Extra 1 Perdon

 


EXTRA 1. PERDÓN

 

"He conseguido una familia".

Nunca pensó que algo tan afortunado le sucedería en la vida, pero de repente, su familia creció con dos nuevos miembros. La presencia de Eui-joo a su lado y la nueva vida que crece en su vientre. Ga-won estaba feliz de ver que el apoyo que tenía a su alrededor se volvía más sólido.

El hospital lo felicitó varias veces, mencionando que era un milagro, ya que había logrado quedar embarazado a una edad en la que la fertilidad era difícil, y aún más siendo un omega recesivo. También le dieron los resultados de las pruebas que mostraban que el feto estaba sano. Después de tanta ansiedad, fue un alivio escuchar esa noticia.

Nunca imagino que una felicidad como esta llegaría. Desde que nació, siempre había deseado tener una familia, algo que los demás siempre tuvieron y que Ga-won no. Aunque para algunos parezca algo común, para él se sentía extremadamente especial, porque nunca lo había experimentado.

Se solía imaginar si su madre lo habría acariciado mientras se despertaba por la noche o si su padre lo habría llevado al parque de atracciones en su cumpleaños como hacían con otros niños. También pensaba en cómo habría sido tener hermanos o hermanas, si habrían vivido juntos en armonía o si, como los niños de los hogares de acogida, habrían discutido y peleado.

Pero cuando se sumergía en esos pensamientos, se encontraba buscando constantemente lo que le faltaba. Imaginar es libre, pero se encontraba atrapado en esas fantasías, y eso le hacía sentir cada vez más triste y frustrado. En esos momentos, sus sueños se volvían una carga que decidió abandonar.

A lo largo de su vida, tuvo que ocupar el rol de sus propios padres, y muchas veces tuvo que enfrentarse a situaciones difíciles sin nadie en quien apoyarse. Cuando estaba enfermo, sentía una gran tristeza. Las fechas especiales o las festividades eran aún más solitarias sin una familia.

Sin embargo, no podía permitirse quedarse en la tristeza, así que intentaba resistir. Tal vez por eso se acostumbró tanto a vivir solo.

Aún no mostraba nada, pero Ga-won bajó la cabeza y miró fijamente su vientre. No quería transmitirle a su hijo la misma tristeza que había experimentado. Así que hizo una firme promesa.

“Seré tu fuerza. Siempre estaré contigo”.

Mientras acariciaba suavemente su abdomen, le hizo esa promesa. Pero había algo que le preocupaba. No quería tener que pisotear a otros ni subir sobre su sufrimiento. No pensaba que eso fuera la verdadera felicidad. Mientras llevaba consigo ese peso en el corazón, recibió un mensaje de un colega después de mucho tiempo.

—Gerente Kang, soy el subgerente Lee. Hace tiempo que no me ponía en contacto con usted. Quería saber si estaba al tanto de que la mayoría del equipo ha regresado. Su ausencia se nota mucho. Venga alguna vez a la galería, todos lo extrañan mucho.

—Gerente, soy el MD Choi. Me enteré de que usted se hizo responsable del equipo y les cuidó durante su ausencia. Me hubiera gustado agradecerle antes, pero ha sido tarde. Su puesto aún está vacío, y todos estamos esperando su regreso. Llame cuando le sea posible.

Aunque ya había escuchado sobre la situación a través de los medios, ver los mensajes de los compañeros de trabajo hacía que la galería pareciera estar en orden. Con todo en su lugar, Ga-won empezó a sentirse nuevamente valiente. Estaba pensando en qué decir, pero sabía que no podía esperar más, así que buscó el número de Sun-woo y presionó el botón de llamada.

— ¿Ga-won hyung?

“Sí, soy yo. ¿Tienes un momento para hablar?”.

Escuchó la voz sorprendida de Sun-woo. Ga-won tragó saliva y respondió, sintiendo cómo apretaba el teléfono con fuerza, sin saber qué palabras podría escuchar.

—Claro. De hecho, estaba a punto de llamarte, pero me has llamado tú primero, es algo inesperado. Pensé que si no lo hacía yo, nunca lo harías. Me alegra mucho que me hayas llamado.

Sun-woo lo recibía cálidamente, como si no hubiera pasado nada entre ellos.

“¿Estuviste ocupado? ¿Sigues estando ocupado?”.

—No, ahora mismo no estoy nada ocupado. No me cuelgues, por favor, hyung.

Su tono tan amable hacía que el corazón de Ga-won se apretara. Claro, Sun-woo siempre había sido así. Quizás por eso le había costado tanto llamarlo.

—La situación en mi casa estaba desordenada, así que no he tenido tiempo para nada. Ver cómo se resolvía todo me costó mucho, tanto física como mentalmente. Pero ahora parece que todo está en orden, así que estoy mucho más tranquilo.

“Me alegra escuchar eso. Ya he oído sobre la galería. Me dijeron que el equipo ha vuelto”.

—Sí, creo que pronto todo volverá a la normalidad. Puede tomar algo de tiempo, pero aún así tenemos que hacer todo lo posible para restaurarlo.

Al escuchar esas palabras, Ga-won finalmente pudo respirar tranquilo. Si hubiera recibido malas noticias, su corazón habría estado muy apesadumbrado, ya que era un lugar al que le había dedicado mucho cariño y donde tenía muchos empleados a los que apreciaba.

—Pero, ¿no tienes pensado volver al trabajo? Creo que realmente necesitamos tu ayuda. La mayoría de nosotros creemos que sería ideal que volvieras. De hecho… todos estamos de acuerdo.

Al escuchar esa inesperada propuesta, Ga-won no pudo evitar sonreír con los labios. No estaba seguro de qué decir para no herir los sentimientos del otro, por lo que se volvió muy cauteloso en sus palabras. Sin embargo, pensó que lo mejor era ser honesto con alguien que siempre lo había querido.

“Te agradezco mucho la propuesta. Pero, ¿sabes qué?… Me voy a ir lejos con Eui-joo”.

Hubo un largo silencio del otro lado. La llamada no se cortó, pero parecía que Sun-woo no sabía cómo responder. Ga-won, entonces, decidió esperar en silencio. Parecía que él necesitaba un poco de tiempo.

—Ah… Al final sucedió como pensé. Tenía la sensación de que algo así pasaría.

Después de un rato, Sun-woo respondió con voz apagada. En su tono se podía percibir una tristeza, y se sentía la desilusión en sus palabras. Siempre había sido tan alegre que ese tono melancólico le llegó a Ga-won.

“Lo siento, llamé para contarte eso”.

—¿Sabes? Me preguntaba si… todo esto de que las cosas se resolvieran bien era alguna condición para que fueras con Kim Eui-joo… Eso me ha estado preocupando.

Sun-woo le preguntó con tono preocupado. Desde el principio, Eui-joo había tenido el control de todo, por lo que la rápida resolución de los problemas debía parecerle sospechosa. Por eso, parecía que Sun-woo pensaba que podría haber habido algún tipo de negociación entre ellos dos. Ga-won sabía que debía aclarar cualquier malentendido.

“No es eso. Yo tomé la decisión por mi cuenta. Lo he pensado mucho, y al final, me di cuenta de que realmente necesito a Eui-joo”.

—Ah, ya veo… Entiendo…

Con una voz resignada, Sun-woo repitió varias veces las mismas palabras. Incluso en esa respuesta breve, se notaba una sensación de vacío y desánimo.

—No sé qué ocurrió entre ustedes dos, pero ya me había dado cuenta de que hay una pared que no puedo atravesar. Creo que pensaba que la relación entre él y tú no era algo ligero. Por eso tenía miedo. Pero ahora, al enfrentar el resultado, me siento un poco más tranquilo.

Sun-woo no solo estaba triste. Se esforzaba por expresar sus sentimientos más sinceros, y de sus palabras sinceras, Ga-won pudo sentir una mezcla de emociones complejas. Parecía que ya había anticipado este final.

“Eui-joo realmente pasó por muchas dificultades para terminar todo esto. Así que…”.

Aunque Ga-won quería decir algo más, se quedó vacilante. No podía decir lo que realmente pensaba, así que se tragó esas palabras, deseando que no odiara tanto a Eui-joo. A pesar de todo, Eui-joo había intentado hacer todo lo posible para resolver lo que había provocado, y Ga-won lo había visto. Él quería que Sun-woo lo entendiera.

—No te preocupes, creo que entiendo lo que intentas decir.

Sun-woo respondió con una sonrisa amarga. Al no seguir con la conversación, parecía indicar que no era necesario continuar con ese tema.

Eui-joo no destruyó por completo la familia de Sun-woo. Dejó algunas bases y dio la oportunidad de reconstruirse. Gracias a eso, la empresa pudo levantarse nuevamente, y los compañeros volvieron a la galería. Por eso, Ga-won también pudo aliviar un poco su pesado corazón.

—En realidad, yo debería disculparme más. La culpa es mayor de la empresa. Si no hubiera habido corrupción, esto no habría sucedido. Y tú también eres una víctima. Así que no es algo por lo que debas disculparte.

Las palabras de Sun-woo trajeron un pequeño consuelo a Ga-won. Estaba preocupado de que lo estuviera culpando, pero en cambio, lo estaba consolando. Ga-won estaba agradecido con él.

“¿Víctima? No, de hecho, fue un honor haber trabajado en la galería. Solo el hecho de poder trabajar con buenos compañeros fue un privilegio”.

—Me alegra que lo digas. Pero yo, en nombre de mi familia, quiero disculparme. No sabía que estaban pasando esas cosas a sus espaldas. Siento mucho que, debido a los errores de la empresa, todo el esfuerzo que pusiste se haya visto empañado.

Sun-woo estaba de acuerdo en que todo debía salir a la luz, pero se mostró más comprensivo con Ga-won, defendiendo su posición. Como siempre, pensaba primero en el bienestar de los demás, y eso le hizo sentirse aún más agradecido.

Las disculpas que se intercambiaron contenían muchas emociones implícitas. Aunque durante esos meses había sucedido tanto, el simple hecho de disculparse limpiaba todos los errores y las actitudes obstinadas que ambos habían tenido. Ambos se conocían lo suficiente como para entenderse sin necesidad de más palabras. Por eso, Ga-won decidió cerrar ese capítulo triste allí. Después de comprobar que no quedaba ni arrepentimiento ni rencor, puso fin a esta historia.

“Sun-woo, vas a encontrar a alguien mucho mejor”.

Y lo apoyó. Estaba agradecido por todo el amor y lo afecto que le había dado, pero había alguien con quien ya había hecho una promesa de futuro, así que no podía corresponder a los sentimientos de Sun-woo.

—¿Alguien mejor? La verdad es que no creo que haya nadie mejor que tú. Eres tan amable, recto y genial. Eres un ser cálido que sabe cuidar a los demás. No me arrepiento de haberte querido. Solo me pregunto si fui demasiado ambicioso.

“Eso es demasiado. Hay mucha más gente mejor que yo en este mundo”.

Entonces, Ga-won escuchó una ligera risa de Sun-woo.

—No sé… pero, para ser honesto, siento que lo que dijiste es un poco cruel, como si me estuvieras diciendo que te olvide de inmediato.

“Ah, lo que quiero decir es…”.

Ga-won se puso nervioso, pero Sun-woo soltó una pequeña risa y luego respiró profundamente, como si estuviera a punto de comenzar algo nuevo.

—Pero debo intentar olvidarte. Pensaré de esta manera, tú eres tan buen ser humano que la persona más desesperada y desdichada en este mundo necesitaba a alguien como tú. Pensando así, mi corazón se va calmando.

Cuando Ga-won escuchó esas palabras, no pudo decir nada. Eui-joo también había dicho algo similar en el pasado, que solo quien más sufriera podría ocupar su lugar. Sun-woo, al estar a su lado, probablemente había tenido pensamientos similares. Al tratar de ser amable con todos, Ga-won se dio cuenta de que había herido a muchas personas.

—A partir de ahora, no pienses tanto en los demás, solo en ti mismo.

Como si hubiera renunciado por completo, Sun-woo apoyó sinceramente la vida que Ga-won tenía por delante. Su voz era clara y su tono directo.

“Sí, he estado pensando en eso. Quiero vivir de esa manera”.

—Tomaste una buena decisión. A partir de ahora, solo busca la felicidad. Porque te lo mereces completamente.

Las palabras sinceras de Sun-woo hicieron que el corazón de Ga-won se llenara de emoción. Sus ojos se humedecieron, y tuvo que respirar varias veces para calmarse. Sentía que ser perdonado ya era una gran suerte, y no podía creer que recibiera también este apoyo. Parecía que había mucho que aprender de Sun-woo, mucho que ganar. Ahora, ya no tenía que vivir para los demás, sino para sí mismo.

—Desde lejos, les desearé mucha felicidad a los dos.

Sun-woo no solo lo aceptaba a él, sino también a Eui-joo, la persona que había elegido. Era algo inesperado, y sentían que recibían más perdón del que merecían.

—Gracias. De verdad... gracias.

Un nudo se formó en su garganta. También deseaba, desde lejos, que Sun-woo fuera feliz y estuviera bien. La galería también iría bien. Estaba seguro de que él llenaría el vacío y lideraría a los compañeros con éxito. Había pasado por dificultades, pero ahora solo quedaba crecer. Esperaba que pudiera dejar atrás todo y seguir adelante.

Después de varias despedidas, la llamada se cortó. Ga-won parpadeó varias veces, sin poder creer que hubiera cerrado la conversación con Sun-woo de esa manera. Hasta antes de hacer la llamada, no había anticipado este resultado.

El niño que llevaba en su vientre parecía traer consigo una bendición. Nunca imaginó que sería perdonado, pero ahora sentía una extraña emoción al recibir disculpas y fuerza. De alguna manera, esto le dio esperanza para volver a levantarse.

Pronto se irían. Como mencionó antes, Eui-joo había terminado con el caso que tenía entre manos y decidió dejar su trabajo. No era el camino que él había elegido, y no sentía remordimientos. También mencionó que no quería seguir engordando los bolsillos de su padre y sus parientes.

Le preguntó a Eui-joo qué harían ahora. La respuesta fue inesperada, él propuso visitar todos los museos de arte en el extranjero. Tal vez se sentía mal por no haber podido cumplir sus deseos anteriores. Le propuso ir a ver todas las pinturas que él había querido, y Ga-won asintió con la cabeza.

Ahora no quería vivir una vida llena de arrepentimientos por no hacer lo que quería. Aunque había muchas cosas que considerar, como su futuro y el bebé que estaba por nacer, pensaba que las preocupaciones solo retrasaban las decisiones. Ya habían recorrido muchos caminos, y el tiempo no era algo que quisieran desperdiciar más.

La propuesta de Eui-joo fue aceptada. No sería fácil tomar decisiones mientras estaba embarazado, pero con Eui-joo a su lado, sentía que podría ir a cualquier lugar. Él siempre se preocupaba por Ga-won y le daría la seguridad de que todo estaría bien. Al viajar a nuevos lugares, podría surgir nuevos deseos. Y luego, podrían decidir qué hacer después.

La decisión del destino ahora dependía de Ga-won. Eui-joo había dicho que estaría bien ir a cualquier lugar con él.

—¿A dónde vamos? —preguntó Ga-won, mirando su vientre. Luego, abrió un libro sobre museos de arte que contenía información detallada. Al liberar su mente de preocupaciones, sentía una mezcla de alivio y emoción, aunque era difícil identificar exactamente qué sentía.

Al día siguiente, recibió un mensaje de Ja-eun, quien había sabido que se irían y quería verlo una última vez.

Papá, soy Ja-eun. Escuché que te vas lejos. Si tienes tiempo, ¿te gustaría vernos? Te esperaré en el café frente a la casa a las 3.

Ga-won dudó si debía ir o no a su encuentro. Miró el mensaje varias veces. Al leerlo, sintió que quería ver a Ja-eun de nuevo. Su rostro pálido cuando se fue seguía presente en su mente. Desde entonces, había estado preocupado por él. No sabía qué palabras escucharían, pero quería verlo y asegurarse de que estuviera bien. Ja-eun era el tipo de niño que mostraba síntomas rápidamente cuando no estaba bien. Si estaba triste o sufriendo de alguna manera, Ga-won no podría sentirse tranquilo.

Aunque era un encuentro inesperado, Ga-won sabía que evitar a Ja-eun no era la mejor opción. Sabía que Ja-eun había cometido errores, pero también él mismo había hecho lo mismo. Era el momento adecuado para pedir disculpas. Pensó que lo mejor sería aprovechar la oportunidad para disculparse.

El día estaba especialmente bonito. El viento, suave como si el verano estuviera llegando, hacía que el ambiente se sintiera cálido. Las calles estaban llenas de energía, y la gente se apresuraba hacia algún destino. Ga-won también llegó puntual al lugar acordado. A diferencia de los transeúntes, sus pasos eran pesados, y su rostro no podía ocultar la seriedad del momento.

Cuando llegó al café que Ja-eun le había indicado, lo vio sentado en una mesa interior. Al instante, una punzada de dolor apareció en su pecho al ver su rostro.

Ambos se sentaron frente a frente con sus bebidas, en un incómodo silencio. Fue Ja-eun quien rompió el hielo.

—Al principio, odiaba tanto a papá como a Eui-joo. Pensaba que me habían manipulado… —empezó a decir, mientras Ga-won levantaba la mirada y observaba su rostro. No pudo evitar notar que su piel parecía deteriorada, su rostro cansado, y su postura parecía derrotada, algo que no concordaba con el clima soleado.

—Pero yo recibí mi castigo, papá —continuó Ja-eun, con voz temblorosa. Ga-won, sorprendido, amplió los ojos y apretó la taza con más fuerza.

—Papá me crió, pero yo no escuché tus palabras, y.… actué a mi manera. Fue mi terquedad lo que me llevó a ser castigado.

Las palabras de Ja-eun fueron inesperadas. Ga-won había llegado preparado para escuchar reproches, pero en su lugar, su hijo se disculpaba. Ambos habían llegado hasta allí para perdonarse, y esa realización hizo que el corazón de Ga-won se apretara.

—Me criaste cuando me quede huérfano, papá. Me disté tanto amor, y yo te traicioné al apartarme de ti. Siento que fue un castigo divino.

Ja-eun bajó la cabeza, murmurando esas palabras, mientras sus dedos jugaban con la cucharita. Ga-won podía sentir la ansiedad de Ja-eun, y veía claramente que él también sentía remordimiento por lo que había hecho.

—Tú me dijiste que evitara a Eui-joo desde el principio. Si te hubiera escuchado entonces...

Finalmente, levantó la cabeza. Su rostro, marcado por el arrepentimiento, era evidente.

—Hasta hace poco pensaba que me habías abandonado, papá. Fue muy difícil para mí. Pero al reflexionar, me di cuenta de que, en realidad, siempre intentaste protegerme. Me diste muchas oportunidades.

Aunque era tarde, Ga-won sintió que Ja-eun finalmente entendía lo que había querido hacer por él. Ahora se daba cuenta de lo que Ga-won había intentado mantener a toda costa, protegerlo. La distancia entre ellos comenzaba a desvanecerse. Las barreras que había puesto en su corazón se desmoronaban lentamente, y los sentimientos de Ga-won también empezaban a mezclarse con los de su hijo.

—Sé que lo que realmente querías era llevarme, no a Eui-joo. Y aún así, yo te ignoré. Al final, siento que fue mi culpa que tú acabaras involucrado en todo esto.

Ja-eun trató de mantener la calma, pero Ga-won pudo ver en su hijo un dolor profundo, aunque él luchaba por expresarlo de manera tranquila. Sabía que estaba mostrando arrepentimiento genuino, y sentía que finalmente entendía la perspectiva de Ga-won.

“Eso no es así, Ja-eun”.

A pesar de que todo había sucedido según los planes de Eui-joo, Ga-won negó con la cabeza. Había elegido a Eui-joo no por su manipulación, sino porque quería arreglar los errores del pasado. No quería que Ja-eun lo malinterpretara.

“Sobre el ramo de hortensias que Eui-joo trajo a la graduación... Las hortensias son flores de disculpa, destinadas a las personas que llevan remordimientos. Y yo, en lugar de entenderlo, solo me sentí feliz al recibirlas”.

Eso era algo que Ga-won no sabía. Ahora que lo pensaba, las hortensias no eran un regalo común, especialmente en una graduación. En ese momento, estaba demasiado cegado por los celos y la ira para notar el significado del gesto. Había sido incapaz de ver la situación con claridad debido a sus propios deseos.

“De hecho, Eui-joo también me dijo varias veces que debíamos separarnos. Pero fue en ese mismo momento cuando escuché rumores sobre su familia, y cuando le pregunté, él me confirmó que era cierto”.

“Ah...”.

“No sé por qué me obsesioné tanto con eso. Ahora que lo pienso, creo que en lugar de desear a Eui-joo, estaba más atraído por todo lo que representaba, su poderosa familia y su enorme fortuna”.

Con solo veintitrés años, su campo de visión aún no era muy amplio, por lo que se distraío con las cosas brillantes y deslumbrantes, sin poder prestar atención a lo demás. Ga-won sabía bien que, no solo Ja-eun, sino también otras personas, no podían abandonar fácilmente esas condiciones.

"Me gustaba mucho la apariencia de Eui-joo, pero no era lo mismo para papá. Es alguien que intenta sanar las heridas de los demás. Yo fui él que me caí por querer algo que no debía...".

Ja-eun dijo esto, hablando con tristeza y autocrítica.

"Debí vivir dentro de mis posibilidades...".

Mientras escuchaba su relato, Ga-won sintió que algo no encajaba. Entonces, con cuidado, comenzó a hablar.

"Ja-eun, eres un niño hermoso. Siempre te cuidé con cariño. Te crié con todo mi amor, sin dejar que nadie te hiciera daño. Eso lo sabes muy bien".

Al escuchar esas palabras con voz seria, los hombros de Ja-eun temblaron ligeramente. Pronto, sus ojos se llenaron de lágrimas. Miró a Ga-won, con los ojos rojos, y las lágrimas comenzaron a caer lentamente. Su rostro se fue deformando por el dolor.

"Eres alguien muy valioso, mucho más que nosotros, que llevamos heridas".

Ja-eun miró fijamente a Ga-won, con los ojos llenos de lágrimas que estaban a punto de caer. Ga-won continuó, dejando salir las palabras que había guardado en su corazón.

"Todos cometemos errores. Aprendemos de ellos, nos arrepentimos y nos fortalecemos. Las rupturas ocurren a todos".

"Hmph...".

"Así que, Ja-eun, no te castigues, por favor. Levántate de nuevo. Papá... realmente lo siente".

Cuando Ga-won pronunció la palabra "papá", el rostro de Ja-eun se llenó de sorpresa. Con una expresión de profunda emoción, las lágrimas comenzaron a caer una vez más. Sin limpiarlas, lo miraba fijamente. Ga-won le ofreció un pañuelo, y Ja-eun lo aceptó, llorando en silencio. Al ver esa escena, el corazón de Ga-won también se volvió pesado.

"Voy a descansar un poco y luego volveré al trabajo".

Ja-eun se secó las lágrimas con la palma de la mano y lo dijo. Ga-won, ocultando su propio pesar, forzó una sonrisa. Asintió, diciendo que había tomado una buena decisión.

"Escuché que papá se va lejos".

"Sí, aún no está claro, pero creo que sí".

¿Lo habrá escuchado de Eui-joo? No sabía cómo sabía esa noticia, pero Ga-won sonrió amargamente. Aunque los malentendidos se habían aclarado y los sentimientos de odio habían disminuido, el tiempo que quedaba para ellos era limitado. Al darse cuenta de esto, Ga-won se sintió culpable al mirar a Ja-eun.

"Cuando regrese, nos veremos de nuevo. Papá, somos familia... que tengas un buen parto".

Sin embargo, las palabras de Ja-eun hicieron que el corazón de Ga-won se agitara. No era que no quisiera o fuera algo malo, sino que sentía una emoción inexplicable. Era como si la bendición que traía el bebé en su vientre lo envolviera en un torbellino de felicidad. En ese momento, se preguntaba si realmente podía estar tan feliz.

"Ja-eun, lo siento. Me voy así...".

"No, no pienses que te vas. Solo vamos a estar separados por un tiempo. Y ya soy grande. Gracias por cuidarme hasta que pude ser independiente".

Al escuchar esas palabras, los ojos de Ga-won también se llenaron de lágrimas. Sin embargo, no quería mostrarle lágrimas a Ja-eun, así que solo asintió en silencio.

También estaba agradecido con su hijo. Estaba muy feliz de ser un padre que podía escuchar esas palabras.

"Papá, ya no te aguantes más. Viviste aguantando por mí, ¿verdad? Así que... vive feliz sin arrepentirte, con alguien que te guste".

Al escuchar esas palabras de su hijo, Ga-won no pudo evitar morderse los labios. No podía contener la mezcla de culpa y la emoción que lo invadía. Sus ojos comenzaron a arder. Pensaba que había cometido un error irremediable, pero ahora su hijo lo había perdonado. Incluso le deseaba felicidad, y eso le hizo sentirse como la persona más feliz del mundo.

Las personas se lastiman en un instante. A veces, solo basta con bajar la guardia o cometer un pequeño error, y lo que viene después es un resultado que iguala, o incluso supera, el daño. A veces los desastres llegan de forma tan repentina que, aunque intentemos detenerlos o evitar lo inevitable, simplemente no podemos.

Como resultado de esos momentos, algunos sufren heridas profundas. Estas heridas tardan mucho en sanar, pero si se obliga al cuerpo a trabajar antes de tiempo, la herida empeora. Es curioso, ¿no? Las heridas pueden ocurrir en un instante, pero la recuperación lleva mucho tiempo y esfuerzo.

El tiempo que pasaron cuidándose y abrazándose es mucho más largo. Por eso, Ja-eun y Ga-won pensaban que solo fue un error momentáneo. Claro que, debido a un juicio equivocado y un error fugaz, sufrirán durante mucho tiempo. Esa herida probablemente se infectará de vez en cuando.

Sin embargo, quería esperar pacientemente a quien está recuperándose. Quería cuidar de esa persona y quedarse a su lado hasta que la herida se cure completamente. Esa es probablemente la esencia del amor.

Así como una callosidad se forma en el lugar donde una herida ha sanado, ellos también se volverían más fuertes de esa manera. Quizá eso sea lo que significa ser familia. A veces se pelean y se causan dolor, pero al pasar el tiempo, cuidándose mutuamente, se van acercando más y más. ¿Cómo podríamos describir una relación así? Ga-won, por fin, sintió que comprendía el verdadero significado de ser una familia.

“Papá, antes de que te vayas, déjame abrazarte una última vez”.

Ja-eun se levantó y lo abrazó. Le rodeó los hombros y le dio unas palmaditas en la espalda. Luego, se apartó un poco y le mostró una sonrisa.

Verlo sonreír a pesar de las lágrimas, esforzándose por levantar las comisuras de sus labios, lo llenó de orgullo. Nunca antes había recibido un tipo de aliento o consuelo como este de su hijo... Se dio cuenta de cuánto había crecido Ja-eun.

Por eso, Ga-won también le dio varias palmaditas en la espalda. "Lo hiciste bien, siento mucho ser un padre torpe, y gracias por haber crecido tan bien. Sé que lo harás aún mejor".

 

Alrededor del momento en que Eui-joo salía del trabajo, fue a buscarlo. Ir a recogerlo se había convertido en un pequeño placer en sus días, y a veces lo hacía solo para encontrarse con él. Con los días más largos, ya cerca de las ocho de la noche, aún podía ver el cielo con el atardecer. Al abrir un poco la ventana, el aire cálido de verano llegó con fuerza.

Eui-joo estaba terminando algunos pendientes. Pensó que, al resolver los casos en los que estaba involucrado, tendría algo de tiempo libre, pero dejar todo en manos de su sucesor también le trajo más trabajo, y no era tan fácil como había imaginado.

Aunque dudaba en ser impulsivo y abandonar todo, se mantenía dando lo mejor de sí mismo en todo lo que podía. Sintió que Eui-joo ya no era tan joven como antes. Al ver cómo se comportaba con tanta responsabilidad, no podía evitar confiar más en él y apoyarlo. Y, por supuesto, no podía evitar darle todo su amor.

Cuando la oscuridad comenzó a llegar, la cara que esperaba finalmente apareció. Un hombre bien vestido con traje caminaba hacia él. Sin dudarlo, abrió la puerta del auto y se sentó a su lado.

"Te extrañé".

Cuando le dio un beso en la mejilla, un fuerte aroma a principios del verano invadió el aire. Su fragancia fresca combinaba perfectamente con él. Siempre lo había asociado con un aire frío y distante, como si estuviera anclado en el invierno, pero al darse cuenta de que se veía tan bien con el verano, se sorprendí.

"¿Qué es esto?".

"Son ropita y zapatos de bebé".

Le preguntó por un objeto que llevaba en las manos, y las palabras que salieron de su boca fueron totalmente inesperadas.

"¿Ropita de bebé? ¿De quién la recibiste?".

"Honestamente, creo que mi hyung se molestaría".

"¿Hm?".

Lo miró fijamente, y Eui-joo, sin inmutarse, pronunció el nombre.

"De Ja-eun".

"¿Viste a Ja-eun?".

"Lo vi ayer. Le pedí perdón por lo que pasó antes, y hoy me llegó esto".

Fue en ese momento que entendió por qué Ja-eun había querido verlo hoy. Parecía que se había tranquilizado después de encontrarse con Eui-joo y luego fue a verlo. Le sorprendió darse cuenta de que todo esto había comenzado por Eui-joo.

"Ja-eun es una persona muy buena, debe ser por lo que se parece a ti".

Y en ese momento, Eui-joo ya había aceptado a Ja-eun como su hermano. Sin que él lo supiera, ambos habían crecido mucho. Como el verano llega y las plantas crecen densas, parecía que ambos se nutrían y crecían como árboles fuertes y robustos.

"Ja-eun te perdonó, ¿verdad?".

Eui-joo asintió con la cabeza. Ja-eun había aceptado las disculpas de Eui-joo y seguramente había dejado ir sus sentimientos acumulados. Con esas emociones resueltas, no parecía haber duda en venir hacia él.

Si no perdonaba, viviría una vida llena de sufrimiento, pero parecía que Ja-eun lo amaba más que ese sufrimiento, por lo que aceptó las disculpas de Eui-joo tan fácilmente.

“No creo que pueda perdonar mi comportamiento, pero le pregunté a Ja-eun cómo podría hacer penitencia. Quiero intentar hacer todo lo posible”.

Aunque lo dijo de manera neutral, en su voz se podía sentir claramente el dolor y la lucha interna. Se notaba la desesperada esperanza de Eui-joo por ser perdonado.

“En ese momento, solo te veía a ti. Estaba dispuesto a hacer cualquier cosa, incluso caer al infierno, y le expliqué todo lo que había vivido en ese entonces”.

Al pensar que ellos dos habían hablado sobre esto, el corazón de Ga-won también se llenó de peso. Ja-eun había escuchado esa explicación y, aún así, fue a verlo. Era un chico fuerte. Y también se preguntaba cómo Ja-eun había logrado perdonar a Eui-joo.

“Ja-eun me dijo algo. Que te hiciera feliz. Que eso sería suficiente para él perdonarme”.

“……”.

Al escuchar esas palabras, los ojos de G-awon se abrieron mucho.

“Me dijo que tú habías sacrificado mucho para criarlo. Que si yo te compensaba por eso, él estaría agradecido”.

Ga-won permaneció quieto, parpadeando con la mente en blanco. No pudo decir nada en ese momento. Siempre había considerado a Eui-joo y a Ja-eun como personas más jóvenes que él, pero, a pesar de que trataba de no pensarlo, inconscientemente los había tratado como niños.

Pero ahora ambos habían crecido, se habían disculpado a su manera y se habían perdonado el uno al otro. Al ver cómo los niños que había cuidado se habían convertido en personas tan maduras, sus ojos se llenaron de lágrimas. Más que nada, sentía que ellos se esforzaban por apoyarlo y protegerlo. Sentía que no había nadie más que personas buenas a su lado.

La forma en que ambos se esforzaban por pedir perdón y perdonar era hermosa. Como él, parecía que ambos habían llegado a la conclusión de que esa era la respuesta. Habían sembrado una semilla, y ahora mostraban cómo había crecido y se había transformado en algo bello a su manera. La alegría no podía ser expresada con palabras. Al sentir que las lágrimas comenzaban a acumularse, Eui-joo lo abrazó suavemente y le dio unas palmaditas en la espalda.

“En ese momento, sentí que ustedes dos realmente eran una familia. Como no compartíamos la misma sangre, quizás había pensado que su relación era más simple. Solo pensaba que me habían quitado mi lugar”.

“……”.

“Pero cuando escuché esas palabras, pude darme cuenta con más claridad de todo lo que había hecho mal. Mi hyung es como un refugio, es una persona que abraza a quienes cometen errores y tienen muchas heridas. Por eso siempre vamos a necesitarle”.

Estamos conectados por un vínculo invisible. Al final, los errores de una persona son cubiertos por otra, y el perdón de esa persona completa la forma de lo que entendemos por familia.

Gracias a todo lo que había hecho mal en el pasado, su corazón se sentía pesado, pero estaba profundamente agradecido por poder ser perdonado por todos. Ga-won lloró en silencio. Pero en este buen día, no podía seguir llorando, así que se secó las lágrimas con la palma de la mano y empujó suavemente el hombro de Eui-joo.

“Eres realmente un tonto”.

“Pero si no hubiera hecho todo esto, ¿crees que habríamos vuelto a vernos?”.

“¿No podías haberlo hecho de una manera más suave?”.

“Eso no me hubiera gustado”.

Aunque lo regañaba, la expresión de Ga-won se endureció con sus palabras. Entonces Eui-joo sonrió de manera traviesa, levantando ligeramente las comisuras de los labios. Se podía notar que estaba bromeando. Al escuchar que le dijera que no llorara, Ga-won no pudo evitar reír también, aunque de manera ligera.

“Ese es el problema contigo. Deberías suavizar tu carácter. ¿Qué harías si el bebé te ve y te imita?”.

“Lo intentaré”.

Sin embargo, Eui-joo se quedó pensativo por un momento, luego miró a Ga-won a los ojos y, en voz baja, dijo.

“En algún momento me di cuenta de que no podía amarte de otra forma. Siempre llegan momentos de decisión. Cada minuto, cada segundo es así, y cuando me encontraba ante una encrucijada, me preguntaba si debía abandonarte o desearte felicidad”.

“……”.

“Pero siempre la respuesta era la misma, aunque todo se derrumbara y me destruyera, siempre regresaría a ti, Kang Ga-won”.

Eui-joo decía que no podía amarlo de manera pacífica. Si no hubiera tenido sentimientos de enojo y resentimiento hacia él, ya lo habría abandonado mucho antes y estaría viviendo una vida completamente diferente a la actual.

Pero, cuanto más profundo era su amor, más grande se volvía el odio hacia él, y cuando volvió, no pudo evitar utilizar todos esos sentimientos negativos de resentimiento. Eui-joo confesó que, aunque le doliera a todos, solo pudo conquistar a Ga-won de esa manera, causando sufrimiento a su alrededor.

“No te he perdonado aún. Pero no quiero odiarte. Volviste a mí, y con eso es suficiente”.

Mientras todos se perdonaban, Eui-joo mantenía su postura hasta el final.

“No te perdonaré nunca. Solo quédate a mi lado, siempre. Hasta que cierre los ojos por última vez. No te mueras antes que yo. Si eres capaz de quedarte hasta que cierre los ojos, entonces, solo entonces, te perdonaré”.

No estaba seguro si lo decía en broma o en serio, pero parecía que, incluso con esas palabras torcidas, quería mantenerse a su lado para siempre.

“No me perdones. Yo también he hecho muchas cosas malas, así que viviré toda mi vida con el corazón arrepentido”.

Las palabras serias de Eui-joo hicieron que su corazón se apretara. Si la fuerza del amor proviene del enojo y el odio, entonces no tenía excusas. Además, vivir toda la vida en penitencia, ¿no sería demasiado triste? Parecía que su corazón estaba atrapado en una prisión tan pesada. Los momentos pasados fueron tan difíciles que no podría expresarlo con palabras, pero ya no quería seguir así.

El juicio que los humanos se imponen entre sí nunca puede ser perfecto. Así que el intentar hacer planes perfectos para juzgar o para hacer una penitencia perfecta es algo sin sentido. Al final, solo si él perdona, este infierno se acabará. No es la venganza, sino el perdón lo que pone fin a todo. A través de lo que han vivido, han llegado a entender esto.

Parece que Eui-joo pensaba que, si conviviera con el odio sin perdonar, podría atarlo a él de por vida. Las palabras de “quédate a mi lado toda la vida” le parecían audaces y a la vez lamentables.

Cuando alguien odia, no se da cuenta de que su propio corazón se convierte en un infierno... La idea de que se quedaría en ese infierno por un amor eterno le desgarró el corazón.

“No digas eso… ¿qué aprenderá el niño si te escucha?”.

“¿Otra vez queriendo enseñar?”.

Al escuchar las palabras de Eui-joo, Ga-won acarició su barriga.

“Que crezca bonito, como su hyung Ja-eun”.

Al decirle eso al niño, Eui-joo esbozó una pequeña sonrisa. Esa risa suave sonaba tan agradable, como si hacía mucho tiempo que no la escuchara.

Pensaba que la pelea no dejaría nada, pero ahora, incluso en un campo devastado, parecía que algo estaba comenzando a florecer, que la vida comenzaba a brotar de nuevo. ¿Qué podía hacer? Solo podía seguir cultivando, cuidando y haciendo florecer todo eso.

Sabía que Ja-eun, aunque cortado, se levantaría con firmeza y volvería a florecer como una flor que nació en su corazón. Eui-joo también era una semilla que, aunque había estado perdiendo vida bajo la tierra, pronto saldría con toda su fuerza, rompiendo la tierra. Yo los apoyaría. Sentía que había muchas personas que debía cuidar.

No quería vivir más en la tristeza, y quizás Eui-joo había entendido su intención, porque se quedó mirando a lo lejos, a través de la ventana. El paisaje de la ciudad, cubierto por la oscuridad, era hermoso, y sin encender el motor, se quedaron observando.

“Si alguna vez regreso a ti, no creo que pase por un camino tan difícil. De hecho, me arrepiento mucho”.

Eui-joo finalmente le confesó sus sentimientos más profundos.

“Si hubiera sabido que al final ibas a regresar a mí, no lo habría hecho de esta manera”.

Nunca imagino que le diría esas palabras. Pensaba que nunca reconocería sus errores y que seguiría corriendo hacia adelante sin pensarlo, pero al ver cómo reconocía su arrogancia y se arrepentía de sus errores, se sintió extraño…

“Pensé que la forma más segura de recuperar a mi hyung era esta, pero… prometo que lo haré bien, así que dame una oportunidad”.

Dicho esto, Eui-joo lo abrazó por los hombros. Y con una voz temblorosa, le pidió perdón. Parecía que también entendía que el perdón mutuo era la respuesta hacia la felicidad.

“Sí, Eui-joo”.

Estaba agradecido de que aceptara sus sentimientos. Como lo quería mucho, podría darle oportunidades cientos de veces, incluso si es torpe. Eui-joo posó suavemente sus labios sobre la cicatriz de su frente. Parecía que quería transformar los sentimientos que guiaban su amor. Quería borrar la tristeza y el odio, y reemplazarlos por esperanza y alegría.

Las cicatrices siempre quedarán, no se olvidarán ni se borrarán. Siempre serán recordadas. Al besarlas, reflexionó sobre su arrepentimiento, y prometió que no volvería a hacer lo mismo. Ga-won también recordara para siempre la cicatriz en el brazo de Eui-joo.

“Te haré feliz”.

Eui-joo susurró estas palabras sobre su frente. Cada vez que sus labios se movían, la piel de su rostro rozaba la suya, lo que le provocaba una sensación ligera de cosquilleo. Cerro los ojos y asintió.

‘Ja-eun me dijo que le hiciera feliz. Que con eso sería suficiente para perdonarme’

Eui-joo cumplirá con esas palabras, y al hacerlo, recibirá el perdón de Ja-eun.

No solo le pidió perdón a Sun-woo y a Ja-eun, sino también a Eui-joo. Ellos aceptaron sus disculpas mientras deseaban su felicidad.

‘Lo pensaste bien. De ahora en adelante, solo sé feliz. Porque eres una persona que realmente se lo merece’.

‘Papá, vive feliz con la persona que amas, sin arrepentimientos’.

Ja-eun también le pidió disculpas por todas las acciones groseras que había tenido, y finalmente fue perdonado. Ga-won también deseo la felicidad de Ja-eun.

Eui-joo también está pidiendo perdón a Sun-woo a su manera y está tratando de ser perdonado por él. Esperaba que ya no se quede atrapado en la tristeza, que no se encienda con el odio hacia otros y no se encierre en un lugar solitario. Ahora esperaba ver cómo sonríe más a menudo. Por eso, Ga-won decidió perdonar a Eui-joo, que es tan desafortunado.

Así que, frente a él, Eui-joo ya no es un criminal. En lugar de resentirlo, tratará de darle amor. Eui-joo es hermoso tal como es. Ahora esperaba que se convierta en una persona que, con gusto, se sacrifique por lo que cree que es correcto.

“Vamos a casa ahora. En realidad, mi casa es tu casa. He estado vagando, pero ahora regresé a casa”.

Un lugar donde estar juntos, nuestra casa. Esa frase le sonó tan bien que Ga-won sonrió y respondió.

“Bienvenido. Vamos a casa”.

Todos les desean felicidad. Se les ha mostrado el camino para la redención, así que vivirá la vida que aquellos que lo perdonaron desean, no una vida llena de tristeza y arrepentimiento. Ahora buscara un amor verdadero, no el tipo de amor que trata de poseer, someter y controlar, sino uno en el que se respeten mutuamente y avancen juntos.

***

Ya había pasado la medianoche. Eui-joo se estaba demorando bastante. Pensó en acostarse primero y se tumbó en la cama, pero no podía dormir, así que se movió de un lado a otro. Finalmente, se levantó de la cama y fue a la sala. Encendió el televisor.

Desde la oscuridad, una brillante luz se proyectaba. Era tarde, así que solo había programas de noticias y repeticiones. Cambio de canal sin mucho interés hasta que se detuvo en un canal de compras. Normalmente lo habría pasado por alto, pero algo lo atraía. La gente que probaba la comida en el programa parecía disfrutarla mucho. Dejo el control remoto y, como hipnotizado, se quedó mirando la escena.

Hmm~ ¡Está delicioso! La corteza es crujiente y el interior es jugoso. Es suave y masticable, por lo que es un platillo muy popular entre personas de todas las edades, ¡la anguila! Si compras anguila a la parrilla hoy, te damos una más de regalo. ¡No pierdas la oportunidad y recibe tu servicio!

¡Miren cómo se ve esta carne, llena de jugos, con un brillo que la hace brillar, y la carne tan tierna! ¡Cuando el jugo explota en la boca, el sabor es impresionante!

Sabía que el presentador exageraba para vender, pero aún así, lo estaba tentando. La carne dorada y gruesa de la anguila asada se veía deliciosa, realmente brillaba. Se distrajo tanto que casi tomo el teléfono para llamar y pedirla.

Quizás porque estaba embarazado, tenía más antojos de lo habitual. Cuando eso pasaba, solía pedirle a Eui-joo que le trajera algo o pedía comida a domicilio. Pero ahora era tan tarde que solo le quedaba saborear el antojo. Los restaurantes probablemente ya estarían cerrados y no quería molestar a Eui-joo, que también estaba ocupado. Además, comer a estas horas no era bueno para la salud.

Sin embargo, no pudo evitar mirar la televisión una y otra vez. La anguila nunca había sido un platillo que le gustara. No solo la anguila, de hecho, nunca había disfrutado del pescado en general. Pero ahora, su mente estaba llena de anguila.

¿Será que no sabrá a pescado? Pensó que podría ser deliciosa con jengibre, o si la marinaban con esa salsa… se preguntaba cómo sabría. Miraba la pantalla en la oscuridad, perdido en sus pensamientos.

Nunca me habían gustado los mariscos... ¿Por qué me está pasando esto? Desde que quedo embarazado, ha tenido extraños antojos. Además, Ja-eun siempre ha adorado los platos de pescado y mariscos. Cuando veía el programa de deportes que Ja-eun presentaba, pensaba que tal vez el bebé estaba tomando algo de su padre.

Pero, ¿por qué me siento tan triste?

Últimamente, sus emociones estaban muy inestables. Había escuchado que eso es normal durante el embarazo, pero ¿debería estar tan triste por no poder comer anguila? Sentía que sus pensamientos y sentimientos eran completamente diferentes a lo habitual.

Finalmente, Ga-won se acurrucó abrazándose las rodillas, enterrando su rostro entre ellas.

"Debo soportarlo... Es tarde," pensaba mientras repetía esas palabras, cuando de repente, desde lejos, escuchó el sonido de una puerta abriéndose y el ruido de alguien entrando. Levantó la cabeza y vio a Eui-joo entrar con un traje, quitándose los zapatos. Él parecía desconcertado, pero rápidamente encendió las luces del salón. Entonces, lo miró fijamente y se acercó rápidamente.

"¿Hyung, por qué estás así?".

"No, es solo... algo...".

Sintió que si abrazaba a Eui-joo se sentiría mejor, así que extendió los brazos hacia él. Sin saber nada, Eui-joo tenía una expresión inocente que, hoy, le parecía especialmente atractiva. Dejó su maletín sobre la mesa y se acercó más. Pero en lugar de un simple abrazo, abrió los brazos ampliamente y lo rodeó con ellos. De repente, se vio atrapado en un abrazo apretado.

"Siento que algo está pasando con Kang Ga-won".

Lo apretó tanto que la tela del traje se arrugó con fuerza. A pesar de la incomodidad de la tela, le gustó sentirlo cerca, así que enterró su rostro profundamente en su cuello. Eui-joo comenzó a acariciarle la espalda, tratando de calmarlo, y luego intentó suavemente sacar una respuesta de él.

"Solo dímelo a mí".

Era una emoción difícil de describir. Estaba feliz, triste, y sus sentimientos iban de un lado a otro. No quería tratar a Eui-joo con esos altibajos. Después de todo, dicen que es algo común durante el embarazo, así que no debería ser tan grave.

Además, era un poco vergonzoso decir que estaba triste solo porque no podía comer algo que deseaba. Así que se calló. Eui-joo, viendo que no decía nada, empezó a examinar su rostro con más atención.

"¿Te has sentido mal por estar solo?".

"No".

"¿Es porque últimamente llego tarde a casa? ¿Hay algo que te moleste? O... ¿es que no puedes dormir?".

Al ver que estaba realmente preocupado, empezó a ponerse cada vez más inquieto, mirando cada detalle de su expresión, de sus palabras y sus gestos, buscando un significado detrás de todo.

"¿Hice algo mal? ¿O hay algo que te molesta? Si no es eso, ¿por qué te comportas así?".

Se preocupaba que estuviera preocupado por su bienestar, pero no era nada relacionado con él. Sabía que Eui-joo estaba comprometido con su trabajo, y aunque preferiría que fuera menos tarde cuando llegara a casa, entendía que debía terminar lo que había comenzado. Además, su cuerpo se sentía demasiado cómodo últimamente. Aunque no podía dormir, no era tan grave.

"No es eso".

"Entonces, ¿qué pasa? ¿Qué es lo que no sé...?".

Eui-joo, lleno de ansiedad, comenzó a tocar sus labios con sus dedos. Su mirada estaba llena de incertidumbre. Con ese gesto tan desesperado, sintió la necesidad de contarle la verdad.

Cuando tocó sus labios, parecía que creía que algo iba a salir de su boca, así que comenzó a suplicarle con más insistencia. Finalmente, lo besó suavemente, esperando que eso le hiciera soltar la respuesta.

"Es... que quiero comer...".

"¿Qué quieres comer? ¿Qué te gustaría comer? Dímelo rápido".

La voz de Eui-joo se volvió firme. Al verlo avergonzado y evitar su mirada, su expresión se volvió más tensa. Pensó que esta situación podría volverse incómoda, así que señalo el televisor con el dedo, indicándole lo que estaba viendo. La gente estaba comiendo con gusto algo que se veía delicioso.

"... ¿Anguila?".

No quería que esto se convirtiera en una discusión por algo tan trivial, así que simplemente lo menciono, pero ahora se sentía un poco avergonzado. Su rostro se sonrojó, y enterró mi cabeza en el hombro de Eui-joo. Un momento después, escucho una suave risa proveniente de él.

"A esta hora, ¿dónde vamos a conseguir eso?".

Cuando dijo eso, ya no tenía nada más que decir. Asintió con la cabeza y murmuro en silencio, "¿Lo sabías?"

Eui-joo miró la hora en su reloj.

"Entonces, parece que vamos a tener que esperar un poco".

Se levantó de su asiento, volvió a tomar las llaves del auto y comenzó a buscar algo en su teléfono móvil mientras se preparaba para salir.

"Pero, ¿realmente quieres anguila?".

"Sí".

Al escuchar su respuesta firme, Eui-joo levantó las cejas, claramente sorprendido.

"Qué raro".

Parece que no podía creer que Ga-won quisiera anguila, ya que conoce perfectamente sus gustos y disgustos. Siempre ha sido poco aficionado a los mariscos, pero ahora, cuando le menciono la anguila, le resultaba increíble.

Nunca suele decir que quiere comer algo, y mucho menos le gusta el pescado, así que seguro que esta es la primera vez que le pide algo como esto.

Nunca en su vida se había comportado como un niño caprichoso. Así que incluso él se sentía extraño consigo mismo al pedirle algo tan inusual. El embarazo le estaba haciendo sentir que sus emociones cambiaban constantemente, y ahora se veía pidiendo algo tan extraño a Eui-joo. Después de verificar si había algún lugar abierto, Eui-joo le dijo que iba a salir.

"No te preocupes, puedo aguantar. ¿Cómo vas a conseguirlo a esta hora?".

Pero de repente le invadió la sensación de frustración, así que lo detuvo tomándolo del brazo.

"Encontré un lugar abierto. Voy a ir a verlo. Tú quédate aquí y duerme un poco".

"¿Quieres que te acompañe?".

"No, quédate descansando".

Negó con la cabeza y lo volvió a sentar en el sofá. Vio cómo se apresuraba a salir con su traje, sin perder tiempo ni siquiera para cambiarse de ropa.

¿Acaso le estaba pidiendo a alguien que acaba de regresar de un largo día de trabajo que hiciera un recado por mí? Sentía una mezcla de culpa y gratitud. Pero Eui-joo regresó rápidamente y, antes de irse de nuevo, le preguntó.

"¿Hay algo más que quieras comer?".

Asintió con la cabeza, y de repente se le ocurrió algo redondo, grande y brillante.

"¡Ah, quiero melón!".

Eui-joo lo miró, y mientras sonreía, preguntó.

"¿Algo más?".

Sin molestarse, su expresión seguía siendo amorosa, como si estuviera dispuesto a darle todo lo que pidiera.

"Mmm... No, eso es todo".

"Está bien, entonces voy a ir. Mientras tanto, no me hagas esperar demasiado. No sólo por la comida, sino porque me gustaría que me esperes con ansias".

Eui-joo se preparó para salir, pero antes de irse, se agachó y le dio un pequeño beso en los labios, sonriendo ligeramente. No perdió tiempo y salió rápidamente.

Mientras lo observaba irse, sintió una mezcla de emociones, pena, gratitud, y un profundo sentimiento de conexión. Ahora se daba cuenta de que realmente estaban viviendo juntos, compartiendo sus vidas de una forma más tangible.

 

Era alrededor de la 1 de la madrugada cuando él salió. Regresó una hora después, y cuando empezó a preparar la comida, ya casi era las 3 de la madrugada. Finalmente se sentaron juntos en la mesa.

Le dijo que no había encontrado anguila completamente fresca, pero que había comprado anguila precocida y la estaba asando para él. Era mucho más grande y jugosa de lo que había visto en la televisión. Aunque sabía que era absurdo que estuvieran asando anguila a esta hora, ambos estaban completamente absortos, esperando que la anguila se cocinara perfectamente.

"El dueño de la tienda dijo que la anguila es buena para los embarazados".

El sonido de la anguila chisporroteando en la parrilla les llenaba el aire. El aroma tostado comenzaba a invadir el espacio, haciendo que su apetito creciera. A medida que se doraba, no pudo evitar tragarse la saliva. Eui-joo, mientras la volteaba, lo observaba y luego, sonriendo de forma divertida, le preguntó.

"¿Me estás escuchando?".

"¿Hm?".

"Estás completamente distraído. Nunca pensé que terminaría celoso de la comida... Me está empezando a molestar".

Eui-joo golpeó la anguila con las pinzas mientras lo miraba. Ga-won, avergonzado, levanto las manos en señal de disculpa. Al ver su expresión, su mirada se suavizó.

"Está bien, está bien".

Cuando la anguila estuvo lista, la soplo suavemente y se la metió en la boca. Estaba tan deliciosa que sus ojos se abrieron sorprendidos. ¿La anguila siempre había sido tan buena? Estaba tan suave que se derretía en su boca. El sabor de la anguila era increíblemente sabroso, y la combinación con el jengibre… ¡Era perfecto! Mientras lo miraba masticar, Eui-joo soltó una palabra significativa.

“Parece que el bebé es fuerte. Le gusta la anguila”.

No lo había pensado así, pero tal vez en realidad sea eso. Es impresionante cómo el poder del bebé cambia las cosas. Ahora estaba comiendo algo que nunca le había gustado, gracias al bebé. De repente, le vino a la mente algo que quería decir, así que decidió proponerlo.

“¿Qué tal si lo llamamos ‘Tún-tún’? Todos parecen ponerle un apodo al bebé”.

Eui-joo asintió con la cabeza y respondió:

“Me parece bien. Lo más importante es que esté saludable.”

Durante el día, estuvo pensando en posibles apodos. Estaba tan feliz de estar esperando un bebé, que pensaba en llamarlo ‘Felicidad’, o tal vez ‘Milagro’, porque sentía que esta era una bendición milagrosa. Pero al sentarse juntos, dándose la mano y eligiendo un nombre, una sonrisa ligera se dibujó en su rostro. El hecho de que estuvieran haciendo lo mismo que todos los demás le hizo sentir bien. No quería mucho, solo que esté fuerte.

A pesar de que Eui-joo aún parecía algo atónito, tal vez porque aún no había mucha evidencia visible del embarazo, se sentía bien. Sin embargo, desde que le conto que estaba embarazado, no lo había visto fumar más, lo cual le sorprendió.

“¿Entonces dejaste de fumar?”.

Le pregunté, y él asintió.

“¿Por el bebé?”.

Indicó su estómago con la mano y lo miró con algo de duda. Eui-joo se quedó pensativo por un momento antes de responder.

“Más que por eso... solía fumar cuando me sentía agobiado, pero desde que estoy contigo, esa sensación desapareció, así que ya no tengo ganas de fumar”.

Pensó que lo había hecho por el bebé, pero la razón era que su presencia le había dado tranquilidad. Esa respuesta lo dejó completamente sorprendido. Nunca lo había considerado.

A veces, pensaba que Eui-joo lo trataba con tanta dulzura porque él también estaba feliz de ser padre, pero resultó que su actitud amorosa se debía a algo más profundo. El saber que no era solo por el bebé, sino porque él realmente sentía algo por él, lee hizo sentir muy bien, y su corazón empezó a latir más rápido. Su respuesta le llenó de una extraña satisfacción.

Eui-joo se encargó de ir a por la anguila a mitad de la noche, sin dudarlo, solo por satisfacer su capricho. Sin embargo, no quería que él sufriera por su bien. Aunque le había pedido algo que no le gustaba, en su corazón pensaba que esta vez el bebé había ganado. Se rio en silencio.

Eui-joo, ajeno a todo esto, seguía enfocado en asar la anguila. Esta vez, la estaba glaseando y colocándola en su plato, sirviéndole de forma constante. Parecía más preocupado por darle de comer que por comer él mismo. La pila de anguila en su plato aumentaba rápidamente, mientras que él no comía nada.

Mirándolo, se sintió un poco conmovido. Debía estar muy cansado, ya que, además de su trabajo, ahora tenía que ocuparse de dos personas.

“Ya debes estar cansado”.

“No importa, puedo quedarme despierto toda la noche. Estoy tan feliz y disfrutando tanto de este momento”.

Entonces, Eui-joo dijo algo inesperado. Dijo que en realidad le gustaba hacer todo esto, que estaba feliz de hacerse cargo de los problemas cotidianos, como un buen ritmo de vida. Se dio cuenta de que solo buscaba cosas simples y auténticas, y por eso el camino hacia estos pequeños momentos había sido más difícil de lo que pensaba.

“¿Debería abrir la ventana del cuarto?”.

Comer anguila a estas horas no era lo más recomendable, ya que el humo y el olor se estaban apoderando de la casa. Había mucha limpieza que hacer y también necesitaban ventilar la casa. Aunque la pila de platos era enorme, ya eran casi las 4 de la mañana y no tenía fuerzas para empezar. Estaba agotado, y Eui-joo aún más. Sin embargo, él seguía diciendo una y otra vez lo feliz que estaba.

“Es como un sueño”.

Mientras lo decía, sonreía ampliamente. Para alguien que lo escuchara, quizás sonara extraño, pero a Ga-won le hizo reír también. Mirándolo desde el lado, pensó que Eui-joo era una persona muy adorable y desafortunada. Ahora que finalmente está viviendo una vida cotidiana normal, le gustaría que le sucedieran más cosas buenas y felices.

 

Después de lavarse los dientes, Eui-joo fue a ducharse. Ga-won se sentó en el sofá, y mientras cerraba los ojos, sintió que él se acostaba sobre sus piernas. Al despertarse de un sueño ligero, lo vio mirándolo fijamente con una expresión tranquila y elegante.

Su cabello aún estaba un poco húmedo, pero él lo frotaba con las manos mientras le rodeaba la cintura con los brazos.

“Te secaré el cabello. Todavía está un poco mojado".

Tomo la toalla de la mano de Eui-joo y froto suavemente su cabello. Su cabello negro liso tenía una textura agradable y estaba despeinado. En el momento en que lo atrapo suavemente con las yemas de sus dedos y lo soltó, cayó y cubrió su piel blanca y clara. Por alguna razón, este momento con él parecía irreal.

“¿Cuándo puedo empezar a hacerlo?”.

Eui-joo abrió lentamente los ojos cerrados y lo miró. Al darse cuenta de lo que quería decir, lo miró fijamente

"Dicen que es mejor tener cuidado en el primer trimestre del embarazo".

"Ugh... Creo que voy a enloquecer".

Él lo abrazó más fuerte por la cintura y se hundió en su abrazo. Se tumbó de lado, frotando su rostro contra el suyo, mientras expresaba su frustración. Lo acarició suavemente en la mejilla y el cuello con el dorso de la mano, pero dejo de hacerlo. Pensó que podría estar haciéndolo sentir más incómodo.

"¿Te gustaría que lo hiciera con la boca?".

Le pregunto con cuidado, pero Eui-joo negó con la cabeza y se metió aún más en su abrazo.

"No, no te preocupes por mí. Debes estar pasando por momentos difíciles por el bebé..."

Dijo algo bastante maduro. Pero no pasó mucho tiempo antes de que mostrara su lado infantil, y de repente, empezó a frotarse contra su cintura, hablando con la barriga, como si estuviera conversando con su bebé.

“Tun-tun, tu papá realmente está aguantando muchas cosas por tu culpa, así que cuando salgas. Asegúrate de escuchar atentamente".

No pudo evitar estallar en carcajadas ante ese absurdo comentario. Se rio y Eui-joo lo miró y le habló al niño al mismo tiempo.

"No quiero que te enojes con papá, porque realmente no creo que ....... pueda soportarlo".

Ahora hace comentarios amenazantes. Fue tan absurdo que se rio y tapo la boca de Eui-joo con la palma. No hay nada que no pueda decirle a un niño. Sin embargo, Eui-joo sonrió, entrecerró los ojos, ajustó su postura y se acostó. No parecía importarle que le tapara la boca.

Puso su oreja en el estómago de Ga-won y puso los ojos en blanco. Aunque todavía no podía oír nada, actuaba como si pudiera escuchar algo.

"El bebé me dio permiso para dejar de lado mis deseos sexuales".

"Qué……?”.

Mientras Ga-won lo miraba perplejo, Eui-joo movió las manos Desató el nudo de su ropa de casa alrededor de su cintura y le bajó los pantalones. Mientras estaba acostado con las piernas cruzadas, su cuerpo estaba cerca del otro, por lo que su pene medio erecto sobresalía. El rostro de Ga-won se sonrojó.

Giró su cuerpo hacia un lado y sacó la lengua. Tenía las pestañas largas y los ojos entrecerrados, mostrando un rostro somnoliento. Con un ligero movimiento de la punta de su lengua, la carne roja y brillante tocó sus genitales.

-Chup chup.

El pequeño roce le produjo hormigueos y escalofríos.

"¡.…!".

Eui-joo movió su larga y extendida lengua de abajo hacia arriba. La lengua toco suavemente el pene. Ga-won suspiró entre dientes mientras movía su lengua suavemente como si escribiera una carta y lo llevaba en diferentes direcciones de manera sinuosa.

"¡Ah......! Ngh…".

A medida que Eui-joo levanto el pene, éste se volvió cada vez más duro. El cloqueo continuó resonando desde la parte inferior de su abdomen. Como un niño que come dulces. Lamió bien el suyo.

"Ha.…. ha…".

El brazo alrededor de su cintura se tensó. Junto sus manos y sujeto a Ga-won para que ya no pudiera presionar sus nalgas contra el respaldo del sofá. Luego abrió la boca, colocó suavemente sus labios sobre el pilar y lo agarró. Trago el pene como si lo mordiera y movió los labios y la lengua.

"¡Ugh…!".

Ga-won dejó escapar un cálido suspiro e inclinó la cabeza hacia atrás. Lo consumió un deseo insoportable y sus ojos se pusieron blancos. Soplo un aliento caliente y la lengua se movió brillantemente. La extraña estimulación finalmente fortaleció su pene y lo puso erecto.

"Eres tan sexy y tan bonito".

Quizás porque su postura era incómoda, Eui-joo escupió su pene y se puso de pie. Sus labios salientes estaban húmedos de saliva y brillantes. Le sonrió levemente y luego bajó para sentarse debajo del sofá.

"Todo en Kang Ga-won es rojo y es encantador".

Se arrodilla entre sus piernas y lo mira mientras habla. El rostro de G-awon se iluminó ante esas palabras. Se sintió sincero, pero también un poco travieso. Mientras rápidamente ponía el dorso de su mano en su mejilla, Eui-joo le pidió un favor con voz triste.

“Muéstrame tus pechos también. Quiero ver si allí también está rojo".

Puso sus labios sobre su pene y susurró suavemente. Cada vez que escuchaba una voz, salía un aliento caliente y sus genitales temblaban. Cuando los suaves labios tocaron la delicada piel, la sensación aguda hizo que un líquido cobrizo fluyera desde la punta.

"Rápido. Quiero comprobarlo".

Debido a su sincera petición, Ga-won se mordió el labio inferior y lo aplastó. Luego, levanto ligeramente el dobladillo de su playera de casa y la apretó. Su mente estaba confundida sobre si debía escuchar lo que él quería o no.

"Quiero ver si tus pezones también están erectos".

Era obvio que si no se levantaba la playera, Eui-joo continuaría burlándose de él. Incluso ahora, está hinchando los labios y haciéndole cosquillas en los genitales. Los juegos previos continuaron sin cesar. No pudo contener su erección en absoluto y siguió cayendo justo en frente de la cara de Eui-joo. Fue doloroso. Quería que lo tragaran rápido y eyacular y sacar semen en sus brazos así.

“Hnh……”.

Ga-won enrolló la ropa con cuidado. Su vientre plano y sus regordetes músculos del pecho quedaron al descubierto. Después de eso, los pezones rojos de Ga-won estaban hincharon por chuparlos y masticarlos todas las noches.

Ga-won respiraba con dificultad mientras se subía la ropa. Se sintió fresco cuando su pecho quedó claramente expuesto. No sabía dónde poner sus ojos, así que su mirada estaba baja.

"He estado mordiendo y chupándolos todos los días, e incluso si no los he tocado, todavía están hinchados".

Pero le agarró ambas manos y le hizo llevarlas a su pecho.

"Kim Eui-joo, tú...…!”.

Luego volvió a preguntar con voz triste.

“Tócate. Quiero ver a mi hyung emocionarse tanto mientras se toca. Puedes hacerlo por mí".

Pensó que pediría más, pero ¿no sigue siendo demasiado embarazoso? Ga-won lo pensó y luego sacudió la cabeza. Entonces la expresión de Eui-joo se volvió insatisfecha.

"Ngh…… Sólo por esta vez".

Al final, respiro hondo y bajo la mano hasta su pecho.

"Está bien".

Eui-joo sonrió significativamente y respondió. Sabía que definitivamente lo ordenara nuevamente la próxima vez. Sin embargo, incluso después de haber sido atacado cada vez, su corazón se debilitó cuando vio el rostro de Eui-joo. Ga-won pellizcó suavemente la pequeña protuberancia que tocaba sus dedos con el pulgar y el índice.

"¡Ah...…!”.

Estaba tan emocionado que incluso el más mínimo estímulo hacía que su espalda se estremeciera y rebotara. La emoción en el rostro de Eui-joo mientras miraba esa escena no podía ocultarse. La mirada en sus ojos cambió repentinamente y las feromonas comenzaron a escaparse de él.

"¡Ugh...... Ugh....... sí!".

Agarro ambos pezones con las dos manos, tiro ligeramente de ellos hacia delante y los retorció y acaricio suavemente entre las yemas de los dedos. Un cosquilleo se extendió por su columna vertebral y todo su cuerpo se calentó, liberando feromonas omega.

-Chup.

Después de observarlo con satisfacción, sacó la lengua y le dio un golpecito en el pene, que aún estaba húmedo con los jugos de Cooper.

“¡Ngh…!”.

Un nuevo gemido se le escapó, y se lo tragó entero. Desde el glande, pasando por el eje, hasta la raíz.

“Haah...... ah...... ah.......”.

Cuanto más mordía y chupaba, más temblaba la parte inferior de su cuerpo. Aunque sus muslos estaban fuertemente juntos, sus piernas temblaban con escalofríos insoportables. Ga-won continuó acariciando sus pechos mientras miraba la cabeza que se había tragado sus genitales. A medida que se frotaban los pezones arriba y le chupaban vigorosamente los genitales abajo, se hacía cada vez más confuso de dónde venía el placer.

"¡Ngh…… Umm, ah, ah, ah……!”.

Ga-won jadeó y gimió. Cuando llegó al clímax, escupió el pene que tenía en la boca, como si aún fuera demasiado pronto. Entonces, un pene brillante listo para eyacular apareció ante sus ojos.

"Ah…… Hyung, ¿sabes que te ves muy sexy en este momento?".

Diciendo esas palabras, Eui-joo levantó las piernas de Ga-won sobre el sofá. Cuando se abrió en forma de M, la erección quedó claramente revelada. El agujero trasero ya está mojado debido a la feromona alfa.

Si lo abría, se abrirá de la forma en que lo abre...…. Efectivamente, un crujido resonó desde abajo. Ga-won cerró los ojos con fuerza y ​​presionó sus pezones con las yemas de los dedos.

"Haha…… Quiero correrme rápido".

“Tus pezones están rojos y tus pechos regordetes. Me gusta porque también queda empapado por debajo. Pero ahora todo lo relacionado con Kang Ga-won es mío. Ahora todo, incluido el bebé en tu estómago".

Tan pronto como escucho esas palabras, un suspiro llego desde lo más profundo de su interior. El simple hecho de intercambiar palabras sucias como ésta mantenía la emoción.

“Por favor responda que sí. Kang Ga-won es mío".

Aunque lo sabía todo, Eui-joo volvió a hacer la pregunta para obtener confirmación. Para apaciguar su anormal posesividad, no tengo más remedio que responder directamente. Sabía que si no lo hacía, lo acosarían y presionarían más.

“Sí, haha…… Todo lo que tengo es tuyo”.

En el momento en que Eui-joo escuchó esas palabras, sonrió alegremente. Sólo dijo una palabra, pero lo miró con expresión de emoción. Eso parecía ser exactamente lo que quería oír.

“Dime esto todos los días. Kang Ga-won es mío...…. Quiero escucharlo de nuevo. Es algo que quiero escuchar una y otra vez".

Eui-joo dijo eso y sacó la lengua. Ahora estaba acariciando su perineo. En el momento en que la carne suave y caliente se extendió y tocó, los hombros de Ga-won temblaron. Señaló con la punta de la lengua y descendió más y más. Y empezó a hacer cosquillas alrededor del agujero.

"¡Ngh……!”.

Se escucho un crujido. Cuando lo aspiro con un salto, todo su cuerpo tembló y sintió como si estuviera alcanzando el clímax. La lengua entraba y salía del agujero poco a poco.

“Ah, Hmm, umm…… hmm……”.

Espero a que algo grueso y grande expandiera su agujero y entrara, pero siguió haciéndole cosquillas en la piel y quemando su corazón.

Principalmente tuvo sexo con penetración con Eui-joo. Entonces sintió que estaba llorando porque no podía sentir ninguna sensación sexual en su estómago. Ahora necesitaba llegar al clímax con sólo caricias, pero tanta estimulación no era suficiente.

“Ugh, ah, ah … Ngh……”.

Más...… Sólo un poquito más...…. Ga-won se frotó vigorosamente los pezones mientras observaba cómo la cabeza se movía afanosamente entre sus piernas. Los puso entre tus dedos y los giro como si fuera un pellizco. Tomo sus pechos con las palmas, apretándolos y redondeándolos.

Un poco más...... un poco más       le frotó, observando cómo la cabeza se mecía entre

sus piernas. Los pellizcó y retorció entre sus dedos, sus palmas y redondeando sus pechos.

"¡Ha.…. ugh...... ugh…!".

Frotó su delicada carne de un lado a otro, no quedó satisfecho. levantó las uñas y pellizcó sus pezones, un cosquilleo le recorrió la columna vertebral. Su visión se volvía cada vez más borrosa. A eso se sumaron las feromonas alfa de Eui-joo y, finalmente, un fluido blanco brotó de su pene.

"ha...... ha……".

Respirando, rodó sobre su cuerpo y se relajó. Tras una larga caricia, eyaculó y su semen brotó a borbotones.

"Ngh…".

"Hyung…".

Se desperto al escuchar msui nombre y vio la cara de Eui-joo, que lo miraba a los ojos

"Oh……lo siento".

La eyaculación llego a las comisuras de los ojos y la boca y le manchaba todo. Mirándolo bien, incluso le salpicaba en los parpados de los ojos y colgaba de las puntas de las pestañas. Tomando prestadas sus palabras de antes, no podía ser más erótico.

Sus ojos por un momento, lamiéndome la polla entre las piernas. Limpió el desastre y lamio el semen. Su garganta retumbó ruidosamente, el bajo a su ombligo.

-Chu, Chuup.

Parecía pensar que todo lo que derramaba le pertenecía y, desde ese punto vista podía entender cada vez que cerraba los ojos, un hilo de semen se aferraba a él. Le estaba lamiendo el pene, pero no parece importarle el semen en su cara.

"Déjame limpiarte eso de la cara".

Ga-won le llevó la mano a la cara. Eui-joo lo esquivó ligeramente y negó con la cabeza. Suspiro y rio. Fue una terquedad realmente extraña.

"¿Quieres que lo haga ahora?".

Ante esa pregunta, Eui-joo asintió y se levantó entre sus piernas. Cuando se desató el nudo de la bata, quedó al descubierto su cuerpo tonificado. Incluso pudo ver su pene completamente erecto. Luego se sentó a su lado. El sofá parecía estar ligeramente inclinado.

"¿Te gustaría subir y sentarte encima de mí?".

Por el tono de voz se dio cuenta de que no estaba pidiendo su opinión. Simplemente no es una orden. Con cuidado extendió la mano y coloco su brazo alrededor del costado de Ga-won.

No sabía qué iba a hacer, pero siguió su ejemplo y se sentó en su regazo. Mientras se sentaba mirando en la misma dirección, pudo ver su enorme pene sobresaliendo entre sus piernas.

"Mi hyung, quédate quieto".

Una voz baja le hizo cosquillas en los oídos. Sintió una temperatura corporal caliente a sus espaldas. Eui-joo besó la oreja, la nuca y la mejilla en ese orden. Con un sonido como “chup, chup, chup”, le agarró la pierna. Luego apretó los muslos y sacudió las piernas. Su pene estaba presionado contra su ingle.

“Ahah.......”.

Sostenía la cintura y las caderas de Ga-won y las movió ligeramente hacia arriba y hacia abajo. Luego el pene se retorció y poco a poco creció de tamaño. Mientras le frotaba el perineo, el líquido de Cooper salió de la punta. Las cosas blandas se volvieron pegajosas y se enredaron entre ellos.

“Nghhhh……”.

Sin embargo, como si no estuviera satisfecho, Eui-joo frotó su frente contra su hombro varias veces. Será doloroso porque querrás meterlo dentro y envolverlo. Sin embargo, no le pidió que hiciera nada que fuera irrazonable.

Con la esperanza de que se angustiara menos, Ga-won también cerró las piernas un poco más y se balanceó hacia adelante y hacia atrás. Una serie de crujidos reverberaron entre sus piernas y nalgas.

"¡Ngh……!”.

Mientras le froto el escroto, el placer se extendió por todo su cuerpo. Su pene también ganó impulso y volvió a aumentar de tamaño. Eui-joo debió haber notado esto y extendió su mano hacia adelante. Y luego lo barrio suavemente desde la raíz. Cuando toco la uretra con las yemas de los dedos, sus hombros se estremecieron y rebotaron.

“Haaa……”.

Sintió un aliento caliente extendiéndose por su hombro. Si lo movía un poco así, será más tentador. Estaba tan acostumbrado a que le hicieran retroceder que también sentía que le faltaba algo.

“Um, ah…… ah…”.

Eui-joo extendió su mano restante hacia adelante y agarró sus genitales completamente erectos. El trozo de carne empapado en líquido de Cooper se frotó pegajoso. Se estaban tocando tan de cerca que podía oír todo retorcerse y palpitar. A medida que su firme agarre aumentó, su respiración se hizo más agitada.

"¡Ah...… Ngh…… Tks……!”.

Poco a poco jugaba con las manos con más fuerza. Cuando lo agitó vigorosamente hacia arriba y hacia abajo, el cuerpo de Ga-won tembló como si estuviera rebotando en el regazo de Eui-joo.

Fue barrido desde la raíz, y cuando finalmente llegó a la punta, algo fino salió de la uretra. No fue semen. Ga-won miró hacia abajo entre sus piernas con expresión atónita.

"Eui-joo, ugh...… Eui-joo...….”.

El área entre sus piernas y su bata se mojó por el jugo de amor y el agua clara que derramo. Pero Eui-joo simplemente se sentó allí y jugó bruscamente con sus manos. Cuanto más fuerte es el sonido metálico, más intensa es la sensación de eyaculación. Cuando él también alcanzó su clímax, la feromona alfa se hizo más fuerte. Cuando los latidos de su corazón recorrieron su espalda, sintió que se estaban volviendo uno.

“Hmm…… Ngh……! Haha……!”.

Ga-won, que gemía, empezó a temblar. Su cabeza estaba inclinada hacia atrás con impotencia y una sensación de debilidad se apoderó de todo su cuerpo. De esa manera, exploto con semen mientras se apoyaba completamente contra el cuerpo de Eui-joo.

“Haaa……”.

“Ngh……”.

Al mismo tiempo, se escuchó en su oído el sonido de una respiración agitada. El pene que se enorgullecía de su volumen entre sus piernas palpitaba. El líquido altamente viscoso salpicó y empapó el pecho, el estómago y los muslos de Ga-won. Alcanzan el climax al mismo tiempo.

Poco a poco aprendió a tener relaciones sexuales combinando feromonas incluso sin penetración. Eui-joo besó su hombro y cuello y susurró algo. El área donde tocó su voz le hizo cosquillas insoportablemente, así que se encogió de hombros. La pronunciación fue apagada, pero pudo entenderla bien.

“Me gustas hyung, gracias por estar a mi lado”.

Ga-won sonrió, volvió la cabeza y besó su mejilla. Justo ahora pensó en él y en el niño y reprimió sus instintos. Era tan insoportablemente encantador. Podía sentir claramente que no querían hacerlos sentir incómodos ni en lo más mínimo.

Más bien, simplemente estaba más agradecido. Fue sorprendente ver a Eui-joo aguantar y ceder.

“Nunca pensé que tendría que compartir a mi hyung con nadie. Pero cuando me di cuenta de que no podía monopolizar Kang Ga-won, supe que tenía que cambiar”.

“¿Es bueno escuchar……?”.

“Pondré a mi hyung primero. También, seré bueno con mi hijo”.

"Mmm…… Entonces, ¿qué hay de ti?".

“Toleraré y cederé tanto como sea posible a las cosas que quiero hacer. Lo prometo".

Ga-won levantó la mano y revolvió el cabello de Eui-joo. Y dijo gracias y te amo en su oído. Eui-joo y él se sintieron conectados y se volvieron uno a través de su hijo.