Ji-chul y Kim In-hoon no serviría de nada……. Si alguien lo ayudara sería más fácil, pero como no había nadie así a su alrededor, simplemente abrazó con más fuerza a Bo-dam.

* * *

Aunque el objetivo era lograr el embarazo antes de agotar la diversión de la luna de miel, tanto para Bo-dam como para Sun-myung, a quienes les gustaba bastante el sexo, había una parte de insatisfacción inevitable. Especialmente para Sun-myung, rebosante de energía juvenil, en comparación con un Bo-dam cuyo deseo sexual había disminuido un poco tras quedar encinta. Sun-myung se esforzaba al máximo por no demostrarlo, por miedo a que Bo-dam se sintiera presionado.

A pesar de sus esfuerzos, el problema era que Bo-dam era demasiado perspicaz.

“Sun-myung.”

“Sí.”

“Ya casi entramos en el periodo de estabilidad, así que volvamos a tener relaciones entonces, nosotros.”

“Ah, b-bueno... después.”

“El médico dijo que a partir de septiembre está bien, así que aguantemos un poquito más, ¿de acuerdo?”

“Ah, ¿qué es lo que dice que estoy aguantando……?”

'¿Cómo que no aguantas nada?, si se te pone dura a la mínima con un beso o un abrazo ligero'.

Bo-dam le dio un beso en la mejilla a un Sun-myung que se ponía serio asegurando que él nunca había tenido que aguantarse y que no se sintiera presionada. Al vivir piel con piel con Sun-myung, que no tenía un lado infantil para su edad, Bo-dam sintió ganas de conocerlo más. Si llegaba a quererlo más que ahora, ¿se volvería tan persistente como lo fue en la luna de miel? Si fuera así, lo aceptaría con gusto.

Con la esperanza de que pronto pudiera comportarse de forma mimada con él, Bo-dam rodeó la cintura de Sun-myung. Primero sería su turno de recibir mimos durante los diez meses completos de embarazo, y el turno de Sun-myung vendría después.

Aunque Bo-dam solía calificar a Sun-myung como 'un menor con una notable falta de encanto juvenil', últimamente se comportaba bastante como un esposo. Además, quizás por habérsele pegado el lado juguetón de Bo-dam con quien pasaba todo el día, empezó a actuar más acorde a su edad. Antes de conocer a Bo-dam, no tenía a nadie a su alrededor con quien pudiera bromear o discutir con tranquilidad, y ni siquiera se planteaba la idea de apoyarse en alguien, por lo que ese cambio era muy evidente para quienes lo rodeaban.

“¡Sun-myung! Eres el único capaz de hacer la presentación esta vez. El profesor Lee es al que más quiere. Te lo encargo, ¿eh?”

“Vale. Pero a cambio, ¡me libro de todos los demás roles!”

“¡Cómo puedes decir eso, príncipe Sun-myung! ¡Váyase a su casa ahora mismo!”

“Cómo te gusta estar en casa. ¡Tienes que venir al brindis después de la presentación de la semana que viene!”

“Sí, sí, de acuerdo. Me voy. Nos vemos la semana que viene.”

Sun-myung, que de pronto se había convertido en el icono de la moda de la facultad de Administración gracias a estar empapado del gusto de Bo-dam de pies a cabeza, salió de la cafetería con paso despreocupado. No sabía ni le importaba que sus compañeros se quedaran murmurando: '¿Qué demonios le habrá pasado en las vacaciones para que cambiara tanto?'.

El hecho de haber aprendido a soltar bromas triviales y a dejar pasar las cosas con una sonrisa se debía por completo a su conviviente. Los cambios de los que el propio Sun-myung no se percataba habían brotado de su relación con Bo-dam. De forma muy natural, la energía brillante de Bo-dam se había filtrado en cada rincón de la vida de Sun-myung.

-Te extraño, ¿cuándo vienes? ¿Aún no terminas la tarea?

Sun-myung, que estaba haciendo las compras para Bo-dam ahora que sus náuseas extremas habían remitido y empezaba a comer de todo poco a poco, miró a su alrededor sin motivo tras recibir la llamada. El teléfono no estaba caliente, pero tenía las orejas al rojo vivo.

“Ya voy para allá. ¿No quiere comer nada en especial?”

“¿Tu pene, Sun-myung?”

“……¿Es que no piensa hacer nada de educación prenatal……?”

“¡¡No me obligues a hacer esas cosas!!”

Tras alejar apresuradamente el teléfono de su oreja para evitar los gritos de su cónyuge, que decía extrañarlo pero terminaba chillando, Sun-myung pronunció unas palabras para no arruinarle el humor.

“E-eso no... ¿quiere que le compre algo que se le parezca? Navajas... o tal vez, bananas……”

Era una broma a su manera, y afortunadamente recibió una carcajada alegre como respuesta.

-¡Ajajajaja! ¡Esas cosas no pueden reemplazar a mi marido!

“Ah, sí.”

-Ven pronto. Que de verdad te extraño.

“Sí, ya voy.”

Colgó tras lograr calmar a Bo-dam, que hasta el final mandó la educación prenatal a la porra para seguir insistiendo con su pene. Aunque se repetía que era de lo más vulgar, se le escapaba una sonrisa de oreja a oreja. Sun-myung salió rápido del supermercado, avergonzado de la risa que no podía borrar por más que se restregara la boca. Le resultaba extraño estar disfrutando de las obscenidades de Bo-dam, y también le resultaba extraño que eso no se sintiera del todo mal.

Mientras Bo-dam y Sun-myung disfrutaban de su vida matrimonial como si estuvieran de novios, los dos únicos amigos universitarios de Sun-myung, Ji-chul e In-hoon, mostraban su relación tormentosa sin tapujos. Únicamente a través de la clase de 'Comprensión de Nuestros Sabores'.

“¿Siempre tienes que pisotearme delante de los demás?”

“¿Acaso decir que no quiero comer pasta es pisotearte?”

“¿Cómo pueden pelearse por algo así? Vamos a comer de una vez.”

De verdad, si hubiera sabido que estos tipos eran tan exagerados, me habría inscrito en las clases por separado.

Al ver cómo intentaban controlarse mutuamente de formas extrañas desde que empezaron a salir, Sun-myung hacía un ejercicio de pensamiento positivo (?) diciéndose: 'Yo no le haré eso a Bo-dam-hyung' o 'Bo-dam-hyung no llega a esos extremos conmigo'. Hasta octubre no hubo problemas, ya que estaba demasiado ocupado preocupándose por las náuseas de Bo-dam.

Sin embargo, tras los exámenes parciales, al verlos sacándose de quicio mutuamente, no pudo evitar chasquear la lengua. Sun-myung murmuró como un anciano: 'El mundo se acaba, de verdad', mientras miraba a Seong-gyeol. Aunque al principio este parecía incómodo, ahora mantenía una actitud de 'ustedes ladren, que yo busco el restaurante'.

“¿Quieres que vayamos nosotros dos aquí y los dejemos peleando?”

Era un restaurante de pasta famoso como lugar de citas frente a la universidad. Sun-myung asintió al recordar que Bo-dam le había pedido ir allí alguna vez. Los lugares que Seong-gyeol encontraba nunca fallaban y a Bo-dam le gustaban bastante, así que esta vez seguro que también sería un éxito.

“Vamos. ¡Oigan, Kim In-hoon, Han Ji-chul! Seong-gyeol y yo nos vamos a comer primero. Coman lo que quieran, nosotros escribiremos este informe, así que el próximo les toca a ustedes.”

“¡¿Siempre me sales con que te estoy haciendo gaslighting?! ¡¿Crees que puedes decir cualquier cosa?! ¡¿Acaso digo esto para que te vaya mal?!”

“¡¡Eso también es gaslighting!!”

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Sun-myung se dio la vuelta rápido, avergonzado por los dos que peleaban a gritos sin importarles que la gente se quedara mirando.

“……Vámonos, si como con esos tipos se me va a cortar la digestión.”

“Su pelea amorosa es terrible……”

“¡Pffft!”

“Lo que hace el amor, ay……”

Sun-myung estalló en carcajadas cuando Seong-gyeol, con una expresión de absoluto hartazgo, se burló ligeramente de la pareja y su amor tóxico.

Seong-gyeol, que era muy bueno encontrando restaurantes, era una persona que no destacaba en nada. Pasaba desapercibido, pero su apariencia era pulcra y tenía buen gusto. Aunque no lo conocía a fondo, Sun-myung no se sentía para nada incómodo con él. Últimamente, como Ji-chul e In-hoon peleaban tanto, incluso pensaba que era mejor estar solo con Seong-gyeol y se sentaba a su lado en las clases.

“Este sitio está bien.”

“Estará bueno porque las chicas de la facultad dijeron que era rico. Ya sabes que las chicas son más exigentes con la comida. Ji-chul e In-hoon solo conocen el tonkatsu.”

“¡Jajajaja! Es verdad. Esos mueren si no hay tonkatsu.”

Sun-myung volvió a reír con ganas al oír a Seong-gyeol, que siempre parecía tan indiferente, calificar a sus amigos como chicos que solo conocían el tonkatsu. Tomó cuatro o cinco fotos de la pasta con la excusa del informe y se las envió de inmediato a Bo-dam.

Ambos continuaron comiendo sin hablar mucho. Sun-myung aprovechaba los huecos para responder a los mensajes de Bo-dam.

Príncipe Cobayo de Ginilandia

¿Aquí también es frente a la universidad?

Tendré que pedirme un día libre para ir con Sun-myung 14:00

Dígame cuando le venga bien, hyung jajajaja 14:01

Príncipe Cobayo de Ginilandia

Siii~ que tengas un rico almuerzo ^_^ 14:02

“¿Tu novia?”

“¿Eh?”

“No, es que miras mucho el móvil.”

“Ah, nada en especial.”

Mientras imaginaba a Bo-dam, quien ahora al recibir fotos de comida decía naturalmente que quería ir con él, Sun-myung negó con la cabeza por instinto ante la pregunta de Seong-gyeol. Porque no era su novia. Aunque consideraba a Seong-gyeol una buena persona, Sun-myung no era de los que daban confianza fácilmente. No tenía ninguna intención de que nadie más, aparte de Ji-chul e In-hoon, supiera de su matrimonio.

“Solo un amigo.”

“Ah. ¿Y no tienes novia?”

Sun-myung lo pensó muy brevemente y luego negó con la cabeza.

“No tengo.”

Sintió una pequeña punzada de culpa, pero no quería revelar su vida privada.

* * *

Con la llegada del frío, el vientre de Bo-dam se había vuelto tan notablemente redondo que ya se notaba a simple vista. Gracias a que desde que terminaron las náuseas en septiembre empezó a comer el doble o el triple de lo que no había podido ingerir, Bo-dam se había puesto muy rollizo. A Sun-myung eso le gustaba bastante. Había valido la pena recorrer diversos lugares para la clase de 'Comprensión de Nuestros Sabores'. Especialmente, era un alivio que casi todos los restaurantes que Yu Seong-gyeol elegía fueran del agrado de Bo-dam.

“Este crepe está bue―nísimo.”

“¿Ah, sí? Dicen que el de sabor a mantequilla de maní es el famoso, pero estaba agotado y no pude comprarlo. La próxima vez le traeré ese sin falta.”

“Lo de la mantequilla de maní es para después, ahora solo abrázame.”

Bo-dam, tras terminarse con pericia el crepe de fresa y banana, desprendía un aroma dulce. Sun-myung abrazó con fuerza a Bo-dam, quien desde que se quedó embarazado emanaba un olor muy acogedor.

Ya habían pasado tres meses desde la última vez que vio al cobayo. Al entrar en noviembre y alcanzar los cinco meses de embarazo, Bo-dam se había redondeado tanto que, a simple vista, parecía tener casi la misma edad que Sun-myung. Aunque Bo-dam solía suspirar frente al espejo porque no le gustaba haber subido de peso, Sun-myung pensaba que se veía mucho mejor ahora que cuando estaba delgado.

“¿De dónde sacas estos restaurantes tan buenos?”

“Como la tarea de la clase es visitar restaurantes, voy casi todas las semanas. Yo no conozco mucho, pero un compañero de otra facultad que toma la clase conmigo sabe un montón de esos sitios.”

“¿Un amigo que no es Ji-chul ni In-hoon? ¿Es ese tal Yu Seong-gyeol del que hablaste la otra vez?”

“Sí. Han Ji-chul y Kim In-hoon son muy ruidosos, pero él es tranquilo.”

Mientras lo abrazaba por la espalda, Sun-myung veía cómo las mejillas de Bo-dam se inflaban y desinflaban. Le dio un toquecito juguetón en la mejilla y luego acarició su vientre. Bo-dam se preocupaba mucho por el bebé, pero en realidad Sun-myung pensaba que, sin importar cómo estuviera Cerdito, con que Bo-dam estuviera sano era suficiente. Aunque eso no se lo decía.

“¿Eres muy cercano a ese amigo Seong-gyeol?”

“No. No mucho.”

“Es que los únicos amigos que conozco de Sun-myung son Ji-chul e In-hoon. Por eso preguntaba.”

“Bueno……. Es verdad que solo tengo a esos dos.”

“Qué vida social tan pobre tiene mi marido……”

A Sun-myung le dolió un poco que le hablara con lástima después de haberle traído hasta un crepe. Sin embargo, pronto sintió el contacto de su mano en la mejilla y, en lugar de enojarse, se sintió culpable.

“No importa, ahora me tienes a mí y a nuestro Cerdito. Sun-myung ya es todo un cabeza de familia.”

“……Sí.”

Es decir, Sun-myung todavía no le había revelado a nadie, excepto a Ji-chul e In-hoon, que era un hombre casado.

No es que tuviera la intención de mantenerlo en secreto para siempre. Pensaba decirlo, al menos, antes de que a Bo-dam se le notara la barriga. Ji-chul e In-hoon también lo incitaban sutilmente diciendo: '¿No deberías decírselo a los de la facultad en algún momento?'. Además, en la facultad no paraban de lloverle propuestas para citas a ciegas o reuniones grupales, y rechazarlas todas era un trabajo agotador. Por eso de verdad tenía la intención de hablar, pero…….

“Odio que me salgan estrías, pero no sé por qué tengo tanto apetito.”

“Las estrías también son un en―encanto.”

“¡Pffft! Como esperaba, has caído rendido. Lo sabía, hasta ahora ningún hombre ha podido escapar de mi carisma.”

“Ya estamos casados, ¿por qué vuelve a hablar de otros hombres?”

“¡Oh! ¿Ahora hasta te pones serio?”

Para Sun-myung, que nunca había revelado su lado más íntimo a nadie, el simple hecho de abrir la boca le resultaba sumamente difícil. Ni siquiera sus amigos más cercanos, Ji-chul e In-hoon, sabían el motivo real de su matrimonio. Tampoco sabían que Sun-myung había crecido sin padres. Sun-myung quería graduarse en este estado, sin contarle sus asuntos personales a nadie.

Sun-myung se zafó de la mano de Bo-dam, que le apretaba y sacudía la nariz ligeramente.

“A Cerdito tampoco le gustará que hable de otros hombres.”

“Vaya, no podemos dejar que a nuestro Cerdito le disguste. Cerdito, papá ahora solo conoce a su papá lobo, así que no nos enojemos―”

La mejor forma de no herir a Bo-dam y, al mismo tiempo, no salir herido él, era sin duda mantener el secreto. Decidió que, si podía mantenerlo incluso después de que naciera el bebé, lo haría. Solo tendría que desempeñar a la perfección su papel de padre y esposo. Como Bo-dam no tendría por qué ir a la facultad, no debería haber problema.

* * *

“Ki Sun-myung dice que no va a salir, pero tú también eres un pesado de mierda.”

“Las de danza me pidieron que trajera al más guapo de Administración, ¿y quién más hay aparte de Ki Sun-myung?”

“Estamos In-hoon y yo.”

“¿Para ir y que se pongan a besuquearse entre ustedes otra vez?”

“…….”

Otra vez lo mismo. Sun-myung miró con desprecio a su compañero de facultad, que insistía desesperadamente en que fuera a una cita grupal de 4 contra 4. Era una molestia total. No imaginó que, después de haberle insistido desde el primer día de ingreso, seguiría con lo mismo tras pasar un semestre y casi un año entero.

Aquel compañero, que intentaba ligar con cualquiera sin importar el género, ni siquiera se molestaba en invitar a Ji-chul o a In-hoon ni por compromiso. Esto se debía a que, en una ocasión anterior en la que salieron juntos, los dos se emborracharon y no solo se dedicaron a juguetear con las manos a escondidas, sino que Ji-chul se ofreció como 'caballero negro' de In-hoon para beber por él, lo que enrareció por completo el ambiente. El compañero, que tenía un instinto muy agudo para los frentes amorosos, se dio cuenta de que Ji-chul e In-hoon tenían una relación que iba más allá de la amistad y cortó de raíz las invitaciones para ellos.

Viendo que ese mismo compañero, que no había vuelto a mencionar la palabra 'cita' tras su mala experiencia con Ji-chul e In-hoon, sacaba el tema delante de ellos, era evidente que no lograba completar el grupo. Sun-myung lo miró un momento con lástima, pensando que ese tipo jamás conseguiría pareja ni yendo a mil citas, y negó con la cabeza.

“No voy a ir. No me lo vuelvas a proponer en el futuro.”

“¡Ay, qué difícil te haces! ¿No sientes que desperdicias tu juventud? Eres un impotente, ¿verdad? ¡Un eunuco!”

¿Acaso ir a una cita grupal era disfrutar de la juventud? Más que eso, a Sun-myung le pareció increíble que le preguntara si era un impotente. ¿Impotente él?……

'Sun-myung no es un impotente, es un semental. Ni aunque comiera anguilas en las tres comidas del día tendría tanta energía'.

'Ah, ¿de qué está hablando?'.

'Solo con ver que se quedó embarazado a la primera, te das cuenta de que no es broma. Realmente no es broma'.

¿Qué impotente saca número en la lista de espera para ser papá a los veinte años?

Aunque para Sun-myung seguía siendo difícil sincerarse con los demás, le contaba bastantes cosas a Bo-dam, con quien compartía todas las mañanas y noches. 'Hyung debe estar cansado, hoy hablaré lo justo', pensaba, pero cada día terminaba contándole hasta el más mínimo detalle porque le encantaba cómo Bo-dam le seguía la corriente.

Sun-myung miró de reojo a Bo-dam, quien a pesar del embarazo seguía destacando más en el acoso sexual verbal que en la educación prenatal, pero su actitud se ablandó con lo que escuchó a continuación.

“Ese compañero está tan centrado en llenar el cupo que no piensa en lo demás. Si Sun-myung va a la cita, todas las chicas solo te mirarán a ti y no a los otros.”

“No es eso……”

“Es indignante que crean que pueden competir con Sun-myung. Cómo se atreven a pensar que serían rivales para el esposo de Song Bo-dam.”

Sun-myung presionó sus labios contra la mejilla de Bo-dam, quien chasqueaba la lengua diciendo que su compañero no conocía su lugar. En realidad, Sun-myung también se sentía inseguro. A diferencia de él, para quien la universidad lo era todo en su vida social, Bo-dam era todo un profesional. Con buena familia y una apariencia impecable en la flor de su edad. Al principio, le pareció odioso que Bo-dam dijera que nunca en su vida había conocido a alguien a quien no le cayera bien. Sin embargo, al vivir con él, cambió de opinión al ver que no eran palabras vacías.

“¿Qué tan bueno sería poder encerrar a mi guapo esposo solo en casa?”

“Eso da miedo.”

“Es un decir.”

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'Yo también deseo a veces que hyung no fuera a ningún lado'.

Sun-myung sabía que si decía algo así, Bo-dam se regodearía y seguiría con sus comentarios picantes. Así que, en lugar de hablar, rodeó con su palma el vientre redondeado y le dio unas palmaditas tímidas.

“Cerdito, no escuches estas cosas.”

“No. Escucha, Cerdito. Esto es lo que llaman el canto de un amor loco.”

“¿Pero qué clase de cosas le está diciendo al bebé?……”

“A Cerdito le gustará ver que sus papás se aman mucho, ¿verdad, Cerdito―?”

Como la conclusión volvió a ser un disparate, a Sun-myung se le escapó un suspiro.

Sin embargo, las palabras de Bo-dam sobre 'querer encerrar a su guapo esposo' no habían surgido de la nada.

“Sí, dígame.”

-Han Ji-chul, Kim In-hoon, Yu Seong-gyeol. Parece que hoy también está pasando el tiempo con esos tres.

“¿Alguna otra novedad aparte de eso?”

-Ninguna, joven amo.

Que Sun-myung tuviera otros amigos aparte de Ji-chul e In-hoon no era malo. Al contrario, era algo positivo. Bo-dam siempre había sentido lástima por el escaso y estrecho círculo social de Sun-myung, por lo que deseaba que se llevara bien con mucha gente.

“¿Qué te parece ese tal Yu Seong-gyeol?”

-¿Perdón?

Pero ese tal Yu Seong-gyeol le resultaba molesto.

A Ji-chul e In-hoon, los compañeros de Sun-myung, los sentía cercanos porque ya los había visto una vez. En cuanto vio a los dos asistir como invitados a la boda, Bo-dam se dio cuenta de que su relación había evolucionado más allá de la amistad. Sus ropas a juego eran pulcras y adorables.

'Si anda con esos dos, no tendré que preocuparme de que Ki Sun-myung se desvíe por otro lado', pensó, pero de repente apareció ese tal Yu Seong-gyeol. Un híbrido de perro nacido de un maltés y un husky. Bo-dam, que ya había terminado una breve investigación de antecedentes, se sentía culpable hacia Sun-myung y, al mismo tiempo, irritado consigo mismo por prestarle atención a Seong-gyeol. '¿Qué me falta a mí para considerar rival a un híbrido de perro de apenas veinte años?'. Cada vez que se sumergía en esos pensamientos, abrazaba su vientre.

“No es nada. Buen trabajo, te llamaré si necesito algo más. No creo que tenga más encargos por este mes.”

-Entendido, joven amo.

“Sabes que esto debe ser un secreto absoluto para mi madre y mi padre, ¿verdad?”

-No se preocupe. ¿Acaso no soy de los suyos?

“Gracias. Nos vemos luego entonces.”

-Sí. Descanse, joven amo.

'Entre Ki Sun-myung y yo hay un hijo. Nuestro Cerdito'.

Tras darle unas palmaditas al vientre, su ánimo volvió a la normalidad. Bo-dam colgó la llamada con el empleado de la casa y pasó una a una las fotos de Sun-myung que este le había enviado. Ki Sun-myung se veía guapo tanto de perfil como de frente. Al sonreír, se veía tan joven que resultaba adorable.

“Me dan ganas de extirpar a ese tal Seong-gyeol que está a su lado.”

Esa mirada es definitivamente la de alguien a quien le gusta Ki Sun-myung.

Bo-dam fulminó con la mirada a Yu Seong-gyeol en la foto y le dio un capirote al Sun-myung que sonreía despreocupado a su lado.

“¡¿De qué te ríes tanto, tonto?!”

Tras golpear la foto con fuerza, Bo-dam llamó a Sun-myung de mal humor. Tenía la intención de hacer que Sun-myung lo atendiera mientras él trabajaba desde casa.

-¡Sí, hyung!

Claramente estaba de mal humor, pero al escuchar esa voz que lo recibía con alegría, su ánimo mejoró al instante.

“¿Qué estás haciendo? Ven rápido. Estoy aburrido.”

-Ya terminó la facultad, así que ya salgo para allá. ¡Chicos, yo me voy primero!

Se escuchó un alboroto de voces. Eran tres voces quejándose con Sun-myung, preguntándole por qué se iba tan pronto si habían quedado en ir a una cafetería a estudiar. Al recordar que en la foto que recibió del empleado aparecían los cuatro, Bo-dam no ocultó su buen humor y saludó a los amigos de Sun-myung a través del auricular.

“Ji-chul, In-hoon, Seong-gyeol, ¡hola―!”

-¿Eh?

Hubo algo en lo que Bo-dam no pensó.

-¿Cómo supo que estaba con ellos, hyung?

“¿Eh? Ah, esto……”

-……¿Cómo lo supo?

“B-bueno……”

-……Voy para allá ahora mismo.

Sun-myung no sabía que lo estaba siguiendo.

Bo-dam abrazó su vientre ante la voz de Sun-myung, que sonaba más enfadado que nunca. Esta vez, no lograba calmarse.

Parecía que su esposo lo había mandado a seguir. En cuanto tuvo ese pensamiento, decidió que debía irse a casa. A Sun-myung le gustaba la amabilidad natural de Bo-dam. Pero en la llamada de hace un momento, escucharle llamar por sus nombres a Ji-chul, In-hoon y Seong-gyeol, uno tras otro, fue algo que no se esperaba.

“Nos vemos la semana que viene.”

“Necesito estudiar con Ki Sun-myung para preguntarle lo que no entiendo.”

“Tú y Kim In-hoon se verán mañana también.”

Quien se ocupó de Sun-myung, que se había quedado con el rostro sombrío tras la llamada, fue Seong-gyeol.

“Parece que ha surgido algo urgente, vete rápido.”

“……Nos vemos. Perdón.”

“Como si fuera la primera vez que haces lo que te da la gana. ¡Oye, nos vemos mañana!”

“¡Ve con cuidado, Ki Sun-myung!”

Dejando atrás a los tres, Sun-myung revisó su teléfono, que vibraba sin parar. Eran todos mensajes de Bo-dam.

Príncipe Cobayo de Ginilandia

Sun-myung lo siento te lo explicaré todo cuando llegues a casa 14:00

No fue para vigilarte

De verdad que no fue por eso...... 14:01

Juro que no volverá a pasar......!

Lo siento nos vemos luego en casa 14:02

Era la primera vez que veía a Bo-dam hablar de forma tan incoherente. ¿Qué significaba eso de ponerle vigilancia pero no para vigilarlo? Sintiendo que había una mirada siguiéndole a la que antes no prestaba atención, Sun-myung miró hacia atrás varias veces de camino a casa. Le resultaba irritante y le enfurecía tener que preocuparse por esas cosas.

“¿Llegaste, Sun-myung……?”

“Sí, ya estoy en casa.”

Durante todo el camino, decidió que debía enfadarse por este asunto. Como Bo-dam estaba embarazado, no estallaría en cólera, pero al menos debía decírselo y aclararlo. Si él hubiera estado engañándolo con alguien, no diría nada, pero desde que se casaron, lo único que había hecho Sun-myung era ir de la facultad a casa y de casa a la facultad, sin parar.

Sin embargo, en cuanto vio a Bo-dam jugueteando nerviosamente con sus dedos mientras evitaba su mirada, todas las palabras y pensamientos que tuvo de camino a casa se borraron. Solo deseaba tranquilizarlo.

“……Hyung, yo no lo estoy engañando.”

“…….”

“Como hyung bien sabe……”

Tras decir eso, Sun-myung cruzó su mirada con la de Bo-dam, que lo miraba hacia arriba, y soltó una tos falsa.

'Como hyung bien sabe, soy un poco diferente a como era antes. Usted sabe mejor que nadie que mis sentimientos por usted no son los mismos. Pero, ¿tanto le gusto como para ponerme vigilancia? Pensaba que solo le interesaba nuestro niño en su vientre. Como usted mismo dijo, ¿dónde voy a encontrar a alguien como usted? No se preocupe. Yo, yo a usted...'.

“No ando en cosas raras.”

Tenía tantas cosas que quería decirle a Bo-dam, pero lo único que salió fue una frase que no habría sido extraño que lo desenamorara por completo. Temiendo que Bo-dam se sintiera herido por haber respondido de forma tan seca debido a la vergüenza, Sun-myung abrazó con fuerza su cuerpo ahora más rellenito. Le alegró sentir cómo Bo-dam le devolvía el abrazo al instante, y se le escapó una sonrisa contenida.

“Sí…… yo tampoco es que dudara de Sun-myung, pero tenía miedo de que a tu nuevo amigo le gustaras. Por eso lo hice. No volveré a hacer algo así.”

“¿Yu Seong-gyeol?”

“¡……Él te mira de una forma extraña!”

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Sun-myung, que frotaba suavemente sus labios contra el suave cabello de Bo-dam, volvió a mirarlo a los ojos ante sus palabras. Y se llevó una sorpresa. Los ojos de Bo-dam estaban empañados en lágrimas.

“No, ¿él a mí? Para nada. Además, no tengo ningún interés en él. Mis únicas preocupaciones últimamente son los finales, h-hyung…… y Cerdito.”

“¿De verdad soy el único para Sun-myung?”

Debido a las hormonas del embarazo, resultaba difícil seguir los cambios emocionales de Bo-dam. Y aparte de eso, al ver que Bo-dam parecía quererlo muchísimo, Sun-myung se sintió halagado y olvidó enseguida que le habían puesto vigilancia.

“Sí. Solo lo tengo a usted, hyung.”

“Como somos esposos, perdóname esta vez por lo que hice mal. Yo también te perdonaré una vez cuando Sun-myung se equivoque en el futuro.”

“No estoy enfadado, así que no hay nada que perdonar.”

“……Entonces un beso.”

Parece que le preocupaba que se enfadara. Sun-myung sintió lástima al ver a Bo-dam con los ojos cerrados esperando el beso, así que le llenó toda la cara de besos. Tras besarlo unas cincuenta veces, Bo-dam lo regañó como de costumbre preguntándole si no lo quería demasiado.

Esa noche, mientras Sun-myung acariciaba el cabello de Bo-dam, que dormía de lado, pensó que la próxima vez que viera a Seong-gyeol le diría que estaba casado. Para que Bo-dam pudiera estar tranquilo sin necesidad de seguirlo.