Episodio 91-101
#91
I-won
sacudió la cabeza para despejar sus pensamientos y concentrarse en la buena
noticia.
“¿Ya
está confirmado que será para nosotros? ¿Cuándo trasladan a mi hermano?”.
“Esta
semana. Acabo de regresar de la explicación en el Hospital Myeongin. Dicen que
cubrirán todos los gastos del tratamiento durante un año. El próximo año
tendremos que pasar por otra evaluación, pero por ahora está todo bien”.
Ante
una noticia tan buena que parecía difícil de creer, I-won parpadeó sorprendido
y preguntó.
“¿Cómo
supiste de eso, mamá?”.
Si
bien el Hospital Myeongin era conocido por sus programas comunitarios para los
residentes locales, I-won no había encontrado ninguno que pudiera beneficiar a
Jeong-min. Dado lo desesperado de su situación, lo había intentado varias
veces, pero siempre quedaba fuera por no cumplir justo con los requisitos.
Además, su madre no era precisamente hábil buscando información en internet.
Entonces,
ella sonrió con naturalidad y explicó.
“El
doctor a cargo de tu hermano me lo contó. Hace unos días llegó una circular del
Hospital Myeongin. Es un programa para veteranos nacionales, pero como no
tenían suficientes solicitantes, esta vez relajaron los criterios. Gracias a
eso, Jeong-min quedó incluido. Lo solicité y salió aprobado”.
“Qué
buena noticia de verdad”.
I-won,
aún desconcertado, se frotó el lóbulo de la oreja.
‘¿De
verdad no fue el Beom hyung quien hizo algo?’.
Era
una suerte demasiado grande como para pensar que había sido solo coincidencia.
Claro que también era difícil imaginar que Jang Beom pudiera intervenir en la
administración del Hospital Myeongin. Aun así, no podía sacudirse una ligera
sospecha.
Había
algo que le pesaba en el fondo del pecho, como si no pudiera alegrarse del
todo.
‘…Ojalá
no haya sido cosa del hyung’.
Mientras
pensaba eso sin darse cuenta, su madre habló con voz alegre.
“Voy
a ir a ver a Jeong-min. Quédate en casa con Haeju”.
“Ah,
mejor voy yo. También quiero ver a mi hermano”.
Había
pasado demasiado tiempo sin verlo. Y ahora que lo trasladarían en los próximos
días, también quería saludar a la enfermera Kim, al cuidador y al médico a
cargo. I-won se levantó para prepararse y salir.
***
Después
de saludar a la enfermera Kim, que estaba sentada en la estación de enfermería,
I-won entró en la habitación justo cuando el médico encargado de Jeong-min
estaba haciendo su ronda. Al ver a I-won, el médico lo felicitó sinceramente
por el traslado de su hermano.
I-won
le dijo.
“Mi
madre me dijo que fue gracias a usted que se logró el traslado. Gracias por su
ayuda”.
“Yo
solo les comenté que había llegado una circular”. Respondió el médico con
modestia. “Fue la suerte de ustedes como familia”.
El
médico, que parecía estar de buen humor, sonrió con una amabilidad poco común y
añadió.
“La
verdad, esos programas suelen existir solo en el papel y rara vez se utilizan.
Pero parece que el presidente del hospital se levantó con otro ánimo
últimamente. Me dijeron que fue a hablar seriamente con el director del
hospital. Les ordenó reorganizar todos los programas sin solicitantes y usar
bien el presupuesto. No es algo fácil de hacer… ¿Será que quiere meterse en
política?”.
“Ya
veo…”
I-won
sintió la misma incomodidad que cuando su madre le contó la noticia. La
pregunta sobre quién era ese presidente le subía por la garganta, pero no fue
capaz de decirla en voz alta. Mientras vacilaba, el médico pareció darse cuenta
de que estaba hablando de más y cambió de tema.
“En
cualquier caso, es una buena noticia. El equipo de neurocirugía allá es
excelente”.
Después
de que el médico saliera, I-won se quedó sentado en una silla auxiliar,
aturdido.
Afortunadamente,
Jeong-min se veía con mejor color cada día. Sin embargo, I-won no lograba
alegrarse del todo. Sentía como si le pincharan el corazón constantemente con
una aguja. Se frotó el pecho con la palma y dejó escapar un quejido. No sabía
qué hacer. Entonces, de pronto, se le ocurrió una idea absurda.
"¿Y
si me voy al ejército?".
Pensó
que estar encerrado en algún lado podría ser mejor. Al menos así no tendría que
pedir visitas todos los días solo para ser rechazado una y otra vez. Pero
claro, no era una decisión que pudiera tomar a la ligera, sobre todo
considerando que debía mantener a su madre y a Haeju.
Mientras
pensaba en eso, su teléfono vibró brevemente. Era una notificación de su
aplicación bancaria, le habían depositado dinero.
I-won
se extrañó, ya que ese mes no esperaba recibir ningún pago. Con el ceño
fruncido, abrió la app, sin muchas expectativas.
"¿Será
la indemnización?".
Recordó
que, al redactar su declaración con el abogado, el señor Yoo le había
preguntado si pensaba demandar al chófer de Baek Cheol-gi.
En
ese momento, le pareció una pregunta fuera de lugar. Después de todo, Baek
Cheol-gi estaba muerto y no tenía cabeza para ocuparse del chófer, y mucho
menos ganas de meterse con pandilleros y complicarse la vida. Por eso,
simplemente negó con la cabeza, y el señor Yoo le dijo que haría un arreglo por
su cuenta, con un monto que considerara razonable.
Ahora
que lo pensaba, agradecía que Yoo hubiera manejado la situación con tanta
frialdad. Aunque no fuera dinero recibido por una buena causa, seguía siendo
dinero. Tal vez alcanzaría para cubrir un par de meses de gastos.
I-won
esperaba ver una suma que comenzara con 3 o 5 millones cuando revisó su saldo.
Pero el primer dígito del monto transferido por alguien llamado Go Eun-ha fue
un inesperado "1".
"¿Diez
millones?".
Frunció
el ceño ante una cantidad más alta de lo esperado. Pero enseguida su expresión
cambió.
"¿Por
qué hay tantos ceros...?".
Contó
con calma las cifras, y su rostro fue transformándose en una expresión de
absoluto asombro, hasta que sus ojos no pudieron abrirse más.
I-won,
completamente desconcertado, llamó al señor Yoo. Apenas se conectó la llamada,
habló con seriedad.
“Señor
Yoo, creo que me depositaron dinero por error”.
El
tono de Yoo sonó descaradamente despreocupado cuando le respondió.
—¿Ah,
sí? ¿Te parece poco? Créeme que hice lo mejor que pude.
“Son…
mil millones”.
Aún
sin creer lo que veía, I-won volvió a revisar la notificación y preguntó de
nuevo.
“¿Si
hay nueve ceros después del uno, eso no son mil millones, cierto?”.
Mientras
hablaba con total seriedad, Yoo soltó una gran carcajada.
—Ya
te dije, hice lo mejor que pude. Viendo tu reacción, siento que valió la pena.
“Pero…
si apenas me lastimé”.
Era
una suma absurda. Ni siquiera con lesiones graves podría esperar un arreglo
así. Yoo respondió con soltura, como si hubiera previsto esa reacción.
—Entiendo
que te sorprendas, pero en realidad no es tanto dinero. Ellos se mueven como
una organización, ¿sabes? Si decidías hacer lío, se les complicaba mucho
internamente. No es dinero sucio ni nada, así que acéptalo tranquilo.
“…”.
—¿Sabías
que las indemnizaciones no pagan impuestos?
Su
explicación era demasiado fluida. Con el rostro serio, I-won preguntó, guiado
por un presentimiento.
“¿Hyung
Beom sabe de esto? ¿Sabe sobre el acuerdo que usted hizo con ese hombre?”.
No
podía evitar pensar que todo esto era cosa de Jang Beom. Que él mismo había
puesto el dinero disfrazado de indemnización, o que al menos había hecho algún
trato con Go Eun-ha.
Después
de todo, la cifra era demasiado familiar.
‘Hyung,
préstame mil millones’.
Le
había dicho a Jang Beom en tono de broma una vez, en medio de la desesperación.
No lo decía en serio, y si él hubiera aceptado prestárselo, I-won probablemente
no lo habría aceptado. Era simplemente una cifra enorme que se le ocurrió en
ese momento.
Yoo
pareció recordar algo.
—Ah,
¿el abogado Kim le habrá comentado?
Pero
para I-won, que sabía cuán cercano era Yoo a Jang Beom, esa respuesta no tenía
sentido.
Después
de meditarlo unos segundos, I-won formuló la pregunta que no se atrevió a
hacerle al médico.
“¿Quién
es el presidente del Hospital Myeongin?”.
Sin
mostrar señal de incomodidad, Yoo respondió riendo.
—De
verdad que tienes buen instinto. Ya entiendo por qué el hyung se siente tan
presionado contigo.
I-won
guardó silencio tercamente. Yoo suspiró levemente, como rindiéndose, aunque
evitó dar una respuesta directa.
—Si
te da curiosidad, búscalo en la página del hospital. Seguro es un nombre que te
suena.
Aunque
no lo identificó al instante, estaba claro que era alguien relacionado con Jang
Beom.
Aun
así, I-won no pudo responder con un simple ‘Está bien’.
Tras
un largo silencio, formuló una pregunta completamente distinta.
“¿Él
habla de mí? ¿Le ha dicho algo usted?”.
Yoo
suspiró con cierta incomodidad, pero no tardó mucho en responder.
—A
estas alturas, creo que tú conoces mejor su cabeza que yo. Pero si me preguntas
mi opinión, sí… creo que es sincero en querer alejarse de ti. También quiere
que lo olvides y sigas con tu vida.
I-won
sintió una punzada en el pecho, como si no fuera una aguja, sino una lanza.
Colgó
la llamada, aturdido. Una vez que logró calmarse un poco, entró al sitio web
del Hospital Myeongin y verificó el nombre del presidente.
Era
Jang Tae-yoon, presidente de Myeongin Construction. El padrino de Jang Beom.
Con
los párpados ardiendo, I-won se presionó los ojos con el pulgar y el índice y
murmuró.
“Mierda…”.
#92
Muy
bien, con esto ya podía vivir como si nunca hubiera conocido a ese cabrón de
Jang Beom. Woo I-won, consiguió pescar a un idiota ciego con suerte y se hizo
con una buena tajada. Ahora solo le quedaba olvidar al novio que acabó en la
cárcel y dedicarse a vivir bien y comer mejor.
La
mano de I-won, que cubría su rostro, temblaba visiblemente.
“Si
de verdad quiere que lo olvide, no debería hacerme esto”.
Irónicamente,
las cosas que Jang Beom había dejado preparadas para que no sintiera su
ausencia hacían justo lo contrario, le hacían más evidente que no estaba. I-won,
que antes de conocerlo jamás se habría atrevido a soñar con tanta suerte, no
sentía alegría por sus bendiciones. Al contrario, la sensación de vacío crecía
sin control.
***
El
tiempo pasó poco a poco, y ya habían transcurrido seis semanas. El juicio de
Jang Beom era ese día a las tres de la tarde.
I-won
llegó al juzgado treinta minutos antes de la hora y, en la zona para fumadores
del edificio, encendió un cigarrillo. Con el otro, revisaba desde su celular la
lista de solicitudes de visita a la prisión, todas rechazadas en fila.
“Malnacido”.
Al
parecer, Jang Beom realmente pensaba mostrarse solo cuando saliera en libertad.
Dentro de todo, por suerte el juicio era público, así que ese día podría verlo.
No hablar con él, claro, porque el abogado de Jang Beom se negó hasta el final
a aceptarlo como testigo, así que I-won solo podía asistir como público.
Mientras
apagaba el cigarro en el cenicero con la costumbre ya adquirida, pensó.
“Al
principio no me gustaban, pero ahora entiendo por qué la gente no puede dejar
de fumar”.
Sabía
que era patético, pero empezó a fumar porque se acordaba de Jang Beom
haciéndolo de vez en cuando. Eran los mismos Marlboro rojos que solía comprar
en la tienda donde I-won trabajaba.
Jang
Beom casi nunca fumaba frente a él, así que I-won no lo había notado antes.
Pero al probarlos por sí mismo, se dio cuenta de que ese aroma fuerte y picante
que a veces sentía en él venía de esos cigarrillos. Y solo por eso, algo que
siempre le pareció asqueroso ahora le sabía bien. Lo que empezó como simple
curiosidad ya se había convertido en más de diez cajetillas fumadas.
Bajó
la vista a su muñeca, donde pesaba como unas esposas un reloj dorado. Ya era
casi la hora de entrar a la sala. Cruzó el silencioso edificio rumbo al
tribunal.
El
juzgado era mucho más pequeño y tranquilo de lo que había visto en películas o
dramas. I-won parecía ser el único espectador, y solo se escuchaban los
murmullos del secretario, el fiscal y el abogado preparando el proceso. Se
sentó en la banca más cercana al estrado del acusado.
Poco
después, el juez entró en la sala y dijo con tono mecánico.
“Se
abre la sesión”.
Entonces
apareció Jang Beom, escoltado por un guardia. Llevaba el uniforme de prisión y
esposas en las muñecas. Al ver su rostro por primera vez en seis semanas, I-won
no pudo evitar que se le humedecieran los ojos, a pesar de haberse prometido
que mantendría la compostura.
“Está
más delgado”.
Jang
Beom, con el rostro cansado, se sentó en el banquillo del acusado. Comenzó la
discusión entre fiscal y abogado, e I-won apretó con fuerza los puños sobre sus
rodillas.
“El
acusado apuñaló con un arma blanca a Baek Cheol-gi, causándole la muerte. Por
ello, la fiscalía solicita una condena de 10 años de prisión”.
“El
acusado no tenía ningún rencor personal ni interés económico en la víctima. Más
bien, la víctima amenazó repetidamente a la pareja del acusado, y hay indicios
de secuestro y agresión el día del incidente. Procedo a leer la declaración
presentada”.
El
abogado de Jang Beom comenzó a leer la declaración que I-won había escrito
personalmente. I-won tensó el rostro por la creciente ansiedad. Miró fijamente
a Jang Beom, que no le dirigía ni una sola mirada durante todo el juicio.
“Dijeron
que si le daban siete años, era un buen resultado”.
El
abogado le había dicho que si eso pasaba, era mejor no apelar. Alargar el
juicio para preparar una segunda instancia solo retrasaría aún más la ejecución
de la sentencia y su posible liberación.
El
abogado concluyó la lectura y continuó.
“El
acusado ha reconocido su culpa y se entregó voluntariamente. Hay circunstancias
atenuantes en el contexto del crimen. Pedimos una sentencia indulgente”.
Llegó
el momento del veredicto.
El
juez bajó la vista a los documentos y los hojeó mientras hablaba con voz
monótona.
“Considerando
que el acusado se entregó y no intentó huir, y tras revisar en conjunto los
testimonios que constituyen causas atenuantes…”.
I-won
tragó saliva seca. El juez continuó.
“Se
condena al acusado a siete años de prisión”.
Al
oír el martillo del juez, la tensión abandonó el cuerpo de I-won. Pero no tuvo
tiempo de suspirar aliviado, la audiencia había terminado y el ambiente se
tornó repentinamente confuso.
Vio
a Jang Beom marchándose de la sala escoltado por el guardia. I-won se levantó
de golpe y gritó.
“¡Hyung!”.
El
estruendoso grito congeló el tribunal por un momento. Todos lo miraron, menos
Jang Beom. I-won frunció el ceño.
“Tengo
que esperar siete años… al menos podría dejarme verlo bien por última vez”.
Durante
todo el juicio, Jang Beom no miró ni una sola vez hacia la galería, como si lo
evitara deliberadamente. No podía no saber que I-won estaba allí. Desesperado,
I-won dio un paso adelante y gritó de nuevo.
“¡Hyung,
espera! ¡Lo entiendo! ¡Haré lo que me digas! ¡Haré lo que quieras...!”.
Tan
apurado estaba que ni sabía bien qué promesas estaba haciendo. Solo quería
decir lo que fuera que lograra hacer que Jang Beom se volviera aunque fuera un
instante.
Un
guardia corpulento lo detuvo justo al frente de la galería.
“Por
favor, guarde silencio en la sala”.
Con
el guardia bloqueando su vista, I-won se puso de puntillas, intentando ver por
encima de su hombro y gritó.
“¡Hyung!”.
Jang
Beom no dio ni una señal de haberlo oído. I-won suplicó, jadeando.
“¿No
puedes mirarme aunque sea una vez?”.
Si
tan solo Jang Beom le dirigía una mirada de pena o afecto, I-won sentía que
podría esperar no solo siete años, sino toda la vida. Si la devoción no era
suficiente, haría el papel de un tonto usado, o lo que fuera, sin rogar más por
una reconciliación. Solo quería cruzar una mirada.
Pero
Jang Beom no le concedió ni eso. Y desapareció de su vista.
***
I-won
regresó a casa completamente agotado.
En
el espejo del mueble de los zapatos se reflejaba su imagen, vestido con ropa
formal como hacía tiempo no lo hacía. Sin embargo, lo que se le hacía extraño
no era la vestimenta en sí. Lo que ocurría era que no recordaba la última vez
que se había mirado de verdad al espejo, y por eso su propio rostro le
resultaba ajeno.
Al
observarse bien, se dio cuenta de que no solo Jang Beom estaba más delgado. I-won
también había perdido mucho peso, y su rostro tenía ahora una expresión afilada
y fría. Más que sensible, su semblante parecía irritable, incluso agresivo. Si
se encontrara con alguien así en la calle, pensó, probablemente no se atrevería
ni a dirigirle la palabra y preferiría alejarse.
Mientras
permanecía de pie frente al mueble, su madre salió al encuentro desde la sala.
“¿I-won?
¿Dónde fuiste vestido tan elegante?”.
Preguntó
con una sonrisa.
“Mamá”
Respondió
I-won en voz baja al mirarla de frente.
Al
notar su expresión, que no era buena, la madre dejó de sonreír y se acercó
preocupada.
I-won
la miró desde su altura, con ojos apagados, y dijo con tono sereno.
“Vamos
a mudarnos”.
“¿Qué…?”.
Respondió
ella, frunciendo el ceño, desconcertada por las palabras repentinas de su hijo.
“Beom
hyung me dio mil millones de won. Así que vamos a mudarnos a un lugar mejor.
Uno que tenga cuarto para Haeju también, y donde podamos vivir con mi hermano
cuando despierte”.
“¿Qué?
¿Beom te dio dinero? ¿Mil millones?”.
“Ya
no voy a hacer trabajos a medio tiempo. Voy a estudiar en ese tiempo, graduarme
de la universidad y conseguir un buen trabajo. Para poder cuidar de nuestra
familia, de todos…”.
Al
mencionar ‘nuestra familia’, su voz se quebró de repente.
I-won
siempre había considerado a Jang Beom parte de su familia.
Mientras
se quedaba callado, respirando con dificultad, su madre le acariciaba la cara
sin saber qué hacer.
“¿Qué
estás diciendo de pronto? ¿Y por qué lloras así?”.
Lo
que ella limpiaba de sus mejillas eran lágrimas. I-won ni siquiera se había
dado cuenta de que estaba llorando.
“Tenías
razón, mamá. Beom hyung quiere separarse de mí. De verdad lo quiere”.
Dijo,
tratando de contener el llanto, apretándose el cabello con fuerza.
“Si
yo le hubiera dicho que lo necesitaba, él se habría quedado a mi lado sin
importar qué. Pero… en lugar de eso, pagó el tratamiento de mi hermano y me dio
dinero. Y luego me pidió que ya no lo buscara. Que quiere vivir bien por su
cuenta”.
“I-won…
ya, deja de llorar, ¿sí?”.
“¿No
es una persona increíble? ¿Has conocido a alguien tan afortunado como yo?”.
Apenas
terminó la frase, las lágrimas comenzaron a brotar sin control.
La
expresión sombría que tenía hasta ese momento desapareció por completo, y su
rostro se arrugó como el de un niño de cinco años, llorando con berrinche.
“Pero…
no siento nada de agradecimiento. ¿Por qué pasa eso?”.
#93
Debido
a haber contenido tanto la respiración, I-won se sintió mareado por un momento
y sus piernas flaquearon. Su madre, con dificultad, sostuvo el torso de su hijo
ya adulto.
“¡I-won!”.
“Lo
único que me viene a la cabeza es que es un hijo de puta. ¿Será que soy malo
por pensar así?”.
I-won,
jadeando, le reclamó a su madre, que no tenía culpa alguna.
“¿Pero
eso es culpa mía? ¿Qué fue lo que hice tan mal?”.
“I-won
… No. Tú no has hecho nada malo”.
“Entonces,
¿por qué ese cabrón me hace sufrir tanto?”.
Estaba
tan dolido que ni siquiera era consciente de lo que decía. En ese momento, solo
sentía un odio profundo hacia Jang Beom.
“Solo
quería verle la cara una vez más, eso era todo...”.
Pese
a haberle prometido a su madre que recuperaría la compostura, I-won terminó por
desplomarse y romper en llanto. Se sentía tan resentido con Jang Beom que
incluso le invadió un mezquino deseo de venganza.
‘Si
lo vuelvo a ver, juro que haré que no se le ocurra volver a hacerme esto. Lo
dejaré sin sentido’.
Incluso
mientras lloraba de ese modo, ni por un segundo pensó en renunciar a Jang Beom.
Sin ninguna madurez.
***
Ese
año, I-won lo pasó encerrado en la academia.
Gracias
a eso, la primavera del año siguiente lo recibió en el campus universitario.
Lloró mucho y a veces también rió, durante esa temporada en que el clima
empezaba a calentar. Tan pronto como terminó el primer semestre, se tomó un
descanso de los estudios y se enlistó en el ejército.
Durante
su primer invierno, en una base cerca de la alambrada fronteriza, pensaba esto
a diario.
‘Me
pregunto si allá hará tanto frío como aquí’.
Era
un frío tan intenso que dolía en los huesos.
Mientras
hacía guardia nocturna, la nieve pesada se acumulaba sobre sus pestañas y I-won
cerraba los párpados en silencio. Inhalando el aire helado que también estaría
respirando Jang Beom en algún lugar, le habló en su mente.
‘No
te resfríes’.
Para
entonces, Jang Beom llevaba casi dos años cumpliendo condena.
Ahora
le quedaban poco más de cinco.
***
Diez
meses después.
2
años y 8 meses de prisión como un preso modelo, Jang Beom salió de la cárcel.
Detrás
de él, el pesado sonido de la puerta de hierro de la prisión se cerró. Bajo un
clima inusualmente soleado, Jang Beom frunció el ceño. Los granos de arena en
el campo frente a la prisión brillaban como cristales bajo el resplandeciente
sol matutino.
A
lo lejos, vio su SUV negro estacionado. Al acercarse, la persona que salió del
auto era el señor. Yoo. O, al menos, la última vez que hablaron, mencionó que
pensaba probar con un negocio de empapelado, así que ahora podría ser 'el señor.
Yoo Deokhwa'.
Era
la primera vez que veía a Deokhwa en 2 años y 8 meses. Antes de ser transferido
a la prisión, Jang Beom le había dicho a Deokhwa que no viniera a visitarlo, y
él había respondido con una expresión perpleja, 'No pensaba ir de todos modos'.
Aun
así, había prometido que si algo le sucedía a I-won, se lo haría saber de
inmediato. Así que Jang Beom vivió considerando que ninguna noticia era buena
noticia. I-won había solicitado visitas persistentemente durante el primer año
de su sentencia, pero después se quedó en silencio.
A
medida que se acercaba al auto, Deokhwa sonrió como si estuviera feliz de
verlo. Sin embargo, dijo algo completamente diferente a su expresión.
"Vaya,
esto me enoja de verdad".
Jang
Beom inclinó la cabeza con una expresión impasible, y Deokhwa agregó.
"Normalmente,
cuando alguien sale de la cárcel, su cara está hecha un desastre, pero tú te
ves aún más guapo. Esperaba secretamente que estuvieras un poco desaliñado,
pero parece que la comida de la cárcel te sienta bien".
"Deja
de decir estupideces y solo conduce".
Al
escuchar eso, Jang Beom subió al auto con indiferencia, ya que era solo charla
inútil. En la cárcel, lo único que hacía era comer y hacer ejercicio, así que
su rostro se había mejorado. Incluso había dejado de fumar.
Después
de que Jang Beom subiera, Deokhwa se abrochó el cinturón de seguridad y
preguntó.
"¿A
dónde vamos?".
"A
casa".
Se
refería al apartamento donde había vivido antes de ser encarcelado. No lo había
vendido porque planeaba volver de inmediato después de salir. Solo había sacado
sus cosas porque I-won podría ir a buscarlo.
Al
decir ‘a casa’, Deokhwa no agarró el volante y respondió con calma.
"Todavía
está vacío. Probablemente esté lleno de polvo".
Jang
Beom lentamente giró la cabeza y miró fijamente la cara descarada de Deokhwa.
"¿No
te dije que llevaras mis cosas antes?".
"Hyung,
yo también estoy ocupado. En vez de agradecerme por traer el auto, me regañas".
Deokhwa
hizo un puchero con los labios y se quejó. Ahora que era el jefe, trataba a
Jang Beom abiertamente como a un 'hermano del barrio'.
Debido
a eso, los planes de Jang Beom de regresar y relajarse se arruinaron, y se
rascó la parte posterior de la cabeza con irritación. Aunque no le apetecía, no
tenía otra opción más que decir:
"Bueno,
vamos a tu casa entonces".
"Te
llevaré a un hotel en tu barrio, hyung".
"¿Por
qué, te molesta quedarte conmigo unos días?".
Era
un comentario intencionalmente punzante, pero Deokhwa estalló en carcajadas y
bromeó.
"¡Ay,
qué cosas dices para sentirte ofendido! Solo quiero que te quedes cómodamente
en el hotel por unos días. Pronto te llevaré tus cosas a tu casa".
Siempre
sabía qué decir. Jang Beom chasqueó la lengua brevemente y miró por la ventana.
Poco
después de que el auto arrancara, Deokhwa abrió la boca.
"No
preguntas por I-won".
De
repente, las cejas de Jang Beom se contrajeron.
Naturalmente,
Jang Beom estaba curioso sobre I-won. No sabía ni por dónde empezar a
preguntar.
Por
otro lado, temía escuchar malas noticias. Preferiría verlo en persona para
estar seguro.
"Lo
veré pronto, ¿para qué preguntar?".
"Por
alguien que parece tan ansioso, eso es lo que dices".
"......".
En
lugar de discutir con esa observación precisa, Jang Beom entrecerró los ojos
mientras miraba por la ventana. Este tipo solo decía cosas acertadas con el
paso del tiempo.
Deokhwa
hizo una pausa, como si estuviera pensando qué noticia dar primero, y luego
dijo.
"
I-won está bien. Tan pronto como te transfirieron, comenzó a estudiar para el
examen de ingreso a la universidad, y ahora es estudiante universitario. Dicen
que su apodo en la escuela es el 'dios masculino de arquitectura'... o algo
así".
Esperaba
que I-won retomara estudios que se ajustaran a sus habilidades, y lo había
hecho. No debe haber sido fácil.
Arquitectura.
Era inesperado, pero le quedaba bien a I-won. Dijo que antes había estudiado
Bellas Artes, así que tenía sentido artístico, y tenía una lógica matemática
clara. Aunque lo sabía, I-won era realmente inteligente.
Jang
Beom imaginó a I-won caminando por el campus brillante con libros de su
carrera. Durante los últimos 2 años y 8 meses, las imágenes en su mente se
volvieron más vívidas.
Sin
darse cuenta, Jang Beom cerró los ojos y pensó en I-won como estudiante
universitario, pero pronto se recompuso y preguntó.
"De
acuerdo con arquitectura, ¿pero qué es 'dios masculino'?".
"Significa
exactamente eso, un dios entre los hombres. Significa que es guapo y
encantador".
Era
cierto, pero un poco extraño. No parecía que I-won le hubiera dicho a Deokhwa:
'¡Soy el dios masculino del campus!' con orgullo. Si fuera indiferente o
avergonzado, tal vez.
"¿Él
dijo eso? ¿Que se convirtió en el dios masculino?".
"No.
Sus amigos de Instagram lo escribieron en los comentarios".
"¿Eh,
Instagram?".
Originalmente,
I-won odiaba que sus fotos se subieran a internet, así que solo tenía una
cuenta. Parecía que al mezclarse con sus compañeros en la universidad, su
personalidad había cambiado un poco.
De
repente, imaginó a I-won rodeado de compañeros universitarios frescos, siendo
llamado 'hyung' o 'oppa'. Definitivamente sería popular.
'Así
que por eso dejó de solicitar visitas'.
Probablemente
estaba disfrutando de la emocionante vida universitaria y había olvidado por
completo a su ex novio, un miembro de la mafia.
Por
supuesto, si Jang Beom hubiera sabido durante su encarcelamiento que I-won estaba
tan bien, se habría sentido aliviado. Pero ahora que había salido, se sentía
increíblemente insatisfecho.
'¿Qué
harás, I-won? Ahora tu buena época ha terminado'.
Mientras
estaba encerrado, esperaba que I-won encontrara consuelo y amor con alguien
más, pero a partir de ahora, no habría piedad. Jang Beom planeaba poseerlo
tanto que I-won se arrepentiría de haberlo conocido.
Mientras
ardía con ese deseo, Deokhwa le dio una noticia que aliviaba un poco su mente.
"De
todos modos, después de eso, vivió en Seúl por unos seis meses, asistiendo a la
escuela, y luego se alistó en el ejército. Recientemente fue dado de baja. Dijo
que hasta que regrese a la universidad, se quedará en casa".
"¿Se
alistó en el ejército?".
Jang
Beom giró la cabeza hacia Deokhwa y sonrió sin vergüenza.
Estaba
en el ejército, así que no podía visitarlo. Mientras Jang Beom se pudría en la
cárcel, este joven responsable estaba cumpliendo con su deber de defender el
país. Jang Beom estaba increíblemente orgulloso y admirado de I-won, tanto que
casi silbaba una melodía.
Quería
verlo de inmediato. Con el ánimo levantado, Jang Beom le preguntó a Deokhwa.
"¿Qué
está haciendo estos días?".
"Algo
similar a mí. Mientras está en casa, trabaja a tiempo parcial en la tienda de
carnes donde solía trabajar, y va al hospital de su hermano. Sigue llevando una
vida armoniosa con su familia".
Esto
le dio un verdadero alivio. Estaba feliz de que I-won estuviera bien sin
motivos para estar deprimido.
"Parece
que su situación ha mejorado, porque ahora es mucho más alegre que antes. El
chico se está volviendo más extrovertido con el tiempo".
#94
Después
de eso, mientras conducían por la autopista, Jang Beom escuchó sobre la
situación actual de Deokhwa. Como era de esperar, Deokhwa había comenzado un
negocio basándose en los recuerdos de ayudar a su padre, que era un técnico en
empapelado en su infancia. Administraba la empresa con algunos empleados de la
antigua compañía de Jang Beom y ocasionalmente hablaba con I-won sobre
colaborar después de graduarse.
En
medio de esa atmósfera cálida, el auto llegó frente al hotel. Deokhwa dijo que
lo estacionaría en el aparcamiento, así que Jang Beom asintió y bajó. Luego,
antes de que Deokhwa arrancara de nuevo, golpeó la ventana del auto.
Cuando
Deokhwa bajó la ventana del asiento del pasajero, Jang Beom se inclinó un poco
y preguntó.
"¿Cómo
se usa Instagram?".
Quería
ver a I-won vivo y en movimiento primero, pero no podía esperar más. La foto de
I-won que había llevado a la prisión estaba toda desgastada. Era una foto de él
en un parque de diversiones montando una montaña rusa.
Deokhwa
sonrió y dijo que le enviaría el enlace del Instagram de I-won.
***
Al
entrar en la habitación del hotel, llenó la bañera y se sumergió en el agua.
Después
de un largo baño, Jang Beom salió desnudo del baño y se paró frente a la mesa.
Sobre la mesa estaba el reloj de pulsera que le habían devuelto de la prisión y
el teléfono celular que había comprado antes de registrarse.
Jang
Beom tomó el teléfono que había activado con su número anterior. Tocó el enlace
que Deokhwa le había enviado por mensaje y accedió a la cuenta de SNS de I-won.
Desafortunadamente,
solo había una publicación. Y era una foto del campus universitario, no de I-won.
Aun así, sin poder dejarlo, Jang Beom revisó la cuenta de arriba abajo y de
repente frunció el ceño.
'¿Tiene
un millón de seguidores?'.
En
realidad, I-won solo seguía a veintitrés personas. Jang Beom suspiró asombrado
y pensó.
'¿Esto
es un estudiante universitario o una celebridad?'.
Al
pensarlo, incluso la publicación de hace dos años tenía un estado alarmante.
Una simple foto de la escuela sin comentarios había recibido 30.000 me gusta.
Había 800 comentarios. Jang Beom abrió la sección de comentarios con creciente
curiosidad.
El
comentario con más me gusta en la parte superior decía.
@hailey_:
Día 1 del alistamiento de I-won... El dios masculino de arquitectura,
conteniendo la respiración hasta que regrese, ¡lo apuñalaremos!
Debajo,
había una cadena de comentarios impactantes.
@zzungzzung:
¿Esto es la cuenta oficial de nuestro departamento? Las hermanas y hermanos
solo hablan de los seniors
@eunbi_bi:
¡Sube solo una foto tuya, oppa! ¡Por favor, Eunbi lo suplica! ㅠㅠㅠㅠㅠㅠ
@ri_in:
¿Por qué no administras tu cuenta, hyung? ¡Sube un selfie! Si vas a
desperdiciar esa cara, dame a mí, ¡eso es traición y malversación!
@tae_ok:
¡I-won! ¡Actualiza algo!
@jiboo:
¿Hyung ya salió del ejército? ¿Cómo estás?
@jiboo:
Aún recuerdo el día que viniste a nuestra sala de departamento... Eres un
tramposo perfecto en apariencia, personalidad y calificaciones... ¿Ese día fue
cuando me volví humilde, siendo un idiota?
@sungho_o:
Soy de otra facultad **Recuerdo que se me nublaron los ojos cuando te vi
trabajando en el karaoke
La
mayoría de los comentarios eran del tipo que se le daría a un ídolo, no a un
amigo. Jang Beom miró la sección de comentarios que revelaba la vida cotidiana
de I-won por un rato y pensó.
'Qué
divertido es todo'.
Con
esto, I-won no solo estaba bien, sino que estaba prosperando. La imagen en su
mente de Yi Won disfrutando de la vida universitaria con una cara alegre se
volvió cada vez más clara.
'Estos
días, está trabajando de nuevo en la tienda de carnes.
Jang
Beom dejó el teléfono y se puso el reloj en la muñeca aún húmeda. El familiar
tacto de la correa alrededor de su muñeca le dio placer, así que masajeó su
muñeca sobre el reloj y gimió suavemente.
Finalmente,
sintió la libertad. Quitó la mano y miró fijamente el reloj.
'¿Se
acordará de que me dio esto?'.
Al
verificar la hora en el reloj que I-won le había regalado, ya eran más de las 6
p.m.
Luego
levantó la vista hacia la ropa que había dejado tirada en la cama. Estaba un
poco desgastada por haberla guardado tanto tiempo y no era adecuada para la
temporada.
'Tengo
que comprar ropa nueva'.
Originalmente,
no planeaba ir a verlo el día que saliera. Había esperado 2 años y 8 meses, así
que quería verlo después de refrescarse en la prisión, pero eso era un plan
ridículo. No podía esperar ni un día, ni siquiera unas horas.
'Probablemente
todavía esté enojado'.
Eso
era lo que esperaba. Por ahora, era la reacción más esperanzadora que Jang Beom
podía esperar de I-won. Lo peor sería que I-won estuviera tan indiferente como
para no enojarse.
Jang
Beom secó su cabello mojado y se preparó para salir.
***
Al
llegar a la tienda de carnes, eran alrededor de las nueve. Jang Beom se quedó
al otro lado de la calle, donde podía ver claramente el frente del restaurante,
esperando a que I-won saliera.
A
través del vidrio transparente, vislumbró a I-won trabajando afanosamente. Cada
vez que lo veía, Jang Beom no podía evitar sonreír con satisfacción.
'Dijeron
que se había vuelto más alegre, y parece que sí'.
Antes,
I-won era eficiente y no grosero, pero parecía un poco distante y reservado.
Ahora, mientras servía, hablaba con los clientes preguntando si la comida
estaba buena y hasta intercambiaba bromas, riéndose a carcajadas.
Era
mucho más relajado y animado que antes. Era un placer verlo. Mientras esperaba
a I-won, Jang Beom perdió la noción del tiempo.
Cuando
el negocio estaba a punto de cerrar, los clientes formaron una fila en la caja.
Después de que I-won terminó el último pago, desapareció de la vista, y poco
después, las luces del anuncio se apagaron.
Un
momento después, un joven que parecía el nuevo propietario, como si hubiera
heredado completamente el restaurante de su padre, abrió la puerta de golpe y
gritó hacia adentro.
"¡I-won
hyung, por favor, ocúpate de la limpieza hoy! ¡Nos vemos mañana!".
Luego,
como si tuviera un asunto urgente, corrió apresuradamente.
Con
las luces del salón a media luz, solo una débil luz salía del restaurante. I-won
tampoco era visible. Sin más paciencia para esperar, Jang Beom se dirigió hacia
el restaurante.
La
campanilla de la puerta sonó suavemente en el interior algo oscuro. El salón
estaba vacío.
"......".
Al
escuchar atentamente, oyó la voz baja de I-won hablando con alguien fuera de la
puerta trasera. Como si estuviera hechizado por su agradable risa suave, Jang
Beom se acercó a la puerta trasera.
A
través de la puerta entreabierta, vio la espalda de I-won con el teléfono en la
oreja. Extrañamente familiar con esa pose, Jang Beom de repente frunció el
ceño.
'¿Fumando?'.
Era
algo que uno aprende comúnmente en el ejército, pero fumar no le quedaba a I-won,
así que estaba sorprendido. Era extraño ver que había adquirido un mal hábito
en su ausencia. I-won sacudió naturalmente la ceniza en el cenicero y dijo con
una voz alegre.
"Sí,
hyung. Te veo en un rato".
¿A
quién iba a ver a esta hora tardía? De repente, se sintió molesto, y su nuca se
tensó, así que inclinó la cabeza de lado a lado, pero entonces I-won dijo algo
impactante con calma.
"Te
amo también".
Jang
Beom detuvo su movimiento. El shock fue seguido rápidamente por la comprensión.
Suspiró profundamente.
'Obviamente,
en este tiempo, habría encontrado a alguien'.
Al
fin y al cabo, I-won había querido romper porque no quería atarse a un novio en
prisión, así que tenía que aceptarlo.
Pero
eso no significaba que no investigara quién era ese tipo. Jang Beom rápidamente
planeó una 'conversación' con ese idiota pronto. Probablemente sería un
noviecito inexperto.
Después
de decir algo coqueto a la persona al otro lado del teléfono y colgar, I-won
siguió mirando al cielo nocturno, como si planeara terminar su cigarrillo. Jang
Beom lo miró fijamente y retrocedió en silencio.
'......Mejor
me voy hoy'.
Debería
haberlo contactado primero.
Naturalmente,
I-won se enojaría, pero esperaba que también estuviera feliz de verlo. Sin
embargo, si aparecía de repente cuando I-won tenía que reunirse con alguien,
sería muy confuso. Además, I-won pensaba que la fecha de salida de Jang Beom
era dentro de cuatro años.
Después
de caminar un poco, cuando I-won ya no era visible, Jang Beom se dio la vuelta
y se rascó la nuca.
'Si
muestra una reacción como ‘¿por qué viniste ahora?’, me enojaré tanto que no
podré controlarme'.
Más
precisamente, no sería enojo, sino que se sentiría herido.
#95
Al
llegar hasta aquí, no estaba seguro de si I-won lo querría como antes. No sabía
qué confianza tenía en ese momento para pensar que, si se reencontraban, todo
saldría bien de alguna manera. Pensándolo fríamente, sería embarazoso que un
exnovio que aparece después de casi tres años dijera que todavía lo ama, aunque
eso sería lo normal.
Entonces,
desde que decidió entregarse hasta hoy, sintió un arrepentimiento que nunca
había experimentado.
‘Debería
haberle suplicado que me esperara, aunque fuera de manera patética y
humillante’.
No
sabía que se lastimaría tan fácilmente. Hasta ese momento, no tenía idea de
cómo se sentía el dolor en el corazón. Pensó que estaría bien y actuo con una
confianza infundada.
‘Sin
saber mi lugar’.
Lleno
de arrepentimiento tardío, Jang Beom se detuvo abruptamente y frunció el ceño.
En
ese breve momento de estar parado allí como un tonto, escuchó un ruido detrás
de él. En el silencioso salón, la voz de I-won resonó baja.
“¿Quién
es?”.
Mierda.
Absorto en SUS pensamientos, perdió la oportunidad de escabullirse en silencio,
y Jang Beom solo maldijo en sus labios.
No
pudo darse la vuelta para ver a I-won de inmediato, pero escucho el sonido de
él acercándose lentamente. I-won preguntó con una voz cautelosa.
“......
¿Eres tú, hyung?”
No
sabía a qué hyung se refiere. Su voz temblaba ligeramente, como si estuviera
confundido, y no parecía que se refiriera al hyung con quien iba a reunirse.
Con un tono un poco más urgente, I-won preguntó de nuevo.
“¿De
verdad eres Beom hyung?”.
Jang
Beom inhaló profundamente y se dio la vuelta. Vio el rostro de I-won, con una
expresión sutilmente torcida.
Incluso
después de confirmar que era Jang Beom, I-won parecía aturdido y vacilante,
como si no pudiera creerlo. Aparte de la decepción abrumadora, I-won todavía
era infinitamente lindo, lo que lo dejó sin palabras.
I-won
movía los ojos de un lado a otro desordenadamente mientras murmuraba.
“Hyung,
¿por qué? ¿Cómo estás aquí ahora?”.
“......”.
Finalmente,
frente a frente, I-won era mucho más impresionante de lo que Jang Beom
recordaba.
Su
cabello corto y negro, que aún no había crecido completamente desde que salió
del servicio militar, brillaba con un lustre suave. Su rostro, con carne suave,
mostraba mejillas y mandíbula firmes y bien formadas. Todavía esbelto, pero con
un poco más de músculo, se veía confiado y recto.
Olvidando
incluso saludar, Jang Beom escudriñó la apariencia de I-won con cuidado, y su
mirada se detuvo en la muñeca izquierda de él.
Allí
había un gran reloj de pulsera dorado que se veía bien en un joven elegante.
Jang beom, al ver el reloj que una vez fue suyo, no pudo evitar soltar una
ligera risa.
‘Lo
has conservado bien sin venderlo’.
Lo
que antes decías que era feo y no querías ni guardar en casa, ahora lo llevas.
Tal vez no solo porque es un buen reloj, sino porque me extrañas, esa esperanza
surgió.
Al
levantar la vista, se encontró con los ojos de I-won, que ahora estaban
furiosos. I-won lo miró con los ojos rápidamente inyectados en sangre.
Ni
siquiera un enemigo mortal lo miraría así. Sin embargo, al ver esa mirada, Jang
Beom se sintió aliviado. Significaba que aún había emociones lo suficientemente
fuertes como para enojarse. I-won gruñó en voz baja.
“¿Qué
diablos estás haciendo aquí?”.
Las
palabras que pensó que lo lastimarían, I-won las dijo de una manera adorable.
Jang Beom sintió su corazón latiendo con fuerza en la nuca.
Le
pido disculpas a quien sea su nuevo ‘hyung’. Pero esta vez, no lo dejaré ir.
***
Encontrarse
inesperadamente con Jang Beom en ese momento dejó a I-won aturdido.
Al
principio, pensó que se había quedado dormido sin darse cuenta. Había soñado
muchas veces con que Jang Beom apareciera de repente en la escuela, en casa o
en su trabajo a tiempo parcial. Cada vez, I-won se despertaba con las mejillas
mojadas, sollozando.
Mirar
alrededor de su habitación con una expresión confundida y limpiarse las
lágrimas con el antebrazo no era algo extraordinario para I-won. Cuanto más
dulce era el sueño, mayor era la sensación de pérdida al despertar. Pero al
menos, así podía ver y sentir a Jang Beom, lo cual era bueno.
Sin
embargo, por alguna razón, al enfrentarlo en realidad, solo surgió una ira que
nunca había sentido en los sueños. I-won miró a Jangb Beom con fiereza y
espetó.
“¿Qué
diablos estás haciendo aquí?”.
Jang
Beom, que había estado mirando a I-won con ojos algo aturdidos, levantó la
cabeza. I-won le preguntó con fiereza a Jang Beom, que tenía la misma mirada
suave que el día anterior, como si no hubiera pasado ni un día.
“¿Por
qué viniste?”.
“Porque
te extrañaba”.
Fue
una respuesta simple y directa. Su voz baja y honesta hizo que I-won se
enfureciera aún más y frunciera el ceño.
“Qué
tontería. No viniste porque me extrañaras”.
Si
realmente me extrañaras, no habrías rechazado cientos de solicitudes de visitas
tan fríamente. Fui rechazado decenas de veces y tuve que irme decepcionado. I-won
tampoco estaba cansado de lastimarse una y otra vez.
Era
solo que así era como podía sobrevivir. Al menos para I-won, extrañarte era
eso.
“Viniste
para mostrarte a ti mismo”.
Ciertamente,
Jang Beom se veía lo suficientemente bien como para querer aparecer de nuevo
frente a él.
No
parecía haber adelgazado ni lastimado por el sufrimiento, estaba fuerte como
siempre. Su gran y robusto cuerpo, y su guapo rostro, todo intacto. I-won se
enojó cada vez más.
“¿Por
qué, ahora que saliste, crees que puedes pavonearte frente a mí de nuevo?”.
Jang
Beom tenía esa expresión impasible típica suya, imposible de leer. Lo que más
molestaba era esa mirada amable. Estaba removiendo sus entrañas y disfrutando
solo de esta dulce reunión.
“Solo
quieres verme cuando estás en tu mejor momento. Odias ser un bastardo patético
y humillante. Si te avergüenza, hoy tampoco habrías venido. ¿No es por eso que
rompimos? ¿No es así?”.
“......
Supongo que sí”.
Jang
Beom lo admitió dócilmente, lo que hizo que la ira de I-won, que no tenía dónde
ir, explotara, y finalmente derramó lágrimas.
“Eso
es lo más estúpido”.
I-won
vertió toda la amargura que no había podido expresar porque no había nadie que
escuchara.
“Dije
que estaba bien aunque fueras un gángster, que me gustabas incluso si te veías
mal. ¿Por qué no me lo mostraste? Si te pido que te muestres, deberías hacerlo”.
“I-won”.
Su
voz baja y cariñosa al decir su nombre hizo que I-won cubriera sus párpados con
la palma de la mano. Estaba llorando y haciendo un escándalo, pero la persona
que lo hizo así estaba tan tranquila, lo cual era injusto y frustrante.
“Si
hubieras dicho una sola palabra pidiéndome que te esperara, no habría sido tan
difícil”.
En
realidad, después de que Jang Beom saliera, temía que no lo buscara más.
Cada
vez que las visitas eran rechazadas, parecía que realmente había terminado.
Odiaba tanto adaptarse a una vida sin él que prefería que siguiera doliendo.
Aunque llorara todos los días, era mejor que esos días aburridos sin Jang Beom.
Pero
si seguía actuando tan tontamente, Jang Beom solo diría algo como ‘sin
atractivo’. Después de siete años, aún esperándolo, probablemente lo
encontraría repulsivo. Tal vez para él, fue solo un error tonto que lo llevó a
la prisión.
‘Pero
aún me gustas, ¿qué puedo hacer?’.
El
que está en desventaja tiene que aferrarse desesperadamente. Así que, en
realidad, estaba feliz de que Jang Beom viniera. Se sintió aliviado al ver que
también lo extraño durante todo este tiempo.
Sin
embargo, eso no hizo que la acumulada decepción desapareciera. Después de
calmarse un poco, I-won bajó la mano de su rostro.
“No
mereces verme”.
I-won
sollozó mientras levantaba la barbilla hacia Jang Beom y dijo fríamente.
“Vete,
maldito bastardo. No me mostraré a ti. Quiero lo sientas también”.
Aunque
fuera solo un mes... no, al menos una semana. Jang Beom también debería sufrir
tanto como yo.
“......”.
No
había más que decir. Con su ira agotada y las lágrimas disminuyendo, I-won miró
a Jang Beom de reojo. Finalmente, observó a Jang Beom de pie en silencio en la
oscuridad.
Al
ver su apariencia saludable, el alivio que había olvidado por el enojo inicial
surgió gradualmente. Empezó a sentir la emoción de haberlo encontrado de nuevo,
y su corazón latió más rápido. De repente, quiso decir que lo extrañaba, pero
se contuvo.
‘De
todos modos, no hoy’.
El
silencio envolvió el oscuro restaurante de carne asada.
Justo
cuando las palabras que había dicho empezaron a sentirse incómodas por la falta
de respuesta de Jang Beom, él preguntó con una voz neutral.
“¿Ya
terminaste de enojarte?”.
“¿Qué
dijiste......?”.
#96
Jang
Beom actuaba como si solo hubiera dejado que un niño se quejara hasta cansarse.
I-won, que esperaba algo de arrepentimiento o disculpa, estaba atónito.
Siempre
había sido un sinvergüenza, pero no sabía que era tan descarado. La ira volvió
a subir rápidamente, y I-won se enfureció, con venas en la sien.
“¡Hyung,
realmente...!”.
Justo
cuando iba a decir algo grosero, I-won fue jalado bruscamente por el brazo por
Jang Beom. Sus labios fueron capturados de repente, y abrió los ojos de par en
par.
‘Está
caliente’.
Jang
Beom estaba ardiendo, a pesar de su expresión impasible. No solo sus labios,
sino también las grandes palmas que cubrían su mejilla y espalda baja estaban
calientes.
Sintiendo
su calor de cerca, I-won sintió que su piel ardía. Con su carne besando sus
labios de manera abrasadora, frunció el ceño y se retorció. Cuanto más lo
hacía, más firmemente lo aprisionaba en sus brazos. I-won jadeó mientras
lidiaba con la lengua áspera.
Sus
pelvis presionadas sentían la erección de Jang Beom. Sorprendentemente, I-won
también se excitó con su deseo crudo. Era una sensación que había extrañado
tanto.
I-won
sintió una pizca de autodesprecio, y lágrimas le picaron los ojos.
‘¿Por
qué me excito tan fácilmente con este tipo?’.
Después
de separarse de Jang Beom, nada más se había satisfecho. Satisfacer sus
necesidades físicas solo aumentaba la sed. Cada vez, solo Jang Beom podía alcanzar
lo profundo de él.
I-won
empujó el cuello de Jang Beom con todas sus fuerzas. Apenas separó sus labios y
jadeó. Miró a Jang Beom con ojos probablemente rojos y espetó fríamente, con su
erección presionando.
“No
me toques”.
Para
él, podría sonar cruel. Dado que ya habían estado juntos tantas veces, podría
pensar que era demasiado dramático. I-won no era tan cruel como para negarle
eso al hombre que se había sacrificado tanto por él. Pero porque era Jang Beom,
no quería.
Lo
amaba tanto que también quería su cuerpo, así que si lo tomaba ahora,
probablemente se alegraría y se aferraría. Pero mientras se moviera
salvajemente y lo penetrara, se sentiría miserable. Ahora, quería hacer el
amor, no solo sexo.
Entonces,
de los dientes de Jang Beom salió un sonido ronco como metal.
“I-won”.
Para
entonces, Jang Beom parecía haber llegado al límite de su paciencia. Su
entrepierna estaba hinchada como si fuera a estallar, y venas gruesas
sobresalían en su frente y nuca.
Jang
Beom agarró el brazo izquierdo de I-won, que lo estaba empujando, y masajeó
dolorosamente la muñeca con el reloj que una vez fue suyo, diciendo palabras
que no podía distinguir si eran sinceras.
“Te
amo”.
Esa
confesión inesperada hizo que I-won se congelara. Aunque fuera solo una
seducción por excitación, era tan dulce que quería caer en ella. La mano de
Jang Beom en su muñeca apretó con fuerza inhumana.
“No
me alejes. Al menos ahora no”.
Su
muñeca dolía como si se fuera a romper, y parecía que iba a ser atado y tomado
en cualquier momento. Pero en ese momento, nada de eso daba miedo.
Lo
que daba más miedo era que, incluso si Jang Beom lo hacía, I-won no lo odiaría.
En cambio, cuanto más agresivo fuera, más feliz estaría de que lo quisiera.
Ojalá
se aferrara a él para que nunca más se fuera. I-won ya lo estaba haciendo.
‘Realmente
estoy loco’.
I-won
miró fijamente a Jang Beom, que masajeaba su muñeca y suplicaba un beso.
‘No
quería perdonarlo tan fácilmente... pero no puedo resistirme’.
Pensando
eso, I-won abrió obedientemente sus labios.
Inmediatamente,
sintió los labios de Jang Beom temblar grandemente. Sin darse cuenta, su
hebilla de pantalón fue agarrada, y fue arrojado sobre la mesa de la parrilla
con un thud.
El
teléfono que tenía en la mano resbaló hacia el otro lado de la mesa. Aturdido
por el repentino lanzamiento, I-won se apoyó en la mesa.
Vio
a Jang Beom acercándose con el ceño fruncido, quitándose la chaqueta del traje.
Miro hacia abajo y vio sus grandes manos desabrochando el cinturón y la hebilla
de sus pantalones. Cuando llegó frente a él, su erección gruesa estaba expuesta
cruda.
Jang
Beom agarró su miembro, que ya estaba al límite y goteaba líquido preseminal, y
lo frotó lentamente arriba y abajo. Sus ojos estaban fijos en I-won sin
vacilar.
Era
un movimiento obsceno, como masturbarse viéndolo, o lubricando para penetrar a
I-won. Viendo el eje grueso y rojizo latiendo, I-won trago saliva
involuntariamente.
Su
propio miembro también estaba hinchado, haciendo que su ropa interior se
sintiera incómoda. Rápidamente I-won desabrocho la hebilla de sus jeans y saco su
erección. Tan pronto como quedó expuesta, disparó un pequeño chorro.
El
placer repentino, aunque leve, hizo que sus párpados se aflojaran y sus muslos
temblaran. Su cintura se aflojó, y sus jeans se deslizaron hasta los tobillos.
Incluso el roce de la tela en sus piernas era estimulante, así que apreto el
borde de la mesa con ambas manos.
En
ese breve momento de éxtasis, Jang Beom se metió entre los muslos de I-won.
Presionó sus pelvis juntas y agarró sus miembros. Eran tan gruesos que incluso
su gran mano no podía cubrirlos por completo. Aun así, I-won gimió agudamente
al sentir la fricción en su piel sensible.
“¡Ah!”.
El
miembro de Jang Beom era como un trozo de metal al rojo vivo. El miembro de
I-won estaba siendo aplastado sin piedad contra ese pilar caliente y duro,
haciendo que gimiera repetidamente.
El
placer de frotar sus miembros era abrumador. Miedo vago lo invadió, y suplico el
clímax desesperadamente. I-won abrazo sus miembros con ambas manos y los froto
rápidamente. No fue suficiente, así que movió sus caderas, empujando en su
puño.
“¡Hah,
mm! Nggh”.
Cada
embestida hacía que una fuerte estimulación recorriera su miembro. En éxtasis, sus
ojos se llenaron de lágrimas, nublando su visión.
Pronto,
su miembro explotó.
“¡Ugh!”.
El
semen salió con fuerza, salpicando incluso el rostro de I-won. Aun después, su
miembro se convulsionó, expulsando líquido espeso. La abertura contrayéndose
con el orgasmo enviaba pinchazos de placer.
I-won
miro su miembro ahora flácido con una expresión aturdida.
‘......
No se está deshinchando’.
El
calor intenso que lo hacía jadear no se había calmado en absoluto. Después del
orgasmo, todavía estaba hipersensible, y su erección se sentía como si
estuviera rota.
Si
seguía sintiendo esto, probablemente necesitaría que lo follaran hasta el fondo
para volver en él. Asustado, intento agarrar su miembro de nuevo, pero Jang Beom
le dio la vuelta y lo empujó sobre la mesa.
I-won
fue presionado contra la mesa por su nuca, y el gran cuerpo pesado de Jang Beom
lo aplastó. I-won sintió su mano separando sus muslos por detrás. Jang Beom
masajeó la tierna carne interior de sus muslos descuidadamente y dijo con un
tono que parecía complacido.
“Debes
haber acumulado mucho”.
“No...
no necesariamente”.
No
era que no hubiera eyaculado en mucho tiempo, solo que no era satisfactorio. De
hecho, eyaculaba con frecuencia porque el deseo no se cumplía.
Inconscientemente, I-won apretó sus muslos alrededor de la mano de Jang Beom
que jugaba con los testículos de I-won, y sus palabras se entrecortaron por la
respiración agitada.
“Recientemente.
No podía... eyacular correctamente”.
“Ha.…”.
Detrás
de él, Jang Beom dejó escapar un gemido excitado y se levantó. Como I-won, su
miembro no estaba ni remotamente blando, y lo presionó entre sus muslos
apretados mientras decía.
“Hoy
te haré sentirlo hasta que te desmayes”.
Al
mismo tiempo, Jang Beom agarró las caderas de I-won y las levantó a la altura
perfecta para empujar. Con sus nalgas levantadas casi sobre las puntas de sus
pies, sus piernas temblaron.
#97
Con
toda su fuerza, la gruesa columna erguida llenaba sin dejar espacio entre los
muslos. La longitud del miembro que se elevaba desde las piernas hasta por
encima de los muslos siempre mareaba a I-won.
Cuando
Jang Beom empujó su cadera, la caliente columna se retiró lentamente entre las
piernas. A pesar de estar húmedo por el pre-semen, la sensación de rozamiento
en la piel era áspera. Cuanto más sensible se volvía la piel de esa zona
íntima, más se apretaban involuntariamente los muslos de I-won.
"Ah……
ha, ah. Mmmh”.
El
líquido preseminal que fluía incesantemente de la enorme cabeza del pene mojaba
suavemente los muslos de I-won. Cada vez que Jang Beom movía la cadera hacia
adelante y hacia atrás, el sonido de la piel húmeda chocando se volvía cada vez
más húmedo y pegajoso. Pronto, los muslos estaban tan empapados que el miembro
grueso podía entrar y salir sin fricción.
Entonces,
los movimientos de Jang Beom al empujar desde atrás se aceleraron poco a poco.
Las nalgas de I-won, que se estrellaban contra el cuerpo duro de Jang Beom,
comenzaron a temblar ligeramente. Al mismo tiempo, los gemidos de I-won se
volvieron cada vez más intensos.
Pronto,
el sonido de las nalgas golpeando resonó fuerte.
"¡Ah!
¡Mm, ah! ¡Hnnn…… hmpf!".
Las
nalgas, empujadas repetidamente con fuerza, se elevaban rápidamente. Cada vez,
la cadera de I-won se sacudía involuntariamente. Poco a poco, los músculos de
las piernas se tensaron y la pelvis se entumeció.
Aunque
era después de mucho tiempo, la sensación familiar hizo que los ojos de I-won
se llenaran de lágrimas.
‘Ya
siento que la cadera se me está derritiendo’.
Sabía
cómo continuaría esta rigidez inicial, y su cuerpo lo recordaba primero.
La
cadera se doblaba arbitrariamente y se golpeaba contra el gran y pesado cuerpo
durante mucho tiempo. O se presionaba hasta el punto de no poder moverse, o se
sujetaba hasta que gritaba de placer.
Cientos
de veces, la pelvis había sido agarrada con fuerza por las manos robustas,
elevando las nalgas y clavándolas con un ‘thud, thud’ sobre el miembro erecto
como un pilar de madera. O se doblaban las rodillas para que no pudiera tocar
el suelo de pie, y se era golpeado sin piedad.
Los
recuerdos vívidos de su cuerpo hacían que I-won sintiera un dolor agudo en su
miembro.
‘Quiero
que me penetre’.
Era
obvio que no había podido eyacular satisfactoriamente hasta ahora. Un cuerpo
domado por un hombre como esta bestia no podría llegar al clímax con nada más.
Mientras
pensaba eso y jadeaba, sintió los dos pulgares de Jang Beom separando las
nalgas.
Jang
Beom separó las nalgas de I-won y continuó moviendo la cadera. El agujero
completamente expuesto se estrellaba contra el abdomen inferior de Jang Beom
con un ‘chap, chap’. I-won, que ya estaba temblando, levantó la cabeza de
repente y soltó un gemido.
"¡Ah!
¡Ah, eso! ¡Mmmh, me gusta. Ha. ¡Más, más fuerte...!".
Entonces,
las nalgas se abrieron aún más bruscamente. La fuerza en las manos y la cadera
de Jang Beom se intensificó.
Los
movimientos de la cadera, como azotes en la parte inferior, empujaron el cuerpo
de I-won. El sonido de ‘chap, chap’ hacía que la mesa sobre la que estaba
inclinado temblara y crujiera. Cada vez, el miembro de I-won, que se balanceaba
rígidamente en el aire, rociaba líquido como una fuente.
I-won,
con la mejilla apoyada en la mesa, gemía sin control. Las lágrimas corrían por
su nariz y hasta sus sienes presionadas. Sintió que el miembro entre sus muslos
se hinchaba aún más.
Jang
Beom eyaculó en el momento en que su enorme columna se elevó de repente sobre
los muslos de I-won.
"Kuh”.
Fue
una eyaculación tan repentina que un sonido de sorpresa escapó de detrás.
I-won
también estaba impactado por la liberación repentina. Sintió un placer extraño
y peculiar, más parecido a orinar después de aguantar mucho que a eyacular, y
sus hombros temblaron.
"Mmmh…….
Hnnn, mmmh……”.
El
miembro de I-won, que había disparado un chorro caliente con fuerza, se calmó
por completo.
Junto
con ese líquido desconocido, el semen de Jang Beom se derramó abundantemente
por las piernas temblorosas de I-won. No solo los pantalones enrollados en los
tobillos, sino también los zapatos deportivos se mojaron. Incluso el suelo
debajo formó un charco poco profundo, haciendo que las suelas de los zapatos
chapotearan.
Cuando
la respiración agitada se calmó y la mente se aclaró, I-won se puso melancólico
de repente.
‘¿Acabo
de eyacular con los muslos?’.
No
solo eso, sino que estaba tan excitado que no sabía qué había eyaculado.
¿Cuánto tiempo había pasado desde que se sentía tan bien con su miembro?
Aunque
un poco vergonzoso, le había gustado. I-won apoyó la frente en la mesa y siguió
respirando.
Exhausto
por el clímax después de tanto tiempo, sintió las manos de Jang Beom clavándose
en sus nalgas. Jang Beom insertó suavemente el dedo medio y el anular en el agujero
de I-won, que estaba empapado con su propio líquido, y dijo.
“Está
bastante abierto”.
Bueno,
lo tocaba todos los días. I-won no tenía energía para discutir con Jang Beom,
así que dejó que jugara con su agujero. Sorprendentemente, un suspiro escapó de
sus labios por cómo su agujero succionaba deliciosamente los dedos de Jang Beom.
Sintiendo
una confusión repentina, I-won pensó, sin ser consciente de cómo su cadera se
retorcía con los juegos de Jang Beom.
‘Debo
limpiar y luego irme’.
Aunque
no había nadie, hacer esto en el lugar de trabajo había sido demasiado. Con
esto, ya sentía que la mitad de su cerebro se había derretido. Aunque no se
arrepentía de no haber resistido el impulso inmediato, quería que el resto se
hiciera con más claridad.
‘Originalmente,
planeaba hacértelo después de que estuvieras completamente enamorado de mí’.
Así,
para que nunca más pensaras en separarte, planeaba hacerlo después.
Mientras
hacía una mueca de disgusto porque las cosas no salían como quería, el teléfono
celular que estaba tirado en la mesa vibró con un zumbido.
Probablemente
era su hermano. Como era tarde, debía estar preocupado, así que tenía que
contestar. Al extender la mano hacia el teléfono, Jang Beom retiró la mano que
había estado jugueteando detrás y agarró la muñeca de I-won.
"No
contestes”.
I-won,
confundido, giró ligeramente la cabeza para mirar a Jang Beom. Jang Beom, con
una expresión neutral, lo miraba con una mirada ligeramente melancólica.
En
el silencio roto solo por el zumbido del teléfono, Jang Beom dijo con una voz
baja y ronca.
"No
vayas a ninguna parte. Quédate conmigo hoy”.
"Ah”.
I-won
soltó un suave gemido al sentir el pesado miembro en la parte baja de su
espalda. El que no estaba completamente blando comenzó a endurecerse de nuevo,
y la fuerza en la mano de Jang Beom se incrementó.
Jang
Beom tiró de la mano de I-won hacia su boca y mordisqueó suavemente los dedos,
sin hacer daño. Al mismo tiempo, presionó la amplia cabeza de su pene contra el
agujero ligeramente abierto de I-won.
"Hngh……”.
Aunque
solo estaba frotando la cabeza, los ojos de I-won se nublaron. Solo con que la
punta dura tocara la mucosa interna, su cadera se tensó.
I-won,
con los dedos mordisqueados, giró la cabeza bruscamente. La cabeza del pene de
Jang Beom se abrió un poco más abajo.
Ante
la sensación de algo extraño que era a la vez placentera y abrumadora, I-won
retorció ligeramente la cadera, y Jang Beom presionó firmemente la parte
cóncava de su espalda baja e insertó la cabeza completamente. Luego, como
pidiendo permiso tarde, preguntó.
"¿Sí?".
Jang
Beom bajó la mano entrelazada con la de I-won de los labios hacia el pecho. La
parte posterior de la mano de I-won tocó el pecho ancho de Jang Beom. Sintió el
corazón latiendo con fuerza, como si fuera a perforar la piel. Era como si todo
su cuerpo estuviera diciendo que quería a I-won.
I-won,
con el brazo doblado y apoyado bajo en la mesa, murmuró.
"……Entonces,
solo una vez”.
Tan
pronto como lo dijo, el miembro que comenzaba a abrir lentamente el estrecho
agujero hizo que I-won aspirara un fuerte aliento. El placer que calentaba su
mente hizo que las lágrimas corrieran.
Jang
Beom, con solo la punta insertada, comenzó a empujar superficialmente y
preguntó con una voz problemática.
"¿Solo
una?".
"Solo
una, y luego iré a la casa de mi hermano”.
I-won,
completamente rendido ante la tentación sensual, dijo. Agregó con el último
hilo de razón.
"No
podemos quedarnos aquí hasta la mañana”.
Ahora
realmente se sentía como si necesitara ser follado hasta el agotamiento.
Finalmente,
Jang Beom soltó la mano de I-won. I-won gimió mientras la mesa crujía y se
sacudía durante un rato.
***
Jang
Beom tenía a I-won boca abajo en la cama de su habitación de hotel y lo follaba
con todas sus fuerzas. Quería ser más suave, pero no podía controlar sus movimientos
cada vez más bruscos.
I-won,
que había sido completamente desvestido mucho antes, estaba cubierto de marcas
donde Jang Beom lo había mordido y chupado, sin un solo lugar intacto. Excepto
por eso, su cuerpo aún blanco y suave, cubierto de semen, se veía muy bien.
Como temía, durante el encierro, Jang Beom se había convertido en un pervertido
grosero con el que no podía lidiar.
Las
nalgas de I-won eran empujadas con fuerza bruta por Jang Beom, haciendo que su
cuerpo se deslizara hacia adelante, y luego era jalado de vuelta y penetrado
repetidamente. I-won soltó un gemido entrecortado.
"¡Ah,
hyung! ¡Hngh! Yo, yo me voy. ¡Por favor, para...!".
#98
Aunque
I-won decía que recientemente no había eyaculado bien, con el pene de Jang Beom
lo hacía perfectamente.
Ya
sea hacia adelante o hacia atrás, si lo dejaba descansar después de eyacular,
el pene de Jang Beom estaba a punto de explotar. I-won estaba alborotado,
diciendo que se iba por segunda vez con esto, pero lamentablemente, tales
quejas solo hacían que el pene de Jang Beom se endureciera más.
Jang
Beom, incapaz de contener su excitación, movió las manos de la pelvis de I-won
a sus codos. Mientras jalaba ambos brazos para que su cuerpo no se moviera
hacia arriba, lo penetró desde abajo.
Cuando
superó el punto más profundo de la pared interna, que siempre requería fuerza
bruta, y lo penetró hasta el final, I-won soltó un grito lloroso.
"¡Ahk!".
Jang
Beom ignoró eso y apuñaló el cuerpo rígido por la sorpresa. Los gemidos de I-won,
que parecían de dolor al principio, pronto se volvieron entrecortados.
"¡Ahk,
hngh. Mm. ¡Ah, ahí!".
Como
esperaba, Jang Beom sonrió levemente.
I-won
tenía su punto más sensible escondido en lo más profundo, un lugar que nadie
más que el gran pene de Jang Beom podría apreciar. Dado que requería fuerza
para llegar, probablemente no podía resolverlo con juguetes.
Por
eso, I-won respondía aún más fervientemente que antes. I-won gritó con una voz
ronca por el cansancio.
"¡Ah,
mmmh! ¡Ahí, me gusta! ¡Yo, ahh!".
Bueno,
el sabor conocido es aterrador. Jang Beom también había anhelado esto.
Jang
Beom miró con satisfacción los movimientos del cuerpo de I-won que apretaba su
pene y, al sentir la eyaculación acercándose gradualmente, echó la cabeza hacia
atrás.
"Haah…”.
La
mucosa caliente y húmeda se contrajo perfectamente alrededor de su pene. La
cabeza era masticada con fuerza, haciendo que su visión se nublara de placer.
La pared interna se adhería y se despegaba como una ventosa cada vez que
entraba y salía, lo cual era delicioso.
En
comparación, la entrada era tan estrecha que podría cortarle la base del pene,
pero incluso sabiéndolo, no podía resistirse a insertarlo. I-won suplicó con
una voz húmeda.
"¡Ahh,
señor! Yo, por favor... hngh, déjame ir”.
Al
oír ‘señor después de tanto tiempo, podía imaginar perfectamente la expresión
de I-won en ese momento. Sus ojos claros estarían desenfocados, y probablemente
estaría llorando profusamente, pareciendo miserable.
Realmente
lo extrañaba. Jang Beom, sumido en éxtasis, apuñaló su pene con fuerza. El pene
de I-won, que se había endurecido rápidamente incluso después de eyacular
varias veces, se balanceaba arriba y abajo, rociando líquido claro como agua.
I-won,
que había estado elevando sus gemidos sin cesar, se congeló de repente como si
lo hubiesen electrocutado. Al mismo tiempo, el repentino apretón hizo que la
eyaculación se elevara. Jang Beom aspiró una bocanada de aire, sin saber que
había estado conteniendo la respiración.
Luego,
jaló los codos de I-won hacia arriba, levantando su torso. Al cambiar de
posición, sintió su pene curvarse dentro de él. La entrada y la pared interna
apretaron su pene con más fuerza. Jang Beom eyaculó sin piedad en el cuerpo de
I-won, como si intentara exprimir el semen.
Sintiendo
esa sensación de intrusión, I-won soltó un gemido que parecía de disgusto.
"¡Ahh…….
Hnn, mmmh. Hnnn……”.
Jang
Beom tembló la mandíbula mientras eyaculaba en el agujero ya lleno de semen. El
placer intenso lo envolvió, y soltó inadvertidamente los codos de I-won.
Cuando
I-won cayó de lado en el colchón, el enorme trozo de carne brillante se retiró
de su agujero con un ‘pop’. La fricción en la entrada hizo que Jang Beom
apretara los dientes. Un escalofrío recorrió su cuerpo.
Mientras
Jang Beom hacía eso, I-won, ahora acostado de lado, se convulsionaba como si
cohetes explotaran en todo su cuerpo.
"¡Mmmh, hngh! ¡Hnnf. Mmm, mm”.
Con
las pestañas largas empapadas, y saliva goteando de las comisuras de los
labios, I-won masajeaba el interior de sus muslos con ambas manos. Era un
hábito que solía tener justo después de sentir un placer intenso.
Jang
Beom jadeó mientras admiraba a I-won temblando de placer. El agujero hinchado y
enrojecido escupía el semen de Jang Beom. Su pene, que había sido masajeado
tanto, estaba rojo incluso después de perder la erección.
‘Se
ha vuelto aún más salvaje’.
No
solo se veía bien, sino que también satisfacía su obsesión y deseo de posesión
por I-won, que se había intensificado en la prisión. Cuanto más, más se
excitaba, y Jang Beom giró la cabeza de lado a lado con fuerza.
Sintiendo
sed de repente, Jang Beom tomó una botella de agua del suelo junto a la cama.
Mientras bebía a grandes tragos, echó un vistazo a su pene, que no se
ablandaba.
‘Normalmente,
estaría satisfecho en este punto’.
Incluso
si no, usualmente lo dejaba descansar después de atormentarlo así. Pero ahora,
simplemente no tenía esa indulgencia.
Jang
Beom, con la boca llena de agua, se inclinó sobre I-won. Agarró la barbilla de
I-won, que sollozaba, y lo besó. I-won abrió obedientemente la boca y bebió el
agua familiarmente.
Después
de que I-won bebió toda el agua, se volvió de lado y abrazó el cuello de Jang Beom,
chupando su lengua. Era un gesto para pedir más agua, ya que aún tenía sed.
Jang Beom sintió que su pecho se apretaba con este capricho mimado después de
tanto tiempo.
‘Es
tan lindo que me vuelve loco’.
Jang
Beom vertió un poco más de agua en los labios de I-won. I-won lamió los labios
de Jang Beom como si intentara ser deliberadamente provocativo. Mientras I-won
saciaba su sed, Jang Beom rasguñó suavemente el cabello húmedo de sudor en la
parte superior de su cabeza.
Luego,
tiró la botella de agua vacía fuera de la cama y agarró una de las rodillas de
I-won. Al ver que Jang Beom intentaba abrir sus piernas, I-won se alarmó y
preguntó.
"¿Otra
vez?".
"Sí”.
I-won
hizo pucheros y gimió.
"Hyung…….
Ya no puedo más...".
Jang
Beom ignoró las palabras de I-won y abrió fácilmente las piernas que se
resistían débilmente. Vio el pene flácido por el agotamiento.
Aunque
se veía apetecible, si lo tocaba allí, probablemente recibiría un puñetazo. De
hecho, el agujero trasero estaba aún más destrozado. Jang Beom miró el cuerpo
que había arruinado y pensó descaradamente.
‘Esto
es como, no hay más lugar para hacerlo más bonito’.
Pero
para Jang Beom, era inevitable.
Si
I-won quería que Jang Beom lo tratara como antes, hoy, no debería haberse
enojado en esa carnicería.
Era
imposible no excitarse al ver eso. A pesar de estar enojado, la expresión, la
mirada, las palabras y la voz de I-won goteaban de afecto por él.
Tan
grande era el amor, que debía estar preparado para recibirlo de vuelta. Así
que, si I-won se quejaba por algo tan pequeño, era problemático.
‘Deberías
haber investigado bien qué tipo de persona estás provocando’.
En
otras palabras, I-won se había metido en su propia tumba.
Pensando
eso, Jang Beom abrió las piernas de I-won y las colocó sobre sus hombros. Al
bajar el torso, la cadera de I-won se curvó y sus pies se elevaron alto sobre
su cabeza. Jang Beom alineó la punta de su pene con la entrada.
"Todavía
puedes ir más" .
"¿Eres
humano? Siento que ya no tengo piernas".
I-won
se quejó con una voz que era una mezcla de irritación y súplica. Cuando Jang Beom
besó su mejilla mientras frotaba la cabeza contra el agujero que se contraía, I-won
hizo una mueca de asco.
"Es
repugnante".
Aun
así, asintió a regañadientes. Tan pronto como dio permiso, Jang Beom empujó
lentamente su cadera.
I-won
aspiró un gran aliento y endureció su cadera. Parecía incómodo, ya que la
inserción aún era difícil, pero aun así recibió el pene hasta el final mientras
se movía.
Luego,
con el rostro sonrojado, sus ojos se desenfocaron. Era una expresión de placer
suave. La voz que decía que no podía más ahora fluía con un gemido excitado.
"Mmmh……”.
Jang
Beom sonrió levemente mientras sostenía suavemente las mejillas de I-won.
"Sientes
bien, y aún así te quejas".
I-won
no respondió, como si no oyera las palabras de Jang Beom. Simplemente se dejó
llevar como alguien borracho de placer.
Sintiendo
un humor más indulgente, Jang Beom empujó hacia abajo con más suavidad. La
cama, que había estado crujiendo violentamente antes, ahora solo chirriaba
suavemente.
Como
si no tuviera energía para gritar, I-won solo respiraba en jadeos cortos
mientras su trasero era empujado arriba y abajo, sin soltar gemidos fuertes. O
quizás estaba tan acostumbrado a que Jang Beom entrara y saliera de él que
parecía que hasta se estaba durmiendo.
Bueno,
comparado con antes, esto era más como una canción de cuna que sexo.
#99
Jang
Beom agitó lentamente a I-won como si fuera una cuna. Al ver su rostro
relajado, su cuerpo se calentó más que cuando se movía bruscamente y sudaba.
Jang Beom suavemente limpió las gotas de agua que se habían acumulado entre los
párpados sueltos de I-won con sus pulgares.
¿Quizás
por estar llorando es que sus ojos están rojos y enrojecidos? I-won cerró los
ojos haciendo temblar sus largas pestañas. Jang Beom también sabía que no solo
lloraba porque le gustaba el sexo de seda.
"I-won".
"…….".
Como
si fuera a dormir allí mismo, I-won respiraba entrecortadamente con una
expresión agotada. Antes de que realmente se durmiera, debía decir esto.
"Lo
siento por hacerte sentir mal, por aparentar ser valiente frente a ti. Tienes
razón. Lo hice porque no quería parecer miserable ante ti".
Incluso
para Jang Beom, que había vivido toda su vida sinvergüenza, no era una palabra
fácil de decir. Era patético y vergonzoso haber hecho llorar a su pareja solo
para aparentar algo que ni siquiera podía hacer bien. Y si I-won no se lo
hubiera dicho, probablemente ni siquiera habría sido consciente de ello.
"Realmente
eres un idiota".
Jang
Beom aceptó sin resistencia las palabras groseras que I-won le había dicho y
sonrió débilmente. Como un príncipe que ni siquiera necesitaba pretender ser
genial, probablemente sería aún más difícil de entender. Sin embargo, Jang Beom
no lo sabía porque nunca había recibido amor sin condiciones o motivos, ni
siquiera una simple cortesía.
Si
no fuera por I-won.
Por
un momento, el rostro de Jang Beom se enrojeció intensamente y se levantó
apoyándose en el colchón. Con velocidad en su cintura, respirando ligeramente
con jadeos, preguntó.
"Pero,
¿qué vas a hacer ahora?".
"Ugh……".
Con
sus gestos cada vez más salvajes, I-won levantó la cabeza y gimió. Moviendo su
cintura más rápido, sus párpados se estrecharon y mostró sus ojos soñolientos.
"Si
no fuera por fingir, sería un tipo realmente repugnante. ¿Podrías
soportarlo?".
El
sonido de chasquidos resonaba crudo y claramente desde sus agujeros húmedos y
relajados. En sincronía con el ritmo de la cama que crujía, las piernas de I-won,
que estaban en el aire, se balanceaban de manera inestable. I-won empezó a
jadear lentamente, con lágrimas en los ojos. Debido a que su sensibilidad se
apretaba suavemente, Jang Beom también frunció el ceño.
De
repente, I-won, con los ojos sin enfoque y sin fuerzas, agarró la muñeca de
Jang Beom.
"Hoo!".
I-won
quedó sin aliento y tembló en su muslo. Al mismo tiempo, Jang Beom se quedó sin
respiración ante la sensación de su interior que acariciaba su miembro como
olas.
Mientras
tanto, apretó una de las rodillas de I-won que descansaba sobre su hombro y
aceleró el movimiento. I-won, en su camino hacia atrás, fue empujado sin piedad
y finalmente lloró lágrimas en las sienes.
"Hoo…
sí".
Jang
Beom eyaculó solo cuando I-won dejó de temblar como si estuviera muerto. La
erección que duró tanto que le hizo sentir que sus espalda y cintura estaban
rígidas finalmente se relajó, incluso con un suspiro de alivio.
Jang
Beom, ajustando su respiración cada vez más agitada, miró a I-won. Para
asegurarse de si había escuchado lo que acababa de decir, llamó a su nombre.
"
I-won".
Pero,
no solo su rostro, sino todo su cuerpo, que se había vuelto pálido, I-won
estaba completamente inconsciente. Era comprensible, ya que su miembro había
sido penetrado hasta doler. Jang Beom le dio un beso con expresión satisfecha.
"Nos
vemos en la mañana".
Esta
vez, también, en la mañana, con los ojos abiertos, I-won no pudo escapar, y
Jang Beom lo ató firmemente con sus brazos y también se quedó dormido.
***
I-won
pensó que quizás sería mejor si muriera.
A
diferencia del viento, cuando despertó en la mañana, su cuerpo no tenía ninguna
sensación. Solo podía ver cómo su vista temblaba de adelante hacia atrás junto
con el crujido de la cama. En ese momento, I-won se dio cuenta de que Jang Beom
estaba pisoteando su espalda.
I-won
frunció el ceño y empezó a llorar.
"Este
maldito hijo de puta…".
Con
una voz muy agrietada, le subía el sabor a sangre. Incluso las lágrimas cálidas
que se acumulaban en sus ojos inflamados le picaban. Aunque lloraba
desconsoladamente, no podía evitar quejarse.
"¿Qué
diablos estabas haciendo en la cárcel?".
"Entiende
la situación".
La
voz de Jang Beom, que estaba detrás, respondió sin rodeos.
"Sabía
que no era momento de ser indulgente contigo".
Si
hubiera sabido esto, habría suplicado llamándolo hyung o señor el día anterior,
pidiéndole que lo perdonara. I-won gimió en silencio, arrepentido.
Jang
Beom levantó la pelvis de I-won. I-won, con las caderas levantadas, se rozó
contra el colchón, con una mejilla aplastada contra la cama. Recibiendo golpes
que parecían doblar su cintura hacia atrás, soltó un gemido agotado.
"Aah!
Ahh. Ugh! Ahh".
Después
de tanto, surgió una duda completamente absurda.
"¿Estás
intentando matarme?".
Aunque
había disfrutado mucho dormir con él, era la primera vez que sentía un miedo
real de morir.
Era
como si le estuvieran devorando literalmente. Parecía que Jang Beom no podía
simplemente masticar a I-won con sus huesos, por eso eligió el sexo como
segunda opción. De lo contrario, no podría haber sido tan despiadado.
De
repente, se preocupó de que su parte inferior pudiera quedar paralizada para
siempre. I-won apoyó su frente en el colchón y miró hacia abajo.
Sorprendentemente, su miembro, enrojecido y erecto, estaba levantado y goteando
agua. Solo verlo, le dolió tanto que cerró los ojos con fuerza.
En
ese momento, el cuerpo de Jang Beom se empujó contra él, y cayó boca abajo en
el colchón. Sin darse cuenta, I-won, aplastado por su enorme y pesado cuerpo,
gritó.
"¡Ah!".
El
dolor de su miembro, que parecía haber perdido toda sensibilidad, fue vívido,
siendo aplastado sin piedad contra el colchón. Con esa estimulante sensación, I-won
lloró y tembló, pero se excitó de manera extraña. Instintivamente, bajó la
cintura y frotó su miembro contra el colchón para eyacular. Al sentir que su
trasero, pegado a él, se movía como si estuviera limpiando y moviendo su
pelvis, también se dio cuenta de que Jang Beom también estaba eyaculando.
Mientras
I-won respiraba con dificultad, Jang Beom le besó la parte trasera de la cabeza
y la nuca, tocándolo con sus manos. Con sus grandes palmas, acarició su cuerpo,
sus costados, pecho, espalda y hombros, sin rumbo.
Su
respiración, que había sido áspera, se calmó, e I-won, exhausto, habló en voz
baja.
"Quítate".
Jang
Beom sujetó la costilla de I-won con cuidado y lentamente introdujo su cintura.
La gran columna que llenaba su interior salió lentamente. I-won, sintiendo un
placer inesperado como si fuera a defecar, se estremeció sin poder evitarlo.
Solo logró cerrar los labios para evitar que un gemido excitado escapara.
Un
gran cuerpo cayó pesadamente al lado de I-won, haciendo que la cama se
balanceara. I-won miró a Jang Beom con una expresión aterrorizada, pero en el
momento en que sus ojos se encontraron, su rostro se relajó.
"……."
.
Era
porque Jang Beom sonreía con una expresión llena de amor. Con esa cara tan
buena y adorable, I-won frunció los labios y se quejó.
"¿Qué
pasa? ¿Por qué estás sonriendo así? No te enojas".
I-won
miró su rostro hermoso y lo acarició en las mejillas. Cuando Jang Beom pasó sus
labios por la palma de su mano, sin querer, movió su cuerpo tembloroso y acercó
su rostro.
"Qué
molesto".
Luego,
le dio un beso en los labios con una sonrisa suave. Sus labios hinchados por
morder y succionarse, al abrirlos, su boca fue invadida con entusiasmo. Con un
beso dulce y cariñoso, las lágrimas comenzaron a rodar.
I-won,
con un corazón lleno de nostalgia, apartó sus labios pegajosos y preguntó.
"¿Fue
difícil en la cárcel?".
"No
fue tan malo como pensaba. Aunque casi muero de ganas de verte".
I-won
se sorprendió un poco de que Jang Beom, que generalmente era tan reservado en
sus expresiones de afecto, hablara tan sinceramente. Era porque siempre solo
expresaba su cariño con acciones, y sus palabras eran excesivamente discretas.
No era por ser tacaño en expresiones, sino simplemente por su carácter, y nunca
le había prestado mucha atención. Pero, al decirlo con honestidad, se sintió
bien.
"……Parece
que tus palabras sinceras de disculpa por haber sido tan orgulloso hasta ahora,
son sinceras".
"Sí.
En realidad, me enojé porque no solicitaste una visita desde el año pasado. Dijeron
que habías estado en el ejército".
I-won
se alegró que él, con esa expresión tan fría, compartiera sus pensamientos, y asintió
con una sonrisa. Sin querer, I-won acaricio sus mejillas con una expresión
relajada, besándolo, y de repente se dio cuenta.
I-won
empujó a Jang Beom y lo acostó en la cama, luego se subió encima de él.
Mirándolo con ojos brillantes y decididos, le preguntó.
"¿Vas
a hacer lo mismo otra vez?".
I-won
acepto sus excusas por no haberse visto en tres años, pero no podía garantizar
que no lo hiciera de nuevo. Necesitaba una promesa clara para estar tranquilo.
Jang
Beom, como si hubiera entendido lo que pensaba I-won, sonrió y respondió en voz
baja.
"Nunca
más".
"¿De
verdad?".
I-won
lo miró con desconfianza y lo amenazó.
"Hazlo
una vez más, y también yo cometeré un error y seguiré a mi hyung".
#100
Era
sincero. Para que esa bestia tuviera un poco de freno, necesitaba estar
preparado para eso. Aunque parecía que no confiaba mucho en sus palabras, no
tenía otra opción. I-won, con una expresión molesta, lo besó y pronto se sintió
mejor.
Mientras
el sonido de sus labios haciendo ‘pop’ en la habitación del hotel resonaba
ruidosamente, de alguna parte sonó un vibrador con un zumbido. Sin poder
distraerse con eso, concentrándose en el beso, Jang Beom de repente dejó de
besarlo y dijo.
"Parece
que es tu teléfono".
Solo
entonces, I-won, que se había quedado atónito, levantó la cabeza y murmuró.
"Hermano".
Luego,
rápidamente, bajó de encima de Jang Beom y extendió las piernas fuera de la
cama.
"¡Huh!".
Pero
justo cuando intentaba levantarse, se desplomó al suelo como un globo
desinflado. No, parecía que todo su cuerpo se había convertido en vidrio y se
había roto en pedazos. Jang Beom se levantó de un salto y preguntó.
"¿Estás
bien?".
I-won
no respondió y, arrastrándose, se dirigió torpemente hacia sus ropas tiradas en
el suelo. Sin fuerza, extendió la mano temblorosa y tomó sus jeans.
Al
sacar su teléfono del bolsillo y contestar, una voz fuerte y clara le gritó en
los oídos.
―
¡Oye, I-won! ¿Dónde estás?!
Era
su hermano, Jeong-min, quien había despertado hace aproximadamente dos años en
estado de coma.
Para
ser exactos, había despertado cuando I-won terminó su primer semestre. Gracias
a eso, I-won pudo enlistarse sin mayores preocupaciones.
Había
estado en cama por tanto tiempo que todavía recibía tratamiento en el
departamento de rehabilitación, pero Jeong-min había recuperado casi su antigua
apariencia saludable. Ahora, había vuelto a trabajar en la comisaría, manejando
tareas administrativas en la oficina sin esforzarse demasiado.
Jeong-min
no había recuperado la fuerza suficiente para correr en la calle, pero su
espíritu seguía siendo feroz como un tigre. I-won, sosteniendo su teléfono con
ambas manos, se apresuró a explicar.
"Hermano.
Lo siento. Ayer, de repente, un amigo vino a verme...".
―
¿Y no pudiste ni llamar? ¿No pensaste en preocuparte por mamá?
"Eso
es...".
No
podía decir que había estado demasiado ocupado en reunirse con su amado, que
había estado en un estado de caos total. Sin poder pensar en una excusa
convincente, sudaba frío, y Jeong-min continuó gritando.
―
¡Corre a casa ahora mismo!
"Sí.
Iré ahora mismo. Lo siento, hermano. De verdad".
I-won,
un poco exagerado, se arrodilló en disculpa y pensó.
‘Cuando
era niño no era tan temerario’.
Por
supuesto, en ese entonces, su hermano también era estricto con él. Su madre,
que era muy sensible, apenas podía regañar a I-won, por lo que siempre era Jeong-min
quien le daba los golpes más duros. Por eso, Jeong-min era incluso más temido
que su madre.
Pero,
en realidad, solo era una forma de disciplina infantil. Al menos en comparación
con ahora, eso era así. Por alguna razón, después de que I-won se graduó, Jeong-min
se volvió mucho más severo. Últimamente, I-won empezaba a entender por qué los
ancianos del mercado solían decir que Jeong-min, que en su juventud parecía un
hombre, ahora era uno de verdad.
Mientras
esperaba pacientemente a que su hermano terminara la llamada, de repente, Jang
Beom, que había estado de pie junto a él en silencio, le arrebató el teléfono
de las manos.
“¡Hyung!”.
I-won,
viendo a Jang Beom tomar su teléfono, se asustó.
Aunque
no lo dijo claramente, Jeong-min sabía que I-won y Jang Beom estaban saliendo.
Era algo que su madre le había insinuado mientras I-won estaba en el ejército.
Incluso había oído que habían terminado, pero Jeong-min no preguntó, aunque a
veces mencionaba a Jang Beom con nostalgia. La atmósfera no era de bienvenida a
que los dos se vieran.
Si
Jeong-min se enterara de que estaban juntos ahora, sería el fin.
Jang
Beom, consciente de lo que I-won pensaba, gruñó en el teléfono.
"¿Qué
eres, tú, hijo de puta?".
"Hyung,
espera. No, por favor. No hagas eso. Me voy a morir, en serio".
I-won,
más pensativo que nunca, suplicó con su cuerpo que no podía moverse mucho,
agarrando la pantorrilla de Jang Beom. Por alguna razón, al ver la expresión
desesperada de I-won, Jang Beom pareció conmocionado, y luego mostró una
expresión furiosa hasta la raíz del cabello. I-won se quedó algo desconcertado.
Jang
Beom, con una voz fría que casi equivalía a gritarle a Jeong-min, dijo.
"¿Yo?
Soy su novio. ¿Quieres que nos veamos y hablemos?".
No
podía entender esa reacción de Jang Beom, y con una expresión incómoda, frunció
el ceño y asintió lentamente. Entonces,
con sus siguientes palabras, I-won dijo, ‘Ah.’.
"¿Y
tú quién eres?".
Resultó
que Jang Beom no se había dado cuenta de que estaba hablando con Jeong-min.
Simplemente, al ver a alguien gritando lo suficientemente fuerte como para que
Jang Beom lo oyera, y a I-won acobardándose, se enojó.
‘Supongo
que ya es demasiado tarde para detenerlo’.
Como
era de esperar, Jang Beom se congeló ante el grito resonante de Jeong-min que I
Won también podía oír claramente.
—
¡Jang Beom, este hijo de perra!
"......".
Jang
Beom, desnudo en el medio de la habitación del hotel, lentamente bajó el
teléfono y verificó al remitente. Luego, miró a I-won, que estaba patéticamente
colgado de una de sus piernas, y simplemente colgó la llamada. Pronto el
teléfono volvió a vibrar, pero no lo contestó.
Después
de mirarse en silencio por un rato con ojos aturdidos, Jang Beom abrió la boca
incómodo.
"¿Jeong-min
se despertó?".
Al
parecer, incluso Jang Beom le tenía miedo a Jeong-min. I-won cerró los ojos con
fuerza y mordió los labios con frustración. Parece que ese temperamento de
mierda nunca se corregirá.
I-won
trató de calmarse para no enojarse con Jang Beom, que había tomado el teléfono
por su cuenta, y dijo con calma.
"......Como
ya pasó, ¿quieres saludar a mi hermano después de tanto tiempo?".
De
todos modos, era algo que tenía que enfrentar. Como era demasiado difícil
admitirlo directamente, tal vez era mejor así.
Jang
Beom, con una expresión complicada, asintió dócilmente.
***
Jang
Beom conoció a Jeong-min una semana después.
Después
de terminar una reunión de presentación que parecía un infierno, Jang Beom e I-won
llegaron a una cafetería en las afueras de la ciudad, bastante lejos del
centro. Al ver el bosque verde que se extendía a través del cristal de la
cafetería, sintió que su mente y cuerpo se calmaban un poco.
En
la cabeza de Jang Beom, resonaba la voz de Jeong-min que había escuchado hace
un momento.
‘Hasta
que no vea tierra en mis ojos, no puedo aceptar esto’.
Si
hubiera sabido que su hermano diría algo así, solo habría traído un poco de
tierra. Jang Beom, con una expresión triste, guardó silencio y pensó en esas
tonterías.
Jeong-min
parecía estar a punto de golpear a Jang Beom, y su madre, que estaba sentada a
su lado, lo miraba con una expresión algo incómoda y compasiva.
Aunque
hacía mucho que no veía a Jang Beom, parecía feliz de verlo. Pero, dado que Jeong-min
estaba muy alterado, parecía difícil que apoyara a Jang Beom de inmediato.
Mientras tanto, la joven, que ya parecía una mujer, abrazó con fuerza la
espalda de Jang Beom y miró a su padre con una expresión de disgusto.
Jang
Beom miró sin pestañear por la ventana de la cafetería, intentando recomponer
su corazón herido.
‘Sabía
que Jeong-min sería la mayor dificultad, pero no puedo evitar sentirme
confundido’.
Bueno, al menos parecía saludable, así que eso
era una suerte. Si no se tumbaba de nuevo, aceptaría cualquier locura.
Por
otro lado, I-won parecía no darle importancia a la ira de Jeong-min. Con una
actitud bastante desafiante hacia su hermano, incluso parecía estar de buen
humor apenas salió de casa.
I-won,
sentado frente a Jang Beom en la cafetería, seguía sonriendo con una sonrisa
burlona. Jang Beom, con una expresión seria, lentamente giró la cabeza y le
preguntó.
"¿Te
estás divirtiendo?".
Entonces,
por alguna razón, I-won empezó a reír a carcajadas. Jang Beom le lanzó una
mirada dura y enojada. Al ver que su expresión mostraba claramente que estaba
molesto, I-won se aclaró la garganta rápidamente y lo consoló.
"No
es que me divierta, sino que me siento bien. Y, para mi sorpresa, ¡estamos en
buenos términos con mi hermano! Dijiste que no eran muy cercanos".
"……
¿Buenos términos? ¿En qué te basas?".
Jang
Beom no entendía por qué I-won estaba tan despreocupado. I-won, riendo con una
carcajada contenida, respondió con confianza.
“Mi
hermano estaba muy contento de verte, ¿sabes? Te está agradecido”.
I-won,
con una sonrisa confiada, aseguró.
"La
próxima semana, haré que mi hermano prepare una comida deliciosa en nuestra
casa".
Woo
Jeong-min estaría agradecido si no le echaba veneno a su tazón de sopa. Como
parecía algo completamente imposible, Jang Beom movió la cabeza de lado a lado
y volvió a mirar por la ventana. I-won cambió de tema con una voz alegre.
"Por
cierto, ¿cómo supiste de este lugar? ¿Has estado aquí antes?".
I-won
parecía muy impresionado con el ambiente de la cafetería, y miraba a su
alrededor con ojos brillantes. Jang Beom, molesto por su actitud demasiado
despreocupada, respondió con indiferencia.
"Era
un lugar donde quería venir contigo. El día de nuestra primera cita".
#101
Después
de comer en el restaurante de pasta ese día, iba a venir. Pero como I-won se
quejó con desagrado, rascando el plato vacío con el tenedor, y demostró que
estaba aburrido, no pudo traerlo hasta aquí.
I-won,
con una expresión que revivía el recuerdo de su primera cita, preguntó.
"¿Buscaste
una cafetería para salir conmigo?".
Fue
una respuesta inesperada. Ciertamente, no era algo que Jang Beom haría, dedicar
tres días y tres noches a planificar una cita. I-won inclinó la cabeza y
preguntó de nuevo.
"¿Entonces
por qué no me trajiste?".
"Estabas
con una cara larga todo el tiempo que comías".
Jang
Beom miró a I-won ligeramente y se quejó. Entonces, I-won se frotó sus hermosas
cejas y soltó una risa avergonzada.
"......
Sí, supongo que lo hice".
Luego,
I-won sonrió pícaramente hacia Jang Beom y agregó.
"De
verdad estaba aburrido en ese momento".
Y
así, no podía decir mentiras, y calmadamente destrozaba el corazón de Jang
Beom, como siempre. Con los ojos muy abiertos mirándolo, I-won parecía aún más
feliz y dijo con una mirada suave.
" Hyung, fuiste bastante sincero
conmigo desde el principio".
“Bueno.
Supongo que sí”.
En
ese momento, Jang Beom pensaba que solo quería acostarse con I-won, pero al
reflexionar, se dio cuenta de que se enamoró a primera vista. De lo contrario,
no se explicaba por qué en el restaurante de pasta no pudo decir una palabra y
solo apretó el sudor frío en su mano.
Jang
Beom jugaba con su mano sobre la mesa de la cafetería mientras pensaba.
‘Es
es lo mismo ahora’.
Todavía,
Jang Beom sudaba en sus manos mientras estaba sentado frente a I-won. No era
por nerviosismo como entonces. Por decirlo de alguna manera, era por emoción.
Aunque
no lo sé bien, este sentimiento probablemente nunca se vuelva familiar, incluso
después de pasar más de una década con I-won. Incluso cuando sea un anciano con
el cabello plateado, probablemente mi corazón latirá tan fuerte que me
congelaré al verlo. I-won continuó con una voz juguetona.
"De
todos modos, pensé que tenías un amante".
I-won
miró a Jang Beom con una leve sonrisa, como reprochándolo.
"¿Y
aun así te acostaste conmigo? ¿Es eso aceptable con alguien que tiene un amante?".
No
pensó en absoluto si era aceptable o no. Incluso si no lo fuera, el resultado
habría sido el mismo. Si I-won lo quería, no había otra razón para no hacerlo.
"¿Qué
pasa? De todos modos, para ti, era solo un tipo pasajero".
La
convicción anterior de que I-won eventualmente volvería a él se ha convertido
en realidad.
Por
supuesto, no es que no le impactara saber que I-won estaba viendo a alguien
más. Solo después de saber que no era así y sentir alivio, se dio cuenta de
cuánto lo había herido. Si hubiera sido así, probablemente habría llorado toda
la noche en la habitación del hotel.
No
entendía por qué hermanos se dicen 'te amo' en una llamada. A Jang Beom le
molestaba mucho que I-won le dijera eso a su hermano.
De
repente, I-won miró a Jang Beom con ojos aturdidos y murmuró.
"Eres
una basura".
Jang
Beom, sintiéndose golpeado en el punto débil, cerró los ojos temblorosos.
Luego, abriéndolos hacia I-won, repitió la advertencia que había hecho una
semana atrás.
"Ahora
estás en problemas. No lo sabías porque me contuve, pero soy un tipo realmente
repulsivo".
Y
esto era exactamente la verdadera naturaleza de Jang Beom que I-won tendría que
manejar. Sin embargo, por alguna razón, I-won, al escuchar directamente sobre
la delgada moral y la conciencia liviana de Jang Beom, estalló en risa.
"Me
gusta cuando actúas de manera repulsiva. Se siente como si estuvieras obsesionado
conmigo".
¿Le
gusta la obsesión? A I-won no le gustaba que lo molestaran. Inclinando la
cabeza ante las inesperadas palabras, I-won añadió, comprobando su reloj de
pulsera.
"Siempre
actuabas como si pudieras irte sin remordimientos en cualquier momento. Pero
ahora, parece que realmente no puedes vivir sin mí".
Diciendo
algo tan lindo, I-won repitió una broma sucia que había hecho antes.
"¿Volvamos
a casa y follemos como locos?".
Para
ahora, el apartamento donde Jang Beom vivía antes probablemente ya tiene todas
sus cosas. Ayer, después de conocer a su madre y a Jeong-min, I-won había dicho
que irían a casa a desempacar.
Pero
con lo que acababa de decir, los planes probablemente cambiaron completamente.
Jang Beom asintió con una expresión neutral y se levantó.
***
Jang
Beom condujo el SUV negro que había estacionado en el estacionamiento del café
a su casa. Durante todo el camino, I-won, sentado a su lado, tarareaba una
pequeña canción. Jang Beom miraba constantemente a I-won, que parecía familiar
pero también nuevo.
'Hace
poco que me dormí allí sentado'.
Eso
fue cuando, dividiendo su horario de trabajo a tiempo parcial, fue a
encontrarse con Jang Beom. En ese entonces, Deokhwa llamaba a I-won 'el
pequeño'.
Y
durante los tres años en los que Jang Beom no estuvo, I-won creció de manera
impresionante. El niño, que a veces parecía de género ambiguo por ser bonito y
guapo, ahora se había convertido en un hermoso joven.
Era
tan adorable que incluso quería consentirlo, a pesar de considerarlo siempre
alguien que debía proteger. Jang Beom se frotó la frente con la mano apoyada en
el codo junto a la ventana.
'...Ya
debería estar enamorándome de él, ¿no?'.
Cada
vez que lo veía, se volvía más impresionante, y no podía dejar de enamorarse de
él una y otra vez.
Mientras
su corazón latía con fuerza, llegaron a su destino. Primero bajó del coche y
abrió la puerta del asiento auxiliar, pero I-won no salió de inmediato, solo lo
miró fijamente por un rato.
Intrigado,
inclinó la cabeza sin expresión, y I-won soltó una ligera sonrisa.
"¿Todavía
piensas que soy un niño?".
"¿Qué
dices? De repente...".
Jang
Beom frunció el ceño, sin entender. I-won, de repente, borró la sonrisa de su
rostro y fingió estar indiferente.
"No
es nada".
Qué
insípido. Jang Beom hizo un pequeño gesto con la nariz y extendió la mano.
Aún
con esa expresión de indiferencia, I-won tomó la mano de Jang Beom y, con un
'¡Ajá!', salió del coche. Después de dejar a I-won en el suelo, Jang Beom
recogió sus cosas del coche y apagó el motor.
Por
un lado, cargando las maletas de I-won, y por el otro, con la cintura delgada
envuelta en un abrigo, se mordió la mejilla. La risa de I-won, que se rascaba
la cabeza con picazón, era tan agradable que bajó los labios hasta el cuello.
I-won
riéndose, se tapó la boca y, justo cuando la puerta del ascensor se abrió,
corrió hacia la entrada de la casa.
Luego,
presionó la contraseña del cerrojo de la puerta y miró de reojo a Jang Beom. Su
rostro mostraba claramente que quería jugarle una broma y ver su reacción. Jang
Beom dejó que I-won abriera la puerta de su casa.
Cuando
la puerta se abrió y I-won entró saltando, se quedó paralizado.
"...Wow".
Admirando
el interior cambiado, miró a Jang Beom con ojos muy abiertos.
"¿Redecoraste
el interior?".
Jang
Beom sonrió con satisfacción y asintió con la cabeza. Parecía que le gustaba
mucho. Había sido muy gratificante contratar a un diseñador talentoso para
hacer los planos y supervisar la construcción. Rápidamente, se quitó los
zapatos y siguió a I-won, que entraba lentamente.
En
un instante, I-won recorrió la casa y se acercó a Jang Beom, que estaba en la
sala, y le preguntó.
"¿Me
estás diciendo que venga a vivir aquí?".
Probablemente
no podría decir que no. La habitación principal había sido renovada para que no
fuera incómodo para ambos vivir allí, y las otras dos habitaciones estaban
decoradas como su estudio y vestidor.
Jang
Beom acarició la frente redonda y el flequillo de I-won, y habló con seriedad.
"Me
hubiera gustado hacerlo un poco antes, pero lo siento por haberlo
retrasado".
Luego,
añadió con alivio.
"Pero
ahora que puedo hacerlo, qué suerte".
"Vamos
a vivir juntos, de verdad".
Desde
que conoció a I-won por primera vez, siempre quiso despertar con él. Quería su
día tanto como sus noches. Ahora, podía tenerlo.
Por
alguna razón, I-won no respondió de inmediato y miró a Jang Beom con una
expresión vacía, como si no pudiera entenderlo. Parecía algo incómodo.
'...
¿Será por la familia?'
Si
era así, aunque doliera, lo entendería. Aunque ya había pasado mucho tiempo
desde que despertó, era natural que quisiera disfrutar un poco más de momentos
felices con su familia y Jeong-min, con quien no pudo pasar tiempo debido al
ejército. Por supuesto, fue bastante decepcionante.
'Pero
pensé que le gustaría'
Una
sonrisa un poco amarga apareció en el rostro de Jang Beom.
Justo
cuando iba a decir que no importaba si no respondía de inmediato, I-won lentamente
abrió los labios.
"Tenía
razón en lo que pensaba antes".
Jang
Beom inclinó la cabeza y preguntó.
"¿Qué
pensabas?".
"Que
tú serías la familia más importante para mí".
Fue
una declaración inesperada. Como nunca la había escuchado antes, Jang Beom no
lo entendió de inmediato y frunció el ceño.
I-won
cerró los ojos suavemente y tembló con sus largas pestañas.
"Me
alegro de que mi intuición fuera correcta".
Al
ver que I-won se sonaba la nariz suavemente, Jang Beom quedó atónito, como si
le hubieran dado un golpe en la nuca.
'Yo
también soy su familia'.
Eso
también significa que es su familia más importante.
Había
pensado que, para I-won, la familia sería siempre lo primero. Era la primera
vez que sentía envidia de Jeong-min. Desde entonces, siempre se preguntó cómo
sería tener una familia.
Pensó
que nunca lo sabría. Incluso después de conocer a I-won, durante mucho tiempo,
Jang Beom creyó que sería natural que dejara el mundo solo, habiendo llegado
solo.
'Nunca
pensé que podría disfrutar de tales lujos en la vida'.
Tonto,
Jang Beom solo quedó congelado, y I-won fue quien primero se acercó y le dio un
beso. Sin poder evitarlo, Jang Beom abrió los labios. Una cálida y amable
sensación lo invadió.
Después
de que I-won, que había comenzado a llorar desconsoladamente, apartó brevemente
los labios, dijo apresuradamente.
"Está
bien. Quiero vivir contigo".
Luego,
buscando con los labios lo que no podía ver claramente, añadió.
"Te
amo".
Jang
Beom, sin darse cuenta, abrazó con fuerza la cintura de I-won. Respondió como
una persona sacada a la superficie que se pone una máscara de oxígeno. Sus ojos
comenzaron a llenarse de lágrimas.
Desde
la ventana del amplio salón, la luz brillante de la tarde llenaba la
habitación, calentando su espalda. Después de atravesar una noche larga y
oscura, finalmente, era como despertar con I-won por la mañana.
<Mafioso>
Fin
