Episodio 91-101

 


#91

I-won sacudió la cabeza para despejar sus pensamientos y concentrarse en la buena noticia.

“¿Ya está confirmado que será para nosotros? ¿Cuándo trasladan a mi hermano?”.

“Esta semana. Acabo de regresar de la explicación en el Hospital Myeongin. Dicen que cubrirán todos los gastos del tratamiento durante un año. El próximo año tendremos que pasar por otra evaluación, pero por ahora está todo bien”.

Ante una noticia tan buena que parecía difícil de creer, I-won parpadeó sorprendido y preguntó.

“¿Cómo supiste de eso, mamá?”.

Si bien el Hospital Myeongin era conocido por sus programas comunitarios para los residentes locales, I-won no había encontrado ninguno que pudiera beneficiar a Jeong-min. Dado lo desesperado de su situación, lo había intentado varias veces, pero siempre quedaba fuera por no cumplir justo con los requisitos. Además, su madre no era precisamente hábil buscando información en internet.

Entonces, ella sonrió con naturalidad y explicó.

“El doctor a cargo de tu hermano me lo contó. Hace unos días llegó una circular del Hospital Myeongin. Es un programa para veteranos nacionales, pero como no tenían suficientes solicitantes, esta vez relajaron los criterios. Gracias a eso, Jeong-min quedó incluido. Lo solicité y salió aprobado”.

“Qué buena noticia de verdad”.

I-won, aún desconcertado, se frotó el lóbulo de la oreja.

‘¿De verdad no fue el Beom hyung quien hizo algo?’.

Era una suerte demasiado grande como para pensar que había sido solo coincidencia. Claro que también era difícil imaginar que Jang Beom pudiera intervenir en la administración del Hospital Myeongin. Aun así, no podía sacudirse una ligera sospecha.

Había algo que le pesaba en el fondo del pecho, como si no pudiera alegrarse del todo.

‘…Ojalá no haya sido cosa del hyung’.

Mientras pensaba eso sin darse cuenta, su madre habló con voz alegre.

“Voy a ir a ver a Jeong-min. Quédate en casa con Haeju”.

“Ah, mejor voy yo. También quiero ver a mi hermano”.

Había pasado demasiado tiempo sin verlo. Y ahora que lo trasladarían en los próximos días, también quería saludar a la enfermera Kim, al cuidador y al médico a cargo. I-won se levantó para prepararse y salir.

***

Después de saludar a la enfermera Kim, que estaba sentada en la estación de enfermería, I-won entró en la habitación justo cuando el médico encargado de Jeong-min estaba haciendo su ronda. Al ver a I-won, el médico lo felicitó sinceramente por el traslado de su hermano.

I-won le dijo.

“Mi madre me dijo que fue gracias a usted que se logró el traslado. Gracias por su ayuda”.

“Yo solo les comenté que había llegado una circular”. Respondió el médico con modestia. “Fue la suerte de ustedes como familia”.

El médico, que parecía estar de buen humor, sonrió con una amabilidad poco común y añadió.

“La verdad, esos programas suelen existir solo en el papel y rara vez se utilizan. Pero parece que el presidente del hospital se levantó con otro ánimo últimamente. Me dijeron que fue a hablar seriamente con el director del hospital. Les ordenó reorganizar todos los programas sin solicitantes y usar bien el presupuesto. No es algo fácil de hacer… ¿Será que quiere meterse en política?”.

“Ya veo…”

I-won sintió la misma incomodidad que cuando su madre le contó la noticia. La pregunta sobre quién era ese presidente le subía por la garganta, pero no fue capaz de decirla en voz alta. Mientras vacilaba, el médico pareció darse cuenta de que estaba hablando de más y cambió de tema.

“En cualquier caso, es una buena noticia. El equipo de neurocirugía allá es excelente”.

Después de que el médico saliera, I-won se quedó sentado en una silla auxiliar, aturdido.

Afortunadamente, Jeong-min se veía con mejor color cada día. Sin embargo, I-won no lograba alegrarse del todo. Sentía como si le pincharan el corazón constantemente con una aguja. Se frotó el pecho con la palma y dejó escapar un quejido. No sabía qué hacer. Entonces, de pronto, se le ocurrió una idea absurda.

"¿Y si me voy al ejército?".

Pensó que estar encerrado en algún lado podría ser mejor. Al menos así no tendría que pedir visitas todos los días solo para ser rechazado una y otra vez. Pero claro, no era una decisión que pudiera tomar a la ligera, sobre todo considerando que debía mantener a su madre y a Haeju.

Mientras pensaba en eso, su teléfono vibró brevemente. Era una notificación de su aplicación bancaria, le habían depositado dinero.

I-won se extrañó, ya que ese mes no esperaba recibir ningún pago. Con el ceño fruncido, abrió la app, sin muchas expectativas.

"¿Será la indemnización?".

Recordó que, al redactar su declaración con el abogado, el señor Yoo le había preguntado si pensaba demandar al chófer de Baek Cheol-gi.

En ese momento, le pareció una pregunta fuera de lugar. Después de todo, Baek Cheol-gi estaba muerto y no tenía cabeza para ocuparse del chófer, y mucho menos ganas de meterse con pandilleros y complicarse la vida. Por eso, simplemente negó con la cabeza, y el señor Yoo le dijo que haría un arreglo por su cuenta, con un monto que considerara razonable.

Ahora que lo pensaba, agradecía que Yoo hubiera manejado la situación con tanta frialdad. Aunque no fuera dinero recibido por una buena causa, seguía siendo dinero. Tal vez alcanzaría para cubrir un par de meses de gastos.

I-won esperaba ver una suma que comenzara con 3 o 5 millones cuando revisó su saldo. Pero el primer dígito del monto transferido por alguien llamado Go Eun-ha fue un inesperado "1".

"¿Diez millones?".

Frunció el ceño ante una cantidad más alta de lo esperado. Pero enseguida su expresión cambió.

"¿Por qué hay tantos ceros...?".

Contó con calma las cifras, y su rostro fue transformándose en una expresión de absoluto asombro, hasta que sus ojos no pudieron abrirse más.

I-won, completamente desconcertado, llamó al señor Yoo. Apenas se conectó la llamada, habló con seriedad.

“Señor Yoo, creo que me depositaron dinero por error”.

El tono de Yoo sonó descaradamente despreocupado cuando le respondió.

—¿Ah, sí? ¿Te parece poco? Créeme que hice lo mejor que pude.

“Son… mil millones”.

Aún sin creer lo que veía, I-won volvió a revisar la notificación y preguntó de nuevo.

“¿Si hay nueve ceros después del uno, eso no son mil millones, cierto?”.

Mientras hablaba con total seriedad, Yoo soltó una gran carcajada.

—Ya te dije, hice lo mejor que pude. Viendo tu reacción, siento que valió la pena.

“Pero… si apenas me lastimé”.

Era una suma absurda. Ni siquiera con lesiones graves podría esperar un arreglo así. Yoo respondió con soltura, como si hubiera previsto esa reacción.

—Entiendo que te sorprendas, pero en realidad no es tanto dinero. Ellos se mueven como una organización, ¿sabes? Si decidías hacer lío, se les complicaba mucho internamente. No es dinero sucio ni nada, así que acéptalo tranquilo.

“…”.

—¿Sabías que las indemnizaciones no pagan impuestos?

Su explicación era demasiado fluida. Con el rostro serio, I-won preguntó, guiado por un presentimiento.

“¿Hyung Beom sabe de esto? ¿Sabe sobre el acuerdo que usted hizo con ese hombre?”.

No podía evitar pensar que todo esto era cosa de Jang Beom. Que él mismo había puesto el dinero disfrazado de indemnización, o que al menos había hecho algún trato con Go Eun-ha.

Después de todo, la cifra era demasiado familiar.

‘Hyung, préstame mil millones’.

Le había dicho a Jang Beom en tono de broma una vez, en medio de la desesperación. No lo decía en serio, y si él hubiera aceptado prestárselo, I-won probablemente no lo habría aceptado. Era simplemente una cifra enorme que se le ocurrió en ese momento.

Yoo pareció recordar algo.

—Ah, ¿el abogado Kim le habrá comentado?

Pero para I-won, que sabía cuán cercano era Yoo a Jang Beom, esa respuesta no tenía sentido.

Después de meditarlo unos segundos, I-won formuló la pregunta que no se atrevió a hacerle al médico.

“¿Quién es el presidente del Hospital Myeongin?”.

Sin mostrar señal de incomodidad, Yoo respondió riendo.

—De verdad que tienes buen instinto. Ya entiendo por qué el hyung se siente tan presionado contigo.

I-won guardó silencio tercamente. Yoo suspiró levemente, como rindiéndose, aunque evitó dar una respuesta directa.

—Si te da curiosidad, búscalo en la página del hospital. Seguro es un nombre que te suena.

Aunque no lo identificó al instante, estaba claro que era alguien relacionado con Jang Beom.

Aun así, I-won no pudo responder con un simple ‘Está bien’.

Tras un largo silencio, formuló una pregunta completamente distinta.

“¿Él habla de mí? ¿Le ha dicho algo usted?”.

Yoo suspiró con cierta incomodidad, pero no tardó mucho en responder.

—A estas alturas, creo que tú conoces mejor su cabeza que yo. Pero si me preguntas mi opinión, sí… creo que es sincero en querer alejarse de ti. También quiere que lo olvides y sigas con tu vida.

I-won sintió una punzada en el pecho, como si no fuera una aguja, sino una lanza.

Colgó la llamada, aturdido. Una vez que logró calmarse un poco, entró al sitio web del Hospital Myeongin y verificó el nombre del presidente.

Era Jang Tae-yoon, presidente de Myeongin Construction. El padrino de Jang Beom.

Con los párpados ardiendo, I-won se presionó los ojos con el pulgar y el índice y murmuró.

“Mierda…”.

 

 

 

 

 

 

#92

Muy bien, con esto ya podía vivir como si nunca hubiera conocido a ese cabrón de Jang Beom. Woo I-won, consiguió pescar a un idiota ciego con suerte y se hizo con una buena tajada. Ahora solo le quedaba olvidar al novio que acabó en la cárcel y dedicarse a vivir bien y comer mejor.

La mano de I-won, que cubría su rostro, temblaba visiblemente.

“Si de verdad quiere que lo olvide, no debería hacerme esto”.

Irónicamente, las cosas que Jang Beom había dejado preparadas para que no sintiera su ausencia hacían justo lo contrario, le hacían más evidente que no estaba. I-won, que antes de conocerlo jamás se habría atrevido a soñar con tanta suerte, no sentía alegría por sus bendiciones. Al contrario, la sensación de vacío crecía sin control.

***

El tiempo pasó poco a poco, y ya habían transcurrido seis semanas. El juicio de Jang Beom era ese día a las tres de la tarde.

I-won llegó al juzgado treinta minutos antes de la hora y, en la zona para fumadores del edificio, encendió un cigarrillo. Con el otro, revisaba desde su celular la lista de solicitudes de visita a la prisión, todas rechazadas en fila.

“Malnacido”.

Al parecer, Jang Beom realmente pensaba mostrarse solo cuando saliera en libertad. Dentro de todo, por suerte el juicio era público, así que ese día podría verlo. No hablar con él, claro, porque el abogado de Jang Beom se negó hasta el final a aceptarlo como testigo, así que I-won solo podía asistir como público.

Mientras apagaba el cigarro en el cenicero con la costumbre ya adquirida, pensó.

“Al principio no me gustaban, pero ahora entiendo por qué la gente no puede dejar de fumar”.

Sabía que era patético, pero empezó a fumar porque se acordaba de Jang Beom haciéndolo de vez en cuando. Eran los mismos Marlboro rojos que solía comprar en la tienda donde I-won trabajaba.

Jang Beom casi nunca fumaba frente a él, así que I-won no lo había notado antes. Pero al probarlos por sí mismo, se dio cuenta de que ese aroma fuerte y picante que a veces sentía en él venía de esos cigarrillos. Y solo por eso, algo que siempre le pareció asqueroso ahora le sabía bien. Lo que empezó como simple curiosidad ya se había convertido en más de diez cajetillas fumadas.

Bajó la vista a su muñeca, donde pesaba como unas esposas un reloj dorado. Ya era casi la hora de entrar a la sala. Cruzó el silencioso edificio rumbo al tribunal.

El juzgado era mucho más pequeño y tranquilo de lo que había visto en películas o dramas. I-won parecía ser el único espectador, y solo se escuchaban los murmullos del secretario, el fiscal y el abogado preparando el proceso. Se sentó en la banca más cercana al estrado del acusado.

Poco después, el juez entró en la sala y dijo con tono mecánico.

“Se abre la sesión”.

Entonces apareció Jang Beom, escoltado por un guardia. Llevaba el uniforme de prisión y esposas en las muñecas. Al ver su rostro por primera vez en seis semanas, I-won no pudo evitar que se le humedecieran los ojos, a pesar de haberse prometido que mantendría la compostura.

“Está más delgado”.

Jang Beom, con el rostro cansado, se sentó en el banquillo del acusado. Comenzó la discusión entre fiscal y abogado, e I-won apretó con fuerza los puños sobre sus rodillas.

“El acusado apuñaló con un arma blanca a Baek Cheol-gi, causándole la muerte. Por ello, la fiscalía solicita una condena de 10 años de prisión”.

“El acusado no tenía ningún rencor personal ni interés económico en la víctima. Más bien, la víctima amenazó repetidamente a la pareja del acusado, y hay indicios de secuestro y agresión el día del incidente. Procedo a leer la declaración presentada”.

El abogado de Jang Beom comenzó a leer la declaración que I-won había escrito personalmente. I-won tensó el rostro por la creciente ansiedad. Miró fijamente a Jang Beom, que no le dirigía ni una sola mirada durante todo el juicio.

“Dijeron que si le daban siete años, era un buen resultado”.

El abogado le había dicho que si eso pasaba, era mejor no apelar. Alargar el juicio para preparar una segunda instancia solo retrasaría aún más la ejecución de la sentencia y su posible liberación.

El abogado concluyó la lectura y continuó.

“El acusado ha reconocido su culpa y se entregó voluntariamente. Hay circunstancias atenuantes en el contexto del crimen. Pedimos una sentencia indulgente”.

Llegó el momento del veredicto.

El juez bajó la vista a los documentos y los hojeó mientras hablaba con voz monótona.

“Considerando que el acusado se entregó y no intentó huir, y tras revisar en conjunto los testimonios que constituyen causas atenuantes…”.

I-won tragó saliva seca. El juez continuó.

“Se condena al acusado a siete años de prisión”.

Al oír el martillo del juez, la tensión abandonó el cuerpo de I-won. Pero no tuvo tiempo de suspirar aliviado, la audiencia había terminado y el ambiente se tornó repentinamente confuso.

Vio a Jang Beom marchándose de la sala escoltado por el guardia. I-won se levantó de golpe y gritó.

“¡Hyung!”.

El estruendoso grito congeló el tribunal por un momento. Todos lo miraron, menos Jang Beom. I-won frunció el ceño.

“Tengo que esperar siete años… al menos podría dejarme verlo bien por última vez”.

Durante todo el juicio, Jang Beom no miró ni una sola vez hacia la galería, como si lo evitara deliberadamente. No podía no saber que I-won estaba allí. Desesperado, I-won dio un paso adelante y gritó de nuevo.

“¡Hyung, espera! ¡Lo entiendo! ¡Haré lo que me digas! ¡Haré lo que quieras...!”.

Tan apurado estaba que ni sabía bien qué promesas estaba haciendo. Solo quería decir lo que fuera que lograra hacer que Jang Beom se volviera aunque fuera un instante.

Un guardia corpulento lo detuvo justo al frente de la galería.

“Por favor, guarde silencio en la sala”.

Con el guardia bloqueando su vista, I-won se puso de puntillas, intentando ver por encima de su hombro y gritó.

“¡Hyung!”.

Jang Beom no dio ni una señal de haberlo oído. I-won suplicó, jadeando.

“¿No puedes mirarme aunque sea una vez?”.

Si tan solo Jang Beom le dirigía una mirada de pena o afecto, I-won sentía que podría esperar no solo siete años, sino toda la vida. Si la devoción no era suficiente, haría el papel de un tonto usado, o lo que fuera, sin rogar más por una reconciliación. Solo quería cruzar una mirada.

Pero Jang Beom no le concedió ni eso. Y desapareció de su vista.

***

I-won regresó a casa completamente agotado.

En el espejo del mueble de los zapatos se reflejaba su imagen, vestido con ropa formal como hacía tiempo no lo hacía. Sin embargo, lo que se le hacía extraño no era la vestimenta en sí. Lo que ocurría era que no recordaba la última vez que se había mirado de verdad al espejo, y por eso su propio rostro le resultaba ajeno.

Al observarse bien, se dio cuenta de que no solo Jang Beom estaba más delgado. I-won también había perdido mucho peso, y su rostro tenía ahora una expresión afilada y fría. Más que sensible, su semblante parecía irritable, incluso agresivo. Si se encontrara con alguien así en la calle, pensó, probablemente no se atrevería ni a dirigirle la palabra y preferiría alejarse.

Mientras permanecía de pie frente al mueble, su madre salió al encuentro desde la sala.

“¿I-won? ¿Dónde fuiste vestido tan elegante?”.

Preguntó con una sonrisa.

“Mamá”

Respondió I-won en voz baja al mirarla de frente.

Al notar su expresión, que no era buena, la madre dejó de sonreír y se acercó preocupada.

I-won la miró desde su altura, con ojos apagados, y dijo con tono sereno.

“Vamos a mudarnos”.

“¿Qué…?”.

Respondió ella, frunciendo el ceño, desconcertada por las palabras repentinas de su hijo.

“Beom hyung me dio mil millones de won. Así que vamos a mudarnos a un lugar mejor. Uno que tenga cuarto para Haeju también, y donde podamos vivir con mi hermano cuando despierte”.

“¿Qué? ¿Beom te dio dinero? ¿Mil millones?”.

“Ya no voy a hacer trabajos a medio tiempo. Voy a estudiar en ese tiempo, graduarme de la universidad y conseguir un buen trabajo. Para poder cuidar de nuestra familia, de todos…”.

Al mencionar ‘nuestra familia’, su voz se quebró de repente.

I-won siempre había considerado a Jang Beom parte de su familia.

Mientras se quedaba callado, respirando con dificultad, su madre le acariciaba la cara sin saber qué hacer.

“¿Qué estás diciendo de pronto? ¿Y por qué lloras así?”.

Lo que ella limpiaba de sus mejillas eran lágrimas. I-won ni siquiera se había dado cuenta de que estaba llorando.

“Tenías razón, mamá. Beom hyung quiere separarse de mí. De verdad lo quiere”.

Dijo, tratando de contener el llanto, apretándose el cabello con fuerza.

“Si yo le hubiera dicho que lo necesitaba, él se habría quedado a mi lado sin importar qué. Pero… en lugar de eso, pagó el tratamiento de mi hermano y me dio dinero. Y luego me pidió que ya no lo buscara. Que quiere vivir bien por su cuenta”.

“I-won… ya, deja de llorar, ¿sí?”.

“¿No es una persona increíble? ¿Has conocido a alguien tan afortunado como yo?”.

Apenas terminó la frase, las lágrimas comenzaron a brotar sin control.

La expresión sombría que tenía hasta ese momento desapareció por completo, y su rostro se arrugó como el de un niño de cinco años, llorando con berrinche.

“Pero… no siento nada de agradecimiento. ¿Por qué pasa eso?”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

#93

Debido a haber contenido tanto la respiración, I-won se sintió mareado por un momento y sus piernas flaquearon. Su madre, con dificultad, sostuvo el torso de su hijo ya adulto.

“¡I-won!”.

“Lo único que me viene a la cabeza es que es un hijo de puta. ¿Será que soy malo por pensar así?”.

I-won, jadeando, le reclamó a su madre, que no tenía culpa alguna.

“¿Pero eso es culpa mía? ¿Qué fue lo que hice tan mal?”.

“I-won … No. Tú no has hecho nada malo”.

“Entonces, ¿por qué ese cabrón me hace sufrir tanto?”.

Estaba tan dolido que ni siquiera era consciente de lo que decía. En ese momento, solo sentía un odio profundo hacia Jang Beom.

“Solo quería verle la cara una vez más, eso era todo...”.

Pese a haberle prometido a su madre que recuperaría la compostura, I-won terminó por desplomarse y romper en llanto. Se sentía tan resentido con Jang Beom que incluso le invadió un mezquino deseo de venganza.

‘Si lo vuelvo a ver, juro que haré que no se le ocurra volver a hacerme esto. Lo dejaré sin sentido’.

Incluso mientras lloraba de ese modo, ni por un segundo pensó en renunciar a Jang Beom. Sin ninguna madurez.

***

Ese año, I-won lo pasó encerrado en la academia.

Gracias a eso, la primavera del año siguiente lo recibió en el campus universitario. Lloró mucho y a veces también rió, durante esa temporada en que el clima empezaba a calentar. Tan pronto como terminó el primer semestre, se tomó un descanso de los estudios y se enlistó en el ejército.

Durante su primer invierno, en una base cerca de la alambrada fronteriza, pensaba esto a diario.

‘Me pregunto si allá hará tanto frío como aquí’.

Era un frío tan intenso que dolía en los huesos.

Mientras hacía guardia nocturna, la nieve pesada se acumulaba sobre sus pestañas y I-won cerraba los párpados en silencio. Inhalando el aire helado que también estaría respirando Jang Beom en algún lugar, le habló en su mente.

‘No te resfríes’.

Para entonces, Jang Beom llevaba casi dos años cumpliendo condena.

Ahora le quedaban poco más de cinco.

***

Diez meses después.

2 años y 8 meses de prisión como un preso modelo, Jang Beom salió de la cárcel.

Detrás de él, el pesado sonido de la puerta de hierro de la prisión se cerró. Bajo un clima inusualmente soleado, Jang Beom frunció el ceño. Los granos de arena en el campo frente a la prisión brillaban como cristales bajo el resplandeciente sol matutino.

A lo lejos, vio su SUV negro estacionado. Al acercarse, la persona que salió del auto era el señor. Yoo. O, al menos, la última vez que hablaron, mencionó que pensaba probar con un negocio de empapelado, así que ahora podría ser 'el señor. Yoo Deokhwa'.

Era la primera vez que veía a Deokhwa en 2 años y 8 meses. Antes de ser transferido a la prisión, Jang Beom le había dicho a Deokhwa que no viniera a visitarlo, y él había respondido con una expresión perpleja, 'No pensaba ir de todos modos'.

Aun así, había prometido que si algo le sucedía a I-won, se lo haría saber de inmediato. Así que Jang Beom vivió considerando que ninguna noticia era buena noticia. I-won había solicitado visitas persistentemente durante el primer año de su sentencia, pero después se quedó en silencio.

A medida que se acercaba al auto, Deokhwa sonrió como si estuviera feliz de verlo. Sin embargo, dijo algo completamente diferente a su expresión.

"Vaya, esto me enoja de verdad".

Jang Beom inclinó la cabeza con una expresión impasible, y Deokhwa agregó.

"Normalmente, cuando alguien sale de la cárcel, su cara está hecha un desastre, pero tú te ves aún más guapo. Esperaba secretamente que estuvieras un poco desaliñado, pero parece que la comida de la cárcel te sienta bien".

"Deja de decir estupideces y solo conduce".

Al escuchar eso, Jang Beom subió al auto con indiferencia, ya que era solo charla inútil. En la cárcel, lo único que hacía era comer y hacer ejercicio, así que su rostro se había mejorado. Incluso había dejado de fumar.

Después de que Jang Beom subiera, Deokhwa se abrochó el cinturón de seguridad y preguntó.

"¿A dónde vamos?".

"A casa".

Se refería al apartamento donde había vivido antes de ser encarcelado. No lo había vendido porque planeaba volver de inmediato después de salir. Solo había sacado sus cosas porque I-won podría ir a buscarlo.

Al decir ‘a casa’, Deokhwa no agarró el volante y respondió con calma.

"Todavía está vacío. Probablemente esté lleno de polvo".

Jang Beom lentamente giró la cabeza y miró fijamente la cara descarada de Deokhwa.

"¿No te dije que llevaras mis cosas antes?".

"Hyung, yo también estoy ocupado. En vez de agradecerme por traer el auto, me regañas".

Deokhwa hizo un puchero con los labios y se quejó. Ahora que era el jefe, trataba a Jang Beom abiertamente como a un 'hermano del barrio'.

Debido a eso, los planes de Jang Beom de regresar y relajarse se arruinaron, y se rascó la parte posterior de la cabeza con irritación. Aunque no le apetecía, no tenía otra opción más que decir:

"Bueno, vamos a tu casa entonces".

"Te llevaré a un hotel en tu barrio, hyung".

"¿Por qué, te molesta quedarte conmigo unos días?".

Era un comentario intencionalmente punzante, pero Deokhwa estalló en carcajadas y bromeó.

"¡Ay, qué cosas dices para sentirte ofendido! Solo quiero que te quedes cómodamente en el hotel por unos días. Pronto te llevaré tus cosas a tu casa".

Siempre sabía qué decir. Jang Beom chasqueó la lengua brevemente y miró por la ventana.

Poco después de que el auto arrancara, Deokhwa abrió la boca.

"No preguntas por I-won".

De repente, las cejas de Jang Beom se contrajeron.

Naturalmente, Jang Beom estaba curioso sobre I-won. No sabía ni por dónde empezar a preguntar.

Por otro lado, temía escuchar malas noticias. Preferiría verlo en persona para estar seguro.

"Lo veré pronto, ¿para qué preguntar?".

"Por alguien que parece tan ansioso, eso es lo que dices".

"......".

En lugar de discutir con esa observación precisa, Jang Beom entrecerró los ojos mientras miraba por la ventana. Este tipo solo decía cosas acertadas con el paso del tiempo.

Deokhwa hizo una pausa, como si estuviera pensando qué noticia dar primero, y luego dijo.

" I-won está bien. Tan pronto como te transfirieron, comenzó a estudiar para el examen de ingreso a la universidad, y ahora es estudiante universitario. Dicen que su apodo en la escuela es el 'dios masculino de arquitectura'... o algo así".

Esperaba que I-won retomara estudios que se ajustaran a sus habilidades, y lo había hecho. No debe haber sido fácil.

Arquitectura. Era inesperado, pero le quedaba bien a I-won. Dijo que antes había estudiado Bellas Artes, así que tenía sentido artístico, y tenía una lógica matemática clara. Aunque lo sabía, I-won era realmente inteligente.

Jang Beom imaginó a I-won caminando por el campus brillante con libros de su carrera. Durante los últimos 2 años y 8 meses, las imágenes en su mente se volvieron más vívidas.

Sin darse cuenta, Jang Beom cerró los ojos y pensó en I-won como estudiante universitario, pero pronto se recompuso y preguntó.

"De acuerdo con arquitectura, ¿pero qué es 'dios masculino'?".

"Significa exactamente eso, un dios entre los hombres. Significa que es guapo y encantador".

Era cierto, pero un poco extraño. No parecía que I-won le hubiera dicho a Deokhwa: '¡Soy el dios masculino del campus!' con orgullo. Si fuera indiferente o avergonzado, tal vez.

"¿Él dijo eso? ¿Que se convirtió en el dios masculino?".

"No. Sus amigos de Instagram lo escribieron en los comentarios".

"¿Eh, Instagram?".

Originalmente, I-won odiaba que sus fotos se subieran a internet, así que solo tenía una cuenta. Parecía que al mezclarse con sus compañeros en la universidad, su personalidad había cambiado un poco.

De repente, imaginó a I-won rodeado de compañeros universitarios frescos, siendo llamado 'hyung' o 'oppa'. Definitivamente sería popular.

'Así que por eso dejó de solicitar visitas'.

Probablemente estaba disfrutando de la emocionante vida universitaria y había olvidado por completo a su ex novio, un miembro de la mafia.

Por supuesto, si Jang Beom hubiera sabido durante su encarcelamiento que I-won estaba tan bien, se habría sentido aliviado. Pero ahora que había salido, se sentía increíblemente insatisfecho.

'¿Qué harás, I-won? Ahora tu buena época ha terminado'.

Mientras estaba encerrado, esperaba que I-won encontrara consuelo y amor con alguien más, pero a partir de ahora, no habría piedad. Jang Beom planeaba poseerlo tanto que I-won se arrepentiría de haberlo conocido.

Mientras ardía con ese deseo, Deokhwa le dio una noticia que aliviaba un poco su mente.

"De todos modos, después de eso, vivió en Seúl por unos seis meses, asistiendo a la escuela, y luego se alistó en el ejército. Recientemente fue dado de baja. Dijo que hasta que regrese a la universidad, se quedará en casa".

"¿Se alistó en el ejército?".

Jang Beom giró la cabeza hacia Deokhwa y sonrió sin vergüenza.

Estaba en el ejército, así que no podía visitarlo. Mientras Jang Beom se pudría en la cárcel, este joven responsable estaba cumpliendo con su deber de defender el país. Jang Beom estaba increíblemente orgulloso y admirado de I-won, tanto que casi silbaba una melodía.

Quería verlo de inmediato. Con el ánimo levantado, Jang Beom le preguntó a Deokhwa.

"¿Qué está haciendo estos días?".

"Algo similar a mí. Mientras está en casa, trabaja a tiempo parcial en la tienda de carnes donde solía trabajar, y va al hospital de su hermano. Sigue llevando una vida armoniosa con su familia".

Esto le dio un verdadero alivio. Estaba feliz de que I-won estuviera bien sin motivos para estar deprimido.

"Parece que su situación ha mejorado, porque ahora es mucho más alegre que antes. El chico se está volviendo más extrovertido con el tiempo".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

#94

Después de eso, mientras conducían por la autopista, Jang Beom escuchó sobre la situación actual de Deokhwa. Como era de esperar, Deokhwa había comenzado un negocio basándose en los recuerdos de ayudar a su padre, que era un técnico en empapelado en su infancia. Administraba la empresa con algunos empleados de la antigua compañía de Jang Beom y ocasionalmente hablaba con I-won sobre colaborar después de graduarse.

En medio de esa atmósfera cálida, el auto llegó frente al hotel. Deokhwa dijo que lo estacionaría en el aparcamiento, así que Jang Beom asintió y bajó. Luego, antes de que Deokhwa arrancara de nuevo, golpeó la ventana del auto.

Cuando Deokhwa bajó la ventana del asiento del pasajero, Jang Beom se inclinó un poco y preguntó.

"¿Cómo se usa Instagram?".

Quería ver a I-won vivo y en movimiento primero, pero no podía esperar más. La foto de I-won que había llevado a la prisión estaba toda desgastada. Era una foto de él en un parque de diversiones montando una montaña rusa.

Deokhwa sonrió y dijo que le enviaría el enlace del Instagram de I-won.

***

Al entrar en la habitación del hotel, llenó la bañera y se sumergió en el agua.

Después de un largo baño, Jang Beom salió desnudo del baño y se paró frente a la mesa. Sobre la mesa estaba el reloj de pulsera que le habían devuelto de la prisión y el teléfono celular que había comprado antes de registrarse.

Jang Beom tomó el teléfono que había activado con su número anterior. Tocó el enlace que Deokhwa le había enviado por mensaje y accedió a la cuenta de SNS de I-won.

Desafortunadamente, solo había una publicación. Y era una foto del campus universitario, no de I-won. Aun así, sin poder dejarlo, Jang Beom revisó la cuenta de arriba abajo y de repente frunció el ceño.

'¿Tiene un millón de seguidores?'.

En realidad, I-won solo seguía a veintitrés personas. Jang Beom suspiró asombrado y pensó.

'¿Esto es un estudiante universitario o una celebridad?'.

Al pensarlo, incluso la publicación de hace dos años tenía un estado alarmante. Una simple foto de la escuela sin comentarios había recibido 30.000 me gusta. Había 800 comentarios. Jang Beom abrió la sección de comentarios con creciente curiosidad.

El comentario con más me gusta en la parte superior decía.

 

@hailey_: Día 1 del alistamiento de I-won... El dios masculino de arquitectura, conteniendo la respiración hasta que regrese, ¡lo apuñalaremos!

 

Debajo, había una cadena de comentarios impactantes.

 

@zzungzzung: ¿Esto es la cuenta oficial de nuestro departamento? Las hermanas y hermanos solo hablan de los seniors

@eunbi_bi: ¡Sube solo una foto tuya, oppa! ¡Por favor, Eunbi lo suplica! ㅠㅠㅠㅠㅠㅠ

@ri_in: ¿Por qué no administras tu cuenta, hyung? ¡Sube un selfie! Si vas a desperdiciar esa cara, dame a mí, ¡eso es traición y malversación!

@tae_ok: ¡I-won! ¡Actualiza algo!

@jiboo: ¿Hyung ya salió del ejército? ¿Cómo estás?

@jiboo: Aún recuerdo el día que viniste a nuestra sala de departamento... Eres un tramposo perfecto en apariencia, personalidad y calificaciones... ¿Ese día fue cuando me volví humilde, siendo un idiota?

@sungho_o: Soy de otra facultad **Recuerdo que se me nublaron los ojos cuando te vi trabajando en el karaoke

 

La mayoría de los comentarios eran del tipo que se le daría a un ídolo, no a un amigo. Jang Beom miró la sección de comentarios que revelaba la vida cotidiana de I-won por un rato y pensó.

'Qué divertido es todo'.

Con esto, I-won no solo estaba bien, sino que estaba prosperando. La imagen en su mente de Yi Won disfrutando de la vida universitaria con una cara alegre se volvió cada vez más clara.

'Estos días, está trabajando de nuevo en la tienda de carnes.

Jang Beom dejó el teléfono y se puso el reloj en la muñeca aún húmeda. El familiar tacto de la correa alrededor de su muñeca le dio placer, así que masajeó su muñeca sobre el reloj y gimió suavemente.

Finalmente, sintió la libertad. Quitó la mano y miró fijamente el reloj.

'¿Se acordará de que me dio esto?'.

Al verificar la hora en el reloj que I-won le había regalado, ya eran más de las 6 p.m.

Luego levantó la vista hacia la ropa que había dejado tirada en la cama. Estaba un poco desgastada por haberla guardado tanto tiempo y no era adecuada para la temporada.

'Tengo que comprar ropa nueva'.

Originalmente, no planeaba ir a verlo el día que saliera. Había esperado 2 años y 8 meses, así que quería verlo después de refrescarse en la prisión, pero eso era un plan ridículo. No podía esperar ni un día, ni siquiera unas horas.

'Probablemente todavía esté enojado'.

Eso era lo que esperaba. Por ahora, era la reacción más esperanzadora que Jang Beom podía esperar de I-won. Lo peor sería que I-won estuviera tan indiferente como para no enojarse.

Jang Beom secó su cabello mojado y se preparó para salir.

***

Al llegar a la tienda de carnes, eran alrededor de las nueve. Jang Beom se quedó al otro lado de la calle, donde podía ver claramente el frente del restaurante, esperando a que I-won saliera.

A través del vidrio transparente, vislumbró a I-won trabajando afanosamente. Cada vez que lo veía, Jang Beom no podía evitar sonreír con satisfacción.

'Dijeron que se había vuelto más alegre, y parece que sí'.

Antes, I-won era eficiente y no grosero, pero parecía un poco distante y reservado. Ahora, mientras servía, hablaba con los clientes preguntando si la comida estaba buena y hasta intercambiaba bromas, riéndose a carcajadas.

Era mucho más relajado y animado que antes. Era un placer verlo. Mientras esperaba a I-won, Jang Beom perdió la noción del tiempo.

Cuando el negocio estaba a punto de cerrar, los clientes formaron una fila en la caja. Después de que I-won terminó el último pago, desapareció de la vista, y poco después, las luces del anuncio se apagaron.

Un momento después, un joven que parecía el nuevo propietario, como si hubiera heredado completamente el restaurante de su padre, abrió la puerta de golpe y gritó hacia adentro.

"¡I-won hyung, por favor, ocúpate de la limpieza hoy! ¡Nos vemos mañana!".

Luego, como si tuviera un asunto urgente, corrió apresuradamente.

Con las luces del salón a media luz, solo una débil luz salía del restaurante. I-won tampoco era visible. Sin más paciencia para esperar, Jang Beom se dirigió hacia el restaurante.

La campanilla de la puerta sonó suavemente en el interior algo oscuro. El salón estaba vacío.

"......".

Al escuchar atentamente, oyó la voz baja de I-won hablando con alguien fuera de la puerta trasera. Como si estuviera hechizado por su agradable risa suave, Jang Beom se acercó a la puerta trasera.

A través de la puerta entreabierta, vio la espalda de I-won con el teléfono en la oreja. Extrañamente familiar con esa pose, Jang Beom de repente frunció el ceño.

'¿Fumando?'.

Era algo que uno aprende comúnmente en el ejército, pero fumar no le quedaba a I-won, así que estaba sorprendido. Era extraño ver que había adquirido un mal hábito en su ausencia. I-won sacudió naturalmente la ceniza en el cenicero y dijo con una voz alegre.

"Sí, hyung. Te veo en un rato".

¿A quién iba a ver a esta hora tardía? De repente, se sintió molesto, y su nuca se tensó, así que inclinó la cabeza de lado a lado, pero entonces I-won dijo algo impactante con calma.

"Te amo también".

Jang Beom detuvo su movimiento. El shock fue seguido rápidamente por la comprensión. Suspiró profundamente.

'Obviamente, en este tiempo, habría encontrado a alguien'.

Al fin y al cabo, I-won había querido romper porque no quería atarse a un novio en prisión, así que tenía que aceptarlo.

Pero eso no significaba que no investigara quién era ese tipo. Jang Beom rápidamente planeó una 'conversación' con ese idiota pronto. Probablemente sería un noviecito inexperto.

Después de decir algo coqueto a la persona al otro lado del teléfono y colgar, I-won siguió mirando al cielo nocturno, como si planeara terminar su cigarrillo. Jang Beom lo miró fijamente y retrocedió en silencio.

'......Mejor me voy hoy'.

Debería haberlo contactado primero.

Naturalmente, I-won se enojaría, pero esperaba que también estuviera feliz de verlo. Sin embargo, si aparecía de repente cuando I-won tenía que reunirse con alguien, sería muy confuso. Además, I-won pensaba que la fecha de salida de Jang Beom era dentro de cuatro años.

Después de caminar un poco, cuando I-won ya no era visible, Jang Beom se dio la vuelta y se rascó la nuca.

'Si muestra una reacción como ‘¿por qué viniste ahora?’, me enojaré tanto que no podré controlarme'.

Más precisamente, no sería enojo, sino que se sentiría herido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

#95

Al llegar hasta aquí, no estaba seguro de si I-won lo querría como antes. No sabía qué confianza tenía en ese momento para pensar que, si se reencontraban, todo saldría bien de alguna manera. Pensándolo fríamente, sería embarazoso que un exnovio que aparece después de casi tres años dijera que todavía lo ama, aunque eso sería lo normal.

Entonces, desde que decidió entregarse hasta hoy, sintió un arrepentimiento que nunca había experimentado.

‘Debería haberle suplicado que me esperara, aunque fuera de manera patética y humillante’.

No sabía que se lastimaría tan fácilmente. Hasta ese momento, no tenía idea de cómo se sentía el dolor en el corazón. Pensó que estaría bien y actuo con una confianza infundada.

‘Sin saber mi lugar’.

Lleno de arrepentimiento tardío, Jang Beom se detuvo abruptamente y frunció el ceño.

En ese breve momento de estar parado allí como un tonto, escuchó un ruido detrás de él. En el silencioso salón, la voz de I-won resonó baja.

“¿Quién es?”.

Mierda. Absorto en SUS pensamientos, perdió la oportunidad de escabullirse en silencio, y Jang Beom solo maldijo en sus labios.

No pudo darse la vuelta para ver a I-won de inmediato, pero escucho el sonido de él acercándose lentamente. I-won preguntó con una voz cautelosa.

“...... ¿Eres tú, hyung?”

No sabía a qué hyung se refiere. Su voz temblaba ligeramente, como si estuviera confundido, y no parecía que se refiriera al hyung con quien iba a reunirse. Con un tono un poco más urgente, I-won preguntó de nuevo.

“¿De verdad eres Beom hyung?”.

Jang Beom inhaló profundamente y se dio la vuelta. Vio el rostro de I-won, con una expresión sutilmente torcida.

Incluso después de confirmar que era Jang Beom, I-won parecía aturdido y vacilante, como si no pudiera creerlo. Aparte de la decepción abrumadora, I-won todavía era infinitamente lindo, lo que lo dejó sin palabras.

I-won movía los ojos de un lado a otro desordenadamente mientras murmuraba.

“Hyung, ¿por qué? ¿Cómo estás aquí ahora?”.

“......”.

Finalmente, frente a frente, I-won era mucho más impresionante de lo que Jang Beom recordaba.

Su cabello corto y negro, que aún no había crecido completamente desde que salió del servicio militar, brillaba con un lustre suave. Su rostro, con carne suave, mostraba mejillas y mandíbula firmes y bien formadas. Todavía esbelto, pero con un poco más de músculo, se veía confiado y recto.

Olvidando incluso saludar, Jang Beom escudriñó la apariencia de I-won con cuidado, y su mirada se detuvo en la muñeca izquierda de él.

Allí había un gran reloj de pulsera dorado que se veía bien en un joven elegante. Jang beom, al ver el reloj que una vez fue suyo, no pudo evitar soltar una ligera risa.

‘Lo has conservado bien sin venderlo’.

Lo que antes decías que era feo y no querías ni guardar en casa, ahora lo llevas. Tal vez no solo porque es un buen reloj, sino porque me extrañas, esa esperanza surgió.

Al levantar la vista, se encontró con los ojos de I-won, que ahora estaban furiosos. I-won lo miró con los ojos rápidamente inyectados en sangre.

Ni siquiera un enemigo mortal lo miraría así. Sin embargo, al ver esa mirada, Jang Beom se sintió aliviado. Significaba que aún había emociones lo suficientemente fuertes como para enojarse. I-won gruñó en voz baja.

“¿Qué diablos estás haciendo aquí?”.

Las palabras que pensó que lo lastimarían, I-won las dijo de una manera adorable. Jang Beom sintió su corazón latiendo con fuerza en la nuca.

Le pido disculpas a quien sea su nuevo ‘hyung’. Pero esta vez, no lo dejaré ir.

***

Encontrarse inesperadamente con Jang Beom en ese momento dejó a I-won aturdido.

Al principio, pensó que se había quedado dormido sin darse cuenta. Había soñado muchas veces con que Jang Beom apareciera de repente en la escuela, en casa o en su trabajo a tiempo parcial. Cada vez, I-won se despertaba con las mejillas mojadas, sollozando.

Mirar alrededor de su habitación con una expresión confundida y limpiarse las lágrimas con el antebrazo no era algo extraordinario para I-won. Cuanto más dulce era el sueño, mayor era la sensación de pérdida al despertar. Pero al menos, así podía ver y sentir a Jang Beom, lo cual era bueno.

Sin embargo, por alguna razón, al enfrentarlo en realidad, solo surgió una ira que nunca había sentido en los sueños. I-won miró a Jangb Beom con fiereza y espetó.

“¿Qué diablos estás haciendo aquí?”.

Jang Beom, que había estado mirando a I-won con ojos algo aturdidos, levantó la cabeza. I-won le preguntó con fiereza a Jang Beom, que tenía la misma mirada suave que el día anterior, como si no hubiera pasado ni un día.

“¿Por qué viniste?”.

“Porque te extrañaba”.

Fue una respuesta simple y directa. Su voz baja y honesta hizo que I-won se enfureciera aún más y frunciera el ceño.

“Qué tontería. No viniste porque me extrañaras”.

Si realmente me extrañaras, no habrías rechazado cientos de solicitudes de visitas tan fríamente. Fui rechazado decenas de veces y tuve que irme decepcionado. I-won tampoco estaba cansado de lastimarse una y otra vez.

Era solo que así era como podía sobrevivir. Al menos para I-won, extrañarte era eso.

“Viniste para mostrarte a ti mismo”.

Ciertamente, Jang Beom se veía lo suficientemente bien como para querer aparecer de nuevo frente a él.

No parecía haber adelgazado ni lastimado por el sufrimiento, estaba fuerte como siempre. Su gran y robusto cuerpo, y su guapo rostro, todo intacto. I-won se enojó cada vez más.

“¿Por qué, ahora que saliste, crees que puedes pavonearte frente a mí de nuevo?”.

Jang Beom tenía esa expresión impasible típica suya, imposible de leer. Lo que más molestaba era esa mirada amable. Estaba removiendo sus entrañas y disfrutando solo de esta dulce reunión.

“Solo quieres verme cuando estás en tu mejor momento. Odias ser un bastardo patético y humillante. Si te avergüenza, hoy tampoco habrías venido. ¿No es por eso que rompimos? ¿No es así?”.

“...... Supongo que sí”.

Jang Beom lo admitió dócilmente, lo que hizo que la ira de I-won, que no tenía dónde ir, explotara, y finalmente derramó lágrimas.

“Eso es lo más estúpido”.

I-won vertió toda la amargura que no había podido expresar porque no había nadie que escuchara.

“Dije que estaba bien aunque fueras un gángster, que me gustabas incluso si te veías mal. ¿Por qué no me lo mostraste? Si te pido que te muestres, deberías hacerlo”.

“I-won”.

Su voz baja y cariñosa al decir su nombre hizo que I-won cubriera sus párpados con la palma de la mano. Estaba llorando y haciendo un escándalo, pero la persona que lo hizo así estaba tan tranquila, lo cual era injusto y frustrante.

“Si hubieras dicho una sola palabra pidiéndome que te esperara, no habría sido tan difícil”.

En realidad, después de que Jang Beom saliera, temía que no lo buscara más.

Cada vez que las visitas eran rechazadas, parecía que realmente había terminado. Odiaba tanto adaptarse a una vida sin él que prefería que siguiera doliendo. Aunque llorara todos los días, era mejor que esos días aburridos sin Jang Beom.

Pero si seguía actuando tan tontamente, Jang Beom solo diría algo como ‘sin atractivo’. Después de siete años, aún esperándolo, probablemente lo encontraría repulsivo. Tal vez para él, fue solo un error tonto que lo llevó a la prisión.

‘Pero aún me gustas, ¿qué puedo hacer?’.

El que está en desventaja tiene que aferrarse desesperadamente. Así que, en realidad, estaba feliz de que Jang Beom viniera. Se sintió aliviado al ver que también lo extraño durante todo este tiempo.

Sin embargo, eso no hizo que la acumulada decepción desapareciera. Después de calmarse un poco, I-won bajó la mano de su rostro.

“No mereces verme”.

I-won sollozó mientras levantaba la barbilla hacia Jang Beom y dijo fríamente.

“Vete, maldito bastardo. No me mostraré a ti. Quiero lo sientas también”.

Aunque fuera solo un mes... no, al menos una semana. Jang Beom también debería sufrir tanto como yo.

“......”.

No había más que decir. Con su ira agotada y las lágrimas disminuyendo, I-won miró a Jang Beom de reojo. Finalmente, observó a Jang Beom de pie en silencio en la oscuridad.

Al ver su apariencia saludable, el alivio que había olvidado por el enojo inicial surgió gradualmente. Empezó a sentir la emoción de haberlo encontrado de nuevo, y su corazón latió más rápido. De repente, quiso decir que lo extrañaba, pero se contuvo.

‘De todos modos, no hoy’.

El silencio envolvió el oscuro restaurante de carne asada.

Justo cuando las palabras que había dicho empezaron a sentirse incómodas por la falta de respuesta de Jang Beom, él preguntó con una voz neutral.

“¿Ya terminaste de enojarte?”.

“¿Qué dijiste......?”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

#96

Jang Beom actuaba como si solo hubiera dejado que un niño se quejara hasta cansarse. I-won, que esperaba algo de arrepentimiento o disculpa, estaba atónito.

Siempre había sido un sinvergüenza, pero no sabía que era tan descarado. La ira volvió a subir rápidamente, y I-won se enfureció, con venas en la sien.

“¡Hyung, realmente...!”.

Justo cuando iba a decir algo grosero, I-won fue jalado bruscamente por el brazo por Jang Beom. Sus labios fueron capturados de repente, y abrió los ojos de par en par.

‘Está caliente’.

Jang Beom estaba ardiendo, a pesar de su expresión impasible. No solo sus labios, sino también las grandes palmas que cubrían su mejilla y espalda baja estaban calientes.

Sintiendo su calor de cerca, I-won sintió que su piel ardía. Con su carne besando sus labios de manera abrasadora, frunció el ceño y se retorció. Cuanto más lo hacía, más firmemente lo aprisionaba en sus brazos. I-won jadeó mientras lidiaba con la lengua áspera.

Sus pelvis presionadas sentían la erección de Jang Beom. Sorprendentemente, I-won también se excitó con su deseo crudo. Era una sensación que había extrañado tanto.

I-won sintió una pizca de autodesprecio, y lágrimas le picaron los ojos.

‘¿Por qué me excito tan fácilmente con este tipo?’.

Después de separarse de Jang Beom, nada más se había satisfecho. Satisfacer sus necesidades físicas solo aumentaba la sed. Cada vez, solo Jang Beom podía alcanzar lo profundo de él.

I-won empujó el cuello de Jang Beom con todas sus fuerzas. Apenas separó sus labios y jadeó. Miró a Jang Beom con ojos probablemente rojos y espetó fríamente, con su erección presionando.

“No me toques”.

Para él, podría sonar cruel. Dado que ya habían estado juntos tantas veces, podría pensar que era demasiado dramático. I-won no era tan cruel como para negarle eso al hombre que se había sacrificado tanto por él. Pero porque era Jang Beom, no quería.

Lo amaba tanto que también quería su cuerpo, así que si lo tomaba ahora, probablemente se alegraría y se aferraría. Pero mientras se moviera salvajemente y lo penetrara, se sentiría miserable. Ahora, quería hacer el amor, no solo sexo.

Entonces, de los dientes de Jang Beom salió un sonido ronco como metal.

“I-won”.

Para entonces, Jang Beom parecía haber llegado al límite de su paciencia. Su entrepierna estaba hinchada como si fuera a estallar, y venas gruesas sobresalían en su frente y nuca.

Jang Beom agarró el brazo izquierdo de I-won, que lo estaba empujando, y masajeó dolorosamente la muñeca con el reloj que una vez fue suyo, diciendo palabras que no podía distinguir si eran sinceras.

“Te amo”.

Esa confesión inesperada hizo que I-won se congelara. Aunque fuera solo una seducción por excitación, era tan dulce que quería caer en ella. La mano de Jang Beom en su muñeca apretó con fuerza inhumana.

“No me alejes. Al menos ahora no”.

Su muñeca dolía como si se fuera a romper, y parecía que iba a ser atado y tomado en cualquier momento. Pero en ese momento, nada de eso daba miedo.

Lo que daba más miedo era que, incluso si Jang Beom lo hacía, I-won no lo odiaría. En cambio, cuanto más agresivo fuera, más feliz estaría de que lo quisiera.

Ojalá se aferrara a él para que nunca más se fuera. I-won ya lo estaba haciendo.

‘Realmente estoy loco’.

I-won miró fijamente a Jang Beom, que masajeaba su muñeca y suplicaba un beso.

‘No quería perdonarlo tan fácilmente... pero no puedo resistirme’.

Pensando eso, I-won abrió obedientemente sus labios.

Inmediatamente, sintió los labios de Jang Beom temblar grandemente. Sin darse cuenta, su hebilla de pantalón fue agarrada, y fue arrojado sobre la mesa de la parrilla con un thud.

El teléfono que tenía en la mano resbaló hacia el otro lado de la mesa. Aturdido por el repentino lanzamiento, I-won se apoyó en la mesa.

Vio a Jang Beom acercándose con el ceño fruncido, quitándose la chaqueta del traje. Miro hacia abajo y vio sus grandes manos desabrochando el cinturón y la hebilla de sus pantalones. Cuando llegó frente a él, su erección gruesa estaba expuesta cruda.

Jang Beom agarró su miembro, que ya estaba al límite y goteaba líquido preseminal, y lo frotó lentamente arriba y abajo. Sus ojos estaban fijos en I-won sin vacilar.

Era un movimiento obsceno, como masturbarse viéndolo, o lubricando para penetrar a I-won. Viendo el eje grueso y rojizo latiendo, I-won trago saliva involuntariamente.

Su propio miembro también estaba hinchado, haciendo que su ropa interior se sintiera incómoda. Rápidamente I-won desabrocho la hebilla de sus jeans y saco su erección. Tan pronto como quedó expuesta, disparó un pequeño chorro.

El placer repentino, aunque leve, hizo que sus párpados se aflojaran y sus muslos temblaran. Su cintura se aflojó, y sus jeans se deslizaron hasta los tobillos. Incluso el roce de la tela en sus piernas era estimulante, así que apreto el borde de la mesa con ambas manos.

En ese breve momento de éxtasis, Jang Beom se metió entre los muslos de I-won. Presionó sus pelvis juntas y agarró sus miembros. Eran tan gruesos que incluso su gran mano no podía cubrirlos por completo. Aun así, I-won gimió agudamente al sentir la fricción en su piel sensible.

“¡Ah!”.

El miembro de Jang Beom era como un trozo de metal al rojo vivo. El miembro de I-won estaba siendo aplastado sin piedad contra ese pilar caliente y duro, haciendo que gimiera repetidamente.

El placer de frotar sus miembros era abrumador. Miedo vago lo invadió, y suplico el clímax desesperadamente. I-won abrazo sus miembros con ambas manos y los froto rápidamente. No fue suficiente, así que movió sus caderas, empujando en su puño.

“¡Hah, mm! Nggh”.

Cada embestida hacía que una fuerte estimulación recorriera su miembro. En éxtasis, sus ojos se llenaron de lágrimas, nublando su visión.

Pronto, su miembro explotó.

“¡Ugh!”.

El semen salió con fuerza, salpicando incluso el rostro de I-won. Aun después, su miembro se convulsionó, expulsando líquido espeso. La abertura contrayéndose con el orgasmo enviaba pinchazos de placer.

I-won miro su miembro ahora flácido con una expresión aturdida.

‘...... No se está deshinchando’.

El calor intenso que lo hacía jadear no se había calmado en absoluto. Después del orgasmo, todavía estaba hipersensible, y su erección se sentía como si estuviera rota.

Si seguía sintiendo esto, probablemente necesitaría que lo follaran hasta el fondo para volver en él. Asustado, intento agarrar su miembro de nuevo, pero Jang Beom le dio la vuelta y lo empujó sobre la mesa.

I-won fue presionado contra la mesa por su nuca, y el gran cuerpo pesado de Jang Beom lo aplastó. I-won sintió su mano separando sus muslos por detrás. Jang Beom masajeó la tierna carne interior de sus muslos descuidadamente y dijo con un tono que parecía complacido.

“Debes haber acumulado mucho”.

“No... no necesariamente”.

No era que no hubiera eyaculado en mucho tiempo, solo que no era satisfactorio. De hecho, eyaculaba con frecuencia porque el deseo no se cumplía. Inconscientemente, I-won apretó sus muslos alrededor de la mano de Jang Beom que jugaba con los testículos de I-won, y sus palabras se entrecortaron por la respiración agitada.

“Recientemente. No podía... eyacular correctamente”.

“Ha.…”.

Detrás de él, Jang Beom dejó escapar un gemido excitado y se levantó. Como I-won, su miembro no estaba ni remotamente blando, y lo presionó entre sus muslos apretados mientras decía.

“Hoy te haré sentirlo hasta que te desmayes”.

Al mismo tiempo, Jang Beom agarró las caderas de I-won y las levantó a la altura perfecta para empujar. Con sus nalgas levantadas casi sobre las puntas de sus pies, sus piernas temblaron.

 

 

 

 

 

#97

Con toda su fuerza, la gruesa columna erguida llenaba sin dejar espacio entre los muslos. La longitud del miembro que se elevaba desde las piernas hasta por encima de los muslos siempre mareaba a I-won.

Cuando Jang Beom empujó su cadera, la caliente columna se retiró lentamente entre las piernas. A pesar de estar húmedo por el pre-semen, la sensación de rozamiento en la piel era áspera. Cuanto más sensible se volvía la piel de esa zona íntima, más se apretaban involuntariamente los muslos de I-won.

"Ah…… ha, ah. Mmmh”.

El líquido preseminal que fluía incesantemente de la enorme cabeza del pene mojaba suavemente los muslos de I-won. Cada vez que Jang Beom movía la cadera hacia adelante y hacia atrás, el sonido de la piel húmeda chocando se volvía cada vez más húmedo y pegajoso. Pronto, los muslos estaban tan empapados que el miembro grueso podía entrar y salir sin fricción.

Entonces, los movimientos de Jang Beom al empujar desde atrás se aceleraron poco a poco. Las nalgas de I-won, que se estrellaban contra el cuerpo duro de Jang Beom, comenzaron a temblar ligeramente. Al mismo tiempo, los gemidos de I-won se volvieron cada vez más intensos.

Pronto, el sonido de las nalgas golpeando resonó fuerte.

"¡Ah! ¡Mm, ah! ¡Hnnn…… hmpf!".

Las nalgas, empujadas repetidamente con fuerza, se elevaban rápidamente. Cada vez, la cadera de I-won se sacudía involuntariamente. Poco a poco, los músculos de las piernas se tensaron y la pelvis se entumeció.

Aunque era después de mucho tiempo, la sensación familiar hizo que los ojos de I-won se llenaran de lágrimas.

‘Ya siento que la cadera se me está derritiendo’.

Sabía cómo continuaría esta rigidez inicial, y su cuerpo lo recordaba primero.

La cadera se doblaba arbitrariamente y se golpeaba contra el gran y pesado cuerpo durante mucho tiempo. O se presionaba hasta el punto de no poder moverse, o se sujetaba hasta que gritaba de placer.

Cientos de veces, la pelvis había sido agarrada con fuerza por las manos robustas, elevando las nalgas y clavándolas con un ‘thud, thud’ sobre el miembro erecto como un pilar de madera. O se doblaban las rodillas para que no pudiera tocar el suelo de pie, y se era golpeado sin piedad.

Los recuerdos vívidos de su cuerpo hacían que I-won sintiera un dolor agudo en su miembro.

‘Quiero que me penetre’.

Era obvio que no había podido eyacular satisfactoriamente hasta ahora. Un cuerpo domado por un hombre como esta bestia no podría llegar al clímax con nada más.

Mientras pensaba eso y jadeaba, sintió los dos pulgares de Jang Beom separando las nalgas.

Jang Beom separó las nalgas de I-won y continuó moviendo la cadera. El agujero completamente expuesto se estrellaba contra el abdomen inferior de Jang Beom con un ‘chap, chap’. I-won, que ya estaba temblando, levantó la cabeza de repente y soltó un gemido.

"¡Ah! ¡Ah, eso! ¡Mmmh, me gusta. Ha. ¡Más, más fuerte...!".

Entonces, las nalgas se abrieron aún más bruscamente. La fuerza en las manos y la cadera de Jang Beom se intensificó.

Los movimientos de la cadera, como azotes en la parte inferior, empujaron el cuerpo de I-won. El sonido de ‘chap, chap’ hacía que la mesa sobre la que estaba inclinado temblara y crujiera. Cada vez, el miembro de I-won, que se balanceaba rígidamente en el aire, rociaba líquido como una fuente.

I-won, con la mejilla apoyada en la mesa, gemía sin control. Las lágrimas corrían por su nariz y hasta sus sienes presionadas. Sintió que el miembro entre sus muslos se hinchaba aún más.

Jang Beom eyaculó en el momento en que su enorme columna se elevó de repente sobre los muslos de I-won.

"Kuh”.

Fue una eyaculación tan repentina que un sonido de sorpresa escapó de detrás.

I-won también estaba impactado por la liberación repentina. Sintió un placer extraño y peculiar, más parecido a orinar después de aguantar mucho que a eyacular, y sus hombros temblaron.

"Mmmh……. Hnnn, mmmh……”.

El miembro de I-won, que había disparado un chorro caliente con fuerza, se calmó por completo.

Junto con ese líquido desconocido, el semen de Jang Beom se derramó abundantemente por las piernas temblorosas de I-won. No solo los pantalones enrollados en los tobillos, sino también los zapatos deportivos se mojaron. Incluso el suelo debajo formó un charco poco profundo, haciendo que las suelas de los zapatos chapotearan.

Cuando la respiración agitada se calmó y la mente se aclaró, I-won se puso melancólico de repente.

‘¿Acabo de eyacular con los muslos?’.

No solo eso, sino que estaba tan excitado que no sabía qué había eyaculado. ¿Cuánto tiempo había pasado desde que se sentía tan bien con su miembro?

Aunque un poco vergonzoso, le había gustado. I-won apoyó la frente en la mesa y siguió respirando.

Exhausto por el clímax después de tanto tiempo, sintió las manos de Jang Beom clavándose en sus nalgas. Jang Beom insertó suavemente el dedo medio y el anular en el agujero de I-won, que estaba empapado con su propio líquido, y dijo.

“Está bastante abierto”.

Bueno, lo tocaba todos los días. I-won no tenía energía para discutir con Jang Beom, así que dejó que jugara con su agujero. Sorprendentemente, un suspiro escapó de sus labios por cómo su agujero succionaba deliciosamente los dedos de Jang Beom.

Sintiendo una confusión repentina, I-won pensó, sin ser consciente de cómo su cadera se retorcía con los juegos de Jang Beom.

‘Debo limpiar y luego irme’.

Aunque no había nadie, hacer esto en el lugar de trabajo había sido demasiado. Con esto, ya sentía que la mitad de su cerebro se había derretido. Aunque no se arrepentía de no haber resistido el impulso inmediato, quería que el resto se hiciera con más claridad.

‘Originalmente, planeaba hacértelo después de que estuvieras completamente enamorado de mí’.

Así, para que nunca más pensaras en separarte, planeaba hacerlo después.

Mientras hacía una mueca de disgusto porque las cosas no salían como quería, el teléfono celular que estaba tirado en la mesa vibró con un zumbido.

Probablemente era su hermano. Como era tarde, debía estar preocupado, así que tenía que contestar. Al extender la mano hacia el teléfono, Jang Beom retiró la mano que había estado jugueteando detrás y agarró la muñeca de I-won.

"No contestes”.

I-won, confundido, giró ligeramente la cabeza para mirar a Jang Beom. Jang Beom, con una expresión neutral, lo miraba con una mirada ligeramente melancólica.

En el silencio roto solo por el zumbido del teléfono, Jang Beom dijo con una voz baja y ronca.

"No vayas a ninguna parte. Quédate conmigo hoy”.

"Ah”.

I-won soltó un suave gemido al sentir el pesado miembro en la parte baja de su espalda. El que no estaba completamente blando comenzó a endurecerse de nuevo, y la fuerza en la mano de Jang Beom se incrementó.

Jang Beom tiró de la mano de I-won hacia su boca y mordisqueó suavemente los dedos, sin hacer daño. Al mismo tiempo, presionó la amplia cabeza de su pene contra el agujero ligeramente abierto de I-won.

"Hngh……”.

Aunque solo estaba frotando la cabeza, los ojos de I-won se nublaron. Solo con que la punta dura tocara la mucosa interna, su cadera se tensó.

I-won, con los dedos mordisqueados, giró la cabeza bruscamente. La cabeza del pene de Jang Beom se abrió un poco más abajo.

Ante la sensación de algo extraño que era a la vez placentera y abrumadora, I-won retorció ligeramente la cadera, y Jang Beom presionó firmemente la parte cóncava de su espalda baja e insertó la cabeza completamente. Luego, como pidiendo permiso tarde, preguntó.

"¿Sí?".

Jang Beom bajó la mano entrelazada con la de I-won de los labios hacia el pecho. La parte posterior de la mano de I-won tocó el pecho ancho de Jang Beom. Sintió el corazón latiendo con fuerza, como si fuera a perforar la piel. Era como si todo su cuerpo estuviera diciendo que quería a I-won.

I-won, con el brazo doblado y apoyado bajo en la mesa, murmuró.

"……Entonces, solo una vez”.

Tan pronto como lo dijo, el miembro que comenzaba a abrir lentamente el estrecho agujero hizo que I-won aspirara un fuerte aliento. El placer que calentaba su mente hizo que las lágrimas corrieran.

Jang Beom, con solo la punta insertada, comenzó a empujar superficialmente y preguntó con una voz problemática.

"¿Solo una?".

"Solo una, y luego iré a la casa de mi hermano”.

I-won, completamente rendido ante la tentación sensual, dijo. Agregó con el último hilo de razón.

"No podemos quedarnos aquí hasta la mañana”.

Ahora realmente se sentía como si necesitara ser follado hasta el agotamiento.

Finalmente, Jang Beom soltó la mano de I-won. I-won gimió mientras la mesa crujía y se sacudía durante un rato.

***

Jang Beom tenía a I-won boca abajo en la cama de su habitación de hotel y lo follaba con todas sus fuerzas. Quería ser más suave, pero no podía controlar sus movimientos cada vez más bruscos.

I-won, que había sido completamente desvestido mucho antes, estaba cubierto de marcas donde Jang Beom lo había mordido y chupado, sin un solo lugar intacto. Excepto por eso, su cuerpo aún blanco y suave, cubierto de semen, se veía muy bien. Como temía, durante el encierro, Jang Beom se había convertido en un pervertido grosero con el que no podía lidiar.

Las nalgas de I-won eran empujadas con fuerza bruta por Jang Beom, haciendo que su cuerpo se deslizara hacia adelante, y luego era jalado de vuelta y penetrado repetidamente. I-won soltó un gemido entrecortado.

"¡Ah, hyung! ¡Hngh! Yo, yo me voy. ¡Por favor, para...!".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

#98

Aunque I-won decía que recientemente no había eyaculado bien, con el pene de Jang Beom lo hacía perfectamente.

Ya sea hacia adelante o hacia atrás, si lo dejaba descansar después de eyacular, el pene de Jang Beom estaba a punto de explotar. I-won estaba alborotado, diciendo que se iba por segunda vez con esto, pero lamentablemente, tales quejas solo hacían que el pene de Jang Beom se endureciera más.

Jang Beom, incapaz de contener su excitación, movió las manos de la pelvis de I-won a sus codos. Mientras jalaba ambos brazos para que su cuerpo no se moviera hacia arriba, lo penetró desde abajo.

Cuando superó el punto más profundo de la pared interna, que siempre requería fuerza bruta, y lo penetró hasta el final, I-won soltó un grito lloroso.

"¡Ahk!".

Jang Beom ignoró eso y apuñaló el cuerpo rígido por la sorpresa. Los gemidos de I-won, que parecían de dolor al principio, pronto se volvieron entrecortados.

"¡Ahk, hngh. Mm. ¡Ah, ahí!".

Como esperaba, Jang Beom sonrió levemente.

I-won tenía su punto más sensible escondido en lo más profundo, un lugar que nadie más que el gran pene de Jang Beom podría apreciar. Dado que requería fuerza para llegar, probablemente no podía resolverlo con juguetes.

Por eso, I-won respondía aún más fervientemente que antes. I-won gritó con una voz ronca por el cansancio.

"¡Ah, mmmh! ¡Ahí, me gusta! ¡Yo, ahh!".

Bueno, el sabor conocido es aterrador. Jang Beom también había anhelado esto.

Jang Beom miró con satisfacción los movimientos del cuerpo de I-won que apretaba su pene y, al sentir la eyaculación acercándose gradualmente, echó la cabeza hacia atrás.

"Haah…”.

La mucosa caliente y húmeda se contrajo perfectamente alrededor de su pene. La cabeza era masticada con fuerza, haciendo que su visión se nublara de placer. La pared interna se adhería y se despegaba como una ventosa cada vez que entraba y salía, lo cual era delicioso.

En comparación, la entrada era tan estrecha que podría cortarle la base del pene, pero incluso sabiéndolo, no podía resistirse a insertarlo. I-won suplicó con una voz húmeda.

"¡Ahh, señor! Yo, por favor... hngh, déjame ir”.

Al oír ‘señor después de tanto tiempo, podía imaginar perfectamente la expresión de I-won en ese momento. Sus ojos claros estarían desenfocados, y probablemente estaría llorando profusamente, pareciendo miserable.

Realmente lo extrañaba. Jang Beom, sumido en éxtasis, apuñaló su pene con fuerza. El pene de I-won, que se había endurecido rápidamente incluso después de eyacular varias veces, se balanceaba arriba y abajo, rociando líquido claro como agua.

I-won, que había estado elevando sus gemidos sin cesar, se congeló de repente como si lo hubiesen electrocutado. Al mismo tiempo, el repentino apretón hizo que la eyaculación se elevara. Jang Beom aspiró una bocanada de aire, sin saber que había estado conteniendo la respiración.

Luego, jaló los codos de I-won hacia arriba, levantando su torso. Al cambiar de posición, sintió su pene curvarse dentro de él. La entrada y la pared interna apretaron su pene con más fuerza. Jang Beom eyaculó sin piedad en el cuerpo de I-won, como si intentara exprimir el semen.

Sintiendo esa sensación de intrusión, I-won soltó un gemido que parecía de disgusto.

"¡Ahh……. Hnn, mmmh. Hnnn……”.

Jang Beom tembló la mandíbula mientras eyaculaba en el agujero ya lleno de semen. El placer intenso lo envolvió, y soltó inadvertidamente los codos de I-won.

Cuando I-won cayó de lado en el colchón, el enorme trozo de carne brillante se retiró de su agujero con un ‘pop’. La fricción en la entrada hizo que Jang Beom apretara los dientes. Un escalofrío recorrió su cuerpo.

Mientras Jang Beom hacía eso, I-won, ahora acostado de lado, se convulsionaba como si cohetes explotaran en todo su cuerpo.

"¡Mmmh, hngh! ¡Hnnf. Mmm, mm”.

Con las pestañas largas empapadas, y saliva goteando de las comisuras de los labios, I-won masajeaba el interior de sus muslos con ambas manos. Era un hábito que solía tener justo después de sentir un placer intenso.

Jang Beom jadeó mientras admiraba a I-won temblando de placer. El agujero hinchado y enrojecido escupía el semen de Jang Beom. Su pene, que había sido masajeado tanto, estaba rojo incluso después de perder la erección.

‘Se ha vuelto aún más salvaje’.

No solo se veía bien, sino que también satisfacía su obsesión y deseo de posesión por I-won, que se había intensificado en la prisión. Cuanto más, más se excitaba, y Jang Beom giró la cabeza de lado a lado con fuerza.

Sintiendo sed de repente, Jang Beom tomó una botella de agua del suelo junto a la cama. Mientras bebía a grandes tragos, echó un vistazo a su pene, que no se ablandaba.

‘Normalmente, estaría satisfecho en este punto’.

Incluso si no, usualmente lo dejaba descansar después de atormentarlo así. Pero ahora, simplemente no tenía esa indulgencia.

Jang Beom, con la boca llena de agua, se inclinó sobre I-won. Agarró la barbilla de I-won, que sollozaba, y lo besó. I-won abrió obedientemente la boca y bebió el agua familiarmente.

Después de que I-won bebió toda el agua, se volvió de lado y abrazó el cuello de Jang Beom, chupando su lengua. Era un gesto para pedir más agua, ya que aún tenía sed. Jang Beom sintió que su pecho se apretaba con este capricho mimado después de tanto tiempo.

‘Es tan lindo que me vuelve loco’.

Jang Beom vertió un poco más de agua en los labios de I-won. I-won lamió los labios de Jang Beom como si intentara ser deliberadamente provocativo. Mientras I-won saciaba su sed, Jang Beom rasguñó suavemente el cabello húmedo de sudor en la parte superior de su cabeza.

Luego, tiró la botella de agua vacía fuera de la cama y agarró una de las rodillas de I-won. Al ver que Jang Beom intentaba abrir sus piernas, I-won se alarmó y preguntó.

"¿Otra vez?".

"Sí”.

I-won hizo pucheros y gimió.

"Hyung……. Ya no puedo más...".

Jang Beom ignoró las palabras de I-won y abrió fácilmente las piernas que se resistían débilmente. Vio el pene flácido por el agotamiento.

Aunque se veía apetecible, si lo tocaba allí, probablemente recibiría un puñetazo. De hecho, el agujero trasero estaba aún más destrozado. Jang Beom miró el cuerpo que había arruinado y pensó descaradamente.

‘Esto es como, no hay más lugar para hacerlo más bonito’.

Pero para Jang Beom, era inevitable.

Si I-won quería que Jang Beom lo tratara como antes, hoy, no debería haberse enojado en esa carnicería.

Era imposible no excitarse al ver eso. A pesar de estar enojado, la expresión, la mirada, las palabras y la voz de I-won goteaban de afecto por él.

Tan grande era el amor, que debía estar preparado para recibirlo de vuelta. Así que, si I-won se quejaba por algo tan pequeño, era problemático.

‘Deberías haber investigado bien qué tipo de persona estás provocando’.

En otras palabras, I-won se había metido en su propia tumba.

Pensando eso, Jang Beom abrió las piernas de I-won y las colocó sobre sus hombros. Al bajar el torso, la cadera de I-won se curvó y sus pies se elevaron alto sobre su cabeza. Jang Beom alineó la punta de su pene con la entrada.

"Todavía puedes ir más" .

"¿Eres humano? Siento que ya no tengo piernas".

I-won se quejó con una voz que era una mezcla de irritación y súplica. Cuando Jang Beom besó su mejilla mientras frotaba la cabeza contra el agujero que se contraía, I-won hizo una mueca de asco.

"Es repugnante".

Aun así, asintió a regañadientes. Tan pronto como dio permiso, Jang Beom empujó lentamente su cadera.

I-won aspiró un gran aliento y endureció su cadera. Parecía incómodo, ya que la inserción aún era difícil, pero aun así recibió el pene hasta el final mientras se movía.

Luego, con el rostro sonrojado, sus ojos se desenfocaron. Era una expresión de placer suave. La voz que decía que no podía más ahora fluía con un gemido excitado.

"Mmmh……”.

Jang Beom sonrió levemente mientras sostenía suavemente las mejillas de I-won.

"Sientes bien, y aún así te quejas".

I-won no respondió, como si no oyera las palabras de Jang Beom. Simplemente se dejó llevar como alguien borracho de placer.

Sintiendo un humor más indulgente, Jang Beom empujó hacia abajo con más suavidad. La cama, que había estado crujiendo violentamente antes, ahora solo chirriaba suavemente.

Como si no tuviera energía para gritar, I-won solo respiraba en jadeos cortos mientras su trasero era empujado arriba y abajo, sin soltar gemidos fuertes. O quizás estaba tan acostumbrado a que Jang Beom entrara y saliera de él que parecía que hasta se estaba durmiendo.

Bueno, comparado con antes, esto era más como una canción de cuna que sexo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

#99

Jang Beom agitó lentamente a I-won como si fuera una cuna. Al ver su rostro relajado, su cuerpo se calentó más que cuando se movía bruscamente y sudaba. Jang Beom suavemente limpió las gotas de agua que se habían acumulado entre los párpados sueltos de I-won con sus pulgares.

¿Quizás por estar llorando es que sus ojos están rojos y enrojecidos? I-won cerró los ojos haciendo temblar sus largas pestañas. Jang Beom también sabía que no solo lloraba porque le gustaba el sexo de seda.

"I-won".

"…….".

Como si fuera a dormir allí mismo, I-won respiraba entrecortadamente con una expresión agotada. Antes de que realmente se durmiera, debía decir esto.

"Lo siento por hacerte sentir mal, por aparentar ser valiente frente a ti. Tienes razón. Lo hice porque no quería parecer miserable ante ti".

Incluso para Jang Beom, que había vivido toda su vida sinvergüenza, no era una palabra fácil de decir. Era patético y vergonzoso haber hecho llorar a su pareja solo para aparentar algo que ni siquiera podía hacer bien. Y si I-won no se lo hubiera dicho, probablemente ni siquiera habría sido consciente de ello.

"Realmente eres un idiota".

Jang Beom aceptó sin resistencia las palabras groseras que I-won le había dicho y sonrió débilmente. Como un príncipe que ni siquiera necesitaba pretender ser genial, probablemente sería aún más difícil de entender. Sin embargo, Jang Beom no lo sabía porque nunca había recibido amor sin condiciones o motivos, ni siquiera una simple cortesía.

Si no fuera por I-won.

Por un momento, el rostro de Jang Beom se enrojeció intensamente y se levantó apoyándose en el colchón. Con velocidad en su cintura, respirando ligeramente con jadeos, preguntó.

"Pero, ¿qué vas a hacer ahora?".

"Ugh……".

Con sus gestos cada vez más salvajes, I-won levantó la cabeza y gimió. Moviendo su cintura más rápido, sus párpados se estrecharon y mostró sus ojos soñolientos.

"Si no fuera por fingir, sería un tipo realmente repugnante. ¿Podrías soportarlo?".

El sonido de chasquidos resonaba crudo y claramente desde sus agujeros húmedos y relajados. En sincronía con el ritmo de la cama que crujía, las piernas de I-won, que estaban en el aire, se balanceaban de manera inestable. I-won empezó a jadear lentamente, con lágrimas en los ojos. Debido a que su sensibilidad se apretaba suavemente, Jang Beom también frunció el ceño.

De repente, I-won, con los ojos sin enfoque y sin fuerzas, agarró la muñeca de Jang Beom.

"Hoo!".

I-won quedó sin aliento y tembló en su muslo. Al mismo tiempo, Jang Beom se quedó sin respiración ante la sensación de su interior que acariciaba su miembro como olas.

Mientras tanto, apretó una de las rodillas de I-won que descansaba sobre su hombro y aceleró el movimiento. I-won, en su camino hacia atrás, fue empujado sin piedad y finalmente lloró lágrimas en las sienes.

"Hoo… sí".

Jang Beom eyaculó solo cuando I-won dejó de temblar como si estuviera muerto. La erección que duró tanto que le hizo sentir que sus espalda y cintura estaban rígidas finalmente se relajó, incluso con un suspiro de alivio.

Jang Beom, ajustando su respiración cada vez más agitada, miró a I-won. Para asegurarse de si había escuchado lo que acababa de decir, llamó a su nombre.

" I-won".

Pero, no solo su rostro, sino todo su cuerpo, que se había vuelto pálido, I-won estaba completamente inconsciente. Era comprensible, ya que su miembro había sido penetrado hasta doler. Jang Beom le dio un beso con expresión satisfecha.

"Nos vemos en la mañana".

Esta vez, también, en la mañana, con los ojos abiertos, I-won no pudo escapar, y Jang Beom lo ató firmemente con sus brazos y también se quedó dormido.

***

I-won pensó que quizás sería mejor si muriera.

A diferencia del viento, cuando despertó en la mañana, su cuerpo no tenía ninguna sensación. Solo podía ver cómo su vista temblaba de adelante hacia atrás junto con el crujido de la cama. En ese momento, I-won se dio cuenta de que Jang Beom estaba pisoteando su espalda.

I-won frunció el ceño y empezó a llorar.

"Este maldito hijo de puta…".

Con una voz muy agrietada, le subía el sabor a sangre. Incluso las lágrimas cálidas que se acumulaban en sus ojos inflamados le picaban. Aunque lloraba desconsoladamente, no podía evitar quejarse.

"¿Qué diablos estabas haciendo en la cárcel?".

"Entiende la situación".

La voz de Jang Beom, que estaba detrás, respondió sin rodeos.

"Sabía que no era momento de ser indulgente contigo".

Si hubiera sabido esto, habría suplicado llamándolo hyung o señor el día anterior, pidiéndole que lo perdonara. I-won gimió en silencio, arrepentido.

Jang Beom levantó la pelvis de I-won. I-won, con las caderas levantadas, se rozó contra el colchón, con una mejilla aplastada contra la cama. Recibiendo golpes que parecían doblar su cintura hacia atrás, soltó un gemido agotado.

"Aah! Ahh. Ugh! Ahh".

Después de tanto, surgió una duda completamente absurda.

"¿Estás intentando matarme?".

Aunque había disfrutado mucho dormir con él, era la primera vez que sentía un miedo real de morir.

Era como si le estuvieran devorando literalmente. Parecía que Jang Beom no podía simplemente masticar a I-won con sus huesos, por eso eligió el sexo como segunda opción. De lo contrario, no podría haber sido tan despiadado.

De repente, se preocupó de que su parte inferior pudiera quedar paralizada para siempre. I-won apoyó su frente en el colchón y miró hacia abajo. Sorprendentemente, su miembro, enrojecido y erecto, estaba levantado y goteando agua. Solo verlo, le dolió tanto que cerró los ojos con fuerza.

En ese momento, el cuerpo de Jang Beom se empujó contra él, y cayó boca abajo en el colchón. Sin darse cuenta, I-won, aplastado por su enorme y pesado cuerpo, gritó.

"¡Ah!".

El dolor de su miembro, que parecía haber perdido toda sensibilidad, fue vívido, siendo aplastado sin piedad contra el colchón. Con esa estimulante sensación, I-won lloró y tembló, pero se excitó de manera extraña. Instintivamente, bajó la cintura y frotó su miembro contra el colchón para eyacular. Al sentir que su trasero, pegado a él, se movía como si estuviera limpiando y moviendo su pelvis, también se dio cuenta de que Jang Beom también estaba eyaculando.

Mientras I-won respiraba con dificultad, Jang Beom le besó la parte trasera de la cabeza y la nuca, tocándolo con sus manos. Con sus grandes palmas, acarició su cuerpo, sus costados, pecho, espalda y hombros, sin rumbo.

Su respiración, que había sido áspera, se calmó, e I-won, exhausto, habló en voz baja.

"Quítate".

Jang Beom sujetó la costilla de I-won con cuidado y lentamente introdujo su cintura. La gran columna que llenaba su interior salió lentamente. I-won, sintiendo un placer inesperado como si fuera a defecar, se estremeció sin poder evitarlo. Solo logró cerrar los labios para evitar que un gemido excitado escapara.

Un gran cuerpo cayó pesadamente al lado de I-won, haciendo que la cama se balanceara. I-won miró a Jang Beom con una expresión aterrorizada, pero en el momento en que sus ojos se encontraron, su rostro se relajó.

"……." .

Era porque Jang Beom sonreía con una expresión llena de amor. Con esa cara tan buena y adorable, I-won frunció los labios y se quejó.

"¿Qué pasa? ¿Por qué estás sonriendo así? No te enojas".

I-won miró su rostro hermoso y lo acarició en las mejillas. Cuando Jang Beom pasó sus labios por la palma de su mano, sin querer, movió su cuerpo tembloroso y acercó su rostro.

"Qué molesto".

Luego, le dio un beso en los labios con una sonrisa suave. Sus labios hinchados por morder y succionarse, al abrirlos, su boca fue invadida con entusiasmo. Con un beso dulce y cariñoso, las lágrimas comenzaron a rodar.

I-won, con un corazón lleno de nostalgia, apartó sus labios pegajosos y preguntó.

"¿Fue difícil en la cárcel?".

"No fue tan malo como pensaba. Aunque casi muero de ganas de verte".

I-won se sorprendió un poco de que Jang Beom, que generalmente era tan reservado en sus expresiones de afecto, hablara tan sinceramente. Era porque siempre solo expresaba su cariño con acciones, y sus palabras eran excesivamente discretas. No era por ser tacaño en expresiones, sino simplemente por su carácter, y nunca le había prestado mucha atención. Pero, al decirlo con honestidad, se sintió bien.

"……Parece que tus palabras sinceras de disculpa por haber sido tan orgulloso hasta ahora, son sinceras".

"Sí. En realidad, me enojé porque no solicitaste una visita desde el año pasado. Dijeron que habías estado en el ejército".

I-won se alegró que él, con esa expresión tan fría, compartiera sus pensamientos, y asintió con una sonrisa. Sin querer, I-won acaricio sus mejillas con una expresión relajada, besándolo, y de repente se dio cuenta.

I-won empujó a Jang Beom y lo acostó en la cama, luego se subió encima de él. Mirándolo con ojos brillantes y decididos, le preguntó.

"¿Vas a hacer lo mismo otra vez?".

I-won acepto sus excusas por no haberse visto en tres años, pero no podía garantizar que no lo hiciera de nuevo. Necesitaba una promesa clara para estar tranquilo.

Jang Beom, como si hubiera entendido lo que pensaba I-won, sonrió y respondió en voz baja.

"Nunca más".

"¿De verdad?".

I-won lo miró con desconfianza y lo amenazó.

"Hazlo una vez más, y también yo cometeré un error y seguiré a mi hyung".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

#100

Era sincero. Para que esa bestia tuviera un poco de freno, necesitaba estar preparado para eso. Aunque parecía que no confiaba mucho en sus palabras, no tenía otra opción. I-won, con una expresión molesta, lo besó y pronto se sintió mejor.

Mientras el sonido de sus labios haciendo ‘pop’ en la habitación del hotel resonaba ruidosamente, de alguna parte sonó un vibrador con un zumbido. Sin poder distraerse con eso, concentrándose en el beso, Jang Beom de repente dejó de besarlo y dijo.

"Parece que es tu teléfono".

Solo entonces, I-won, que se había quedado atónito, levantó la cabeza y murmuró.

"Hermano".

Luego, rápidamente, bajó de encima de Jang Beom y extendió las piernas fuera de la cama.

"¡Huh!".

Pero justo cuando intentaba levantarse, se desplomó al suelo como un globo desinflado. No, parecía que todo su cuerpo se había convertido en vidrio y se había roto en pedazos. Jang Beom se levantó de un salto y preguntó.

"¿Estás bien?".

I-won no respondió y, arrastrándose, se dirigió torpemente hacia sus ropas tiradas en el suelo. Sin fuerza, extendió la mano temblorosa y tomó sus jeans.

Al sacar su teléfono del bolsillo y contestar, una voz fuerte y clara le gritó en los oídos.

― ¡Oye, I-won! ¿Dónde estás?!

Era su hermano, Jeong-min, quien había despertado hace aproximadamente dos años en estado de coma.

Para ser exactos, había despertado cuando I-won terminó su primer semestre. Gracias a eso, I-won pudo enlistarse sin mayores preocupaciones.

Había estado en cama por tanto tiempo que todavía recibía tratamiento en el departamento de rehabilitación, pero Jeong-min había recuperado casi su antigua apariencia saludable. Ahora, había vuelto a trabajar en la comisaría, manejando tareas administrativas en la oficina sin esforzarse demasiado.

Jeong-min no había recuperado la fuerza suficiente para correr en la calle, pero su espíritu seguía siendo feroz como un tigre. I-won, sosteniendo su teléfono con ambas manos, se apresuró a explicar.

"Hermano. Lo siento. Ayer, de repente, un amigo vino a verme...".

― ¿Y no pudiste ni llamar? ¿No pensaste en preocuparte por mamá?

"Eso es...".

No podía decir que había estado demasiado ocupado en reunirse con su amado, que había estado en un estado de caos total. Sin poder pensar en una excusa convincente, sudaba frío, y Jeong-min continuó gritando.

― ¡Corre a casa ahora mismo!

"Sí. Iré ahora mismo. Lo siento, hermano. De verdad".

I-won, un poco exagerado, se arrodilló en disculpa y pensó.

‘Cuando era niño no era tan temerario’.

Por supuesto, en ese entonces, su hermano también era estricto con él. Su madre, que era muy sensible, apenas podía regañar a I-won, por lo que siempre era Jeong-min quien le daba los golpes más duros. Por eso, Jeong-min era incluso más temido que su madre.

Pero, en realidad, solo era una forma de disciplina infantil. Al menos en comparación con ahora, eso era así. Por alguna razón, después de que I-won se graduó, Jeong-min se volvió mucho más severo. Últimamente, I-won empezaba a entender por qué los ancianos del mercado solían decir que Jeong-min, que en su juventud parecía un hombre, ahora era uno de verdad.

Mientras esperaba pacientemente a que su hermano terminara la llamada, de repente, Jang Beom, que había estado de pie junto a él en silencio, le arrebató el teléfono de las manos.

“¡Hyung!”.

I-won, viendo a Jang Beom tomar su teléfono, se asustó.

Aunque no lo dijo claramente, Jeong-min sabía que I-won y Jang Beom estaban saliendo. Era algo que su madre le había insinuado mientras I-won estaba en el ejército. Incluso había oído que habían terminado, pero Jeong-min no preguntó, aunque a veces mencionaba a Jang Beom con nostalgia. La atmósfera no era de bienvenida a que los dos se vieran.

Si Jeong-min se enterara de que estaban juntos ahora, sería el fin.

Jang Beom, consciente de lo que I-won pensaba, gruñó en el teléfono.

"¿Qué eres, tú, hijo de puta?".

"Hyung, espera. No, por favor. No hagas eso. Me voy a morir, en serio".

I-won, más pensativo que nunca, suplicó con su cuerpo que no podía moverse mucho, agarrando la pantorrilla de Jang Beom. Por alguna razón, al ver la expresión desesperada de I-won, Jang Beom pareció conmocionado, y luego mostró una expresión furiosa hasta la raíz del cabello. I-won se quedó algo desconcertado.

Jang Beom, con una voz fría que casi equivalía a gritarle a Jeong-min, dijo.

"¿Yo? Soy su novio. ¿Quieres que nos veamos y hablemos?".

No podía entender esa reacción de Jang Beom, y con una expresión incómoda, frunció el ceño y asintió lentamente. Entonces, con sus siguientes palabras, I-won dijo, ‘Ah.’.

"¿Y tú quién eres?".

Resultó que Jang Beom no se había dado cuenta de que estaba hablando con Jeong-min. Simplemente, al ver a alguien gritando lo suficientemente fuerte como para que Jang Beom lo oyera, y a I-won acobardándose, se enojó.

‘Supongo que ya es demasiado tarde para detenerlo’.

Como era de esperar, Jang Beom se congeló ante el grito resonante de Jeong-min que I Won también podía oír claramente.

— ¡Jang Beom, este hijo de perra!

"......".

Jang Beom, desnudo en el medio de la habitación del hotel, lentamente bajó el teléfono y verificó al remitente. Luego, miró a I-won, que estaba patéticamente colgado de una de sus piernas, y simplemente colgó la llamada. Pronto el teléfono volvió a vibrar, pero no lo contestó.

Después de mirarse en silencio por un rato con ojos aturdidos, Jang Beom abrió la boca incómodo.

"¿Jeong-min se despertó?".

Al parecer, incluso Jang Beom le tenía miedo a Jeong-min. I-won cerró los ojos con fuerza y mordió los labios con frustración. Parece que ese temperamento de mierda nunca se corregirá.

I-won trató de calmarse para no enojarse con Jang Beom, que había tomado el teléfono por su cuenta, y dijo con calma.

"......Como ya pasó, ¿quieres saludar a mi hermano después de tanto tiempo?".

De todos modos, era algo que tenía que enfrentar. Como era demasiado difícil admitirlo directamente, tal vez era mejor así.

Jang Beom, con una expresión complicada, asintió dócilmente.

***

Jang Beom conoció a Jeong-min una semana después.

Después de terminar una reunión de presentación que parecía un infierno, Jang Beom e I-won llegaron a una cafetería en las afueras de la ciudad, bastante lejos del centro. Al ver el bosque verde que se extendía a través del cristal de la cafetería, sintió que su mente y cuerpo se calmaban un poco.

En la cabeza de Jang Beom, resonaba la voz de Jeong-min que había escuchado hace un momento.

‘Hasta que no vea tierra en mis ojos, no puedo aceptar esto’.

Si hubiera sabido que su hermano diría algo así, solo habría traído un poco de tierra. Jang Beom, con una expresión triste, guardó silencio y pensó en esas tonterías.

Jeong-min parecía estar a punto de golpear a Jang Beom, y su madre, que estaba sentada a su lado, lo miraba con una expresión algo incómoda y compasiva.

Aunque hacía mucho que no veía a Jang Beom, parecía feliz de verlo. Pero, dado que Jeong-min estaba muy alterado, parecía difícil que apoyara a Jang Beom de inmediato. Mientras tanto, la joven, que ya parecía una mujer, abrazó con fuerza la espalda de Jang Beom y miró a su padre con una expresión de disgusto.

Jang Beom miró sin pestañear por la ventana de la cafetería, intentando recomponer su corazón herido.

‘Sabía que Jeong-min sería la mayor dificultad, pero no puedo evitar sentirme confundido’.

 Bueno, al menos parecía saludable, así que eso era una suerte. Si no se tumbaba de nuevo, aceptaría cualquier locura.

Por otro lado, I-won parecía no darle importancia a la ira de Jeong-min. Con una actitud bastante desafiante hacia su hermano, incluso parecía estar de buen humor apenas salió de casa.

I-won, sentado frente a Jang Beom en la cafetería, seguía sonriendo con una sonrisa burlona. Jang Beom, con una expresión seria, lentamente giró la cabeza y le preguntó.

"¿Te estás divirtiendo?".

Entonces, por alguna razón, I-won empezó a reír a carcajadas. Jang Beom le lanzó una mirada dura y enojada. Al ver que su expresión mostraba claramente que estaba molesto, I-won se aclaró la garganta rápidamente y lo consoló.

"No es que me divierta, sino que me siento bien. Y, para mi sorpresa, ¡estamos en buenos términos con mi hermano! Dijiste que no eran muy cercanos".

"…… ¿Buenos términos? ¿En qué te basas?".

Jang Beom no entendía por qué I-won estaba tan despreocupado. I-won, riendo con una carcajada contenida, respondió con confianza.

“Mi hermano estaba muy contento de verte, ¿sabes? Te está agradecido”.

I-won, con una sonrisa confiada, aseguró.

"La próxima semana, haré que mi hermano prepare una comida deliciosa en nuestra casa".

Woo Jeong-min estaría agradecido si no le echaba veneno a su tazón de sopa. Como parecía algo completamente imposible, Jang Beom movió la cabeza de lado a lado y volvió a mirar por la ventana. I-won cambió de tema con una voz alegre.

"Por cierto, ¿cómo supiste de este lugar? ¿Has estado aquí antes?".

I-won parecía muy impresionado con el ambiente de la cafetería, y miraba a su alrededor con ojos brillantes. Jang Beom, molesto por su actitud demasiado despreocupada, respondió con indiferencia.

"Era un lugar donde quería venir contigo. El día de nuestra primera cita".

 

 

 

 

 

 

 

#101

Después de comer en el restaurante de pasta ese día, iba a venir. Pero como I-won se quejó con desagrado, rascando el plato vacío con el tenedor, y demostró que estaba aburrido, no pudo traerlo hasta aquí.

I-won, con una expresión que revivía el recuerdo de su primera cita, preguntó.

"¿Buscaste una cafetería para salir conmigo?".

Fue una respuesta inesperada. Ciertamente, no era algo que Jang Beom haría, dedicar tres días y tres noches a planificar una cita. I-won inclinó la cabeza y preguntó de nuevo.

"¿Entonces por qué no me trajiste?".

"Estabas con una cara larga todo el tiempo que comías".

Jang Beom miró a I-won ligeramente y se quejó. Entonces, I-won se frotó sus hermosas cejas y soltó una risa avergonzada.

"...... Sí, supongo que lo hice".

Luego, I-won sonrió pícaramente hacia Jang Beom y agregó.

"De verdad estaba aburrido en ese momento".

Y así, no podía decir mentiras, y calmadamente destrozaba el corazón de Jang Beom, como siempre. Con los ojos muy abiertos mirándolo, I-won parecía aún más feliz y dijo con una mirada suave.

" Hyung, fuiste bastante sincero conmigo desde el principio".

“Bueno. Supongo que sí”.

En ese momento, Jang Beom pensaba que solo quería acostarse con I-won, pero al reflexionar, se dio cuenta de que se enamoró a primera vista. De lo contrario, no se explicaba por qué en el restaurante de pasta no pudo decir una palabra y solo apretó el sudor frío en su mano.

Jang Beom jugaba con su mano sobre la mesa de la cafetería mientras pensaba.

‘Es es lo mismo ahora’.

Todavía, Jang Beom sudaba en sus manos mientras estaba sentado frente a I-won. No era por nerviosismo como entonces. Por decirlo de alguna manera, era por emoción.

Aunque no lo sé bien, este sentimiento probablemente nunca se vuelva familiar, incluso después de pasar más de una década con I-won. Incluso cuando sea un anciano con el cabello plateado, probablemente mi corazón latirá tan fuerte que me congelaré al verlo. I-won continuó con una voz juguetona.

"De todos modos, pensé que tenías un amante".

I-won miró a Jang Beom con una leve sonrisa, como reprochándolo.

"¿Y aun así te acostaste conmigo? ¿Es eso aceptable con alguien que tiene un amante?".

No pensó en absoluto si era aceptable o no. Incluso si no lo fuera, el resultado habría sido el mismo. Si I-won lo quería, no había otra razón para no hacerlo.

"¿Qué pasa? De todos modos, para ti, era solo un tipo pasajero".

La convicción anterior de que I-won eventualmente volvería a él se ha convertido en realidad.

Por supuesto, no es que no le impactara saber que I-won estaba viendo a alguien más. Solo después de saber que no era así y sentir alivio, se dio cuenta de cuánto lo había herido. Si hubiera sido así, probablemente habría llorado toda la noche en la habitación del hotel.

No entendía por qué hermanos se dicen 'te amo' en una llamada. A Jang Beom le molestaba mucho que I-won le dijera eso a su hermano.

De repente, I-won miró a Jang Beom con ojos aturdidos y murmuró.

"Eres una basura".

Jang Beom, sintiéndose golpeado en el punto débil, cerró los ojos temblorosos. Luego, abriéndolos hacia I-won, repitió la advertencia que había hecho una semana atrás.

"Ahora estás en problemas. No lo sabías porque me contuve, pero soy un tipo realmente repulsivo".

Y esto era exactamente la verdadera naturaleza de Jang Beom que I-won tendría que manejar. Sin embargo, por alguna razón, I-won, al escuchar directamente sobre la delgada moral y la conciencia liviana de Jang Beom, estalló en risa.

"Me gusta cuando actúas de manera repulsiva. Se siente como si estuvieras obsesionado conmigo".

¿Le gusta la obsesión? A I-won no le gustaba que lo molestaran. Inclinando la cabeza ante las inesperadas palabras, I-won añadió, comprobando su reloj de pulsera.

"Siempre actuabas como si pudieras irte sin remordimientos en cualquier momento. Pero ahora, parece que realmente no puedes vivir sin mí".

Diciendo algo tan lindo, I-won repitió una broma sucia que había hecho antes.

"¿Volvamos a casa y follemos como locos?".

Para ahora, el apartamento donde Jang Beom vivía antes probablemente ya tiene todas sus cosas. Ayer, después de conocer a su madre y a Jeong-min, I-won había dicho que irían a casa a desempacar.

Pero con lo que acababa de decir, los planes probablemente cambiaron completamente. Jang Beom asintió con una expresión neutral y se levantó.

***

Jang Beom condujo el SUV negro que había estacionado en el estacionamiento del café a su casa. Durante todo el camino, I-won, sentado a su lado, tarareaba una pequeña canción. Jang Beom miraba constantemente a I-won, que parecía familiar pero también nuevo.

'Hace poco que me dormí allí sentado'.

Eso fue cuando, dividiendo su horario de trabajo a tiempo parcial, fue a encontrarse con Jang Beom. En ese entonces, Deokhwa llamaba a I-won 'el pequeño'.

Y durante los tres años en los que Jang Beom no estuvo, I-won creció de manera impresionante. El niño, que a veces parecía de género ambiguo por ser bonito y guapo, ahora se había convertido en un hermoso joven.

Era tan adorable que incluso quería consentirlo, a pesar de considerarlo siempre alguien que debía proteger. Jang Beom se frotó la frente con la mano apoyada en el codo junto a la ventana.

'...Ya debería estar enamorándome de él, ¿no?'.

Cada vez que lo veía, se volvía más impresionante, y no podía dejar de enamorarse de él una y otra vez.

Mientras su corazón latía con fuerza, llegaron a su destino. Primero bajó del coche y abrió la puerta del asiento auxiliar, pero I-won no salió de inmediato, solo lo miró fijamente por un rato.

Intrigado, inclinó la cabeza sin expresión, y I-won soltó una ligera sonrisa.

"¿Todavía piensas que soy un niño?".

"¿Qué dices? De repente...".

Jang Beom frunció el ceño, sin entender. I-won, de repente, borró la sonrisa de su rostro y fingió estar indiferente.

"No es nada".

Qué insípido. Jang Beom hizo un pequeño gesto con la nariz y extendió la mano.

Aún con esa expresión de indiferencia, I-won tomó la mano de Jang Beom y, con un '¡Ajá!', salió del coche. Después de dejar a I-won en el suelo, Jang Beom recogió sus cosas del coche y apagó el motor.

Por un lado, cargando las maletas de I-won, y por el otro, con la cintura delgada envuelta en un abrigo, se mordió la mejilla. La risa de I-won, que se rascaba la cabeza con picazón, era tan agradable que bajó los labios hasta el cuello.

I-won riéndose, se tapó la boca y, justo cuando la puerta del ascensor se abrió, corrió hacia la entrada de la casa.

Luego, presionó la contraseña del cerrojo de la puerta y miró de reojo a Jang Beom. Su rostro mostraba claramente que quería jugarle una broma y ver su reacción. Jang Beom dejó que I-won abriera la puerta de su casa.

Cuando la puerta se abrió y I-won entró saltando, se quedó paralizado.

"...Wow".

Admirando el interior cambiado, miró a Jang Beom con ojos muy abiertos.

"¿Redecoraste el interior?".

Jang Beom sonrió con satisfacción y asintió con la cabeza. Parecía que le gustaba mucho. Había sido muy gratificante contratar a un diseñador talentoso para hacer los planos y supervisar la construcción. Rápidamente, se quitó los zapatos y siguió a I-won, que entraba lentamente.

En un instante, I-won recorrió la casa y se acercó a Jang Beom, que estaba en la sala, y le preguntó.

"¿Me estás diciendo que venga a vivir aquí?".

Probablemente no podría decir que no. La habitación principal había sido renovada para que no fuera incómodo para ambos vivir allí, y las otras dos habitaciones estaban decoradas como su estudio y vestidor.

Jang Beom acarició la frente redonda y el flequillo de I-won, y habló con seriedad.

"Me hubiera gustado hacerlo un poco antes, pero lo siento por haberlo retrasado".

Luego, añadió con alivio.

"Pero ahora que puedo hacerlo, qué suerte".

"Vamos a vivir juntos, de verdad".

Desde que conoció a I-won por primera vez, siempre quiso despertar con él. Quería su día tanto como sus noches. Ahora, podía tenerlo.

Por alguna razón, I-won no respondió de inmediato y miró a Jang Beom con una expresión vacía, como si no pudiera entenderlo. Parecía algo incómodo.

'... ¿Será por la familia?'

Si era así, aunque doliera, lo entendería. Aunque ya había pasado mucho tiempo desde que despertó, era natural que quisiera disfrutar un poco más de momentos felices con su familia y Jeong-min, con quien no pudo pasar tiempo debido al ejército. Por supuesto, fue bastante decepcionante.

'Pero pensé que le gustaría'

Una sonrisa un poco amarga apareció en el rostro de Jang Beom.

Justo cuando iba a decir que no importaba si no respondía de inmediato, I-won lentamente abrió los labios.

"Tenía razón en lo que pensaba antes".

Jang Beom inclinó la cabeza y preguntó.

"¿Qué pensabas?".

"Que tú serías la familia más importante para mí".

Fue una declaración inesperada. Como nunca la había escuchado antes, Jang Beom no lo entendió de inmediato y frunció el ceño.

I-won cerró los ojos suavemente y tembló con sus largas pestañas.

"Me alegro de que mi intuición fuera correcta".

Al ver que I-won se sonaba la nariz suavemente, Jang Beom quedó atónito, como si le hubieran dado un golpe en la nuca.

'Yo también soy su familia'.

Eso también significa que es su familia más importante.

Había pensado que, para I-won, la familia sería siempre lo primero. Era la primera vez que sentía envidia de Jeong-min. Desde entonces, siempre se preguntó cómo sería tener una familia.

Pensó que nunca lo sabría. Incluso después de conocer a I-won, durante mucho tiempo, Jang Beom creyó que sería natural que dejara el mundo solo, habiendo llegado solo.

'Nunca pensé que podría disfrutar de tales lujos en la vida'.

Tonto, Jang Beom solo quedó congelado, y I-won fue quien primero se acercó y le dio un beso. Sin poder evitarlo, Jang Beom abrió los labios. Una cálida y amable sensación lo invadió.

Después de que I-won, que había comenzado a llorar desconsoladamente, apartó brevemente los labios, dijo apresuradamente.

"Está bien. Quiero vivir contigo".

Luego, buscando con los labios lo que no podía ver claramente, añadió.

"Te amo".

Jang Beom, sin darse cuenta, abrazó con fuerza la cintura de I-won. Respondió como una persona sacada a la superficie que se pone una máscara de oxígeno. Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.

Desde la ventana del amplio salón, la luz brillante de la tarde llenaba la habitación, calentando su espalda. Después de atravesar una noche larga y oscura, finalmente, era como despertar con I-won por la mañana.

 

 

 

<Mafioso> Fin

 Continuará en el Extra: Una Familia Nueva y Normal