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Desde que pasaron la Navidad y el Año Nuevo juntos, Woo-hyun había cambiado notablemente. Así como ya no negaba el odio que sentía por Yoon-kang, había decidido dejar de negar también el afecto.

Gracias a esto, sus encuentros fluían con una armonía sin precedentes. Se volvió algo natural ir y venir de la casa del otro cada fin de semana, e incluso cenaban juntos los días de semana si el tiempo lo permitía. Aunque todavía lo asaltaban momentos inesperados en los que le costaba mirar a Yoon-kang a la cara o se desconcertaba porque el corazón le latía demasiado rápido, la situación mejoraba gradualmente a medida que compartían más tiempo.

En fin, últimamente Woo-hyun no tenía ninguna queja en su relación con Yoon-kang. Por lo mismo, supuso que él estaría igual de satisfecho.

Al menos, hasta que escuchó lo siguiente.

Sucedió una noche de semana, mientras cenaban en el restaurante al que solían ir. Yoon-kang dejó su copa de vino en la mesa y soltó de la nada:

“¿Por las dudas…. te resulta pesado vernos las noches de semana?”

Ante la pregunta repentina, Woo-hyun levantó una ceja. Si se lo hubiera preguntado al principio, cuando empezaban a comer juntos, vaya y pase, ¿pero a esta altura? Era una pregunta con una intención indescifrable, pero Woo-hyun respondió con calma:

“No. Si me resultara pesado, te habría dicho que no. ¿A qué viene eso de repente?”

“Mmm…. ¿Es que noté que vos casi nunca sos el primero en decir de cenar?”

Para Woo-hyun, esa respuesta fue bastante desconcertante. Nunca se le había cruzado por la cabeza que Yoon-kang tuviera esa duda. Por supuesto, como él decía, era raro que Woo-hyun tomara la iniciativa de proponer verse una noche de semana…. pero tenía razones lógicas para ello.

Primero, no quería robarle tiempo a Yoon-kang, que estaba infinitamente más ocupado que él. Segundo, sabía que si él proponía cenar, Yoon-kang no se negaría por más trabajo que tuviera. Y por último, porque de todas formas Yoon-kang siempre lo contactaba en cuanto tenía un momento libre, sin necesidad de que él lo hiciera primero. Woo-hyun pensaba explicarle estas razones una por una. Es decir, en cuanto terminara de tragar lo que tenía en la boca.

“Perdón. Dije una pavada.”

Pero, mientras tanto, Yoon-kang se le adelantó. Actuó como si hubiera tocado un terreno prohibido, como alguien que se da cuenta de un error un segundo tarde. Bajó la mirada con docilidad y trató de disimularlo con una sonrisa impecable, como si nada hubiera pasado. Se retiraba como quien teme que se burlen de él por desear algo que no le corresponde.

Y antes de que Woo-hyun pudiera abrir la boca, cambió de tema radicalmente. Debido a eso, Woo-hyun tuvo que dejar pasar el asunto sin haber podido explicar sus motivos.

Pensar que antes se le acercaba a la fuerza y le imponía cosas, y ahora Yoon-kang se movía con una cautela extrema. Como si tuviera pavor de que Woo-hyun le guardara el más mínimo rencor.

Woo-hyun creía que, al permitirle entrar y salir de su casa a su antojo, ya había quitado los cerrojos de su corazón. Dio por sentado que Yoon-kang entendería el significado e incluso se preocupó de que, ante tanta amabilidad, él se terminara agrandando. Pero, para su sorpresa, sus predicciones fallaron por completo.

Yoon-kang creía que ni siquiera tenía el derecho de preguntarle ‘por qué no proponía cenar primero’. Eso le resultó impactante a Woo-hyun. Que a estas alturas él siguiera convencido de que Woo-hyun no sentía el más mínimo afecto por él.

Por un lado, esa actitud de Yoon-kang le daba cierta tranquilidad; especialmente el hecho de que ya no intentara manipularlo a su antojo. Pero…. por otro lado, le daba lástima. Verlo tan convencido de que, aunque él quisiera a Woo-hyun, Woo-hyun jamás sentiría lo mismo por él.

Era algo extraño. Cuando Yoon-kang lo presionaba con fuerza, solo sentía rechazo; pero al verlo retroceder así, sin confianza, le daban ganas de ser él quien extendiera la mano.

Finalmente, Woo-hyun decidió concederle lo que deseaba. Se propuso invitar a Yoon-kang a comer primero durante la semana. Aunque la forma de hacerlo sería totalmente distinta a lo que Yoon-kang imaginaba…. Woo-hyun estaba seguro de que esto le gustaría mucho más.

Ese fue el motivo por el cual Woo-hyun terminó visitando la empresa de Yoon-kang justo a la hora del almuerzo.

* * *

Frente a la empresa de Yoon-kang, la hora del almuerzo acababa de empezar y los empleados salían en masa. Woo-hyun observaba la escena desde su auto mientras tamborileaba el volante. Tras dudar un poco, agarró el celular. Después de unos tonos, la voz de Yoon-kang se escuchó al otro lado.

—Sí, Woo-hyun.

“Ah, esto… ¿Puedes hablar ahora?”

—Obvio, si es una llamada de mi Woo-hyun. ¿Qué pasó a esta hora?

“¿Tienes  un momento?”

—Para hablar ahora claro que tengo, y si decís para otro día, ¿querés que coordinemos fecha? ¿Por qué?

A pesar de la llamada repentina, Yoon-kang respondió con voz suave. Parecía genuinamente feliz de que Woo-hyun lo hubiera llamado. Woo-hyun hizo una pausa antes de ir al grano.

“…¿Ya almorzaste?”

—Mmm, no todavía. Estaba por ir. ¿Y vos?

“Yo también voy a comer ahora. Es que, mmm. Si no estás muy ocupado….”

Era una tontería, pero al intentar decir las palabras, su corazón latía de forma extraña. Woo-hyun se insultó internamente por tartamudear como un tonto y finalmente soltó lo que pensaba.

“¿Querés que almorcemos juntos?”

Poco después, gracias a que Yoon-kang aceptó encantado la propuesta, Woo-hyun se encontraba dentro de su oficina. Tras ser guiado por la secretaria, entró y empezó a mirar todo con curiosidad, sin poder ocultarla. Había pasado por el frente de la empresa decenas de veces e incluso lo había pasado a buscar, pero era la primera vez que entraba al edificio y visitaba su oficina. Para Woo-hyun, todo era novedad.

“¿Viniste? Jaja, no pensé que nos veríamos en mi oficina. Qué bueno verte acá.”

“…Lo mismo digo.”

“Es tu primera vez acá, ¿no? ¿Qué te parece?”

“Pensé que sería más clásica, pero es más moderna de lo que imaginaba. Está muy bien puesta.”

“¿Ah, sí? Me alegra que te guste.”

Yoon-kang se levantó dejando unos papeles que estaba revisando, como si hubiera estado trabajando hasta un segundo antes de que llegara. Woo-hyun se acercó dubitativo al sofá y apoyó el bolso térmico en la mesa ratona. Yoon-kang se acercó con una sonrisa.

“¿A qué se debe esto? Venir hasta acá para decirme de almorzar.”

“…Nada, se hizo la hora de comer y justo pasaba por acá.”

Por los nervios, le salió una mentira automática. Se mordió el labio reprochándose el error, pero ya no podía retirar lo dicho. La mirada de Yoon-kang se dirigió al bolso térmico. Se veía prolijo, pero no parecía para nada algo comprado en un local. Yoon-kang dijo con voz divertida:

“Mmm…. Justo pasabas por acá, pero ¿cómo sabías que tenías que traer un vianda preparada de antes? A mí me encanta, igual.”

“…….”

Como Woo-hyun no respondió, Yoon-kang soltó una carcajada. Maldición, ¿por qué mentí si se iba a dar cuenta en dos segundos?, pensó Woo-hyun. Mientras luchaba con la vergüenza sin decir nada, Yoon-kang lo tomó de la muñeca y lo guio hacia adentro. Al levantar la cabeza por reflejo, vio a Yoon-kang sonriendo de oreja a oreja con el bolso térmico en la mano.

“Acá adentro tengo un lugar para descansar. Comamos ahí.”

Yoon-kang sonrió entornando los ojos. Su rostro reflejaba una felicidad tan radiante que Woo-hyun no pudo sostenerle la mirada y volvió a agachar la cabeza. Yoon-kang rió por lo bajo y lo llevó a una habitación interna.

El cuarto era pequeño comparado con la oficina, pero bastante grande para ser una habitación anexa. Parecía ser el vestidor y lugar de descanso de Yoon-kang. De un lado había un armario y una cajonera, y del otro, un sofá con una mesa. Incluso tenía un pequeño baño. Yoon-kang hizo que Woo-hyun se sentara y se ubicó a su lado, apoyando el bolso térmico en la mesa.

“Este es mi lugar secreto. Es la primera vez que traigo a alguien acá.”

“…¿Todas las oficinas tienen un lugar así?”

“No, no es así…. Normalmente ni las oficinas de los directivos tienen estas comodidades, pero yo pedí que hicieran la mía aparte. A veces, cuando tengo mucho trabajo, me quedo hasta tarde y descanso un poco acá.”

“Seguro es mucho mejor que descansar afuera.”

“Y sí, por más que sea mi oficina, en ese ambiente es difícil relajarse. Pero bueno, dejando eso de lado….”

“…….”

“Entonces, ¿a qué viniste hoy? Y no solo viniste, sino que preparaste el almuerzo con tanto esmero…. ¿Cómo sabías que me encanta tu comida?”

Preguntó Yoon-kang con una sonrisa de oreja a oreja, como si ya supiera que lo que había adentro era comida casera de Woo-hyun. Ante esa seguridad, Woo-hyun le buscó pelea.

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“¿Y si no lo hice yo?”

“Mmm…. Para ser comprado, el recipiente no es el común ni viene en bolsa de papel. El bolso térmico es grande y se ve de buena calidad como para ser un pedido. Además no tiene logo. Se nota de acá a la China que lo trajiste de casa. ¿No lo hiciste vos? Aunque si no fuera así, me gustaría igual.”

“…Sí, lo hice yo.”

Ante esa confesión, Yoon-kang sonrió triunfante. Al ver su cara llena de ilusión y alegría, Woo-hyun no pudo evitar soltar una risita. ¿Tanto le iba a gustar? Sabía que se pondría contento, pero la reacción fue más intensa de lo esperado. Valió la pena el esfuerzo de cocinar desde la mañana.

Woo-hyun fue sacando uno por uno los platos ante la mirada expectante de Yoon-kang. La mesa se llenó rápido. A medida que Woo-hyun sacaba los recipientes, Yoon-kang abría las tapas como quien abre regalos.

“…¿Hoy es algún día especial?”

Preguntó Yoon-kang con seriedad, inclinando la cabeza. No era para menos; los platos no eran cualquier cosa: galbi-jjim (costillas cortas), deodeok-gui (raíz de campánula asada), saeu-jeon (buñuelos de camarón)…. Woo-hyun ignoró la mirada que sentía en la mejilla mientras guardaba el bolso.

“No es nada de eso, solo…. hice lo que se me ocurrió.”

“Ya te agradecía que vinieras, pero que hayas preparado todo esto…. Me siento demasiado honrado.”

Dijo Yoon-kang riendo. Era una sonrisa radiante que no solía mostrar afuera. Woo-hyun le puso el arroz adelante y le entregó los cubiertos.

“Lo que mejor me sale es la comida occidental, pero para traer pensé que la coreana era mejor. Comé, dale. Dijiste que el almuerzo era corto.”

“Jaja, voy a comer bien. Comé vos también, Woo-hyun.”

“Yo también voy a comer, empezá vos.”

Solo después de ver que Yoon-kang probaba el arroz, Woo-hyun agarró sus cubiertos. Gracias a que usó recipientes y bolso térmico, la comida seguía calentita. El sabor también estaba impecable.

Yoon-kang probó cada una de las cosas sin saltearse nada. Comía con tanta seriedad que parecía un crítico gastronómico preparando una reseña o un sacerdote en plena comunión. Cada vez que probaba algo nuevo le decía a Woo-hyun que estaba riquísimo, hasta que Woo-hyun, sin poder aguantar más, lo mandó a callar y a comer de una vez.

Durante la comida, Woo-hyun lo miraba de reojo. Le hacía bien verlo disfrutar tanto de la comida que había preparado con esmero. Al ver su rostro lleno de felicidad, sintió una satisfacción inevitable. Pensó que si hubiera sabido que le gustaría tanto, lo habría hecho antes. Se alegró de haber traído la vianda en lugar de simplemente quedar para comer afuera.

Yoon-kang comió más de lo que Woo-hyun esperaba. Pensó que había traído de sobra, pero para cuando terminaron, los recipientes estaban casi vacíos.

“Hacía mucho que no almorzaba tanto. En serio estuvo riquísimo, Woo-hyun. Gracias.”

“¿No comiste de más? No te lo traje para que te fueras a explotar.”

“Para nada. Comí mucho sin darme cuenta porque estaba muy rico. Es raro, pero siempre termino comiendo de más cuando cocinás vos.”

“…Si es así, me quedo tranquilo.”

Mientras Woo-hyun guardaba los recipientes vacíos, Yoon-kang se lavó los dientes. Al mirar la hora, el tiempo de almuerzo que le había dicho la secretaria ya estaba terminando. Al ver a Woo-hyun juntar sus cosas sentado en el sofá, Yoon-kang preguntó extrañado:

“¿Ya te vas, habiendo venido hasta acá?”

“Y sí, me tengo que ir. Debés tener mucho trabajo hoy también. La secretaria me dijo que tenías una hora de almuerzo.”

“No es algo tan estricto. A veces lo decimos por protocolo cuando hay visitas que no queremos recibir, pero te podés quedar todo lo que quieras.”

Yoon-kang, sentado al lado de Woo-hyun, le rodeó la cintura con el brazo como para retenerlo. Woo-hyun se sobresaltó por el contacto físico repentino, pero Yoon-kang apoyó la cabeza en su hombro y se frotó suavemente, como pidiendo mimos.

Al estar tan pegados, el perfume que usaba Yoon-kang se sentía más fuerte. A Woo-hyun se le hizo un nudo en la garganta. Desde hacía un tiempo, Woo-hyun interpretaba el perfume de Yoon-kang casi como si fueran feromonas. Es decir…. sentir su aroma le provocaba una sutil excitación.

“Haaa, el olor de Woo-hyun….”

Yoon-kang hundió la nariz cerca de su clavícula y aspiró profundo. Su aliento se sentía demasiado real. Seguramente Yoon-kang estaba sintiendo sus feromonas ahora, ya que, a diferencia de él, Woo-hyun no podía ocultarlas por completo. Por más que intentara controlarlas, a esa distancia era obvio que se sentirían.

Normalmente, un alfa se espantaría con las feromonas de otro alfa. Pero Yoon-kang, curiosamente, no mostraba rechazo ante las de Woo-hyun. Claro que eso no significaba que le hubieran gustado desde el principio. Parecía que no le provocaban rechazo, pero tampoco es que las sintiera como algo agradable.

Sin embargo, gracias al tiempo compartido, ahora Yoon-kang no solo se había adaptado a las feromonas de Woo-hyun, sino que incluso parecía disfrutarlas. Al principio le había costado un poco…. pero ahora se comportaba como si nada, ante el asombro de Woo-hyun. Bueno, si no hubiera cambiado así, le habría resultado difícil recibir el pene de otro alfa en su interior o aceptar su semen, siendo que los fluidos y genitales son donde más fuerte se sienten las feromonas.

Como prueba de que se había acostumbrado, últimamente solía olerlo de esa forma. Más allá de la costumbre, era como si las feromonas de Woo-hyun, aun siendo otro alfa, le resultaran fragantes.

Ver a Yoon-kang así le hacía sentir raro. Lógicamente pensaba que era algo imposible, pero su corazón decía otra cosa. Cada vez que Yoon-kang aspiraba profundo como si le gustaran sus feromonas, sentía un cosquilleo en el pecho. Y al mismo tiempo, se le tensaba la zona baja. Cuando él le refregaba la nariz pidiendo mimos…. sinceramente, se excitaba.

Sintiendo que si seguían así iba a querer desnudarlo ahí mismo, Woo-hyun lo empujó por los hombros.

“Eut, pará. Alejate un poco.”

“Haaa…. ¿Por qué? Tus feromonas huelen rico. Dejame estar un poco más así….”

“No, eut…. Te dije que te alejes.”

Finalmente, Yoon-kang fue apartado y lo miró con cara de decepción. Se veía igual que un perrito al que le sacan el premio de la nariz, lo que obligó a Woo-hyun a evitarle la mirada a toda costa.

“¿Por qué me alejás…. eh?”

Yoon-kang, que lo observaba, vio sus orejas rojas y se rió como adivinando la causa.

“Ah…. ¿es por esto?”

“¡Eut, qué- qué hacés…! ¡¿Estás loco?!”

Woo-hyun casi grita sin querer, pero se esforzó por bajar la voz. Lo miró con cara de espanto, pero Yoon-kang solo sonreía con malicia. Su mano ya estaba acariciando la entrepierna de Woo-hyun. Ante ese toque, el pene que ya estaba a medio camino por el olor de Yoon-kang empezó a crecer más. La mano de Yoon-kang masajeó suavemente el tronco y luego rodeó el glande con los dedos.

“¡Ah, eut…!”

Woo-hyun se mordió el labio y le agarró la muñeca. Trató de sacarle la mano, pero Yoon-kang hizo fuerza y no fue fácil. Woo-hyun lo fulminó con la mirada y le golpeó el dorso de la mano con urgencia, como pidiéndole que lo soltara. Pero Yoon-kang, burlón, solo seguía moviendo la mano.

Tras acariciarlo un par de veces más, Yoon-kang finalmente cedió ante la mirada afilada de Woo-hyun y sacó la mano. Pero para ese entonces, el pene de Woo-hyun ya estaba completamente erecto y marcaba su silueta. Al ver el bulto sobresalir por encima del muslo, Yoon-kang rió por lo bajo. Woo-hyun apretó los dientes y le gruñó:

“¿Estás loco, en serio? ¿Cómo podés estar tan relajado en la empresa?”

“Mmm, perdón…. No pude aguantarme al ver que Woo-hyun se excitaba oliéndome.”

“Haaa, la puta madre….”

Dijo Yoon-kang entornando los ojos con una sonrisa. Al ver ese rostro, los insultos que Woo-hyun había estado conteniendo volvieron a escapársele. El ambiente suave del almuerzo se esfumó. Woo-hyun se tapó los ojos con fastidio y suspiró. Pensándolo bien, Yoon-kang era el tipo de persona que, antes de que él se enojara y le dijera que parara, se pasaba el día en la oficina con el agujero lleno de gel. Qué estaba haciendo en su propia empresa…. No tenía ni un poco de sentido de la ubicación.

Que Yoon-kang fuera así era un problema, pero el mayor problema era que el que estaba en un aprieto ahora era él mismo. Woo-hyun cerró los ojos reprimiendo el fastidio que volvía a subirle.

“Haaa…. En serio.”

“¿Te enojaste, Woo-hyun? Perdón, me equivoqué.”

“¿Cómo querés que me vaya ahora con esto así….? Haaa, ya fue.”

“Yo me hago cargo.”

Tras esas palabras de Yoon-kang, se escuchó el ruido de la mesa arrastrándose. Ante la duda de qué más pensaba hacer, Woo-hyun abrió los ojos y se encontró con que Yoon-kang estaba a una altura mucho menor. En ese corto tiempo, se había arrodillado entre las piernas de Woo-hyun.

“…¿Qué hacés?”

La voz de Woo-hyun tembló un poco al sentir el peligro por la posición de Yoon-kang. Él respondió con una sonrisa suave:

“Mmm…. ¿Hacerme cargo?”

En cuanto escuchó eso, Woo-hyun intentó levantarse, pero lamentablemente Yoon-kang fue más rápido. Lo agarró de la cintura y lo presionó hacia abajo, haciendo que Woo-hyun volviera a caer en el sofá. En ese ínterin, Yoon-kang le desabrochó rápido el pantalón y le sacó el pene. Tenía una velocidad impresionante, seguramente por la experiencia acumulada de tantas veces que le había bajado el pantalón para masturbarlo.

Woo-hyun, con el pene afuera contra su voluntad, entró en pánico e intentó empujarlo de cualquier forma…. pero una vez que quedó expuesto, la batalla ya estaba perdida. En cuanto Yoon-kang lamió suavemente la punta del glande y movió la lengua, Woo-hyun soltó un gemido bajo mientras se agarraba de los hombros de Yoon-kang.

“¡Eu, eut…!”

Yoon-kang no perdió el momento en que la mano que lo empujaba perdió fuerza. Introdujo el pene de Woo-hyun hasta el fondo de su garganta, haciendo que Woo-hyun soltara un aire contenido. La puta madre, maldijo Woo-hyun por lo bajo. Su voz sonaba a derrota.

No le quedó otra que sacar la mano con la que lo empujaba para taparse su propia boca. A esta altura, lo mejor era evitar que se filtraran ruidos. Woo-hyun lo miró con rabia mientras se tapaba la boca, pero Yoon-kang solo le devolvía una sonrisa dulce con el pene todavía adentro.

…Odiaba admitirlo, pero ver a Yoon-kang con su pene en la boca y esa sonrisa provocadora lo excitaba irremediablemente. El pene le dio un salto involuntario. Yoon-kang, teniéndolo adentro, no podía no darse cuenta. Al ver que su sonrisa se ensanchaba, Woo-hyun se mordió el labio.

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Cuando Woo-hyun dejó de resistirse, Yoon-kang empezó a moverse más en serio. Retiró la boca lentamente y el pene totalmente erecto salió raspando su paladar.

“¡Ah, haaa…!”

Al sentir el roce del paladar en el glande sensible, a Woo-hyun se le escapó un gemido que pareció un suspiro. Yoon-kang, sosteniéndolo desde la base, le dio besos por todas partes. Cuando besaba la punta por donde ya salía líquido preseminal, el fluido viscoso se le pegaba a los labios, y cuando besaba el borde del glande, el pene daba saltitos. Al frotar sus labios contra el tronco marcado por las venas, los muslos de Woo-hyun se tensaron. Yoon-kang besaba frenéticamente el pene de Woo-hyun mientras se lo refregaba por toda la cara sin orden alguno.

Ante ese estímulo, Woo-hyun soltó un quejido gutural. La excitación subía cada vez que el pene se frotaba contra el tabique marcado de Yoon-kang, sus cejas, sus ojos suaves y sus mejillas. Era por el estímulo físico de sus rasgos, que mezclaban dureza y suavidad, pero también por el estímulo visual de ver a Yoon-kang, un alfa dominante, pegado a su pene como si le encantara, siendo él también un alfa.

Verlo con el líquido preseminal pegajoso por toda su cara bonita mientras mendigaba por su pene…. le provocaba una satisfacción rastrera inevitable. Sentía como si lo hubiera conquistado y poseído por completo.

La respiración de Woo-hyun se volvió pesada. Yoon-kang, con el pene de Woo-hyun apoyado sobre su cara, abrió los ojos lentamente. Y entonces, como si fuera un acto de adoración, lo besó despacio.

Yoon-kang se dio cuenta de que Woo-hyun no solo estaba excitado, sino que ya estaba metido en el acto. Sonrió con satisfacción y abrió la boca bien grande a propósito. El interior de su boca, que se abrió con un sonido húmedo, estaba todo rojo y pegajoso. Tras ajustar el ángulo para que Woo-hyun pudiera ver bien adentro, Yoon-kang introdujo el pene lentamente.

“¡Eut, haaa…!”

Con sonidos húmedos y pegajosos, el pene se hundió en su boca. Una mano de Woo-hyun, apoyada en el sofá, se cerró involuntariamente. Las venas de su mano se marcaron cuando el pene llegó a tocarle la garganta. Yoon-kang levantó la mirada y lo miró a los ojos, con una leve sonrisa en la mirada. Y entonces, empezó a empujar el pene hacia el fondo de la garganta lentamente.

¡Sonidos obscenos resonaron mientras el pene grande se abría paso en la garganta estrecha y pegajosa! Yoon-kang gruñó y empujó más. Aunque abrió la garganta a la fuerza para recibirlo, le resultaba imposible tragarlo por completo hasta la base desde el principio. Yoon-kang, que lo tragó hasta que faltaba un tramo para llegar a la raíz, respiraba con dificultad haciendo ruidos guturales. Cada vez que lo hacía, su garganta se movía como si tuviera vida propia, apretando el pene. Woo-hyun lo miraba desde arriba mordiéndose el labio.

Yoon-kang lo sostuvo en su boca un momento manteniendo el contacto visual y luego retiró la cabeza despacio. Finalmente, el pene salió de su estrecha garganta. Ante el placer intenso de ese momento, Woo-hyun soltó un quejido bajo.

“Ha, eut…. Maldición….”

Yoon-kang sonrió con la mirada y pasó la lengua por el glande. Y entonces, volvió a devorarlo profundamente. Volvió a hundir el pene en su estrecha garganta. El glande grueso hurgaba en la carne sensible del fondo. Woo-hyun cerró los puños ante el placer que volvía a invadirlo. El líquido preseminal mojaba pegajosamente el fondo de la garganta de Yoon-kang. Parecía que a Yoon-kang le gustaba ese fluido cargado de sus feromonas, porque sus ojos se veían cada vez más nublados. Al ver eso, le subió un impulso violento por un momento.

Siendo un alfa dominante, se comportaba como si se fuera a morir si no tenía el pene de otro alfa…. Incluso se llenaba la garganta con feromonas de alfa que normalmente causarían rechazo, y él se ponía así con los ojos idos porque le gustaba.

Woo-hyun reprimió el deseo de agarrarlo de los pelos y hundirle el pene sin piedad. Sabía que Yoon-kang se le colgaría encantado aunque le hiciera eso, pero esta era su empresa. En casa podía usarlo como quisiera, pero acá tenía que ser cuidadoso. Sabía que si se lo metía así de bruto, la cara de Yoon-kang quedaría inevitablemente hecha un desastre…. Y sobre todo, no quería que nadie más lo viera así.

Woo-hyun intentó calmar su respiración y reprimió sus instintos. Por suerte el impulso violento bajó, pero como reacción a esa represión, sus feromonas empezaron a filtrarse de a poco. Las feromonas de alfa dominante llenaron la habitación en un segundo. Woo-hyun se dio cuenta tarde e intentó retirarlas, pero el cuarto ya estaba impregnado. Los ojos de Yoon-kang se nublaron todavía más.

Al mismo tiempo, con un sonido húmedo, casi todo el pene fue succionado por Yoon-kang. Igual que antes, dejó solo un poco de la base afuera. Woo-hyun maldijo entre dientes cuando sintió que toda la mucosa rodeaba y acariciaba suavemente su pene.

“Haaa, puta….”

Yoon-kang, con el pene en la boca y los ojos idos, sonrió con torpeza. Estiró la mano y envolvió suavemente el puño de Woo-hyun. Con los dedos le fue abriendo el puño despacio y llevó la mano de Woo-hyun hacia su propia cabeza. Yoon-kang hizo que la mano de Woo-hyun lo agarrara del pelo, lo miró a los ojos y volvió a sonreír.

Como si supiera perfectamente el deseo que Woo-hyun acababa de reprimir. Como si le dijera que no hacía falta que se contuviera.

Woo-hyun apretó los dientes ante esa sonrisa. Que Yoon-kang le hiciera ponerse la mano en la cabeza era normalmente la señal de que podía usarlo a su antojo. La señal de que ya tenía la garganta totalmente abierta y que podía hundirle el pene como quisiera.

Normalmente, en esos casos, Woo-hyun no andaba con vueltas ni se negaba. Le apretaba la cabeza contra su entrepierna para disfrutar de sus arcadas y entraba y salía de su garganta sin piedad con sonidos húmedos hasta usarlo por completo, hasta que la cara bonita de Yoon-kang quedaba hecha un desastre entre saliva y lágrimas.

Ahora mismo también tenía muchísimas ganas de hacer eso. El placer que ya conocía lo tentaba constantemente. Pero Woo-hyun se esforzó por calmar su corazón desbocado. No podía hacer eso en la empresa de Yoon-kang. No por el honor de Yoon-kang, sino porque no quería que nadie más viera en su rostro ni el más mínimo rastro del acto sexual. Quizás a esta altura fuera un deseo imposible…. pero igual esperaba que Yoon-kang pudiera terminar esto con la cara lo más normal posible.

Woo-hyun suspiró apretando los dientes y acercó la cabeza de Yoon-kang despacio. A diferencia de otras veces, la velocidad era notablemente lenta. Como faltaba poco para llegar a la raíz, no tardó mucho en que la cara de Yoon-kang quedara totalmente hundida en su entrepierna. Con un sonido húmedo, la nariz de Yoon-kang se refregó contra el vello púbico de Woo-hyun.

“¡Eut, mierda, haaa…!”

En el momento en que el pene se hundió por completo en la boca de Yoon-kang sin que quedara nada afuera, Woo-hyun soltó un grito. La sensación de la mucosa bucal apretando todo su pene le calentó la cabeza. Sobre todo, le subió el deseo sexual al ver a Yoon-kang mirándolo sumisamente con la nariz hundida en su vello púbico.

Cuando el pene de Woo-hyun dio un salto, Yoon-kang apretó la garganta haciendo un sonido gutural. Se le pusieron los ojos rojos. Él, que estaba recibiendo en su garganta un pene que ni siquiera era fácil de recibir por abajo, esperaba pacientemente el movimiento de Woo-hyun. Sería mentira decir que eso no despertaba su sadismo.

“ugh, ugh.”

Woo-hyun presionó con fuerza la cara de Yoon-kang contra su entrepierna y se escuchó un gemido ahogado. Pero como el pene le tapaba totalmente la garganta, solo salían sonidos guturales. Woo-hyun, mirando a Yoon-kang a los ojos, retiró la cabeza de él despacio. Como el pene era muy largo, tardó bastante en salir. Cuando finalmente lo sacó de su garganta, Yoon-kang empezó a toser fuerte.

“Ke-eut, hak, ¡cof cof! Haaa, ha, cof, cof, heok…. Haaa, hak….”

Woo-hyun observó en silencio cómo Yoon-kang tosía y recuperaba el aire. Yoon-kang se agarró el cuello para normalizar su respiración y, en cuanto se calmó un poco, volvió a meterse el pene en la boca. Se quedó mirando a Woo-hyun con el glande trabado en la entrada de su garganta. Como diciéndole que a partir de ahí podía usarlo como quisiera.

Woo-hyun soltó un gemido que pareció un suspiro y, siguiendo su deseo, le agarró la cabeza y la atrajo despacio. Controlando la velocidad para no lastimarlo, volvió a hundir la cara de Yoon-kang en su entrepierna.

“Geu-eut, keo-ut, heut, ke-uk….”

Yoon-kang mantuvo las manos quietas sobre sus rodillas y se sometió dócilmente al movimiento de Woo-hyun. Woo-hyun lo miró a los ojos mientras él tenía la cara hundida en su entrepierna y empezó a mover las manos lentamente.

¡Sonidos húmedos y pegajosos resonaban constantemente!

“¡Ah, eut…! Ah, aaah….”

“¡Ut, kut, ha-uk, ¡keok! Geut, u-ut, ¡keok, heok…!”

Woo-hyun movía la cabeza de Yoon-kang con movimientos cortos agarrándolo con ambas manos. La retiraba un poco y volvía a hundirla repetidamente. El fondo de la garganta emitía sonidos húmedos al ser golpeado por la punta del pene duro. Cada vez, la parte blanda y sensible apretaba la punta del pene suavemente antes de soltarla. Aunque el movimiento era mucho más lento que de costumbre, el placer era igual de intenso.

“Eut, mierda….”

Woo-hyun no pudo evitar insultar. Era por la consciencia de que lo estaba poseyendo en su propio territorio. Yoon-kang era el alfa más poderoso del lugar y, detrás de la puerta, estaba lleno de gente que lo servía. Ese alfa ahora estaba arrodillado con la boca abierta sumisamente para servir al pene de otro alfa, manteniendo su actitud dócil a pesar de las lágrimas involuntarias por el esfuerzo. Yoon-kang aguantaba las náuseas y se dejaba penetrar la garganta con la cabeza agarrada dócilmente.

El alfa que afuera reinaba sobre todos, ahora bajo su mando estaba siendo totalmente usado. Ese contraste despertaba su lujuria de forma violenta. La mano de Woo-hyun, que mantenía un ritmo constante, se aceleró sin querer. ¡Sonidos húmedos y pegajosos se intensificaron! Sintió que el fondo de la garganta tenía espasmos. Disfrutando de esa vibración, Woo-hyun eyaculó con la cara de Yoon-kang totalmente hundida en su entrepierna. Sintió la nariz de Yoon-kang presionada contra él.

“¡Ah, haaa, ah…!”

“¡Ut, kuk, keo-ok, keu-heut, hok…!”

El semen espeso cubrió su garganta. El semen eyaculado en lo profundo de su garganta sería tragado directamente por Yoon-kang. Eso significaba que Yoon-kang pasaría el resto del día con su semen en su interior. Pensar en eso le hizo soltar un suspiro de total satisfacción.

La garganta de Yoon-kang se movía limpiando el pene de Woo-hyun. Tras terminar de eyacular por completo, Woo-hyun retiró la cabeza de Yoon-kang despacio y sacó el pene. Un hilo de fluido viscoso quedó colgando entre la lengua de Yoon-kang y la punta del pene de Woo-hyun.

“¡Ke-heuk, hok, cof cof! ¡Cof cof, keok, haaa, heut, haaa…!”

Yoon-kang agachó la cabeza y tosió fuerte para recuperar el aire. Al verlo, a Woo-hyun le subió la culpa tarde. Se había propuesto no ser brusco, pero quién sabe a dónde se fue esa promesa. Cuando le subió el deseo en el medio, le salió el hábito de siempre sin querer. Aunque fue un movimiento mucho más suave que de costumbre, igual fue más bruto de lo que se había propuesto. ¿Estaría bien su garganta? Le preocupó haberlo penetrado sin ninguna consideración.

“¿Estás bien? Haaa, perdón….”

Woo-hyun se disculpó y le levantó la cara agarrándole las mejillas con cuidado. El rostro encendido de Yoon-kang quedó totalmente expuesto ante él. A pesar de que Woo-hyun intentó ser cuidadoso, su cara estaba hecha un desastre. Woo-hyun le limpió con el pulgar las lágrimas involuntarias que se le escapaban y frunció el ceño.

“Estás hecho un desastre. Por eso te dije que no lo hiciéramos…. Haaa, ¿estás bien? ¿Cómo tenés la garganta?”

“ah, ah. Haaa, sí, estoy, bien….”

Yoon-kang sonrió y refregó su cara contra la mano de Woo-hyun. Con el rostro encendido y todavía con el rastro de lo que acababa de pasar, se veía bastante tierno. Woo-hyun se mordió el labio, agarró un pañuelo de la mesa y le limpió la cara. Yoon-kang cerró los ojos y se dejó hacer dócilmente, igual que antes.

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Solo después de dejarle la cara limpia, Woo-hyun se acomodó su propia ropa. Y entonces, ayudó a Yoon-kang, que seguía en el piso, a levantarse y sentarse en el sofá. Yoon-kang obedeció sin decir nada. Sentado a su lado, Woo-hyun le giró la cara hacia él para volver a revisarlo bien. Chasqueó la lengua, fue al baño a mojar una toalla y volvió.

“Mirame.”

“Uuung….”

Le limpió la cara con cuidado. Yoon-kang parecía encantado de que Woo-hyun lo cuidara y recibía sus caricias con una sonrisa leve. Tras borrar cualquier rastro que quedara en su cara, Woo-hyun dobló la toalla y la dejó en la mesa. Sentado de nuevo a su lado, preguntó con voz preocupada:

“¿Cómo sentís la garganta? ¿No te duele? ¿Tenés alguna reunión después?”

Ante esa pregunta, Yoon-kang soltó una risita suave, como si le gustara la preocupación de Woo-hyun.

“Keu-heum, eum…. Sí, me parece que estoy bien. Tengo una, pero no me toca hablar mucho, así que no te preocupes. Gracias por preocuparte, Woo-hyun.”

“Cómo no me voy a preocupar. Ha, en serio…. Por eso te dije que no.”

“Pero a mí me gustó.”

Cuando Yoon-kang dijo eso sonriendo, Woo-hyun frunció un poco el ceño.

“Qué te va a gustar. El que la pasó bien fui yo nada más….”

“Parece que a Woo-hyun también le gustó. Me alegro.”

“Ha, mirá vos….”

Woo-hyun soltó una risa incrédula ante lo que dijo Yoon-kang. Mientras tanto, Yoon-kang se apoyó en su hombro y le tomó la mano discretamente. Woo-hyun lo dejó.

Mientras Yoon-kang jugueteaba con su mano, Woo-hyun le revisó la ropa, preocupado por haber estado arrodillado. Como el lugar estaba muy limpio, por suerte las rodillas de Yoon-kang estaban impecables y no se notaba que hubiera estado en el piso. Igual, por las dudas, Woo-hyun le sacudió las rodillas con la mano que tenía libre.

“La ropa está bien por suerte.”

“Jaja, me gusta que Woo-hyun me cuide así.”

Woo-hyun no respondió y cambió de tema.

“…Igual habría que ventilar acá. Por mis feromonas….”

“Uung, está bien. Como es mi espacio personal, no me importa que esté lleno de tus feromonas.”

Ante la respuesta tan natural, Woo-hyun dudó un momento y preguntó con cuidado:

“…¿No te resulta incómodo?”

Le preguntaba si no le molestaba que el cuarto estuviera lleno de sus feromonas. También era una pregunta de alfa a alfa, si no le resultaban molestas. A diferencia de Yoon-kang que siempre controlaba sus feromonas a la perfección, las de Woo-hyun se filtraban siempre como las de cualquier persona común. Era algo que siempre había querido saber y ahora que lo decía, el corazón le latía fuerte.

“¿Qué cosa? ¿Tus feromonas?”

“Sí.”

Entonces Yoon-kang soltó una carcajada como si hubiera escuchado algo muy gracioso. Su risa, que se sentía a través de su hombro, era refrescante.

“Ahajaja…. Ah…. No me esperaba esa pregunta. Para nada me molestan.”

“…¿En serio?”

“Sí, a mí me encantan tus feromonas, Woo-hyun. Si es tuyo, me gusta todo.”

Susurró Yoon-kang entrelazando sus dedos con los de él. Ante esas palabras, el corazón de Woo-hyun empezó a latir rápido de nuevo. Pensaba que se había acostumbrado, pero que le gustaran…. Curiosamente en ese momento no se le ocurrió ninguna pregunta lógica como ‘son feromonas de alfa, ¿cómo es posible?’. Simplemente sintió como si algo se le apretara en el pecho. Sentía las manos entrelazadas ardiendo. Yoon-kang refregó suavemente su perfil contra el hombro de Woo-hyun.

“Por eso…. pensé que era el destino. Porque me gustaban tus feromonas a pesar de ser un alfa.”

La confesión de Yoon-kang se filtró dulcemente en su corazón. La palabra ‘destino’ pareció unirlos de repente con suavidad pero con firmeza. El sonido de su corazón retumbaba cada vez más fuerte. Yoon-kang acarició el dorso de la mano de Woo-hyun con el pulgar. Quizás interpretando el silencio de Woo-hyun, Yoon-kang siguió hablando con una risita:

“Digo, para mí fue así. No hace falta que te sientas presionado….”

Se quedaron así sentados un rato. Había silencio, pero Yoon-kang estaba satisfecho con el solo hecho de que Woo-hyun no le hubiera soltado la mano ni se hubiera ido después de escuchar lo del ‘destino’.

Pero la apariencia tranquila de Woo-hyun era en realidad más parecida a estar petrificado por el shock. Su cabeza ahora era un lío por esa palabra: ‘destino’.

Destino. Era la palabra que él mismo repetía para definir su relación con Yoon-kang cuando eran muy chicos. Pero como suele pasar a esa edad, el Woo-hyun de entonces no entendía bien el significado de esa palabra. Ahora que entendía mucho mejor la seriedad de ese término, la palabra ‘destino’ lo ataba con fuerza. El destino era una palabra de lo más romántica y, a la vez, aterradora.

Pensar en volver a poner la palabra ‘destino’ entre Yoon-kang y él hacía que su corazón saltara. Tras pasar la infancia ilusionado ciegamente con esa palabra, y tras pasar la época en que la odiaba, ahora Woo-hyun…. quería huir del destino y, al mismo tiempo, quería abrazarlo.

* * *

A diferencia de su firme decisión de salir apenas terminara la hora del almuerzo, Woo-hyun terminó abandonando la "habitación privada" de Yoon-kang casi una hora después del tiempo previsto.

El eco de la risa de Yoon-kang parecía pegado a su espalda mientras salía del cuarto tras rociarse frenéticamente con desodorante para feromonas. Yoon-kang lo había seguido hasta la salida, soltando quejas sobre lo mucho que odiaba dejarlo ir, hasta que finalmente lo soltó.

Al salir a la oficina principal, la secretaria lo esperaba para guiarlo, como si hubiera estado contando los minutos. ¿Sería impresión suya? Ella mantenía la misma sonrisa profesional, pero Woo-hyun sintió que su mirada era un poco más afilada que antes. Seguramente era porque le había robado demasiado tiempo a su jefe. Sintió un ligero bochorno.

...Te dije que no lo hiciéramos, recriminó mentalmente a Yoon-kang.

Bajo la escolta educada de la secretaria, caminó hacia el ascensor.

El elevador bajaba desde el último piso. ¿No era este el que usaban solo los directivos? Rezando internamente para no cruzarse con nadie, esperó a que las puertas se abrieran. Cuando finalmente lo hicieron, la secretaria de Yoon-kang le dedicó una reverencia formal.

“Que tenga un buen viaje.”

“Sí, gracias.”

Woo-hyun devolvió el saludo y entró. Para su mala suerte, ya había gente adentro. Por su porte, parecían ser altos ejecutivos con sus respectivos asistentes. La mirada de Woo-hyun se dirigió instintivamente a la persona que encabezaba el grupo: una mujer de mediana edad impecablemente vestida de traje.

En el momento en que reconoció quién era, el rostro de Woo-hyun se quedó de piedra.

Era la madre de Yoon-kang.

Intentó darse vuelta enseguida para ocultar la cara, pero ella fue más rápida en reconocerlo. La presidenta desvió la vista de los papeles que sostenía hacia el rostro de Woo-hyun, probablemente con la intención de examinar quién era el invitado que salía de la oficina de su hijo. Al segundo siguiente, sus ojos se agrandaron al verlo.

Maldición. Sintió una punzada de frustración. Era obvio que lo había reconocido. Tras dudar un instante, Woo-hyun agachó la cabeza.

“…Tanto tiempo sin verla.”

“…Es verdad, hace mucho que no te veía.”

Las puertas del ascensor se cerraron. Quiso darse la vuelta por inercia, pero la mirada fija de la mujer se lo impidió. Al cruzar miradas, ella preguntó:

“¿Qué te trae por acá?”

“…Vine un momento a traerle algo.”

“Mmm….”

Su mirada afilada se posó en el bolso térmico que Woo-hyun sostenía. No era mentira, pero aun así, sintió que le apretaba la mano por los nervios, como si lo hubieran descubierto en algo prohibido. Podía sentir cómo ella lo examinaba con la pericia de alguien con años de experiencia.

“Escuché que últimamente volviste a frecuentar a nuestro Yoon-kang.”

“…….”

“Pero no sabía que se habían vuelto tan cercanos como para que vinieras hasta la empresa.”

“…Es la primera vez que vengo a visitarlo.”

“Aun así, parece que se llevan mucho mejor de lo que pensaba.”

“…….”

“Qué sorpresa. Parecía que no querías ni verle la cara. ¿Cómo fue que volvieron a ser amigos? Bueno, como ya sabrás, no tenés que aceptarle todo. ¿Lo sabés, no? Si de vez en cuando dice alguna locura, simplemente ignoralo. Como siempre hiciste. Sos bueno en eso, ¿no?”

Al escucharla calificar los sentimientos de Yoon-kang como "una locura", a Woo-hyun se le cortó la respiración por un momento. La voz de Yoon-kang susurrándole la palabra destino con una sonrisa, el calor de sus manos entrelazadas y el tiempo que pasaron juntos parecieron ser negados en un segundo. Sintió como si un frío glacial le recorriera el pecho.

Yoon-kang debía vivir siempre bajo esa mirada. En un mundo donde incluso su propia familia tachaba su corazón de loco y despreciaba su amor. Al oírla decirle que lo ignorara "como siempre", su actitud pasada hacia Yoon-kang le resultó, de repente, algo espantoso.

Mientras Woo-hyun guardaba silencio, la mujer continuó:

“Él es perfecto en todo lo demás, pero esa parte suya… siempre me resultó inaceptable. Incluso te causó problemas a vos, ¿verdad?”

Preguntó ella, como buscando su aprobación. Ante esos ojos brillantes que lo escrutaban, Woo-hyun solo pudo agachar más la cabeza. No quería darle la razón. Pero tampoco podía salir a contradecirla con orgullo; en el momento en que negara sus palabras, la leve sospecha de la mujer se convertiría en una certeza absoluta.

“Siempre me sentí en deuda con vos, Woo-hyun. Yoon-kang te causó muchas molestias desde que eran chicos. Pero no te preocupes demasiado. Dentro de poco él también tiene que casarse…. Una vez que le pongamos un Omega adecuado al lado, ya no te va a molestar más.”

¿…Casarse? ¿Un Omega? Ante esas palabras inesperadas, Woo-hyun levantó la cabeza de golpe por el shock. Al cruzar miradas, la mujer sonrió levemente.

“No puede vivir colgado de un amigo para siempre. Debe ser molesto y desagradable para vos también. Pero una vez que forme una familia, esas cosas desaparecerán…. Así que quedate tranquilo.”

Apenas terminó de hablar, el ascensor se detuvo. La mujer se despidió de un Woo-hyun que permanecía inmóvil, como ausente.

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“Ay, ya llegamos. Me bajo primero. Que llegues bien.”

“…Sí, adiós.”

Ella pasó por su lado mientras él saludaba por reflejo con una reverencia. Cuando las puertas se cerraron y quedó solo, Woo-hyun se tambaleó y se apoyó contra la pared del ascensor.

Tenía la mente entumecida. Esas palabras impactantes se le habían quedado grabadas y no lo soltaban. Yoon-kang se iba a casar. Iba a formar una familia con un Omega. Y entonces, ya no lo molestaría más….

No supo ni cómo llegó al auto. Woo-hyun metió su cuerpo pesado en el vehículo a duras penas. Se quedó ahí, desplomado en el asiento del conductor, inmóvil durante un largo rato.

* * *

Tras despedir a Woo-hyun, Yoon-kang no se sentó en su escritorio. En lugar de eso, volvió a entrar a la habitación interna. Al cerrar la puerta por completo, las feromonas de Woo-hyun, que impregnaban cada rincón del cuarto, le dieron la bienvenida. Yoon-kang se sentó en el centro del sofá y empezó a respirar hondo, con parsimonia. Cada vez que inhalaba y exhalaba, las feromonas de Woo-hyun le punzaban los pulmones con una sensación de hormigueo.

Al rastrear los vestigios de Woo-hyun, se le escapó una risita involuntaria. La visita de hoy había sido un regalo totalmente inesperado. Se ve que se había quedado pensando en lo que él le había dicho; qué tierno.

“Jaja….”

Solo con recordarlo, las comisuras de sus labios se elevaban solas. Que se hubiera tomado el trabajo de cocinar y venir hasta la empresa... No había pasado casi nada desde que él soltó aquella pregunta sobre por qué nunca proponía cenar primero, y no esperaba una reacción tan rápida. Jamás imaginó que llegaría a tanto.

Por lo que había observado, Woo-hyun prefería que él se mostrara dubitativo y diera un paso atrás en lugar de acercarse de forma agresiva. Cuanto más proactivo era Yoon-kang, más huía Woo-hyun; en cambio, cuanto más relajaba la presión y mostraba un lado vulnerable, más se acercaba él. Desde que se dio cuenta de eso, Yoon-kang se esforzaba por mostrarse débil siempre que podía.

No era algo difícil. Solo tenía que exagerar un poco. A veces se sentía un poco patético y rebuscado actuando así…. pero si como recompensa obtenía un premio como el de hoy, estaba dispuesto a aguantar lo que fuera. Yoon-kang se recostó en el sofá y se concentró en las feromonas que quedaban de Woo-hyun. Esa sensación punzante seguía ahí.

“Haaa….”

Yoon-kang aspiró una gran bocanada de aire, como si quisiera llenar todo su interior con las feromonas de Woo-hyun. Durante este tiempo, Yoon-kang se había acostado con él repetidas veces, y cada pocos días empapaba su vientre con su semen. Además, había succionado y lamido su pene cargado de feromonas, y tragado su esencia. Podía decirse que pasaba al menos un tercio de la semana expuesto generosamente a las feromonas de Woo-hyun. Ya llevaba más de un año viviendo así.

Gracias a esa exposición constante y masiva, su rechazo físico había disminuido notablemente. Por supuesto, desde el principio no tuvo ningún rechazo psicológico. Sin embargo, eso no significaba que pudiera controlar a voluntad las reacciones biológicas de su cuerpo. Normalmente, las feromonas de otro alfa suelen resultar asquerosas o agresivas, y para Yoon-kang, al ser un alfa extremadamente dominante, esa reacción física era mucho más severa.

Afortunadamente, como estuvo pegado a Woo-hyun durante toda la secundaria y, aun viviendo en Estados Unidos, viajaba a Corea cada pocas semanas solo para olerlo, su cuerpo tenía menos rechazo hacia él que hacia otros. Menos mal que se había ido acostumbrando de antemano…. de no ser así, no habría podido recibir a Woo-hyun con tanta facilidad en su primera vez.

Dado que el sexo entre alfas se percibe instintivamente como una lucha de poder para "marcar jerarquía", no es raro que el que recibe el pene de otro alfa sufra náuseas o espasmos. En casos graves, incluso puede entrar en shock. Por supuesto, para él el sexo con Woo-hyun era un placer absoluto, por lo que no tuvo ninguna reacción psicológica negativa.

Aun así, a pesar de haber diluido ese rechazo durante tanto tiempo, la respuesta física no había desaparecido del todo. Durante el sexo, gracias a la exaltación mental y al placer abrumador, podía reprimir el rechazo biológico, pero en situaciones cotidianas no era tan simple. Eso significaba que, cuando las feromonas de un alfa dominante llenaban un espacio cerrado como este, inevitablemente sentía una incomodidad física.

Pero ahora estaba mucho mejor. Antes, la reacción era peor. Al principio, después de tener sexo con Woo-hyun y terminar con el vientre lleno de su semen, sentía un dolor tan agudo como si le estuvieran desgarrando las entrañas. Durante el acto, lograba transformar esa sensación en placer de alguna manera, pero cuando Woo-hyun se iba y se quedaba solo, pasaba la noche sufriendo el dolor. Sin embargo, incluso en medio de ese sufrimiento, se negaba a limpiarse el semen porque quería adaptarse a las feromonas de Woo-hyun. Al contrario, mantenía obstinadamente el fluido en su interior mientras soportaba el dolor.

Claro que mantuvo ese calvario en absoluto secreto. Por suerte, en esa época a Woo-hyun no le importaba mucho su estado, así que pudo ocultar su reacción física. Menos mal; a medida que pasaba más tiempo con él y aumentaba la frecuencia de las eyaculaciones internas, el dolor fue cediendo gradualmente. Si no hubiera sido así, Woo-hyun se habría dado cuenta de lo mucho que le costaba.

Ya no sentía ningún rechazo cuando el pene impregnado de feromonas lo penetraba o cuando eyaculaba dentro. Quizás de tanto recibirlo se había acostumbrado. Otras partes también habían mejorado con el tiempo, y lo único que quedaba de aquel rechazo era ese ligero hormigueo en la piel.

Pero Yoon-kang quería eliminar hasta ese mínimo rastro lo antes posible. Antes de que Woo-hyun se diera cuenta de que existía tal rechazo. Solo así podrían sentirse realmente como un destino perfecto.

Por eso, últimamente se le pegaba a propósito para oler sus feromonas. Necesitaba exponerse más para acelerar el proceso de adaptación. Además, era la excusa perfecta para hundirse en sus brazos, así que era matar dos pájaros de un tiro. Y recientemente, incluso obtuvo un resultado inesperado.

De tanto refregar la nariz en el cuello de Woo-hyun, parece que él terminó creyendo que a Yoon-kang le encantaban sus feromonas. Cuando notó los primeros indicios de ese malentendido, Yoon-kang no pudo evitar reírse por lo tierno e ingenuo que era Woo-hyun.

Le parecía adorable que Woo-hyun ni siquiera considerara la posibilidad de que él pudiera sentir rechazo por sus feromonas.

Así que no pensaba traicionar esa expectativa. Yoon-kang no solo no sentiría rechazo, sino que planeaba que le encantaran. Si eso ayudaba, aunque fuera un poco, a encadenar a Woo-hyun a la palabra "destino", lo haría con gusto.

Por eso, en lugar de corregir el error de Woo-hyun, le susurraba mentiras placenteras. Que sus feromonas olían riquísimo, que quería olerlas siempre. Que siendo destinados, era imposible que su aroma le resultara molesto. No sentía que lo estuviera engañando, ya que tarde o temprano sería la verdad. Solo estaba relatando un futuro cercano por adelantado.

Para cumplir esa profecía, Yoon-kang se quedó sentado en la habitación llena de feromonas, respirando pausadamente. Mientras sentía cómo el aroma de Woo-hyun se le pegaba a la piel con ese leve picor, Yoon-kang sonrió. Era un hormigueo de lo más bienvenido.

* * *

Woo-hyun estuvo aturdido durante varios días. No podía concentrarse en el trabajo. En cuanto se quedaba quieto, las palabras que la madre de Yoon-kang había soltado empezaban a darle vueltas en la cabeza. El casamiento de Yoon-kang, una familia, un Omega…. esas cosas.

Al pensarlo bien, Yoon-kang era el heredero que heredaría un gran conglomerado. Y normalmente, quienes ocupaban esos puestos se casaban por estrategia con alguien de una posición similar. Si era un Alfa, con un Omega; si era un Omega, con un Alfa. Si era un Beta, con un Beta.

Era una estrategia para engendrar una "excelente" siguiente generación. Los que tenían rasgos se casaban emparejándose entre Alfas y Omegas sin excepción. En el mundo de la alta sociedad, ni siquiera el matrimonio entre un Alfa y un Beta, o un Omega y un Beta, era posible. Mucho menos, en un mundo así, la unión entre dos Alfas….

Yoon-kang era precisamente la persona que estaba en el centro de ese mundo pero, curiosamente, Woo-hyun nunca se había detenido a pensar que Yoon-kang se casaría con otro Omega. No podía creer que jamás se le hubiera ocurrido esa posibilidad. Tarde, empezó a sentirse como un idiota.

Por supuesto, Woo-hyun tenía sus excusas. Yoon-kang había estado pegado a él toda la vida y jamás había mirado a un Omega. Viendo cómo Yoon-kang lo cortejaba, ¿cómo iba a imaginar que se vería con un Omega? Sobre todo porque Yoon-kang era quien abría las piernas para él. Que alguien así fuera a formar una familia con otro Omega….

“...Me voy a volver loco.”

Woo-hyun se pasó la mano por el rostro demacrado. Su mirada se desvió de reojo hacia el reloj. Mientras él sufría a solas, el tiempo seguía pasando y ya era viernes por la tarde otra vez. Y esa noche, sin falta, tenía una cita con Yoon-kang.

Pero sentía que era imposible…. encontrarse con él en ese estado. No tenía confianza para fingir una expresión normal, ni tampoco para sacar el tema. Necesitaba un poco más de tiempo para aclarar sus sentimientos y hablar con Yoon-kang de alguna manera. Tras dudarlo, le envió un mensaje.

[Perdón, hoy no me siento bien de salud. Creo que voy a tener que descansar en casa este fin de semana. Que pases un buen finde.]

E inmediatamente después, apagó el celular. Sentía que no podría responder con naturalidad a cualquier respuesta que Yoon-kang enviara. Mucho menos si lo llamaba….

Woo-hyun suspiró y se levantó del sofá donde estaba acostado. No parecía que su mente, complicada por culpa de Yoon-kang, fuera a ordenarse fácilmente. En momentos así, era mejor salir a caminar y airearse un poco que quedarse encerrado en casa.

Se cambió de ropa lentamente y salió. Dirigió sus pasos hacia el parque mientras recibía la cálida luz del sol de la tarde. Al principio caminaba despacio pero, cuando se dio cuenta, estaba corriendo jadeando.

Al mover el cuerpo recibiendo el aire frío, su mente antes compleja se quedó en blanco. Cuando volvió en sí tras correr tanto, ya estaba frente al lago.

Woo-hyun recuperó el aliento y se sentó en el banco donde siempre solía sentarse. Su cabeza seguía confundida pero, aun así, se sentía mucho mejor que antes.

Levantó la vista y vio el lago tranquilo como siempre. En el lago, que antes estaba congelado, ya no quedaba rastro de hielo excepto en los bordes. Al ver el agua, se acordó de Yoon-kang por reflejo. Recordó el día de Navidad, cuando vino aquí con él a ver el lago congelado. Ese día estuvieron sentados uno al lado del otro, con las manos firmemente entrelazadas….

Una vez que los pensamientos empezaban a brotar, no tenían intención de detenerse. Dando vueltas, sus ideas regresaron de nuevo al casamiento de Yoon-kang.

“Fuu….”

Si era un dilema que seguiría mareándolo de todos modos, quizás era mejor ordenarlo bien de una vez por todas. Woo-hyun respiró hondo y organizó las ideas que surgían desordenadamente en su cabeza.

El hecho de que la madre de Yoon-kang mencionara su matrimonio apenas lo vio…. debía ser porque le resultaba muy sospechoso que él y su hijo anduvieran juntos últimamente. Además, debía haber alguien con quien ya estuvieran hablando de matrimonio para que ella mencionara el 'casamiento' con tanta seguridad.

Era imposible que las charlas matrimoniales entre familias no le hubieran llegado a Yoon-kang, el protagonista. Yoon-kang también debió haber escuchado varias veces sobre ese 'casamiento' del que era el centro. Quizás hasta sabía quién era el Omega que sería su pareja. Al pensar eso, sintió un vuelco en el estómago.

Entonces, ¿por qué Yoon-kang no se lo había contado? Ese era uno de los problemas que más atormentaba a Woo-hyun estos días.

La primera pregunta que surgió por instinto fue esta: ¿Acaso pensaba casarse con un Omega manteniéndolo en secreto para él?

Pero Woo-hyun enseguida sacudió la cabeza. Eso era imposible. Yoon-kang claramente lo quería a él. Era un hecho fuera de toda duda. No parecía que Yoon-kang quisiera casarse con un Omega dejándolo a él de lado.

Más bien, ¿no sería que Yoon-kang no tenía intenciones de casarse dócilmente y por eso mantuvo en secreto que había charlas de matrimonio? Si no se hubiera cruzado con su madre por casualidad la otra vez, Woo-hyun no habría tenido ni idea de que Yoon-kang estaba recibiendo presión matrimonial de su familia. Yoon-kang probablemente pensó que podría solucionar este asunto por su cuenta antes de que la noticia le llegara a él.

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Pensándolo así, no era incomprensible. No querría sacar el tema de un matrimonio que ni siquiera estaba decidido ante la persona que le gustaba. Puede que él hubiera tomado la misma decisión.

Racionalmente, se entendía perfectamente. Se entendía, pero…. en un rincón de su corazón todavía quedaba un nudo emocional. Al mismo tiempo que pensaba que Yoon-kang no habría tenido opción, sentía resentimiento hacia él por no habérselo contado.

Woo-hyun no podía evitar ese resentimiento. ¿Acaso no se veía con Yoon-kang bastante seguido? No solo se veían constantemente, sino que él era su único compañero sexual. Por lo tanto, si por casualidad el matrimonio de Yoon-kang se concretaba…. la relación de ambos estaba destinada a terminar en un desastre total. Aunque no hubiera posibilidades, si era algo que podía tener un impacto tan grande entre los dos, ¿no podría habérselo contado de antemano? Pero ese pensamiento también fue refutado enseguida.

Porque Yoon-kang y él no tenían una relación como para hablar de esas cosas….

Por un momento, se le cortó la respiración. Sí, ellos no eran nada. Lejos de ser amantes, eran, a lo sumo, compañeros sexuales que pasaban tiempo juntos. Su relación no era lo suficientemente sólida o madura como para hablar de temas tan serios. Así que Yoon-kang no tenía por qué arriesgarse a contar algo así.

Los dientes de Woo-hyun crujieron al apretarse.

Woo-hyun se dio cuenta. Más allá de si Yoon-kang podía o no rechazar la presión familiar, o si se casaría o no, el problema fundamental era este: que él no tenía ninguna base para interferir en la vida de Yoon-kang.

Yoon-kang siempre había querido tener una relación más profunda con él. Decía que lo quería sin dudar y expresaba su afecto sin vacilar. Probablemente, si hubiera tenido una sola oportunidad de ser novios, Yoon-kang no la habría dejado pasar. El que no dio esa oportunidad fue enteramente Woo-hyun.

Aun sabiendo que la relación con Yoon-kang se había vuelto más profunda que antes, aun sabiendo que sus sentimientos claramente habían empezado a teñirse de otro color, Woo-hyun dudó y pospuso el definir la relación. Incluso cuando llegó al punto de prepararle el almuerzo y llevarlo a su empresa un día de semana…. no le puso nombre a este vínculo. No, ni siquiera había pensado en hacerlo.

Siendo más honesto…. Woo-hyun no había pensado muy profundamente en su relación con Yoon-kang. Es decir, supuso que podría mantener la relación actual con él para siempre. De forma muy vaga.

En retrospectiva, era una ilusión de lo más absurda, pero el amor constante de Yoon-kang creó el espejismo de que eso era posible. En algún momento, Woo-hyun empezó a pensar que, aunque él se portara de forma tan tibia, Yoon-kang siempre lo cortejaría, y que solo tendría que brindarle atención cuando le apeteciera. Tomar su cuerpo de forma conveniente también se volvió algo natural. Porque Yoon-kang siempre estaba pendiente de él.

Pero…. ¿y si el afecto de Yoon-kang, que parecía un manantial inagotable, tenía un final? ¿O si Yoon-kang realmente se casaba?

En el momento en que pensó eso, Woo-hyun se dio cuenta. Que quien tenía las riendas en esta relación era Yoon-kang. Siempre pensó que él llevaba el mando, pero era un error absoluto. Woo-hyun podía estar así de relajado y actuar a su antojo porque Yoon-kang se amoldaba a él.

Si él cambiara de actitud de golpe, si a partir de mañana Yoon-kang se portara frío…. el que estaría desconcertado sin saber qué hacer sería Woo-hyun. El afecto obsesivo de Yoon-kang se había filtrado profundamente en Woo-hyun sin que se diera cuenta, dejando una huella imposible de llenar.

Ese hecho le provocó un miedo repentino. El hecho de que, si Yoon-kang retiraba sus sentimientos, esta relación terminaría ahí mismo. Como no tenían ninguna relación formal ahora, ni siquiera habría una ruptura clara. En una relación que era solo de compañeros de cama, ¿qué tipo de lealtad se podía esperar?

Solo ahora Woo-hyun comprendió que, por ser una relación no definida, podía desmoronarse en un instante.

En una relación de pareja, se podía exigir fidelidad. Se podía exigir con orgullo ser leales el uno al otro, y podían interferir y hacerse responsables mutuamente. Pero, ¿la relación actual entre Woo-hyun y Yoon-kang? Al no haber responsabilidad ni lealtad que guardar, era sumamente ligera. No podía exigir nada ni interferir en nada. Podía dejar al otro sin ninguna culpa, pero lo contrario también era posible. Si lo dejaban a su suerte, no podría ni quejarse de que era injusto.

Al darse cuenta de eso, la ligereza que antes le parecía una gran ventaja, de repente le resultó dolorosa. Que fuera tan ligera que ni siquiera pudiera retener al otro.

El desamparo abrumó a Woo-hyun. Es decir, para exigirle esto y aquello a Yoon-kang…. tenía que definir la relación de nuevo. Tenía que atar al otro con un nombre más sólido. Tenían que restringirse mutuamente.

Aunque no quería admitirlo…. Woo-hyun no quería que Yoon-kang se casara. El hecho de que estuviera tan alterado, al punto de no poder concentrarse en nada desde que supo que la madre de Yoon-kang planeaba casarlo, era la prueba más clara. Solo de pensar en Yoon-kang formando una familia con un Omega, sentía que un fuego ardía en su interior.

Pero para decirle a Yoon-kang que no se casara, tenía que obtener el derecho para decir tales palabras. Tenía que estar en una posición donde no fuera extraño decir eso. Tenían que ser personas para las que interferir en la vida del otro fuera algo natural.

Es decir, como una pareja.

“Ah…. mierda.”

Woo-hyun hundió el rostro en sus manos. Una pareja. Y con Yoon-kang…. era una relación en la que jamás había pensado. Para ser la palabra que definiera su vínculo con Yoon-kang, le resultaba algo incómoda y extraña. Sintió náuseas.

No pensaba negar que últimamente había empezado a sentir afecto por Yoon-kang. Aunque sintiera un rechazo que lo hacía pensar si esto hería su orgullo o si estaba bien, no era fácil fingir que no pasaba nada cuando sentía los latidos de su corazón. Sí, su corazón latía por Yoon-kang. Aunque fuera doloroso, al final Woo-hyun admitió inconscientemente su derrota.

Pero una pareja. Al pensar que debía definir su relación con esa palabra, sintió una duda inevitable. Porque si lo hacía, realmente no tendría escapatoria. Porque realmente tendría que hipotecar todo su corazón, su tiempo y el resto de su vida a Yoon-kang.

Sin embargo, no podía mantener la relación dando un paso atrás para siempre. Ahora tenía que elegir. Si mantendría una relación laxa de la que pudiera salir en cualquier momento, asumiendo el riesgo de un corte repentino, o si se ataría con un nombre sumamente estrecho y obtendría el derecho de interferir libremente en el otro.

Woo-hyun cerró los ojos. Era difícil llegar a una conclusión apresurada. Su corazón quería encadenar a Yoon-kang, pero su razón le advertía que fuera cauteloso. Aunque el afecto de Yoon-kang ya no le resultara amenazante, el rechazo que sintió hacia él en el pasado permanecía levemente y no dejaba de resistirse.

Mientras sufría con sus pensamientos complejos, de repente surgió un sentimiento de injusticia. ¿Por qué tenía él que llegar a preocuparse por esto? ¿Acaso no fue Yoon-kang quien lo sedujo para entablar esta relación? Si después de tentar a alguien se iba campante a casarse, ¿no era toda la culpa de Yoon-kang? Como fue Yoon-kang quien lo sedujo primero, quien debía hacerse responsable también era él.

“Fuu….”

Calmando la emoción que brotó de golpe, Woo-hyun soltó un suspiro. Al sentirse acorralado, surgieron todo tipo de pensamientos y sentimientos sucios.

Pero tenía que calmarse. Pensar de esa manera no lo ayudaba. Pasar toda la responsabilidad a Yoon-kang podía ser conveniente, pero no era una solución sincera. Aunque Yoon-kang lo hubiera seducido primero, al final el que cayó fue él. Seguir viéndolo fue enteramente su elección.

De hecho, hasta ahora le había pasado la responsabilidad a Yoon-kang como mejor le convenía. Insistiendo en que, por lo que él le había hecho, esto no era nada, y que él era quien debía cargar con todo, lo culpaba a su antojo. Pero….

Pero a partir de ahora no podía ser así. Si realmente quería reescribir su relación con Yoon-kang, Woo-hyun también debía pensar que llevaba la relación de igual a igual y reflexionar seriamente sobre el futuro. Solo así podría llegar a una conclusión adecuada. Ya no era momento de tomar solo la conveniencia unilateral, sino de mirar de frente lo que había entre los dos. Entrar en una relación exclusiva conllevaba, lógicamente, esa responsabilidad.

“Haaa….”

Le empezó a doler la cabeza al tener que pensar en dilemas realistas tan de repente. Woo-hyun miró el lago fijamente.

...De todos modos, no era un problema que tuviera que decidir ahora mismo. Woo-hyun dio un paso atrás intentando vaciar su pesada cabeza. Después de ordenar un poco sus pensamientos y sentimientos, podría decidirlo antes de que fuera muy tarde. Enterrando por el momento sus complejas preocupaciones, se levantó de su lugar.

Parecía que el tiempo había pasado volando mientras se quedaba pensando. El ángulo del sol ya había cambiado a una posición inclinada. Como no traía el celular, no sabía exactamente cuánto tiempo había pasado, pero primero pensaba volver a casa.

En el camino compraría muchas provisiones. Como se concentraba en cocinar y eso lo ayudaba a no pensar en otras cosas, hoy haría un plato complejo que llevara bastante tiempo. ¿Qué plato sería adecuado….?

Al salir del parque, Woo-hyun se dirigió al supermercado cercano. Mientras recorría el gran mercado metiendo varios ingredientes, pensó que Yoon-kang podría estar preocupado por no poder contactarlo. Pero hizo un esfuerzo por sacudirse esa idea.

Como dijo que no se sentía bien, ¿no pensaría que se había quedado dormido aunque no atendiera? Yoon-kang también tenía mucho trabajo, así que no podría estar pendiente de él todo el tiempo…. De todos modos, al no tener el celular, no había nada que pudiera hacer de inmediato. No le quedaba otra que pensar que lo llamaría en cuanto llegara a casa.

En medio de todo, se le escapó una risita amarga al verse pensando de nuevo en Yoon-kang. Desde algún momento, el espacio que Yoon-kang ocupaba en su cabeza se había ido agrandando y ahora pensaba en él a cada rato. Woo-hyun hizo las compras intentando apartar los pensamientos sobre él.

Como resultado, terminó cargando bolsas llenas de comida en ambas manos. Quizás porque solo se concentró en apartar a Yoon-kang de su mente, hizo más compras compulsivas de las planeadas. Suspiró y se dirigió a casa. Como siempre usaba el auto cuando iba de compras, hacía mucho que no caminaba con ambas manos tan pesadas.

Curiosamente, caminar cargando peso no fue una mala elección. No tenía tiempo para pensar en nada más mientras caminaba sin parar cargando bultos pesados. Gracias a eso, pudo vaciar un poco su cabeza confundida.

El clima estaba frío pero, por haber caminado bastante con la carga, para cuando subió al ascensor sentía todo el cuerpo caliente. La hora que marcaba la pantalla del ascensor ya casi llegaba a las seis de la tarde. Significaba que su regreso a casa se había retrasado mucho más de lo previsto. Al no tener el celular, no se dio cuenta de cómo pasó el tiempo. Una vez que entrara a casa, ordenaría los ingredientes y…. primero llamaría a Yoon-kang.

“Ha….”

Al bajar del ascensor, Woo-hyun llegó frente a su puerta y soltó un suspiro. Tras dejar una de las bolsas en el suelo, sacó la tarjeta llave del bolsillo interno y abrió la puerta principal. Dejó la puerta a medio abrir para meter las bolsas y luego volvió a cerrarla. Se escuchó el sonido pesado de la puerta al cerrarse. Woo-hyun entró a la casa sin pensar en nada cargando sus cosas. Fue justo cuando estaba pasando por el living.

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“Woo-hyun.”

“¡Ah, mierda!”

Ante la voz baja que resonó de repente en sus oídos, Woo-hyun dio un salto del susto y soltó un insulto. Por poco tira todo lo que había comprado. Con el corazón latiéndole fuerte, giró la cabeza y vio el living oscuro, sin luces encendidas.

Gracias a la tenue luz que entraba del exterior, solo pudo notar que alguien estaba sentado en un taburete. Debido a las sombras estratégicas, ni siquiera se le veía el rostro pero, gracias a la voz que lo llamó y a su silueta característica, supo enseguida que era Yoon-kang. Él estaba sentado quieto mirándolo. Parecía que sus ojos brillaban en la oscuridad.

“Ah, qué susto…. Ja, me asustaste. No, antes que eso, ¿cómo es que estás acá a esta hora…?”

Dijo Woo-hyun llevándose la mano al pecho. Era natural asustarse si en una casa donde pensaba que no había nadie, en un lugar a oscuras sin luces, había una persona sentada de repente. Se sintió como si hubiera sufrido un ataque inesperado. Su corazón asustado latía con fuerza. Woo-hyun dejó las bolsas que traía en ambas manos en el suelo con algo de irritación.

Pensándolo bien, ¿no eran todavía las seis? Como la salida de Yoon-kang del trabajo era, por muy temprano, después de las seis, que estuviera en su casa a esta hora significaba que…. se había ido de la empresa antes de terminar su jornada, al menos unos treinta minutos atrás. Le resultó extraño, ya que los viernes antes del fin de semana solía tener mucho trabajo y casi nunca salía puntualmente a las seis. ¿Por qué estaba Yoon-kang aquí a esta hora?

En ese momento, recordó que lo último que le dijo fue que se sentía mal y luego no se contactó más. ¿Sería por eso? ¿Porque no atendió después de decir que estaba enfermo? ¿Pero venir volando a su casa dejando de lado el trabajo solo por eso?

En ese instante, Yoon-kang lo llamó por su nombre con voz quebrada.

“...Woo-hyun.”

Woo-hyun tragó saliva y respondió. Su voz era más tranquila que antes.

“Sí, qué pasa. ...Qué hacés acá a esta hora, ¿y la empresa?”

El ambiente de Yoon-kang no era normal. Aunque no podía ver bien su expresión por tener la luz a sus espaldas, podía sentirlo por instinto. Su cuerpo se tensó involuntariamente. Tras un breve silencio, Yoon-kang preguntó en voz baja.

“¿Por qué no atendiste el teléfono?”

“No fue que no quise atender a propósito. Salí y me olvidé el celular.”

Tras la respuesta de Woo-hyun, el silencio continuó. Se había dejado el celular para evitar sus llamadas pero, en este ambiente, no podía responder con toda la verdad. Sin embargo, al prolongarse el silencio, empezó a sentirse culpable. Aunque pensaba que era imposible, sentía extrañamente que él se había dado cuenta de su mentira.

Pero al mismo tiempo, le extrañaba ese ambiente demasiado pesado. ¿Por qué estaba Yoon-kang tan enojado? ¿Porque no atendió? ¿Porque vino a su casa y no lo encontró? ¿Debería pedirle perdón y preguntarle si se preocupó? Por supuesto que uno se preocuparía si se pierde el contacto después de decir que se siente mal pero….

Aun así, venir corriendo hasta acá dejando el trabajo de lado. Él, que era tan estricto con los asuntos de la empresa, ¿qué le pasaba? El desconcierto de Woo-hyun por el comportamiento de Yoon-kang no hacía más que profundizarse. Por supuesto, podía estar enojado porque canceló la cita el mismo día y no pudo contactarlo. ¿Pero era eso…. algo como para perder la razón y enfurecerse de esa manera?

Mientras pensaba en eso, Yoon-kang volvió a preguntar con una voz que hervía por lo bajo.

“Dijiste que estabas enfermo. ...¿Por qué mentiste?”

Yoon-kang se levantó mientras lanzaba la pregunta. Por alguna razón, su enorme cuerpo se sentía amenazador hoy. Woo-hyun dio un paso atrás sin darse cuenta. Al mismo tiempo, Yoon-kang se acercó a Woo-hyun a grandes zancadas. Fue a una velocidad increíble para alguien que había estado sentado quieto hasta recién. Yoon-kang acortó la distancia en un instante y se paró frente a Woo-hyun.

Cuando estuvo lo suficientemente cerca como para que su rostro se viera con claridad, pudo ver finalmente que un fuego ardía en sus ojos. La mano grande de Yoon-kang apretó con fuerza el brazo de Woo-hyun. 'Ugh', un gemido escapó de la boca de Woo-hyun. Yoon-kang miró fijamente a Woo-hyun y volvió a preguntar. Bajo su voz hirviente, todo tipo de emociones se arremolinaban.

“¿Eh? ¿Por qué mentiste?”

“Ah, ugh…. me duele, primero suéltame….”

Woo-hyun intentó agarrar la mano de Yoon-kang para apartarla sin darse cuenta. Pero cuanto más lo hacía, más fuerte apretaba Yoon-kang su brazo. Parecía estar furioso por un lado y sufriendo por el otro. Una emoción excesivamente intensa envolvía a Yoon-kang.

Al reflexionar sobre las palabras de Yoon-kang, finalmente encontró una pista. 'Ah, está así de enojado porque piensa que mentí sobre estar enfermo'. Recién ahí lo entendió un poco. Si pensaba que había mentido sobre estar enfermo para evitar el encuentro, desde la posición de Yoon-kang, era lógico que estuviera enojado. Aunque no sabía en qué se basaba para estar tan seguro de que era mentira.

Sin embargo, era la primera vez que veía a Yoon-kang, a quien siempre creyó sosegado, explotar emocionalmente de forma tan violenta, así que Woo-hyun estaba bastante sorprendido. Incluso cuando él se enfurecía y gritaba, Yoon-kang siempre se había comportado con elegancia.

De todos modos, para solucionar la situación actual, tenía que hablar con Yoon-kang. Y para eso, tenía que calmarlo. Woo-hyun quería tranquilizarlo y convencerlo de la forma más moderada posible.

“Esperá, calmarte un poco….”

“Vine corriendo porque dijiste que estabas enfermo, pero la casa estaba vacía. Ni siquiera te llevaste el celular. Alguien enfermo no andaría dando vueltas por la calle con este clima, Woo-hyun. ¿Me mentiste? ¿Por qué? ¿Tanto querías evitarme que tuviste que llegar a esto?”

“¿Qué? No, pará un poco….”

“¿Por qué? ¿Hice algo mal? ¿Cometí otro error? ¿Querés volver a tomar distancia de mí? ¿Eh? ¿Volví a caerte mal? ¿Es eso?”

“¡Que no es eso, carajo! ¡Cálmate de una vez!”

Tras el desconcierto inicial por el ataque verbal, Woo-hyun gritó para frenar a un Yoon-kang que lo estaba pasando por encima. Ante el grito, Yoon-kang finalmente cerró la boca.

Pero que hubiera dejado de hablar no significaba que se hubiera calmado. La prueba era el brazo de Woo-hyun, que seguía apresado con tanta fuerza que sentía que se le iba a desprender. Yoon-kang, que siempre se esmeraba en no lastimarlo, ahora ni siquiera era capaz de regular su fuerza básica.

Woo-hyun apretó los dientes. No tenía idea de en qué momento los pensamientos de Yoon-kang se habían enredado de esa forma tan retorcida. Eran palabras que no se esperaba; no sabía por dónde empezar a dar explicaciones ni cómo consolarlo.

En ese momento, Yoon-kang parecía atrapado en su propia mente, excitado y con los nervios de punta. Sabía que lo primero era calmarlo para poder hablar, pero viendo sus ojos ardientes, no parecía tarea fácil.

Tras dudarlo, Woo-hyun levantó ambos brazos y rodeó a Yoon-kang en un abrazo apretado. Como estaban cerca, no fue difícil. Yoon-kang, al darse cuenta de que Woo-hyun no retrocedía sino que se acercaba, aflojó la fuerza de sus manos, permitiéndole el gesto. Woo-hyun hundió la cabeza en el cuello de Yoon-kang y apretó su espalda con fuerza, comenzando a darle palmaditas lentas y reconfortantes.

Yoon-kang se estremeció, sorprendido por el abrazo inesperado. Sin embargo, en lugar de apartarlo, eligió quedarse inmóvil y recibir el contacto. Al notar que no lo rechazaba, Woo-hyun soltó un suspiro de alivio. Con movimientos pausados, intentó enfriar aquel cuerpo que ardía de agitación. Podía sentir el pecho de Yoon-kang subiendo y bajando con violencia contra el suyo.

Después de unas cuantas caricias, la cabeza de Yoon-kang, que antes estaba rígida, cayó pesadamente sobre el hombro de Woo-hyun. Acto seguido, sus brazos, que habían colgado sin fuerza un momento, rodearon la cintura de Woo-hyun con desesperación y ternura, como si temiera dejarlo ir. Aunque la presión era un poco asfixiante, Woo-hyun lo soportó; lo importante era calmarlo.

Se quedaron así un largo rato, abrazados en medio de la sala, sintiendo los latidos del otro. Woo-hyun esperó pacientemente a que el ritmo acelerado del corazón de Yoon-kang se sincronizara con el suyo.

Cuando finalmente la respiración de Yoon-kang se estabilizó, Woo-hyun habló.

“No me caés mal. No es eso…. así que calmate, ¿sí?”

Su tono era inusualmente dulce. Ya fuera por la confirmación de sus sentimientos o por el tono protector, Yoon-kang pareció serenarse. Tras un silencio, preguntó en voz baja, aunque el temblor en su voz todavía era perceptible.

“¿Entonces por qué…. por qué me mentiste diciendo que estabas enfermo para evitarme? ¿Por qué no atendiste? ¿No es porque te hartaste de mí y querías distanciarte?”

Woo-hyun soltó un quejido interno. Se dio cuenta, una vez más, de la nula confianza que había entre los dos. ¿Qué tan mal debían estar para que él concluyera que "ya no lo quería y quería desaparecer" solo por un mensaje de enfermedad y una casa vacía? Era evidente que Yoon-kang estaba tan o más ansioso que él respecto a la falta de definición de su relación. Y era lógico: Yoon-kang siempre había sido el que mendigaba afecto, mientras que Woo-hyun, durante mucho tiempo, lo había despreciado.

Sintió lástima por ese Yoon-kang que no podía calmarse ante la idea de ser abandonado. En el pasado, quizás se habría burlado de él por desear cosas que no le correspondían, o habría disfrutado pisoteando su ruego de amor.

Pero ya no. Woo-hyun comprendió que lo que sentía ahora era algo totalmente distinto. Decidió no mentir para calmarlo; quería construir algo de confianza, así que optó por la honestidad brutal. Usó ese apelativo que rara vez pronunciaba para suavizar el golpe.

“Hyung, no quise evitarte a propósito. Lo de decir que estaba enfermo…. fue porque hoy sentía que no iba a poder mirarte a la cara.”

“...¿Por qué?”

Yoon-kang volvió a tensar las manos. Parecía que el contenido de la frase era tan impactante que ni siquiera registró el 'hyung'. Woo-hyun le dio unas palmaditas en la espalda para que no se alterara de nuevo.

“Es que, el día que pasé por tu empresa…. me crucé con el Presidente al salir.”

“¿Qué?”

El cuerpo de Yoon-kang se puso rígido como una piedra al escuchar 'Presidente', como si ya imaginara por dónde venía la mano.

“El Presidente…. parece que tiene intenciones de casarte pronto.”

“No, no es así, Woo-hyun. No me voy a casar, no lo voy a hacer.”

Yoon-kang habló con urgencia, tratando de separarse para buscar los ojos de Woo-hyun. Este lo dejó ir suavemente. El rostro que tenía enfrente ahora se veía suplicante.

“De verdad, no me voy a casar. No con otra persona.”

Woo-hyun soltó una pequeña risa. Ya esperaba esa respuesta, pero escuchar la confirmación directa de su boca lo hizo sentir mejor.

“Imaginé que dirías eso. Pero…. después de escuchar eso me quedé dándole vueltas al asunto. Sentía que no iba a poder verte con una expresión normal, por eso quise evitar el encuentro de hoy. No sabía cómo explicar todo esto así de la nada, por eso dije que estaba enfermo. Perdón por la mentira.”

Yoon-kang se mordió el labio sin responder. La furia en su rostro fue reemplazada por una confusión evidente; el malentendido finalmente se estaba disipando. Woo-hyun continuó con calma.

“Me dolía la cabeza, así que salí a caminar y a hacer las compras. Sinceramente, no sabía qué responderte si me escribías, así que dejé el celular en casa. Perdón si te preocupé.”

Ante la disculpa sincera, Yoon-kang sacudió la cabeza y bajó la mirada.

“No, yo…. yo me equivoqué al sacar conclusiones. Perdóname vos a mí.”

“Está bien.”

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“Pero escuchame, Woo-hyun. No tengo intenciones de casarme.” Yoon-kang lo miró con una determinación absoluta. “Es verdad. Yo…. solo te necesito a vos. No me voy a casar dejándote de lado. Tengo cartas suficientes para rechazar ese plan.”

Woo-hyun sonrió ante la explicación desesperada. Saber que tenía medios para oponerse le dio una paz inesperada.

“Lo sé. Sabía que encontrarías algún hueco para escapar.”

“¿Cómo podría casarme con otro y dejarte a vos? No hay forma. Lo sabés perfectamente.”

Yoon-kang escaneó el rostro de Woo-hyun, buscando cualquier rastro de duda. Pero Woo-hyun confiaba en él en ese aspecto; probablemente la persona que más odiaba la idea de casarse con un Omega era el propio Yoon-kang. Su devoción era real, se notaba en esos ojos transparentes que le entregaban su corazón sin reservas mientras temblaba por miedo a que no le creyeran.

Al leer la confianza en Woo-hyun, Yoon-kang soltó un suspiro de alivio y volvió a dejar caer la cabeza en su hombro. Respiró hondo un par de veces y luego susurró con una voz cargada de anhelo y un pequeño reproche.

“Es que vos…. sos mi Alfa….”

Por un segundo, el cerebro de Woo-hyun se detuvo. Se quedó tieso y tragó saliva con dificultad. Perdió la compostura por un instante y sus feromonas se filtraron involuntariamente. Aunque las contuvo rápido, estando así de pegados, Yoon-kang debió notarlo. Con la cara algo roja por la vergüenza de haber mostrado su agitación ante semejante confesión, Woo-hyun no supo qué decir, así que simplemente apretó más el abrazo. Fue respuesta suficiente; Yoon-kang sonrió débilmente.

El enfrentamiento en el living terminó ahí. Mientras Woo-hyun guardaba las compras y preparaba té, Yoon-kang se quedó sentado en el sofá, dócil como un perro que espera órdenes. Woo-hyun puso dos tazas de té de manzanilla frente a ellos y se tomaron un momento para terminar de calmarse.

Poco después, Woo-hyun rompió el silencio.

“Antes…. ¿te enojaste tanto porque pensaste que te estaba evitando a propósito? ¿Y qué pasó con el trabajo que viniste directo para acá?”

Ahora que Yoon-kang estaba en sus cabales, quería entender su proceso de pensamiento. Yoon-kang miró su taza antes de hablar.

“Cuando dijiste que estabas enfermo, me preocupé tanto que no podía concentrarme. Después del mensaje no atendiste más. Pensé que te había pasado algo grave, así que dejé todo en la empresa y vine volando…. pero no estabas.”

“……”

“Al ver la casa vacía…. de repente pensé que lo de estar enfermo era mentira. Que solo habías puesto una excusa porque no querías verme. Pensé que finalmente te habías hartado de mí y te habías ido.”

Woo-hyun quiso decirle que eso era una locura, pero se guardó el comentario y siguió escuchando.

“Solo podía pensar en qué había hecho mal. En qué me había equivocado. Creí que todo iba bien entre nosotros…. ¿Acaso te había molestado demasiado? ¿No te gustaba que fuera un Alfa? ¿O había otra razón? O tal vez….” Yoon-kang hizo una pausa y soltó una risa seca. “Simplemente te dejé de gustar.”

La sonrisa desapareció rápido. Yoon-kang apretó la taza con tanta fuerza que el material crujió.

“...Después de todo, a vos nunca te caí bien al principio. Últimamente sentía que estábamos mejor y, sinceramente, me había confiado. Pero el corazón de la gente es así…. te puede dejar de gustar alguien sin una razón especial.”

Yoon-kang sonrió sin fuerzas, con la mirada baja, como si no se atreviera a ver la reacción de Woo-hyun. Era una faceta nueva; Woo-hyun no podía quitarle los ojos de encima a esa expresión que rayaba en lo desolador.

“Pensé que te habías ido sin decir nada por eso. Sé que suena extremista, pero en ese momento no podía pensar en otra cosa. Sentía un vacío enorme y mucha bronca…. no sabía qué hacer.”

“……”

“Así que me quedé sentado acá. Y cuando apareciste y te vi tan bien…. simplemente perdí el control. Yo me estaba volviendo loco de dolor y vos te veías tan normal. Me dio rabia. Quería agarrarte y preguntarte por qué me mentías para evitarme. Si tanto me odiabas ya.”

“……”

“Quería saber…. cómo hacer para que me quieras.”

“……”

“Esta vez realmente quería saberlo.”

Yoon-kang soltó una carcajada de autodesprecio. Tomó un sorbo de té, guardó silencio un momento y luego miró a Woo-hyun.

“Perdón por caer así y armar un escándalo.”

Su sonrisa era lánguida, pero sus ojos mantenían un rastro de miedo. Parecía resignado, como un prisionero esperando una sentencia. Esa actitud irritó a Woo-hyun; aunque se había pasado de la raya, no era para que se portara como un criminal cuando su intención inicial era cuidarlo.

Woo-hyun estiró la mano y apretó con fuerza la mano de Yoon-kang. Este se sobresaltó.

“Está bien.”

Los ojos negros de Yoon-kang temblaron. Woo-hyun apretó más su mano para darle seguridad.

“Está bien,” repitió. “Me asusté un poco, pero no hiciste nada malo…. no hace falta que pidas perdón.”

Los ojos de Yoon-kang se abrieron de par en par, como si no esperara esas palabras. Una leve sensación de alivio se extendió por su rostro y su cuerpo se inclinó hacia Woo-hyun, dejando caer la cabeza en su hombro una vez más. Su respiración, antes entrecortada, empezó a relajarse.

Woo-hyun sintió lástima. Él también pensaba que su relación iba por buen camino, pero se dio cuenta de que para Yoon-kang, todo pendía de un hilo. El hecho de que hubiera saltado a la conclusión de que "Woo-hyun no lo quería y lo iba a abandonar" demostraba cuán frágil se sentía.

Era una deducción irracional, pero lógica para alguien que vivía con la convicción de que el otro nunca lo amaría de verdad. Woo-hyun apoyó la mejilla sobre el cabello de Yoon-kang. Sintió su aroma y su calor.

Por un lado, quería romper esa creencia errónea de Yoon-kang y darle una seguridad absoluta. Pero por otro…. una parte oscura de él quería que siguiera así, ansioso, mendigando su amor para que nunca se le ocurriera alejarse. Se sintió un poco basura por tener sentimientos tan contradictorios, pero así era como funcionaba su mente cuando se trataba de Yoon-kang: quería hacerlo sonreír y, a la vez, quería que le suplicara.

Pero las cosas estaban cambiando. El eje de Woo-hyun se estaba inclinando definitivamente hacia el lado de la ternura. Tenía que definir lo que tenían para que Yoon-kang dejara de sufrir.

…Pero no tenía por qué ser en este preciso instante. Se dio un pequeño margen, no solo por vergüenza, sino porque aún no sabía cómo expresar todo ese remolino interno.

Suspiró con alivio y se quedó abrazado a él. Como si un nuevo sol estuviera saliendo para ambos.

Después de un rato, Yoon-kang movió los dedos en la mano que tenían entrelazada.

“Woo-hyun…. quiero besarte. ¿Puedo?”

“...Sí.”

Yoon-kang levantó la cabeza y, en cuanto sus ojos se cruzaron, lo besó con urgencia. Sus lenguas se enredaron con avidez. El sonido húmedo de sus bocas llenó el living. Era un beso torpe, pero esa misma torpeza los excitaba más. Yoon-kang rodeó el cuello de Woo-hyun y lo atrajo hacia sí, dejándose caer hacia atrás hasta que Woo-hyun quedó encima de él sobre el sofá.

No podían separarse. Si los labios se alejaban un milímetro, Yoon-kang soltaba un quejido y volvía a buscarlo. Siguieron así hasta quedar casi sin aire. Cuando finalmente se separaron, un hilo de saliva los unía.

“Woo-hyun, Woo-hyun….” murmuraba Yoon-kang con una voz que parecía un ruego de amor.

Woo-hyun le dio un pico corto y se levantó.

“Voy a buscar el gel.”

“Sí, rápido….”

Cuando Woo-hyun volvió del dormitorio con el gel, Yoon-kang ya se había sacado los pantalones y la ropa interior, pero mantenía la camisa, la corbata y las medias puestas. La imagen hizo que Woo-hyun tragara saliva. Yoon-kang levantó las piernas, dejando a la vista sus nalgas firmes y su entrada, que palpitaba enrojecida.

“Sí, Woo-hyun…. rápido, por favor….”

Woo-hyun apretó los dientes ante la insistencia jadeante. Se posicionó entre sus piernas y vertió el gel directamente sobre la entrada. El frío hizo que Yoon-kang se estremeciera. En otra ocasión, Woo-hyun habría calentado el gel con las manos primero, pero hoy no había margen para la paciencia.

Con una mano separó las nalgas y con la otra siguió vertiendo gel hasta que el interior pareció desbordarse. En cuanto consideró que era suficiente, tiró el frasco y hundió dos dedos de golpe. Sabía que Yoon-kang se preparaba todas las mañanas, así que no dudó. Con un sonido húmedo y viscoso, sus dedos se enterraron en el interior.

“¡Ah, mmm! ¡Ah, sí, ah…!”

Como si se alegrara de que algo hubiera entrado, el orificio se contrajo rítmicamente dando la bienvenida a los dedos. Woo-hyun acarició el interior familiar con suavidad. Por supuesto, aunque el movimiento era gentil, la velocidad era rápida.

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¡Kkujeok, jjeok, jjuut...! Los dedos se movían de aquí para allá, ensanchando las paredes internas. Las paredes, que querían recibir el pene lo antes posible, cedieron espacio apresuradamente. Gracias a eso, no fue muy difícil tragarse hasta tres dedos.

Yoon-kang continuaba jadeando y abrió las piernas como pidiendo que entrara de una vez. Cada vez que rozaba el interior sensible, los músculos de sus muslos temblaban, dejando la boca de Woo-hyun completamente seca.

La mirada de Yoon-kang también provocaba a Woo-hyun. Como si quisiera sentir el afecto de Woo-hyun, Yoon-kang se aferraba con una mirada desgarradora. Con solo ver sus ojos, se sentía cuánto lo anhelaba. La respiración de Woo-hyun se aceleró por sí sola, deseando consolar pronto a Yoon-kang y entrar en él.

En cuanto el orificio se relajó lo suficiente, Woo-hyun retiró los dedos. Luego, untó generosamente el gel que quedaba en sus dedos sobre su pene. Yoon-kang sujetó el interior de sus propios muslos para fijarlos y levantó la pelvis un poco más. Era una postura que daba la bienvenida al pene.

“Woo-hyun, ah…. Uhm, rápido, rápido…”

Yoon-kang movía las caderas con impaciencia. El orificio, empapado y brillante por el gel, se sacudía de arriba abajo abriéndose y cerrándose. Esa imagen era jodidamente excitante. Woo-hyun se mordió el labio y alineó su pene con el orificio. En cuanto la punta hizo contacto, el orificio se contrajo como si hubiera estado esperando y comenzó a 'besarlo'. Woo-hyun empujó lentamente su pene hacia el interior.

“¡Ah, ah...! ¡Ah, entrá...! ¡Ah, Woo-hyun, ah! ¡Uhm...!”

“Haah……. Ah….”

¡Jjeueok...! El pene se deslizó pesadamente hacia adentro. Yoon-kang soltó jadeos sin darse cuenta. Al llenarse por completo, sintió un placer denso sin omisiones.

'Ah, qué bien...'. Yoon-kang parpadeó intentando enfocar sus ojos, que ya empezaban a nublarse. Quería ver a Woo-hyun posicionado sobre él. Cada vez que él se excitaba por su causa, cada vez que lo deseaba, la felicidad llenaba su pecho.

Woo-hyun también sintió su mirada y buscó sus ojos. El corazón de Yoon-kang latía con fuerza ante la excitación y la ternura en los ojos de Woo-hyun. Ahora Woo-hyun lo besaba seguido y no se enojaba por cosas como las de hoy. Era algo muy alegre. Pero, aun así, no cometía la imprudencia de pensar que Woo-hyun lo amaba.

Porque el rostro de desprecio y las palabras frías de Woo-hyun todavía estaban grabados nítidamente en un rincón de su mente.

Es natural volverse insensible a las heridas que ya son cicatrices. Hubo un tiempo en que el hecho de no poder recibir el amor de Woo-hyun se sentía como una tragedia, pero... a estas alturas, ya había pasado por demasiados insultos y tempestades como para sentir emociones tan delicadas. Sobre todo, lo importante para Yoon-kang no era eso. Lo más importante era que, después de todo ese odio y esas peleas, ahora él estaba al lado de Woo-hyun.

Mientras Woo-hyun estuviera a su lado, no le importaba qué sentimientos tuviera hacia él. De todos modos, el sueño de ser amado por Woo-hyun había sido descartado hacía mucho tiempo. Con esto era suficiente. Era más que feliz solo con el hecho de que él se excitara y lo deseara.

Además, el Woo-hyun de hoy estaba siendo excesivamente generoso con él. No lo recriminó por ocultar el hecho de que había propuestas de matrimonio, y dejó pasar como si nada que hubiera entrado a su casa a esperar sin permiso. Al contrario, abrazó y consoló a su yo enfurecido y dijo que sus acciones egoístas estaban bien. No había forma de no excitarse ante esa ternura.

“¡Haah, ah...! ¡Ah, ah, ah..!”

Yoon-kang gimió. Sentía una plenitud cada vez que el pene se hundía profundamente en su vientre. Las comisuras de sus labios se elevaron solas. Era feliz de que ese interior vacío, que estaba preparado para Woo-hyun, se llenara con él. Sentía como si todas sus carencias y su soledad se completaran.

Jjeok, jjeok…. Mientras el pene avanzaba lentamente y golpeaba la entrada del colon, el placer subía por su columna vertebral. Le gustaba esa sensación que hacía vibrar su cabeza intensamente.

Al principio seguramente sintió rechazo, pero... a partir de cierto momento, incluso le gustaba jadear sin poder recobrar el juicio bajo el peso del pene. La razón principal era que se trataba de Woo-hyun, pero también le gustaba que podía vaciar completamente su mente complicada. La sensación de perderse a sí mismo por completo era extrañamente adictiva.

'Si me vuelvo adicto a esto, podría ser un poco peligroso...'.

Pero ese pensamiento se evaporó al instante cuando el glande sólido presionó la entrada del colon. Woo-hyun preguntó con voz baja:

“Haah, ¿en qué estás pensando…?”

“¡Uhm, ah...! ¡Ah, uut...! ¡Woo-hyun, aj! ¡Woo-hyun-, ah!”

“Haah, ¿en mí? Ut, ¿estás pensando en mí?”

“¡Uhm, ah! ¡ah, sí, uhm...!”

Yoon-kang asintió frenéticamente respondiendo. Woo-hyun, satisfecho con la respuesta, elevó un poco las comisuras de los labios y lo besó de inmediato. Al estar enredados tanto arriba como abajo al mismo tiempo, perdió el sentido.

Woo-hyun pegó la punta de su pene al colon y repitió el acto de presionar con fuerza la entrada y soltarla. Cada vez que lo hacía, Yoon-kang gemía y apretaba su interior. Apenas había empezado la inserción y ya sentía que se iba a venir. Como Woo-hyun estaba especialmente tierno hoy, la excitación brotaba aún más.

Tras mezclar sus lenguas y presionar la entrada del colon varias veces, Yoon-kang no pudo aguantar y llegó al clímax. El semen brotó a borbotones esparciéndose por el cuerpo de Woo-hyun y el suyo. El interior, al alcanzar el orgasmo, apretó bastante, lo que hizo que Woo-hyun soltara un gruñido bajo. Poco después, Woo-hyun pegó completamente su pene al colon y vertió su semen. El abdomen de Yoon-kang tembló ante la sensación caliente que se extendía en su vientre.

Cada vez que Woo-hyun llegaba al clímax dentro de él, brotaba una alegría indescriptible. Porque era la prueba más clara de que Woo-hyun estaba satisfecho físicamente. Quizás porque se había adaptado a la sensación del semen vertiéndose en su vientre, incluso el estímulo punzante de las feromonas disueltas en él se convertía en placer. Había llegado al punto en que sentía un placer mayor a medida que el semen de Woo-hyun se untaba dentro de sus paredes internas. Le gustaba porque se sentía como la prueba de que ahora pertenecía a Woo-hyun.

Incluso las feromonas feroces de Woo-hyun, que empezaban a filtrarse por la excitación, se sentían bien. Era gracioso que él, que normalmente sentía las feromonas como algo punzante, encontrara placenteras las feromonas sexuales concentradas. Seguramente algún sentido se estropeaba mientras tenía sexo con Woo-hyun. Sentir deleite incluso ante las feromonas que presionaban y oprimían todo su cuerpo.

Normalmente sería un cambio aterrador, pero Yoon-kang se alegraba cada vez que notaba cómo su cuerpo cambiaba por causa de Woo-hyun. Como si se estuviera ajustando más a él. Como si se estuviera convirtiendo en la pareja cada vez más perfecta.

Si Woo-hyun intentara huir de él, podría retenerlo un poco con esta excusa. Podría llorar preguntándole a dónde iba después de haber remodelado todo su cuerpo, después de haberlo domado tanto con su pene y haberlo estropeado hasta el punto de no poder funcionar como un Alfa.

Era un poco gracioso que se le ocurrieran estos pensamientos, quizás por las secuelas de lo de hace un rato. Era algo que permitía adivinar cuán grande fue la frustración y la sensación de pérdida que sintió cuando vio la casa vacía de Woo-hyun. A pesar de que Woo-hyun regresó y lo consoló, tal vez los restos negativos aún permanecían en lo profundo de su pecho.

Cuanto más pasaba eso, más se pegaba Yoon-kang a Woo-hyun.

Mirando los ojos de Woo-hyun, brillantes por la excitación, Yoon-kang sonrió a propósito. Woo-hyun se mordió el labio y lo besó atropelladamente. Como era el paso esperado, abrió la boca con naturalidad. Extrañamente, Woo-hyun se excitaba con su sonrisa. Especialmente cuando sonreía cerrando un poco los ojos. Esa reacción le parecía tierna y gratificante.

“Uhm, ut, um, chyuut, chyup, haah, ut, jjok, chyut….”

Enredando sus lenguas, acarició suavemente la nuca de Woo-hyun. Sintió cómo el pene que albergaba en su vientre volvía a endurecerse. Cuando el pene duro presionó firmemente la entrada del colon, el interior de su ombligo se contrajo de golpe. Sus paredes internas succionaron el pene por sí solas. Como si supieran bien que su trabajo era hacer feliz a ese pene.

Su respiración se volvía cada vez más pesada. No era por el beso. Era porque el pene clavado en su interior estaba presionando todas las partes buenas. Era un pene al que le quedaba bien la expresión "gordo" más que "grueso". A diferencia de su rostro elegante y sensible, lo que tenía abajo era como un arma. Era tan grande que incluso los Omegas se aterrarían, pero Yoon-kang ya estaba más que acostumbrado al placer que daba este pene. Significaba que ahora, en lugar de sufrir por la sensación de opresión en su vientre, sabía convertir esa opresión en placer.

Woo-hyun simplemente se concentraba en el beso con el pene insertado. Ese estado por supuesto era bueno, pero... Yoon-kang quería una sensación un poco más intensa. Al ser un placer que ya conocía, lo deseaba aún más. Yoon-kang movió las caderas. Impaciente, sin poder aguantar, empujó sus nalgas hacia arriba y se tragó el pene. Con un sonido húmedo, el pene presionó la entrada del colon.

“¡Ah, ah!”

“¡Ut, haah...!”

Ante el movimiento de Yoon-kang, Woo-hyun gimió y separó sus labios. Sus lenguas entrelazadas se separaron con un sonido viscoso. La mirada de Woo-hyun, que observaba su rostro derretido por el placer, era pesada. Yoon-kang no perdió la oportunidad y buscó sus ojos. Luego, movió sus caderas con fuerza una vez más.

Jjuuk, el pene presionó de nuevo la entrada del colon. Sus piernas temblaban por el placer. Al final, como se quedó sin fuerzas para sostener sus nalgas, Yoon-kang terminó escupiendo el pene al poco tiempo.

“ah, ah. Ah, sí, ah!”

Yoon-kang jadeó un momento y volvió a mover las caderas. Con un sonido húmedo, el pene volvió a tocar la entrada del colon. Al mismo tiempo, el placer eléctrico llegó hasta la punta de su cabeza. Pero era imposible mantener la entrada del colon pegada al pene continuamente. Porque debido al placer, enseguida se quedaba sin fuerzas en las piernas. Al final, Yoon-kang no pudo aguantar mucho y tuvo que bajar las nalgas de nuevo.

Woo-hyun observó esa escena con ojos brillantes, estiró la mano y acarició el hueso ilíaco de Yoon-kang. Pronto, le siguió una voz baja.

“Haah…. ¿Me estás pidiendo, fuhu…. Ugh, que presione la entrada del colon ahora?”

“¡Uhm, sí! ¡Ah, ugh...! ¡Uhm, presioname, ugh! ¡Golpeame ahí, ah...! ¡Ah, ugh...!”

Yoon-kang asintió respondiendo como si hubiera estado esperando. 'Rápido, rápido, golpeame fuerte adentro...'. Woo-hyun apretó los dientes al lograr entender esas palabras balbuceadas por una lengua totalmente floja.

Al momento siguiente, Yoon-kang relajó su vientre preparándose para el embate del pene. Pero el impacto y la presión esperados no llegaron. Woo-hyun no se movió. '¿Por qué, por qué...'. Por más que Yoon-kang, impaciente, jadeaba y sacudía las caderas, él permanecía inamovible. Pensó que arremetería de inmediato por la excitación, pero era extraño. Pensó que le clavaría el pene hasta el colon enseguida...

Woo-hyun estaba claramente excitado. Pero, en lugar de dejarse llevar por la excitación, la estaba conteniendo. Incluso echó un poco hacia atrás su torso, que antes estaba inclinado sobre Yoon-kang. Yoon-kang volvió a rogarle ante la situación que fluía de forma distinta a sus deseos.

“Uhm, ¿por qué? Hut, ah, Woo-hyun-ah…. Hauu, ….”

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Ante la voz ansiosa, Woo-hyun miró hacia abajo a Yoon-kang. A diferencia de su mirada donde la excitación desbordaba ferozmente, el toque en su hueso ilíaco y su tono eran totalmente suaves.

“Haah…. Fu, quiero ver más, ah, cómo se mueve Hyung….”

“Hut, ah, uhmm….”

“Movete más…. ¿Eh?”

El corazón se le derritió por el apelativo 'Hyung'. Al mismo tiempo, Woo-hyun movió las caderas como consolándolo, pinchó la entrada del colon y volvió a retirarse. La entrada del colon, que esperaba ser revolvida a fondo, se contrajo con alegría incluso ante ese pequeño estímulo. ¡Ahik...! Yoon-kang soltó un gemido vergonzoso y expulsó semen de golpe. Woo-hyun acarició suavemente la pelvis y el bajo vientre de Yoon-kang como incitándolo.

Woo-hyun miró hacia abajo a Yoon-kang con el torso ligeramente inclinado hacia atrás para que la parte de la unión se viera bien. Ante esa mirada de depredador, la respiración de Yoon-kang se volvió agitada. Las feromonas de Woo-hyun, que lo oprimían, le exigían sumisión. Yoon-kang se rindió lentamente ante las órdenes de Woo-hyun. Quería hacer feliz a Woo-hyun, a su Alfa.

Yoon-kang puso fuerza en las puntas de sus pies lentamente y movió las caderas. Al levantar las nalgas, con un sonido húmedo, el pene hizo contacto con la entrada del colon.

“¡Ah, ah...! ¡Ah, ah...!”

Sin embargo, el placer que erizaba sus cabellos se desvaneció pronto. Fue porque sus caderas se hundieron hacia abajo al quedarse sin fuerzas. Tenía que aguantar poniendo fuerza en las piernas, pero era imposible mantener la postura mucho tiempo soportando el placer de que le presionaran la entrada del colon.

Pero Yoon-kang volvió a levantar las caderas temblando. Porque Woo-hyun le había dicho que se moviera, que le mostrara cómo se comía su pene. Incluso lo había llamado con el dulce apelativo de 'Hyung'. Era natural querer cumplir el pedido de su amado Alfa.

Al elevarse las caderas de Yoon-kang, el pene volvió a golpear la entrada del colon. ¡Jjuut! Se escuchó un sonido húmedo mientras el pene se abría paso. Al mismo tiempo, los muslos de Yoon-kang empezaron a temblar violentamente por el placer. Los músculos internos de sus muslos vibraron finamente hasta que la postura colapsó al no poder aguantar más. El pene, que estaba presionando firmemente la entrada del colon, también se deslizó raspando las paredes internas.

“¡Ah, ah...! Uhm, ah, ugh...! ¡Ah, ugh, ugh...!”

Yoon-kang repitió el acto de comerse y escupir el pene unas tres o cuatro veces más. La acción se volvía más lenta con cada repetición. Woo-hyun gimió bajo mientras miraba fijamente a Yoon-kang. Bajo esa mirada penetrante, Yoon-kang sintió una excitación inapropiada. El hecho de que toda su torpeza estuviera siendo mostrada a Woo-hyun, el hecho de que Woo-hyun tuviera su pene erecto ante esa imagen de él... calentaba su cabeza.

Cada vez que Yoon-kang movía las caderas, el pene erecto se sacudía. Pero el movimiento de caderas de Yoon-kang era completamente diferente al de un Alfa común. Porque no era un movimiento con el propósito de usar el pene, sino con el propósito de recibirlo con su orificio. El magnífico pene de un Alfa extremadamente dominante, lejos de ser usado, solo añadía vulgaridad sacudiéndose de aquí para allá con cada movimiento. Cada vez que el pene se sacudía de arriba abajo, los fluidos acumulados en la punta salpicaban por todas partes.

Yoon-kang movió las nalgas unas cuantas veces más jadeando. Cada vez que el grueso glande golpeaba la entrada del colon, veía pequeñas estrellas brillar ante sus ojos. Pero como el momento en que la entrada del colon y el glande se tocaban era demasiado corto, el placer se dispersaba rápido. Yoon-kang se impacientó ante esos placeres cortos e intensos.

Sin embargo, incluso esos estímulos cortos mostraron una gran fuerza al acumularse. Sus caderas temblaban bruscamente y, al perder fuerza gradualmente, cada vez era más difícil moverse. La velocidad con la que movía las caderas disminuyó poco a poco hasta que, en cierto momento, se detuvo por completo. Lo intentó varias veces, pero no pudo levantar las nalgas. Yoon-kang sacudió las nalgas por inercia, pero no pudo tragarse el pene ni un milímetro más.

Cuando el movimiento de Yoon-kang casi se detuvo, Woo-hyun, que estaba esperando, empujó las caderas hacia arriba con fuerza.

“¡Ah...! ¡Uhm, ah, haaa, ah...!”

Las paredes internas se contrajeron como lamentando que el pene hubiera presionado la entrada del colon y se hubiera retirado. Ante la incitación de Woo-hyun, Yoon-kang sacudió las caderas por reflejo, pero seguía sin ser un movimiento adecuado. Al ver eso, Woo-hyun murmuró con voz baja:

“Haah…. Ut, tenés que seguir….”

Yoon-kang se mordió el labio ante esa voz con matices ásperos. Su Alfa estaba ordenando. Yoon-kang quería obedecerle con todas sus fuerzas. Quería satisfacer a Woo-hyun y ser amado por él. Yoon-kang tomó aire con dificultad y finalmente puso fuerza en las piernas. Luego, levantó las caderas y se tragó el pene.

Pero el cuerpo de Yoon-kang no seguía a su corazón. En cuanto el pene chocó ligeramente con la entrada del colon, se quedó sin fuerzas en las piernas de inmediato. Sus caderas cayeron pesadamente sobre el sofá. Uhuk, de la boca de Yoon-kang escapó un gemido parecido a un sollozo. Ah, ah…. Su boca se abrió flojamente por sí sola.

Ahora odiaba este placer que solo lo dejaba con las ganas. Quería que Woo-hyun le clavara el pene con fuerza ya mismo. Quería caer en un placer que hiciera volar su cordura. Quería sentir esa sensación de estar completamente subordinado y poseído por Woo-hyun. Yoon-kang sujetó la mano de Woo-hyun, que estaba acariciando su hueso ilíaco. Y suplicó:

“¡Ah, ah. Ah, Woo-hyun-ah…!”

Jadeó llamando a Woo-hyun con la lengua totalmente floja. Sintió los ojos de Woo-hyun mirándolo serenamente. Yoon-kang movió las caderas de forma lamentable mientras jadeaba.

“ah, adentro, adentroo…. Ah, ah, ah...! Haah, en el lugar rico, uhm…. presioname, ah.”

“…….”

“¡Woo-hyun..! ¡Ah, con tu pene, aa...! ¡Ah, clavámelo fuerte, ah…. Ah, uhm...!”

Tan pronto como terminó el ruego empapado en lágrimas, Woo-hyun sujetó firmemente la pelvis de Yoon-kang. Ante ese toque rudo, el pene de Yoon-kang escupió semen. Fue porque se excitó solo con ser sujetado con fuerza por la mano de Woo-hyun. Al ver a Yoon-kang eyaculando mientras esperaba ser poseído salvajemente, Woo-hyun soltó un insulto bajo.

“Mierda….”

Pronto, tal como Yoon-kang esperaba, el pene se clavó de golpe hasta la entrada del colon. Yoon-kang echó la cabeza hacia atrás ante el pene que entraba partiendo su estrecho interior. Cuando el grueso glande golpeó la entrada del colon y se quedó presionando allí mismo, el bajo vientre de Yoon-kang se agitó. Sus nalgas saltaron bruscamente y pronto un temblor suave se extendió por todo su cuerpo.

“¡Ah, ah, ah, ugh, sí, aaaa...! ¡Ah...! ¡Ah, qué bien...!”

¡Pyushut! Pronto, empezó a filtrarse líquido del pene de Yoon-kang. Woo-hyun cubrió desde arriba a Yoon-kang, quien se retorcía soltando gritos de placer. En otros momentos no habría sido fácil someter a un Alfa extremadamente dominante que era más grande y corpulento que él, pero durante el sexo era diferente. Gracias a que Yoon-kang estaba acostado, Woo-hyun podía controlarlo más fácilmente. El hecho de que él estuviera en un estado vulnerable, empapado en placer, también ayudaba.

Woo-hyun presionó firmemente a Yoon-kang hacia abajo. Al inclinar el torso, las piernas de Yoon-kang se abrieron naturalmente hacia ambos lados. Woo-hyun, posicionado entre las piernas que temblaban finamente, volvió a sujetar la cintura de Yoon-kang. Lo presionó para que su cuerpo no se retorciera o, mejor dicho, para que aunque se retorciera no pudiera escapar fácilmente de él. Luego, movió su pene sin piedad.

“¡Ah...! ¡Ah, ah! ¡Ah! ¡Ah...!”

Era la inserción implacable que Yoon-kang tanto deseaba. ¡Jjugeok, jjeok, jjuut! Cada vez que el pene se clavaba, el sonido de la mezcla de gel y semen saliendo del orificio era escandaloso. ¡Pugeok, jjubut! Cuando el pene de Woo-hyun empujaba las paredes internas y golpeaba pesadamente la entrada del colon, salía líquido del pene de Yoon-kang. Como si estuviera pactado que saliera líquido al presionar la entrada del colon, Yoon-kang derramaba más cantidad de fluido cada vez que el glande presionaba largamente ese lugar.

Woo-hyun miró a Yoon-kang con ojos afilados por la excitación. La forma en que derramaba líquido de manera descuidada mientras era poseído era sumamente obscena. La camisa de Yoon-kang ya estaba enrollada por encima de su pecho, gracias a lo cual se completaba una escena aún más fetichista. No solo se veían claramente los abdominales empapados y brillantes o su pecho que se sacudía según sus movimientos, sino que la corbata, con el extremo mojado, estaba pegada sobre su pecho.

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Pensar que quien soltaba gritos de placer con una voz totalmente derretida bajo él era un Alfa extremadamente dominante... Siempre le excitaba recordar el hecho de que un macho tan excelente le abriera las piernas y le entregara su orificio. Seguía siendo así incluso después de haber tenido sexo decenas o cientos de veces. Cada vez que pasaba, surgía el deseo de que Yoon-kang se quedara bajo él para siempre, aullando dulcemente.

Woo-hyun movió su pene a una velocidad incomparable con el movimiento torpe que Yoon-kang mostró hace un momento. ¡Jjubeok, jjeobup, jjeok...! En cada momento que el pene golpeaba la entrada del colon, Yoon-kang soltaba un gran grito de placer.

“¡Ah, ah...! ¡Ah, ah, sí! ¡sh, ah...!”

Los pies, que solo llevaban las medias puestas, se sacudían sobresaliendo a ambos lados del cuerpo de Woo-hyun. Para soportar el placer, el empeine de Yoon-kang se encogía circularmente y luego se doblaba hacia el lado opuesto repetidamente. Los muslos de Yoon-kang repetían calambres finos o daban saltos bruscos.

Woo-hyun presionó con fuerza el cuerpo de Yoon-kang, que se retorcía de un lado a otro, y continuó clavando su pene. Parecía que no lo había clavado ni unas cuantas veces, pero el orificio, débil ante el placer, ya había alcanzado un orgasmo seco. Aprovechando que el interior succionaba el pene con fuerza sin soltarlo, Woo-hyun presionó firmemente el glande en la entrada del colon. Entonces, la entrada del colon, como si hubiera estado esperando, se pegó al glande y comenzó a 'besarlo'. Se escuchaban sonidos como si se pegara de forma hambrienta.

No había forma de aguantar cuando las paredes internas, suaves y húmedas, frotaban su cuerpo desde todas las direcciones. Al final, Woo-hyun expulsó su semen manteniendo el pene pegado a la entrada del colon.

“¡Ah, ah! ¡Ah, ha, ah, ah...!”

“ah, haah….”

Byurut, byururut, el semen abundante y espeso del Alfa se vertió por completo en el vientre del otro Alfa. Yoon-kang movió su bajo vientre con la cabeza echada hacia atrás. Al ver su nuez de Adán sobresaliendo nítidamente, era sin duda un hombre Alfa, pero lo que estaba haciendo era lo opuesto a lo que se esperaba de él.

Quizás porque ese contraste estimulaba la lujuria, Woo-hyun se excitaba especialmente con las características donde resaltaba la masculinidad Alfa Yoon-kang. Por ejemplo, sus abdominales marcados, su cuerpo grande y sólido, o su nuez de Adán prominente...

Sin darse cuenta, Woo-hyun acercó su boca al cuello inclinado de Yoon-kang. Como un animal marcando su territorio, o como si estuviera cortando la respiración de su presa. Woo-hyun mordió la nuez de Adán de Yoon-kang. Entonces, la respiración de Yoon-kang se volvió extremadamente inestable.

“¡Ah! Ugh. ¡Ha, ugh...!”

Como no quería hacer sufrir a Yoon-kang, Woo-hyun retiró los dientes enseguida. Luego, lamió suavemente con su lengua la marca de los dientes que había dejado, como curando la herida. También dejó unos cuantos besos ligeros en su cuello estirado como si lo estuviera elogiando. Quedó una marca de dientes nítida al lado de su glándula de feromonas.

Woo-hyun bajó suavemente el rostro de Yoon-kang, que seguía inclinado hacia atrás. El rostro de Yoon-kang que finalmente pudo ver estaba hecho un desastre, como siempre. ¿Por qué ese rostro desastroso se sentía tan adorable? Le gustaba y a la vez le daba lástima el Yoon-kang que hoy se le pegaba de forma tan desgarradora. El hecho de que estuviera ansioso porque no podía comunicarse con él, y que hubiera venido hasta aquí para preguntar si ya no le gustaba... Todo se sentía tan tierno y lamentable.

Woo-hyun introdujo su lengua en la boca abierta de Yoon-kang y lo besó suavemente. Fue un beso tierno, como para calmar la ansiedad de Yoon-kang.

Continuación del volumen 4.