09
Desde que pasaron la Navidad y el Año Nuevo
juntos, Woo-hyun había cambiado notablemente. Así como ya no negaba el odio que
sentía por Yoon-kang, había decidido dejar de negar también el afecto.
Gracias a esto, sus encuentros fluían con una
armonía sin precedentes. Se volvió algo natural ir y venir de la casa del otro
cada fin de semana, e incluso cenaban juntos los días de semana si el tiempo lo
permitía. Aunque todavía lo asaltaban momentos inesperados en los que le
costaba mirar a Yoon-kang a la cara o se desconcertaba porque el corazón le
latía demasiado rápido, la situación mejoraba gradualmente a medida que
compartían más tiempo.
En fin, últimamente Woo-hyun no tenía ninguna
queja en su relación con Yoon-kang. Por lo mismo, supuso que él estaría igual
de satisfecho.
Al menos, hasta que escuchó lo siguiente.
Sucedió una noche de semana, mientras cenaban
en el restaurante al que solían ir. Yoon-kang dejó su copa de vino en la mesa y
soltó de la nada:
“¿Por las dudas…. te resulta pesado vernos las
noches de semana?”
Ante la pregunta repentina, Woo-hyun levantó
una ceja. Si se lo hubiera preguntado al principio, cuando empezaban a comer
juntos, vaya y pase, ¿pero a esta altura? Era una pregunta con una intención
indescifrable, pero Woo-hyun respondió con calma:
“No. Si me resultara pesado, te habría dicho
que no. ¿A qué viene eso de repente?”
“Mmm…. ¿Es que noté que vos casi nunca sos el
primero en decir de cenar?”
Para Woo-hyun, esa respuesta fue bastante
desconcertante. Nunca se le había cruzado por la cabeza que Yoon-kang tuviera
esa duda. Por supuesto, como él decía, era raro que Woo-hyun tomara la
iniciativa de proponer verse una noche de semana…. pero tenía razones lógicas
para ello.
Primero, no quería robarle tiempo a Yoon-kang,
que estaba infinitamente más ocupado que él. Segundo, sabía que si él proponía
cenar, Yoon-kang no se negaría por más trabajo que tuviera. Y por último,
porque de todas formas Yoon-kang siempre lo contactaba en cuanto tenía un
momento libre, sin necesidad de que él lo hiciera primero. Woo-hyun pensaba
explicarle estas razones una por una. Es decir, en cuanto terminara de tragar
lo que tenía en la boca.
“Perdón. Dije una pavada.”
Pero, mientras tanto, Yoon-kang se le adelantó.
Actuó como si hubiera tocado un terreno prohibido, como alguien que se da
cuenta de un error un segundo tarde. Bajó la mirada con docilidad y trató de
disimularlo con una sonrisa impecable, como si nada hubiera pasado. Se retiraba
como quien teme que se burlen de él por desear algo que no le corresponde.
Y antes de que Woo-hyun pudiera abrir la boca,
cambió de tema radicalmente. Debido a eso, Woo-hyun tuvo que dejar pasar el
asunto sin haber podido explicar sus motivos.
Pensar que antes se le acercaba a la fuerza y
le imponía cosas, y ahora Yoon-kang se movía con una cautela extrema. Como si
tuviera pavor de que Woo-hyun le guardara el más mínimo rencor.
Woo-hyun creía que, al permitirle entrar y
salir de su casa a su antojo, ya había quitado los cerrojos de su corazón. Dio
por sentado que Yoon-kang entendería el significado e incluso se preocupó de
que, ante tanta amabilidad, él se terminara agrandando. Pero, para su sorpresa,
sus predicciones fallaron por completo.
Yoon-kang creía que ni siquiera tenía el
derecho de preguntarle ‘por qué no proponía cenar primero’. Eso le resultó
impactante a Woo-hyun. Que a estas alturas él siguiera convencido de que
Woo-hyun no sentía el más mínimo afecto por él.
Por un lado, esa actitud de Yoon-kang le daba
cierta tranquilidad; especialmente el hecho de que ya no intentara manipularlo
a su antojo. Pero…. por otro lado, le daba lástima. Verlo tan convencido de
que, aunque él quisiera a Woo-hyun, Woo-hyun jamás sentiría lo mismo por él.
Era algo extraño. Cuando Yoon-kang lo
presionaba con fuerza, solo sentía rechazo; pero al verlo retroceder así, sin
confianza, le daban ganas de ser él quien extendiera la mano.
Finalmente, Woo-hyun decidió concederle lo que
deseaba. Se propuso invitar a Yoon-kang a comer primero durante la semana.
Aunque la forma de hacerlo sería totalmente distinta a lo que Yoon-kang
imaginaba…. Woo-hyun estaba seguro de que esto le gustaría mucho más.
Ese fue el motivo por el cual Woo-hyun terminó
visitando la empresa de Yoon-kang justo a la hora del almuerzo.
* * *
Frente a la empresa de Yoon-kang, la hora del
almuerzo acababa de empezar y los empleados salían en masa. Woo-hyun observaba
la escena desde su auto mientras tamborileaba el volante. Tras dudar un poco,
agarró el celular. Después de unos tonos, la voz de Yoon-kang se escuchó al
otro lado.
—Sí, Woo-hyun.
“Ah, esto… ¿Puedes hablar ahora?”
—Obvio, si es una llamada de mi Woo-hyun. ¿Qué
pasó a esta hora?
“¿Tienes
un momento?”
—Para hablar ahora claro que tengo, y si decís
para otro día, ¿querés que coordinemos fecha? ¿Por qué?
A pesar de la llamada repentina, Yoon-kang
respondió con voz suave. Parecía genuinamente feliz de que Woo-hyun lo hubiera
llamado. Woo-hyun hizo una pausa antes de ir al grano.
“…¿Ya almorzaste?”
—Mmm, no todavía. Estaba por ir. ¿Y vos?
“Yo también voy a comer ahora. Es que, mmm. Si
no estás muy ocupado….”
Era una tontería, pero al intentar decir las
palabras, su corazón latía de forma extraña. Woo-hyun se insultó internamente
por tartamudear como un tonto y finalmente soltó lo que pensaba.
“¿Querés que almorcemos juntos?”
Poco después, gracias a que Yoon-kang aceptó
encantado la propuesta, Woo-hyun se encontraba dentro de su oficina. Tras ser
guiado por la secretaria, entró y empezó a mirar todo con curiosidad, sin poder
ocultarla. Había pasado por el frente de la empresa decenas de veces e incluso
lo había pasado a buscar, pero era la primera vez que entraba al edificio y
visitaba su oficina. Para Woo-hyun, todo era novedad.
“¿Viniste? Jaja, no pensé que nos veríamos en
mi oficina. Qué bueno verte acá.”
“…Lo mismo digo.”
“Es tu primera vez acá, ¿no? ¿Qué te parece?”
“Pensé que sería más clásica, pero es más
moderna de lo que imaginaba. Está muy bien puesta.”
“¿Ah, sí? Me alegra que te guste.”
Yoon-kang se levantó dejando unos papeles que
estaba revisando, como si hubiera estado trabajando hasta un segundo antes de
que llegara. Woo-hyun se acercó dubitativo al sofá y apoyó el bolso térmico en
la mesa ratona. Yoon-kang se acercó con una sonrisa.
“¿A qué se debe esto? Venir hasta acá para
decirme de almorzar.”
“…Nada, se hizo la hora de comer y justo
pasaba por acá.”
Por los nervios, le salió una mentira
automática. Se mordió el labio reprochándose el error, pero ya no podía retirar
lo dicho. La mirada de Yoon-kang se dirigió al bolso térmico. Se veía prolijo,
pero no parecía para nada algo comprado en un local. Yoon-kang dijo con voz
divertida:
“Mmm…. Justo pasabas por acá, pero ¿cómo
sabías que tenías que traer un vianda preparada de antes? A mí me encanta,
igual.”
“…….”
Como Woo-hyun no respondió, Yoon-kang soltó
una carcajada. Maldición, ¿por qué mentí si se iba a dar cuenta en dos
segundos?, pensó Woo-hyun. Mientras luchaba con la vergüenza sin decir
nada, Yoon-kang lo tomó de la muñeca y lo guio hacia adentro. Al levantar la
cabeza por reflejo, vio a Yoon-kang sonriendo de oreja a oreja con el bolso
térmico en la mano.
“Acá adentro tengo un lugar para descansar.
Comamos ahí.”
Yoon-kang sonrió entornando los ojos. Su
rostro reflejaba una felicidad tan radiante que Woo-hyun no pudo sostenerle la
mirada y volvió a agachar la cabeza. Yoon-kang rió por lo bajo y lo llevó a una
habitación interna.
El cuarto era pequeño comparado con la
oficina, pero bastante grande para ser una habitación anexa. Parecía ser el
vestidor y lugar de descanso de Yoon-kang. De un lado había un armario y una
cajonera, y del otro, un sofá con una mesa. Incluso tenía un pequeño baño.
Yoon-kang hizo que Woo-hyun se sentara y se ubicó a su lado, apoyando el bolso
térmico en la mesa.
“Este es mi lugar secreto. Es la primera vez
que traigo a alguien acá.”
“…¿Todas las oficinas tienen un lugar así?”
“No, no es así…. Normalmente ni las oficinas
de los directivos tienen estas comodidades, pero yo pedí que hicieran la mía
aparte. A veces, cuando tengo mucho trabajo, me quedo hasta tarde y descanso un
poco acá.”
“Seguro es mucho mejor que descansar afuera.”
“Y sí, por más que sea mi oficina, en ese
ambiente es difícil relajarse. Pero bueno, dejando eso de lado….”
“…….”
“Entonces, ¿a qué viniste hoy? Y no solo
viniste, sino que preparaste el almuerzo con tanto esmero…. ¿Cómo sabías que me
encanta tu comida?”
Preguntó Yoon-kang con una sonrisa de oreja a
oreja, como si ya supiera que lo que había adentro era comida casera de
Woo-hyun. Ante esa seguridad, Woo-hyun le buscó pelea.
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“¿Y si no lo hice yo?”
“Mmm…. Para ser comprado, el recipiente no es
el común ni viene en bolsa de papel. El bolso térmico es grande y se ve de
buena calidad como para ser un pedido. Además no tiene logo. Se nota de acá a
la China que lo trajiste de casa. ¿No lo hiciste vos? Aunque si no fuera así,
me gustaría igual.”
“…Sí, lo hice yo.”
Ante esa confesión, Yoon-kang sonrió
triunfante. Al ver su cara llena de ilusión y alegría, Woo-hyun no pudo evitar
soltar una risita. ¿Tanto le iba a gustar? Sabía que se pondría contento, pero
la reacción fue más intensa de lo esperado. Valió la pena el esfuerzo de
cocinar desde la mañana.
Woo-hyun fue sacando uno por uno los platos
ante la mirada expectante de Yoon-kang. La mesa se llenó rápido. A medida que
Woo-hyun sacaba los recipientes, Yoon-kang abría las tapas como quien abre
regalos.
“…¿Hoy es algún día especial?”
Preguntó Yoon-kang con seriedad, inclinando la
cabeza. No era para menos; los platos no eran cualquier cosa: galbi-jjim
(costillas cortas), deodeok-gui (raíz de campánula asada), saeu-jeon
(buñuelos de camarón)…. Woo-hyun ignoró la mirada que sentía en la mejilla
mientras guardaba el bolso.
“No es nada de eso, solo…. hice lo que se me
ocurrió.”
“Ya te agradecía que vinieras, pero que hayas
preparado todo esto…. Me siento demasiado honrado.”
Dijo Yoon-kang riendo. Era una sonrisa
radiante que no solía mostrar afuera. Woo-hyun le puso el arroz adelante y le
entregó los cubiertos.
“Lo que mejor me sale es la comida occidental,
pero para traer pensé que la coreana era mejor. Comé, dale. Dijiste que el
almuerzo era corto.”
“Jaja, voy a comer bien. Comé vos también,
Woo-hyun.”
“Yo también voy a comer, empezá vos.”
Solo después de ver que Yoon-kang probaba el
arroz, Woo-hyun agarró sus cubiertos. Gracias a que usó recipientes y bolso
térmico, la comida seguía calentita. El sabor también estaba impecable.
Yoon-kang probó cada una de las cosas sin
saltearse nada. Comía con tanta seriedad que parecía un crítico gastronómico
preparando una reseña o un sacerdote en plena comunión. Cada vez que probaba
algo nuevo le decía a Woo-hyun que estaba riquísimo, hasta que Woo-hyun, sin
poder aguantar más, lo mandó a callar y a comer de una vez.
Durante la comida, Woo-hyun lo miraba de
reojo. Le hacía bien verlo disfrutar tanto de la comida que había preparado con
esmero. Al ver su rostro lleno de felicidad, sintió una satisfacción
inevitable. Pensó que si hubiera sabido que le gustaría tanto, lo habría hecho
antes. Se alegró de haber traído la vianda en lugar de simplemente quedar para
comer afuera.
Yoon-kang comió más de lo que Woo-hyun
esperaba. Pensó que había traído de sobra, pero para cuando terminaron, los
recipientes estaban casi vacíos.
“Hacía mucho que no almorzaba tanto. En serio
estuvo riquísimo, Woo-hyun. Gracias.”
“¿No comiste de más? No te lo traje para que
te fueras a explotar.”
“Para nada. Comí mucho sin darme cuenta porque
estaba muy rico. Es raro, pero siempre termino comiendo de más cuando cocinás
vos.”
“…Si es así, me quedo tranquilo.”
Mientras Woo-hyun guardaba los recipientes
vacíos, Yoon-kang se lavó los dientes. Al mirar la hora, el tiempo de almuerzo
que le había dicho la secretaria ya estaba terminando. Al ver a Woo-hyun juntar
sus cosas sentado en el sofá, Yoon-kang preguntó extrañado:
“¿Ya te vas, habiendo venido hasta acá?”
“Y sí, me tengo que ir. Debés tener mucho
trabajo hoy también. La secretaria me dijo que tenías una hora de almuerzo.”
“No es algo tan estricto. A veces lo decimos
por protocolo cuando hay visitas que no queremos recibir, pero te podés quedar
todo lo que quieras.”
Yoon-kang, sentado al lado de Woo-hyun, le
rodeó la cintura con el brazo como para retenerlo. Woo-hyun se sobresaltó por
el contacto físico repentino, pero Yoon-kang apoyó la cabeza en su hombro y se frotó
suavemente, como pidiendo mimos.
Al estar tan pegados, el perfume que usaba
Yoon-kang se sentía más fuerte. A Woo-hyun se le hizo un nudo en la garganta.
Desde hacía un tiempo, Woo-hyun interpretaba el perfume de Yoon-kang casi como
si fueran feromonas. Es decir…. sentir su aroma le provocaba una sutil
excitación.
“Haaa, el olor de Woo-hyun….”
Yoon-kang hundió la nariz cerca de su
clavícula y aspiró profundo. Su aliento se sentía demasiado real. Seguramente
Yoon-kang estaba sintiendo sus feromonas ahora, ya que, a diferencia de él,
Woo-hyun no podía ocultarlas por completo. Por más que intentara controlarlas,
a esa distancia era obvio que se sentirían.
Normalmente, un alfa se espantaría con las
feromonas de otro alfa. Pero Yoon-kang, curiosamente, no mostraba rechazo ante
las de Woo-hyun. Claro que eso no significaba que le hubieran gustado desde el
principio. Parecía que no le provocaban rechazo, pero tampoco es que las
sintiera como algo agradable.
Sin embargo, gracias al tiempo compartido,
ahora Yoon-kang no solo se había adaptado a las feromonas de Woo-hyun, sino que
incluso parecía disfrutarlas. Al principio le había costado un poco…. pero
ahora se comportaba como si nada, ante el asombro de Woo-hyun. Bueno, si no
hubiera cambiado así, le habría resultado difícil recibir el pene de otro alfa
en su interior o aceptar su semen, siendo que los fluidos y genitales son donde
más fuerte se sienten las feromonas.
Como prueba de que se había acostumbrado,
últimamente solía olerlo de esa forma. Más allá de la costumbre, era como si
las feromonas de Woo-hyun, aun siendo otro alfa, le resultaran fragantes.
Ver a Yoon-kang así le hacía sentir raro.
Lógicamente pensaba que era algo imposible, pero su corazón decía otra cosa.
Cada vez que Yoon-kang aspiraba profundo como si le gustaran sus feromonas,
sentía un cosquilleo en el pecho. Y al mismo tiempo, se le tensaba la zona
baja. Cuando él le refregaba la nariz pidiendo mimos…. sinceramente, se
excitaba.
Sintiendo que si seguían así iba a querer
desnudarlo ahí mismo, Woo-hyun lo empujó por los hombros.
“Eut, pará. Alejate un poco.”
“Haaa…. ¿Por qué? Tus feromonas huelen rico.
Dejame estar un poco más así….”
“No, eut…. Te dije que te alejes.”
Finalmente, Yoon-kang fue apartado y lo miró
con cara de decepción. Se veía igual que un perrito al que le sacan el premio
de la nariz, lo que obligó a Woo-hyun a evitarle la mirada a toda costa.
“¿Por qué me alejás…. eh?”
Yoon-kang, que lo observaba, vio sus orejas
rojas y se rió como adivinando la causa.
“Ah…. ¿es por esto?”
“¡Eut, qué- qué hacés…! ¡¿Estás loco?!”
Woo-hyun casi grita sin querer, pero se
esforzó por bajar la voz. Lo miró con cara de espanto, pero Yoon-kang solo
sonreía con malicia. Su mano ya estaba acariciando la entrepierna de Woo-hyun.
Ante ese toque, el pene que ya estaba a medio camino por el olor de Yoon-kang
empezó a crecer más. La mano de Yoon-kang masajeó suavemente el tronco y luego
rodeó el glande con los dedos.
“¡Ah, eut…!”
Woo-hyun se mordió el labio y le agarró la
muñeca. Trató de sacarle la mano, pero Yoon-kang hizo fuerza y no fue fácil.
Woo-hyun lo fulminó con la mirada y le golpeó el dorso de la mano con urgencia,
como pidiéndole que lo soltara. Pero Yoon-kang, burlón, solo seguía moviendo la
mano.
Tras acariciarlo un par de veces más,
Yoon-kang finalmente cedió ante la mirada afilada de Woo-hyun y sacó la mano.
Pero para ese entonces, el pene de Woo-hyun ya estaba completamente erecto y
marcaba su silueta. Al ver el bulto sobresalir por encima del muslo, Yoon-kang
rió por lo bajo. Woo-hyun apretó los dientes y le gruñó:
“¿Estás loco, en serio? ¿Cómo podés estar tan
relajado en la empresa?”
“Mmm, perdón…. No pude aguantarme al ver que
Woo-hyun se excitaba oliéndome.”
“Haaa, la puta madre….”
Dijo Yoon-kang entornando los ojos con una
sonrisa. Al ver ese rostro, los insultos que Woo-hyun había estado conteniendo
volvieron a escapársele. El ambiente suave del almuerzo se esfumó. Woo-hyun se
tapó los ojos con fastidio y suspiró. Pensándolo bien, Yoon-kang era el tipo de
persona que, antes de que él se enojara y le dijera que parara, se pasaba el
día en la oficina con el agujero lleno de gel. Qué estaba haciendo en su propia
empresa…. No tenía ni un poco de sentido de la ubicación.
Que Yoon-kang fuera así era un problema, pero
el mayor problema era que el que estaba en un aprieto ahora era él mismo.
Woo-hyun cerró los ojos reprimiendo el fastidio que volvía a subirle.
“Haaa…. En serio.”
“¿Te enojaste, Woo-hyun? Perdón, me
equivoqué.”
“¿Cómo querés que me vaya ahora con esto
así….? Haaa, ya fue.”
“Yo me hago cargo.”
Tras esas palabras de Yoon-kang, se escuchó el
ruido de la mesa arrastrándose. Ante la duda de qué más pensaba hacer, Woo-hyun
abrió los ojos y se encontró con que Yoon-kang estaba a una altura mucho menor.
En ese corto tiempo, se había arrodillado entre las piernas de Woo-hyun.
“…¿Qué hacés?”
La voz de Woo-hyun tembló un poco al sentir el
peligro por la posición de Yoon-kang. Él respondió con una sonrisa suave:
“Mmm…. ¿Hacerme cargo?”
En cuanto escuchó eso, Woo-hyun intentó
levantarse, pero lamentablemente Yoon-kang fue más rápido. Lo agarró de la
cintura y lo presionó hacia abajo, haciendo que Woo-hyun volviera a caer en el
sofá. En ese ínterin, Yoon-kang le desabrochó rápido el pantalón y le sacó el
pene. Tenía una velocidad impresionante, seguramente por la experiencia
acumulada de tantas veces que le había bajado el pantalón para masturbarlo.
Woo-hyun, con el pene afuera contra su
voluntad, entró en pánico e intentó empujarlo de cualquier forma…. pero una vez
que quedó expuesto, la batalla ya estaba perdida. En cuanto Yoon-kang lamió
suavemente la punta del glande y movió la lengua, Woo-hyun soltó un gemido bajo
mientras se agarraba de los hombros de Yoon-kang.
“¡Eu, eut…!”
Yoon-kang no perdió el momento en que la mano
que lo empujaba perdió fuerza. Introdujo el pene de Woo-hyun hasta el fondo de
su garganta, haciendo que Woo-hyun soltara un aire contenido. La puta madre,
maldijo Woo-hyun por lo bajo. Su voz sonaba a derrota.
No le quedó otra que sacar la mano con la que
lo empujaba para taparse su propia boca. A esta altura, lo mejor era evitar que
se filtraran ruidos. Woo-hyun lo miró con rabia mientras se tapaba la boca,
pero Yoon-kang solo le devolvía una sonrisa dulce con el pene todavía adentro.
…Odiaba admitirlo, pero ver a Yoon-kang con su
pene en la boca y esa sonrisa provocadora lo excitaba irremediablemente. El
pene le dio un salto involuntario. Yoon-kang, teniéndolo adentro, no podía no
darse cuenta. Al ver que su sonrisa se ensanchaba, Woo-hyun se mordió el labio.
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Cuando Woo-hyun dejó de resistirse, Yoon-kang
empezó a moverse más en serio. Retiró la boca lentamente y el pene totalmente
erecto salió raspando su paladar.
“¡Ah, haaa…!”
Al sentir el roce del paladar en el glande
sensible, a Woo-hyun se le escapó un gemido que pareció un suspiro. Yoon-kang,
sosteniéndolo desde la base, le dio besos por todas partes. Cuando besaba la
punta por donde ya salía líquido preseminal, el fluido viscoso se le pegaba a
los labios, y cuando besaba el borde del glande, el pene daba saltitos. Al
frotar sus labios contra el tronco marcado por las venas, los muslos de
Woo-hyun se tensaron. Yoon-kang besaba frenéticamente el pene de Woo-hyun
mientras se lo refregaba por toda la cara sin orden alguno.
Ante ese estímulo, Woo-hyun soltó un quejido
gutural. La excitación subía cada vez que el pene se frotaba contra el tabique
marcado de Yoon-kang, sus cejas, sus ojos suaves y sus mejillas. Era por el
estímulo físico de sus rasgos, que mezclaban dureza y suavidad, pero también
por el estímulo visual de ver a Yoon-kang, un alfa dominante, pegado a su pene
como si le encantara, siendo él también un alfa.
Verlo con el líquido preseminal pegajoso por
toda su cara bonita mientras mendigaba por su pene…. le provocaba una
satisfacción rastrera inevitable. Sentía como si lo hubiera conquistado y
poseído por completo.
La respiración de Woo-hyun se volvió pesada.
Yoon-kang, con el pene de Woo-hyun apoyado sobre su cara, abrió los ojos
lentamente. Y entonces, como si fuera un acto de adoración, lo besó despacio.
Yoon-kang se dio cuenta de que Woo-hyun no
solo estaba excitado, sino que ya estaba metido en el acto. Sonrió con
satisfacción y abrió la boca bien grande a propósito. El interior de su boca,
que se abrió con un sonido húmedo, estaba todo rojo y pegajoso. Tras ajustar el
ángulo para que Woo-hyun pudiera ver bien adentro, Yoon-kang introdujo el pene
lentamente.
“¡Eut, haaa…!”
Con sonidos húmedos y pegajosos, el pene se hundió
en su boca. Una mano de Woo-hyun, apoyada en el sofá, se cerró
involuntariamente. Las venas de su mano se marcaron cuando el pene llegó a
tocarle la garganta. Yoon-kang levantó la mirada y lo miró a los ojos, con una
leve sonrisa en la mirada. Y entonces, empezó a empujar el pene hacia el fondo
de la garganta lentamente.
¡Sonidos obscenos resonaron mientras el pene
grande se abría paso en la garganta estrecha y pegajosa! Yoon-kang gruñó y
empujó más. Aunque abrió la garganta a la fuerza para recibirlo, le resultaba
imposible tragarlo por completo hasta la base desde el principio. Yoon-kang,
que lo tragó hasta que faltaba un tramo para llegar a la raíz, respiraba con
dificultad haciendo ruidos guturales. Cada vez que lo hacía, su garganta se
movía como si tuviera vida propia, apretando el pene. Woo-hyun lo miraba desde
arriba mordiéndose el labio.
Yoon-kang lo sostuvo en su boca un momento
manteniendo el contacto visual y luego retiró la cabeza despacio. Finalmente,
el pene salió de su estrecha garganta. Ante el placer intenso de ese momento,
Woo-hyun soltó un quejido bajo.
“Ha, eut…. Maldición….”
Yoon-kang sonrió con la mirada y pasó la
lengua por el glande. Y entonces, volvió a devorarlo profundamente. Volvió a
hundir el pene en su estrecha garganta. El glande grueso hurgaba en la carne
sensible del fondo. Woo-hyun cerró los puños ante el placer que volvía a
invadirlo. El líquido preseminal mojaba pegajosamente el fondo de la garganta
de Yoon-kang. Parecía que a Yoon-kang le gustaba ese fluido cargado de sus
feromonas, porque sus ojos se veían cada vez más nublados. Al ver eso, le subió
un impulso violento por un momento.
Siendo un alfa dominante, se comportaba como
si se fuera a morir si no tenía el pene de otro alfa…. Incluso se llenaba la
garganta con feromonas de alfa que normalmente causarían rechazo, y él se ponía
así con los ojos idos porque le gustaba.
Woo-hyun reprimió el deseo de agarrarlo de los
pelos y hundirle el pene sin piedad. Sabía que Yoon-kang se le colgaría
encantado aunque le hiciera eso, pero esta era su empresa. En casa podía usarlo
como quisiera, pero acá tenía que ser cuidadoso. Sabía que si se lo metía así
de bruto, la cara de Yoon-kang quedaría inevitablemente hecha un desastre…. Y
sobre todo, no quería que nadie más lo viera así.
Woo-hyun intentó calmar su respiración y
reprimió sus instintos. Por suerte el impulso violento bajó, pero como reacción
a esa represión, sus feromonas empezaron a filtrarse de a poco. Las feromonas
de alfa dominante llenaron la habitación en un segundo. Woo-hyun se dio cuenta
tarde e intentó retirarlas, pero el cuarto ya estaba impregnado. Los ojos de
Yoon-kang se nublaron todavía más.
Al mismo tiempo, con un sonido húmedo, casi
todo el pene fue succionado por Yoon-kang. Igual que antes, dejó solo un poco
de la base afuera. Woo-hyun maldijo entre dientes cuando sintió que toda la
mucosa rodeaba y acariciaba suavemente su pene.
“Haaa, puta….”
Yoon-kang, con el pene en la boca y los ojos
idos, sonrió con torpeza. Estiró la mano y envolvió suavemente el puño de
Woo-hyun. Con los dedos le fue abriendo el puño despacio y llevó la mano de
Woo-hyun hacia su propia cabeza. Yoon-kang hizo que la mano de Woo-hyun lo
agarrara del pelo, lo miró a los ojos y volvió a sonreír.
Como si supiera perfectamente el deseo que
Woo-hyun acababa de reprimir. Como si le dijera que no hacía falta que se contuviera.
Woo-hyun apretó los dientes ante esa sonrisa.
Que Yoon-kang le hiciera ponerse la mano en la cabeza era normalmente la señal
de que podía usarlo a su antojo. La señal de que ya tenía la garganta
totalmente abierta y que podía hundirle el pene como quisiera.
Normalmente, en esos casos, Woo-hyun no andaba
con vueltas ni se negaba. Le apretaba la cabeza contra su entrepierna para
disfrutar de sus arcadas y entraba y salía de su garganta sin piedad con
sonidos húmedos hasta usarlo por completo, hasta que la cara bonita de
Yoon-kang quedaba hecha un desastre entre saliva y lágrimas.
Ahora mismo también tenía muchísimas ganas de
hacer eso. El placer que ya conocía lo tentaba constantemente. Pero Woo-hyun se
esforzó por calmar su corazón desbocado. No podía hacer eso en la empresa de
Yoon-kang. No por el honor de Yoon-kang, sino porque no quería que nadie más
viera en su rostro ni el más mínimo rastro del acto sexual. Quizás a esta
altura fuera un deseo imposible…. pero igual esperaba que Yoon-kang pudiera
terminar esto con la cara lo más normal posible.
Woo-hyun suspiró apretando los dientes y
acercó la cabeza de Yoon-kang despacio. A diferencia de otras veces, la
velocidad era notablemente lenta. Como faltaba poco para llegar a la raíz, no
tardó mucho en que la cara de Yoon-kang quedara totalmente hundida en su
entrepierna. Con un sonido húmedo, la nariz de Yoon-kang se refregó contra el
vello púbico de Woo-hyun.
“¡Eut, mierda, haaa…!”
En el momento en que el pene se hundió por
completo en la boca de Yoon-kang sin que quedara nada afuera, Woo-hyun soltó un
grito. La sensación de la mucosa bucal apretando todo su pene le calentó la
cabeza. Sobre todo, le subió el deseo sexual al ver a Yoon-kang mirándolo
sumisamente con la nariz hundida en su vello púbico.
Cuando el pene de Woo-hyun dio un salto,
Yoon-kang apretó la garganta haciendo un sonido gutural. Se le pusieron los
ojos rojos. Él, que estaba recibiendo en su garganta un pene que ni siquiera
era fácil de recibir por abajo, esperaba pacientemente el movimiento de
Woo-hyun. Sería mentira decir que eso no despertaba su sadismo.
“ugh, ugh.”
Woo-hyun presionó con fuerza la cara de
Yoon-kang contra su entrepierna y se escuchó un gemido ahogado. Pero como el
pene le tapaba totalmente la garganta, solo salían sonidos guturales. Woo-hyun,
mirando a Yoon-kang a los ojos, retiró la cabeza de él despacio. Como el pene
era muy largo, tardó bastante en salir. Cuando finalmente lo sacó de su
garganta, Yoon-kang empezó a toser fuerte.
“Ke-eut, hak, ¡cof cof! Haaa, ha, cof, cof,
heok…. Haaa, hak….”
Woo-hyun observó en silencio cómo Yoon-kang
tosía y recuperaba el aire. Yoon-kang se agarró el cuello para normalizar su
respiración y, en cuanto se calmó un poco, volvió a meterse el pene en la boca.
Se quedó mirando a Woo-hyun con el glande trabado en la entrada de su garganta.
Como diciéndole que a partir de ahí podía usarlo como quisiera.
Woo-hyun soltó un gemido que pareció un
suspiro y, siguiendo su deseo, le agarró la cabeza y la atrajo despacio.
Controlando la velocidad para no lastimarlo, volvió a hundir la cara de
Yoon-kang en su entrepierna.
“Geu-eut, keo-ut, heut, ke-uk….”
Yoon-kang mantuvo las manos quietas sobre sus
rodillas y se sometió dócilmente al movimiento de Woo-hyun. Woo-hyun lo miró a
los ojos mientras él tenía la cara hundida en su entrepierna y empezó a mover
las manos lentamente.
¡Sonidos húmedos y pegajosos resonaban
constantemente!
“¡Ah, eut…! Ah, aaah….”
“¡Ut, kut, ha-uk, ¡keok! Geut, u-ut, ¡keok,
heok…!”
Woo-hyun movía la cabeza de Yoon-kang con
movimientos cortos agarrándolo con ambas manos. La retiraba un poco y volvía a
hundirla repetidamente. El fondo de la garganta emitía sonidos húmedos al ser
golpeado por la punta del pene duro. Cada vez, la parte blanda y sensible
apretaba la punta del pene suavemente antes de soltarla. Aunque el movimiento
era mucho más lento que de costumbre, el placer era igual de intenso.
“Eut, mierda….”
Woo-hyun no pudo evitar insultar. Era por la
consciencia de que lo estaba poseyendo en su propio territorio. Yoon-kang era
el alfa más poderoso del lugar y, detrás de la puerta, estaba lleno de gente
que lo servía. Ese alfa ahora estaba arrodillado con la boca abierta
sumisamente para servir al pene de otro alfa, manteniendo su actitud dócil a
pesar de las lágrimas involuntarias por el esfuerzo. Yoon-kang aguantaba las
náuseas y se dejaba penetrar la garganta con la cabeza agarrada dócilmente.
El alfa que afuera reinaba sobre todos, ahora
bajo su mando estaba siendo totalmente usado. Ese contraste despertaba su
lujuria de forma violenta. La mano de Woo-hyun, que mantenía un ritmo
constante, se aceleró sin querer. ¡Sonidos húmedos y pegajosos se
intensificaron! Sintió que el fondo de la garganta tenía espasmos. Disfrutando
de esa vibración, Woo-hyun eyaculó con la cara de Yoon-kang totalmente hundida
en su entrepierna. Sintió la nariz de Yoon-kang presionada contra él.
“¡Ah, haaa, ah…!”
“¡Ut, kuk, keo-ok, keu-heut, hok…!”
El semen espeso cubrió su garganta. El semen
eyaculado en lo profundo de su garganta sería tragado directamente por
Yoon-kang. Eso significaba que Yoon-kang pasaría el resto del día con su semen
en su interior. Pensar en eso le hizo soltar un suspiro de total satisfacción.
La garganta de Yoon-kang se movía limpiando el
pene de Woo-hyun. Tras terminar de eyacular por completo, Woo-hyun retiró la
cabeza de Yoon-kang despacio y sacó el pene. Un hilo de fluido viscoso quedó
colgando entre la lengua de Yoon-kang y la punta del pene de Woo-hyun.
“¡Ke-heuk, hok, cof cof! ¡Cof cof, keok, haaa,
heut, haaa…!”
Yoon-kang agachó la cabeza y tosió fuerte para
recuperar el aire. Al verlo, a Woo-hyun le subió la culpa tarde. Se había
propuesto no ser brusco, pero quién sabe a dónde se fue esa promesa. Cuando le
subió el deseo en el medio, le salió el hábito de siempre sin querer. Aunque
fue un movimiento mucho más suave que de costumbre, igual fue más bruto de lo
que se había propuesto. ¿Estaría bien su garganta? Le preocupó haberlo
penetrado sin ninguna consideración.
“¿Estás bien? Haaa, perdón….”
Woo-hyun se disculpó y le levantó la cara
agarrándole las mejillas con cuidado. El rostro encendido de Yoon-kang quedó
totalmente expuesto ante él. A pesar de que Woo-hyun intentó ser cuidadoso, su
cara estaba hecha un desastre. Woo-hyun le limpió con el pulgar las lágrimas
involuntarias que se le escapaban y frunció el ceño.
“Estás hecho un desastre. Por eso te dije que
no lo hiciéramos…. Haaa, ¿estás bien? ¿Cómo tenés la garganta?”
“ah, ah. Haaa, sí, estoy, bien….”
Yoon-kang sonrió y refregó su cara contra la
mano de Woo-hyun. Con el rostro encendido y todavía con el rastro de lo que
acababa de pasar, se veía bastante tierno. Woo-hyun se mordió el labio, agarró
un pañuelo de la mesa y le limpió la cara. Yoon-kang cerró los ojos y se dejó
hacer dócilmente, igual que antes.
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Solo después de dejarle la cara limpia,
Woo-hyun se acomodó su propia ropa. Y entonces, ayudó a Yoon-kang, que seguía
en el piso, a levantarse y sentarse en el sofá. Yoon-kang obedeció sin decir
nada. Sentado a su lado, Woo-hyun le giró la cara hacia él para volver a
revisarlo bien. Chasqueó la lengua, fue al baño a mojar una toalla y volvió.
“Mirame.”
“Uuung….”
Le limpió la cara con cuidado. Yoon-kang
parecía encantado de que Woo-hyun lo cuidara y recibía sus caricias con una
sonrisa leve. Tras borrar cualquier rastro que quedara en su cara, Woo-hyun
dobló la toalla y la dejó en la mesa. Sentado de nuevo a su lado, preguntó con
voz preocupada:
“¿Cómo sentís la garganta? ¿No te duele?
¿Tenés alguna reunión después?”
Ante esa pregunta, Yoon-kang soltó una risita
suave, como si le gustara la preocupación de Woo-hyun.
“Keu-heum, eum…. Sí, me parece que estoy bien.
Tengo una, pero no me toca hablar mucho, así que no te preocupes. Gracias por
preocuparte, Woo-hyun.”
“Cómo no me voy a preocupar. Ha, en serio….
Por eso te dije que no.”
“Pero a mí me gustó.”
Cuando Yoon-kang dijo eso sonriendo, Woo-hyun
frunció un poco el ceño.
“Qué te va a gustar. El que la pasó bien fui
yo nada más….”
“Parece que a Woo-hyun también le gustó. Me
alegro.”
“Ha, mirá vos….”
Woo-hyun soltó una risa incrédula ante lo que
dijo Yoon-kang. Mientras tanto, Yoon-kang se apoyó en su hombro y le tomó la
mano discretamente. Woo-hyun lo dejó.
Mientras Yoon-kang jugueteaba con su mano,
Woo-hyun le revisó la ropa, preocupado por haber estado arrodillado. Como el
lugar estaba muy limpio, por suerte las rodillas de Yoon-kang estaban
impecables y no se notaba que hubiera estado en el piso. Igual, por las dudas,
Woo-hyun le sacudió las rodillas con la mano que tenía libre.
“La ropa está bien por suerte.”
“Jaja, me gusta que Woo-hyun me cuide así.”
Woo-hyun no respondió y cambió de tema.
“…Igual habría que ventilar acá. Por mis
feromonas….”
“Uung, está bien. Como es mi espacio personal,
no me importa que esté lleno de tus feromonas.”
Ante la respuesta tan natural, Woo-hyun dudó
un momento y preguntó con cuidado:
“…¿No te resulta incómodo?”
Le preguntaba si no le molestaba que el cuarto
estuviera lleno de sus feromonas. También era una pregunta de alfa a alfa, si
no le resultaban molestas. A diferencia de Yoon-kang que siempre controlaba sus
feromonas a la perfección, las de Woo-hyun se filtraban siempre como las de
cualquier persona común. Era algo que siempre había querido saber y ahora que
lo decía, el corazón le latía fuerte.
“¿Qué cosa? ¿Tus feromonas?”
“Sí.”
Entonces Yoon-kang soltó una carcajada como si
hubiera escuchado algo muy gracioso. Su risa, que se sentía a través de su
hombro, era refrescante.
“Ahajaja…. Ah…. No me esperaba esa pregunta.
Para nada me molestan.”
“…¿En serio?”
“Sí, a mí me encantan tus feromonas, Woo-hyun.
Si es tuyo, me gusta todo.”
Susurró Yoon-kang entrelazando sus dedos con
los de él. Ante esas palabras, el corazón de Woo-hyun empezó a latir rápido de
nuevo. Pensaba que se había acostumbrado, pero que le gustaran…. Curiosamente
en ese momento no se le ocurrió ninguna pregunta lógica como ‘son feromonas
de alfa, ¿cómo es posible?’. Simplemente sintió como si algo se le apretara
en el pecho. Sentía las manos entrelazadas ardiendo. Yoon-kang refregó
suavemente su perfil contra el hombro de Woo-hyun.
“Por eso…. pensé que era el destino. Porque me
gustaban tus feromonas a pesar de ser un alfa.”
La confesión de Yoon-kang se filtró dulcemente
en su corazón. La palabra ‘destino’ pareció unirlos de repente con suavidad
pero con firmeza. El sonido de su corazón retumbaba cada vez más fuerte.
Yoon-kang acarició el dorso de la mano de Woo-hyun con el pulgar. Quizás
interpretando el silencio de Woo-hyun, Yoon-kang siguió hablando con una
risita:
“Digo, para mí fue así. No hace falta que te
sientas presionado….”
Se quedaron así sentados un rato. Había
silencio, pero Yoon-kang estaba satisfecho con el solo hecho de que Woo-hyun no
le hubiera soltado la mano ni se hubiera ido después de escuchar lo del
‘destino’.
Pero la apariencia tranquila de Woo-hyun era
en realidad más parecida a estar petrificado por el shock. Su cabeza ahora era
un lío por esa palabra: ‘destino’.
Destino. Era la palabra que él mismo repetía
para definir su relación con Yoon-kang cuando eran muy chicos. Pero como suele
pasar a esa edad, el Woo-hyun de entonces no entendía bien el significado de
esa palabra. Ahora que entendía mucho mejor la seriedad de ese término, la
palabra ‘destino’ lo ataba con fuerza. El destino era una palabra de lo más
romántica y, a la vez, aterradora.
Pensar en volver a poner la palabra ‘destino’
entre Yoon-kang y él hacía que su corazón saltara. Tras pasar la infancia
ilusionado ciegamente con esa palabra, y tras pasar la época en que la odiaba,
ahora Woo-hyun…. quería huir del destino y, al mismo tiempo, quería abrazarlo.
* * *
A diferencia de su firme decisión de salir
apenas terminara la hora del almuerzo, Woo-hyun terminó abandonando la
"habitación privada" de Yoon-kang casi una hora después del tiempo
previsto.
El eco de la risa de Yoon-kang parecía pegado
a su espalda mientras salía del cuarto tras rociarse frenéticamente con
desodorante para feromonas. Yoon-kang lo había seguido hasta la salida,
soltando quejas sobre lo mucho que odiaba dejarlo ir, hasta que finalmente lo
soltó.
Al salir a la oficina principal, la secretaria
lo esperaba para guiarlo, como si hubiera estado contando los minutos. ¿Sería
impresión suya? Ella mantenía la misma sonrisa profesional, pero Woo-hyun
sintió que su mirada era un poco más afilada que antes. Seguramente era porque
le había robado demasiado tiempo a su jefe. Sintió un ligero bochorno.
...Te dije que no lo hiciéramos, recriminó mentalmente a Yoon-kang.
Bajo la escolta educada de la secretaria,
caminó hacia el ascensor.
El elevador bajaba desde el último piso. ¿No
era este el que usaban solo los directivos? Rezando internamente para no
cruzarse con nadie, esperó a que las puertas se abrieran. Cuando finalmente lo
hicieron, la secretaria de Yoon-kang le dedicó una reverencia formal.
“Que tenga un buen viaje.”
“Sí, gracias.”
Woo-hyun devolvió el saludo y entró. Para su
mala suerte, ya había gente adentro. Por su porte, parecían ser altos
ejecutivos con sus respectivos asistentes. La mirada de Woo-hyun se dirigió
instintivamente a la persona que encabezaba el grupo: una mujer de mediana edad
impecablemente vestida de traje.
En el momento en que reconoció quién era, el
rostro de Woo-hyun se quedó de piedra.
Era la madre de Yoon-kang.
Intentó darse vuelta enseguida para ocultar la
cara, pero ella fue más rápida en reconocerlo. La presidenta desvió la vista de
los papeles que sostenía hacia el rostro de Woo-hyun, probablemente con la
intención de examinar quién era el invitado que salía de la oficina de su hijo.
Al segundo siguiente, sus ojos se agrandaron al verlo.
Maldición. Sintió una punzada de frustración.
Era obvio que lo había reconocido. Tras dudar un instante, Woo-hyun agachó la
cabeza.
“…Tanto tiempo sin verla.”
“…Es verdad, hace mucho que no te veía.”
Las puertas del ascensor se cerraron. Quiso
darse la vuelta por inercia, pero la mirada fija de la mujer se lo impidió. Al
cruzar miradas, ella preguntó:
“¿Qué te trae por acá?”
“…Vine un momento a traerle algo.”
“Mmm….”
Su mirada afilada se posó en el bolso térmico
que Woo-hyun sostenía. No era mentira, pero aun así, sintió que le apretaba la
mano por los nervios, como si lo hubieran descubierto en algo prohibido. Podía
sentir cómo ella lo examinaba con la pericia de alguien con años de
experiencia.
“Escuché que últimamente volviste a frecuentar
a nuestro Yoon-kang.”
“…….”
“Pero no sabía que se habían vuelto tan
cercanos como para que vinieras hasta la empresa.”
“…Es la primera vez que vengo a visitarlo.”
“Aun así, parece que se llevan mucho mejor de
lo que pensaba.”
“…….”
“Qué sorpresa. Parecía que no querías ni verle
la cara. ¿Cómo fue que volvieron a ser amigos? Bueno, como ya sabrás, no tenés
que aceptarle todo. ¿Lo sabés, no? Si de vez en cuando dice alguna locura,
simplemente ignoralo. Como siempre hiciste. Sos bueno en eso, ¿no?”
Al escucharla calificar los sentimientos de
Yoon-kang como "una locura", a Woo-hyun se le cortó la respiración
por un momento. La voz de Yoon-kang susurrándole la palabra destino con
una sonrisa, el calor de sus manos entrelazadas y el tiempo que pasaron juntos
parecieron ser negados en un segundo. Sintió como si un frío glacial le
recorriera el pecho.
Yoon-kang debía vivir siempre bajo esa mirada.
En un mundo donde incluso su propia familia tachaba su corazón de loco y
despreciaba su amor. Al oírla decirle que lo ignorara "como siempre",
su actitud pasada hacia Yoon-kang le resultó, de repente, algo espantoso.
Mientras Woo-hyun guardaba silencio, la mujer
continuó:
“Él es perfecto en todo lo demás, pero esa
parte suya… siempre me resultó inaceptable. Incluso te causó problemas a vos,
¿verdad?”
Preguntó ella, como buscando su aprobación.
Ante esos ojos brillantes que lo escrutaban, Woo-hyun solo pudo agachar más la
cabeza. No quería darle la razón. Pero tampoco podía salir a contradecirla con
orgullo; en el momento en que negara sus palabras, la leve sospecha de la mujer
se convertiría en una certeza absoluta.
“Siempre me sentí en deuda con vos, Woo-hyun.
Yoon-kang te causó muchas molestias desde que eran chicos. Pero no te preocupes
demasiado. Dentro de poco él también tiene que casarse…. Una vez que le
pongamos un Omega adecuado al lado, ya no te va a molestar más.”
¿…Casarse? ¿Un Omega? Ante esas palabras inesperadas, Woo-hyun
levantó la cabeza de golpe por el shock. Al cruzar miradas, la mujer sonrió
levemente.
“No puede vivir colgado de un amigo para
siempre. Debe ser molesto y desagradable para vos también. Pero una vez que
forme una familia, esas cosas desaparecerán…. Así que quedate tranquilo.”
Apenas terminó de hablar, el ascensor se
detuvo. La mujer se despidió de un Woo-hyun que permanecía inmóvil, como
ausente.
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“Ay, ya llegamos. Me bajo primero. Que llegues
bien.”
“…Sí, adiós.”
Ella pasó por su lado mientras él saludaba por
reflejo con una reverencia. Cuando las puertas se cerraron y quedó solo,
Woo-hyun se tambaleó y se apoyó contra la pared del ascensor.
Tenía la mente entumecida. Esas palabras
impactantes se le habían quedado grabadas y no lo soltaban. Yoon-kang se iba a
casar. Iba a formar una familia con un Omega. Y entonces, ya no lo molestaría
más….
No supo ni cómo llegó al auto. Woo-hyun metió
su cuerpo pesado en el vehículo a duras penas. Se quedó ahí, desplomado en el
asiento del conductor, inmóvil durante un largo rato.
* * *
Tras despedir a Woo-hyun, Yoon-kang no se
sentó en su escritorio. En lugar de eso, volvió a entrar a la habitación
interna. Al cerrar la puerta por completo, las feromonas de Woo-hyun, que
impregnaban cada rincón del cuarto, le dieron la bienvenida. Yoon-kang se sentó
en el centro del sofá y empezó a respirar hondo, con parsimonia. Cada vez que
inhalaba y exhalaba, las feromonas de Woo-hyun le punzaban los pulmones con una
sensación de hormigueo.
Al rastrear los vestigios de Woo-hyun, se le
escapó una risita involuntaria. La visita de hoy había sido un regalo
totalmente inesperado. Se ve que se había quedado pensando en lo que él le
había dicho; qué tierno.
“Jaja….”
Solo con recordarlo, las comisuras de sus
labios se elevaban solas. Que se hubiera tomado el trabajo de cocinar y venir
hasta la empresa... No había pasado casi nada desde que él soltó aquella
pregunta sobre por qué nunca proponía cenar primero, y no esperaba una reacción
tan rápida. Jamás imaginó que llegaría a tanto.
Por lo que había observado, Woo-hyun prefería
que él se mostrara dubitativo y diera un paso atrás en lugar de acercarse de
forma agresiva. Cuanto más proactivo era Yoon-kang, más huía Woo-hyun; en
cambio, cuanto más relajaba la presión y mostraba un lado vulnerable, más se
acercaba él. Desde que se dio cuenta de eso, Yoon-kang se esforzaba por
mostrarse débil siempre que podía.
No era algo difícil. Solo tenía que exagerar
un poco. A veces se sentía un poco patético y rebuscado actuando así…. pero si
como recompensa obtenía un premio como el de hoy, estaba dispuesto a aguantar
lo que fuera. Yoon-kang se recostó en el sofá y se concentró en las feromonas
que quedaban de Woo-hyun. Esa sensación punzante seguía ahí.
“Haaa….”
Yoon-kang aspiró una gran bocanada de aire,
como si quisiera llenar todo su interior con las feromonas de Woo-hyun. Durante
este tiempo, Yoon-kang se había acostado con él repetidas veces, y cada pocos
días empapaba su vientre con su semen. Además, había succionado y lamido su
pene cargado de feromonas, y tragado su esencia. Podía decirse que pasaba al
menos un tercio de la semana expuesto generosamente a las feromonas de
Woo-hyun. Ya llevaba más de un año viviendo así.
Gracias a esa exposición constante y masiva,
su rechazo físico había disminuido notablemente. Por supuesto, desde el
principio no tuvo ningún rechazo psicológico. Sin embargo, eso no significaba
que pudiera controlar a voluntad las reacciones biológicas de su cuerpo.
Normalmente, las feromonas de otro alfa suelen resultar asquerosas o agresivas,
y para Yoon-kang, al ser un alfa extremadamente dominante, esa reacción física
era mucho más severa.
Afortunadamente, como estuvo pegado a Woo-hyun
durante toda la secundaria y, aun viviendo en Estados Unidos, viajaba a Corea
cada pocas semanas solo para olerlo, su cuerpo tenía menos rechazo hacia él que
hacia otros. Menos mal que se había ido acostumbrando de antemano…. de no ser
así, no habría podido recibir a Woo-hyun con tanta facilidad en su primera vez.
Dado que el sexo entre alfas se percibe
instintivamente como una lucha de poder para "marcar jerarquía", no
es raro que el que recibe el pene de otro alfa sufra náuseas o espasmos. En
casos graves, incluso puede entrar en shock. Por supuesto, para él el sexo con
Woo-hyun era un placer absoluto, por lo que no tuvo ninguna reacción
psicológica negativa.
Aun así, a pesar de haber diluido ese rechazo
durante tanto tiempo, la respuesta física no había desaparecido del todo.
Durante el sexo, gracias a la exaltación mental y al placer abrumador, podía
reprimir el rechazo biológico, pero en situaciones cotidianas no era tan
simple. Eso significaba que, cuando las feromonas de un alfa dominante llenaban
un espacio cerrado como este, inevitablemente sentía una incomodidad física.
Pero ahora estaba mucho mejor. Antes, la
reacción era peor. Al principio, después de tener sexo con Woo-hyun y terminar
con el vientre lleno de su semen, sentía un dolor tan agudo como si le
estuvieran desgarrando las entrañas. Durante el acto, lograba transformar esa
sensación en placer de alguna manera, pero cuando Woo-hyun se iba y se quedaba
solo, pasaba la noche sufriendo el dolor. Sin embargo, incluso en medio de ese
sufrimiento, se negaba a limpiarse el semen porque quería adaptarse a las
feromonas de Woo-hyun. Al contrario, mantenía obstinadamente el fluido en su
interior mientras soportaba el dolor.
Claro que mantuvo ese calvario en absoluto
secreto. Por suerte, en esa época a Woo-hyun no le importaba mucho su estado,
así que pudo ocultar su reacción física. Menos mal; a medida que pasaba más
tiempo con él y aumentaba la frecuencia de las eyaculaciones internas, el dolor
fue cediendo gradualmente. Si no hubiera sido así, Woo-hyun se habría dado
cuenta de lo mucho que le costaba.
Ya no sentía ningún rechazo cuando el pene
impregnado de feromonas lo penetraba o cuando eyaculaba dentro. Quizás de tanto
recibirlo se había acostumbrado. Otras partes también habían mejorado con el
tiempo, y lo único que quedaba de aquel rechazo era ese ligero hormigueo en la
piel.
Pero Yoon-kang quería eliminar hasta ese
mínimo rastro lo antes posible. Antes de que Woo-hyun se diera cuenta de que
existía tal rechazo. Solo así podrían sentirse realmente como un destino
perfecto.
Por eso, últimamente se le pegaba a propósito
para oler sus feromonas. Necesitaba exponerse más para acelerar el proceso de
adaptación. Además, era la excusa perfecta para hundirse en sus brazos, así que
era matar dos pájaros de un tiro. Y recientemente, incluso obtuvo un resultado
inesperado.
De tanto refregar la nariz en el cuello de
Woo-hyun, parece que él terminó creyendo que a Yoon-kang le encantaban sus
feromonas. Cuando notó los primeros indicios de ese malentendido, Yoon-kang no
pudo evitar reírse por lo tierno e ingenuo que era Woo-hyun.
Le parecía adorable que Woo-hyun ni siquiera
considerara la posibilidad de que él pudiera sentir rechazo por sus feromonas.
Así que no pensaba traicionar esa expectativa.
Yoon-kang no solo no sentiría rechazo, sino que planeaba que le encantaran. Si
eso ayudaba, aunque fuera un poco, a encadenar a Woo-hyun a la palabra
"destino", lo haría con gusto.
Por eso, en lugar de corregir el error de Woo-hyun,
le susurraba mentiras placenteras. Que sus feromonas olían riquísimo, que
quería olerlas siempre. Que siendo destinados, era imposible que su aroma le
resultara molesto. No sentía que lo estuviera engañando, ya que tarde o
temprano sería la verdad. Solo estaba relatando un futuro cercano por
adelantado.
Para cumplir esa profecía, Yoon-kang se quedó
sentado en la habitación llena de feromonas, respirando pausadamente. Mientras
sentía cómo el aroma de Woo-hyun se le pegaba a la piel con ese leve picor, Yoon-kang
sonrió. Era un hormigueo de lo más bienvenido.
* * *
Woo-hyun estuvo aturdido durante varios días.
No podía concentrarse en el trabajo. En cuanto se quedaba quieto, las palabras
que la madre de Yoon-kang había soltado empezaban a darle vueltas en la cabeza.
El casamiento de Yoon-kang, una familia, un Omega…. esas cosas.
Al pensarlo bien, Yoon-kang era el heredero
que heredaría un gran conglomerado. Y normalmente, quienes ocupaban esos
puestos se casaban por estrategia con alguien de una posición similar. Si era
un Alfa, con un Omega; si era un Omega, con un Alfa. Si era un Beta, con un
Beta.
Era una estrategia para engendrar una
"excelente" siguiente generación. Los que tenían rasgos se casaban
emparejándose entre Alfas y Omegas sin excepción. En el mundo de la alta
sociedad, ni siquiera el matrimonio entre un Alfa y un Beta, o un Omega y un
Beta, era posible. Mucho menos, en un mundo así, la unión entre dos Alfas….
Yoon-kang era precisamente la persona que
estaba en el centro de ese mundo pero, curiosamente, Woo-hyun nunca se había
detenido a pensar que Yoon-kang se casaría con otro Omega. No podía creer que
jamás se le hubiera ocurrido esa posibilidad. Tarde, empezó a sentirse como un
idiota.
Por supuesto, Woo-hyun tenía sus excusas.
Yoon-kang había estado pegado a él toda la vida y jamás había mirado a un
Omega. Viendo cómo Yoon-kang lo cortejaba, ¿cómo iba a imaginar que se vería
con un Omega? Sobre todo porque Yoon-kang era quien abría las piernas para él.
Que alguien así fuera a formar una familia con otro Omega….
“...Me voy a volver loco.”
Woo-hyun se pasó la mano por el rostro
demacrado. Su mirada se desvió de reojo hacia el reloj. Mientras él sufría a
solas, el tiempo seguía pasando y ya era viernes por la tarde otra vez. Y esa
noche, sin falta, tenía una cita con Yoon-kang.
Pero sentía que era imposible…. encontrarse
con él en ese estado. No tenía confianza para fingir una expresión normal, ni
tampoco para sacar el tema. Necesitaba un poco más de tiempo para aclarar sus
sentimientos y hablar con Yoon-kang de alguna manera. Tras dudarlo, le envió un
mensaje.
[Perdón, hoy no me siento bien de salud. Creo
que voy a tener que descansar en casa este fin de semana. Que pases un buen
finde.]
E inmediatamente después, apagó el celular.
Sentía que no podría responder con naturalidad a cualquier respuesta que
Yoon-kang enviara. Mucho menos si lo llamaba….
Woo-hyun suspiró y se levantó del sofá donde
estaba acostado. No parecía que su mente, complicada por culpa de Yoon-kang,
fuera a ordenarse fácilmente. En momentos así, era mejor salir a caminar y
airearse un poco que quedarse encerrado en casa.
Se cambió de ropa lentamente y salió. Dirigió
sus pasos hacia el parque mientras recibía la cálida luz del sol de la tarde.
Al principio caminaba despacio pero, cuando se dio cuenta, estaba corriendo
jadeando.
Al mover el cuerpo recibiendo el aire frío, su
mente antes compleja se quedó en blanco. Cuando volvió en sí tras correr tanto,
ya estaba frente al lago.
Woo-hyun recuperó el aliento y se sentó en el
banco donde siempre solía sentarse. Su cabeza seguía confundida pero, aun así,
se sentía mucho mejor que antes.
Levantó la vista y vio el lago tranquilo como
siempre. En el lago, que antes estaba congelado, ya no quedaba rastro de hielo
excepto en los bordes. Al ver el agua, se acordó de Yoon-kang por reflejo.
Recordó el día de Navidad, cuando vino aquí con él a ver el lago congelado. Ese
día estuvieron sentados uno al lado del otro, con las manos firmemente entrelazadas….
Una vez que los pensamientos empezaban a
brotar, no tenían intención de detenerse. Dando vueltas, sus ideas regresaron
de nuevo al casamiento de Yoon-kang.
“Fuu….”
Si era un dilema que seguiría mareándolo de
todos modos, quizás era mejor ordenarlo bien de una vez por todas. Woo-hyun
respiró hondo y organizó las ideas que surgían desordenadamente en su cabeza.
El hecho de que la madre de Yoon-kang
mencionara su matrimonio apenas lo vio…. debía ser porque le resultaba muy
sospechoso que él y su hijo anduvieran juntos últimamente. Además, debía haber
alguien con quien ya estuvieran hablando de matrimonio para que ella mencionara
el 'casamiento' con tanta seguridad.
Era imposible que las charlas matrimoniales
entre familias no le hubieran llegado a Yoon-kang, el protagonista. Yoon-kang
también debió haber escuchado varias veces sobre ese 'casamiento' del que era
el centro. Quizás hasta sabía quién era el Omega que sería su pareja. Al pensar
eso, sintió un vuelco en el estómago.
Entonces, ¿por qué Yoon-kang no se lo había
contado? Ese era uno de los problemas que más atormentaba a Woo-hyun estos
días.
La primera pregunta que surgió por instinto
fue esta: ¿Acaso pensaba casarse con un Omega manteniéndolo en secreto para él?
Pero Woo-hyun enseguida sacudió la cabeza. Eso
era imposible. Yoon-kang claramente lo quería a él. Era un hecho fuera de toda
duda. No parecía que Yoon-kang quisiera casarse con un Omega dejándolo a él de
lado.
Más bien, ¿no sería que Yoon-kang no tenía
intenciones de casarse dócilmente y por eso mantuvo en secreto que había
charlas de matrimonio? Si no se hubiera cruzado con su madre por casualidad la
otra vez, Woo-hyun no habría tenido ni idea de que Yoon-kang estaba recibiendo
presión matrimonial de su familia. Yoon-kang probablemente pensó que podría
solucionar este asunto por su cuenta antes de que la noticia le llegara a él.
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Pensándolo así, no era incomprensible. No
querría sacar el tema de un matrimonio que ni siquiera estaba decidido ante la
persona que le gustaba. Puede que él hubiera tomado la misma decisión.
Racionalmente, se entendía perfectamente. Se
entendía, pero…. en un rincón de su corazón todavía quedaba un nudo emocional.
Al mismo tiempo que pensaba que Yoon-kang no habría tenido opción, sentía
resentimiento hacia él por no habérselo contado.
Woo-hyun no podía evitar ese resentimiento.
¿Acaso no se veía con Yoon-kang bastante seguido? No solo se veían
constantemente, sino que él era su único compañero sexual. Por lo tanto, si por
casualidad el matrimonio de Yoon-kang se concretaba…. la relación de ambos
estaba destinada a terminar en un desastre total. Aunque no hubiera
posibilidades, si era algo que podía tener un impacto tan grande entre los dos,
¿no podría habérselo contado de antemano? Pero ese pensamiento también fue
refutado enseguida.
Porque Yoon-kang y él no tenían una relación
como para hablar de esas cosas….
Por un momento, se le cortó la respiración.
Sí, ellos no eran nada. Lejos de ser amantes, eran, a lo sumo, compañeros
sexuales que pasaban tiempo juntos. Su relación no era lo suficientemente
sólida o madura como para hablar de temas tan serios. Así que Yoon-kang no
tenía por qué arriesgarse a contar algo así.
Los dientes de Woo-hyun crujieron al
apretarse.
Woo-hyun se dio cuenta. Más allá de si
Yoon-kang podía o no rechazar la presión familiar, o si se casaría o no, el
problema fundamental era este: que él no tenía ninguna base para interferir en
la vida de Yoon-kang.
Yoon-kang siempre había querido tener una
relación más profunda con él. Decía que lo quería sin dudar y expresaba su
afecto sin vacilar. Probablemente, si hubiera tenido una sola oportunidad de
ser novios, Yoon-kang no la habría dejado pasar. El que no dio esa oportunidad
fue enteramente Woo-hyun.
Aun sabiendo que la relación con Yoon-kang se
había vuelto más profunda que antes, aun sabiendo que sus sentimientos claramente
habían empezado a teñirse de otro color, Woo-hyun dudó y pospuso el definir la
relación. Incluso cuando llegó al punto de prepararle el almuerzo y llevarlo a
su empresa un día de semana…. no le puso nombre a este vínculo. No, ni siquiera
había pensado en hacerlo.
Siendo más honesto…. Woo-hyun no había pensado
muy profundamente en su relación con Yoon-kang. Es decir, supuso que podría
mantener la relación actual con él para siempre. De forma muy vaga.
En retrospectiva, era una ilusión de lo más
absurda, pero el amor constante de Yoon-kang creó el espejismo de que eso era
posible. En algún momento, Woo-hyun empezó a pensar que, aunque él se portara
de forma tan tibia, Yoon-kang siempre lo cortejaría, y que solo tendría que
brindarle atención cuando le apeteciera. Tomar su cuerpo de forma conveniente
también se volvió algo natural. Porque Yoon-kang siempre estaba pendiente de
él.
Pero…. ¿y si el afecto de Yoon-kang, que
parecía un manantial inagotable, tenía un final? ¿O si Yoon-kang realmente se
casaba?
En el momento en que pensó eso, Woo-hyun se
dio cuenta. Que quien tenía las riendas en esta relación era Yoon-kang. Siempre
pensó que él llevaba el mando, pero era un error absoluto. Woo-hyun podía estar
así de relajado y actuar a su antojo porque Yoon-kang se amoldaba a él.
Si él cambiara de actitud de golpe, si a
partir de mañana Yoon-kang se portara frío…. el que estaría desconcertado sin
saber qué hacer sería Woo-hyun. El afecto obsesivo de Yoon-kang se había
filtrado profundamente en Woo-hyun sin que se diera cuenta, dejando una huella
imposible de llenar.
Ese hecho le provocó un miedo repentino. El
hecho de que, si Yoon-kang retiraba sus sentimientos, esta relación terminaría
ahí mismo. Como no tenían ninguna relación formal ahora, ni siquiera habría una
ruptura clara. En una relación que era solo de compañeros de cama, ¿qué tipo de
lealtad se podía esperar?
Solo ahora Woo-hyun comprendió que, por ser
una relación no definida, podía desmoronarse en un instante.
En una relación de pareja, se podía exigir
fidelidad. Se podía exigir con orgullo ser leales el uno al otro, y podían
interferir y hacerse responsables mutuamente. Pero, ¿la relación actual entre
Woo-hyun y Yoon-kang? Al no haber responsabilidad ni lealtad que guardar, era
sumamente ligera. No podía exigir nada ni interferir en nada. Podía dejar al otro
sin ninguna culpa, pero lo contrario también era posible. Si lo dejaban a su
suerte, no podría ni quejarse de que era injusto.
Al darse cuenta de eso, la ligereza que antes
le parecía una gran ventaja, de repente le resultó dolorosa. Que fuera tan
ligera que ni siquiera pudiera retener al otro.
El desamparo abrumó a Woo-hyun. Es decir, para
exigirle esto y aquello a Yoon-kang…. tenía que definir la relación de nuevo.
Tenía que atar al otro con un nombre más sólido. Tenían que restringirse
mutuamente.
Aunque no quería admitirlo…. Woo-hyun no
quería que Yoon-kang se casara. El hecho de que estuviera tan alterado, al
punto de no poder concentrarse en nada desde que supo que la madre de Yoon-kang
planeaba casarlo, era la prueba más clara. Solo de pensar en Yoon-kang formando
una familia con un Omega, sentía que un fuego ardía en su interior.
Pero para decirle a Yoon-kang que no se
casara, tenía que obtener el derecho para decir tales palabras. Tenía que estar
en una posición donde no fuera extraño decir eso. Tenían que ser personas para
las que interferir en la vida del otro fuera algo natural.
Es decir, como una pareja.
“Ah…. mierda.”
Woo-hyun hundió el rostro en sus manos. Una
pareja. Y con Yoon-kang…. era una relación en la que jamás había pensado. Para
ser la palabra que definiera su vínculo con Yoon-kang, le resultaba algo
incómoda y extraña. Sintió náuseas.
No pensaba negar que últimamente había
empezado a sentir afecto por Yoon-kang. Aunque sintiera un rechazo que lo hacía
pensar si esto hería su orgullo o si estaba bien, no era fácil fingir que no
pasaba nada cuando sentía los latidos de su corazón. Sí, su corazón latía por
Yoon-kang. Aunque fuera doloroso, al final Woo-hyun admitió inconscientemente
su derrota.
Pero una pareja. Al pensar que debía definir
su relación con esa palabra, sintió una duda inevitable. Porque si lo hacía,
realmente no tendría escapatoria. Porque realmente tendría que hipotecar todo
su corazón, su tiempo y el resto de su vida a Yoon-kang.
Sin embargo, no podía mantener la relación
dando un paso atrás para siempre. Ahora tenía que elegir. Si mantendría una
relación laxa de la que pudiera salir en cualquier momento, asumiendo el riesgo
de un corte repentino, o si se ataría con un nombre sumamente estrecho y
obtendría el derecho de interferir libremente en el otro.
Woo-hyun cerró los ojos. Era difícil llegar a
una conclusión apresurada. Su corazón quería encadenar a Yoon-kang, pero su
razón le advertía que fuera cauteloso. Aunque el afecto de Yoon-kang ya no le
resultara amenazante, el rechazo que sintió hacia él en el pasado permanecía
levemente y no dejaba de resistirse.
Mientras sufría con sus pensamientos
complejos, de repente surgió un sentimiento de injusticia. ¿Por qué tenía él
que llegar a preocuparse por esto? ¿Acaso no fue Yoon-kang quien lo sedujo para
entablar esta relación? Si después de tentar a alguien se iba campante a
casarse, ¿no era toda la culpa de Yoon-kang? Como fue Yoon-kang quien lo sedujo
primero, quien debía hacerse responsable también era él.
“Fuu….”
Calmando la emoción que brotó de golpe,
Woo-hyun soltó un suspiro. Al sentirse acorralado, surgieron todo tipo de
pensamientos y sentimientos sucios.
Pero tenía que calmarse. Pensar de esa manera
no lo ayudaba. Pasar toda la responsabilidad a Yoon-kang podía ser conveniente,
pero no era una solución sincera. Aunque Yoon-kang lo hubiera seducido primero,
al final el que cayó fue él. Seguir viéndolo fue enteramente su elección.
De hecho, hasta ahora le había pasado la
responsabilidad a Yoon-kang como mejor le convenía. Insistiendo en que, por lo
que él le había hecho, esto no era nada, y que él era quien debía cargar con
todo, lo culpaba a su antojo. Pero….
Pero a partir de ahora no podía ser así. Si
realmente quería reescribir su relación con Yoon-kang, Woo-hyun también debía
pensar que llevaba la relación de igual a igual y reflexionar seriamente sobre
el futuro. Solo así podría llegar a una conclusión adecuada. Ya no era momento
de tomar solo la conveniencia unilateral, sino de mirar de frente lo que había
entre los dos. Entrar en una relación exclusiva conllevaba, lógicamente, esa
responsabilidad.
“Haaa….”
Le empezó a doler la cabeza al tener que
pensar en dilemas realistas tan de repente. Woo-hyun miró el lago fijamente.
...De todos modos, no era un problema que
tuviera que decidir ahora mismo. Woo-hyun dio un paso atrás intentando vaciar
su pesada cabeza. Después de ordenar un poco sus pensamientos y sentimientos,
podría decidirlo antes de que fuera muy tarde. Enterrando por el momento sus
complejas preocupaciones, se levantó de su lugar.
Parecía que el tiempo había pasado volando
mientras se quedaba pensando. El ángulo del sol ya había cambiado a una
posición inclinada. Como no traía el celular, no sabía exactamente cuánto tiempo
había pasado, pero primero pensaba volver a casa.
En el camino compraría muchas provisiones.
Como se concentraba en cocinar y eso lo ayudaba a no pensar en otras cosas, hoy
haría un plato complejo que llevara bastante tiempo. ¿Qué plato sería adecuado….?
Al salir del parque, Woo-hyun se dirigió al
supermercado cercano. Mientras recorría el gran mercado metiendo varios
ingredientes, pensó que Yoon-kang podría estar preocupado por no poder
contactarlo. Pero hizo un esfuerzo por sacudirse esa idea.
Como dijo que no se sentía bien, ¿no pensaría
que se había quedado dormido aunque no atendiera? Yoon-kang también tenía mucho
trabajo, así que no podría estar pendiente de él todo el tiempo…. De todos
modos, al no tener el celular, no había nada que pudiera hacer de inmediato. No
le quedaba otra que pensar que lo llamaría en cuanto llegara a casa.
En medio de todo, se le escapó una risita
amarga al verse pensando de nuevo en Yoon-kang. Desde algún momento, el espacio
que Yoon-kang ocupaba en su cabeza se había ido agrandando y ahora pensaba en
él a cada rato. Woo-hyun hizo las compras intentando apartar los pensamientos
sobre él.
Como resultado, terminó cargando bolsas llenas
de comida en ambas manos. Quizás porque solo se concentró en apartar a
Yoon-kang de su mente, hizo más compras compulsivas de las planeadas. Suspiró y
se dirigió a casa. Como siempre usaba el auto cuando iba de compras, hacía
mucho que no caminaba con ambas manos tan pesadas.
Curiosamente, caminar cargando peso no fue una
mala elección. No tenía tiempo para pensar en nada más mientras caminaba sin
parar cargando bultos pesados. Gracias a eso, pudo vaciar un poco su cabeza
confundida.
El clima estaba frío pero, por haber caminado
bastante con la carga, para cuando subió al ascensor sentía todo el cuerpo
caliente. La hora que marcaba la pantalla del ascensor ya casi llegaba a las
seis de la tarde. Significaba que su regreso a casa se había retrasado mucho
más de lo previsto. Al no tener el celular, no se dio cuenta de cómo pasó el
tiempo. Una vez que entrara a casa, ordenaría los ingredientes y…. primero
llamaría a Yoon-kang.
“Ha….”
Al bajar del ascensor, Woo-hyun llegó frente a
su puerta y soltó un suspiro. Tras dejar una de las bolsas en el suelo, sacó la
tarjeta llave del bolsillo interno y abrió la puerta principal. Dejó la puerta
a medio abrir para meter las bolsas y luego volvió a cerrarla. Se escuchó el
sonido pesado de la puerta al cerrarse. Woo-hyun entró a la casa sin pensar en
nada cargando sus cosas. Fue justo cuando estaba pasando por el living.
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“Woo-hyun.”
“¡Ah, mierda!”
Ante la voz baja que resonó de repente en sus
oídos, Woo-hyun dio un salto del susto y soltó un insulto. Por poco tira todo
lo que había comprado. Con el corazón latiéndole fuerte, giró la cabeza y vio
el living oscuro, sin luces encendidas.
Gracias a la tenue luz que entraba del
exterior, solo pudo notar que alguien estaba sentado en un taburete. Debido a
las sombras estratégicas, ni siquiera se le veía el rostro pero, gracias a la
voz que lo llamó y a su silueta característica, supo enseguida que era
Yoon-kang. Él estaba sentado quieto mirándolo. Parecía que sus ojos brillaban
en la oscuridad.
“Ah, qué susto…. Ja, me asustaste. No, antes
que eso, ¿cómo es que estás acá a esta hora…?”
Dijo Woo-hyun llevándose la mano al pecho. Era
natural asustarse si en una casa donde pensaba que no había nadie, en un lugar
a oscuras sin luces, había una persona sentada de repente. Se sintió como si
hubiera sufrido un ataque inesperado. Su corazón asustado latía con fuerza.
Woo-hyun dejó las bolsas que traía en ambas manos en el suelo con algo de
irritación.
Pensándolo bien, ¿no eran todavía las seis?
Como la salida de Yoon-kang del trabajo era, por muy temprano, después de las
seis, que estuviera en su casa a esta hora significaba que…. se había ido de la
empresa antes de terminar su jornada, al menos unos treinta minutos atrás. Le
resultó extraño, ya que los viernes antes del fin de semana solía tener mucho
trabajo y casi nunca salía puntualmente a las seis. ¿Por qué estaba Yoon-kang
aquí a esta hora?
En ese momento, recordó que lo último que le
dijo fue que se sentía mal y luego no se contactó más. ¿Sería por eso? ¿Porque
no atendió después de decir que estaba enfermo? ¿Pero venir volando a su casa
dejando de lado el trabajo solo por eso?
En ese instante, Yoon-kang lo llamó por su
nombre con voz quebrada.
“...Woo-hyun.”
Woo-hyun tragó saliva y respondió. Su voz era
más tranquila que antes.
“Sí, qué pasa. ...Qué hacés acá a esta hora,
¿y la empresa?”
El ambiente de Yoon-kang no era normal. Aunque
no podía ver bien su expresión por tener la luz a sus espaldas, podía sentirlo
por instinto. Su cuerpo se tensó involuntariamente. Tras un breve silencio,
Yoon-kang preguntó en voz baja.
“¿Por qué no atendiste el teléfono?”
“No fue que no quise atender a propósito. Salí
y me olvidé el celular.”
Tras la respuesta de Woo-hyun, el silencio
continuó. Se había dejado el celular para evitar sus llamadas pero, en este
ambiente, no podía responder con toda la verdad. Sin embargo, al prolongarse el
silencio, empezó a sentirse culpable. Aunque pensaba que era imposible, sentía extrañamente
que él se había dado cuenta de su mentira.
Pero al mismo tiempo, le extrañaba ese
ambiente demasiado pesado. ¿Por qué estaba Yoon-kang tan enojado? ¿Porque no
atendió? ¿Porque vino a su casa y no lo encontró? ¿Debería pedirle perdón y
preguntarle si se preocupó? Por supuesto que uno se preocuparía si se pierde el
contacto después de decir que se siente mal pero….
Aun así, venir corriendo hasta acá dejando el
trabajo de lado. Él, que era tan estricto con los asuntos de la empresa, ¿qué
le pasaba? El desconcierto de Woo-hyun por el comportamiento de Yoon-kang no
hacía más que profundizarse. Por supuesto, podía estar enojado porque canceló
la cita el mismo día y no pudo contactarlo. ¿Pero era eso…. algo como para
perder la razón y enfurecerse de esa manera?
Mientras pensaba en eso, Yoon-kang volvió a
preguntar con una voz que hervía por lo bajo.
“Dijiste que estabas enfermo. ...¿Por qué
mentiste?”
Yoon-kang se levantó mientras lanzaba la
pregunta. Por alguna razón, su enorme cuerpo se sentía amenazador hoy. Woo-hyun
dio un paso atrás sin darse cuenta. Al mismo tiempo, Yoon-kang se acercó a
Woo-hyun a grandes zancadas. Fue a una velocidad increíble para alguien que
había estado sentado quieto hasta recién. Yoon-kang acortó la distancia en un
instante y se paró frente a Woo-hyun.
Cuando estuvo lo suficientemente cerca como
para que su rostro se viera con claridad, pudo ver finalmente que un fuego
ardía en sus ojos. La mano grande de Yoon-kang apretó con fuerza el brazo de
Woo-hyun. 'Ugh', un gemido escapó de la boca de Woo-hyun. Yoon-kang miró
fijamente a Woo-hyun y volvió a preguntar. Bajo su voz hirviente, todo tipo de
emociones se arremolinaban.
“¿Eh? ¿Por qué mentiste?”
“Ah, ugh…. me duele, primero suéltame….”
Woo-hyun intentó agarrar la mano de Yoon-kang
para apartarla sin darse cuenta. Pero cuanto más lo hacía, más fuerte apretaba
Yoon-kang su brazo. Parecía estar furioso por un lado y sufriendo por el otro.
Una emoción excesivamente intensa envolvía a Yoon-kang.
Al reflexionar sobre las palabras de
Yoon-kang, finalmente encontró una pista. 'Ah, está así de enojado porque
piensa que mentí sobre estar enfermo'. Recién ahí lo entendió un poco. Si pensaba
que había mentido sobre estar enfermo para evitar el encuentro, desde la
posición de Yoon-kang, era lógico que estuviera enojado. Aunque no sabía en qué
se basaba para estar tan seguro de que era mentira.
Sin embargo, era la primera vez que veía a
Yoon-kang, a quien siempre creyó sosegado, explotar emocionalmente de forma tan
violenta, así que Woo-hyun estaba bastante sorprendido. Incluso cuando él se
enfurecía y gritaba, Yoon-kang siempre se había comportado con elegancia.
De todos modos, para solucionar la situación
actual, tenía que hablar con Yoon-kang. Y para eso, tenía que calmarlo.
Woo-hyun quería tranquilizarlo y convencerlo de la forma más moderada posible.
“Esperá, calmarte un poco….”
“Vine corriendo porque dijiste que estabas
enfermo, pero la casa estaba vacía. Ni siquiera te llevaste el celular. Alguien
enfermo no andaría dando vueltas por la calle con este clima, Woo-hyun. ¿Me
mentiste? ¿Por qué? ¿Tanto querías evitarme que tuviste que llegar a esto?”
“¿Qué? No, pará un poco….”
“¿Por qué? ¿Hice algo mal? ¿Cometí otro error?
¿Querés volver a tomar distancia de mí? ¿Eh? ¿Volví a caerte mal? ¿Es eso?”
“¡Que no es eso, carajo! ¡Cálmate de una vez!”
Tras el desconcierto inicial por el ataque
verbal, Woo-hyun gritó para frenar a un Yoon-kang que lo estaba pasando por
encima. Ante el grito, Yoon-kang finalmente cerró la boca.
Pero que hubiera dejado de hablar no
significaba que se hubiera calmado. La prueba era el brazo de Woo-hyun, que
seguía apresado con tanta fuerza que sentía que se le iba a desprender.
Yoon-kang, que siempre se esmeraba en no lastimarlo, ahora ni siquiera era
capaz de regular su fuerza básica.
Woo-hyun apretó los dientes. No tenía idea de
en qué momento los pensamientos de Yoon-kang se habían enredado de esa forma
tan retorcida. Eran palabras que no se esperaba; no sabía por dónde empezar a
dar explicaciones ni cómo consolarlo.
En ese momento, Yoon-kang parecía atrapado en
su propia mente, excitado y con los nervios de punta. Sabía que lo primero era
calmarlo para poder hablar, pero viendo sus ojos ardientes, no parecía tarea
fácil.
Tras dudarlo, Woo-hyun levantó ambos brazos y
rodeó a Yoon-kang en un abrazo apretado. Como estaban cerca, no fue difícil.
Yoon-kang, al darse cuenta de que Woo-hyun no retrocedía sino que se acercaba,
aflojó la fuerza de sus manos, permitiéndole el gesto. Woo-hyun hundió la
cabeza en el cuello de Yoon-kang y apretó su espalda con fuerza, comenzando a
darle palmaditas lentas y reconfortantes.
Yoon-kang se estremeció, sorprendido por el
abrazo inesperado. Sin embargo, en lugar de apartarlo, eligió quedarse inmóvil
y recibir el contacto. Al notar que no lo rechazaba, Woo-hyun soltó un suspiro
de alivio. Con movimientos pausados, intentó enfriar aquel cuerpo que ardía de
agitación. Podía sentir el pecho de Yoon-kang subiendo y bajando con violencia
contra el suyo.
Después de unas cuantas caricias, la cabeza de
Yoon-kang, que antes estaba rígida, cayó pesadamente sobre el hombro de
Woo-hyun. Acto seguido, sus brazos, que habían colgado sin fuerza un momento,
rodearon la cintura de Woo-hyun con desesperación y ternura, como si temiera
dejarlo ir. Aunque la presión era un poco asfixiante, Woo-hyun lo soportó; lo
importante era calmarlo.
Se quedaron así un largo rato, abrazados en
medio de la sala, sintiendo los latidos del otro. Woo-hyun esperó pacientemente
a que el ritmo acelerado del corazón de Yoon-kang se sincronizara con el suyo.
Cuando finalmente la respiración de Yoon-kang
se estabilizó, Woo-hyun habló.
“No me caés mal. No es eso…. así que calmate,
¿sí?”
Su tono era inusualmente dulce. Ya fuera por
la confirmación de sus sentimientos o por el tono protector, Yoon-kang pareció
serenarse. Tras un silencio, preguntó en voz baja, aunque el temblor en su voz
todavía era perceptible.
“¿Entonces por qué…. por qué me mentiste
diciendo que estabas enfermo para evitarme? ¿Por qué no atendiste? ¿No es
porque te hartaste de mí y querías distanciarte?”
Woo-hyun soltó un quejido interno. Se dio
cuenta, una vez más, de la nula confianza que había entre los dos. ¿Qué tan mal
debían estar para que él concluyera que "ya no lo quería y quería
desaparecer" solo por un mensaje de enfermedad y una casa vacía? Era
evidente que Yoon-kang estaba tan o más ansioso que él respecto a la falta de
definición de su relación. Y era lógico: Yoon-kang siempre había sido el que
mendigaba afecto, mientras que Woo-hyun, durante mucho tiempo, lo había
despreciado.
Sintió lástima por ese Yoon-kang que no podía
calmarse ante la idea de ser abandonado. En el pasado, quizás se habría burlado
de él por desear cosas que no le correspondían, o habría disfrutado pisoteando
su ruego de amor.
Pero ya no. Woo-hyun comprendió que lo que
sentía ahora era algo totalmente distinto. Decidió no mentir para calmarlo;
quería construir algo de confianza, así que optó por la honestidad brutal. Usó
ese apelativo que rara vez pronunciaba para suavizar el golpe.
“Hyung, no quise evitarte a propósito. Lo de
decir que estaba enfermo…. fue porque hoy sentía que no iba a poder mirarte a
la cara.”
“...¿Por qué?”
Yoon-kang volvió a tensar las manos. Parecía
que el contenido de la frase era tan impactante que ni siquiera registró el
'hyung'. Woo-hyun le dio unas palmaditas en la espalda para que no se alterara
de nuevo.
“Es que, el día que pasé por tu empresa…. me crucé
con el Presidente al salir.”
“¿Qué?”
El cuerpo de Yoon-kang se puso rígido como una
piedra al escuchar 'Presidente', como si ya imaginara por dónde venía la mano.
“El Presidente…. parece que tiene intenciones
de casarte pronto.”
“No, no es así, Woo-hyun. No me voy a casar,
no lo voy a hacer.”
Yoon-kang habló con urgencia, tratando de
separarse para buscar los ojos de Woo-hyun. Este lo dejó ir suavemente. El
rostro que tenía enfrente ahora se veía suplicante.
“De verdad, no me voy a casar. No con otra
persona.”
Woo-hyun soltó una pequeña risa. Ya esperaba
esa respuesta, pero escuchar la confirmación directa de su boca lo hizo sentir
mejor.
“Imaginé que dirías eso. Pero…. después de
escuchar eso me quedé dándole vueltas al asunto. Sentía que no iba a poder
verte con una expresión normal, por eso quise evitar el encuentro de hoy. No
sabía cómo explicar todo esto así de la nada, por eso dije que estaba enfermo.
Perdón por la mentira.”
Yoon-kang se mordió el labio sin responder. La
furia en su rostro fue reemplazada por una confusión evidente; el malentendido
finalmente se estaba disipando. Woo-hyun continuó con calma.
“Me dolía la cabeza, así que salí a caminar y
a hacer las compras. Sinceramente, no sabía qué responderte si me escribías,
así que dejé el celular en casa. Perdón si te preocupé.”
Ante la disculpa sincera, Yoon-kang sacudió la
cabeza y bajó la mirada.
“No, yo…. yo me equivoqué al sacar
conclusiones. Perdóname vos a mí.”
“Está bien.”
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“Pero escuchame, Woo-hyun. No tengo
intenciones de casarme.” Yoon-kang lo miró con una determinación absoluta. “Es
verdad. Yo…. solo te necesito a vos. No me voy a casar dejándote de lado. Tengo
cartas suficientes para rechazar ese plan.”
Woo-hyun sonrió ante la explicación
desesperada. Saber que tenía medios para oponerse le dio una paz inesperada.
“Lo sé. Sabía que encontrarías algún hueco
para escapar.”
“¿Cómo podría casarme con otro y dejarte a
vos? No hay forma. Lo sabés perfectamente.”
Yoon-kang escaneó el rostro de Woo-hyun,
buscando cualquier rastro de duda. Pero Woo-hyun confiaba en él en ese aspecto;
probablemente la persona que más odiaba la idea de casarse con un Omega era el
propio Yoon-kang. Su devoción era real, se notaba en esos ojos transparentes
que le entregaban su corazón sin reservas mientras temblaba por miedo a que no
le creyeran.
Al leer la confianza en Woo-hyun, Yoon-kang
soltó un suspiro de alivio y volvió a dejar caer la cabeza en su hombro.
Respiró hondo un par de veces y luego susurró con una voz cargada de anhelo y
un pequeño reproche.
“Es que vos…. sos mi Alfa….”
Por un segundo, el cerebro de Woo-hyun se
detuvo. Se quedó tieso y tragó saliva con dificultad. Perdió la compostura por
un instante y sus feromonas se filtraron involuntariamente. Aunque las contuvo
rápido, estando así de pegados, Yoon-kang debió notarlo. Con la cara algo roja
por la vergüenza de haber mostrado su agitación ante semejante confesión,
Woo-hyun no supo qué decir, así que simplemente apretó más el abrazo. Fue
respuesta suficiente; Yoon-kang sonrió débilmente.
El enfrentamiento en el living terminó ahí.
Mientras Woo-hyun guardaba las compras y preparaba té, Yoon-kang se quedó
sentado en el sofá, dócil como un perro que espera órdenes. Woo-hyun puso dos
tazas de té de manzanilla frente a ellos y se tomaron un momento para terminar
de calmarse.
Poco después, Woo-hyun rompió el silencio.
“Antes…. ¿te enojaste tanto porque pensaste
que te estaba evitando a propósito? ¿Y qué pasó con el trabajo que viniste
directo para acá?”
Ahora que Yoon-kang estaba en sus cabales, quería
entender su proceso de pensamiento. Yoon-kang miró su taza antes de hablar.
“Cuando dijiste que estabas enfermo, me
preocupé tanto que no podía concentrarme. Después del mensaje no atendiste más.
Pensé que te había pasado algo grave, así que dejé todo en la empresa y vine
volando…. pero no estabas.”
“……”
“Al ver la casa vacía…. de repente pensé que
lo de estar enfermo era mentira. Que solo habías puesto una excusa porque no
querías verme. Pensé que finalmente te habías hartado de mí y te habías ido.”
Woo-hyun quiso decirle que eso era una locura,
pero se guardó el comentario y siguió escuchando.
“Solo podía pensar en qué había hecho mal. En
qué me había equivocado. Creí que todo iba bien entre nosotros…. ¿Acaso te
había molestado demasiado? ¿No te gustaba que fuera un Alfa? ¿O había otra
razón? O tal vez….” Yoon-kang hizo una pausa y soltó una risa seca.
“Simplemente te dejé de gustar.”
La sonrisa desapareció rápido. Yoon-kang
apretó la taza con tanta fuerza que el material crujió.
“...Después de todo, a vos nunca te caí bien
al principio. Últimamente sentía que estábamos mejor y, sinceramente, me había
confiado. Pero el corazón de la gente es así…. te puede dejar de gustar alguien
sin una razón especial.”
Yoon-kang sonrió sin fuerzas, con la mirada
baja, como si no se atreviera a ver la reacción de Woo-hyun. Era una faceta
nueva; Woo-hyun no podía quitarle los ojos de encima a esa expresión que rayaba
en lo desolador.
“Pensé que te habías ido sin decir nada por
eso. Sé que suena extremista, pero en ese momento no podía pensar en otra cosa.
Sentía un vacío enorme y mucha bronca…. no sabía qué hacer.”
“……”
“Así que me quedé sentado acá. Y cuando
apareciste y te vi tan bien…. simplemente perdí el control. Yo me estaba
volviendo loco de dolor y vos te veías tan normal. Me dio rabia. Quería
agarrarte y preguntarte por qué me mentías para evitarme. Si tanto me odiabas
ya.”
“……”
“Quería saber…. cómo hacer para que me
quieras.”
“……”
“Esta vez realmente quería saberlo.”
Yoon-kang soltó una carcajada de
autodesprecio. Tomó un sorbo de té, guardó silencio un momento y luego miró a
Woo-hyun.
“Perdón por caer así y armar un escándalo.”
Su sonrisa era lánguida, pero sus ojos
mantenían un rastro de miedo. Parecía resignado, como un prisionero esperando
una sentencia. Esa actitud irritó a Woo-hyun; aunque se había pasado de la
raya, no era para que se portara como un criminal cuando su intención inicial
era cuidarlo.
Woo-hyun estiró la mano y apretó con fuerza la
mano de Yoon-kang. Este se sobresaltó.
“Está bien.”
Los ojos negros de Yoon-kang temblaron.
Woo-hyun apretó más su mano para darle seguridad.
“Está bien,” repitió. “Me asusté un poco, pero
no hiciste nada malo…. no hace falta que pidas perdón.”
Los ojos de Yoon-kang se abrieron de par en
par, como si no esperara esas palabras. Una leve sensación de alivio se
extendió por su rostro y su cuerpo se inclinó hacia Woo-hyun, dejando caer la
cabeza en su hombro una vez más. Su respiración, antes entrecortada, empezó a
relajarse.
Woo-hyun sintió lástima. Él también pensaba
que su relación iba por buen camino, pero se dio cuenta de que para Yoon-kang,
todo pendía de un hilo. El hecho de que hubiera saltado a la conclusión de que
"Woo-hyun no lo quería y lo iba a abandonar" demostraba cuán frágil
se sentía.
Era una deducción irracional, pero lógica para
alguien que vivía con la convicción de que el otro nunca lo amaría de verdad.
Woo-hyun apoyó la mejilla sobre el cabello de Yoon-kang. Sintió su aroma y su
calor.
Por un lado, quería romper esa creencia
errónea de Yoon-kang y darle una seguridad absoluta. Pero por otro…. una parte
oscura de él quería que siguiera así, ansioso, mendigando su amor para que
nunca se le ocurriera alejarse. Se sintió un poco basura por tener sentimientos
tan contradictorios, pero así era como funcionaba su mente cuando se trataba de
Yoon-kang: quería hacerlo sonreír y, a la vez, quería que le suplicara.
Pero las cosas estaban cambiando. El eje de
Woo-hyun se estaba inclinando definitivamente hacia el lado de la ternura.
Tenía que definir lo que tenían para que Yoon-kang dejara de sufrir.
…Pero no tenía por qué ser en este preciso
instante. Se dio un pequeño margen, no solo por vergüenza, sino porque aún no
sabía cómo expresar todo ese remolino interno.
Suspiró con alivio y se quedó abrazado a él.
Como si un nuevo sol estuviera saliendo para ambos.
Después de un rato, Yoon-kang movió los dedos
en la mano que tenían entrelazada.
“Woo-hyun…. quiero besarte. ¿Puedo?”
“...Sí.”
Yoon-kang levantó la cabeza y, en cuanto sus
ojos se cruzaron, lo besó con urgencia. Sus lenguas se enredaron con avidez. El
sonido húmedo de sus bocas llenó el living. Era un beso torpe, pero esa misma
torpeza los excitaba más. Yoon-kang rodeó el cuello de Woo-hyun y lo atrajo
hacia sí, dejándose caer hacia atrás hasta que Woo-hyun quedó encima de él
sobre el sofá.
No podían separarse. Si los labios se alejaban
un milímetro, Yoon-kang soltaba un quejido y volvía a buscarlo. Siguieron así
hasta quedar casi sin aire. Cuando finalmente se separaron, un hilo de saliva
los unía.
“Woo-hyun, Woo-hyun….” murmuraba Yoon-kang con
una voz que parecía un ruego de amor.
Woo-hyun le dio un pico corto y se levantó.
“Voy a buscar el gel.”
“Sí, rápido….”
Cuando Woo-hyun volvió del dormitorio con el
gel, Yoon-kang ya se había sacado los pantalones y la ropa interior, pero
mantenía la camisa, la corbata y las medias puestas. La imagen hizo que
Woo-hyun tragara saliva. Yoon-kang levantó las piernas, dejando a la vista sus
nalgas firmes y su entrada, que palpitaba enrojecida.
“Sí, Woo-hyun…. rápido, por favor….”
Woo-hyun apretó los dientes ante la
insistencia jadeante. Se posicionó entre sus piernas y vertió el gel
directamente sobre la entrada. El frío hizo que Yoon-kang se estremeciera. En
otra ocasión, Woo-hyun habría calentado el gel con las manos primero, pero hoy
no había margen para la paciencia.
Con una mano separó las nalgas y con la otra
siguió vertiendo gel hasta que el interior pareció desbordarse. En cuanto
consideró que era suficiente, tiró el frasco y hundió dos dedos de golpe. Sabía
que Yoon-kang se preparaba todas las mañanas, así que no dudó. Con un sonido
húmedo y viscoso, sus dedos se enterraron en el interior.
“¡Ah, mmm! ¡Ah, sí, ah…!”
Como si se alegrara de que algo hubiera entrado,
el orificio se contrajo rítmicamente dando la bienvenida a los dedos. Woo-hyun
acarició el interior familiar con suavidad. Por supuesto, aunque el movimiento
era gentil, la velocidad era rápida.
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¡Kkujeok, jjeok, jjuut...! Los dedos se movían
de aquí para allá, ensanchando las paredes internas. Las paredes, que querían
recibir el pene lo antes posible, cedieron espacio apresuradamente. Gracias a
eso, no fue muy difícil tragarse hasta tres dedos.
Yoon-kang continuaba jadeando y abrió las
piernas como pidiendo que entrara de una vez. Cada vez que rozaba el interior
sensible, los músculos de sus muslos temblaban, dejando la boca de Woo-hyun
completamente seca.
La mirada de Yoon-kang también provocaba a
Woo-hyun. Como si quisiera sentir el afecto de Woo-hyun, Yoon-kang se aferraba
con una mirada desgarradora. Con solo ver sus ojos, se sentía cuánto lo
anhelaba. La respiración de Woo-hyun se aceleró por sí sola, deseando consolar
pronto a Yoon-kang y entrar en él.
En cuanto el orificio se relajó lo suficiente,
Woo-hyun retiró los dedos. Luego, untó generosamente el gel que quedaba en sus
dedos sobre su pene. Yoon-kang sujetó el interior de sus propios muslos para
fijarlos y levantó la pelvis un poco más. Era una postura que daba la
bienvenida al pene.
“Woo-hyun, ah…. Uhm, rápido, rápido…”
Yoon-kang movía las caderas con impaciencia.
El orificio, empapado y brillante por el gel, se sacudía de arriba abajo
abriéndose y cerrándose. Esa imagen era jodidamente excitante. Woo-hyun se
mordió el labio y alineó su pene con el orificio. En cuanto la punta hizo
contacto, el orificio se contrajo como si hubiera estado esperando y comenzó a
'besarlo'. Woo-hyun empujó lentamente su pene hacia el interior.
“¡Ah, ah...! ¡Ah, entrá...! ¡Ah, Woo-hyun, ah!
¡Uhm...!”
“Haah……. Ah….”
¡Jjeueok...! El pene se deslizó pesadamente
hacia adentro. Yoon-kang soltó jadeos sin darse cuenta. Al llenarse por
completo, sintió un placer denso sin omisiones.
'Ah, qué bien...'. Yoon-kang parpadeó
intentando enfocar sus ojos, que ya empezaban a nublarse. Quería ver a Woo-hyun
posicionado sobre él. Cada vez que él se excitaba por su causa, cada vez que lo
deseaba, la felicidad llenaba su pecho.
Woo-hyun también sintió su mirada y buscó sus
ojos. El corazón de Yoon-kang latía con fuerza ante la excitación y la ternura
en los ojos de Woo-hyun. Ahora Woo-hyun lo besaba seguido y no se enojaba por
cosas como las de hoy. Era algo muy alegre. Pero, aun así, no cometía la
imprudencia de pensar que Woo-hyun lo amaba.
Porque el rostro de desprecio y las palabras
frías de Woo-hyun todavía estaban grabados nítidamente en un rincón de su
mente.
Es natural volverse insensible a las heridas
que ya son cicatrices. Hubo un tiempo en que el hecho de no poder recibir el
amor de Woo-hyun se sentía como una tragedia, pero... a estas alturas, ya había
pasado por demasiados insultos y tempestades como para sentir emociones tan
delicadas. Sobre todo, lo importante para Yoon-kang no era eso. Lo más
importante era que, después de todo ese odio y esas peleas, ahora él estaba al
lado de Woo-hyun.
Mientras Woo-hyun estuviera a su lado, no le
importaba qué sentimientos tuviera hacia él. De todos modos, el sueño de ser
amado por Woo-hyun había sido descartado hacía mucho tiempo. Con esto era
suficiente. Era más que feliz solo con el hecho de que él se excitara y lo
deseara.
Además, el Woo-hyun de hoy estaba siendo
excesivamente generoso con él. No lo recriminó por ocultar el hecho de que
había propuestas de matrimonio, y dejó pasar como si nada que hubiera entrado a
su casa a esperar sin permiso. Al contrario, abrazó y consoló a su yo
enfurecido y dijo que sus acciones egoístas estaban bien. No había forma de no
excitarse ante esa ternura.
“¡Haah, ah...! ¡Ah, ah, ah..!”
Yoon-kang gimió. Sentía una plenitud cada vez
que el pene se hundía profundamente en su vientre. Las comisuras de sus labios
se elevaron solas. Era feliz de que ese interior vacío, que estaba preparado
para Woo-hyun, se llenara con él. Sentía como si todas sus carencias y su
soledad se completaran.
Jjeok, jjeok…. Mientras el pene avanzaba
lentamente y golpeaba la entrada del colon, el placer subía por su columna
vertebral. Le gustaba esa sensación que hacía vibrar su cabeza intensamente.
Al principio seguramente sintió rechazo,
pero... a partir de cierto momento, incluso le gustaba jadear sin poder recobrar
el juicio bajo el peso del pene. La razón principal era que se trataba de
Woo-hyun, pero también le gustaba que podía vaciar completamente su mente
complicada. La sensación de perderse a sí mismo por completo era extrañamente
adictiva.
'Si me vuelvo adicto a esto, podría ser un
poco peligroso...'.
Pero ese pensamiento se evaporó al instante
cuando el glande sólido presionó la entrada del colon. Woo-hyun preguntó con
voz baja:
“Haah, ¿en qué estás pensando…?”
“¡Uhm, ah...! ¡Ah, uut...! ¡Woo-hyun, aj! ¡Woo-hyun-,
ah!”
“Haah, ¿en mí? Ut, ¿estás pensando en mí?”
“¡Uhm, ah! ¡ah, sí, uhm...!”
Yoon-kang asintió frenéticamente respondiendo.
Woo-hyun, satisfecho con la respuesta, elevó un poco las comisuras de los
labios y lo besó de inmediato. Al estar enredados tanto arriba como abajo al
mismo tiempo, perdió el sentido.
Woo-hyun pegó la punta de su pene al colon y
repitió el acto de presionar con fuerza la entrada y soltarla. Cada vez que lo
hacía, Yoon-kang gemía y apretaba su interior. Apenas había empezado la
inserción y ya sentía que se iba a venir. Como Woo-hyun estaba especialmente
tierno hoy, la excitación brotaba aún más.
Tras mezclar sus lenguas y presionar la
entrada del colon varias veces, Yoon-kang no pudo aguantar y llegó al clímax.
El semen brotó a borbotones esparciéndose por el cuerpo de Woo-hyun y el suyo.
El interior, al alcanzar el orgasmo, apretó bastante, lo que hizo que Woo-hyun
soltara un gruñido bajo. Poco después, Woo-hyun pegó completamente su pene al
colon y vertió su semen. El abdomen de Yoon-kang tembló ante la sensación
caliente que se extendía en su vientre.
Cada vez que Woo-hyun llegaba al clímax dentro
de él, brotaba una alegría indescriptible. Porque era la prueba más clara de
que Woo-hyun estaba satisfecho físicamente. Quizás porque se había adaptado a
la sensación del semen vertiéndose en su vientre, incluso el estímulo punzante
de las feromonas disueltas en él se convertía en placer. Había llegado al punto
en que sentía un placer mayor a medida que el semen de Woo-hyun se untaba
dentro de sus paredes internas. Le gustaba porque se sentía como la prueba de
que ahora pertenecía a Woo-hyun.
Incluso las feromonas feroces de Woo-hyun, que
empezaban a filtrarse por la excitación, se sentían bien. Era gracioso que él,
que normalmente sentía las feromonas como algo punzante, encontrara placenteras
las feromonas sexuales concentradas. Seguramente algún sentido se estropeaba
mientras tenía sexo con Woo-hyun. Sentir deleite incluso ante las feromonas que
presionaban y oprimían todo su cuerpo.
Normalmente sería un cambio aterrador, pero
Yoon-kang se alegraba cada vez que notaba cómo su cuerpo cambiaba por causa de
Woo-hyun. Como si se estuviera ajustando más a él. Como si se estuviera
convirtiendo en la pareja cada vez más perfecta.
Si Woo-hyun intentara huir de él, podría
retenerlo un poco con esta excusa. Podría llorar preguntándole a dónde iba
después de haber remodelado todo su cuerpo, después de haberlo domado tanto con
su pene y haberlo estropeado hasta el punto de no poder funcionar como un Alfa.
Era un poco gracioso que se le ocurrieran
estos pensamientos, quizás por las secuelas de lo de hace un rato. Era algo que
permitía adivinar cuán grande fue la frustración y la sensación de pérdida que
sintió cuando vio la casa vacía de Woo-hyun. A pesar de que Woo-hyun regresó y
lo consoló, tal vez los restos negativos aún permanecían en lo profundo de su
pecho.
Cuanto más pasaba eso, más se pegaba Yoon-kang
a Woo-hyun.
Mirando los ojos de Woo-hyun, brillantes por
la excitación, Yoon-kang sonrió a propósito. Woo-hyun se mordió el labio y lo
besó atropelladamente. Como era el paso esperado, abrió la boca con
naturalidad. Extrañamente, Woo-hyun se excitaba con su sonrisa. Especialmente
cuando sonreía cerrando un poco los ojos. Esa reacción le parecía tierna y
gratificante.
“Uhm, ut, um, chyuut, chyup, haah, ut, jjok,
chyut….”
Enredando sus lenguas, acarició suavemente la
nuca de Woo-hyun. Sintió cómo el pene que albergaba en su vientre volvía a
endurecerse. Cuando el pene duro presionó firmemente la entrada del colon, el
interior de su ombligo se contrajo de golpe. Sus paredes internas succionaron
el pene por sí solas. Como si supieran bien que su trabajo era hacer feliz a ese
pene.
Su respiración se volvía cada vez más pesada.
No era por el beso. Era porque el pene clavado en su interior estaba
presionando todas las partes buenas. Era un pene al que le quedaba bien la
expresión "gordo" más que "grueso". A diferencia de su rostro
elegante y sensible, lo que tenía abajo era como un arma. Era tan grande que
incluso los Omegas se aterrarían, pero Yoon-kang ya estaba más que acostumbrado
al placer que daba este pene. Significaba que ahora, en lugar de sufrir por la
sensación de opresión en su vientre, sabía convertir esa opresión en placer.
Woo-hyun simplemente se concentraba en el beso
con el pene insertado. Ese estado por supuesto era bueno, pero... Yoon-kang
quería una sensación un poco más intensa. Al ser un placer que ya conocía, lo
deseaba aún más. Yoon-kang movió las caderas. Impaciente, sin poder aguantar,
empujó sus nalgas hacia arriba y se tragó el pene. Con un sonido húmedo, el
pene presionó la entrada del colon.
“¡Ah, ah!”
“¡Ut, haah...!”
Ante el movimiento de Yoon-kang, Woo-hyun
gimió y separó sus labios. Sus lenguas entrelazadas se separaron con un sonido
viscoso. La mirada de Woo-hyun, que observaba su rostro derretido por el
placer, era pesada. Yoon-kang no perdió la oportunidad y buscó sus ojos. Luego,
movió sus caderas con fuerza una vez más.
Jjuuk, el pene presionó de nuevo la entrada
del colon. Sus piernas temblaban por el placer. Al final, como se quedó sin
fuerzas para sostener sus nalgas, Yoon-kang terminó escupiendo el pene al poco
tiempo.
“ah, ah. Ah, sí, ah!”
Yoon-kang jadeó un momento y volvió a mover
las caderas. Con un sonido húmedo, el pene volvió a tocar la entrada del colon.
Al mismo tiempo, el placer eléctrico llegó hasta la punta de su cabeza. Pero
era imposible mantener la entrada del colon pegada al pene continuamente.
Porque debido al placer, enseguida se quedaba sin fuerzas en las piernas. Al
final, Yoon-kang no pudo aguantar mucho y tuvo que bajar las nalgas de nuevo.
Woo-hyun observó esa escena con ojos
brillantes, estiró la mano y acarició el hueso ilíaco de Yoon-kang. Pronto, le
siguió una voz baja.
“Haah…. ¿Me estás pidiendo, fuhu…. Ugh, que
presione la entrada del colon ahora?”
“¡Uhm, sí! ¡Ah, ugh...! ¡Uhm, presioname, ugh!
¡Golpeame ahí, ah...! ¡Ah, ugh...!”
Yoon-kang asintió respondiendo como si hubiera
estado esperando. 'Rápido, rápido, golpeame fuerte adentro...'. Woo-hyun apretó
los dientes al lograr entender esas palabras balbuceadas por una lengua
totalmente floja.
Al momento siguiente, Yoon-kang relajó su
vientre preparándose para el embate del pene. Pero el impacto y la presión
esperados no llegaron. Woo-hyun no se movió. '¿Por qué, por qué...'. Por más
que Yoon-kang, impaciente, jadeaba y sacudía las caderas, él permanecía
inamovible. Pensó que arremetería de inmediato por la excitación, pero era
extraño. Pensó que le clavaría el pene hasta el colon enseguida...
Woo-hyun estaba claramente excitado. Pero, en
lugar de dejarse llevar por la excitación, la estaba conteniendo. Incluso echó
un poco hacia atrás su torso, que antes estaba inclinado sobre Yoon-kang.
Yoon-kang volvió a rogarle ante la situación que fluía de forma distinta a sus
deseos.
“Uhm, ¿por qué? Hut, ah, Woo-hyun-ah…. Hauu,
….”
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Ante la voz ansiosa, Woo-hyun miró hacia abajo
a Yoon-kang. A diferencia de su mirada donde la excitación desbordaba
ferozmente, el toque en su hueso ilíaco y su tono eran totalmente suaves.
“Haah…. Fu, quiero ver más, ah, cómo se mueve
Hyung….”
“Hut, ah, uhmm….”
“Movete más…. ¿Eh?”
El corazón se le derritió por el apelativo
'Hyung'. Al mismo tiempo, Woo-hyun movió las caderas como consolándolo, pinchó
la entrada del colon y volvió a retirarse. La entrada del colon, que esperaba
ser revolvida a fondo, se contrajo con alegría incluso ante ese pequeño
estímulo. ¡Ahik...! Yoon-kang soltó un gemido vergonzoso y expulsó semen de
golpe. Woo-hyun acarició suavemente la pelvis y el bajo vientre de Yoon-kang
como incitándolo.
Woo-hyun miró hacia abajo a Yoon-kang con el
torso ligeramente inclinado hacia atrás para que la parte de la unión se viera
bien. Ante esa mirada de depredador, la respiración de Yoon-kang se volvió
agitada. Las feromonas de Woo-hyun, que lo oprimían, le exigían sumisión.
Yoon-kang se rindió lentamente ante las órdenes de Woo-hyun. Quería hacer feliz
a Woo-hyun, a su Alfa.
Yoon-kang puso fuerza en las puntas de sus
pies lentamente y movió las caderas. Al levantar las nalgas, con un sonido
húmedo, el pene hizo contacto con la entrada del colon.
“¡Ah, ah...! ¡Ah, ah...!”
Sin embargo, el placer que erizaba sus
cabellos se desvaneció pronto. Fue porque sus caderas se hundieron hacia abajo
al quedarse sin fuerzas. Tenía que aguantar poniendo fuerza en las piernas,
pero era imposible mantener la postura mucho tiempo soportando el placer de que
le presionaran la entrada del colon.
Pero Yoon-kang volvió a levantar las caderas
temblando. Porque Woo-hyun le había dicho que se moviera, que le mostrara cómo
se comía su pene. Incluso lo había llamado con el dulce apelativo de 'Hyung'.
Era natural querer cumplir el pedido de su amado Alfa.
Al elevarse las caderas de Yoon-kang, el pene
volvió a golpear la entrada del colon. ¡Jjuut! Se escuchó un sonido húmedo
mientras el pene se abría paso. Al mismo tiempo, los muslos de Yoon-kang
empezaron a temblar violentamente por el placer. Los músculos internos de sus
muslos vibraron finamente hasta que la postura colapsó al no poder aguantar
más. El pene, que estaba presionando firmemente la entrada del colon, también
se deslizó raspando las paredes internas.
“¡Ah, ah...! Uhm, ah, ugh...! ¡Ah, ugh, ugh...!”
Yoon-kang repitió el acto de comerse y escupir
el pene unas tres o cuatro veces más. La acción se volvía más lenta con cada
repetición. Woo-hyun gimió bajo mientras miraba fijamente a Yoon-kang. Bajo esa
mirada penetrante, Yoon-kang sintió una excitación inapropiada. El hecho de que
toda su torpeza estuviera siendo mostrada a Woo-hyun, el hecho de que Woo-hyun
tuviera su pene erecto ante esa imagen de él... calentaba su cabeza.
Cada vez que Yoon-kang movía las caderas, el
pene erecto se sacudía. Pero el movimiento de caderas de Yoon-kang era
completamente diferente al de un Alfa común. Porque no era un movimiento con el
propósito de usar el pene, sino con el propósito de recibirlo con su orificio.
El magnífico pene de un Alfa extremadamente dominante, lejos de ser usado, solo
añadía vulgaridad sacudiéndose de aquí para allá con cada movimiento. Cada vez
que el pene se sacudía de arriba abajo, los fluidos acumulados en la punta
salpicaban por todas partes.
Yoon-kang movió las nalgas unas cuantas veces
más jadeando. Cada vez que el grueso glande golpeaba la entrada del colon, veía
pequeñas estrellas brillar ante sus ojos. Pero como el momento en que la
entrada del colon y el glande se tocaban era demasiado corto, el placer se
dispersaba rápido. Yoon-kang se impacientó ante esos placeres cortos e
intensos.
Sin embargo, incluso esos estímulos cortos
mostraron una gran fuerza al acumularse. Sus caderas temblaban bruscamente y,
al perder fuerza gradualmente, cada vez era más difícil moverse. La velocidad
con la que movía las caderas disminuyó poco a poco hasta que, en cierto
momento, se detuvo por completo. Lo intentó varias veces, pero no pudo levantar
las nalgas. Yoon-kang sacudió las nalgas por inercia, pero no pudo tragarse el
pene ni un milímetro más.
Cuando el movimiento de Yoon-kang casi se
detuvo, Woo-hyun, que estaba esperando, empujó las caderas hacia arriba con
fuerza.
“¡Ah...! ¡Uhm, ah, haaa, ah...!”
Las paredes internas se contrajeron como
lamentando que el pene hubiera presionado la entrada del colon y se hubiera
retirado. Ante la incitación de Woo-hyun, Yoon-kang sacudió las caderas por
reflejo, pero seguía sin ser un movimiento adecuado. Al ver eso, Woo-hyun
murmuró con voz baja:
“Haah…. Ut, tenés que seguir….”
Yoon-kang se mordió el labio ante esa voz con
matices ásperos. Su Alfa estaba ordenando. Yoon-kang quería obedecerle con
todas sus fuerzas. Quería satisfacer a Woo-hyun y ser amado por él. Yoon-kang
tomó aire con dificultad y finalmente puso fuerza en las piernas. Luego,
levantó las caderas y se tragó el pene.
Pero el cuerpo de Yoon-kang no seguía a su
corazón. En cuanto el pene chocó ligeramente con la entrada del colon, se quedó
sin fuerzas en las piernas de inmediato. Sus caderas cayeron pesadamente sobre
el sofá. Uhuk, de la boca de Yoon-kang escapó un gemido parecido a un sollozo.
Ah, ah…. Su boca se abrió flojamente por sí sola.
Ahora odiaba este placer que solo lo dejaba
con las ganas. Quería que Woo-hyun le clavara el pene con fuerza ya mismo.
Quería caer en un placer que hiciera volar su cordura. Quería sentir esa
sensación de estar completamente subordinado y poseído por Woo-hyun. Yoon-kang
sujetó la mano de Woo-hyun, que estaba acariciando su hueso ilíaco. Y suplicó:
“¡Ah, ah. Ah, Woo-hyun-ah…!”
Jadeó llamando a Woo-hyun con la lengua totalmente
floja. Sintió los ojos de Woo-hyun mirándolo serenamente. Yoon-kang movió las
caderas de forma lamentable mientras jadeaba.
“ah, adentro, adentroo…. Ah, ah, ah...! Haah,
en el lugar rico, uhm…. presioname, ah.”
“…….”
“¡Woo-hyun..! ¡Ah, con tu pene, aa...! ¡Ah,
clavámelo fuerte, ah…. Ah, uhm...!”
Tan pronto como terminó el ruego empapado en
lágrimas, Woo-hyun sujetó firmemente la pelvis de Yoon-kang. Ante ese toque
rudo, el pene de Yoon-kang escupió semen. Fue porque se excitó solo con ser
sujetado con fuerza por la mano de Woo-hyun. Al ver a Yoon-kang eyaculando
mientras esperaba ser poseído salvajemente, Woo-hyun soltó un insulto bajo.
“Mierda….”
Pronto, tal como Yoon-kang esperaba, el pene
se clavó de golpe hasta la entrada del colon. Yoon-kang echó la cabeza hacia
atrás ante el pene que entraba partiendo su estrecho interior. Cuando el grueso
glande golpeó la entrada del colon y se quedó presionando allí mismo, el bajo
vientre de Yoon-kang se agitó. Sus nalgas saltaron bruscamente y pronto un temblor
suave se extendió por todo su cuerpo.
“¡Ah, ah, ah, ugh, sí, aaaa...! ¡Ah...! ¡Ah,
qué bien...!”
¡Pyushut! Pronto, empezó a filtrarse líquido
del pene de Yoon-kang. Woo-hyun cubrió desde arriba a Yoon-kang, quien se
retorcía soltando gritos de placer. En otros momentos no habría sido fácil
someter a un Alfa extremadamente dominante que era más grande y corpulento que
él, pero durante el sexo era diferente. Gracias a que Yoon-kang estaba
acostado, Woo-hyun podía controlarlo más fácilmente. El hecho de que él
estuviera en un estado vulnerable, empapado en placer, también ayudaba.
Woo-hyun presionó firmemente a Yoon-kang hacia
abajo. Al inclinar el torso, las piernas de Yoon-kang se abrieron naturalmente
hacia ambos lados. Woo-hyun, posicionado entre las piernas que temblaban
finamente, volvió a sujetar la cintura de Yoon-kang. Lo presionó para que su
cuerpo no se retorciera o, mejor dicho, para que aunque se retorciera no
pudiera escapar fácilmente de él. Luego, movió su pene sin piedad.
“¡Ah...! ¡Ah, ah! ¡Ah! ¡Ah...!”
Era la inserción implacable que Yoon-kang
tanto deseaba. ¡Jjugeok, jjeok, jjuut! Cada vez que el pene se clavaba, el
sonido de la mezcla de gel y semen saliendo del orificio era escandaloso.
¡Pugeok, jjubut! Cuando el pene de Woo-hyun empujaba las paredes internas y
golpeaba pesadamente la entrada del colon, salía líquido del pene de Yoon-kang.
Como si estuviera pactado que saliera líquido al presionar la entrada del
colon, Yoon-kang derramaba más cantidad de fluido cada vez que el glande
presionaba largamente ese lugar.
Woo-hyun miró a Yoon-kang con ojos afilados
por la excitación. La forma en que derramaba líquido de manera descuidada
mientras era poseído era sumamente obscena. La camisa de Yoon-kang ya estaba
enrollada por encima de su pecho, gracias a lo cual se completaba una escena
aún más fetichista. No solo se veían claramente los abdominales empapados y
brillantes o su pecho que se sacudía según sus movimientos, sino que la
corbata, con el extremo mojado, estaba pegada sobre su pecho.
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Pensar que quien soltaba gritos de placer con
una voz totalmente derretida bajo él era un Alfa extremadamente dominante...
Siempre le excitaba recordar el hecho de que un macho tan excelente le abriera
las piernas y le entregara su orificio. Seguía siendo así incluso después de
haber tenido sexo decenas o cientos de veces. Cada vez que pasaba, surgía el
deseo de que Yoon-kang se quedara bajo él para siempre, aullando dulcemente.
Woo-hyun movió su pene a una velocidad
incomparable con el movimiento torpe que Yoon-kang mostró hace un momento.
¡Jjubeok, jjeobup, jjeok...! En cada momento que el pene golpeaba la entrada
del colon, Yoon-kang soltaba un gran grito de placer.
“¡Ah, ah...! ¡Ah, ah, sí! ¡sh, ah...!”
Los pies, que solo llevaban las medias
puestas, se sacudían sobresaliendo a ambos lados del cuerpo de Woo-hyun. Para
soportar el placer, el empeine de Yoon-kang se encogía circularmente y luego se
doblaba hacia el lado opuesto repetidamente. Los muslos de Yoon-kang repetían
calambres finos o daban saltos bruscos.
Woo-hyun presionó con fuerza el cuerpo de
Yoon-kang, que se retorcía de un lado a otro, y continuó clavando su pene.
Parecía que no lo había clavado ni unas cuantas veces, pero el orificio, débil
ante el placer, ya había alcanzado un orgasmo seco. Aprovechando que el
interior succionaba el pene con fuerza sin soltarlo, Woo-hyun presionó
firmemente el glande en la entrada del colon. Entonces, la entrada del colon,
como si hubiera estado esperando, se pegó al glande y comenzó a 'besarlo'. Se
escuchaban sonidos como si se pegara de forma hambrienta.
No había forma de aguantar cuando las paredes
internas, suaves y húmedas, frotaban su cuerpo desde todas las direcciones. Al
final, Woo-hyun expulsó su semen manteniendo el pene pegado a la entrada del
colon.
“¡Ah, ah! ¡Ah, ha, ah, ah...!”
“ah, haah….”
Byurut, byururut, el semen abundante y espeso
del Alfa se vertió por completo en el vientre del otro Alfa. Yoon-kang movió su
bajo vientre con la cabeza echada hacia atrás. Al ver su nuez de Adán
sobresaliendo nítidamente, era sin duda un hombre Alfa, pero lo que estaba
haciendo era lo opuesto a lo que se esperaba de él.
Quizás porque ese contraste estimulaba la
lujuria, Woo-hyun se excitaba especialmente con las características donde
resaltaba la masculinidad Alfa Yoon-kang. Por ejemplo, sus abdominales
marcados, su cuerpo grande y sólido, o su nuez de Adán prominente...
Sin darse cuenta, Woo-hyun acercó su boca al
cuello inclinado de Yoon-kang. Como un animal marcando su territorio, o como si
estuviera cortando la respiración de su presa. Woo-hyun mordió la nuez de Adán
de Yoon-kang. Entonces, la respiración de Yoon-kang se volvió extremadamente
inestable.
“¡Ah! Ugh. ¡Ha, ugh...!”
Como no quería hacer sufrir a Yoon-kang,
Woo-hyun retiró los dientes enseguida. Luego, lamió suavemente con su lengua la
marca de los dientes que había dejado, como curando la herida. También dejó
unos cuantos besos ligeros en su cuello estirado como si lo estuviera
elogiando. Quedó una marca de dientes nítida al lado de su glándula de feromonas.
Woo-hyun bajó suavemente el rostro de
Yoon-kang, que seguía inclinado hacia atrás. El rostro de Yoon-kang que
finalmente pudo ver estaba hecho un desastre, como siempre. ¿Por qué ese rostro
desastroso se sentía tan adorable? Le gustaba y a la vez le daba lástima el
Yoon-kang que hoy se le pegaba de forma tan desgarradora. El hecho de que
estuviera ansioso porque no podía comunicarse con él, y que hubiera venido
hasta aquí para preguntar si ya no le gustaba... Todo se sentía tan tierno y
lamentable.
Woo-hyun introdujo su lengua en la boca
abierta de Yoon-kang y lo besó suavemente. Fue un beso tierno, como para calmar
la ansiedad de Yoon-kang.
Continuación del volumen 4.
