04.

 


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Woo-hyun llevaba varios días retorciéndose de angustia. Una vez terminado el celo, todas las acciones que había realizado con naturalidad durante ese periodo le parecían ahora simplemente horribles. Era similar a emborracharse, algo que Woo-hyun detestaba profundamente. Haber perdido el juicio durante el celo y haber hecho un montón de cosas que normalmente no haría, para luego sufrir por esos recuerdos una vez terminado el ardor…. ¿No era exactamente igual a embriagarse, comportarse de forma impertinente y arrepentirse al día siguiente?

No, tras haberlo vivido, el celo se sentía un millón de veces peor que estar borracho. El periodo en el que se perdía la razón duraba varios días y, a diferencia del alcohol, no se producían lagunas mentales, por lo que recordaba absolutamente todo lo sucedido.

El último día del celo. En cuanto el celo terminó y recuperó la cordura, Woo-hyun abandonó la casa de Yoon-kang sin siquiera ducharse. No podía ser agradable limpiar toscamente con una toalla un cuerpo empapado en todo tipo de fluidos corporales y sudor para luego ponerse la ropa. Era algo que el pulcro Woo-hyun nunca habría hecho en condiciones normales.

Pero, ¿cómo podía uno bañarse y vestirse con calma cuando frente a sus ojos yacía Yoon-kang desmayado y cubierto por su propio semen? Salir huyendo de allí antes de que él despertara fue todo lo que Woo-hyun pudo hacer. Sobre todo, debido al gran desconcierto, solo pensaba en que debía abandonar ese lugar de inmediato.

Mientras conducía de regreso a casa como si escapara, los recuerdos del celo comenzaron a llegar uno tras otro. Woo-hyun golpeaba el volante soltando insultos: “¡Mierda!” o lanzando gritos de desesperación. Fue una suerte inmensa que no ocurriera un accidente.

Y ese estado continuaba hasta el día de hoy. Incluso mientras miraba una película tranquilamente, trabajaba o navegaba por internet, los recuerdos de aquel momento revivían de repente. Realmente sucedía en cualquier instante. En esos momentos, los insultos brotaban sin falta.

“¡Mierda!”

En su cabeza, momentos absurdos seguían apareciendo para atormentarlo. Esa extraña conexión que sintió con Yoon-kang por un instante, su propia imagen inclinándose para besar a Yoon-kang cuando este abría la boca pidiendo un beso, o el orgullo y la satisfacción que sintió al mirar a Yoon-kang….

Todos esos momentos, y su actitud que no podía ser más empalagosa, lo hacían sentir como si fuera a morir de humillación. Por mucho que fuera por instinto, ¿cómo pudo tratar a Yoon-kang de esa manera? Llegaba al punto de sentir decepción de sí mismo.

Sin embargo, aunque se retorcía de vergüenza, se calmaba un poco al pensar esto: de todos modos, no volvería a ver a Yoon-kang y nadie sabía de este asunto. Por supuesto, eso no significaba que el sufrimiento desapareciera de golpe, pero al menos ayudaba a consolarse a sí mismo. 'Sí, por muy vergonzoso que sea, ya no veré más a Yoon-kang….'

Lo que era realmente sorprendente es que, después de eso, Yoon-kang no apareció ante sus ojos tal como había prometido. Pero cuando Yoon-kang cumplió la promesa, Woo-hyun se sintió extraño. Aunque él mismo había actuado así deseando que Yoon-kang cumpliera su palabra… fue porque no esperaba que él cumpliera la promesa con tanta honestidad.

Woo-hyun, envuelto en una sensación extraña, jugueteó con su teléfono móvil sin motivo. '¿De verdad, bastaba con tener sexo una vez?' Que esa obsesión anormal que duró toda la vida terminara con tan solo pasar un celo juntos…. Algo no terminaba de convencerlo. Le resultaba difícil creer que esa horrible obsesión se apagara de forma tan repentina.

Pero, al mismo tiempo, le irritaba ser él mismo quien pensara así. Yoon-kang dijo que desaparecería de su vista si dormían juntos, y él pasó el celo con él creyendo en esas palabras. Y Yoon-kang, tal como prometió, no volvió a aparecer frente a él. Era un resultado espléndido donde todo avanzaba según lo deseado.

Sin embargo, a pesar de haberse librado de esa extraña obsesión, ¿por qué en lugar de alegrarse se sentía inquieto? ¿Acaso no podía creer la realidad de que él no apareciera? ¿Por qué seguía pensando solo en él?….

“Mierda….”

Woo-hyun se revolvió el cabello con brusquedad y se desplomó a lo largo del sofá. Hoy se cumplían exactamente diez días desde que terminó el celo. Durante esos diez días, Woo-hyun no dejó de pensar en Yoon-kang ni un solo día.

No, para ser más honestos…. Sentía que iba a volverse loco porque Yoon-kang se le venía a la mente en cada momento. Aunque se esforzaba por empujar los pensamientos sobre Yoon-kang a un rincón y concentrarse en otras cosas, en un rincón de su cabeza la imagen de Yoon-kang se reproducía constantemente. Esa imagen durante el celo.

Los dedos que abrían el orificio con total soltura, el cuerpo que temblaba mientras era aplastado bajo él hecho un desastre, el sonido de los jadeos y los gemidos que no podían ser más lúbricos, el orificio que era rígido pero que finalmente fue domado por su pene hasta volverse suave, el rostro cubierto de semen….

“Aaa, por favor….”

Woo-hyun gimió con voz quebrada y se cubrió el rostro con ambas manos. Como si la imagen de Yoon-kang se hubiera grabado en algún lugar de su cerebro, Woo-hyun estaba reconstruyendo aquel día incesantemente.

Cinco días, fueron nada menos que cinco días. Los días en los que se revolcó con Yoon-kang día y noche. Los recuerdos más estimulantes de esos cinco días atormentaban a Woo-hyun. Ver a un alfa dominante extremo, que nunca se habría inclinado ante nadie, aplastado bajo él con las piernas abiertas y gritando de placer, era más estimulante que cualquier pornografía que Woo-hyun hubiera visto. El problema era que el objetivo era Yoon-kang. Debido a eso, Woo-hyun se había convertido en un alfa loco que se excitaba con un alfa dominante extremo en un instante. Justo como ahora, pues tenía una erección refleja cada vez que recordaba a Yoon-kang por un momento.

“Me voy a volver loco, de verdad….”

Woo-hyun se pasó la mano por el rostro sin fuerzas. Los suspiros escapaban constantemente. Si hubiera sabido que esto terminaría así, no habría cometido la locura de pasar el celo con Yoon-kang. Si al menos hubiera tenido sexo estando cuerdo, podría haber terminado con una sola vez, pero por qué tuvo que pasar el celo juntos…. Ante el arrepentimiento que comenzaba de nuevo, un sonido de lamento fluyó de la garganta de Woo-hyun.

¿Sabría Yoon-kang que esto terminaría así? ¿Fue por eso que hizo tal propuesta?

Woo-hyun se levantó de un salto repentinamente. Cuando la cabeza estaba complicada, era mejor maltratar el cuerpo hasta que no surgiera ningún pensamiento. Woo-hyun se dirigió a la sala de entrenamiento y se paró de nuevo frente a los aparatos. Al otro lado del espejo, su propio cuerpo mostraba músculos notablemente definidos. Era el resultado de haber hecho ejercicio sin descanso con la excusa de detener los pensamientos sobre Yoon-kang. Woo-hyun exhaló un suspiro y volvió a sujetar las mancuernas.

* * *

“Oye, ¿qué haces aquí? ¿Tú viniendo a este tipo de lugares? Ha pasado tiempo, ¿eh?”

“…Sí.”

“Pero, ¿cómo es que no se ve a esa persona por ningún lado? El rumor de que todavía te persigue es muy fuerte. ¿Qué pasa hoy? ¿Te dio permiso especial por un día?”

“¿Por qué no te metes en tus asuntos? No creo que tengamos la confianza suficiente para hablar de eso.”

“Sigues tan arisco como siempre. Bueno, ya que viniste, disfruta de la fiesta antes de irte.”

Woo-hyun le lanzó una mirada gélida para cortar su actitud burlona. El tipo, amedrentado, le dio un par de palmaditas innecesarias en el hombro y se marchó. Fue él quien empezó a molestar, así que sus quejas sobre lo arisco que era Woo-hyun no tenían ninguna gracia. Además, eso de ‘disfruta antes de irte’…. Cualquiera pensaría que él era el anfitrión. Todo, de principio a fin, era ridículo y sumamente desagradable. Woo-hyun frunció el ceño mientras soltaba un insulto entre dientes.

Durante los doce años que asistieron a la misma escuela, tipos como ese ni siquiera le dirigían la palabra y solo murmuraban a sus espaldas; ahora, venían a hacerse los cercanos de forma absurda. Le irritaba la gente que rondaba solo para pescar algún cotilleo. Precisamente para no cruzarse con tipos así no quería venir a estos lugares….

Pero no había tenido opción. Hacer ejercicio o pasar tiempo a solas tenía un límite. En cuanto a sus amigos, la mayoría eran de la universidad y, tras un par de reuniones, ya no le quedaba nadie más a quien ver.

Hacer cosas solo no servía para dejar de pensar en Yoon-kang. Cuando estaba solo, los recuerdos de Yoon-kang volvían sin falta. Para no pensar en él, necesitaban estímulos externos más complejos. Tras probar varias cosas, descubrió que salir y conocer gente era lo más efectivo.

Por eso, últimamente Woo-hyun se presentaba en todo tipo de reuniones y eventos. Nunca se había interesado en las reuniones sociales de la clase alta, por lo que se sentía incómodo y un poco irritado. Sin embargo, al menos estando en esos lugares, podía detener por un momento los pensamientos sobre Ji Yoon-kang. Aunque a cambio tuviera que lidiar con tipos molestos, para el Woo-hyun actual, no pensar en Ji Yoon-kang era lo más importante, así que estaba dispuesto a soportar ese nivel de desagrado.

El evento de hoy era una red de contactos para graduados de la escuela privada donde estudió. Se celebraba con pompa cada año y, como todos los graduados recibían invitación, la asistencia era constante y ayudaba mucho a establecer vínculos profesionales. Especialmente aquellos con intención de dirigir empresas asistían sin falta. Solo se ausentaban algunos herederos de grandes corporaciones que no necesitaban molestarse en asistir, como Yoon-kang. Por lo demás, había muchos dueños de medianas empresas o figuras importantes en áreas específicas.

Sin embargo, Woo-hyun solo conocía el evento de oídas; era la primera vez que asistía. En parte porque declaró temprano que no heredaría la empresa de sus padres al no tener interés en la gestión corporativa, y también porque no quería encontrarse con gente que murmuraba sobre los rumores que lo rodearon en su época escolar. Sobre todo, detestaba las reuniones donde se amontonaba la gente.

Pero el deseo de borrar a Ji Yoon-kang de su cabeza era tan fuerte que Woo-hyun asistió sin pensarlo mucho. Por supuesto, empezó a arrepentirse apenas cinco minutos después de entrar.

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El evento, para el cual alquilaron el salón de banquetes de un hotel, era impecable. Parecían haber contratado una empresa externa, ya que la calidad del alcohol y el catering era excelente. Se veían personas famosas con frecuencia. Pero Woo-hyun no sentía ningún atractivo por el evento. Solo bebía champán con aburrimiento mientras permanecía de pie en un rincón.

No podía evitar pensar que, para estar así, mejor se hubiera ido a un bar. Pero si se sentaba solo a beber, era seguro que volvería a pensar en Ji Yoon-kang. Al menos en un espacio con tanta gente, no tenía pensamientos vergonzosos…. Bueno, pensando así, no es que no hubiera ninguna ganancia.

Mientras miraba a su alrededor sin un propósito particular, apoyado en la pared y bebiendo champán, de repente la entrada del salón se volvió ruidosa. Cuando las miradas de la gente se concentraron, los ojos de Woo-hyun se dirigieron naturalmente hacia allí. La expresión indiferente de Woo-hyun no tardó en cubrirse de asombro.

Fue porque descubrió a una persona inesperada.

Era Ji Yoon-kang. Vestido con un elegante traje azul marino, Ji Yoon-kang caminaba hacia el interior del salón con un grupo de personas a su alrededor. Aunque la distancia era grande, Ji Yoon-kang destacaba de manera inusualmente clara. ¿Sería porque era un rostro que no esperaba ver en absoluto en este lugar, o porque era un hombre extremadamente alto y guapo?

Parecía que Yoon-kang había bajado un poco de peso, pues su mandíbula se veía aún más afilada. Probablemente se debió a que fue agotador soportar su celo. Es inevitable que para un alfa sea una carga soportar las feromonas del celo de otro alfa durante varios días. Al pensar en eso, sus ojos se dirigieron a sus mejillas, que estaban un poco más hundidas de lo normal.

Normalmente, cuando se pierde peso uno pierde atractivo, pero parecía que incluso ese hecho general no se aplicaba a Yoon-kang. A diferencia de su apariencia siempre pulcra, ese aspecto algo afilado emanaba un encanto peligroso. Sus mejillas un poco delgadas combinaban bien con sus cejas oscuras y sus hoyuelos de ensueño. Hasta un punto que resultaba algo molesto.

El traje azul marino oscuro revelaba la estructura grande y sólida de Yoon-kang. La mirada de Woo-hyun se dirigió instintivamente a ese cuerpo. En cuanto captó las líneas del cuerpo de Yoon-kang, su nuez de Adán se movió por reflejo. A diferencia de antes, ese cuerpo se sentía voluptuoso, lo que hizo que Woo-hyun se mordiera los labios.

Maldición. Había venido aquí para despejar los pensamientos sobre Ji Yoon-kang, pero terminó encontrándoselo precisamente en este lugar. Normalmente, los herederos de grandes corporaciones como Ji Yoon-kang no asisten a estos eventos. Están en una posición donde no necesitan hacer este tipo de networking. Él podía llamar personalmente a quien quisiera ver en cualquier momento, sin tener que soportar la molestia de lidiar con personas no deseadas. Por eso Woo-hyun se había sentido tranquilo, pensando que no había forma de que Ji Yoon-kang viniera a una reunión así.

Pero pensar que se encontrarían cara a cara…. Woo-hyun frunció el ceño con una sensación de fracaso. Por un momento, sospechó si lo habría seguido sabiendo que él vendría, dado su historial. Sin embargo, Woo-hyun negó con la cabeza de inmediato. Imposible. Era la primera vez que él asistía a un evento así y normalmente no salía a estos lugares…. No había forma de que lo hubiera seguido anticipando su asistencia. A menos que lo hubiera estado vigilando, pero era poco probable que el tipo que había cumplido su promesa de no mostrarse hiciera tal cosa para vigilarlo.

Sobre todo, parecía que el otro lado aún no lo había notado, así que bastaba con irse antes de cruzarse. Justo cuando Woo-hyun se despegaba de la pared con ese pensamiento, la mirada de Yoon-kang se clavó exactamente en él. El cuerpo de Woo-hyun se tensó al encontrarse con esa mirada inesperada.

Los ojos de Yoon-kang también se abrieron por la sorpresa al descubrir a Woo-hyun. Como si realmente no esperara encontrarlo en un lugar así, sus ojos asombrados se entrecerraron suavemente de inmediato. Como si fuera feliz de ver su rostro aunque fuera por casualidad. Fue una sonrisa tan tenue que solo Woo-hyun pudo reconocerla.

A continuación, Yoon-kang movió los labios con una expresión de apuro. La palabra que pronunció moviendo solo los labios fue “lo siento”. Parecía significar que sentía haber roto la promesa y aparecer así ante sus ojos. No olvidó levantar ligeramente las cejas como para apelar a que no fue intencionado.

Al ver ese rostro, su corazón empezó a latir con fuerza. Al encontrarse con el rostro de Yoon-kang después de tanto tiempo, increíblemente se le hizo agua la boca. Woo-hyun giró la cabeza bruscamente, desconcertado.

Quizás porque su mente y su cuerpo se habían quedado rígidos, fue entonces cuando pensó que debía salir de allí. Como Ji Yoon-kang no se retiraría tranquilamente ahora que lo había visto, si se quedaba merodeando, acabaría siendo atrapado por él. Era obvio que, habiéndolo descubierto, el siguiente paso sería acercarse a importunarlo.

Sin embargo, a diferencia de su mente, sus pies no se movían con facilidad. Debido a eso, Woo-hyun terminó observando a Yoon-kang sin querer, en lugar de abandonar el salón. Sorprendentemente, Yoon-kang desvió la mirada de Woo-hyun con naturalidad. Y comenzó a conversar con las personas que lo rodeaban con una expresión serena.

Woo-hyun se detuvo ante una escena totalmente distinta a lo esperado. Sospechó que era una táctica para que se confiara antes de acercarse, pero esa vigilancia duró poco. Yoon-kang no se acercó a Woo-hyun.

Y no solo eso. Ni siquiera volvió a mirar hacia Woo-hyun. Ante ese cambio difícil de creer, Woo-hyun miró el salón con una cara un poco boba. Realmente, Ji Yoon-kang estaba cumpliendo su promesa. Se estaba esforzando al máximo para no acercarse y no aparecer ante sus ojos.

Más bien, era Woo-hyun quien seguía con la mirada la figura de Yoon-kang. No podía creer el cambio de Ji Yoon-kang. ¿De verdad se retiraba así de limpio? ¿Ese Ji Yoon-kang?

Se sentía confundido y con el corazón complejo, sin poder encontrar el rumbo. Claramente debería estar feliz de confirmar que se había librado de la atadura, pero extrañamente no era así. Con una sensación de inquietud, Woo-hyun bebió varias copas de champán. Se sentía aún más angustiado por no poder explicar por qué se sentía de esa manera.

Mientras tanto, la mirada de Woo-hyun seguía siguiendo a Yoon-kang. La mano de Yoon-kang, con los nudillos marcados, sostenía elegantemente la copa de champán. El modo en que escuchaba atentamente a alguien y luego torcía los labios en una pequeña sonrisa, o el movimiento de su nuez de Adán cada vez que bebía champán, se sentía sumamente sensual.

Sin darse cuenta, Woo-hyun fijó sus dos ojos en Yoon-kang. Era una mirada extremadamente ciega y ardiente que había olvidado por completo el propósito original de vigilar al enemigo.

En ese momento, la mirada de Yoon-kang se dirigió exactamente hacia Woo-hyun. Como Woo-hyun estaba captando cada uno de sus movimientos, era natural que sus ojos se encontraran. Yoon-kang, como si hubiera sabido de la mirada de Woo-hyun, sonrió suavemente sin sorprenderse en cuanto sus ojos se cruzaron. Esa sonrisa se sintió extrañamente seductora.

Woo-hyun apartó la mirada con sorpresa. Sus mejillas ardían. Solo en el momento en que Yoon-kang lo miró, Woo-hyun se dio cuenta de que lo había estado observando durante demasiado tiempo. Entonces, una humillación como la que uno siente cuando le descubren algo muy íntimo y secreto lo invadió. Inevitablemente, sus mejillas se encendieron.

Qué ridículo debió verse. “¡Mierda!”, maldijo Woo-hyun para sus adentros. A pesar de haber dado la bienvenida más que nadie a la condición de que Ji Yoon-kang no apareciera, él mismo no podía apartar la mirada del tipo con el que se cruzó por casualidad.

Además, la impresión momentánea que sintió al ver la sonrisa de Yoon-kang…. Woo-hyun se mordió los labios. Se sentía simplemente avergonzado. Después de haberse mostrado tan hostil hacia Yoon-kang, pensar que estaba perdiendo la cabeza así por haber pasado un solo celo juntos.

Woo-hyun se dio la vuelta como si escapara y caminó a gran velocidad. Solo después de pasar rápidamente junto a la gente que conversaba con cortesía y salir del salón de banquetes, pudo respirar un poco. Sin detener sus pasos, corrió hacia el exterior del hotel.

“Ja, ja….”

Solo después de salir a la parte trasera del hotel y recibir el aire exterior, recobró un poco el sentido. Woo-hyun se apoyó contra la pared exterior tambaleándose. Tras tomar aire profundamente varias veces, Woo-hyun se pasó la mano por el rostro.

Sentía que se había vuelto loco. El hecho de que se hubiera excitado de forma increíble con ese rostro guapo que antes le parecía desagradable, y con ese cuerpo sólido y de alfa…. La imagen de Ji Yoon-kang en traje, revelando sutilmente la silueta de su cuerpo, no dejaba de aparecer ante sus ojos.

“Mierda….”

Cerró los ojos con fuerza mientras soltaba un insulto sin motivo. Pensó que por momentos así la gente bebía y fumaba. Beber para embriagarse o fumar por cansancio…. Acciones que normalmente no entendía ahora le resultaban lógicas por sí solas.

Woo-hyun permaneció apoyado contra la pared del hotel durante un rato con los ojos cerrados, regulando su respiración. Habiéndose encontrado con Ji Yoon-kang aquí y habiendo mostrado una imagen tan vergonzosa, no había forma de que regresara al salón del evento. En cuanto se calmara un poco, sacaría su coche de inmediato y se marcharía de este lugar….

“Woo-hyun.”

En ese momento, escuchó la voz que no debía escuchar. Woo-hyun abrió los ojos por reflejo, sorprendido. Frente a él, sin saber cuándo había llegado, Yoon-kang sonreía con aire apenado. Pudo ver cómo los hoyuelos se marcaban suavemente sobre sus pómulos. Yoon-kang hizo un sonido con la garganta y puso una expresión algo incómoda. Luego, con un tono natural, como si el contacto visual de hace un momento en el salón no hubiera ocurrido, habló.

“Lo siento, no es que te haya buscado a propósito…. Nunca imaginé que vendrías, así que no pude cumplir la promesa.”

Woo-hyun frunció el entrecejo. Eso debía ser cierto. Al igual que él no esperaba que Yoon-kang estuviera aquí, Yoon-kang tampoco lo habría esperado. Sin embargo, no entendía por qué había salido a seguirlo. Si había estado cumpliendo fielmente la promesa hasta hace un momento…. Si quería cumplirla hasta el final, ¿no podía simplemente ignorarlo y pasar de largo? No quería volver a verlo en este estado. Sus mejillas, encendidas por la vergüenza, aún no se habían enfriado.

“…Para ser alguien que dice sentirlo, ¿por qué me seguiste hasta aquí?”

La voz de Woo-hyun salió con un tono algo ronco. Yoon-kang curvó ligeramente las cejas y soltó una risita. Como pidiendo que le perdonara esto. Al ver esa sonrisa, extrañamente sintió que la garganta se le secaba.

Quizás por la distancia mucho más corta que en el salón, se sentía algo tenso. A diferencia de antes, estaba tan cerca que podía oler el perfume de Yoon-kang. En cuanto percibió esa distancia, un deseo impuro comenzó a crecer sigilosamente.

Woo-hyun ya lo sabía. Cómo se distorsionaba ese rostro de sonrisa limpia por la excitación, qué tan lúbricos eran los gemidos que soltaba con voz baja, qué tan dócilmente aceptaba su pene ese cuerpo sólido envuelto en un traje impecable…. El problema era que una vez que conoces un hecho, no puedes olvidarlo a voluntad.

Ante los recuerdos que lo invadían, Woo-hyun maldijo para sus adentros y bajó la mirada. Nunca antes le habían calado tanto los insultos sociales que dicen que los que tienen rasgo son como bestias. Qué loco de mierda. Reaccionar ante un tipo así solo por haber pasado un celo juntos y haber unido los cuerpos. Se sentía humillado por ser así.

“Lo siento, es que al ver tu cara…. quería hablar contigo aunque sea un poco.”

Al escuchar esas palabras, todos sus sentidos, que estaban tensos y alertas, parecieron relajarse a la vez por alguna razón. Si le había molestado que el comportamiento de Yoon-kang al ignorarlo fuera inesperado, ¿sería porque sentía que estas palabras eran algo que Yoon-kang diría? Hasta llegaba a sentir alivio ante su actitud familiar de pegarse a él.

Era un sentimiento verdaderamente extraño e inapropiado. Sentirse incómodo porque Yoon-kang lo ignoraba y, en cambio, aliviado porque lo importunaba como de costumbre. Se sentía muy desconcertado por tener tales sentimientos.

Woo-hyun se esforzó por encontrar una excusa adecuada. Quizás, al haber sido domesticado por Yoon-kang durante tantos años, incluso verlo intentar mantener las distancias le resultaba extraño. ¿Acaso no es todo raro e incómodo cuando hay un cambio repentino? Se dijo a sí mismo que simplemente estaba en ese estado, y que esa incomodidad desaparecería cuando se acostumbrara a la ausencia de Yoon-kang…. Woo-hyun trató de defenderse desesperadamente.

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Ante el silencio momentáneo de Woo-hyun, Yoon-kang acortó la distancia de golpe. Cuando Woo-hyun levantó la cabeza sorprendido, Yoon-kang ya estaba justo frente a él. El aroma pesado de su perfume le rozó la punta de la nariz. Woo-hyun intentó retroceder por reflejo, pero como tenía la pared a sus espaldas, no fue fácil. Mientras Woo-hyun estaba desconcertado, Yoon-kang se pegó a él.

De repente, el cuello de Yoon-kang estaba ante los ojos de Woo-hyun. El olor corporal de Yoon-kang se sentía tan vívido que hasta le daba mareo. En el momento en que Woo-hyun iba a empujar a Yoon-kang, una voz sugerente se dispersó en su oído.

“La última vez…. me gustó mucho, a mí.”

Woo-hyun se quedó petrificado ante ese susurro bajo. Yoon-kang soltó un suspiro, casi como un gemido, cerca de la oreja de Woo-hyun. Era un sonido que, junto con su voz algo quebrada, daba una sensación lúbrica. Ese suspiro invocó instantáneamente los recuerdos de la noche pasada con Yoon-kang. Los gemidos que soltaba Ji Yoon-kang, su rostro empapado de placer mientras se aferraba diciendo que le gustaba, las paredes internas envolviendo húmedamente su pene, todas esas cosas surgieron simultáneamente y cubrieron la mente de Woo-hyun.

Woo-hyun levantó la mano instintivamente para empujar el hombro de Yoon-kang. Pero Yoon-kang fue más rápido. Yoon-kang agarró la muñeca de Woo-hyun y tiró de ella hacia él con fuerza, haciendo que Woo-hyun perdiera el equilibrio y terminara con la cabeza hundida en el pecho de Yoon-kang. Cuando los ojos de Woo-hyun se abrieron de par en par al darse cuenta de que su rostro estaba enterrado en ese pecho mullido, Yoon-kang acercó sus labios a la oreja de Woo-hyun y susurró como si le propusiera un trato secreto.

“Quiero ser penetrado de nuevo por el pene de Woo-hyun…. ¿Qué tal Woo-hyun? Si te interesa, ven cuando quieras. Me abriré para ti siempre que lo desees….”

Sintió como si se le erizara el vello desde donde tocó el aliento de Yoon-kang. Woo-hyun apretó los dientes y se soltó de la mano de Yoon-kang. Intentó recuperar la postura, pero la sensación de sus mejillas y nariz siendo aplastadas contra ese pecho sólido permanecía vívida en su piel. “¡Mierda!”…. A diferencia de los insultos que salían de forma natural, el pene de Woo-hyun reaccionó con una sacudida ante ese pequeño contacto. Queriendo negar esa parte de sí mismo, Woo-hyun miró a Yoon-kang con el ceño profundamente fruncido.

“Maldito loco. Dijiste que cumplirías tu promesa, mierda.”

“Mmm…. Iba a hacerlo, pero después de todo me dio pena.”

Yoon-kang sonrió de forma sugerente. El frío viento de invierno pasó entre los dos, pero el cuerpo de Woo-hyun seguía ardiendo. Antes de que Woo-hyun lo empujara, Yoon-kang metió algo en el bolsillo de Woo-hyun con un movimiento rápido. Luego, retrocedió un paso.

“¿Qué es esto, mierda?”

Ante la voz áspera de Woo-hyun, Yoon-kang sonrió ampliamente.

“La tarjeta de mi casa. Quería dártela la última vez pero no pude. La contraseña sigue siendo la misma…. Así que puedes entrar y usarme cuando quieras.”

Mientras Woo-hyun se quedaba mudo y petrificado, Yoon-kang se despidió con una pequeña risa diciendo que se verían la próxima vez y desapareció de nuevo dentro del hotel. Woo-hyun se quedó mirando la espalda de Yoon-kang aturdido, y solo después de que desapareció de su vista recobró el sentido. No tenía ninguna sensación de realidad. Con el rostro enrojecido, Woo-hyun golpeó la parte posterior de su cabeza varias veces contra la pared exterior del hotel.

“Mierda….”

De repente, su pene estaba totalmente erecto.

* * *

Desde entonces, los días pasaban sin que supiera cómo. A la menor oportunidad, la voz sugerente de Yoon-kang susurraba en su mente. ‘Quiero ser penetrado por tu pene’, ‘ven cuando quieras y úsame’, ‘quiero abrirme para ti’…. ‘Woo-hyun, ¿no vas a venir a verme?’.

“Ah, en serio…. Me voy a volver loco.”

Woo-hyun se revolvió el cabello con expresión de agonía. Le resultaba patético y vergonzoso que, en cuanto bajaba la guardia, se descubría pensando en Ji Yoon-kang. Por muy intenso que hubiera sido el recuerdo del celo, no tenía sentido que no pudiera escapar de él de esta manera.

Woo-hyun trazó líneas al azar sobre su boceto hasta que, finalmente, dejó el bolígrafo y se recostó en la silla. Un suspiro escapó de sus labios de forma natural. Originalmente, tras graduarse, Woo-hyun planeaba preparar una marca de diseño de interiores centrada en muebles e iluminación. Sin embargo, ese ambicioso plan seguía posponiéndose debido a su nulo progreso. Necesitaba terminar los diseños pronto para sacar muestras o contactar con las fábricas….

Pensó que, al no tener tareas, proyectos, ni gente específica a la que ver o lugares a los que ir tras la graduación, sacaría los diseños en un abrir y cerrar de ojos. Pero eso solo era posible en un escenario donde Yoon-kang no fuera una variable. ¿Quién podría haber previsto que surgiría una variable tan desquiciada?

Sus padres le habían dicho que se lo tomara con calma, que ellos invertirían en cualquier momento…. Pero ese no era el problema. Le irritaba que algo que debería haber avanzado según lo planeado se estuviera torciendo por culpa de Yoon-kang. Le molestaba Yoon-kang, y le molestaba aún más él mismo por no poder dejar de pensar en él.

Después de encontrárselo en aquel evento al que asistió precisamente para evitarlo, Woo-hyun no volvió a obligarse a ir a reuniones que no le interesaban. Tenía la sensación de que, como aquel día, podría cruzarse con él en cualquier momento y lugar. Al haberlo visto en un sitio donde estaba seguro de que no aparecería, sentía que ya no existían las zonas seguras.

Así, Woo-hyun volvió a recluirse. Hacía ejercicio, se encargaba de las tareas del hogar, cocinaba y se esforzaba por concentrarse en el trabajo pendiente para intentar olvidar a Yoon-kang. Por supuesto, nada funcionaba, porque incluso mientras hacía todo eso, terminaba pensando en él.

Para Woo-hyun, a quien le costaba aceptar que deseaba sexualmente a otro alfa, llegó a una conclusión tras mucho reflexionar: excitarse al recordar a Yoon-kang no era porque fuera alguien que deseara a los alfas, sino porque su primera experiencia sexual había sido demasiado intensa.

Por lo tanto, decidió cambiar de estrategia. En lugar de resistir repitiéndose que no debía pensar en él, usaría ese deseo que brotaba cada vez que recordaba a Yoon-kang. Al fin y al cabo, solo tenía que lograr que ese libido creciente se dirigiera al ‘lugar correcto’, ¿no? Es decir, hacia alguien que no fuera Yoon-kang.

Dicho así, parecía que se necesitaba un procedimiento complejo, pero el método que se le ocurrió a Woo-hyun era simple: cada vez que pensara en Yoon-kang, vería pornografía donde aparecieran omegas. Lamentablemente, Woo-hyun no era consciente de que el hecho de necesitar tal procedimiento ya era lo extraño.

Normalmente, en la pornografía de personas con rasgo, solían aparecer un alfa y un omega. La percepción de que la unión entre un alfa y un omega era lo natural seguía siendo la norma. Pero, para su desgracia, los omegas de complexión claramente más delgada y cuerpos esbeltos en comparación con Yoon-kang no le provocaban ninguna sensación.

Mientras buscaba contenido estimulante que superara su noche con Yoon-kang, lo que captó la mirada de Woo-hyun fue un texto parpadeante y una miniatura cutre en la esquina de un sitio porno. En el video del rincón, brillaba una frase de presentación: ‘Para ti, que tienes gustos inusuales: Someter a un alfa’. Sobre la frase, que parecía una traducción algo forzada, aparecía un hombre que claramente era un alfa, con las piernas abiertas, el ceño fruncido y mordiéndose los labios.

Woo-hyun, como poseído, hizo clic en ese video.

Pero, desafortunadamente, los videos que encontró tampoco lo satisficieron. Quizás porque los alfas que sentían placer sexual al montar a otros alfas tenían una naturaleza sádica, no mostraban ni un poco de consideración por el alfa que recibía el enorme pene bajo ellos. Durante todo el acto, actuaban como si solo les importara aplastar al alfa que estaba debajo. Como era de esperar, el que recibía el pene no sentía placer, sino que sufría.

Woo-hyun miró el video un momento, frunció el ceño y cerró la ventana. No era esto lo que esperaba. Era, cómo decirlo, algo más…. Prefería algo donde se notara claramente que era un acto sexual. ¿Acaso el coito no era un acto para sentir placer? No era fácil excitarse viendo a la otra parte sufrir. No lo sabía porque hasta entonces no había tenido interés en estas cosas, pero parecía ser del tipo que se excitaba al ver a su pareja sentir placer.

Woo-hyun vagó entre diversos videos durante un buen rato. Pasó horas navegando en ese mar de pornografía, intentando encontrar algo tan estimulante que pudiera sobreescribir sus recuerdos con Yoon-kang…. Pero finalmente cerró las pestañas sin haber obtenido nada. A pesar de ser actores profesionales que se esforzaban en grabar, curiosamente nada le abría el apetito.

“Fuuu….”

Woo-hyun suspiró mientras se desplomaba en el sofá. Lo normal sería excitarse con videos de omegas. Quizás desde el momento en que empezó a ver al alfa Yoon-kang como un objeto sexual, ya se había distanciado de lo ‘normal’. Woo-hyun gimió con pesadumbre. Tenía el corazón inquieto. Y en medio de todo eso, Yoon-kang no dejaba de aparecer en su mente, volviéndolo loco.

…Pero, al fin y al cabo, ¿no fue Yoon-kang quien propuso el sexo primero y le dijo que podía pasarse por su casa cuando quisiera para usarlo a su antojo? Siendo así, ¿no podría simplemente ir a su casa y hacerlo una vez, tal como él dijo?

Cuando llegó a pensar eso distraídamente, Woo-hyun se dio dos bofetadas en las mejillas, sorprendido.

“¿Estoy loco, de verdad?”

El pensamiento que acababa de tener le resultó increíblemente desagradable. Aunque tuvo sexo con Ji Yoon-kang para que lo dejara en paz después de que él se le colgara, no tenía la menor intención de continuar con esa relación. ¿Cuánto tiempo había sufrido por culpa de Ji Yoon-kang? Ji Yoon-kang era precisamente quien había destrozado todas sus relaciones personales y lo había aislado. ¿Iba a olvidar todo eso y volver a gatear hacia la boca de Ji Yoon-kang solo porque el sexo se sintió bien? “¿Estoy demente?”

No podía aceptar los pensamientos que estaba teniendo. Y no solo no podía aceptarlos, sino que ahora le aterraba sentir un deseo tan intenso. Woo-hyun se mordió los labios con ansiedad y tomó el teléfono. Al darse cuenta de que su estado era más grave de lo que pensaba, una repentina sensación de crisis lo invadió. No era momento de dejarse arrastrar por Yoon-kang. Tenía que volver a la normalidad pronto. Sí, debió notar que algo iba mal desde que no sintió ningún interés al ver videos de omegas.

Woo-hyun, impulsivamente, envió un mensaje al grupo donde estaban algunos de sus compañeros de universidad. Le daba un poco de vergüenza pedir que le presentaran a alguien ahora, después de haberlo rechazado tantas veces, pero no estaba en condiciones de andarse con rodeos.

[Woo-hyun: Preséntenme a alguien que esté bien, por favor.]

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En cuanto envió el mensaje, el chat se llenó de nuevas notificaciones en un segundo.

[Jung Chan-young: ???]

[Im Geon: ?]

[Jung Chan-young: ¿Qué onda? ¿De verdad es Kang Woo-hyun?]

[Han Jun-woo: ?]

[Im Geon: ¿No le habrán hackeado la cuenta?]

[Han Jun-woo: ???]

[Jung Chan-young: ¿Es un hackeo? Eso debe ser;;]

[Im Geon: No, en serio, ¿qué pasa??? ¿Woo-hyun?? ¿Eres tú realmente?]

[Jung Chan-young: ?? Me sorprendí tanto al ver la notificación que entré enseguida]

[Han Jun-woo: ¿Apostaste algo en algún lado?]

Como era de esperar, estaban haciendo un escándalo. Woo-hyun suspiró y respondió.

[Preferiría que fuera un omega. No me importa lo demás, así que encárguense ustedes.]

En cuanto envió la respuesta, el chat se llenó de signos de interrogación de nuevo. Al mismo tiempo, recibió una llamada de Chan-young. Woo-hyun frunció el ceño dudando, pero optó por contestar. Como él había sido quien pidió la presentación, sería mejor así que aguantar que lo molestaran después.

“Sí, ¿qué?”

—No, bueno…. ¿Por qué? ¿Te pasa algo? ¿Cómo es eso de que quieres que te presentemos a alguien de repente? Rechazaste todos los que te ofrecimos durante los cuatro años de carrera. ¿Por qué ahora? ¿Te están presionando en casa? ¿Te quieren casar apenas te gradúes?

Woo-hyun soltó una carcajada irónica ante lo que oía. Seguramente pensaban que todos los que dirigen empresas importantes obligan a sus hijos a matrimonios concertados. Parecía que creían que era el protagonista de un drama. En familias como la de Yoon-kang, que todos conocen, todavía suelen hacerse matrimonios por conveniencia, pero en su familia no había tanto que proteger y, para empezar, él no iba a heredar el negocio familiar, así que no necesitaba un matrimonio concertado. Además, si hubiera esa presión, sus padres organizarían la cita ellos mismos, no le preguntaría a sus compañeros de facultad.

Se preguntaba por qué reaccionaban de forma tan exagerada si ni siquiera eran tan cercanos como para preguntar por temas personales. Parecía que se les había juntado la curiosidad. Woo-hyun suspiró y respondió.

“No es eso, solo que…. creo que ya va siendo hora de conocer a alguien.”

—Vaya……. Mira que ver un día como este. ¿A qué se debe ese cambio de opinión?

“Solo porque sí….”

Ante su respuesta vaga, Chan-young continuó con voz entusiasmada.

—¡Wow! Precisamente estaba rechazando a todos los que preguntaban por ti, pero ahora por fin podré organizar algo tranquilo. Oye, no te veas con los que te presenten los demás, queda con el que yo te diga. Es alguien que realmente vale la pena. Ah, pero…. si es omega, ¿no te importa que sea hombre?

“Sí, no importa.”

—Qué bien. Es que al ver tu mensaje pensé exactamente en alguien, pero como era un omega hombre me lo pensé un poco. Dicen que a los que tienen rasgo no les importa, pero por si acaso. Ya sabes que cada uno tiene sus gustos. ¿Sabes por qué pensé en él? Porque su familia también está bien. No será tan increíble como la tuya, pero aun así. En fin, tiene buen carácter, es guapo…. ¿Fue a esa escuela privada a la que fuiste tú? Creo que fue a una parecida, ¿sabes? Y además….

Woo-hyun dejó que el resto de las palabras le entraran por un oído y le salieran por el otro. No entendía por qué se entusiasmaba tanto con la vida amorosa ajena, pero al oírlo decir cosas como: ‘Por fin te veo conociendo a alguien, wow…’, no es que no lo comprendiera en absoluto. Al parecer, le resultaba fascinante que alguien que no había mostrado el menor interés en el tema de repente pidiera que le presentaran a alguien.

Woo-hyun terminó la larga llamada como pudo y volvió a tumbarse en el sofá. Se preguntó si no se habría precipitado…. Si ya le resultaba tedioso escuchar la verborrea de Chan-young, qué tan cansado sería conocer a un extraño y hablar de esto y aquello. Y cuánto estarían parloteando los demás entre ellos mientras tanto…. El cansancio lo invadió de antemano y Woo-hyun suspiró.

Aun así, por el momento no se le ocurría otro método. El de conocer a un omega. Si conocía a un omega que estuviera bien, quizás dejaría de tener esas extrañas fantasías con el alfa Yoon-kang. Solo por esa razón, Woo-hyun hizo algo impulsivo que no iba con él.