3. Tú me hiciste fumar cigarrillos

 


3. Tú me hiciste fumar cigarrillos

Sun-myung se golpeó la frente repetidamente ante el repentino mensaje de Bo-dam. No es que Bo-dam enviara mensajes de forma previsible, pero este era especialmente desconcertante y solo le daban ganas de huir.

Edam_Song Bo-dam

Sun-myung, ¿tienes tiempo el fin de semana? 09:06

No es por otra cosa, sino porque mi padre dice de tener una comida entre hombres … Si no puedes 09:07

No tiene que ser esta semana, la que viene también está bien^^~ 09:08

Bo-dam, que envió los mensajes desde temprano preguntando por el fin de semana, mandó varios seguidos como si no pasara nada si lo rechazaba. Pero aquello no era más que un ataque intermitente, por lo que Sun-myung murmuró un "Mierda, en serio" y respondió con irritación que cualquier momento del fin de semana le venía bien. El hecho de que Bo-dam enviara un mensaje por minuto, haciéndole ilusionarse con que tal vez no tenía que ir, fue razón suficiente para que Sun-myung estuviera de mal humor desde la mañana.

Mientras resoplaba y le soltaba a su compañero de asiento que aquel hombre no tenía consideración y que siempre hacía todo a su antojo, su compañero lo miró como si fuera un loco. Era natural, ya que Sun-myung no era precisamente cercano a sus compañeros.

Después de haberse ido por su cuenta en la última cita grupal y no regresar, incluso los pocos compañeros con los que se llevaba algo bien le soltaron que no volvería a ir con ellos a ninguna parte. Por supuesto, a Sun-myung no le dolía ni le entristecía que no lo invitaran más. Su única pena era no tener a nadie con quien desahogarse sobre ese hombre llamado Song Bo-dam.

"Dijiste que no volverías a preguntarme nada, desgraciado."

"No es que quiera preguntarte algo a ti, es que hay una persona a la que no logro entender."

"¿Y por qué, por qué tenemos que escuchar nosotros eso?"

"Mierda, estamos en época de exámenes, ¿por qué este tipo llama a gente ocupada para esto?"

¿Dicen que el que tiene sed cava el pozo? Al final, Sun-myung llamó a su casa a los dos compañeros que habían tenido un papel estelar en la elección del lugar de su segunda cita con Bo-dam: Han Ji-chul y Kim In-hoon. Ji-chul fue quien recomendó el restaurante de chuletas de cerdo con una higiene extrema donde las mesas parecían de baba, e In-hoon fue quien sugirió la cafetería privada que vendía ese batido de chocolate mediocre que solo beberían las señoritas de las novelas románticas de fantasía.

Sun-myung soltó un suspiro frente a Ji-chul, que lo insultaba para que hablara rápido, e In-hoon, que curioseaba por el estrecho estudio donde no había nada que ver. Ante eso, Ji-chul e In-hoon lo miraron con naturalidad. En la universidad, Sun-myung era un estudiante que no destacaba especialmente más allá de su apariencia. Aunque a los veinte años el físico lo es todo, Sun-myung, a pesar de tener una cara y un cuerpo que hacían que cualquiera se diera la vuelta, tenía una personalidad tan austera y centrada en los estudios que no despertaba interés en la facultad.

"No es por otra cosa... es que conozco a un... un hyung. Y yo le gusto a ese hyung."

"Oh."

"Las historias de amor siempre son bienvenidas. Suelta más."

¡Que ese Sun-myung los invitara a casa para una consulta amorosa! Ji-chul e In-hoon, que estaban en la edad de tener curiosidad por la vida romántica y sexual ajena, miraron con interés a un Sun-myung que dudaba con el rostro encendido.

Y Sun-myung se arrepintió tarde de haber definido a Bo-dam como 'el hyung al que le gusto'. 'El hyung al que le gusto'... Cualquiera que viera a Song Bo-dam sabría que era él quien hacía malabares con Sun-myung en la palma de su mano, no alguien que estuviera a su merced. Pero cuanto más abría la boca, más tonterías salían en contra de su voluntad, y más ganas le daban de tapársela.

"¿Era con ese hyung con el que tuviste la cita la otra vez?"

"¿Fuiste al motel que te recomendé?"

"¡No fui, loco! ¿Por qué iría a un motel? Ese hyung quiere, bueno, hacer ese tipo de cosas conmigo, pero yo no."

"¡Ah! ¿Ese hyung quiere sexo contigo?"

"¿No será que van a usar a Ki Sun-myung y luego lo van a tirar? Los mayores dan miedo... Mi hermana es así y lo sé bien... Cada mes viene a mi casa un tipo diferente al que mi hermana usó y tiró..."

"¡¡Que no me van a usar y tirar!!"

De alguna manera, Sun-myung se había convertido en alguien que iba a ser follado por Bo-dam y luego abandonado. Sus compañeros, emocionados, soltaban cosas como que los novatos como ellos no debían ni pensar en ganarles a los mayores en técnica en la cama, que debía adoptar un concepto de chico virgen y usar su encanto inocente para frenar al hyung, y otras sandeces por el estilo.

Sun-myung, que solo quería quejarse de Bo-dam y buscar juntos una forma de librarse de él, echó a sus compañeros de casa a toda prisa al ver que iban varios pasos por delante de sus pensamientos. Al ser los tipos que recomendaron un restaurante de chuletas de cerdo y una cafetería privada, sus comentarios eran pura basura y no servía para nada.

"Ya, lárguense, lárguense. No volveré a llamarlos. Siento haberles hecho perder el tiempo hoy."

"Ki Sun-myung, pedazo de... oye, no tenemos tanto tiempo libre. ¡Estamos ocupados con nuestros romances!"

"Exacto. ¡Yo hasta pospuse una cita a ciegas después de romper con mi novia para venir hoy!"

"In-hoon, a ti te dejan por llevarlas a esas cafeterías privadas de mierda... En fin, lárguense todos. Nos vemos luego en la biblioteca central, les compraré pollo frito cuando nos quedemos a estudiar toda la noche."

"Te perdono solo porque vas a comprar pollo."

Ji-chul, que salía murmurando que Ki Sun-myung solo pensaba en sí mismo, soltó un pequeño grito de asombro al salir del edificio. Sun-myung, al ver que después de Ji-chul también In-hoon se quedaba boquiabierto, dirigió la mirada hacia donde ellos miraban.

"Vaya, hay un auto así en este barrio."

"Ah, mierda..."

"¿Eh? Ese tipo viene hacia ti."

Donde señalaban sus compañeros, había un auto que incluso Sun-myung veía por primera vez. Lamentablemente, era uno de los juguetes de Bo-dam, y Sun-myung miró con ojos aterrorizados cómo Bo-dam se acercaba a grandes zancadas mirando a sus compañeros como si no fueran nada especial.

"Contesta mejor al teléfono, Sun-myung. Ten. Mi madre me pidió que te trajera algo de comida, por eso vine."

"Gra, gracias. Lo comeré con gusto."

"De nada. De ahora en adelante, contesta mejor."

Adiós, dijo con voz meliflua antes de despedirse agitando la mano suavemente y regresar al auto. Sun-myung soltó un suspiro de alivio al verlo marchar. Parecía que la situación desagradable que temía no iba a ocurrir. Menos mal que Bo-dam no hizo exigencias innecesarias como: "¿No me presentas a tus amigos?".

Por eso, Sun-myung no llegó a captar la expresión emocionada de sus amigos.

"¡Hyung! ¿Acaso usted es...?"

"¡Cállate la boca, loco...!"

"¿Usted es el hyung al que le gusta Sun-myung?"

"……¿Perdón?"

Sun-myung, abrazando los recipientes de comida, sintió que quería evaporarse allí mismo y evitó la mirada de un Bo-dam que ponía cara de incredulidad.

"¿Sun-myung dijo eso?"

"¡Sí!"

"¿Cuántos años tiene, hyung?"

"¿Dónde conoció a Ki Sun-myung?"

"¡Ya, basta...!"

Bo-dam, que solo planeaba entregar la comida y volver a su teletrabajo, estaba atónito. Sun-myung, que se esforfaba tanto en fingir que no le gustaba por ese orgullo propio de los jovencitos, parece que por detrás les hablaba mucho de él a sus amigos. Y encima, en el plan de que Bo-dam lo quería unilateralmente.

Al ver a Sun-myung intentando frenar a sus amigos, que preguntaban de todo sin filtro, Bo-dam dudó entre si bajarle los humos o dejarlo pasar, y decidió perdonarlo por esta vez. Le pareció algo tierno que Sun-myung, aunque fingiera lo contrario ante él, estuviera pensando en él todo el día.

"Me gusta, sí. Le llevo siete años. Si no estuviera ocupado les invitaría a algo rico, pero hoy tengo prisa. Les invitaré a comer cuando nos veamos la próxima vez. Me marcho. Contesta el teléfono, Sun-myung."

"¿Eh? Sí..."

"Nos vemos luego, amigos."

"¡Sí, hyung!"

En cuanto Bo-dam se dio la vuelta, escuchó a los amigos de Sun-myung armando un escándalo: "¿Por qué no sales con ese hyung?". Bo-dam pensó que se morían por demostrar lo jóvenes e inmaduros que eran.

"Song Bo-dam... hasta el nombre tiene... algo. ¿Qué tipo de cambiaformas es ese hyung?"

"¿La otra vez también tuviste una cita con Bo-dam hyung?"

"¿Qué hicieron en la cafetería privada, eh?"

Y Sun-myung se revolvía el pelo pensando en qué decirle a Bo-dam, que se había ido tras entregar solo la comida. ¿Cómo podía coincidir el tiempo de forma tan perfecta? Bo-dam nunca lo había buscado sin avisar. No, ¿en qué pensaba trayendo comida sin saber si él estaría en casa? Sun-myung se preocupó por si Bo-dam perdía el viaje, sin saber que este le tenía puesta vigilancia y sabía perfectamente dónde estaba.

Aturdido, Sun-myung echó a sus compañeros, que pretendían preguntarle todo lo posible sobre el hombre. ¿Desde cuándo le decían 'Bo-dam hyung' si apenas lo acababan de ver? Tras jurarse a sí mismo que no volvería a hablar de Bo-dam con sus compañeros, Sun-myung fue al descampado del barrio y lo llamó.

"Diga. Soy... soy Ki Sun-myung."

-Sí, Sun-myung. ¿Guardaste la comida? Había verduras, brochetas y creo que costillas. Mi madre dijo que te preparó de todo porque pensó que te costaría alimentarte bien viviendo solo.

"Ah, sí. Gracias... Aún estoy fuera, la guardaré luego."

-Aún estás con tus amigos, entonces. No hacía falta que llamaras.

"No, no, ellos ya se fueron."

Bo-dam, que pensaba que estaría conduciendo, respondió más rápido de lo esperado. Sun-myung pretendía disculparse. Decirle que lo sentía por haber hablado a la ligera de él a unos compañeros que ni siquiera conocía. Pero al escuchar lo que dijo Bo-dam, Sun-myung se encendió.

-Tus amigos eran todos muy guapos. Los jóvenes de ahora son muy altos, me dan envidia.

"……¿A qué viene eso de que mis amigos son guapos de repente?"

-¿Eh?

NO HACER PDF

SIGUENOS EN INSTAGRAM AOMINE5BL

En un segundo, su mente se quedó en blanco. Mierda, ¿de verdad nada me puede salir bien? Sun-myung cerró la boca con fuerza, asustado de lo que él mismo había dicho. Como cada vez que abría la boca cometía un error, pensó que sería mejor organizar sus ideas antes de hablar, aunque hubiera un silencio incómodo.

Pero el hombre no le dio tiempo ni para pensar.

-Pero de entre todos, nuestro Sun-myung era el más guapo.

"……"

-¿Por eso le gusta a Song Bo-dam, no?

Tú se lo dijiste a tus amigos, Sun-myung. Que yo te gusto.

El hombre soltó un jaja y colgó tras decirle que se verían el fin de semana para comer los tres con su padre. Sun-myung, sujetando los recipientes de comida que el hombre le había dado, dio varias vueltas por el barrio durante un buen rato, pero el calor de su rostro no desaparecía fácilmente.

Tras haber presentado a Bo-dam ante sus compañeros por la espalda como el hombre al que él le gustaba, Sun-myung no volvió a contactar con él primero. En realidad, siempre era Bo-dam quien contactaba primero. Sin embargo, era la primera vez desde que lo conocía que Sun-myung dudaba entre si llamarlo o no y terminaba no haciéndolo.

"Nada sale bien, nada."

Sun-myung no podía entenderlo. Por qué pasaba las noches pensando en ese hombre llamado Song Bo-dam, alguien caprichoso, que solo tenía a su favor su familia, siete años mayor que él y cuya inmadurez no tenía límites.

¿Qué nivel de amor propio había que tener para poner una foto tuya como cobayo de perfil? Sun-myung dudó si enviarle un mensaje a Bo-dam la noche antes de conocer a su padre. Y, como por arte de magia, le llegó un mensaje de Bo-dam, que no le había escrito en toda la semana.

Edam_Song Bo-dam

¿Duermes, Sun-myung? 22:40

Sun-myung, que estaba observando con detalle el historial de cambios de la foto de perfil de Bo-dam, se asustó tanto que dejó caer el teléfono sobre su propia cara. Normalmente habría fingido estar dormido y lo habría dejado en visto, pero recordando el pecado cometido aquel día, respondió a Bo-dam al instante.

No, me acabo de acostar para dormir 22:40

Edam_Song Bo-dam

ㅋㅋㅋㅋㅋ ¿No es una respuesta demasiado rápida para alguien que se va a dormir?^^~~ 22:41

Y Sun-myung se arrepintió de haber respondido tan rápido al ver la respuesta de Bo-dam. No es que no esperara que ese hombre fuera a reaccionar así, ¿pero qué esperaba al responder de inmediato...? Tras un largo suspiro, esperó en silencio el siguiente mensaje sin decir nada más.

Cuando Bo-dam fue a recogerlo al barrio por primera vez y lo vio cantando Rebecca de forma espectacular, Sun-myung estuvo convencido de que sería alguien muy ruidoso y molesto. Por eso le caía aún peor. Pero, sorprendentemente, Bo-dam no era tan parlanchín ni generaba ruidos que resultaran desagradables. No iba a retirar lo de que era inmaduro, pero al menos Bo-dam era un adulto que cumplía con su parte.

Por ejemplo, no contactaba sin necesidad a menos que hubiera algo especial. Concertar una cita, un saludo breve para empezar el día. Como sabía que era alguien que solo escribía lo justo, Sun-myung pensó que habría una razón para que lo contactara tan tarde.

Edam_Song Bo-dam

Mañana nos vemos los tres con mi padre, ¿hay algo que quieras hacer? 22:42

Efectivamente, Bo-dam era un hombre que solo lo contactaba cuando tenía un asunto pendiente. Ante la pregunta de si quería hacer algo, Sun-myung intentó imaginar qué sería bueno hacer con su futuro suegro y con un Song Bo-dam que, aunque no le terminara de gustar, sería su futuro esposo. Como era de esperar, no se le ocurrió nada. El fin de semana solo quería descansar solo en casa.

Aunque pareciera que no tenía interés, realmente no se le ocurría nada, así que envió un mensaje seco.

Lo siento. Lo he pensado pero... no sé qué sería bueno hacer con el representante, con usted y conmigo. 22:47

Edam_Song Bo-dam

¡Sun-myung, que lo ha pensado durante nada menos que 5 minutos! 22:47

¿Entonces comemos algo ligero y nos despedimos? Como es fin de semana, querrás descansar~ Para mantener esas notas tan buenas, ¡tienes que estudiar a muerte a diario!ㅠㅠ 22:48

No es una cita para presionarte, solo quería que nos viéramos los tres, así que no te agobie 22:49

"¿Quién usa hoy en día esos emoticonos? Se nota que es un viejo en detalles como estos."

Pensaba que le diría algo. Al contrario de lo que esperaba, Bo-dam no dijo mucho. Más bien parecía que lo había contactado por preocupación de que estuviera nervioso, y Sun-myung volvió a sentirse extraño.

Edam_Song Bo-dam

Dijiste que te habías acostado y yo he hablado demasiadoㅋㅋ Duerme ya. Iré a buscarte mañana sobre las once :) 22:50

No tengo tanto sueño 22:50

¿Mmm~~? Normalmente eso... 22:51

Sun-myung, acostado de lado con el teléfono pegado a la cara mientras leía los mensajes, pensó que tal vez al hombre realmente le gustaba un poco. Y al pensar eso, de repente sintió unas ganas insoportables de rascarse todo el cuerpo.

Sin embargo, al ver los mensajes que llegaron seguidos, no tuvo más remedio que tirar el teléfono.

Edam_Song Bo-dam

¡Lo dicen los hombres que quieren acostarse conmigo cuando intentan ligar!>.,<! 22:52

"¡Mierda, ¿está loco de verdad?!"

Mientras resoplaba, Sun-myung recogió el teléfono del suelo al ver que la pantalla brillaba, comprobó el mensaje y le dio la vuelta. Para no tener que ver ni siquiera si llegaban más.

Edam_Song Bo-dam

¡Eres de lo más sospeoso, Sun-myung~~><! 22:53

Tras leer el último mensaje que parecía ignorar por completo su edad, Sun-myung se tapó con la manta e intentó conciliar el sueño. De repente, le preocupaba encontrarse mañana con ese hombre que no estaba bien de la cabeza y con su padre.

* * *

Deseando con fervor que la mañana no llegara, Sun-myung apenas pudo pegar ojo antes de irse a la cama. Cuando finalmente se despertó, con aspecto desaliñado, ya eran las diez.

"No quiero ir..."

Bo-dam había quedado en pasar por su casa a las once, así que no tenía tiempo para holgazanear. Sun-myung rodó por la cama un par de veces antes de estirarse por completo. Se oyó un chasquido seco cuando los huesos de su hombro se acomodaron.

Mientras tanto, Bo-dam ya estaba dando vueltas por el barrio de estudios porque había llegado antes de lo previsto. No tenía otra opción, ya que el edificio donde vivía Sun-myung no contaba con espacio de estacionamiento propio.

"¡Mierda! ¿Cómo puede vivir en un sitio así? Ay, antes de mudarnos a nuestra casa de recién casados, tendré que meterlo en la mía a como dé lugar".

Bo-dam soltó un grito lleno de insultos mientras golpeaba repetidamente el reposacabezas del asiento del copiloto, justo cuando alguien detrás de él hizo sonar la bocina. ¿Podía el comienzo del fin de semana ser tan malditamente horrible? ¿Incluso para un cobayo? Furioso, estacionó el auto en un lugar donde parecía que cabían otros dos vehículos y se dirigió a la casa de Sun-myung.

Por supuesto, conocía la contraseña del edificio. De hecho, si hubiera querido, también podría haber averiguado la de la puerta del estudio, pero sabía que si llegaba a ese extremo, el joven Sun-myung se asustaría y se horrorizaría, así que prefirió no indagar tanto.

Quizás porque estacionó calculando a ojo que otros autos podrían pasar, el sonido de las bocinas llenó todo el barrio en cuanto llegó a la puerta de Sun-myung. Gracias a eso, Sun-myung abrió la puerta antes de que Bo-dam pudiera tocar el timbre. En cuanto Bo-dam vio a Sun-myung mirándolo desde arriba con los ojos muy abiertos y el cabello ligeramente húmedo, su ira se disipó. Realmente este tipo se atrevía a ser tan impertinente conmigo solo por su cara, pensó, al ver aquel rostro y aquel físico tan impecables.

"¡Sun-myung! Se ve usted muy guapo incluso con ese aspecto descuidado. Baje rápido, que todo ese escándalo de bocinas es por mi culpa. Si no baja pronto, puede que me denuncien a la policía".

"¿Qué? Ah, no me diga que... ¡Ja! ¡Espere, solo tomo mi chaqueta y bajamos, rápido!"

Bo-dam, que se dejó abrazar unilateralmente por un Sun-myung vestido con camisa y pantalones de vestir, soltó una carcajada exagerada. Le encantó que Sun-myung, horrorizado, lo arrastrara del brazo bajando las escaleras corriendo sin siquiera esperar el ascensor; parecía una escena de película.

Normalmente, el conductor es quien abre la puerta del copiloto, pero Sun-myung estaba tan apurado que, sin ser el dueño, abrió la puerta del conductor y casi embutió a Bo-dam en el asiento. Bo-dam, al ver el rostro de Sun-myung claramente perturbado, volvió a reír a carcajadas.

"¡Ahajajaja!"

"¡Ah, por favor... solo vámonos rápido!"

"¡Si usted hubiera salido rápido, yo no habría hecho esto! ¿Cómo se atreve a protestar habiendo tardado tanto?"

"¿Tardado? ¡Si no son ni las diez y media!"

Bo-dam, que reía con ganas, endureció su expresión en un instante y miró fijamente a Sun-myung. No era la primera vez que estacionaba mal el auto (aunque sabía que no estaba bien), ya debería estar acostumbrado, ¿y se atrevía a alzarle la voz por algo así? Además, si él mismo se había ofrecido a venir a recogerlo, ¿no debería haber estado listo y esperando desde las diez?

"Escuche, Ki Sun-myung".

"...Qué".

"Tsk..."

Al llamarlo por su nombre completo, Sun-myung se amilanó de inmediato y su respuesta sonó pequeña. Bo-dam le sujetó la barbilla y, sin más, le plantó un beso en los labios.

"¡Ah! ¡¿Qué... qué cree que hace?!"

"Como ya le di un beso, se me pasó el enfado. Vamos pronto a ver a mi padre. Hoy vamos a ir a un restaurante de comida tradicional coreana que me encanta, así que puede tener altas expectativas".

"Siempre hace lo que quiere..."

"Si vuelve a replicar, esta vez no terminará solo con un beso".

NO HACER PDF

SIGUENOS EN INSTAGRAM AOMINE5BL

Tras sacar el auto con destreza, Bo-dam miró hacia el asiento del copiloto y vio a Sun-myung con la boca cerrada con fuerza, aferrado al cinturón de seguridad como si fuera su línea de vida. ¡Qué cosita tan linda... no puedo aguantar!

"¡Ah, si no he dicho nada!"

"Como no replicó, le estaba dando un premio por ser bueno, con mis labios".

Incluso cuando Sun-myung protestaba y se resistía, a Bo-dam le parecía adorable. Le dio otro beso y comenzó a tararear mientras ponía la dirección en el GPS. Sun-myung no lo sabía, pero dentro de los pantalones de Bo-dam, una pequeña colita de cobayo, no más grande que la falange de un dedo meñique, se agitaba alegremente de felicidad.

Sin importarle los refunfuños de Sun-myung, Bo-dam disfrutó del trayecto incluso abriendo la capota del auto. Al llegar al lugar, abrió caballerosamente la puerta del copiloto. Sun-myung puso cara de asco, pero como a Bo-dam le apetecía hacerlo, no le importó.

Al entrar en el restaurante de comida tradicional, que parecía haber trasladado un tranquilo valle de montaña al interior, los ojos de Sun-myung se abrieron de par en par. Bo-dam lo encontró tan lindo que quiso atacarlo a besos otra vez, pero se contuvo para que Sun-myung no gritara de impresión en un lugar así (nunca pensó que el grito pudiera ser de rechazo al beso). Ya lo mimaría todo lo que quisiera al volver al auto.

"Este es el restaurante favorito de mi padre. Como dijo de vernos los tres, sugerí venir aquí".

"Ah, sí. Gracias. ...¿Pero no podría caminar un poco más alejado de mí?"

"¡Vaya, qué tímido! ¡Se nota que es virgen!"

Sun-myung, que miraba a todas partes asombrado porque era la primera vez que visitaba un restaurante tan lujoso, se sacudió el brazo para soltarse de Bo-dam, que se le había colgado cariñosamente. 'Virgen'... ¿Cómo podía soltar esa palabra en un sitio tan elegante? ¿Cómo podía referirse a él con un término incluso más impactante que 'soltero'?

Pensó que era todo un talento que alguien con estudios y veintisiete años cumplidos se comportara así. Sun-myung se alejó un paso de Bo-dam, quien no dejaba de hacer aspavientos dándole golpecitos con la frente en el hombro y pidiéndole que dejara de ser tan tierno. Pensó que preferiría mil veces enfrentarse ya al representante del Grupo Edam, su futuro suegro.

"Hola, bue..."

"Cuánto tiempo. Siéntense".

"¡Sí!"

"¿Qué fue lo que le dijiste a mi Bo-dam?"

Ah... no era para nada lo que esperaba.

Aunque no quería admitirlo, Song Bo-dam, al ser un cambiaformas de cobayo —un animal pequeño—, tenía una forma humana bastante linda. No era muy grande y tenía una expresión suave que atraía a todo el mundo. Sin embargo, su padre, Song Hak-do, representante del Grupo Edam, tenía un porte imponente digno de un hombre lobo. Hombros anchos, torso robusto, muslos gruesos... Sun-myung, sin darse cuenta, no tuvo más remedio que arrodillarse bajo la mesa baja.

"¿Tendré que estar arrodillado durante toda la comida...?" Solo de pensarlo, las piernas empezaron a dormírsele. Por suerte, Bo-dam se puso serio y salió en su defensa, permitiendo que Sun-myung cambiara de postura a una más cómoda.

"Papá, ¿por qué tratas así a Sun-myung? Aún no es parte de nuestra familia, y si vas a seguir así, me voy a casa. Me sentiría más tranquilo yendo a un café de desayunos solo con él".

¿Se refería al café de su primera cita? Sun-myung tuvo un escalofrío. No quería volver allí. Como el perro de Pavlov, asociaba ese café con la película de terror y las patadas del cobayo.

Sun-myung, que esperaba disfrutar de una comida tranquila, no sabía cómo actuar entre Bo-dam y su futuro suegro. Además, la actitud sumisa del representante del Grupo Edam ante Bo-dam solo aumentaba su desconcierto.

"Ay, Bo-dam. Papá hace todo esto por tu bien. Si mi Bo-dam dice que no lo haga, papá no lo hará jamás".

"Y no me trates como a un niño delante de Sun-myung".

"Está bien, Gerente Song".

"Papá, no tienes término medio. Si no es 'Bo-dam', es 'Gerente Song'. No me gusta que me llames así. Yo tampoco te llamo 'Presidente' cuando estamos fuera".

"¡Mi Bo-dam realmente juega conmigo como quiere! Es lo que pasa cuando uno es tan guapo. Oye, tú también piensas lo mismo, ¿verdad?"

"¿Eh? ¿Yo?"

"Digo que piensas lo mismo".

Sun-myung soltó un sonido de aturdimiento tras haber estado observando la desquiciada conversación de padre e hijo como si viera la televisión. Se dio cuenta de que el lobo de mediana edad con mirada penetrante no le estaba haciendo una pregunta. Esa frase con un punto final, y no un signo de interrogación, no era opcional.

"Sí, pienso lo mismo".

"¡Lo sabía! Sun-myung se enamoró de mis labios".

"¡¿Qué?! ¡¿Se han besado antes de casarse?!"

"¡No, no es que yo...!"

Sun-myung miró alternativamente al padre y al hijo, emocionados por razones distintas, y soltó un suspiro. No hacía ni dos horas que se había despertado y ya se sentía agotado.

Los dos, que habían estado discutiendo ruidosamente, guardaron silencio en cuanto empezó a llegar la comida. Sun-myung había oído que el hombre era adoptado, pero, dejando de lado el físico, su obsesión por la comida y su forma estrepitosa de ser eran tan parecidas a las del representante que parecía imposible que no fueran padre e hijo biológicos. Si ya le costaba lidiar con Bo-dam, no esperaba que su futuro suegro lo confundiera tanto.

Ninguno de los dos parecía preocupado por su expresión o sus sentimientos; solo se dedicaban a alabar los platos. Que si este lugar preparaba el abulón con mucha delicadeza, que si para conocer el verdadero valor de las algas había que probar este arroz mezclado... A Sun-myung le resultaba imposible seguirles el ritmo y solo podía responder con breves asentimientos.

"¿Y a ti qué es lo que más te gusta? ¿Comida coreana, occidental, china o japonesa?"

"Como de todo, no soy especial con la comida".

"Mmm, así debe ser. Un hombre que es quisquilloso con la comida no trae buena suerte. Mira a mi Bo-dam, come de todo con muchas ganas. Con su pasión por la cocina, hubo un tiempo en que coleccionaba licencias de chef. ¡Incluso en su forma de cobayo, comía de todo sin dejar nada...!"

Sun-myung ya se sentía abrumado por el representante, que empezaba con una pregunta hacia él para, tras escuchar una sola palabra, lanzarse a una interminable alabanza de su hijo.

"Por eso te digo, cuando Bo-dam sacó hasta la licencia de panadería y repostería, ¿no crees que se lo dije entre lágrimas? Ay, Bo-dam, está bien que seas apasionado, pero con tu inteligencia tienes que trabajar para el Grupo Edam. Papá no se opone a lo que te gusta, ¡pero mi Bo-dam puede ser un cambiaformas mucho más grande, tiene madera para ser el Superman de los cobayos!"

"Ya veo..."

"¡Ah, de verdad... mi Bo-dam tiene tanto talento que hasta pasó por esas dificultades, jajaja!"

Aquello sonaba a una oda exagerada a un líder supremo... Sun-myung estaba harto de escuchar que Bo-dam casi se convierte en experto culinario pero lo dejó para dominar Corea del Sur. Y además, tenía hambre. El hombre no le había dejado ni un momento para comer con su discurso.

Tener aquellos platos relucientes delante y solo poder mirarlos era un suplicio, pero no se atrevía a interrumpir al entusiasmado lobo. Sentía que si lo cortaba, recibiría un absurdo "¿Acaso te opones a mi Bo-dam?". Estaba seguro de que pasaría.

Mientras tragaba saliva y miraba ausente al hombre de mediana edad que ahora empezaba un discurso sobre la infancia de Bo-dam, algo ocurrió.

"Sun-myung, coma mientras escucha".

"Ah, sí".

"¿Le gusta la comida? Luego vendremos los dos solos para comer tranquilos. Mi padre es un poco exagerado y lo está haciendo pasar mal. Lo siento. Luego, cuando nos vayamos, le compraré algo rico".

Bo-dam le acercó una cuchara con una buena porción de arroz mezclado y una lámina de abulón crudo. Sun-myung aceptó el bocado de inmediato. Bo-dam no se detuvo ahí y hasta le susurró al oído, pareciendo ignorar que su suegro lo miraba como si quisiera matarlo por atrevido.

La comida estaba deliciosa, pero Sun-myung no pudo comer bien debido a la actitud exagerada de su futuro suegro, quien, a pesar de haberlos emparejado él mismo, parecía no estar del todo satisfecho.

"Voy a salir un momento. Quédense hablando ustedes dos".

"Ah, yo también..."

"Siéntese".

"Sí".

Para colmo, en cuanto Bo-dam, el único que aligeraba el ambiente, salió de la sala, Sun-myung sintió que quería que se lo tragara la tierra. No es que fuera a pasar, pero temía que el padre de Bo-dam fuera a hacerle algo malo.

Sin embargo, el lobo, padre adoptivo del cobayo, solo miró de reojo la puerta por la que había salido Bo-dam y habló en voz muy baja.

"No hagas llorar a Bo-dam".

"...Sí, suegro".

 

Ese día, en el auto de Bo-dam, Sun-myung le comentó que parecía haber recibido mucho amor. Bo-dam asintió con una sonrisa radiante.

"¿A que sí? ¿Quién querría tanto a un hijo adoptado? Tengo mucha suerte".

"No, es que..."

"¿Mmm?"

"Nada. Nos vemos la próxima vez, hyung".

"Vaya con cuidado, Sun-myung... y sueñe conmigo".

Sun-myung decidió callarse; pensó que no le correspondía a un huérfano como él decirle que su padre adoptivo parecía amarlo tanto como si fuera su propio hijo biológico.

* * *

Después de la comida con su futuro suegro (Sun-myung ya había decidido aceptar su destino) y con Bo-dam, el tiempo que Sun-myung pasaba pensando en este último se alargó. Fue algo que sucedió de tan forma tan natural que Sun-myung pensaba en él sin siquiera ser consciente de que lo hacía. Casi por hábito.

Edam_Song Bo-dam

(Foto) 12:09

Sun-myung, ¿le gusta este tipo de poke? Vengamos juntos la próxima vez >< 12:10

Responda rápido ㅡㅡ 12:11

NO HACER PDF

SIGUENOS EN INSTAGRAM AOMINE5BL

El hombre seguía siendo igual de caprichoso. Iniciaba la conversación con cualquier tontería cuando le daban ganas de contactarlo, y si no recibía respuesta en un minuto, enviaba una ráfaga de mensajes. Sin embargo, la diferencia era que a Sun-myung ya no le irritaban tanto esos mensajes.

Lo siento, estaba en una reunión de grupo con mis amigos ;; 12:11

El poke se ve rico. ¿Está almorzando? 12:11

Y otro cambio: Sun-myung dejó de ser un cortador de conversaciones y mostró voluntad de mantener el diálogo. Incluso hacía preguntas de la forma más "natural" posible, según él. El problema era que para Bo-dam, la torpeza de Sun-myung era evidente.

Sun-myung quería parecer serio, pero Bo-dam, al ver el mensaje de "¿Está almorzando?", soltó una carcajada mientras comía su poke. Por más que se empeñara en no parecer un jovencito, actuaba de una forma tan inocente que resultaba adorable.

Como hay mucho trabajo, estoy pidiendo poke en la oficina ㅎㅎ ¿Usted ya almorzó, Sun-myung? 12:12

Príncipe del País de los Pobres

Yo también comí. 12:12

(Foto) 12:13

Hoy en el comedor de la facultad pusieron muchas cosas que me gustan... ㅎㅎ 12:14

Ante el mensaje inusualmente largo de Sun-myung, Bo-dam envió una respuesta de esas que harían que el chico saliera huyendo.

¡Hasta pone ㅎㅎ ahora! Ya está todo listo para la boda, mi Sun-myung ^^~ 12:15

Y ante el mensaje de indignación de Sun-myung, Bo-dam se dobló de la risa.

Príncipe del País de los Pobres

No sabía que un ㅎㅎ significara... eso. Que tenga un buen día. 12:16

Siii~ Sun-myung, pase el día pensando en mí, ¡yo me voy a pensar en usted! 12:17

Realmente era un hombre que hacía de todo. Bo-dam, divertido por el orgullo firme de Sun-myung a pesar de que no tenía ni donde caerse muerto, le puso un apodo perfecto: Príncipe Pobre del País de los Pobres.

"Cuando nos casemos, se lo cambiaré a Príncipe Lobo del País de los Cobayos".

Pórtate bien hasta que entremos a la iglesia, príncipe. Bo-dam soltó una carcajada estruendosa y le envió una selfi suya a Sun-myung.

Mientras tanto, Sun-myung resoplaba de rabia por haber sido tratado como un hombre listo para casarse solo por haber usado un símbolo de risa. Sus dos amigos, los mismos que arruinaron su segunda cita y soltaron el comentario de "¿Usted es el hyung al que le gusta Ki Sun-myung?", volvieron a darle la lata sin falta.

"¿Qué pasó? ¿Dijo el hyung que no le gustas?"

"Oye, mierda, hasta a mí me disgustaría Ki Sun-myung. Este tipo se hace mucho el difícil, en serio. ¿Crees que ese hyung te va a aguantar tus desplantes para siempre solo porque eres guapo?"

"Es verdad. Ese hyung también era guapísimo. Sinceramente, si no dijera su edad, parecería de veintitrés o veinticuatro".

"Por eso. Si no espabilas y atrapas a ese hyung, se va a ir con otro cambiaformas".

"Cierto... ¿qué animal dijiste que era ese hyung?"

"Dijo que era un cobayo".

"Hala... debe ser supertierno como cobayo. A los carnívoros les encantan esos cambiaformas de animales pequeños".

Realmente todos tenían un talento especial para hacerlo enfurecer. Sun-myung ignoró los comentarios de Ji-chul e In-hoon sobre que el "hyung cobayo" se escaparía si no concertaba pronto la siguiente cita.

O bueno, eso intentaba, pero al pensarlo con calma recordó a aquel desgraciado que intentó ligar con Song Bo-dam en el bar la otra vez. Y también las palabras de Bo-dam alardeando de que todos los hombres morían por él cuando veían su forma de cobayo.

"Si fuera yo, diría '¡claro que sí, gracias!', pero tú te haces el caro".

"¿Qué dices?"

"Ji-chul tiene razón. Si ese hyung dijera que le gusto, yo no fingiría que no, me ofrecería hasta para limpiarle los pies".

"In-hoon, ¿hoy estamos en la misma sintonía?"

"Siempre lo estamos, Ji-chul".

Frente a esos dos que celebraban su amistad eterna, Sun-myung, incapaz de contener su rabia, le envió un mensaje a Bo-dam.

Hyung, ¿nos vemos hoy? 12:50

Edam_Song Bo-dam

Ay, creo que no voy a poder porque estoy en celo ㅠ^ㅠ ¡Nos vemos luego! 12:51

Pero Bo-dam respondió que estaba en celo y que no podía. Normalmente, él habría respondido algo como "estoy en celo, así que debería usarme para desahogarme", así que, ¿por qué decía esto ahora? ¿Acaso era para revolcarse con otro? ¿Estaría hablando en secreto con el tipo del bar?

"¡¡Mierda!!"

"¡Ah! ¡Qué susto!"

"¿Qué le pasa a Ki Sun-myung...?"

Sun-myung soltó un insulto tan fuerte que hasta la gente del comedor universitario se giró a mirar, y envió otro mensaje.

ㅎㅎ Está bien, cenemos juntos. 12:52

Desde que conoció a Song Bo-dam, sentía que no podía vivir de tanto coraje.

Ante el mensaje de Sun-myung insistiendo en verse hoy mismo, Bo-dam soltó un breve suspiro. Incluso su aliento se sentía caliente, síntoma claro del inicio del celo. Bo-dam conocía muy bien su cuerpo y, a diferencia de otros cambiaformas, su ciclo era bastante regular, así que pensaba quedarse encerrado en su habitación todo el fin de semana. Por eso incluso pidió media jornada libre.

Bo-dam, que planeaba almorzar algo ligero y salir del trabajo a las dos, le preguntó a Sun-myung a qué hora podría ir, ya que este insistía tanto. La respuesta fue el colmo.

Príncipe del País de los Pobres

Mis clases terminan a las 6, así que llegaré sobre las 7. 13:30

Qué desconsiderado. Proponer verse a las 7, cuando incluso si no hubiera pedido media jornada sería una hora algo impertinente para quedar.

Parecía que a Sun-myung, que fingía ser muy educado pero tenía una voluntad férrea de imponer su deseo, no le iba a servir un "nos vemos luego". Bo-dam, viendo la insistencia de Sun-myung, le respondió que, como no se sentía bien y había pedido media jornada, podría estar en el estacionamiento de la universidad sobre las 2:30.

"Ja... realmente se porta como un niño".

Pensando que la vida de casados podría ser agotadora, Bo-dam terminó su trabajo mientras masticaba su poke. Lo mejor sería ver a Sun-myung un momento e irse a descansar a casa.

Por otro lado, Sun-myung, tras presumir indirectamente ante sus compañeros con el mensaje de Bo-dam diciendo que iría a verlo, se dirigió a la biblioteca central, cerca del estacionamiento.

'Oye, ¿a que ya te gusta ese hyung?'

'Este tipo va en serio. No es diferente a como soy yo con mi novia'.

'No digan tonterías'.

Sus compañeros se burlaban de él mientras lo veían correr hacia la biblioteca, preguntándole por qué fingía si era evidente que le gustaba. Sun-myung intentó estudiar, pero no podía concentrarse; las palabras de sus amigos daban vueltas en su cabeza.

¿Que me gusta Song Bo-dam? ¿Por qué? No hace ni tres meses que lo conozco. ¿Acaso unos setenta días? No creía posible llegar a querer a alguien en tan poco tiempo. Para sus compañeros, que se enamoraban con facilidad, cualquier nivel de agrado parecía bastar, pero Sun-myung era diferente. Sus barreras para abrirse a los demás eran mucho más altas que las de un chico promedio de veinte años.

Eso era inevitable debido a su entorno. Sun-myung fue adoptado a los cinco años desde un orfanato. El problema fue que lo devolvieron antes de que pasara un año. Aquellos padres adoptivos, que se tomaron la adopción más a la ligera que la de una mascota, consumieron la imagen tierna de Sun-myung en videos, pero no pusieron corazón en su crianza. Ese desinterés terminó en la anulación de la adopción.

Le habían dicho que todos los videos fueron borrados, y aunque sus recuerdos de esa época eran borrosos, no significaba que todo se hubiera incinerado sin dejar rastro.

Edam_Song Bo-dam

He aparcado en la zona A-2. Hoy traigo un auto negro normalito ㅎㅅㅎ 14:22

De verdad que no me siento bien, así que venga rápido ㅡ_ㅡ 14:22

Así que era imposible que le gustara Song Bo-dam en tan poco tiempo.

Tras leer el mensaje, Sun-myung salió disparado sin siquiera recoger sus cosas. En ese momento, no se dio cuenta de que sus sentimientos ya fluían silenciosamente hacia Bo-dam.

Llegó al estacionamiento subterráneo sin aliento y encontró el auto de Bo-dam de inmediato. No fue difícil. Lo "normalito" para este hombre era diferente a lo de los demás. Al ver un auto que, aunque negro, era exageradamente llamativo por todas las modificaciones, supo que era el de Bo-dam y se acercó.

Tocó la ventanilla del conductor y el cristal tintado bajó. Al ver a Bo-dam con un leve rubor en las mejillas, Sun-myung se dirigió rápidamente al asiento del copiloto. ¿De verdad estaba en celo? Por alguna razón, se sentía extraño. Sin saber por qué, Sun-myung se golpeó el pecho con el puño.

"Hola".

"Sí. Supongo que hay una razón importante para pedirme que viniera estando en celo, ¿verdad?".

Los latidos de su corazón eran por la ansiedad. Sun-myung no pudo mirar a Bo-dam, que enfatizaba ese "por supuesto", y pensó en qué excusa dar. Pero no tenía ninguna. Aún recordaba vívidamente cuando mintió diciendo que tenía cosas que hacer en la facultad y luego se encontró con Bo-dam en el bar.

"Es que..."

"¿Le preocupaba que estuviera mintiendo sobre el celo para verme con alguien más?"

"N-no, no es eso".

"Entonces, ¿por qué quería verme de repente? Si a usted no le gusta verme".

NO HACER PDF

SIGUENOS EN INSTAGRAM AOMINE5BL

Bo-dam, con la voz arrastrada por el calor que subía, preguntó apoyando la cara en el volante. Sun-myung solo negó con la cabeza. No era eso. No era eso...

"No es que... me disguste".

"No le disgusta, pero tampoco le gusto".

Ay, de verdad, este hombre no cedía ni una palabra. Sun-myung tuvo ganas de patalear y decirle que, siendo siete años mayor, debería ceder un poco, y lo miró fijamente. Bo-dam, con las mejillas más rojas que antes, soltó una risita y atrajo el cuello del chico hacia sí. Esto... el ambiente se sentía un poco...

"Yo tampoco te quiero tanto, Ki Sun-myung".

En ese instante, sintió que el corazón se le desplomaba. Sun-myung quiso golpearse el pecho de nuevo como antes de subir al auto, pero Bo-dam fue más rápido y le devoró los labios.

En realidad, hasta que Bo-dam apoyó sus labios, Sun-myung no estaba muy preocupado. Ingenuamente, se consideraba alguien con "experiencia en besos". Sun-myung pensaba que aquellos dos contactos previos, más parecidos a un pico, habían sido besos. Como no era de los que preguntan a sus amigos si eso contaba como beso, se había convencido de que había crecido en el terreno del contacto físico.

Pero con este beso, Sun-myung comprendió: lo anterior no había sido nada, solo un juego de niños.

"Aumm, acérquese un poco más".

"Ah, e-está bien..."

En el estacionamiento subterráneo de la facultad, dentro del estrafalario auto tuneado de Bo-dam, Sun-myung fue besado sin remedio. Bo-dam, que siempre parecía andar por ahí de forma despreocupada e inmadura, parecía todo un adulto cuando besaba de verdad. La fuerza con la que giró su cuerpo hacia el asiento del copiloto y lo atrajo por el cuello no era excesiva, pero Sun-myung no pudo evitar inclinarse totalmente hacia el lado del conductor.

Sun-myung, que esperaba otro juego de niños donde Bo-dam solo succionaría un poco su labio inferior, empezó a patalear bajo el asiento ante el beso de Bo-dam, que succionaba sus labios con fuerza y deslizaba su lengua con suavidad. Bo-dam era quien estaba en celo, pero ¿por qué él sentía que iba a tener una erección? ¿Acaso era un ninfómano que se excitaba con un solo beso? ¿Él?

Pero Sun-myung pensó que todo era culpa de Bo-dam. Sus mejillas sonrojadas eran tiernas, y sentir su mano acariciando suavemente su cara se sentía bien. Esa madurez para guiarlo a abrazarlo de forma natural cuando Sun-myung, sin saber qué hacer por ser su primer beso, tenía las manos rígidas sobre el asiento, era una faceta que no esperaba encontrar en Bo-dam.

Sun-myung abrió un poco los ojos para observar a Bo-dam, que succionaba la punta de su lengua, y se encontró con su mirada lenta. Quiso cerrar los ojos con fuerza por la vergüenza de haber sido pillado mirando, pero no pudo ante el murmullo de Bo-dam.

"No lo quiero tanto, pero sí me parece muy lindo".

"S-sí..."

"Pero Sun-myung, se te ha levantado".

"¿S-sí...? ¡¿Qué?! ¡¿Qué?!"

"Está duro..."

Bo-dam, con los ojos lánguidos, señaló hacia la entrepierna del chico y soltó una risa profunda.

"¿Cómo se te ocurre excitarte solo por un beso? Estamos en la facultad".

"N-no es eso, ah, ah..."

"Tienes los muslos húmedos. ¿Cómo que no es eso?"

Ante el tono burlón de Bo-dam tratándolo de inexperto, Sun-myung no pudo articular palabra y solo soltó sonidos absurdos. Sun-myung agachó la cabeza como un niño castigado frente a un Bo-dam que se abanicaba con la mano mientras soltaba suspiros calientes.

Tras un silencio, Bo-dam miró la hora y hundió sus labios en la mejilla de Sun-myung. Sun-myung sentía ganas de arrancarse el miembro, que no dejaba de soltar líquido ante aquel contacto tan leve.

"Sun-myung, ¿quieres saltarte las clases por hoy? A mí también me da pena dejarte ir así".

"No... no entiendo qué quiere decir..."

"No llegaremos hasta el final. Dejaremos la noche de bodas para después del matrimonio; hoy será un ensayo. ¿Viene o no?"

"¡Ah, h-hyung...!"

Sun-myung asintió después de apartarse rápidamente de Bo-dam, que le había dado un toquecito juguetón en la entrepierna con el dedo. Oyó la risa fuerte de Bo-dam, pero no le sentó mal; en su lugar, sintió muchísima vergüenza.

Durante todo el trayecto en el auto, Sun-myung fue objeto de las burlas de Bo-dam.

"¿Será porque es joven? Se le levanta muy fácil".

"Pare ya..."

"¿Parar qué? Se pasaba el tiempo fingiendo que me odiaba y se excita con un solo beso, ¿qué es esto? Como vuelvas a hacerte el difícil, te daré un buen golpe".

Que si tenía un miembro sin nada de romance pero que se lo perdonaba, que cómo era posible excitarse con un solo beso, que si en realidad ya lo tenía así desde antes de besarlo...

Sun-myung, incapaz de soportar la vergüenza, apretó los puños sobre sus muslos y gritó. El hecho de que la erección no bajara a pesar de los sermones de Bo-dam lo volvía aún más loco.

"¡Ya lo entendí, por favor, pare ya...!"

"¿Qué vas a entender? Ay, es lo que tienen los machos carnívoros. No tienen sentido del pudor. Sun-myung, yo soy su primer beso, ¿verdad? Por mucho que me parezca lindo, no puedo vivir con un libertino".

"¿Con un qué?"

"Un libertino cualquiera. Viendo su reacción, creo que no hará falta ni hacerle pruebas de enfermedades de transmisión sexual".

Bo-dam era quien estaba en celo, pero Sun-myung sentía que era él quien tenía más fiebre. Tenía curiosidad por saber cómo había crecido este hombre. Ni siquiera tenían una relación formal ni era amor de verdad, pero... ¿cómo podía decirle a su futuro esposo que era un "libertino cualquiera"?

Para Sun-myung, que tenía un lado bastante conservador, las palabras y acciones de Bo-dam eran imposibles de asimilar. Sabía que era inmaduro desde que lo vio cantando Rebecca en su primera cita, ¿pero soltar obscenidades así?

Al mirarlo atónito y sin palabras, Bo-dam simplemente le pellizcó la mejilla.

"Está bien. Parece que se va a poner a llorar solo por unas bromas. Como mi bebé no puede llorar, su hyung lo perdonará".

"No me llame bebé".

"Cierto, a los bebés no se les levanta—"

"Ah, de verdad..."

Por más que intentara fingir que no pasaba nada, delante de Bo-dam era imposible. Sun-myung usó la mano que tenía sobre el muslo para taparse la entrepierna. Al menos quería que Bo-dam no viera que seguía así.

"Pero Sun-myung, no ha dicho que no quiera seguirme. En el fondo me quiere, ¿verdad? ¡Ay, es la primera vez que salgo con alguien de veinte años y tengo que hacer hasta de vidente, qué esfuerzo!"

Sintió ganas de fumar un cigarrillo, algo que no había hecho en su vida.

* * *

Al llegar a casa, Bo-dam miró de reojo a Sun-myung, quien se soltaba el cinturón de seguridad con expresión de enfado, y luego apoyó la cabeza en el volante por un momento para recuperar el aliento. Cada vez que le llegaba el celo, tenía pretendientes de sobra a los que llamar, pero ahora que estaba por casarse, pensaba tomarse su medicina y aguantar solo como pudiera. Sin embargo, todo se arruinó porque Sun-myung se le había insinuado con esa torpeza suya.

Bo-dam, que no es que hubiera llevado una vida desordenada pero tampoco era precisamente alguien tranquilo, se quedó pensando qué nivel de intensidad debería usar con Sun-myung, quien no podía ocultar lo joven que era al reaccionar de esa manera ante un solo beso. Mientras tanto, el calor en su cuerpo subía sin tregua. Era lógico; estaba en pleno celo y recibiendo de frente las feromonas de un lobo joven y vigoroso.

Había traído al aplicado Sun-myung incluso haciéndole faltar a clase, así que debía entrar rápido a casa, pero la cabeza le daba vueltas. Justo cuando pensaba en decirle que mejor se marchara, Sun-myung salió primero del asiento del copiloto.

"Iré a comprar medicinas. Espéreme un momento."

"Sí..."

"...Si le duele mucho, ¿quiere que vayamos al hospital? ¿Está como para llamar a una ambulancia?"

Daba risa. Jamás había oído que alguien terminara en urgencias por un celo. Bo-dam negó levemente con la cabeza, le pidió que le comprara algo para la fiebre y el dolor de cabeza, y volvió a hundir la frente en el volante. Mientras besaba a Sun-myung, estaba algo emocionado pensando en cómo devorarse a ese jovencito, pero al llegar a casa ya no podía pensar en nada.

Solo quería tumbarse y dormir. Le sabía mal por Ki Sun-myung, pero pensó en decirle que se fuera para poder descansar profundamente. Sin embargo, al ver a Sun-myung entrar de nuevo al auto tras volver de la farmacia, cambió de opinión.

"Esto es para la fiebre; por si acaso, compré vitaminas de alta dosis y, como podría tener síntomas de resfriado, también traje un tónico herbal."

"...¿Por qué no menciona que compró condones?"

"Ah, ah, de verdad..."

"¿Qué 'de verdad'? Si fue usted quien los compró, Sun-myung."

Al ver a Sun-myung cuidándolo con el rostro encendido de rojo, probablemente por haber corrido a la farmacia, se le quitaron las ganas de mandarlo a casa. Bo-dam sonrió levemente al ver cómo el chico refunfuñaba en voz baja, preguntando si no podía simplemente fingir que no los había visto. Ninguno de los tipos con los que había estado antes era tan lindo y pícaro a la vez; Sun-myung le gustaba cada vez más.

"Abra la boca. Diga 'ah'."

"Ah..."

Sobre todo, ningún hombre lo había cuidado con tanto esmero. En lugar de decirle que se fuera, Bo-dam le pidió a Sun-myung, que le daba la medicina personalmente, que subieran juntos al apartamento.

Sun-myung, aunque refunfuñaba, le dio la pastilla y el agua a un Bo-dam que abría la boca dócilmente. Por un momento pensó en si sería tarde para volver a la facultad y asistir a clase, pero no podía dejar solo a Bo-dam, quien cabeceaba débilmente como si realmente se sintiera muy mal.

"Siento haberle hecho faltar a clase hoy por mi culpa."

"Está bien."

"Ya veo. Y como Sun-myung compró hasta condones, no puedo decirle que se vaya de nuevo."

"Ah, ja... ¿Podría simplemente quedarse callado y entrar...?"

"Está bien. Cerraré el pico, pico cerrado."

Al verlo parlotear así, pensó que quizás habría estado bien dejarlo solo. Sun-myung sintió ganas de huir al escuchar a Bo-dam seguir con el tema de los condones incluso en el ascensor.

En realidad, no tenía intención de usarlos. ¿Cómo iba él, que se excitaba con un solo beso, a dominar a Bo-dam en la cama? Los había comprado pensando en que, si llegaban a tener algún tipo de contacto íntimo, no quería ensuar las sábanas. Sun-myung no había olvidado lo impecable que estaba la casa cuando vino ebrio la otra vez; recordaba haber estado tendido sobre sábanas blancas antes de desayunar lo que Bo-dam le preparó.

"Sun-myung, yo me voy a duchar, ¿quiere ducharse usted también en el baño de afuera?"

"¿Eh? Ah, sí. Sí."

NO HACER PDF

SIGUENOS EN INSTAGRAM AOMINE5BL

No, la verdad era que temía correrse sin parar si hacía algo con Bo-dam, y quería disimularlo de alguna forma con el condón.

Sun-myung, con expresión aturdida, no pudo ni mirar a los ojos a Bo-dam cuando este le entregó una toalla y una bata antes de entrar al baño. A pesar de eso, se quedó mirando fijamente la espalda de Bo-dam mientras entraba, y solo después pensó que eso había sido muy pervertido.

"Mierda, ¿qué me pasa de verdad...?"

Ya en la ducha, Sun-myung le dio un par de golpes a su miembro, que aún no bajaba, y se bañó con agua fría. Al salir, tendría que hacer eso con Bo-dam... bueno, ese tipo de cosas. Song Bo-dam no sería virgen, ¿verdad? Tal vez, después de decir que no tendrían sexo, lo atacaría de repente. Sun-myung se debatió seriamente entre si debería rechazarlo o simplemente dejarse llevar si Bo-dam intentaba algo.

Sinceramente, como Bo-dam estaba débil ahora, sentía que podría reducirlo si se lo proponía. Además, Sun-myung quería posponer lo máximo posible el contacto físico con alguien a quien aún no amaba. ...Aunque era ridículo decir eso estando tan excitado, realmente lo sentía así.

Con el corazón hecho un lío y vestido solo con la bata, Sun-myung abrió la puerta del dormitorio. En cuanto vio la cama, su rostro se puso al rojo vivo.

"¡Chic!"

Desde debajo de las mantas blancas, un cobayo saltó de repente.

Sun-myung, que solo había estado pensando en si Bo-dam lo atacaría o no, sintió que toda su tensión se disipaba al ver a Bo-dam recibiéndolo en su forma animal. Bo-dam parecía querer comunicarse presionando con sus patitas delanteras el teclado Bluetooth que estaba sobre la cama. Sun-myung, antes de recibir un golpe de pata, se apresuró a abrir la aplicación de notas.

* * *

¿Ya se bañó?│

“Sí. Ya me bañé, pero... ¿qué es esto? Si va a estar convertido en cobayo, ¿no sería más cómodo para usted que yo no estuviera aquí?”

* * *

No, no, duerma un poco antes de irse│

“¿Se siente un poco mejor de la fiebre?”

* * *

Sí│

Como intentaba comunicarse golpeando el teclado solo con las patitas delanteras, los errores de escritura eran frecuentes. Sun-myung se recostó relajado en la cama y tocó con un dedo el lazo rosa que el cobayo llevaba sobre la cabeza.

“¿Esto qué es?”

* * *

Banda para el pelo│

“Ah... ¿una banda para el pelo? ¿Dónde se compran estas cosas?”

* * *

Tienda PinkyGuini│

¿PinkyGuini? Parecía ser un error al escribir PinkyGuinea. Sun-myung, que observaba fijamente al cobayo que se había puesto la banda para el pelo comprada en la tienda PinkyGuinea a pesar de sentirse mal, volvió a preguntarle una vez más. Si de verdad podía quedarse allí en lugar de irse. La respuesta llegó de inmediato.

* * *

No te vayas, abrazame│

Sun-myung se quedó mirando durante un buen rato el cursor que parpadeaba al final de la frase corta escrita en el bloc de notas, y luego abrazó al cobayo que llevaba la banda rosa para el pelo.

“¿Es tan pequeño que no sé cómo abrazarlo bien?”

“¡Chic!”

“¡Ah! Está bien, lo abrazaré, así que no me muerda.”

Sun-myung contempló en silencio durante un rato al cobayo, que se había quedado dormida rápidamente en sus brazos a pesar de haber mostrado todo su mal genio. Entonces, sacó su cola de lobo y envolvió con ella al cobayo. El cobayo pareció quedarse dormida más profundamente, y Sun-myung se durmió junto a él pensando que, más que sexo, tal vez solo necesitaba a alguien que lo abrazara.

Al despertar, Sun-myung miró aturdido al cobayo que se movía a su lado arreglándose el pelo. No parecía que hubiera mucho que arreglar en ese cuerpo tan pequeño, pero Bo-dam estaba muy ocupado moviendo sus patas cortas, cambiándose la raya del pelo y mirándose al espejo.

Bo-dam, que parecía absorto en su reflejo en el espejo, giró la cabeza bruscamente al cruzar su mirada con la de él (a Sun-myung le resultaba asombroso que la cabeza girara tan rápido cuando el cuello se veía tan corto) y le hizo una señal. Luego, volvió a subirse al teclado Bluetooth, por lo que Sun-myung también entró en la aplicación de notas del teléfono como ayer.

“Chic. Chichic.”

“Sí, dígame.”

* * *

Peineme│

“…… Ah, ¿que lo peine?”

“¡Chiiiiic!”

Sun-myung tomó un pequeño peine, parecido a uno para pestañas, que Bo-dam le indicaba. Bo-dam se subió a sus muslos como si fuera lo más natural del mundo y se echó cuan largo era para acomodarse. ¿Cómo podía existir alguien así? Sun-myung se lo preguntaba sinceramente, aunque desde que conoció a Bo-dam, ese sentimiento de ‘es la primera vez que veo a alguien así’ era constante, por lo que ya estaba algo acostumbrado.

¿Tendría que cuidar así de este roedor de por vida si se casaban? Mientras pensaba eso, Sun-myung peinó al pequeño y regordete cobayo. Emitiendo un extraño sonido, algo así como ‘kui-kui’, Bo-dam movía el cuerpo adecuadamente. Después de peinarlo por todos lados, Bo-dam volvió al teclado y presionó las teclas con sus patitas delanteras con entusiasmo.

Gracias Sun-myung│

“De nada. ¿Se siente un poco mejor?”

Sip bien!│

Parecía que le costaba poner el signo de exclamación, así que escribió un ‘!’ y luego movió los dedos de las patas para levantar el pulgar; el cobayo se veía un poco más linda que ayer. Por eso, Sun-myung le preguntó sin pensar mucho.

“¿Quiere que lo abraze?”

ㅎㅎ bueno│

El cobayo, que no sabía decir que no cuando se trataba de contacto físico, volvió a subir a sus muslos emitiendo sonidos de ‘kui-kui’. Sun-myung sostuvo al suave cobayo con un toque mucho más estable. Se sentía extrañamente complacido por la forma en que el cobayo se acurrucaba emitiendo sonidos tiernos y un buen aroma, tanto que las orejas de lobo brotaron sobre la cabeza de Sun-myung.

Bo-dam, por su parte, estaba agradecido con Sun-myung; aunque era un experto en refunfuñar y no se podía decir que lo hubiera cuidado de forma profesional, se había esforzado mucho. También empezó a nacer algo de confianza. La confianza de que, aunque lo veía muy joven, podría llegar a vivir bien con él.

Habiendo crecido viendo a su padre, que era un cambiaformas de lobo, Bo-dam no veía mal el matrimonio con uno. Su padre, un empresario nato, se había casado con su primer amor, su madre, y jamás la había engañado. Al recordar que su padre le dijo a su madre que no se presionara por no poder tener hijos y que luego lo habían adoptado, Bo-dam empujó suavemente a Sun-myung, quien tenía las orejas fuera y hundía la nariz en su cuerpo para olerlo.

Desayunemos│

“¿Qué quiere comer?”

Sun-myung que quiere comer│

“Ah, ¿ahora va a llamarme simplemente Sun-myung...?”

No es dificil escribir│

NO HACER PDF

SIGUENOS EN INSTAGRAM AOMINE5BL

“Ah. Hmm... Yo aún no he pensado en nada, pero si hyung tiene algo que quiera comer, lo pediré. Como ayer estaba enfermo, ¿pido gachas? O quizás algo como una sopa con arroz también estaría bien.”

* * *

Sopa de morcilla con arroz│

“Entonces la pediré. Descanse un poco mientras tanto.”

Durante el celo, era mucho más cómodo permanecer como cobayo. Bo-dam descansó en la habitación en su forma animal hasta que llegó el desayuno; cuando Sun-myung le avisó que la comida estaba lista, se puso la bata de baño y salió del cuarto.

Al salir, ver la comida servida de forma apetitosa sobre la mesa lo hizo sentir de buen humor. Bo-dam pensó que Sun-myung era admirable por esperar a que él empezara a comer primero.

“Sun-myung, gracias por lo de ayer y hoy. Sé que no le habrá gustado faltar a sus clases.”

“No es nada. Si está enfermo, debo quedarme con usted. ¿Qué pasaría si ocurre algo mientras está solo?”

Si ocurría algo, solo tenía que llamar a su chófer, y no era la primera vez que pasaba por un celo, así que era imposible que algo saliera mal; aun así, le gustaba que Sun-myung se preocupara. Bo-dam apenas probaba la sopa mientras no dejaba de hablarle a Sun-myung.

“¿Sabe que celebraremos la boda este mismo año, verdad?”

“Ah, sí. Lo he oído.”

“Parece que a partir del próximo mes tendremos que preparar la boda cada fin de semana. Planeo que nos casemos cuando Sun-myung empiece sus vacaciones, y también quiero irnos de luna de miel. ¿Hay algún lugar al que Sun-myung quiera ir de viaje?”

“Eh... es que nunca he ido de viaje. Me parece bien cualquier lugar.”

Al menos era un alivio notar que ya no parecía estar tan incómodo con él. Bo-dam pellizcó suavemente la mejilla de Sun-myung, que masticaba su comida, y la sacudió un par de veces.

“Entonces hyung se encargará de todo...”

¿Pero por qué Sun-myung agachó la cabeza como si fuera a hundir la nariz en la sopa, actuando como si estuviera repentinamente ofendido?

Bo-dam pensó por un momento si es que tenía mucha hambre, pero al ver que la nuca que quedaba expuesta al agachar la cabeza estaba roja como un tomate, soltó una risita para sus adentros.

“Parece que Sun-myung es muy tímido.”

“No lo soy.”

“Antes de irse a casa más tarde, deme un abrazo.”

“No quiero.”

“Recuerde que le dije que si se hacía el difícil le daría un buen golpe.”

“…….”

Aquel día, Bo-dam no dejó que Sun-myung se fuera a casa hasta que finalmente consiguió que lo abrazara durante diez minutos más. Vio a Sun-myung salir de la casa resoplando, pero lo único que pudo pensar fue que debería seguir burlándose de él a menudo en el futuro.