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Capítulo 21
SEGUNDA PARTE: El chico confuciano, Kwon Ram
Kwon
Ram mantenía la mirada baja con el rostro encendido. Al observar aquella
escena, Su-ha se debatió internamente: ¿debía avanzar un poco más ahora mismo o
debía regular la velocidad para no asustar a Kwon Ram?
No
sabía si era solo una impresión suya, pero parecía que, aunque salir con Kwon
Ram no fuera difícil, acostarse con él iba a ser una tarea considerablemente
complicada. Su-ha echó un vistazo discreto a la entrepierna de Kwon Ram. Debido
a su gran presencia, era evidente que seguía excitado.
Sin
embargo, como si estuviera blindado, Kwon Ram no parecía tener la más mínima
intención de desabrocharse el cinturón.
¿Alguna vez he tenido que usar tanto el cerebro para llevarme a
un hombre a la cama?
Su-ha
sentía que se enfrentaba a un problema extremadamente difícil.
“Hyung...
¿qué era lo primero que quería hacer cuando empezara a salir conmigo?”
Su-ha
decidió tantear el terreno. Por mucho que Kwon Ram pareciera llevar una
"ropa interior de acero", los pensamientos de los hombres solían ser
siempre los mismos. Aunque no tuviera intención de ejecutarlo, seguramente lo
habría usado a él como fantasía durante su amor no correspondido.
Su-ha
lo miró fijamente esperando una respuesta. Bajo su escrutinio, la expresión de
Kwon Ram se volvió extraña. No era una mezcla de emoción o nerviosismo, sino
más bien una leve resignación, lo que terminó por confundir a Su-ha.
“Nunca...
he tenido ese tipo de fantasías.”
“…
¿Perdón?”
“Es
que pensé que nunca llegaríamos a tener ningún tipo de contacto.”
¿Acaso
Kwon Ram tenía la autoestima baja a pesar de su apariencia? ¿Por qué pensaba
que nunca tendrían nada que ver?
Su-ha
estaba realmente intrigado. Y, sin intención de ocultar su duda, preguntó de
inmediato:
“¿Por
qué?”
“Eso
es porque……”
Kwon
Ram intentó decir algo, pero acabó divagando. Era evidente que no quería hablar
del tema. Su-ha sintió instintivamente que, si insistía demasiado en resolver
su curiosidad ahora, el efecto sería contraproducente.
Puso
una expresión pícara a propósito y dijo en tono de broma:
“¿Ah,
sí? Pues yo me le habría declarado primero, Hyung.”
“…….”
Ante
su actitud juguetona, Kwon Ram giró la cabeza ligeramente de lado, lanzándole
una mirada de soslayo. Con sus mejillas sonrojadas y ese aire recatado, el
rostro de Kwon Ram se veía increíblemente hermoso. Su-ha no pudo evitar
sentirse hechizado.
¿Será esto la feromona de un alfa dominante? Su-ha empezó a notar cómo una sensación
embriagadora lo invadía. Ante su mirada tan explícita, Kwon Ram fue el primero
en desviar la vista.
Por
esa actitud, Su-ha se dio cuenta de algo: Kwon Ram estaba evitando el contacto
físico de forma deliberada. Tenía la clara intención de no pasar de cierta
línea.
¿Pero
por qué?
“Hyung.”
Su-ha
agarró de inmediato a Kwon Ram antes de que intentara escapar. Kwon Ram se
sobresaltó, pero no apartó su mano.
“A
usted también le gusto, ¿verdad?”
“……
.”
Ante
esa pregunta, Kwon Ram no dijo nada, pero sus mejillas se tiñeron de rojo y sus
pupilas temblaron. Con eso era suficiente. El afecto de Kwon Ram por él era
real.
Sin
embargo, para la lógica de Su-ha, aquello era incomprensible. ¿Acaso existía un
tipo de amor que se conformaba con solo observar? Si te gusta alguien, ¿no
deseas estar con esa persona en todos los sentidos?
Recordó
al Kwon Ram que murió sin haberle expresado nunca sus sentimientos.
“Usted
me gusta, Hyung. Por eso me declaré.”
“…….”
Pensó
que no estaba bien ignorar el hecho de que el futuro padre de su hijo moriría
pronto. En su vida anterior, tanto Kwon Ram como él tuvieron un final absurdo.
“Así
que, cuando esté conmigo, simplemente diviértase sin preocupaciones.”
“…….”
“Y
no ponga esa cara de hombre lleno de secretos.”
¿Y
si en esta vida lograban un final diferente? A ser posible, un final feliz para
ambos. Él conseguiría el dinero de la manutención de Kwon Ram, y Kwon Ram
tendría una descendencia que no existió en la vida pasada.
Era
un beneficio mutuo, ¿no? Su-ha no se daba cuenta de que su lógica estaba
extrañamente retorcida.
“Por
cierto……”
Su-ha,
sumido en sus pensamientos, volvió a la realidad al oír la voz de Kwon Ram.
“Sí.”
“……
¿Cuándo vas a dejar de hablarme de usted?”
“…….”
Como
Su-ha se limitó a mirarlo en silencio con cara de asombro, Kwon Ram añadió
vacilante:
“¿Es
que... no quieres?”
“No,
no es eso……”
Su-ha
dejó la frase en el aire. A la hora de la verdad, no le resultaba fácil empezar
a hablarle de tú. Le resultaba curioso que Kwon Ram deseara una intimidad
emocional cuando no permitía ni un ápice de intimidad física.
Eran
polos opuestos. Para Su-ha, la cama estaba bien, pero enamorarse era un
problema muy, muy serio.
“Es
por gusto.”
“……
¿Gusto?”
Fue
un comentario al azar, pero Kwon Ram se detuvo en seco. Al ver que su reacción
era interesante, Su-ha continuó:
“Sí.
La verdad es que me gustan mayores.”
Entonces,
la expresión de Kwon Ram se volvió ambivalente, como si le gustara y le
molestara al mismo tiempo. Al ver que ponía esa cara, Su-ha lo observó con
curiosidad hasta que Kwon Ram habló:
“Entonces...
¿te gusta cualquiera que sea mayor?”
“…
¿No?”
¿Cómo llegas a esa conclusión? Ante la cara de incredulidad de Su-ha, Kwon
Ram preguntó:
“¿Entonces?”
“…….”
Tenía
una expresión de esperar una respuesta con terquedad. Su-ha se preguntó si lo
que quería era escuchar de sus propios labios: "Me gustas porque eres
tú", así que le devolvió la mirada.
A
juzgar por su mirada nerviosa, parecía que era exactamente eso.
“Me
gusta simplemente porque es usted, Hyung. Si tuviera mi misma edad me gustaría,
y si fuera menor que yo, también.”
Parecía
una respuesta de matrícula de honor. Las comisuras de los labios de Kwon Ram
temblaron y luego se elevaron hacia el cielo, incapaces de contener la alegría.
“…
No puede ser.”
“¿Por
qué no?”
“…….”
Aunque
decía que no podía ser, sus ojos pedían a gritos que Su-ha negara sus dudas con
más fuerza. ¿Cómo puede existir alguien tan transparente como una bola de
cristal?
Su-ha
se acercó más a él, adulándolo suavemente para ganárselo.
“¿Por
qué no puede ser?”
“…….”
“Es
la verdad. ¿Qué tengo que hacer para que me crea?”
Cuando
sus rostros se acercaron de nuevo como para besarse, sintió los nervios de Kwon
Ram. Realmente, devorar a este "cherry boy" tan cauteloso no iba a
ser nada fácil.
Su-ha
no tuvo más remedio que retroceder un paso para avanzar tres después. Alejando
un poco la cabeza, continuó:
“¿De
verdad no hay nada que quisiera hacer conmigo?”
“…….”
“¿De
verdad?”
Al
insistir, los labios de Kwon Ram temblaron. Al parecer, sí había algo. Su-ha
esperó pacientemente a que hablara.
“Simplemente……”
“¿Simplemente?”
“Hablar
durante toda la noche. Quedarnos dormidos así, y preparar el desayuno juntos al
despertar.”
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Era
un deseo tan modesto que la espera resultó casi decepcionante. Mientras Su-ha
lo miraba con cara de asombro, Kwon Ram prosiguió:
“Cosas
como... dar un paseo juntos.”
“…….”
¿Acaso
Kwon Ram soñaba con una vida de pareja de ancianos? No había ni rastro de
pasión o erotismo en sus palabras. Su-ha se dio cuenta de que sus objetivos
eran diametralmente opuestos.
“……
¿Y tú?”
Kwon
Ram preguntó con ojos llenos de esperanza. Su-ha no se atrevió a decirle que a
él todo eso le daba igual y que lo que quería era una sesión de sexo
desenfrenado.
“Es...
es parecido a lo mío.”
A
Su-ha se le hizo un nudo en la garganta. Como su voz salió algo quebrada,
carraspeó rápido y continuó:
“Yo
siento lo mismo. Quiero estar con usted toda la noche, Hyung.”
Ante
esas palabras, Kwon Ram empezó a juguetear con sus propios dedos de repente.
Extrañado por su comportamiento, Su-ha lo llamó:
“¿Hyung?”
“……
Es que, me cuesta creerlo.”
Su-ha
guardó silencio, sintiendo una punzada de culpa. ¿Se habría dado cuenta de que
mentía?
“El
hecho de estar saliendo contigo….”
“Fui
yo quien pidió salir. ¿Por qué le cuesta creerlo?”
Kwon
Ram dudó un momento antes de responder.
“Dijiste
que te gustaba la gente sexi.”
“……
Ah.”
“Y
yo siento que estoy un poco lejos de ser sexi.”
Así
que se había guardado aquellas palabras que él le soltó a Seo Yoon-jin de
pasada. Por supuesto, Su-ha lo dijo a propósito para que él lo oyera, pero no
pensó que le daría tantas vueltas. Al ver la falta de confianza en los ojos de
Kwon Ram, Su-ha le rodeó los hombros con el brazo y susurró:
“No
sabe lo sexi que es, Hyung.”
“…….”
Kwon
Ram se sobresaltó, pero no huyó. Parecía que quería escuchar más.
“De
verdad.”
“…….”
“Es
la primera vez que veo a alguien con unos labios tan sexis como los suyos.”
“…
¿Mis labios?”
Su
voz sonaba incrédula. Su-ha no perdió la oportunidad y acarició el labio
inferior de Kwon Ram con el dedo índice.
“No
tienen ni una arruga y el color es precioso.”
“…
Los tuyos también lo son.”
La
mirada de Kwon Ram se posó en los labios de Su-ha y se apartó de inmediato. Al
ver cómo le temblaban las pupilas, parecía que Kwon Ram también estaba
empezando a excitarse un poco.
“¿Y
por qué deja de mirar?”
“…….”
“Ahá.”
Su-ha
dejó escapar un gemido nasal de lamento a propósito. Entonces, la mandíbula de
Kwon Ram vibró levemente.
“¿No
le gustan estos labios, Hyung?”
“No
es eso.”
Fue
una negación cargada de urgencia.
“Entonces
mírelos bien. Vea cómo son mis labios.”
“…….”
Ante
eso, Kwon Ram levantó la mirada con cautela. Al ver el deseo ardiente en sus
ojos, Su-ha pensó que todo estaba saliendo según su plan y sonrió.
Sin
embargo, en cuanto percibió una especie de determinación en los labios
firmemente cerrados de Kwon Ram, la sonrisa de Su-ha volvió a caer. Al parecer,
lo máximo a lo que podía aspirar hoy era a un beso superficial.
Mínimo deberíamos intercambiar las lenguas. Somos novios, ¿qué
tiene de malo un beso profundo? No estamos en la era Joseon; ¿acaso Kwon Ram
piensa intercambiar los documentos de compromiso antes de hacer algo físico
conmigo?
“Eres
hermoso.”
La
voz ronca y profunda de Kwon Ram sacó a Su-ha de sus pensamientos. Al levantar
la vista, vio que los hermosos ojos de Kwon Ram estaban ya medio nublados por
el deseo.
Oho.
“¿Soy
hermoso?”
“…
Sí.”
Mira quién habla de ser hermoso.
Contemplando
el rostro de Kwon Ram, que era más bello que el suyo, Su-ha continuó:
“Entonces
béseme.”
“……
.”
“Y
no un beso de niños, uno de verdad.”
Tras
decir eso, Su-ha cerró los ojos entreabriendo los labios. Antes de que pudiera
contar hasta tres mentalmente, algo ardiente asaltó sus labios.
Ante
la acción de Kwon Ram, que lo tumbó directamente, Su-ha gritó de alegría por
dentro. Y en cuanto sintió una mano colarse bajo su camiseta, rodeó rápidamente
el cuello de Kwon Ram con sus brazos. Quería que la palma de Kwon Ram pudiera
saborear su cuerpo sin ningún impedimento.
Cuando
la otra mano de Kwon Ram agarró su ropa con brusquedad, Su-ha abrió un poco los
ojos. Con los ojos fuertemente cerrados mientras lo devoraba a besos, Kwon Ram
parecía haber perdido la razón por completo. Al ver esa expresión, a Su-ha se
le hizo la boca agua.
¡Eso
es, Kwon Ram! ¡Así se hace!
¡Quítame
la ropa ahora mismo!
Capítulo 22
Como
si hubiera escuchado aquel grito interno, en cuanto las yemas de sus dedos
rozaron el pezón de Su-ha, el movimiento de Kwon Ram se detuvo en seco. Antes
de que Su-ha pudiera reaccionar, la lengua de Kwon Ram se retiró como si se la
hubiera tragado la marea.
¿Eh?
¿Ahora?
……
¿Eeeh?
¿Va a terminarlo así de repente?
Su-ha,
aún tendido en la cama, miró a Kwon Ram desde abajo. Debido a que él le había
subido la ropa considerablemente, su pecho desnudo estaba totalmente expuesto.
Al verlo, Kwon Ram le bajó la camiseta a toda prisa y habló:
“Lo
siento. De repente me puse demasiado... efusivo, ¿verdad?”
“…….”
A
Su-ha le hería el orgullo intentar retomar el ambiente diciendo que no pasaba
nada. ¡Si alguien se retira así de golpe, deja en ridículo a la persona que le
estaba siguiendo el juego!
Sin
embargo, no podía demostrar que estaba ofendido. Kwon Ram no tenía experiencia
alguna en el amor. Y a los novatos no se les debe tratar con crueldad. Su-ha,
que era prácticamente un veterano en estas lides, se incorporó con una sonrisa.
“No
pasa nada. Somos novios, ¿qué tiene de malo?”
“Aun
así….”
Por
la forma en que escrutaba su rostro, parecía que Kwon Ram creía haber cometido
un error grave. A Su-ha le preocupaba que él se asustara y levantara aún más
sus defensas, así que se apresuró a consolarlo.
“De
verdad, estoy bien.”
“……
.”
Al
ver esa expresión cargada de culpa, Su-ha sintió una curiosidad genuina por
saber qué pasaba por la cabeza de Kwon Ram. ¿Acaso a sus ojos él parecía un
menor de dieciséis años?
“Al
contrario, me gusta.”
“…….”
“Saber
que te excitas conmigo, Hyung.”
Ante
esas palabras, Kwon Ram se sobresaltó y agachó la cabeza profundamente. Dada su
reacción, tan distinta a la de los hombres normales, Su-ha se preguntó si no
habría metido la pata con lo que dijo.
Kwon
Ram, con la cabeza baja y cubriéndose el rostro con las palmas de las manos,
murmuró:
“Es
demasiado……”
“¿Qué?”
“No
digas esas cosas….”
“¿Qué
cosas?”
Al
preguntarle de nuevo, Kwon Ram cerró la boca y lo miró con reproche. Como Su-ha
seguía sin entender nada, Kwon Ram vaciló antes de articular palabra.
“Cosas...
como esas.”
“¿Y
qué son 'esas cosas'?”
“…….”
Al
ver que era incapaz de pronunciarlo, Su-ha sintió que se hundía en un
laberinto. Por el contexto, supuso que "esas cosas" se refería a algo
vergonzoso que no podía decir en voz alta.
¿Pero qué hay de vergonzoso en eso?
Su-ha,
sospechando algo, le preguntó:
“¿Dice
que mis palabras son demasiado provocativas?”
Kwon
Ram se mordió el labio con fuerza y asintió levemente. Al ver eso, a Su-ha le
invadió el mal presentimiento de que Kwon Ram ni siquiera se habría masturbado
en su vida.
“Solo
lo dije porque me hace feliz sentirme tan atractivo para ti.”
“Ah.”
Su-ha
soltó una risita suave. Parecía que incluso un flirteo tan básico era un
estímulo demasiado fuerte para Kwon Ram. Si lo provocaba demasiado, el otro podría
asustarse y salir huyendo.
El
color del rostro de Kwon Ram cambió drásticamente ante sus palabras. Su cara,
que parecía que iba a estallar de lo roja que estaba, se volvió pálida de
repente. Ante ese contraste tan brutal, Su-ha no pudo controlar su expresión y
lo miró asombrado. Kwon Ram, con el rostro blanco como el de un fantasma, habló
tras un largo silencio.
“Entonces,
¿significa que para ti yo no soy atractivo?”
“……
¿Qué?”
“Tú……”
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La
mirada de Kwon Ram bajó fugazmente. Solo entonces Su-ha comprendió el sentido
de su pregunta: le estaba preguntando por qué él no tenía una erección.
“……
Ah.”
“…….”
“Es
que... en mi caso no se nota mucho.”
La
incredulidad se reflejó en el rostro de Kwon Ram. Su-ha se dio cuenta de que
tenía que responder bien en este momento. Tras reflexionar un breve instante,
se acercó a él.
Pensó
que era mejor mostrarlo una vez que pasarse horas explicando cuánto lo deseaba.
Su-ha agarró la muñeca de Kwon Ram sin previo aviso. Kwon Ram, que estaba
rígido, abrió los ojos de par en par al sentir cierto contacto en su mano.
Parecía
querer apartarla de inmediato, pero la sorpresa lo había dejado petrificado.
“Así
de atractivo eres para mí, Hyung.”
“…….”
“¿Qué
te parece? ¿Lo sientes bien?”
“Basta,
basta.”
Su-ha
frotó deliberadamente su miembro contra la mano de Kwon Ram. Ante esto, Kwon
Ram vibró como si hubiera recibido una descarga eléctrica. Cualquiera que los
viera pensaría que era Su-ha quien estaba tocando al otro.
“¿Por
qué? ¿No tenía curiosidad?”
“Es-esto...
no está bien.”
“Pero
si ya somos novios.”
Si
de verdad no quisiera, podría haberlo apartado. Sin embargo, Kwon Ram solo
decía débilmente que parara mientras, en realidad, dejaba su mano ahí quieta.
Su-ha podía sentir cómo le temblaban los dedos. Si quería tocarlo, ¿por qué no
lo hacía?
¿Por
qué se estaba conteniendo tanto?
Al
sentir el contacto de la mano de Kwon Ram, Su-ha notó que lo suyo se ponía
completamente rígido. Ver a Kwon Ram sintiéndolo con la mano mientras se
sonrojaba de nuevo hizo que Su-ha experimentara una especie de sed. Se debatió
otra vez entre si debía avanzar o detenerse.
“Hyung.”
“…….”
Kwon
Ram levantó la cabeza en silencio. Sus mejillas encendidas saltaron a la vista.
Era realmente hermoso. Su-ha lo miró embelesado y dijo:
“Bésame.”
Ante
esa petición, Kwon Ram cerró los ojos con una expresión totalmente sumisa.
Sujetando el hombro de Su-ha con la otra mano, unió sus labios lentamente. Como
ya había notado antes, su técnica de beso era extremadamente torpe, pero
precisamente eso era lo que más excitaba a Su-ha.
¿Será este el sentimiento de caminar sobre una nieve virgen que
nadie ha pisado todavía?
Al
pensar en un Kwon Ram que terminaría manchado según él lo pisoteara, y donde
solo quedarían sus propias huellas, Su-ha sintió que estaba a punto de llegar
al clímax.
Tras
un beso profundo y húmedo, Kwon Ram se acurrucó contra su pecho, rompiendo el
ambiente erótico.
Su-ha
recordó a las parejas que había tenido antes, que solían ser menores que él.
Recordaba que la mayoría buscaba más el intercambio emocional que el contacto
físico. Miró de reojo a Kwon Ram, que yacía abrazado a él en silencio.
Pensó
que Kwon Ram no era muy diferente de un veinteañero lleno de fantasías sobre el
amor. Siendo un "virgen de nacimiento", era natural que tuviera
expectativas románticas ideales. Para obtener lo que él quería, tenía que
satisfacer primero las necesidades de Kwon Ram.
Parecía
que no tendría más remedio que interpretar el papel de "buen novio"
durante un tiempo.
“Oye.”
Su-ha
se sobresaltó ante el repentino comentario de Kwon Ram. Sintió como si lo
hubiera llamado justo en el momento en que él estaba distraído con otros
pensamientos.
“Sí.”
Kwon
Ram hizo una pausa. Su-ha esperó apoyado en su pecho a ver qué diría. ¿Diría
otra vez que iban muy rápido? Que Kwon Ram, siendo un estudiante modelo, fuera
un alumno con dificultades de aprendizaje en lo físico era un problema. Y eso
que tenía a un profesor tan excelente...
Le
daría clases particulares intensivas de alto nivel...
“……
¿Cómo deberíamos llamarnos?”
“…
¿Qué?”
Como
estaba distraído, no lo oyó bien. Ante la pregunta de Su-ha, Kwon Ram vaciló.
Mientras Su-ha parpadeaba sin entender, el rostro de Kwon Ram empezó a
enrojecerse más y más. Continuó balbuceando un poco:
“Nosotros
también... deberíamos tener, ya sabes, eso.”
“¿Eso……?”
¿Eso?
En
la mente retorcida de Su-ha solo apareció una opción para "eso":
¿Condones?
¿Estás
pensando en poner algo entre nosotros dos con algo tan innecesario?
Justo
cuando Su-ha fruncía el ceño, Kwon Ram dijo:
“Un,
un apodo cariñoso.”
“…….”
“A-ah,
¿no?”
“¿Ha
pensado en alguno?”
“…….”
Al
no decir que no, era obvio que tenía uno en mente. Por su expresión, Su-ha
estaba seguro de que sería un apodo de lo más cursi.
“¿Cuál
es?”
“……
¿Y tú?”
“Usted
sacó el tema primero, así que tiene que decirlo usted.”
“…….”
El
cambio en su expresión fue digno de ver. La palabra "¡Fracaso!"
parecía escrita en la frente de Kwon Ram. Al ver que no se atrevía a responder,
la curiosidad de Su-ha creció.
“¿Qué
pasa? ¿Por qué no me lo dice?”
“…….”
No
parecía dispuesto a hablar fácilmente. Su-ha puso cara de ofendido y se separó
de sus brazos.
“¿Qué
pasa? ¿Es algo raro?”
“No
es eso.”
Kwon
Ram se incorporó de golpe y lo sujetó. Su-ha giró la cabeza y frunció los
labios de forma exagerada para que lo viera.
“¿Entonces
por qué no me lo dice?”
“……
Es que……”
“Dígame.”
A ver cómo me ha estado llamando este tipo en su cabeza.
Su-ha
esperó la respuesta mirándolo fijamente. ¿Qué sería? ¿"Mi gatito"?
Mientras
se reía por dentro, los labios de Kwon Ram se abrieron lentamente.
“Qoo.”
“……
¿Perdón?”
Ante
la cara de estupefacción de Su-ha, Kwon Ram bajó la cabeza y respondió con
timidez:
“Tu
expresión cuando bebes alcohol se parece a la de Qoo, es tierno.”
“…….”
¿Quién coño es Qoo?
Su-ha
sacó el móvil en silencio y buscó "Qoo" en el buscador. Enseguida
apareció la imagen de una especie de nutria azul bebiendo zumo con una
expresión triunfante.
¿Este soy yo?
Cuando
Su-ha le mostró la pantalla con cara de incredulidad, Kwon Ram asintió
levemente confirmándolo.
“……
Gracias, Hyung.”
“Pero
tú eres mucho más tierno.”
“…….”
Kwon
Ram lo pensó un momento y añadió mirándolo fijamente, como si lo anterior no
fuera suficiente:
“Unos
mil millones de veces más.”
Capítulo 23
Ah,
claro.
Muchas
gracias.
Su-ha
no pudo evitar sentirse decepcionado. Esperaba un apodo cursi y adorable, pero
¿una nutria azul?
Sin
darse cuenta de la decepción de Su-ha, Kwon Ram vaciló un momento y luego, con
rostro tímido, sacó su teléfono y se lo mostró. En la pantalla de bloqueo había
una nutria sosteniendo una bebida y guiñando un ojo.
“…….”
Parecía
que lo había puesto como fondo de pantalla porque le recordaba a él. Era un
personaje que no pegaba en absoluto con la imagen de Kwon Ram. Su-ha dejó
escapar una risa mezclada con un suspiro y le arrebató el teléfono.
“Esto
no pega con usted, Hyung.”
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Su-ha
encendió la cámara de inmediato y pegó su mejilla a la de Kwon Ram. Él miró la
pantalla con rostro desconcertado.
“¿Qué
pasa? ¿No quiere sacarse fotos conmigo?”
“No
es eso.”
Tras
responder, Kwon Ram miró fijamente a la cámara con el rostro algo rígido. A
pesar de que no buscaba el ángulo como él, Kwon Ram salía increíblemente bien,
como si fuera una sesión de fotos profesional. Al estar con las caras juntas,
Su-ha no pudo evitar compararse.
Él
no tenía un mal rostro, pero al lado de Kwon Ram, sentía inevitablemente que
perdía un poco de brillo. Su-ha se tomó varias selfis rápidas, eligió una en la
que él salía bien —aunque seguía sin superar a Kwon Ram— y la puso como fondo
de pantalla.
Al
devolverle el teléfono, Kwon Ram se quedó mirando la pantalla durante un buen
rato. Al ver que las comisuras de sus labios se elevaban levemente, parecía que
el nuevo fondo de pantalla le gustaba bastante.
Su-ha
encendió su propio móvil y miró a la nutria azul. Por más que miraba, no
encontraba ningún parecido consigo mismo. ¿Acaso así era como lo veía Kwon Ram?
Al mirar de reojo a Kwon Ram, notó que este lo observaba con una mirada cargada
de expectación.
“¿Y
tú?”
“…
¿Eh?”
“¿Tú
no tienes... algo así?”
Parecía
desear un apodo como respuesta. Ante esa mirada, Su-ha se sintió en un aprieto.
No tenía pensado ningún apodo en especial. Empezó a rebuscar en su mente
intentando encontrar algo que sonara bien.
“Mmm,
pues... veamos.”
“…….”
A
medida que el silencio se prolongaba, la expresión de Kwon Ram se ensombreció.
Su-ha sintió que se encendía una señal de alarma en su cabeza y habló
rápidamente:
“…
¿Kitty?”
Kwon
Ram se detuvo en seco. Su-ha se apresuró a añadir algo, dándose cuenta de que
el apodo que acababa de soltar era un error.
“¿Mi
sexy cat?”
“…….”
Intentó
arreglarlo, pero él mismo se dio cuenta de que no tenía remedio. La expresión
de Kwon Ram era la de alguien que intenta comprender algo sumamente complejo.
“Es
broma. ¿Qué le parece Ram-i?”
Le
recordaba un poco a un tratamiento dental, pero era lo mejor que podía inventar
sobre la marcha. Al darse cuenta de que su sentido para los nombres era pésimo,
observó la reacción de Kwon Ram. Parecía ser un poco mejor que
"Kitty" o "Sexy Cat", ya que su rostro se relajó
ligeramente.
“¿Qué
es eso?”
“¿No
le gusta? ¿Es muy común?”
“……
No está mal.”
Kwon
Ram lo dijo con una sonrisa muy leve. Más que gustarle el apodo, parecía
disfrutar del hecho de tener este tipo de conversación con él.
“Mmm,
¿y qué tal algo como Yeobo o Jagi?”
Kwon
Ram guardó silencio por un momento.
“……
Me gustaría que fuera algo que no le hayas dicho a nadie más.”
Su-ha
arqueó una ceja. ¿Entonces solo queda Sexy Cat? Pero si llamaba así al
tímido de Kwon Ram en público, era capaz de salir huyendo.
“¿Entonces
puedo llamarlo simplemente por su nombre?”
“¿Por
qué?”
“Su
nombre es bonito, Hyung. Y es único.”
“…….”
“Creo
que seré el único en toda la facultad que le llame por su nombre, ¿no?”
Kwon
Ram bajó la mirada sin responder. A juzgar por sus ojos recatados, no parecía
disgustarle. Sin embargo, daba la impresión de que seguía queriendo algo más
especial.
“…
¿Mi Kwon Ram? ¿O Na-ram-i, abreviado?”
Solo
entonces Kwon Ram levantó la vista, pareciendo algo más satisfecho. Aun así,
por su aire remilgado, era evidente que no le convencía al cien por cien.
“Na-ram-i
suena como si fuera otra persona.”
Qué
tiquismiquis.
¿Será
porque nació siendo un príncipe? Quiere demasiadas cosas. Y eso que él me puso
"Qoo" y no sé qué más.
Aunque
Su-ha se quejaba por dentro, mantuvo la sonrisa por fuera.
“Supongo
que lo mejor será el nombre a secas, ¿verdad?”
“…….”
“¿O
prefiere que busque con calma algo mejor?”
“……
Está bien.”
“¿Pero
de verdad me va a llamar Qoo, Hyung?”
Kwon
Ram lo pensó un momento y negó con la cabeza. Ante ese gesto, Su-ha volvió a
preguntar:
“¿Entonces?”
“Su-ha.”
Era
solo su nombre, nada especial, pero debido a que la voz de Kwon Ram era tan
profunda, le dio una sensación extrañamente erótica. Mientras Su-ha lo miraba
sin decir nada, Kwon Ram continuó:
“Su-ha-ya.”
“…
Sí.”
Al
responderle, Kwon Ram se mordió el labio y volvió a bajar la mirada. Sentado
allí, con la vista baja y en silencio, Kwon Ram se veía curiosamente
melancólico. Su-ha sintió que algo extraño le sucedía en el corazón.
Con
un aspecto que despertaba un instinto protector extremo, Kwon Ram dijo:
“Parece
un sueño.”
¿Tener este jueguito de novios conmigo?
Su-ha
respondió frunciendo levemente el ceño:
“No
es un sueño.”
Su-ha
estiró la mano y acunó la mejilla de Kwon Ram. Él levantó la cabeza con un
rostro sumiso una vez más. Al sostener su mejilla, le pareció que la ansiedad
de Kwon Ram se le transmitía directamente. En el hermoso rostro de Kwon Ram se
mezclaban la felicidad, la inseguridad y el nerviosismo.
¿Será que cuando obtienes algo que deseabas tanto, te entra
miedo a perderlo?
En
este momento, no había muchas cosas que Su-ha pudiera hacer por él. Inclinó
lentamente la cabeza sobre los labios de Kwon Ram.
Como
un adolescente lleno de hormonas que acaba de descubrir el amor, no podía dejar
de besarlo. Por un momento pensó que podría pasarse el día entero besando los
labios de Kwon Ram sin aburrirse.
Su-ha
rozó con cuidado los labios de Kwon Ram con la lengua. Quizás porque ya se
habían besado varias veces, los labios de Kwon Ram se entreabrieron como
dándole permiso. Sin perder la oportunidad, la lengua de Su-ha se adentró en su
boca.
Si
reaccionaba así de sensible ante un simple beso, no podía ni imaginar cómo
sería Kwon Ram en la cama.
Cuando
acarició el paladar con la punta de la lengua, Kwon Ram lo agarró por los
hombros. Su-ha, fingiendo no darse cuenta, se subió rápidamente encima de él.
Mientras continuaba el beso sentado sobre el abdomen de Kwon Ram, sintió su
mirada; seguramente habría abierto los ojos.
Parecía
que quería escapar de esa postura, pero para hacerlo tendría que apartarlo, así
que no sabía qué hacer. Siendo un hombre joven y sano, Kwon Ram estaba
respondiendo fielmente a su beso.
Se
sentía como tener una comida deliciosa delante y no poder comerla. Solo tenía
que quitar el envoltorio. Con eso bastaba.
“Mmm.”
Kwon
Ram dejó escapar un pequeño gemido de protesta. Su-ha separó ligeramente sus
labios para regular la intensidad. Si seguía sin hacer caso, el asustadizo de
Kwon Ram podría huir.
“Hyung.”
“Espera,
si seguimos así….”
“Hyung.”
“Dime.”
Cuando
Su-ha lo ignoró deliberadamente y lo llamó de nuevo, Kwon Ram asintió.
“¿De
verdad soy el primero?”
“……
Sí.”
“¿Incluso
en que lo toquen así?”
Su-ha
deslizó su dedo índice desde la nuez de Adán de Kwon Ram hasta su clavícula.
Ante ese toque, Kwon Ram lo miró desde abajo con rostro desconcertado. Su-ha
pensó para sus adentros que ver cómo su hermoso rostro se ponía cada vez más
rojo era todo un espectáculo.
“…….”
“¿O
esto no es la primera vez?”
“Es
la primera... la primera vez.”
Ante
esas palabras, Su-ha abrazó a Kwon Ram. Él le rodeó la espalda de inmediato con
sus brazos y lo apretó con fuerza. Aunque se sobresaltaba con los besos, Kwon
Ram era bastante bueno abrazando.
Su-ha
susurró mientras estaba en sus brazos:
“Si
es así, no voy a poder contenerme.”
“…
¿Eh?”
Kwon
Ram preguntó de nuevo como si no hubiera entendido. Su-ha respondió dándole
toquecitos en la mejilla con el dedo:
“Dicen
que, si te guardas la comida demasiado, otros te la quitan.”
“…
Nadie me quitará nada.”
“¿Cómo
puede estar tan seguro?”
Ante
eso, Kwon Ram vaciló. Sus ojos, enmarcados por largas pestañas, lo miraron
fijamente.
“Soy
tuyo.”
“……
.”
Apenas
habían empezado y él ya decía que su cuerpo y alma le pertenecían. Para no
parecerlo, a Kwon Ram se le daban bastante bien ese tipo de frases. Eso de que
él era mil millones de veces más tierno que la nutria azul, o que él era suyo.
Esas cosas.
Su-ha
lo miró de reojo y dijo:
“No
me creo las palabras vacías.”
“Es
la verdad.”
Kwon
Ram se angustió ante su incredulidad.
“Si
es mío, ¿por qué no deja que lo toque como yo quiera?”
“……
.”
Kwon
Ram se quedó sin palabras. Sin esperar, Su-ha metió la mano directamente bajo
la camiseta de Kwon Ram. Sorprendido, él le agarró la muñeca por instinto.
“¿No
dijo que era mío?”
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Ante
las provocativas palabras de Su-ha, Kwon Ram se detuvo. La fuerza con la que
sujetaba su muñeca disminuyó, aunque no lo soltó del todo. Pero a Su-ha no le
importó y apretó con fuerza el pecho de Kwon Ram.
Parecía
que hacía ejercicio con bastante ahínco, ya que sus pectorales eran
considerables. Su-ha olvidó su propósito por un momento y se deleitó sintiendo
la musculatura de Kwon Ram. Cada vez que apretaba, Kwon Ram se estremecía.
Por
su reacción, cualquiera diría que todo su cuerpo era una zona erógena.
La
mano que sujetaba su muñeca perdió toda la fuerza. Con la mano de él ahora
simplemente apoyada sobre la suya, Su-ha empezó a explorar el cuerpo de Kwon
Ram. Él, que reaccionaba a cada toque, le preguntó de repente:
“¿Cómo
lo ocultas?”
“…
¿Eh? ¿Qué cosa?”
Su-ha,
que estaba concentrado tocando los abdominales de Kwon Ram, respondió con
retraso.
“Dijiste
que... en tu caso no se notaba mucho.”
Eso es porque yo sé cómo acomodarlo bien.
Su-ha
iba a responder eso, pero cambió de idea.
“¿Quiere
que se lo acomode yo?”
“…….”
Ante
esa propuesta, Kwon Ram desvió la mirada disimuladamente. Cuando la mano de
Su-ha intentó bajar, Kwon Ram aplicó fuerza para detenerlo de inmediato. Su-ha
sonrió con dulzura y añadió:
“En
estas situaciones, hay que saber posicionarlo bien.”
“Puedes
explicármelo con palabras.”
“No.
Si solo se explica con palabras, no se hace bien porque es confuso.”
“Está
bien así.”
El
que no está bien soy yo, Kwon Ram.
Y
no es que vaya a hacer nada del otro mundo. Solo voy a organizar un poco el
tráfico de forma inocente.
La
mano traviesa de Su-ha se adentró hacia abajo.
Capítulo 24
Llevaban
dos días sin noticias de él.
Ha
Kang-ji nunca había perdido el contacto con Cha Su-ha de esa manera. No era
posible que Su-ha se hubiera ido de fiesta sin avisarle, ya que todos los tipos
con los que se juntaba eran personas que el propio Kang-ji le había presentado.
Y ninguno de ellos había recibido noticias de Su-ha.
Kang-ji
observó la puerta cerrada con la mirada sombría. Su-ha no estaba en casa ni
había aparecido en la universidad. Sacó su teléfono y empezó a contactar a sus
conocidos.
Al
recibir una respuesta rápida, los labios de Ha Kang-ji se torcieron en una
mueca. Al parecer, ese tal ‘Kwon Ram’ también estaba ausente. Era extraño que
Kwon Ram, quien siempre cumplía estrictamente con su asistencia, faltara a
clases.
Ante
este hecho, Kang-ji pudo confirmar una certeza: Cha Su-ha estaba con Kwon Ram,
sin duda alguna. No necesitaba preguntar qué habían estado haciendo durante
esos dos días para imaginarlo, pero aun así, sentía unas ganas inmensas de
reclamarle a Su-ha por no haberle contactado.
“…….”
Le
resultaba molesto considerarlo simplemente un capricho pasajero. La reacción
que Su-ha estaba mostrando era claramente distinta a las anteriores. Kang-ji no
podía tolerar que Kwon Ram se convirtiera en alguien especial para Su-ha.
Había
una diferencia abismal entre aguantar ver a Su-ha divirtiéndose con cualquiera
y observar cómo empezaba a considerar a alguien de forma única. ¿Qué de Kwon
Ram habría despertado tanto el interés de Su-ha? Kang-ji no lograba entenderlo.
Ram era un Alfa, el tipo de persona que Su-ha detestaba, y un hombre aburrido
con una personalidad opuesta a la suya.
Su-ha
no era alguien que se dejara seducir solo porque un tipo tuviera una apariencia
decente. Pensar que había algo entre ellos que él desconocía le ponía de un
humor asqueroso. Kang-ji tenía claro que no quería ver a Kwon Ram ocupando el
lugar al lado de Cha Su-ha bajo ninguna circunstancia.
¿Que
si Cha Su-ha logró conocer finalmente a ‘la joya’ de Kwon Ram?
Ni
siquiera pudo verla de lejos. Por el contrario, solo pudo confirmar una vez más
que Kwon Ram poseía una fuerza sobrehumana. Ram neutralizó la ‘mano traviesa’
de Su-ha con una facilidad asombrosa. Sucedió tan rápido que Su-ha llegó a
sospechar si Kwon Ram no había estado fingiendo timidez todo este tiempo.
A
pesar de tener esa expresión inocente y actuar como si no supiera nada, tenía
una fuerza descomunal.
Sea
como sea, Su-ha tuvo que pasar un buen rato tratando de calmar a Kwon Ram. El
Alfa, con su nivel de alerta al máximo, había intentado huir de inmediato hacia
la habitación de invitados.
“Solo
era una broma.”
Su-ha
soltó una risita mientras le hacía cosquillas a Kwon Ram en el costado. Ram lo
ignoró y protestó:
“Para
mí no lo fue.”
“Está
bien, hyung.”
“…….”
Parecía
que el príncipe se había ofendido. Su-ha insistió ante el silencio de Kwon Ram:
“Lo
siento. ¿Te asustaste mucho?”
Mientras
decía esto, apoyó su mano sobre el pecho de Kwon Ram. Al sentir el latido
acelerado de su corazón, comprendió que realmente se había sorprendido. O tal
vez, su corazón latía así de rápido por estar con él.
Cuando
Su-ha volvió a acercarse sigilosamente, Kwon Ram levantó la cabeza. Ram no
parecía darse cuenta de que esa mirada llena de recelo solo servía para
provocar más a Su-ha.
“Otra
vez……”
“Es
un beso para pedir perdón.”
“…….”
“¿No
puedo?”
“…….”
Kwon
Ram no dijo que no. O quizás, ¿es que no podía decirlo?
Su-ha
sonrió para sus adentros de forma maliciosa. Tenía la intención de quedarse
pegado a Kwon Ram todo el tiempo que fuera posible. Con suerte, en algún
momento Ram perdería la razón y cedería ante él. Después de todo, los hombres
son animales débiles ante el deseo.
Su-ha
le dio un beso rápido en el lóbulo de la oreja. Kwon Ram se encogió soltando un
leve gemido. Su-ha susurró deliberadamente cerca de su oído, dejando escapar un
poco de aire:
“Hyung,
eres tan lindo.”
“…….”
Kwon
Ram cerró la boca con fuerza y lo miró de reojo. Con el rostro completamente
rojo, su mirada no resultaba nada amenazante.
“Pero
de verdad eres muy guapo, hyung.”
Su-ha
expresó su admiración mientras deslizaba su dedo índice por el puente de la
nariz de Kwon Ram. Al no sentir rastros de silicona ni nada artificial,
concluyó que era un hombre bello cien por cien natural.
‘¿A
quién se parecerá Kwon Ram, a su madre o a su padre?’
En
medio de todo, a Su-ha le surgió esa curiosidad innecesaria.
“……
No es para tanto.”
“¿Te
estás burlando de mí? Si tú no eres para tanto, ¿cómo se supone que vivan los
demás?”
Ante
esas palabras, Kwon Ram frunció el ceño y soltó una risita. Le pareció gracioso
lo que Su-ha decía.
“No
es a ese nivel.”
“¡Mira
que yo soy muy exigente!”
“…….”
“Dijiste
que era tuyo. Si yo digo que lo mío es guapo, ¿por qué dices tú que no es para
tanto?”
“……
Lo siento.”
‘Qué
rápido acepta las cosas’, pensó Su-ha. Sin embargo, no le desagradaba. El hecho
de que ‘el gran’ Kwon Ram fuera débil ante él elevaba el ánimo de Su-ha. Su-ha
sujetó el rostro de Ram con ambas manos, moviéndolo de un lado a otro para
observar sus facciones. Kwon Ram se dejó manipular dócilmente, moviendo el
rostro según Su-ha lo guiaba.
Era
guapo desde cualquier ángulo. Su cuerpo también era espectacular. Y, por
instinto, Su-ha estaba seguro de que lo que escondía abajo debía ser de un
nivel fuera de serie. Aunque tenía a un hombre perfecto como novio, le
resultaba frustrante no poder hacer nada en ese momento.
Mientras
Su-ha lo observaba en silencio mordiéndose el labio, Kwon Ram estiró la mano
para acariciar su mejilla. El toque era tan cuidadoso que casi le daba
cosquillas. Su-ha frunció ligeramente el ceño y Kwon Ram habló:
“¿Podemos…
mantener nuestro noviazgo en secreto?”
“……
¿Por qué?”
Ante
la pregunta de Su-ha, Kwon Ram vaciló un momento. Parecía estar pensando cómo
explicarlo. Casualmente, Su-ha también estaba considerando cómo pedirle que
mantuvieran la relación en secreto.
Aunque
no conocía los detalles de la situación familiar de Kwon Ram, parecía ser algo
peligroso, por lo que debía ocultar su relación hasta que el niño naciera de
forma segura. Su plan era que, en cuanto quedara embarazado de Kwon Ram, le
pediría ayuda a Ha Kang-ji sin ninguna vergüenza.
Recordó
una promesa que le hizo a un Ha Kang-ji borracho hace mucho tiempo: si alguna
vez se metía en un lío y terminaba con un hijo de padre desconocido, Kang-ji lo
ayudaría como amigo. Era como si Kang-ji hubiera predicho que Su-ha aparecería
algún día con un embarazo inesperado. Kang-ji, que siempre le regañaba con el
tema de los anticonceptivos, le había dicho bajo los efectos del alcohol que
podía hacerse responsable de él y de su hijo.
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Su
plan era refugiarse con Ha Kang-ji en cuanto tuviera al hijo de Kwon Ram. Al
estar con Kang-ji, las posibilidades de que se descubriera que el padre era
Kwon Ram disminuirían. Después de dar a luz, presentaría una demanda de
paternidad para quedarse con parte de la herencia de Kwon Ram y…….
“¿Cha
Su-ha?”
“……
¿Sí?”
“¿Te…
te ha sentado mal?”
Kwon
Ram parecía haber dicho algo, pero Su-ha no lo escuchó por estar sumido en sus
pensamientos. Su-ha lo miró con el rostro algo perdido, notando que la
expresión de Kwon Ram era sombría.
“Lo
siento.”
“…….”
En
momentos como este, lo mejor era quedarse callado. Sin haberlo planeado, la
situación parecía haberse inclinado a su favor. Debía fingir estar ofendido
para obtener cosas de Kwon Ram; por ejemplo, algo más que un simple beso.
“Hay……
ciertas circunstancias.”
Su-ha
reflexionó ante las palabras de Kwon Ram. ¿Debería preguntar cuáles eran? En
realidad, le daba un poco de miedo involucrarse demasiado con él. Era
contradictorio que quisiera tener su hijo para obtener la herencia y, al mismo
tiempo, temiera conocerlo a fondo.
Su-ha
sentía una amenaza instintiva que no podía explicar. Simplemente mantenía la
idea ingenua de que Ha Kang-ji lo ayudaría con la demanda de paternidad más
adelante. Incluso pensó por un momento en confesarle todo a Kang-ji y pedirle
protección, pero descartó la idea enseguida. Eso significaría depender de él de
por vida, y eso no le gustaba; se sentiría como vivir encadenado.
Su-ha
planeaba darle una parte de la herencia a Kang-ji una vez que la consiguiera.
Con eso, habría un intercambio justo. Después, él viviría tranquilo viajando
con su hijo.
“……
Si es lo que hyung quiere, está bien. No me importa si los demás lo saben o
no.”
Al
pensar en los miles de millones, una sonrisa radiante apareció de forma natural
en su rostro. Al verla, la expresión de Kwon Ram se oscureció aún más. Verlo
morir de culpa hizo que Su-ha se divirtiera todavía más.
‘Escucha,
Kwon Ram-. Si tanto lo sientes, págame con tu cuerpo.’
“¿De
verdad lo sientes por mí?”
Kwon
Ram asintió. Ante esa respuesta, Su-ha se quitó la camiseta de golpe. Los ojos
de Kwon Ram se abrieron de par en par ante la acción repentina de Su-ha.
“Si
lo sientes, dame un beso aquí.”
Su-ha
señaló su propio pezón. Vio cómo Kwon Ram desviaba la mirada como si estuviera
tratando de descifrar un estereograma.
“Parece
que no lo sientes tanto.”
Cuando
Su-ha hizo el gesto de recoger su ropa con indiferencia, la mano de Kwon Ram lo
sujetó con urgencia. Al mirarlo de reojo, vio a un Kwon Ram con el rostro
rígido, sin saber qué hacer.
“¿Qué?”
“…….”
“¿Qué
pasa?”
“……
¿Tiene que ser… necesariamente un beso ahí?”
“¿No
soy yo quien decide qué me hará sentir mejor?”
“…….”
“Suéltame,
me voy a vestir.”
“Su-ha-ya.”
“Qué.”
“…….”
Kwon
Ram no sabía qué hacer y solo movía los ojos de un lado a otro. Parecía incapaz
de acercar sus labios a esa zona. Su-ha observaba su reacción con gran interés,
aunque mantenía la cara seria por fuera.
“¿He
dicho que me sueltes?”
Al
hablar con un tono de molestia, Kwon Ram se sobresaltó.
“……
¿De verdad se te pasará el enfado si lo hago?”
“No
estoy enfadado.”
“Parece
que sí.”
“Ahora
sí lo estoy, porque hyung dice que lo parezco.”
“…….”
Ante
eso, Kwon Ram se mordió ligeramente el labio. Tenía la expresión de alguien
enfrentándose a un obstáculo insuperable.
“Está……
bien.”
‘Vaya.’
“Tiene
que durar al menos 3 segundos para que valga.”
“…….”
‘No
me mires como si estuviera loco’, pensó Su-ha. ‘Yo también me estoy esforzando
a mi manera.’
“Si
lo del pezón es muy difícil, puedo cambiártelo por otra cosa.”
“Cámbiamelo”,
respondió Kwon Ram de inmediato.
Su-ha
celebró internamente al ver que Ram había caído en su trampa.
“Entonces,
déjame ver lo tuyo.”
“…….”
“Solo
voy a mirar.”
“…….”
“¡Ah,
hablo en serio!”
Ante
la mirada llena de desconfianza de Kwon Ram, Su-ha se sintió un poquito
injustamente tratado. Por supuesto, podía ocurrir un accidente… como lamerlo
por error o rozarlo ‘sin querer’.
“Tú,
de verdad……”
‘¿Acaso
la vida no está llena de accidentes inesperados?’, pensó Su-ha.
“3,
2, 1……”
Su-ha
empezó a contar de la nada. Sabía que su tímido príncipe no se quitaría la ropa
a menos que hubiera una cuenta atrás. Al escuchar los números, Kwon Ram
jugueteó con el borde de su ropa con nerviosismo.
Poco
después, con una expresión de determinación, Kwon Ram sujetó su cinturón. Al
ver esto, los ojos de Cha Su-ha brillaron.
Finalmente,
había llegado el momento de comprobar los dotes de su príncipe.
Capítulo 25
Ding-dong.
En
cuanto la mano de Kwon Ram rozó su cinturón, sonó el timbre. Su-ha contuvo el
aliento por instinto mientras lo miraba. ¿Acaso esperaba a alguien en casa?
“Hyung….”
Ding-dong, ding-dong.
Como
si la persona al otro lado no tuviera ni una pizca de paciencia, el timbre
volvió a sonar repetidamente. Kwon Ram, que solo se había limitado a observar
la reacción de Su-ha, se incorporó.
“Iré
a ver quién es.”
“¿Esperaba
a alguien?”
“A
nadie.”
“Entonces
no le haga caso.”
“No
puedo hacer eso.”
Kwon
Ram puso una cara de alivio tan evidente que Su-ha se sintió profundamente
irritado. Estaba a punto de alcanzar la meta y sentía que le habían volcado el
plato de comida justo antes del primer bocado. Sabía que le costaría un
esfuerzo enorme volver a crear un ambiente así con él.
Su-ha
siguió a Kwon Ram para identificar al intruso que se había atrevido a
interrumpir su tiempo a solas. Al ver el rostro inesperado en la pantalla del
interfono, Su-ha no pudo evitar abrir los ojos de par en par.
“¿Ha
Kang-ji?”
Ante
su grito de sorpresa, sintió la mirada de Kwon Ram sobre él. Bajo ese
escrutinio, Su-ha notó que las palabras se le trababan.
“¿Por...
por qué vendría ese tipo aquí?”
“Eso
me pregunto.”
Kwon
Ram volvió a mirar la pantalla. Su perfil mientras observaba al visitante se veía
extrañamente sombrío.
“¿Eres
muy cercano a Kang-ji?”
Ante
esa pregunta, Kwon Ram se giró hacia él.
“¿Tú
qué crees?”
El
tono de Kwon Ram fue extrañamente gélido. Su voz era fría, pero su mirada ardía
con una intensidad peculiar. Parecía... ¿celoso? Una bombilla se encendió de
repente en la cabeza de Su-ha.
Kwon
Ram desconfiaba y sentía celos de su amistad con Ha Kang-ji. Su-ha decidió que
no dejaría pasar esta oportunidad. Si jugaba bien sus cartas, quizás hoy mismo
podría "construir la Gran Muralla" con Kwon Ram.
“Ah,
parece que Kang-ji se enteró de que estoy aquí.”
“¿Y
por qué vendría Ha Kang-ji hasta aquí?”
“Bueno,
como me quedé con usted, no fui a clase.”
“…….”
Kwon
Ram bajó la mirada, sumido en sus pensamientos. Sin perder un segundo, Su-ha le
rodeó el cuello con los brazos, pegándose a él por completo.
“Hyung,
no le abra.”
“…….”
Kwon
Ram también parecía pensar que, si abría, Ha Kang-ji los interrumpiría. Pero su
rostro también delataba que sabía que, si no abría, algo muy serio pasaría
entre ellos dos. Su conflicto interno era evidente.
“Hyung….”
Su-ha
forzó una voz impaciente, y vio cómo la nuez de Adán de Kwon Ram se movía con
fuerza al tragar saliva.
“Mmm.”
“Volvamos
a la cama.”
“…….”
“Todavía
no se me ha pasado el enfado.”
“……
.”
Las
manos de Kwon Ram quedaron suspendidas en el aire, sin atreverse a rodearle la
cintura ni a apartarlo. Su-ha se pegó aún más y lo miró desde abajo.
“¿No
me va a quitar el enfado?”
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Parpadeó
intencionadamente mientras preguntaba. Kwon Ram frunció el ceño y apretó los
labios como alguien que intenta contenerse con todas sus fuerzas. Se veía
realmente atormentado. ¿De verdad será de los que creen en la castidad hasta
el matrimonio? ¿Por qué se empeña en un romance tan ascético?
Ante
la insistente mirada de Su-ha exigiendo una respuesta, él finalmente habló con
dificultad.
“El
enfado….”
“Sí.”
“Tengo
que quitártelo….”
Dicho
esto, Kwon Ram miró hacia el techo. Como él evitaba su mirada, Su-ha sujetó la
nuca de Kwon Ram para obligarlo a mirarlo a los ojos.
“¿Cómo?”
“…….”
Kwon
Ram puso una expresión de verdadero aprieto. Al estar tan pegados, Su-ha podía
sentir claramente la enorme presencia de aquello entre sus piernas. Era como si
lo de abajo estuviera gritando a pleno pulmón que él mismo se encargaría de
quitarle el enfado. Su-ha deslizó deliberadamente su muslo entre las piernas de
Kwon Ram y pegó su cuerpo contra su pecho.
“¿Cómo
lo hará? ¿Eh?”
“…….”
“¿Por
qué no dice nada?”
Al
frotar su muslo, Kwon Ram le sujetó los hombros con manos temblorosas. Sin
embargo, no lo empujó; simplemente lo agarró con cautela y dijo:
“Pásame
esta... solo por esta vez.”
“…….”
“A
partir de ahora... haré que no te enfades más.”
Con
una erección de ese calibre, lo normal sería haber perdido la razón hace rato,
pero Kwon Ram se mantenía firme. Tenía las orejas y las mejillas encendidas,
pero se negaba a bajarse la cremallera del pantalón.
Kwon
Ram usó su otra mano para sujetar el muslo de Su-ha, impidiéndole seguir
frotándose. Ante ese gesto, Su-ha habló:
“Entonces,
toque lo mío.”
“……
¿Qué?”
Sintió
que la mano que sujetaba su muslo se paralizaba.
“Si
no quiere enseñarme lo suyo, entonces toque lo mío, Hyung.”
“…….”
“Estoy
excitado por su culpa.”
Sin
darle opción, Su-ha tomó la mano que sujetaba su muslo y la llevó directamente
entre sus propias piernas. En cuanto la mano de Kwon Ram tocó esa zona, sintió
un respingo. Él no retiró la mano, pero encogió los dedos intentando tener el
mínimo contacto posible.
Ante
esa pequeña resistencia, Su-ha esbozó una sonrisa ladeada y le dijo:
“¿Es
que no le gusta lo mío?”
“No,
no es eso.”
“Entonces
extienda los dedos. Si sigue así, me voy a casa ahora mismo.”
“…….”
Los
dedos de Kwon Ram vacilaron y se extendieron uno a uno lentamente. Una vez
confirmado que tenía los cinco dedos estirados, Su-ha los presionó contra su
miembro. Sintió otro sobresalto de Kwon Ram, pero le sujetó la muñeca con
firmeza.
Kwon
Ram agachó la cabeza como si fuera él a quien estuvieran tocando. Su-ha
susurró:
“¿Le
disgusta?”
Kwon
Ram negó con la cabeza lentamente. Al tener la cabeza baja, Su-ha solo podía
ver sus orejas, que estaban mucho más rojas que antes.
“¿Entonces
qué siente?”
“……
.”
Como
él no respondía, Su-ha usó su otra mano para bajarse la cremallera del
pantalón. Kwon Ram levantó la cabeza sobresaltado. Su-ha abrió el pantalón y
tiró de la mano de Kwon Ram hacia el interior. Sujetando su muñeca con fuerza,
miró a Kwon Ram a los ojos.
“Ahora,
tóquelo usted.”
“……
Esto……”
“¿'Esto'
qué?”
“Es
demasiado……”
Kwon
Ram no sabía qué hacer al sentir su piel directamente contra su mano. Su-ha se
sentía frustrado por su actitud tan ingenua, pero al mismo tiempo, eso lo
excitaba de forma extraña. Sujetando a Kwon Ram por los hombros, preguntó:
“¿Demasiado
qué?”
“…….”
“Ah….”
La
mano de Kwon Ram se movió torpemente. Ante el gemido de Su-ha, Kwon Ram se
detuvo un instante y murmuró con voz quebrada:
“……
Parece demasiado erótico.”
Ante
esas palabras, Su-ha echó un vistazo a la entrepierna de Kwon Ram. Como si la
erección de antes hubiera sido mentira, ahora se veía aún más grande.
“Yo
también tocaré lo suyo, Hyung.”
“No,
estoy bien.”
“Se
siente raro si solo recibo yo. Para parecer novios deberíamos hacerlo
mutuamente. Si no, parece que solo le estoy dando órdenes.”
“…
¡Ah, Su-ha-ya! ¡Espera un momento!”
Pero
la mano de Su-ha fue más rápida que sus palabras. Acarició rápidamente el bulto
que sobresalía en el pantalón de Kwon Ram. Aunque no era contacto directo con
la piel, Kwon Ram dio un brinco por la sorpresa.
Su-ha
lo sujetó antes de que pudiera huir y lo atrajo hacia sí.
“Hyung,
¿a dónde va después de ponerme así?”
“Su-ha-ya.”
“Solo
lo tocaré. ¿Sí?”
Detrás
de ellos, el timbre volvió a sonar. Vio cómo la mirada de Kwon Ram se desviaba
fugazmente hacia el interfono. Su-ha no dejó pasar la oportunidad:
“¿Quiere
que me vaya entonces?”
Los
ojos de Kwon Ram temblaron. Si salía ahora, se encontraría con Ha Kang-ji.
Seguramente no quería que Kang-ji lo viera en ese estado. Su-ha podía leer su
mente como un libro abierto.
“No.”
Ante
esa respuesta, Su-ha no esperó más, se bajó los pantalones y los tiró lejos. Al
quedarse en ropa interior y luego despojarse de ella en un segundo, vio cómo
los ojos de Kwon Ram se abrían con asombro. Incluso en esa situación, Kwon Ram
le pareció hermoso.
Definitivamente, lo mío es grave.
Como
le parecía raro estar con la camiseta puesta y el miembro erecto al aire, Su-ha
también se quitó la prenda superior.
“¡Su,
Su-ha!”
Kwon
Ram recogió apresuradamente la camiseta del suelo. Sin embargo, no se atrevió a
ponérsela a Su-ha; simplemente la abrazó contra su pecho y bajó la mirada.
“¿Por...
por qué te quitas la ropa?”
“¿Por
qué? ¿No le gusta mi cuerpo?”
“No
es eso….”
“¿Entonces
por qué no mira?”
“Es
tan repentino... ¿por qué te desnudas de golpe? Póntela. Su-ha-ya, póntela.”
Kwon
Ram le tendió la camiseta mientras giraba la cara. Su-ha le arrebató la prenda
y la lanzó lejos. Kwon Ram lo miró con expresión desesperada.
“He
cambiado de opinión.”
“…….”
“Béseme
aquí.”
Cuando
señaló su pezón, el rostro de Kwon Ram se volvió lívido. Era una reacción tan
exagerada que cualquiera pensaría que le había pedido que se suicidara.
“¿No
quiere?”
Kwon
Ram negó con la cabeza manteniendo los ojos fuertemente cerrados.
“¿Entonces
por qué no lo hace?”
“…….”
“¿Es
porque le gusta demasiado?”
“…….”
Kwon
Ram no pudo responder nada y se limitó a mirar al suelo. Su rostro encendido
solo servía para provocar más a Su-ha.
“¿Qué
pasa? ¿Teme no poder controlarse?”
“…….”
“Está
bien.”
Su-ha
se acercó al petrificado Kwon Ram. Le rodeó de nuevo el cuello con los brazos y
susurró:
“Entonces,
hoy solo besos y caricias. Quedémonos solo en eso.”
Ante
lo que parecía una oferta de tregua, Kwon Ram levantó la cabeza y respondió de
inmediato:
“……
¿En la boca?”
“En
la boca y aquí.”
Al
señalar el pezón, Kwon Ram volvió a cerrar los ojos con fuerza. Pero Su-ha no
se detuvo ahí:
“Y
aquí.”
Ante
la continuación de la frase, Kwon Ram abrió los ojos, comprobó dónde señalaba
Su-ha y puso una cara de estar a punto de desmayarse.
No te pido sexo oral, ¿qué tiene de malo un ligero beso ahí,
Kwon Ram?
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“Por
supuesto, si Hyung quiere, podemos ir más allá.”
“……
¿No podemos quedarnos solo en los besos?”
Su-ha
arqueó una ceja.
“¿Besos
aquí? Eso tampoco estaría mal.”
“No,
me refiero a la boca.”
“¿Por
qué? ¿Le da asco mi miembro?”
“……
No es que me dé asco.”
“¿Es
feo?”
No es que sea una cosa monstruosa, pensó Su-ha para sí mismo. Entonces se dio
cuenta de que Kwon Ram estaba mirando hacia abajo, siguiendo su mirada. Pensó
que estaba examinando su miembro, cuando Kwon Ram levantó la vista, lo miró
fijamente y dijo con voz seria:
“……
No. Su-ha, incluso esta parte tuya es hermosa.”
Capítulo 26
Ding-dong.
El
timbre sonó una vez más, como si se negara a ser olvidado. Ese sonido hizo que
Su-ha volviera a la realidad.
“Hyung,
cárgame.”
Al
decir eso con los brazos abiertos, Kwon Ram lo levantó de inmediato al estilo
nupcial. No puso ni una sola objeción a la petición de ser cargado. Su-ha se
aferró a su cuello y le susurró al oído:
“Llévame
a la cama.”
“…….”
“Si
no quieres, bájame ahora mismo. Me vestiré y me iré a casa.”
Sintió
cómo la nuez de Adán de Kwon Ram se movía violentamente. Seguramente, él se
estaba imaginando que, si lo rechazaba ahora, Su-ha se marcharía de la mano con
Ha Kang-ji.
Kwon
Ram lo miró de reojo y habló con cautela:
“……
Todavía no llevamos ni un año saliendo, ¿no crees que... el sexo es un poco
prematuro?”
Su-ha
arqueó una ceja ante ese comentario. ¿Debía agradecer que no hubiera mencionado
algo sobre la castidad hasta el matrimonio?
En
el mundo de hoy, hay gente que incluso tiene relaciones antes de empezar a
salir. ¿Qué importaba si era pronto o tarde? Su-ha sentía cómo Kwon Ram seguía
escrutando su reacción. ¿Acaso se asustaría y huiría si intentaba avanzar
demasiado rápido?
“…
¿Entonces está bien si no llegamos hasta el final?”
“……
No me refería a eso.”
“Es
que me gustas tanto que quiero hacerlo, pero parece que tú no sientes lo
mismo.”
Su-ha
dijo esto mientras apoyaba deliberadamente su frente contra la mejilla de Kwon
Ram. Sintió un claro estremecimiento por parte del otro. Si reaccionaba de
forma tan intensa a cada uno de sus pequeños gestos, ¿por qué insistía tanto en
rechazarlo?
¿Será
que a Kwon Ram le gusta la abstinencia?
¿O
tendrá algún fetiche de ese tipo?
Su-ha
lo observó con los ojos entrecerrados. Kwon Ram, quizás malinterpretando su
mirada, bajó la vista y empezó a excusarse atropelladamente.
“No,
no es eso. Tú también me gustas.”
“¿Entonces?”
“Es
solo que... me preocupa que nuestra relación se vuelva demasiado física.”
¿Demasiado física? ¡Eso era exactamente lo que Su-ha quería! ¡Lo deseaba con todas
sus fuerzas!
¿Acaso
Kwon Ram pretendía conformarse con jugar a las casitas?
¿Era
su amor por él algo tan superficial?
Normalmente,
cuanto más amas a alguien, más profundo quieres que sea el vínculo. Los labios
de Su-ha se torcieron en un gesto amargo.
“Puede
que tú te conformes con eso, Hyung, pero yo no.”
“…….”
“¿O
será que yo te quiero más a ti?”
Estar
desnudo en brazos de Kwon Ram discutiendo sobre si dormir juntos o no,
sinceramente, hería su orgullo. Se sentía como si estuviera suplicando por
sexo. Aunque técnicamente esa era la situación y así debía ser...
De
cualquier modo, él era quien tenía que lograr llevarse a Kwon Ram a la cama.
Como la otra parte no parecía dispuesta, al que tenía sed no le quedaba más
remedio que ceder. Su cabeza entendía la situación, pero su corazón estaba
hecho un lío.
Al
mismo tiempo, su excitación se enfrió un poco.
“Bájame.”
Con
el ánimo ya por los suelos, Su-ha le habló a Kwon Ram con voz plana.
“¿Eh?”
Kwon
Ram preguntó totalmente desconcertado. Como no hacía ademán de soltarlo, Su-ha
se zafó de sus brazos usando la fuerza.
“Su-ha-ya.”
Ante
el llamado de Kwon Ram, Su-ha respondió mientras recogía su camiseta:
“Olvídalo.
No tengo intención de forzar nada. Yo quería que los dos disfrutáramos, pero……”
Sabía
perfectamente que, al decir esto, Kwon Ram se sentiría culpable y le daría
vueltas al asunto. En parte, lo dijo con esa intención. Era una pequeña rabieta
y una venganza.
Al
ponerse la camiseta y darse la vuelta, vio que Kwon Ram tenía una expresión aún
más rígida de lo esperado. Al ver su rostro pálido, a Su-ha le remordió un poco
la conciencia.
Parecía
que le había cargado con demasiada culpa.
“Pensándolo
bien, no he tenido en cuenta tu ritmo, Hyung. Lo siento.”
“No,
no tienes por qué disculparte. Lo siento yo. Es que yo simplemente……”
“Ah,
bueno. Como los dos nos hemos pedido perdón, ¿qué tal si lo dejamos pasar?”
Su-ha
lo interrumpió rápidamente por miedo a que Kwon Ram se hundiera en un pozo de
autorreproche. La expresión de Kwon Ram cambió sutilmente, aunque no parecía
que fuera a mejor.
“Aun
así…… lo siento.”
“¿Te
vas a enfadar si sigo pidiéndote disculpas?”
“……
Sí.”
La
voz de Kwon Ram se volvió más pequeña. Era evidente que se sentía fatal. Su-ha
decidió dejar a un lado su orgullo herido y consolarlo. Comparado con él, Kwon
Ram era un brote tierno en esto del amor.
Su
experiencia romántica era la de un recién nacido. Y los veteranos deben ser
amables con los novatos.
“Ya
está, ven aquí.”
Su-ha,
que ya se había terminado de poner los pantalones, le tendió la mano. Kwon Ram
la tomó vacilante.
“Con
ese tipo vigilando la puerta, no podemos salir a ningún lado. No haré nada
malo, así que vayamos a la habitación a ver una película.”
“Está
bien.”
Al
ver a Kwon Ram asintiendo tan sumisamente, Su-ha sintió que su deseo despertaba
de nuevo. Definitivamente, su cara era una obra de arte. Mirando de reojo las
largas pestañas de Kwon Ram, Su-ha preguntó:
“Mmm,
¿pero puedo darte besos, verdad?”
Kwon
Ram lo miró un instante y asintió lentamente.
“……
Sí.”
Su-ha
ya estaba preparado para dejar su orgullo de lado y suplicar de nuevo si Kwon
Ram decía que no. Kwon Ram era demasiado hermoso como para renunciar a conquistarlo.
“¿Y
con lengua?”
“…….”
“Un
poco de lengua no hace daño, ¿no?”
“……
Dijiste que no harías nada malo.”
Ante
el gesto pícaro de Su-ha, Kwon Ram puso cara de desconfianza. Su-ha levantó las
manos en señal de rendición.
“Mmm,
de acuerdo, lo entiendo.”
Dicho
esto, arrastró a Kwon Ram hacia la habitación. El timbre había dejado de sonar;
parecía que Ha Kang-ji se había rendido. Sin el intruso molestando, Su-ha pensó
que ya era hora de disfrutar de su tiempo a solas.
“Mierda……”
Estaba
seguro de que estaban dentro, pero no se oía ni un alma. ¿Acaso estaban
fingiendo que no había nadie? Ha Kang-ji quería echar un vistazo al interior,
pero tanto el portón como los muros eran demasiado altos.
Además,
la puerta del garaje estaba cerrada, por lo que no podía confirmar si el coche
de Kwon Ram estaba allí.
Kwon
Ram no tenía amigos cercanos entre sus compañeros, pero gracias a sus
seguidores, que conocían su horario de memoria, Kang-ji se enteró de que él
también había faltado a clase.
En
cuanto supo eso, tuvo la certeza de que Su-ha estaba con él. Por muchas
casualidades que hubiera en la vida, no tenía sentido que ambos faltaran
exactamente el mismo día. Ha Kang-ji recordaba perfectamente el interés
excesivo que Su-ha había mostrado por Kwon Ram.
No
había duda de que Su-ha estaba ahora mismo en casa de Kwon Ram. Y era obvio lo
que estarían haciendo los dos allí encerrados.
“…….”
Sabía
que, cuanto más intentara interferir, más se obsesionaría Su-ha con Kwon Ram.
Ha Kang-ji era plenamente consciente de ello.
Entendía
que debía esperar pacientemente a que Su-ha regresara, fingiendo ser el
"buen amigo". Sabía que actuar de forma posesiva solo haría que Su-ha
sospechara de sus sentimientos.
No
era la primera vez que Su-ha se comportaba de forma ligera, pero esta vez se
sentía diferente. Su instinto se lo decía. Y la actitud de Su-ha, tratando a
Kwon Ram como si fuera alguien especial, no ayudaba en absoluto.
Ha
Kang-ji se mordió el labio al darse cuenta de que, por ahora, su única opción
era retirarse. Le había costado mucho llegar a ser alguien cercano para Su-ha,
un hombre que mantenía sus relaciones siempre en la superficie. No podía
permitir que todo su esfuerzo se derrumbara ahora.
Observó
la casa de Kwon Ram con ojos sombríos.
Era
irónico que, de tanta gente, hubiera acabado enamorado de alguien tan
despreocupado e indiferente. Sabía que seguir albergando estos sentimientos
solo le traería sufrimiento, pero no era capaz de renunciar a ellos.
¿Acaso
no era la primera vez que Su-ha lo dejaba de lado, cegado por algún compañero
de cama?
Evidentemente,
no había aprendido la lección. Seguía esperando el momento en que Su-ha
volviera a él con esa sonrisa avergonzada.
Ha
Kang-ji desvió la mirada de la casa. Una cosa era esperar, y otra muy distinta
dejarlo pasar sin más. Puesto que Su-ha lo había hecho esperar, tendría que
darle un pequeño castigo. Aunque fuera algo habitual, que Su-ha tuviera sexo
con otro hombre siempre le partía el corazón.
Capítulo 27
La
televisión estaba encendida, pero era imposible saber qué programa estaban
transmitiendo. Su-ha estaba demasiado absorto, montado sobre Kwon Ram en la
cama, succionando sus labios con devoción.
“Mmm….”
Sujetando
la mandíbula y la mejilla de Kwon Ram, Su-ha forzó la apertura de su boca para
introducir la lengua. Sintió que Kwon Ram le agarraba los brazos como queriendo
detenerlo, pero no le hizo caso. A través del contacto con sus muslos, podía
sentir perfectamente que Kwon Ram estaba extremadamente excitado.
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La
lengua de Kwon Ram, rígida al principio, se dejaba llevar por los movimientos
de Su-ha. Mientras este ladeaba la cabeza para explorar cada rincón de sus
labios, la presión de las manos que sujetaban sus brazos aumentó. Su-ha no
sabía si aquel gesto significaba un rechazo o un intento desesperado por calmar
la excitación.
“Ha….”
Pensando
que quizás Kwon Ram se sentía abrumado, Su-ha separó sus labios y apoyó su
frente contra la del otro. Vio que los ojos de Kwon Ram, que lo miraban
fijamente, estaban nublados por el deseo. Mientras lo observaba, Su-ha preguntó
de repente:
“Hyung,
¿te gusta?”
“…….”
Kwon
Ram no respondió, limitándose a mirarlo con ojos trémulos. Aunque no hubo
palabras, su mirada lo decía todo. Su-ha, sintiéndose casi hipnotizado,
acarició el rostro de Kwon Ram como si quisiera memorizarlo con las yemas de
los dedos.
“Tus
ojos son realmente hermosos, Hyung.”
Pensó
que no solo eran sus ojos, sino que todo en él era perfecto. Llegó a desear
que, si tenían un hijo, se pareciera más a Kwon Ram que a él mismo.
“……
No tanto.”
“¿Por
qué dices que no eres guapo cuando yo digo que mi novio lo es?”
“……
.”
Ante
sus palabras, Kwon Ram mostró una expresión de desconcierto. A Su-ha le
excitaba de manera extraña que él actuara así. Sentía unos deseos irrefrenables
de devorar a este inexperto Kwon Ram sin dejar ni rastro.
Sin
contenerse lo más mínimo, Su-ha volvió a besar la mandíbula de Kwon Ram.
Mientras descendía lentamente por la línea de su cuello, Kwon Ram se sobresaltó
y lo sujetó.
“Dijiste...
que solo serían besos.”
“Eso
es lo que estoy haciendo.”
“……
Pero en el cuello me da cosquillas.”
Su-ha
entornó los ojos y le dijo:
“Aguanta
por mí.”
“……
.”
“¿O
prefieres ser tú quien me los dé a mí?”
Las
pupilas de Kwon Ram temblaron de forma evidente. Por su expresión, parecía
estar debatiéndose internamente. Hizo un amago de querer hundir su rostro en el
cuello de Su-ha.
¿Por qué se contiene tanto?
Su-ha
estaba genuinamente intrigado. Mientras lo observaba con curiosidad, Kwon Ram
apretó los puños y, con una expresión solemne, declaró:
“……
Intentaré aguantar.”
“No
hace falta que te contengas. Si no puedes más, simplemente hazlo tú también. Me
gustaría que me dejaras una marca de beso, Hyung.”
“……
.”
Kwon
Ram negó levemente con la cabeza. Su-ha no terminaba de entender su reacción.
¿Por
qué?
¿Acaso
teme perder el control y llegar hasta el final si empieza?
No
comprendía por qué Kwon Ram se empeñaba en resistir cuando no había necesidad
de hacerlo. Sin embargo, Su-ha decidió no discutir más. Había aprendido que
aquello solo era una pérdida de tiempo. Era mucho más provechoso dedicar ese
tiempo a tocar el cuerpo de Kwon Ram.
Su-ha
volvió a hundir su rostro en el cuello de Kwon Ram. Su piel desprendía un aroma
agradable y difícil de describir; no parecía perfume, sino su propio olor
natural. Ser tan guapo y además oler tan bien... eso era jugar sucio.
Al
inhalar profundamente el aroma de Kwon Ram, Su-ha sintió que su cuerpo ardía.
La excitación era mucho mayor que antes. Tuvo el presentimiento de que su
compatibilidad sexual sería perfecta. Era como si su cuerpo lo supiera antes
siquiera de haberlo comprobado.
“Hyung,
abrázame.”
Ante
su petición, Kwon Ram le rodeó la espalda con los brazos sin rechistar.
Acurrucado en su pecho, Su-ha empezó a succionar con fuerza el cuello de Kwon
Ram para dejarle marcas.
“Ah….”
“¿Te
duele?”
“No….”
“Hyung,
como tu piel es tan blanca, esto se ve muy erótico.”
Su-ha
acarició con el dedo la marca que acababa de dejar. Kwon Ram desvió la mirada
con el rostro ligeramente sonrojado. Mientras Su-ha continuaba dejando marcas
en su cuello, Kwon Ram habló con voz apurada:
“Ya...
detente.”
“¿Por
qué? Yo me estoy divirtiendo.”
Al
oír que él se divertía, Kwon Ram vaciló un momento y luego cerró los ojos con
resignación.
“……
Entonces, saca la mano de debajo de mi ropa.”
Su-ha
miró de reojo su mano izquierda, que estaba acariciando los abdominales de Kwon
Ram. Le resultaba fascinante sentir cómo sus músculos se tensaban cada vez que
succionaba su cuello.
“Tus
músculos son tan sexis que quiero seguir tocándolos.”
“……
.”
Como
él no respondía, Su-ha deslizó su mano más arriba y tocó el pecho de Kwon Ram.
Al frotar su pezón con dos dedos, Kwon Ram dio un respingo de pura sorpresa y
le apartó el brazo.
“¡차수하!”
“¿Ni
siquiera puedo tocarte?”
“……
Dijiste que no harías nada malo.”
“Hyung,
has estado excitado todo este tiempo. Tu ropa interior debe de estar empapada.”
Ante
esas palabras, Kwon Ram se incorporó bruscamente. Por cómo se le puso la cara,
incluso más roja que antes, parecía que Su-ha le había leído el pensamiento
sobre lo que ocurría dentro de sus calzoncillos.
Su-ha
también se incorporó y recorrió a Kwon Ram con una mirada de depredador. Más
allá de su objetivo de quedar embarazado para obtener la herencia, Kwon Ram era
un hombre con el que realmente deseaba acostarse. Le parecía increíble que no
se hubiera fijado en él antes.
En
su vida pasada, Kwon Ram había sido invisible para él. ¿Cómo era posible que
alguien con ese rostro y ese cuerpo muriera siendo virgen? Kwon Ram
definitivamente no era una persona común.
Sea
como fuera, Su-ha, con los ojos encendidos por la lujuria, le dijo:
“No
llegaremos hasta el final. ¿Sí?”
Kwon
Ram se estremeció y giró la cara.
“Eso...
no es lo que prometiste antes.”
¿Acaso no es ley de vida que un hombre en la cama cambie de
opinión?
Sin
embargo, Su-ha no dejó traslucir sus pensamientos y puso una expresión de
adoración.
“Me
gustas demasiado, Hyung. Eres demasiado sexi.”
Su-ha
le rodeó el cuello con los brazos y le susurró al oído. Me gustas mucho,
mucho, Kwon Ram. ¿Eh?
Mientras
murmuraba aquello como si fuera un hechizo mágico invencible, vio cómo la
compostura de Kwon Ram empezaba a desmoronarse. ¿Quién podría mantener la calma
cuando la persona de la que está enamorado le confiesa su amor a voz en cuello?
Su-ha
sabía que este era un juego que no podía perder. Mientras estuviera a solas con
Kwon Ram y no hubiera intrusos, la victoria era suya.
“Quiero
tocarte, Hyung.”
“……
.”
“¿Tú
no quieres?”
Mientras
preguntaba, Su-ha guio la mano de Kwon Ram hacia el interior de su propia ropa.
Sintió el sobresalto de Kwon Ram al contacto con su piel, pero este no retiró
la mano. Kwon Ram lo miró con ojos vacilantes.
“……
No estoy seguro de mí mismo.”
“¿Eh?”
“……
.”
Los
dedos de Kwon Ram se posaron torpemente sobre el pecho de Su-ha. Su expresión
era de desconcierto. Al observar su rostro, Su-ha comprendió tardíamente lo que
quería decir.
“Ah,
¿te refieres a que no estás seguro de poder evitar llegar hasta el final?”
“……
.”
No
eran menores de edad, eran adultos; ¿qué razón habría para no llegar hasta el
final? Su-ha no encontraba ningún motivo para detenerse.
“¿Es
porque temes que quede embarazado?”
“……
.”
“Hyung,
soy un Beta.”
“……
.”
“No
tienes que preocuparte por eso.”
“No
es... por eso.”
“¿Entonces?”
Ante
su pregunta, los labios de Kwon Ram temblaron. Lo miró fijamente, con una
intensidad que parecía querer atravesarlo.
“Porque
quiero atesorarte.”
Ante
esas palabras pronunciadas con lentitud, Su-ha arqueó una ceja. Para él,
aquello sonaba anticuado y trillado. ¿Es que este hombre no sabe que lo que
mucho se guarda, al final se echa a perder?
Su-ha
le sujetó la mandíbula y susurró:
“Amar
a alguien no significa guardarlo bajo llave. Si lo haces, alguien más te lo
quitará.”
Lo
que realmente quería decir era que no se debe escatimar con la comida
deliciosa, pero pensó que Kwon Ram podría ofenderse si lo comparaba con comida,
así que lo adaptó al lenguaje del amor de Kwon Ram.
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“Cuanto
más te gusta alguien, más deseas estas cosas.”
“……
.”
Entonces,
la expresión de Kwon Ram cambió. Parecía que, en el fondo, estaba de acuerdo
con sus palabras.
Al
ver ese cambio, Su-ha tuvo el presentimiento de que Kwon Ram no se resistiría
más. Para probarlo, deslizó su mano por el abdomen de él. Esta vez no subió,
sino que bajó; Kwon Ram se estremeció, pero no lo detuvo ni mostró rechazo.
“Por
eso, yo no quiero 'atesorarte' de esa forma, Hyung.”
“……
.”
“Quiero
conocerte de pies a cabeza.”
“……
.”
“Me
gustaría que no hubiera ni una sola expresión tuya que yo no conozca.”
Su
mano llegó al cinturón de Kwon Ram. Sintiendo que estaba ante el último
bastión, Su-ha lo miró buscando su consentimiento. Entonces, Kwon Ram le acunó
la mejilla con una mano e inclinó la cabeza hacia él.
Fue
Kwon Ram quien inició el beso esta vez, lo cual sorprendió gratamente a Su-ha.
Aunque seguía siendo torpe, el hecho de que imitara exactamente lo que Su-ha
había hecho antes le hizo sonreír internamente. A pesar de ser mayor que él,
sus actos eran adorables. ¿Sería porque se trataba de Kwon Ram?
Su-ha
aceptó el beso mientras hundía sus dedos en la nuca de él. La suave textura de
su cabello se deslizaba agradablemente entre sus dedos. Mientras disfrutaba del
beso de Kwon Ram, de repente se escuchó el sonido de la hebilla del cinturón
soltándose.
No
había sido Su-ha quien lo había desabrochado.
Capítulo 28
Cuando
Kwon Ram desabrochó la hebilla de su pantalón de forma tan varonil, Su-ha
sintió que estaba en un sueño. Lo había deseado tanto que llegó a pensar que su
mente le estaba jugando una mala pasada. ¿Cómo era posible que Kwon Ram se
desnudara así de fácil después de tanto esfuerzo?
Su-ha
sintió que perdía el sentido de la realidad al ver el enorme tamaño del pene
frente a sus ojos.
¿No es un sueño?
Le
entró un miedo repentino de despertar y que todo desapareciera. Mientras Su-ha
se limitaba a mirar parpadeando con asombro, Kwon Ram habló con cautela:
“¿Es...
feo?”
Kwon
Ram sostenía su pene totalmente erecto tras haberse bajado la cremallera. Bajó
la vista hacia su propio miembro con una mirada fugaz, como si estuviera
comparándolo con algo sin necesidad de preguntar.
“El
tuyo es bonito, pero el mío……”
Al
sentir que iba a empezar a menospreciarse, Su-ha se apresuró a hablar:
“……
Es que me ha sorprendido que sea más grande de lo que imaginaba.”
“…….”
Tenía
una forma y un tamaño que no encajaban en absoluto con su rostro angelical.
Su-ha estaba siendo totalmente sincero: estaba impactado. Parecía algo que, por
su tamaño, no debería poder entrar en un cuerpo humano. Se preguntó si la
indecisión de Kwon Ram no habría sido simplemente por culpa de ese tamaño
intimidante.
Su-ha
pensó por un momento. Creía haber visto los miembros de bastantes hombres, pero
algo así de grande era realmente inusual. Sabía que no podía quedarse ahí
pasmado admirándolo para siempre; si seguía así de absorto, Kwon Ram volvería a
subirse la cremallera.
Y
una vez que esos pantalones se sellaran de nuevo, no se abrirían jamás.
Al
llegar a esa conclusión, Su-ha recuperó el sentido. El tamaño abrumador lo
había dejado fuera de combate por un instante. Kwon Ram le estaba mostrando esa
parte suya a otra persona por primera vez en su vida. Tenía que reaccionar
rápido, ¡y de la forma más positiva posible!
“Por
eso me gusta.”
“……
.”
“¿Pero
lo has sacado para que te dé mi aprobación? ¿Para ver si me gusta o no?”
Lo
dijo en broma, pero Kwon Ram asintió levemente con el rostro sonrojado. Al ver
eso, la mirada de Su-ha se volvió turbia por el deseo.
“……
Si lo dices en serio, es demasiado provocador.”
“Si...
no te gusta….”
“¿Cómo
no me va a gustar? Si te pones así, Hyung….”
“Ah,
mmm….”
Su-ha
frotó con cuidado el glande con sus dedos. Debido al líquido preseminal, la
punta estaba resbaladiza. Kwon Ram frunció el ceño e intentó contener un
gemido. Ante esa imagen, Su-ha sintió que perdía la razón.
“Hyung,
estás empapado, ¿verdad?”
“Enséñame
el tuyo también.”
Era
una orden del príncipe, así que no tuvo más remedio que obedecer.
Su-ha
soltó el pene de Kwon Ram y se quitó los pantalones rápidamente. Había estado
excitado desde hacía un rato y la ropa ya le resultaba incómoda. Al quedarse
sin pantalones y sentarse frente a Kwon Ram con las rodillas flexionadas, este
empezó a acariciarle el glande con los dedos, tal como Su-ha había hecho antes.
¡Kwon Ram, el estudiante modelo!
“¡Ah!”
“……
Tú también estás empapado.”
“¡Mmm,
Hyung…!”
Su-ha
sintió un escalofrío en la cintura cuando la mano de Kwon Ram recorrió el
tronco de su pene de un tirón. Entonces, Kwon Ram lo abrazó con fuerza y empezó
a mover la mano que sujetaba su miembro.
“Ah,
ah…. Qué bien, me gusta.”
“……
.”
Mientras
Su-ha jadeaba disfrutando del contacto, Kwon Ram lo observaba fijamente con una
mirada aterradoramente intensa y los labios apretados. Parecía decidido a
grabar en su memoria cada una de las expresiones de Su-ha.
Ante
esa mirada, Su-ha rodeó el cuello de Kwon Ram con sus brazos y empezó a soltar
gemidos deliberadamente más explícitos.
“Me
encanta que me toques, Hyung.”
“Sí…….”
Su-ha
también agarró el pene de Kwon Ram. Él frunció ligeramente el ceño. Admirando
su rostro, Su-ha murmuró sin darse cuenta:
“Eres
guapo hasta cuando frunces el ceño.”
“Ah.”
“¿Puedo
chuparlo?”
“……
¿El qué?”
Kwon
Ram, que tenía los ojos cerrados como si estuviera resistiendo, los abrió de
golpe. Su cara reflejaba que no entendía a qué se refería. Su-ha, en lugar de
responder, se inclinó. En cuanto succionó el glande, oyó cómo Kwon Ram inhalaba
aire por la sorpresa.
Era
imposible tragarlo hasta la base, ni siquiera intentando una felación profunda.
Con solo abrir la boca al máximo y hacer un poco de movimiento de vaivén, ya le
dolía la mandíbula.
“¡Ah…!”
Justo
cuando pensaba en detenerse, el gemido de Kwon Ram se le clavó en el oído. Pudo
sentir claramente cómo el cuerpo de él temblaba ligeramente. Como si no hubiera
estado excitado del todo todavía, el pene de Kwon Ram se puso aún más rígido.
Ante
su evidente excitación, Su-ha volvió a mover la boca lentamente. Quería ver a
Kwon Ram aún más excitado. Aunque el tamaño era abrumador, era un pene limpio,
como si nunca hubiera sido usado, y tenía un tono ligeramente oscuro y rojizo.
Las
venas gruesas que sobresalían le daban una sensación de contraste con la imagen
delicada de Kwon Ram, pero cada vez que sus labios las rozaban, sentía una
excitación extraña.
“Ah,
mmm.”
Kwon
Ram le apretó los hombros como pidiéndole que parara. El pene dentro de su boca
palpitaba de una forma inusual. Parecía que Kwon Ram no quería tener su primera
eyaculación en la boca de Su-ha, por lo que volvió a apretarle los hombros.
¿Ya va a eyacular con solo haberlo chupado unas pocas veces?
Su-ha
succionó el pene haciendo un sonido húmedo.
“¡Ah!”
“……
¿Se siente bien?”
Era
evidente que Kwon Ram temblaba intentando contener la eyaculación. Ante la
pregunta, lo miró con una mirada cargada de cierto reproche. Parecía que para
un virgen, incluso el sexo oral era demasiado estimulante.
“Yo
también haré que te sientas bien.”
“Qué….”
No
había razón para negarse si Kwon Ram se ofrecía. Su-ha abrió las piernas
provocativamente y apoyó sus brazos hacia atrás. La cara de Kwon Ram entonces
se puso...
“¡Ah,
mmm!”
...digamos
que se le fue un poco la cabeza.
Kwon
Ram se inclinó y hundió su rostro entre las piernas de Su-ha. Este iba a
decirle que tuviera cuidado con los dientes, pero no fue necesario. Kwon Ram lo
lamía como si fuera un caramelo preciado, haciendo que Su-ha gemira mientras
revolvía el cabello de él.
“Hyung…,
mmm.”
“Dime...
mi nombre.”
“¡Ah,
Kwon Ram…!”
Sinceramente,
Su-ha sentía la presión de pensar que tendría que enseñarle todo. Sin embargo,
Kwon Ram lo estaba haciendo disfrutar sin ninguna carencia, como si hubiera
estudiado a fondo el tema. ¿No será que ha hecho de todo menos la
penetración?
Su-ha
miró con sospecha a Kwon Ram, que estaba concentrado succionando su miembro
entre gemidos.
“Mmm….”
Pero
al ver a Kwon Ram con su rostro puro y hermoso prendido de su pene, Su-ha
sintió que la eyaculación se le venía encima. Tuvo el impulso de venirse en su
boca. Debido a que Kwon Ram era tan perfecto y hermoso, le surgió un deseo
retorcido de corromperlo.
Quiero correrme en ese rostro perfecto. Si manchara esa cara con
mi semen, sentiría una conquista absoluta. Ya se imaginaba a Kwon Ram mirándolo desde
abajo con sorpresa si lo hiciera. Pero aunque se sorprendiera, no se enfadaría.
Si él se lo pidiera, quizás dejaría que se corriera en su cara las veces que
quisiera.
“Hyung,
me voy a correr. Para.”
Pero
no quería hacerle algo tan falto de modales a Kwon Ram. Además, la idea de
besar luego unos labios manchados con su propio semen no le convencía del todo.
Con sus parejas anteriores no solía besar después de terminar, así que
eyaculaba sin reparos. Pero al ver a Kwon Ram allí abajo, succionando su
miembro, se sintió extraño.
Más
allá de la excitación, no le gustaba ver a Kwon Ram en esa posición de
sumisión. Verlo esforzarse tanto con su inexperta técnica para complacerlo le
removió los sentimientos.
“Bésame.”
Como
parecía que Kwon Ram no iba a detenerse, Su-ha añadió la petición. Él lo miró
con los ojos desenfocados. Como alguien que escucha una orden irresistible, se
incorporó y lo besó.
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Su-ha
observó cómo Kwon Ram cerraba los ojos para besarlo. Sus pestañas temblorosas,
su piel blanca y sus cejas espesas y perfectas. Al ver cada uno de sus
movimientos, tenía la ilusión de que Kwon Ram lo estaba adorando. El beso de
Kwon Ram era cuidadoso y delicado, como si estuviera tratando algo sumamente
valioso.
Su-ha
mordió el labio inferior de Kwon Ram y susurró:
“Quiero
hacerlo.”
Las
pupilas de Kwon Ram volvieron a temblar. ¿Iba a decir que no? Justo cuando
Su-ha iba a intentar convencerlo de nuevo, los labios de Kwon Ram se abrieron
primero:
“……
Iré a comprar... eso.”
¿Se
refería a condones?
¿Iba
a tener sexo con él?
¿Ese
Kwon Ram?
“Vuelvo
enseguida.”
Al
ver que Kwon Ram intentaba levantarse, Su-ha reaccionó rápido:
“¿No
es necesario, sabes?”
“Pero……”
“Hyung,
te he dicho que no me quedaré embarazado.”
Mientras
decía eso, Su-ha sintió que su corazón latía con fuerza.
“No
es por eso.”
“No
quiero. Quiero que entres en mí así, tal cual.”
“……
.”
Al
ver la vacilación de Kwon Ram, Su-ha sintió que perdía los estribos. No podía
retroceder ahora. Empujó a Kwon Ram por el pecho hasta dejarlo casi tumbado.
Kwon Ram cayó sobre la cama sin oponer mucha resistencia.
“Su-ha-ya.
Espera un momento.”
Tumbado
en la cama, Kwon Ram le sujetó las manos para detenerlo. Parecía querer escapar
y abrazarlo al mismo tiempo. Al ver su indecisión, Su-ha susurró a
continuación:
“Hyung,
¿sabes una cosa?”
“……
.”
“Normalmente
no dejo que me lo hagan por detrás.”
“……
.”
Frotó
con su pulgar el glande de Kwon Ram, que seguía soltando líquido preseminal.
Disfrutando de cómo la mirada de Kwon Ram se nublaba, Su-ha se montó encima de
él. En su rostro aún quedaba un rastro mínimo de conflicto.
Bajó
sus caderas. Sintió el calor del pene de Kwon Ram rozando su entrada. Antes de
introducirlo, Su-ha miró a Kwon Ram buscando su consentimiento final.
“Kwon
Ram. Te pido que lo hagamos porque eres tú.”
Capítulo 29
En
cuanto terminó de hablar, Kwon Ram le apretó las nalgas con fuerza. Su-ha no
sabía si había sido por llamarlo por su nombre o por hablarle con confianza,
pero estaba claro que había tocado algún punto sensible.
Kwon
Ram lo miraba desde abajo con una mirada distinta a la de antes. Ese cambio
hizo que Su-ha se excitara aún más. Su propio cuerpo estaba ansioso, con el
único pensamiento de recibir a Kwon Ram lo antes posible.
Su-ha
echó la cintura hacia atrás para posicionarse.
“Ah….”
Sintió
una presión firme. Bajó las caderas lentamente, intentando dar cabida al pene
de Kwon Ram. Justo en ese momento, se dio cuenta tardíamente de que debería
haber dilatado la zona con las manos primero.
Era
absolutamente imposible realizar la inserción de golpe.
Su-ha
volvió a levantar ligeramente las nalgas y se humedeció los dedos con la
lengua. Kwon Ram observaba la escena con ojos turbios. Daba la sensación de que
no era el mismo Kwon Ram que conocía; se veía más sexi, más decadente. Viendo
su rostro en ese momento, nadie creería que era su primera vez.
“Hyung,
de verdad, no pareces el tipo de hombre que tendría un pene tan grande. ¿Por
qué es así?”
Tras
lamerse los dedos índice y corazón, Su-ha bajó la mano hacia su trasero. Kwon
Ram frunció ligeramente el ceño y soltó un jadeo corto con el rostro encendido.
“Lo
siento….”
¿Disculpándose en un momento como este? Su-ha estuvo a punto de echarse a reír por lo
tierno que le resultó. Contuvo la risa y dijo con firmeza:
“No.
No he dicho que no me gustara.”
“Ah…,
Su-ha-ya….”
Mientras
Su-ha se preparaba con los dedos, Kwon Ram soltó un gemido bajo. Su voz sonaba
como una súplica, lo que hizo que Su-ha lo mirara.
“¿Es
que quieres que entre ya?”
“No
lo... sé…. Es solo que ahora tú... eres tan……”
“Hyung,
es tu primera vez, ¿verdad?”
Preguntó
para confirmarlo mientras bajaba de nuevo su cuerpo para fundirse con el de él.
Kwon Ram no respondió, pero su mirada fija fue suficiente confirmación. Su-ha
continuó hablando mientras lo miraba a los ojos:
“Cuando
entres, no te contengas. Córrete directamente adentro.”
“……
¿Por qué?”
Preguntó
Kwon Ram con la voz completamente ronca.
“Si
te corres dentro, creo que me dolerá menos gracias al semen. Así que no te
salgas, hazlo dentro.”
“Ha…,
decir esas cosas es tan… ah.”
Su-ha
no esperó a que Kwon Ram terminara de hablar y volvió a presionar el glande
hacia su interior. Sería un problema si Kwon Ram decidía retirarse en el último
momento para eyacular fuera.
“¡Ah…!”
“Vaya…,
Hyung, pones una cara... muy linda….”
Apenas
había entrado el glande y el rostro de Kwon Ram ya estaba de un rojo intenso.
No era un adolescente, pero su reacción de desconcierto ante cada pequeño
movimiento de Su-ha resultaba sumamente provocativa. Su-ha olvidó por un
momento el dolor de abajo para admirar la expresión de Kwon Ram.
Parecía
que la eyaculación se le venía encima ya mismo. Su-ha besó la mandíbula de Kwon
Ram y susurró:
“Hyung,
si quieres correrte, puedes hacerlo.”
Ante
esas palabras, Kwon Ram dijo con ojos febriles:
“Mi
nombre…, dime mi nombre… ah.”
“Kwon
Ram. Córrete dentro. ¿Sí?”
Su-ha
bajó las caderas con fuerza, logrando que el pene de Kwon Ram entrara un poco
más. Volvió a sentir ese tamaño abrumador. El dolor de sentirse estirado hasta
el límite pareció disiparse un poco al ver el rostro de Kwon Ram.
Al
oír la petición de Su-ha, Kwon Ram apretó las sábanas y se mordió el labio.
Parecía que no quería terminar tan rápido. ¿Sería orgullo masculino?
A
Su-ha no le importaba si Kwon Ram eyaculaba de inmediato. Estaba decidido a
recibir su semen al menos tres veces hoy; necesitaba tantos espermatozoides
como fuera posible. Como Omega recesivo, no tenía idea de cuántas eyaculaciones
internas harían falta para lograr el embarazo.
Al
ver a Kwon Ram conteniéndose con los labios apretados, a Su-ha le entró el
deseo de molestarlo.
“¿Eh?”
“¡Ah!
Es... espera.”
Su-ha
movió la cintura ligeramente de arriba abajo, provocando un fuerte espasmo en
el cuerpo de Kwon Ram. De repente, la mirada de este cambió; agarró con rudeza
las nalgas de Su-ha para separarlas y empujó su cintura hacia arriba con
fuerza.
“¡Ah!”
“Ah…
mmm….”
En
un instante, la mitad del pene se deslizó dentro de él. Su-ha arqueó la
espalda, temblando por la sensación de que algo le atravesaba la columna
vertebral. No esperaba que le metiera la mitad de golpe.
Sus
músculos se contrajeron por instinto, lo que hizo que Kwon Ram apretara aún más
sus nalgas.
“¿Te...
duele?”
“……
¡Ugh, mmm!”
“Su-ha-ya.”
“Mételo...
mételo todo.”
Su-ha
habló con los muslos temblando. Quería que Kwon Ram se volviera adicto al sexo
con él; si se limitaba a meter solo la mitad por consideración, el placer se
reduciría a la mitad. Y eso no era lo que Su-ha quería.
Como
Kwon Ram no parecía dispuesto a llegar hasta el fondo a pesar de sus palabras,
Su-ha no tuvo más remedio que bajar sus caderas lentamente por su cuenta.
“Ahhh….”
“¡Ah,
ah…!”
“¡Ugh!”
“Ah…
mmm.”
“¡Ah!
¡Mmm, ah!”
Kwon
Ram también pareció perder la razón y comenzó a embestir hacia arriba. Su-ha
intentó contener sus gritos, pero los gemidos salían por sí solos. Era un
tamaño que le hacía perder el control de su propio cuerpo.
Sin
necesidad de mirar, sabía que todavía no había entrado hasta el final, pero
sentía que ya estaba al límite. Sujeto por las manos de Kwon Ram, Su-ha no
podía hacer más que agitarse al ritmo de las embestidas.
De
repente, sintió algo húmedo y caliente en su interior. ¿Se había corrido Kwon
Ram? Justo cuando pensaba eso, él volvió a empujar con fuerza. El tamaño no
había disminuido ni un milímetro, y Su-ha sintió que su mente se ponía en
blanco por un instante.
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Al
notar que el pene entraba y salía con más facilidad que antes, confirmó que
efectivamente se había corrido.
“¡Ah!”
¿Se ha corrido y sigue de inmediato?
Antes
de que pudiera recuperarse de la sorpresa, sintió que le daban la vuelta. Kwon
Ram cambió la posición, dejándolo debajo de él con las piernas totalmente
abiertas. Su-ha sintió con total nitidez cómo el pene de Kwon Ram penetraba aún
más profundo que antes.
“¡Hiiik!”
Un
grito se le escapó sin querer. Kwon Ram realizaba movimientos de pistón con una
rudeza casi animal; el dolor seguía superando al placer debido a ese tamaño al
que no lograba acostumbrarse. Sin embargo, ver a Kwon Ram con los ojos
perdidos, ebrio de sexo, era una visión satisfactoria.
Al
ver su rostro, Su-ha sintió que su propio miembro, que se había ablandado por
el dolor inicial, reaccionaba de nuevo.
“Ah,
mmm! Kw... Kwon Ram….”
“¡Ah,
ah, ahhh!”
Kwon
Ram embestía con tal fuerza que parecía que iba a romperle la cintura. No tenía
nada que ver con el hombre dulce y delicado de hacía un rato. Su-ha sintió un
poco de miedo al notar cuánto se estaba dilatando su entrada. Incluso llegó a
preocuparse por si alguna vez volvería a su estado normal.
“¡Kwon
Ram!”
Gritó
su nombre con la intención de que parara un poco, pero Kwon Ram selló sus
labios con un beso. Cuando su lengua invadió su boca, Su-ha sintió literalmente
que Kwon Ram lo estaba devorando.
“Mmm,
mmm.”
La
segunda eyaculación fue más larga que la primera. Kwon Ram dio una última
embestida profunda y tembló levemente. Su-ha sintió cada pulsación dentro de
él. Como Kwon Ram no dejó de besarlo mientras se corría, Su-ha tuvo que
recibirlo todo mientras jadeaba por aire.
Cuando
terminó, Kwon Ram reanudó los movimientos de pistón lentamente, y Su-ha sintió
cómo el semen se filtraba por las rendijas. Gracias a que el semen actuaba como
lubricante, la penetración se volvió más suave, lo que hizo que el ritmo de
Kwon Ram se acelerara de nuevo.
“Ah….”
¿Va a por la tercera vez sin descanso?
Su-ha
sintió deseos de huir ante la asombrosa resistencia de Kwon Ram, pero se
contuvo. Se había prometido recibirlo tres veces, ¿no? Cuanto más semen dejara
dentro, mejor para sus planes. Aunque... ¿de verdad esto era bueno?
Kwon
Ram empezó a moverse con violencia otra vez, como si se hubiera convertido en
una persona diferente. Sus movimientos eran tan rudos y salvajes que Su-ha
llegó a pensar que Kwon Ram cambiaba de personalidad durante el sexo.
¿Cómo puede aprender tan rápido siendo virgen?
“¡Ah,
ah! ¡Ahhh!”
“Su-ha….”
Murmurando
su nombre, Kwon Ram lo abrazó con fuerza mientras solo movía la cintura.
“¡Ugh,
ugh!”
¿Es que también tiene mucha cantidad de semen? Su-ha sintió que sus propios muslos estaban
empapados y pegajosos. Era una cantidad asombrosa. Pensó que él llevaría el
mando, pero en realidad estaba siendo sometido y dominado por completo. Kwon
Ram lo mantenía prisionero con un brazo, mientras con la otra mano le sujetaba
la nuca para besarlo.
Tenía
los muslos tan abiertos que le dolían. Kwon Ram se movía como alguien que solo
conociera el beso y la penetración, sin dejar ni un solo resquicio libre. Su
lengua atrapaba la de Su-ha constantemente, mientras abajo seguía taladrando su
interior sin descanso.
“¡Mmm!
¡Ah!”
Con
un sonido sordo de impacto, Su-ha arqueó la espalda y abrió los ojos de par en
par. Sintió el roce del vello púbico contra su piel: Kwon Ram había introducido
su pene hasta la mismísima base. Tras dos eyaculaciones, la entrada se había
relajado lo suficiente como para permitir que el miembro entrara por completo.
Su-ha
temblaba, con la sensación de que su vientre iba a ser perforado. Era como si
sus órganos internos estuvieran siendo desplazados. Quería pedirle que parara,
pero no podía. Al notar los espasmos de Su-ha, Kwon Ram detuvo el movimiento y
se quedó quieto, saboreando el punto más profundo de su interior.
Era
un lugar donde nadie había llegado jamás. Cuando los temblores de Su-ha
remitieron un poco, Kwon Ram empezó a moverse de nuevo.
“¿Mmm?!”
Su-ha
vio destellos de luz ante sus ojos. Al mismo tiempo, ¡pat!, terminó eyaculando
él también sin poder evitarlo. Hasta ese momento, el dolor había sido mayor que
el placer, pero ahora todo había cambiado. Kwon Ram pareció notar que la
reacción de Su-ha era diferente y empezó a castigar ese punto específico con
insistencia.
Ojalá
dejara de besarlo para poder respirar, pero Kwon Ram no separaba sus labios y
lo miraba fijamente a los ojos. Su-ha cerró los ojos con fuerza mientras
temblaba violentamente. No era un temblor de dolor, sino de un orgasmo
arrollador que intentaba contener.
Kwon
Ram ladeaba la cabeza mientras devoraba sus labios. Apartó el flequillo sudado
de Su-ha mientras seguía atormentándolo con movimientos de cintura calculados.
No
parecía tener intención alguna de terminar. Como si esto fuera solo el
principio, Kwon Ram separó sus labios, se incorporó y le sujetó los muslos. Al
ver que se disponía a realizar movimientos de pistón con toda su fuerza, Su-ha
lo llamó con voz entrecortada por el miedo.
“¡Hy...
Hyung!”
Kwon
Ram lo miró sin responder. Detuvo el movimiento esperando a que hablara,
mientras los labios de Su-ha temblaban. El hombre que había dudado antes de
empezar y este Kwon Ram parecían dos personas distintas.
Su-ha
llegó a preguntarse si el que había dudado realmente no habría sido él mismo.
Llamó a Kwon Ram porque sentía que su resistencia física estaba al límite, pero
no podía simplemente decirle que parara.
Apretó
los dientes y se reafirmó en su decisión. Esto era lo que él mismo había
buscado. Tras recuperar un poco el aliento, se dirigió a Kwon Ram, que esperaba
sus palabras:
“Ahí...
se sentía muy bien. Pero, ¿puedes ir un poco más despacio?”
“…
¿Aquí?”
“¡Ahhh!
¡Mmm…!”
“Ha….”
“Es
que lo tuyo es tan grande... ¡ve un poco... más despacio…!”
Mientras
Su-ha hablaba jadeando, Kwon Ram bajó la mirada. Sus ojos volvieron a perder el
enfoque. Ante eso, Su-ha se asustó y le sacudió el brazo. Entonces, Kwon Ram
apartó la vista de abajo y dijo con voz quebrada:
“Está...
muy abierto.”
“Eso
es porque……”
Su-ha
se tragó las palabras. Iba a decirle que era por culpa de sus embestidas
salvajes, pero se calló. No debía culparlo; existía el riesgo de que, si Kwon
Ram recuperaba la razón, se arrepintiera de sus actos y se distanciara de él.
“Porque...
me gustas, Hyung….”
Al
oír eso, Kwon Ram estiró la mano y le acunó la mejilla. A diferencia de su
mirada dulce, Su-ha sentía claramente cómo su miembro abajo palpitaba y se
movía. No podía dejar de pensar que era un tamaño violento para cualquier
pareja.
“¿Tendrás
idea de lo pobre que era mi imaginación comparada con esto?……”
“¿Eh?”
Antes
de que pudiera preguntar a qué se refería, Kwon Ram volvió a besarlo. Ante la
intención de Kwon Ram de reanudar el movimiento, lo único que Su-ha pudo hacer
fue rodearle el cuello con los brazos.
“¡Ah!”
Esperaba
que continuara la rudeza de antes, pero Kwon Ram lo abrazó y empezó a repetir
la secuencia de inserción y retirada de forma lenta. Al contrario que antes,
como Su-ha ya había probado el placer, ese ritmo lento resultó ser una tortura
deliciosa.
Una
sensación de calor se instaló en su bajo vientre y Su-ha empezó a jadear.
Apartando la cara de Kwon Ram, que intentaba atrapar su lengua, dijo:
“No...
no hagas eso, hazlo normal.”
“……
¿Por qué?”
Preguntó
Kwon Ram mientras hundía su rostro en la oreja de Su-ha. El contacto de su
lengua en el pabellón auditivo hizo que todo el cuerpo de Su-ha se volviera aún
más sensible. Retorciéndose sin querer, suplicó:
“Es
que... se siente raro. Solo... ¡hazlo normal, Hyung…!”
“…
Me estás apretando muchísimo ahí abajo….”
Kwon
Ram presionó con fuerza y luego se retiró de golpe, provocando un sonido
húmedo. Volvió a penetrarlo con fuerza y le susurró:
“¿No
es que te gusta?”
“¡Hiiik!”
“Mmm….”
Como
si quisiera que respondiera, Kwon Ram pegó su cuerpo al suyo y movió la cintura
con vibraciones cortas. Al sentir ese estímulo interno, Su-ha no pudo aguantar
más y clavó las uñas en los hombros de Kwon Ram.
“¿Te...
gusta?”
“Ahhh….”
“Su-ha-ya……”
Tuvo
el presentimiento de que Kwon Ram seguiría atormentándolo hasta que respondiera
que sí. No sabía si Kwon Ram era consciente del suplicio que le estaba haciendo
pasar, pero el placer acumulado era insoportable.
Sujetando
los hombros de Kwon Ram, Su-ha asintió frenéticamente.
“¡Me...
me gusta, Hyung! ¡Me gusta! ¡Así que...!”
Solo
deseaba que terminara de una vez. Si de verdad hubiera sido su primera
experiencia real, habría entrado en pánico y estaría medio muerto.
“¿Y
yo?”
“¡Ahhh…!”
“Su-ha-ya,
¿y yo?”
“¡Ahhh!
¡Hiiik! ¡Ah! ¡Mmm…!”
Debido
a las embestidas precisas en su interior, Su-ha apenas podía procesar las
palabras de Kwon Ram. Sintió cómo el pene dentro de él palpitaba con fuerza,
como si Kwon Ram estuviera a punto de eyacular. Esa sensación fue lo último que
registró.
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Creyó
oír que él decía algo más, pero acto seguido, Su-ha perdió el conocimiento.
Capítulo 30
La
temperatura era más que cálida; era abrasadora. Su-ha abrió con cuidado los
párpados, que se sentían pegajosos, tal vez por el sudor. Vio el techo familiar
y, acto seguido, el brazo que lo rodeaba con fuerza.
Tardó
un instante en recordar quién era su acompañante.
Kwon
Ram.
Su-ha
pensó que, después de acostarse con él, sentiría una satisfacción absoluta, una
sensación de conquista, pero para su sorpresa, lo invadió una extraña
inquietud. El muro de Kwon Ram había resultado ser mucho más sólido de lo que imaginaba.
Probablemente no existiera otro hombre en el mundo al que fuera tan difícil
quitarle los pantalones. Sea como sea, lo había logrado.
En
cierto modo, estaba más cerca del objetivo que se había trazado.
Quizás
su inquietud nacía de la idea de que, realmente, podría quedar embarazado tras
esto. En su vida anterior, Su-ha jamás se planteó la posibilidad de la
gestación. Por eso evitaba a toda costa acostarme con Alfas; prefería a los
Betas o a Omegas que fueran más pequeños y bonitos que él.
Al ser un Omega recesivo, no tenía rasgos externos que lo
delataran, ni tampoco desprendía ese aroma característico de su casta. El único
que conocía su secreto era 하강지 (Ha Kang-ji), y eso fue porque una vez,
borracho, se lo confesó por error.
Kwon
Ram era el primer Alfa con el que se acostaba. Y también era la primera vez que
permitía que alguien lo penetrara de esa manera. Su-ha se giró hacia el hombre
que lo abrazaba. Kwon Ram parecía sumido en un sueño profundo, con los ojos
cerrados y el rostro sereno.
¿Acaso a Kwon Ram le desagradan los niños?
Su-ha
se preguntaba por qué el otro había dudado tanto antes de dar el paso
definitivo.
Kwon
Ram lo quería.
Cualquier
persona con un mínimo de experiencia en el amor lo habría notado. Quizás en
grupo lograba disimularlo, pero a solas con Su-ha, era incapaz de ocultar sus
sentimientos.
Sin
embargo, al mismo tiempo, lo alejaba. Era un hombre capaz de rechazarlo si se
lo proponía con firmeza. Esa era la contradicción de Kwon Ram: alguien cuyos
sentimientos eran demasiado grandes para esconderlos, pero que a la vez podía
distanciarse.
Su-ha
sospechaba que solo podía haber una razón para ello.
La
persona que lo había metido en un bidón y lo había asesinado.
"Aunque no seas realmente el amante de Kwon Ram... no tengo
otra opción, ¿entiendes? Es que a Kwon Ram le gustabas taaaanto que me da mala
espina dejarte con vida".
Quizás
Kwon Ram solo intentaba protegerlo de esa persona.
Por
lo que Su-ha había observado de su carácter, parecía no querer involucrarlo en
los oscuros problemas que lo rodeaban. Por eso evitaba una relación profunda;
retrocedía para tener siempre una vía de escape lista.
En
su vida anterior, solo eran un senior y un junior que apenas habían cruzado
palabra. Y aun así, Su-ha se convirtió en un objetivo y murió. Solo por la
sospecha de que podría estar embarazado de su hijo.
Ya
fuera pidiendo una excedencia para huir, o dejando de hablarle, Su-ha estaba
seguro de que aquellas personas lo buscarían una vez que Kwon Ram se suicidara.
Estaba convencido de ello.
No
pensaba repetir el mismo final. Si de todos modos iban a venir por él, era
mejor tener el hijo de Kwon Ram y evitar que él se quitara la vida.
Su-ha
le tocó la mejilla con cuidado y las pestañas de Kwon Ram temblaron. Al verlo,
Su-ha preguntó:
“¿Por
qué finges que duermes?”
En
lugar de responder, Kwon Ram abrió los ojos y parpadeó mientras lo miraba.
Su-ha observó su rostro con detenimiento, como si lo analizara. El otro también
le sostuvo la mirada antes de abrir los labios.
“Dime….”
“¿Mmm?”
“No.
Nada.”
Kwon
Ram cambió de tema y lo estrechó entre sus brazos. Su-ha notó que se había
guardado algo, pero no quiso insistir. Parecía que el hombre tenía muchos
secretos. Su-ha sentía curiosidad, sí, pero hasta ahí llegaba.
No
quería involucrarse demasiado en la vida de Kwon Ram. Un vínculo del pasado.
Una pareja que, tras una concepción involuntaria, solo dejó buenos recuerdos
antes de separarse. Ese era el tipo de relación que le parecía ideal.
Deseaba
que, si en el futuro lo buscaba con el niño, él no sintiera rechazo hacia la
criatura. ¿Sería eso pedir demasiado? O quizás, por el contrario, Kwon Ram
sentiría el peso de la sangre y exigiría la custodia.
“¿En
qué piensas?”
Susurró
Kwon Ram en su oído. Su-ha le devolvió el abrazo y respondió:
“Pienso
en qué haré contigo hoy, Hyung.”
“……
¿Hay algo que quieras hacer?”
“Parece
que harías cualquier cosa que te pida.”
Sin
responder con palabras, Kwon Ram lo apretó con más fuerza. En la calidez de su
pecho, Su-ha continuó con sus pensamientos. Si Kwon Ram exigiera la custodia,
¿sería mejor entregárselo? No sabía mucho sobre su entorno familiar, pero
era evidente que le sobraba el dinero. Siempre había creído que la mayoría de
las desgracias nacen de la pobreza.
Recordó
haber oído que la infelicidad tiene mil formas, mientras que la felicidad
siempre se parece bastante.
Kwon
Ram parecía el tipo de hombre que sería un padre cariñoso. Aunque... ¿estaría
el niño a salvo en su casa?
“Hyung,
¿eres hijo único?”
Como
no tenía hermanos, si no tenía descendencia, su herencia pasaría a otras manos.
Ante la pregunta, Kwon Ram se separó un poco para mirarlo.
“Sí.
¿Y tú, Su-ha?”
“Yo
también soy hijo único.”
Él
miró a Su-ha fijamente y susurró en voz baja:
“Tus
padres debieron de mimarte mucho.”
Su
voz era tan dulce que, por alguna razón, Su-ha se sentió avergonzado.
Normalmente habría respondido con alguna broma ingeniosa, pero lo invadió una
extraña sensación de cosquilleo en el pecho. Forzó una expresión cínica y
repliqué:
“¿Por
qué lo dices? Les di muchísimos problemas.”
“Aun
así, creo que te habrían adorado. Si fuera yo….”
Su-ha
arqueó una ceja ante su frase inacabada. Sintió que la actitud de Kwon Ram
había cambiado sutilmente. ¿Sería que, tras haber mezclado sus cuerpos, su
corazón finalmente se había abierto?
Su-ha
se rasqué la mejilla, un tanto incómodo, y dijo:
“Lo
sé. Ya sé que tú me adoras, Hyung.”
“…….”
“Incluso
cuando soy un terco, siempre me dejas salirme con la mía.”
Kwon
Ram pareció reflexionar sobre esas palabras un momento.
“……
No eres tan terco.”
Su-ha
aprovechó su reacción para soltar una duda que le rondaba la cabeza.
“Por
cierto, Hyung, ¿no serás de los que creen en la castidad hasta el matrimonio,
verdad?”
Sería
un problema si de repente le propusiera matrimonio. Su fortuna lo tentaba, pero
Su-ha no quería perder su libertad ni su vida de soltero. Su plan era gastar
dinero a manos llenas y disfrutar de todos los placeres posibles en su vejez.
Sintió
la mirada fija de Kwon Ram sobre él.
“¿Y
tú?”
Contestar
a una pregunta con otra pregunta... ¿significaba que le resultaba difícil
responder? Su-ha observó su reacción de reojo. La mirada del otro era
inusualmente intensa. Sintió que debía elegir muy bien sus palabras.
Si
Kwon Ram lo quería desde hacía tanto tiempo, debía saber que Su-ha tenía algo
de experiencia. ¿Cuál era la intención tras esa pregunta?
Dudó
entre ser honesto o soltarle un cumplido vacío para salir del paso. Pero no
podía tardar demasiado en responder. Una respuesta tardía podía arruinarlo
todo.
“Quiero
casarme con alguien a quien ame.”
“……
¿Quieres casarte?”
No
señaló el hecho de que la respuesta de Su-ha fuera algo ambigua. Sin embargo,
Su-ha sintió que a sus palabras les faltaba un sujeto.
“Cuando
esté listo. Casarse siendo universitario es un poco….”
“¿Por
qué?”
Su-ha
parpadeó ante su insistencia. ¿Era simple curiosidad? Como nunca había pensado
seriamente en el matrimonio, empezó a inventar sobre la marcha.
“Es
que me gustaría ser yo quien pida matrimonio. Preparar un regalo carísimo, como
un hombre de verdad. Como ahora no puedo permitirme esas cosas, me gustaría
hacerlo más adelante, cuando gane dinero.”
“¿Y
si la otra persona te lo pide a ti?”
“No
lo sé. Mi sueño es ser yo quien haga la propuesta.”
“Mmm,
entiendo.”
“¿Y
tú, Hyung? ¿Tienes algún sueño o fantasía?”
“…….”
Kwon
Ram guardó silencio. Por su expresión, parecía tener algo en mente, pero no
tenía intención de compartirlo. Su-ha lo miró de soslayo y continuó:
“Y
además, en la luna de miel, quiero que mi pareja se ponga disfraces muy sexis
para pasar la noche de bodas.”
Kwon
Ram vaciló un instante.
“……
¿Disfraces sexis? ¿De qué tipo…?”
“No
lo he decidido, pero ya sabes, lencería abierta por abajo, o un traje de
sirvienta, o de conejita. Con su diadema y todo. Ah, Hyung, a ti te quedaría
genial. En fin, creo que sería divertido jugar a los roles. Como el esclavo y
el amo, cosas así.”
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Ante
sus palabras, Kwon Ram levantó el brazo para cubrirse la cara. Su-ha pudo ver
cómo su rostro se encendía de un rojo intenso. Lo observó con curiosidad y,
tras un largo silencio, Kwon Ram preguntó en un susurro:
“Entonces……
¿yo sería el esclavo?”
